Nueva parada paraAutomatic Kafka en la presentación en vivo de su nuevo lanzamiento discográfico «Immortal«. En esta ocasión visita la Sala Telva langreana acompañado por Roza, formación liderada por Kike Suárez (Flying Padres, Goodbye Mr. Floyd, Desmontando a Jim) que presentará a su vez su última obra de estudio «Hotel Sonora«.
Dos años y medio después Gruesome Stuff Relish retoman los escenarios asturianos. En esta ocasión despedirán el 2025 en la Sala Buddha de Gijón el sábado 27 de diciembre acompañados por los gallegos Mondo Podre y los astur/cántabros Boneyard.
Recién superados los 25 años de trayectoria Gruesome Stuff Relish es una banda clave del underground patrio, manteniendo un reconocible sonido y temática que los han convertido en referentes del death-grind tanto a nivel estatal como internacional. Nacida en Vigo allá por 2016 Mondo Podre abraza el grindcore como forma de expresión sónica aportando influencias del deathgrind y elementos progresivos. Por su parte el trio Boneyard define su sonido como “Grind, Death Metal And Rawk & Roll” cuya temática gira en torno al canibalismo, zombis y el cine de terror de la productora británica Hammer de los años 70. Precio único en taquilla 10€.
La 11ª edición del Z!Live Rock Fest que tendrá lugar del 11 al 13 de junio del próximo año en Zamora desvela su segundo cabeza de cartel. La leyenda británica Saxon se une al histórico regreso de Twisted Sister como cabezas visibles de la próxima entrega del festival zamorano.
Tarde desapacible la del pasado viernes 7 de noviembre en la que el polifacético artista Morti hizo una parada en el Gong Galaxy Club de Oviedo para presentar su show con motivo de su gira “Intemporal Bifronte”, en el que homenajea especialmente al primer álbum de Skizoo, que cumple 20 años desde su lanzamiento. Además reinterpreta los temas más populares de su carrera musical con Skizoo, InMune, Bushido y El Fantástico Hombre Bala.
Pese al tiempo frío y lluvioso, nos acercamos a la capital para disfrutar de este artista y recordar los temas que tanto hemos escuchado en nuestra juventud. En mi caso particular Skizoo ha sido uno de los grupos españoles que más he seguido.
Al llegar al Gong, nos encontramos con una sala gélida y muy poco concurrida. Cierto es que quizá accedimos demasiado temprano. Aunque posteriormente, si bien fueron llegando asistentes a la sala, la afluencia fue escasa. Cabe reseñar que la causa más probable haya sido la coincidencia con otros bolos en Asturias ese mismo día y también en la vecina León, donde tenía lugar el Lion Rock Fest, cuyo día principal sería el sábado 8, pero que muchos asistentes a este evento ya acudieron ese mismo viernes, porque ya había programados conciertos y actividades previas al “día grande” del festival en la ciudad.
Sobre las 21 horas y de manera puntual, comenzó la descarga de los murcianos House Of Dawn, artistas invitados y acompañantes oficiales en todas las fechas de esta gira de Morti. Esta banda fue fundada en 2014 y liderada por Jacob Cámara (Vendetta FM y Southern, donde rinden tributo a Pantera). Se presentan con un sonido rock alternativo y noventero, con tintes grunge, metal y de rock sureño, cantando todos sus temas en inglés. Si bien es cierto que tuvieron alguna pequeña incidencia técnica, que solventaron rápidamente, enseguida fueron capaces de ganarse al escaso público asistente y conectar con su simpatía y buen hacer. En todo momento interactuaron con el respetable, como por ejemplo, con un niño que había en las primeras filas, al que se acercaron cuando saltaron a tocar al centro de la sala, o con un asistente de Barcelona, como el propio Morti, que llevaba puesta una camiseta suya, al que también saludaron desde el escenario y que se notó que a Jacob sorprendió muy gratamente encontrarse a alguien portando dicha prenda de su grupo.
