Crónica: Wacken Open Air 2025

Orientado en esta ocasión a la fusión entre el metal y el cosmos la experiencia en la tierra prometida germana no está al alcance de cualquier bolsillo. Para un español entre 600 y 800 euros es el precio a pagar por disfrutarla. Eso si “rain or shane” como es habitual en Wacken, la moneda está en el aire cada año. Entrada, viaje en avión u organizado, manutención, alojamiento y transporte diario son varias de las costosas tasas por las que metalheads de todo el mundo hacen cábalas cada año para acudir a la esperada cita con el llamado festival más grande del mundo. Aún así, el cartel de todo vendido volvió a lucir una edición más.

Abrieron el festival Dogma, banda femenina de impactante imagen, uniformadas como monjas, poses provocativas y “corpse paint” al más puro estilo King Diamond. Si bien no disfrutaron del mejor sonido posible al inicio del show, con el transcurso de los temas la experiencia fue mejorando considerable sobre todo tras la interpretación de un medley de temas clásicos de Pantera, Iron Maiden y Slayer destacando en la selección “Crazy Train” y “Paranoid” en homenaje al añorado Ozzy Osbourne.

Mas de quince años después de su paso por el festival Metalway celebrado en Zaragoza regresaba Lita Ford a los escenarios europeos. Inmersa en la celebración de sus 50 años en la música recogió el aplauso de una audiencia que esperaba ansiosa su retorno. Parca en palabras, sonrisa en boca todo el concierto, apostó a caballo ganador. Himnos de su trayectoria en solitario, de su paso por The Runaways y como no podía ser de otra manera rendir pleitesía a Ozzy Osbourne a través de “Close My Eyer Forever”, el carismático dueto que grabaron juntos allá por 1988 y que fue recibido por el público en un mar de aplausos.

Entrada la noche llegaba el turno para Nestor. La actual referencia mundial dentro del hard rock melódico tuvo que lidiar con la peor climatología del día, que no fue obstáculo para que ofrecieran uno de las mejores actuaciones de la jornada. Plenos de elegancia sobre las tablas, actitud y energía, la parada alemana de su gira “In The Name Of Rock ‘n’ Roll” no hizo más que acrecentar dicho status a través de un gran sonido y un inesperado pero gran detalle del vocalista Tobias Gustavsson. Agradecer en alemán al público su apoyo y entrega al final del show. Se llevaron una gran ovación, no era para menos.

La jornada de jueves contaba con varias celebraciones imperdibles. Grave Digger ofrecían un show especial 45º aniversario y Michael Schenker nos recordaría su imborrable paso por los británicos U.F.O. Los metaleros ofrecieron en su onomástica un concierto cargado de historia, energía y colaboraciones memorables, personificadas en Uwe Lulis, ex-guitarrista de la banda y Jamiro Boltendahl, hijo del vocalista Chris Boltendahl. Conmutaron una puesta en escena más austera de lo que se podría esperar de una fiesta de estas características por una atmósfera de celebración y nostalgia para demostrar que el heavy metal clásico sigue vivo.

Apenas un par de horas antes de tomar posesión del Faster Stage Michael Schenker nos recibía en sala de prensa para presentar en sociedad su próximo disco de estudio. Bajo el título de “Don’t Sell Your Soul” y vinilo en mano, el genial guitarrista teutón se mostró cercano y sonriente mientras desvelaba que el inminente show contaría con varias sorpresas que no debíamos perder. “My Years With UFO” no defraudó a nadie. Colección de clásicos a través de la garganta de un superlativo Erik Grönwall, aparición de Slash en el escenario en “Mother Mary” para gozo y algarabía de la parroquia, dejando para la parte final del show la colaboración en “Let It Roll” de un Michael Voss (Casanova, MSG, Wolfpakk) productor del nuevo álbum y el estreno en primicia del primer adelanto del mismo. Un concierto histórico para reafirmar su legado y afrontar el futuro con fuerzas renovadas.

Llegados al ecuador del festival y tras comprobar que Axl Rose ha dejado muy atrás sus mejores tiempos, de nuevo tocaba degustar una fiesta de aniversario. Arrancaba el día grande de esta edición del festival con la celebración de los 50 años de trayectoria de los suizos Krokus. Confirmación de última hora tras la caída del cartel de Saxon, su desempeño sobre las tablas echó por tierra cualquier tipo de anhelo por los británicos. Con una formación casi original en el escenario, Marc Storace en voces, Fernando Von Arb, Mark Kohler y Mandy Meyer a las guitarras además de Chris Von Rohr al bajo, ofrecieron uno de los espectáculos más orgánicos de toda la programación del Wacken. Directos y sin artificios se llevaron la aprobación y respeto de un público que reconoció el legado de los helvéticos gracias a su autenticidad y potencia.