Su actuación tuvo una duración total de tres cuartos de hora e interpretaron casi todos sus temas propios y también dejaron caer alguna versión. Arrancaron con “Be Immortal”, y siguieron con “Learn The Lesson”, “Triumph Of The Day”, “Grow”, su último sencillo “Freedom” y una fantástica versión en acústico de “Simple Man” de Lynyrd Skynyrd, momento en el que Jacob se quedó interpretándola solo en el escenario. Sigueron con su single “Chase Your Goals”, con influencias setenteras y cerraron con “Seduced By The Lies” y con un público que a pesar de ser reducido se mostró en todo momento muy satisfecho con la actuación de los murcianos. Personalmente me quedaron ganas de repetir y volver a verlos cuando se presente la ocasión.
Tras un parón de pocos minutos y como estaba previsto, a las 22 horas, sale al escenario Morti acompañado de sus músicos, vestido completamente de negro y portando un gorro de lana como es habitual en él. Arrancan con “Soy”, tema de El Fantástico Hombre Bala, una de las múltiples bandas de las que Morti ha formado parte a lo largo de su carrera musical. Siguen con “No Todo Está Perdido”, canción de Skizoo, de su fantástico álbum homónimo lanzado en 2005 e interpretado en esta ocasión magistralmente por Morti, a mi juicio una de las mejores voces del panorama musical nacional.
Continúan con “El Tiempo No Existe”, tema éste perteneciente al álbum “Ilumíname”, lanzado en 2013 por InMune. Cuando se disponen a tocar “Sueño Contigo”, canción de Morti perteneciente a “Exmundus” alguien del público, a modo de broma, corea la canción de Camela del mismo título provocando las sonrisas del público y del propio artista.
Regresan de nuevo a su homenajeado álbum debut “Skizoo” y nos transportan al 2005, con una interpretación magnífica de “Arriésgate”. Después le llegaría el turno a “Sirenas”, tema perteneciente al álbum “Universal” de InMune. Vuelven otra vez con “Sólo Estás Tú” y “Grita El Corazón” del primer álbum de Skizoo, el que más canciones interpretaron Morti y su banda, al cumplirse 20 años desde su lanzamiento.
A continuación, le llegaría el turno a “Desmejorado” de Bushido, proyecto de Morti junto con Enrique Bunbury, Carlos Ann y Shuarma. Este tema pertenece al álbum compuesto y grabado en 2003 llamado también “Bushido” y en su presentación Morti nos recuerda con orgullo que Raphael también la ha grabado e interpretado. Hacia la mitad de esta canción escrita por Bunbury, Morti se baja del escenario y empieza a cantar y moverse mezclándose entre el público y acercándose a bailar con un niño llamado Eloy, fan incondicional suyo, que se encontraba en las primeras filas atento a cada uno de sus movimientos y al que Morti saluda y le dedica su música y unas palabras de agradecimiento.
Continúa el show con “Habrá Que Olvidar” del álbum homónimo de Skizoo y “Estatua De Sal” de su etapa en solitario y perteneciente a su álbum “Exmundus” de 2010. Entre canción y canción, el artista no pierde la oportunidad de hacer crítica social y en su discurso reivindicativo nos muestra su desconfianza ante el panorama que se presenta en el futuro para la música y su preocupación por cómo la inteligencia artificial podría llegar a interferir en la creación e industria musical. También nos habla de la música que está en auge, sin nombrar ningún estilo musical en concreto, pero haciendo una clara alusión a la más demandada hoy en día por la juventud. Sin embargo, nos muestra un atisbo de esperanza al contar entre su público con un niño pequeño, con una sonrisa enorme de admiración y pendiente en todo momento de su espectáculo.
No deja atrás tampoco las críticas a los políticos de nuestro país y en el siguiente tema: “Caes, Caes, Caes”, del álbum “Ilumíname” de Inmune, el propio Morti comenta que esta canción bien podría ser la banda sonora de la historia de Mazón. Seguidamente le toca el turno a “Algún Día”, perteneciente al álbum “Incerteza” de Skizoo. Para finalizar así, con dos temas del primer álbum de Skizoo, como son “933 Revoluciones” y la canción más conocida y coreada por todos, una de mis favoritas por qué no decirlo “Renuncia Al Sol”.
Cierto es que ese viernes 7 de septiembre, como dice la canción “renunciamos al sol” y a pesar de una oscuridad y lluvia que invitaban poco a salir de casa, nos embarcamos en un viaje hasta la Sala Gong que nos transportó veinte años atrás, a la música de nuestra juventud… una opción infalible para un día sin sol!
Sólo me queda más que agradecer como siempre al equipo de Heavy Metal Brigade por su confianza y permitirme publicar estas líneas, y a los buenos amigos y personas que apoyan a la música en vivo. Nos vemos próximamente…hasta entonces que el rock & roll no deje de sonar!!!
Las huestes sinfónicas guipuzcoanas Itinerum están de vuelta. Tras debutar en 2022 con “Dream And Fly” y tras la edición de varios singles a modo de anticipos, “Resurgence” devuelve la actualidad al combo formado por Jorge Banobre al bajo, Anne en voces, Fede en guitarras y Ruben Conejo en baterías. A ellos hay que sumar las colaboraciones de Leire Tejada y Unai (ex 13 Left to Die, ex Minerva) en voces. Los nueve temas que hoy nos presentan vinieron al mundo en los Chromaticity Studios de las hábiles manos del VhäldemarPedro J. Monge (Incursed, Valkyria, Rise to Fall…) y fueron posteriormente adornados por las fotos de José Luis García y el arte de MG Media Productions. Autoeditado en formato digital y en CD bajo el paraguas de Demons Records allá por el mes de junio.
La mano maestra de Monge se asegura de que todo esté donde debe. “The Nobodies” le procura un elegante inicio al disco. De entre las profundidades surge la voz de Anne y todo transcurre dentro de las leyes del metal sinfónico contemporáneo. Itinerum, no obstante, muestran aquí una cierta alternancia en cuanto a ritmos. Viene esta a enriquecer una escritura hábil aún en su clasicismo. Buenos riffs engarzando estrofas y una mezcla bien medida otorgando equilibrio a esa segunda estrofa. Puedo echar en falta un estribillo con algo más de gancho, lo que no quita para que Anne parezca manejarse con soltura en esos tonos más exigentes. Entre el puente y el epílogo surge un buen contrapunto en modo de voces graves y la banda amplía ahí su conocido espectro sonoro. Un buen arranque rematado con una pizca más de músculo y contundencia.
“My Serenity” sí que parece disponer de ese gancho que eché en falta en “The Nobodies”. Corte de esos que requerirá de ciertas ayudas en vivo, pero que se mantiene gracias al buen ojo del cuarteto a la hora de jugar con los distintos ritmos e intensidades. De ahí, tal vez, que fuera una de las elegidas para presentar al disco en sociedad. Anne está realmente hábil en estribillos. Varios nombres acuden a mi subconsciente en cortes como este. Desde mis paisanos de Last Days Of Eden a nombres internacionales como Epica, Edenbridge o, en ciertos momentos, Within Temptation. Posee riffs más útiles que vistosos y a buen seguro echo en falta algún despliegue solista un tanto más ambicioso. Con eso y con todo, acertada elección como single, pienso yo.
“Mother Of Chaos”, a la larga composición más extensa de las nueve, ofrece a unos Itinerum más épicos y rotundos. No es que Anne se vaya ahora a tonos más graves, pero sí que las guitarras de Fede destilan ahora una mayor oscuridad. Siempre, como digo, dentro de las fronteras del género y sabiendo salir airosos cuando llega la hora de trazar otro buen estribillo. La banda aprovecha esa mayor duración para ofrecer más detalles en lo melódico, estrofas bien trabajadas y un sensible esmero en cuanto al tratamiento de los respectivos arreglos. Algo que se dejará notar en gran medida durante sus estrofas. De nuevo hay un pequeño contrapunto vocal antecediendo al epílogo. Algo escueto, pero que en cualquier caso desemboca en un buen juego entre el registro limpio de Anne y la guitarra de Fede. Una de mis favoritas del largo.
Con Leire Tejada a bordo, que ya colaborara en el debut de 2022, “Till Dawn Do Us Apart” nos devuelve a esos Itinerum más agrios y rotundos, lo que redunda en una Anne cantando en tonos realmente altos. Siempre segura y sin sobresaltos, todo sea dicho. Por contra, es uno de esos cortes que siento bien merecían algo más de espacio. Ellos engranan su cara más alternativa con la más épica y rotunda y el resultado son algo más de tres minutos de metal sinfónico potente y bien ejecutado, pero que, como digo, quizá merecía un desarrollo algo más ambicioso.
En “Inner War” sorprenden esos aires medio orientales que portan las primeras voces de Anne. Bajo ellas hay alguno de los riffs más llamativos de todo “Resurgence”. Fede parece haber echado el resto aquí en ese aspecto. Aupados por la firme base rítmica, Itinerum pisan el acelerador aquí. Y aún sin que la aguja llegue a zona roja, sí que se deja sentir ese mayor mordiente. Lo que me agrada es cómo todo va de los tonos más alternativos de las estrofas a los más clásicos en estribillos. Todo bajo la atenta mirada de un Pedro J. Monge que no parece haber dejado ningún detalle al azar. Notable.
No diré que “Under Rain” resulta algo más pop, pero sí que parece buscar el adherirse a esa nueva corriente de metal facilón que bien puede ir desde (ciertos momentos de) Nightwish hasta los infecciosos Battle Beast. Anne, claro, parece de lo más cómoda aquí. Plantea buenas estrofas y mejores estribillos. Estos últimos pasan por ser, fácilmente, los más pegadizos (y en cierto modo memorables) de todo “Resurgence”. Buena labor solista de Fede en su tramo final y un corte con visos darles buenos réditos en directo.
Me gusta cómo juegan con el piano y esas guitarras más rotundas en “Symphony Of Rage”. También la (cierta) desnudez que acompaña ciertos versos de la primera estrofa. El crescendo que trazan luego no podría ser más clásico ni tampoco estar mejor resuelto. El bajo de Banobre adquiere un mayor peso en esa desnudez de las estrofas. Y si bien echo en falta una batería con algo más de presencia, poca queja más cabe al respecto de la producción y mezcla de este séptimo corte. Y es que Fede deja un correcto solo como anticipo al epílogo y, al final, todo parece estar donde debería.
“Askja” entronca con aquél aire más medio oriental de “Inner War”, mostrando de paso a la Anne más ambiciosa y atrevida de todo el álbum. La facilidad con que se maneja entre los diferentes tonos, las buenas estrofas que ha trazado y cómo su línea de voz aquí parece diferir en cierto modo de otras tantas presentes dentro de este segundo álbum. Como contrapunto surgen voces graves, así como un groove más acentuado. Así todo, la banda no descarrila del sendero. Esto sigue siendo metal sinfónico con todas las de la ley. Pero con eso y con todo, uno agradece la mayor liberad que el cuarteto parece haberse tomado aquí. Sienta bien a estas alturas del álbum, proporcionando cierta frescura incluso.
Unai vendrá a sumar esfuerzos a una “Inequality” que presenta orgullosa al riff más marcial de todo “Resurgence”. Un corte alterno en voces pero de trazo clásico y casi diría habitual, con Anne moviéndose (muy segura) en esos tonos más altos de estribillos y Fede mostrando buena mano a la hora de ejecutar el solo. Itinerum cierran así su segundo trabajo con las que pueden ser las dos composiciones más diferentes (aquella en lo gramático, ésta en lo tonal) de entre esta nueva colección de temas. ¿Simple casualidad o un aviso de por donde pueden ir los tiros en un futuro? Habrá que esperar a un hipotético tercer trabajo para salir de dudas.
Mientras tanto, “Resurgence” es algo más de media hora de buen metal sinfónico en la onda de las bandas mencionadas durante el texto. De producción lustrosa y con ciertos destellos de una mayor extrañeza durante el tramo final. Anne ha realizado un gran trabajo con sus líneas de voz y si bien echo en falta despliegues solistas un tanto más ambiciosos, no es ésta una queja que concierna a Itinerum en particular sino más bien al género casi en su totalidad. En “Mother Of Chaos” creo que rayan a buen nivel y, como digo, tanto “Inner War” como “Inequality” se atreven, aunque sea de forma tímida, a jugar con las expectativas (y no fallan). Desgraciadamente se canceló su paso por Avilés para una nueva edición del Rock In Ria y no quedará otra que buscar otra ocasión para pasar revista a estas nuevas composiciones.
Y “Marcados” fue presentado por todo lo alto. Caballo Moldavo, en una noche de lo más concurrida (Pûlsar To Floyd en Gijón, Mephistofeles también en Oviedo) lograron registrar una buena entrada en nuestra querido Gong Galaxy Club. Nada mal para una banda local que, a base trabajo y esfuerzo, de currar y currar, ha sabido ir labrándose su hueco dentro de la escena asturiana. En el envite no estaban solos. Junto a ellos, los vikingos de Puerto de Vega Sküld, se sumarían a la fiesta. Cita que teníamos marcada a fuego en la agenda desde meses atrás.
Teníamos muy reciente a la buena gente de Sküld, aquél paso por el Seronda Rock (crónica), por lo que, quien más quien menos, esperaba alguna sorpresa. Sea como fuere, esta es una de esas bandas que siempre resultan amenas y divertidas. Atruena la intro y la Gong se inunda de un cierto aire épico. Y de hecho “My Mother Told Me” parece engranar ya la mejor cara del quinteto. Su heavy metal recoge un buen puñado de influencias, siempre con un acento clásico y muchas ganas de agradar y divertir.
“Blood Eagle”, de hecho, desplegó esa cara más heavy y clásica, con Robert dejando un buen solo de guitarra y la banda enlazando con “Lágrimas De Freya”. Y fuese por la presencia de Lorena al micro, o por ciertos riffs que dibujaron, el nombre de los siempre recordados Darna sobrevoló mi subconsciente aquí. En líneas generales, y con una frontwoman de lo más activa, me pareció que estábamos viendo una gran versión de los de Puerto de Vega.
La gente, claro, se enganchó cuando enfrentaron “Last In Line”, del legendario Ronnie James Dio. Qué buen tino tienen siempre para las versiones. “Esta os la sabéis, cabrones” había apostillado José Carlos, bajista de los asturianos. Y tanto que sí. Otro buen solo de Robert aquí y una Lorena que salió más que airosa de la difícil empresa, reemplazar a un irremplazable. En “Odín”, otra de las que nunca les fallan, se produce un buen duelo solista entre Chinky y Robert. Y mientras que “La Xana Del Caballar” pone a trotar a Roberto Peláez tras baterías, caben también buenos coros de Robert y José Carlos. La gente se animó en este tramo final.
Hubo hueco para los habituales agradecimientos. También para presentar algún tema nuevo (en proceso de grabación con Pablo Viña a los mandos, anunciaron) y enfrentar un tramo final con producción propia (“The Rumor”) y ajena (“Flight Of Icarus”), con Lorena perdiéndose entre la gente mientras la banda recorría las legendarias estrofas de Iron Maiden. La siempre disfrutona “Long Distance Reader” pondría el punto final a otro set divertido y dicharachero del quinteto del noroccidente. Siempre agradables.
Máxima expectación ante la llamada del establo. No ha sido poco el trabajo que ha llevado a Caballo Moldavo hasta la edición física de su primer largo de estudio. “Marcados” son años de trabajo, el que se ve y el que no, y a tenor de lo visto, la gente supo reconocerles el esfuerzo. No era, como digo, una noche fácil. Mephistofeles, en la contigua Lata De Zinc, habían colgado el cartel de no hay billetes. Y, aún así, el cuarteto ovetense aglutinó a un buen número de fieles en la noche del viernes. A algún invitado ilustre, incluso.
Kalari ejerce de anfitriona tras las teclas. Los “Ecos Del Pantano” sirvieron de puerta de entrada al set. También de señal de alerta a quienes habían salido a por el piti de rigor. La banda arremete entonces con “El Blues Del Innombrable”, donde envueltos en un sonido aún algo errático, Hooves descerraja un buen primer solo de guitarra. Es un buen arranque. Pero con el sonido ya bien equilibrado, es una gran versión la que ofrecen en “Alimentándose En Secreto”, una de las andanadas más rotundas y vibrantes de la jornada. Vendimos nuestras almas al Reverendo. No quedaba otra. Buenos coros de Hooves aquí y una base rítmica, la del Hermano Lynott al bajo y Jhonny Liver en baterías, apuntalando la versión más trotona del establo. Tal y como dejó dicho el Reverendo, “el caballo había vuelto a Otero”. Y de qué forma.
Tuvo que ser uno de sus cortes más clásicos quien apaciguara un tanto los ánimos: “El Cuervo” puso una mayor calma, una cierta aridez incluso, mientras la voz de Caballo Moldavotrotaba de lado a lado del escenario. Son muchas las veces que nos hemos visto las caras. Pero me atrevería a decir que nunca con un Reverendo G. Throat tan activo como la noche del viernes. Agradecimientos a la buena gente de Sküld y turno para el corte que daba título a aquél Ep de 2021, “Réprobos”, siempre de frente, con el frontman bajando al piso y Hooves dejando otra buena ristra de solos.
Siempre me ha costado trabajo encasillar a Caballo Moldavo en una etiqueta concreta pero es verdad que la de Danzig aparece como una figura (quiero pensar que sólo en lo musical) de vital importancia para ellos. Al de Nueva Jersey rindieron pleitesía, una noche más, con su revisión del “Dirty Black Summer”. Si no arrimábamos cebolleta así, desde luego iba a ser imposible. Hay que ver cómo llenaban Liver & Lynott aquí desde sus respectivas tareas. Quizá de ahí que “Marcados”, que da nombre al álbum, ganase tantos enteros en su traslación al directo. Al menos esa impresión tuve. Lo cierto es los chicos llegaron a la Gong con la lección pero que bien aprendida. Tantos años de rodaje, al final, se notan. No queda otra. “Mi muerte centinela”, que el Reverendo abre con una cita de Octavio Paz, había sido proclamada por la voz moldava como una de sus favoritas. Un corte cuyos contrastes en estudio se magnifican con el grosor (“vaya gordor”) del directo.
En “Misa Negra”, especialmente durante el puente más calmado, tuve la sensación de que nunca había contemplado tal comunión entre banda y público en un show de este particular establo. Pero pese a que era la presentación del nuevo disco, ellos andan ya mirando al futuro. Tema nuevo, que no traiciona sus esencias, y donde Hooves dejó algún que otro riff ganchero y pegajoso como pocos. La noche continuaba. Y lo iba a hacer con la presencia arriba del escenario de un tal Pablo García, a quien los elementos quisieron jugarle una (pequeña) mala pasada. Caballo Moldavo mutaban así en quinteto y, por ahí, “El Pantano” procuraba al cierre su cara más abiertamente alucinada.
De nuevo en su formato original, tocaba enfrentar la recta final, donde “Bienvenidos Al Valle Del Cielo” demuestra que puede ser una canción grande para ellos. Sin ni mucho menos abandonar sus señas de identidad, conecta con la gente, tiene gancho por los cuatro costados y redondea con la precisa outro de Kalari a las teclas. Otra de las que, pienso, ganaron una barbaridad con respecto al estudio. El Reverendo echó mano del megáfono y “Al Otro Lado Del Viento” rivalizó con el corte anterior en cuanto a enganche con la audiencia. Dos cortes que, presumo, va a costar horrores sacar de los cierres de sus shows. Como ese “Green Machine” (Kyuss) al que reverenciaron una noche más. Indómitos, áridos, crudos, orgánicos y de lo más disfrutables. We ride at dawn.
La cuadra vikinga. Una buena dupla para una tarde noche de lo más prestosa. Creemos sinceramente que se cumplieron las expectativas. Muchos nos volvimos marcados para casa y esta nueva era moldava se abrió, pensamos, de forma inmejorable. Es por ello que no quisiera cerrar sin agradecer a ambas bandas por el trato que nos dispensaron, ni tampoco sin mandar un saludo a la mucha buena gente con la que departimos antes, durante y después. Ya saben: nos vemos en el siguiente.
Nacido en el 2022 el proyecto Drink The Sea ofrece una marcada influencia de músicas del mundo. Con una configuración tradicional de guitarra, bajo y batería, aparecen en su propuesta sonora el laúd árabe, el sitar indio, los gamelanes indonesios, el surdo brasileño, el tambor de marco, el vibráfono, la marimba o la kalimba. Con el doble debut ya en la calle desde el mes de octubre en su interpretación en vivo se apoyarán en proyecciones creadas por el reputado cineasta Tad Fettig.
El 10 de noviembre fue mi cumpleaños y Madness Live me dio el mejor regalo del mundo, dos pases «Meet And Greet» para conocer a Halestorm. Antes de contar mi experiencia quería explicar lo que siento por esta banda para que podáis entender mejor como fue vivirlo a través de mí. Halestorm es una banda que amo muchísimo, desde que escuché por primera vez ¨Love Bites (So Do I)” fue un amor eterno y Lzzy con esa voz que tiene, que puede ser suave como puede ser ruda me encanta. Lzzy es mi diosa, es una de mis mayores ídolas y la adoro.
El viernes 14 de noviembre nos presentamos en la Sala Totem de Villava (Pamplona) a las 16:30 ya que esa era la hora del meet and greet. Cuando salieron los hombres del staff nos explicaron que como solo éramos tres personas podíamos vivir la experiencia de una manera diferente y más íntima. Tengo que admitir que no domino el inglés y todos hablaban el idioma, me sentí un poco como una estúpida. Por suerte la tercera persona aunque era de fuera de España sabía un poco español e italiano y nos pudimos entender con ella y nos traducía lo que nos decía el staff. Nos regalaron a cada una una riñonera con las letras de Halestorm y un collar con el pase VIP y aunque me anticipo a decir que me llevé varias cosas ese día sin duda lo que más me gustó y me ilusionó fue el pase.
A los quince minutos entramos a la sala y nos llevaron al lado de los camerinos. El primero en salir fue Arejay y después salieron de seguido Josh, Lzzy y Joe. Todos los miembros nos saludaron individualmente, el primero en saludarme fue Joe que me dio la mano, luego fue Lzzy que me dió un abrazo ¡pellízcame!, y después me saludó más tímidamente Josh que me dio también la mano. Si hubiera sido otra banda tal vez hubiera actuado de manera totalmente diferente pero al ser ellos me paralicé. Quería haberles dicho un millón de cosas, lo mucho que amo su música, lo especial que es para mí, que es un sueño conocerlos,… pero no me salían apenas las palabras, de hecho habló mi madre mucho más con ellos y eso que ella sabe menos ingles que yo. Fueron muy gentiles y cercanos, conversaron con nosotras aunque yo entendía muy poco y nos regaló cada miembro una púa. Me firmaron el poster del concierto y no pude resistir la oportunidad y le pedí a Lzzy que me dibujara mi próximo tatuaje que espero hacerme antes de que termine el año. Joe ama la fotografía y cuando saqué mi cámara se interesó por ella, se la presté y me hizo una foto a mí (que salgo horrible con mi cara de tonta-felicidad) y luego hizo otra a Lzzy, un poco desenfocada pero muy tierna la foto. Para terminar nos hicimos una foto con la banda y nos despedimos. Sin duda fue un momento mágico, no se cuanto tiempo estuvimos con ellos pero fue todo perfecto.
Como solo eramos tres personas nos dejaron ya dentro de la sala así que aprovechamos para comprar en el merchandising. Yo me compré el último disco y una camiseta que tenía un precio bastante elevado pero era preciosa y necesitaba una camiseta de ellos. En el puesto también tenían un QR para participar en un sorteo para ganar el setlist del concierto firmado por los miembros y púas, y por supuesto participamos. Nos dijeron que no podíamos hacer ningún tipo de grabación ni fotografía y no pueden decir que éramos unas malas fans ya que nos quedamos las tres al fondo de la sala sentadas sin molestar a nadie, no porque nos riñeran o nos dijeran que teníamos que estar ahí sino porque estábamos cogiendo fuerzas para la gran noche.
A las 18:30 abrieron las puertas y a las 19:30 horas salieron al escenario Bloodywood. No conocía esta banda pero fue toda una sorpresa para bien. Esta banda hindú es una combinación de varios géneros como folk, rap, y por supuesto metal. Sin duda fue una muy buena opción para abrir el concierto ya que son pura energía, tienen un ritmo contundente, una fusión de estilos llamativo y una puesta en escena excelente.
Raoul Kerr rapeaba mientras que Jayant Bhadula hacia guturales, dos cantantes diferentes que juntos eran asombrosos. Con el retumbar de Vishesh Singh a la batería y de Sarthak Pahwa al dhol (tambor) pensé que en cualquier momento echarían abajo el escenario. Ver a toda la formación en línea haciendo headbanging al unísono fue espectacular. Hubo un momento en una canción que Sarthak Pahwa bajó al foso para tocar y hacer headbanging más cerca del público. La sala, que estaba llena, se rindió a sus pies cuando Jayant Bhadula pidió que todo el mundo se agachara y cuando contó tres todo el mundo saltó y disfruto con el ritmo ametrallador de la banda. Bloodywood tocó siete canciones aproximadamente y puedo asegurar que con la primera ya nos llevaron a su bolsillo. Me dejaron con la boca abierta, sin duda van a mi lista de bandas para volver a ver.
A las 20:45 salen en escena Halestorm con “Fallen Star” primera canción de su nuevo álbum “Everest” y lo primero que llama la atención es que todos los miembros llevan pañuelos rojos homenajeando la ciudad. Lzzy con un grito feroz empieza “Miss The Misery” y sigue con “Love Bites (So Do I)” con las que el público enloquece y cantan con ellos. Lzzy se movía por el escenario con esa presencia que tiene de femme fatale, con poder y sensualidad. Seguimos con caña y con otra canción del nuevo disco, “Watch Out!”, y “Back From The Dead” única canción que cantaron de su anterior álbum (eso me dolió, es mi disco favorito).
Es hora de bajar las revoluciones y sacar los teclados con “Like A Woman Can” y “How Will You Remember Me?” canción que dedicó a Ozzy y que a mí personalmente me tocó muy hondo. Retiran el piano y volvemos poco a poco a subir las revoluciones cantando todos al unísono “I Am The Fire” y “I Get Off”. Me encanta ver durante todo el concierto la unión tan especial que tiene Lzzy y Joe, tocando los dos la guitarra juntos, son un dúo fantástico. Lzzy sale con una copa de vino y empiezan a cantar el estribillo de “Familiar Taste Of Poison” pero cuando termina de cantarlo bebe de la copa, la tira al público y canta “Rain Your Blood”.
Se retiró toda la banda del escenario para dejar a Arejay con su solo de batería y como el tamaño importa, en mitad del solo dejo sus baquetas «normales» para sacar unas enormes que podrían medir un metro fácilmente y aunque por su tamaño podría dificultar la velocidad y potencia para tocar la batería demostró que es un maestro y toco igual de ágil como si fueran las normales.
Volvieron el resto de miembros y se prepararon para darlo todo con “Freak Like Me” y el público no se quedó atrás ya que cantaban y saltaban con ellos. Continuaron con “Mz. Hyde” y “Perry Mason”. Debo decir que me quedé asombrada con la cantidad de guitarras y bajos que tiene la banda ya que estuvieron constantemente cambiando de instrumentos, lo máximo que podía durar una guitarra en el escenario eran dos canciones luego se cambiaba por otra. Siguieron con “I Gave You Everything” y se retiraron del escenario pero no por mucho tiempo ya que el público les llamó y ellos regresaron brindando con un chupito y cantaron “Here’s To Us”. Volvieron a sacar el teclado y se despidieron con “Darkness Always Wins” y “Everest”. Cuando finalizó el concierto la banda tiró al público púas, baquetas, setlist (yo pude conseguir uno), parches de la batería y Lzzy tiró una carta.
La banda lo dio todo en un concierto que duró más de una hora y media. Hizo un setlist bastante variado, predominando el último álbum ya que es el que estaban presentando. Personalmente me hubiera gustado que hubieran cantado más del álbum “Back From The Dead” y alguna balada que me encanta pero no me voy a quejar ya que estuvieron geniales. Es la segunda vez que les veo en directo y espero volver a verlos pronto porque me encantan.
¡ESPERAD! ¿Qué pasó con el sorteo del setlist y las púas? Casualidades de la vida me tocó a mí. No es broma, hasta el hombre del merchandising se sorprendió. No se que me ha pasado que nunca me toca nada (solo una vez me tocó algo… estar en la mesa electoral… yuju…) pero ese día fue mi día, tuve muchísima suerte.
Quiero terminar dando las gracias a Madness Live por darme el pase «meet & geet», a mi querida madre por regalarme la entrada y a Heavy Metal Brigade por dejar compartir mi experiencia.