Victory abrazan los tiempos actuales gracias a la energía intacta de Herman Frank, su guitarrista fundador y la sólida interpretación de su actual vocalista Gianni Pontillo. Lejos de ser uno de los shows más multitudinarios del festival, un buen número de apasionados por el hard rock clásico se congregaron con entusiasmo para disfrutar de las evoluciones de la banda nacida en Hannover. La selección de temas nuevos y clásicos ofreció una atmósfera de nostalgia que afortunadamente evitó caer en lo predecible. Algo difícil de conseguir y que significaría a la postre uno de los puntos fuertes de su show.

La segunda celebración del día sería para los 40º años de la publicación de “Balls To The Walls” de Accept, a cargo de su vocalista original Udo Dirkschneider. Con una actuación que dejo huella en el “holy ground” alemán, Udo respondió así a devoción total de un público que disfrutaba de un momento histórico, la interpretación íntegra del icónico álbum. En un magnífico estado vocal, el carismático voceras volvió a contar con su gran amiga Doro Pech sobre el escenario para interpretar la balada “Winterdreams”. Un show que se convirtió en un viaje auténtico a la era dorada del heavy metal.

Llegaba el turno para el que sorpresivamente sería la verdadera estrella del cartel de esta edición. Con un “infield” a rebosar Papa Roach se presentaron en Wacken para dejar patente y sin discusión alguna que poseían el mayor poder de convocatoria del evento. El que era su primer show como cabezas de cartel en un festival europeo congregó a más de 80.000 asistentes, desterrando cualquier duda sobre su posición en el line up. Su vocalista Jacoby Shaddix reflejaba la emoción del momento en su cara mientras agradecía la energía que llegaba desde el público. Una conexión intensa que se amplificaría con el recuerdo dedicado a Chester Bennington y Ozzy Osbourne a través de la sentida interpretación de las canciones “In The End” de Linkin Park y “Changes” del malogrado príncipe de la tinieblas. Con una producción de alto nivel, pirotecnia, fuegos, luces y sonido impecables, ofrecieron una experiencia catártica para reafirmar su posición de privilegio en la élite del metal moderno.

Dimmu Borgir no pisaba un escenarios en Wacken desde el año 2012 y no escatimaron esfuerzos por dejar su impronta en esta edición a través de un experiencia envolvente, oscura y majestuosa. Shagrath y los suyos ofrecieron un ritual sonoro de atmósfera hipnótica y solemne. Humo, luces ténebres y proyecciones simbólicas dieron lustre a un show que combinó teatralidad, brutalidad y elegancia sinfónica. No necesitaron interacción con el público, gracias a la intensidad desplegada sobre el escenario lograron mantener a la audiencia en trance durante todo el repertorio. La interpretación de “Cataclysm Children” tras más de una década fuera del setlist sería uno de los punto álgidos de una sinfonía infernal que reafirma a la banda como uno de los titanes del black metal sinfónico.

Afrontamos la última jornada con la formación austriaca Vulvarine, que a finales de octubre se pasarán por la Factoría Cultural avilesina y la incertidumbre de comprobar que Blackie Lawless se enfrentaría al exigente público alemán. Para sorpresa de casi todos ganó la mejor versión. La de un renovado frontman, activo, dueño del escenario y muy comunicativo. Con bastantes kilos menos y una voz cercana a su mejor época, su primera bala iría directa al corazón de la audiencia. Y es que arrancar su tiempo con “I Wanna Be Somedody” dejó patente que su tercera actuación en Wacken sería para recordar. Un repertorio repleto de clásicos que nos ofreció un viaje emocional a los años dorados de la banda.

Otra de las bandas que demostró su actual posición de privilegio dentro de la escena musical serían Gojira. El gigantesco impulso recibido tras su paso por la ceremonia de apertura de los pasados Juegos Olímpicos celebrados en París los ha llevado a encabezar carteles tan representativos con el del festival alemán. Su actuación refrendó una imparable evolución musical, nacida del groove metal técnico hasta los pasajes atmosféricos y melódicos que ofrecen actualmente. Ofrecieron uno de los shows más electrizantes del festival, apoyados por una puesta en escena que aportó pasajes visuales psicodélicos y proyecciones ambientales que envolvieron en una dimensión casi cinematográfica su concierto. Su impecable técnica sumado a sus habituales mensajes de conciencia ecológica, introspección y resistencia conectaron muy pronto con un público entregado al buen hacer de los franceses.

Desgraciadamente King Diamond sería el mayor damnificado por las condiciones climatológicas de esta edición. Y es que el bueno de Kim Bendix Petersen convocaría una audiencia que bien cabría en cualquier sala de conciertos de tipo medio. Eso no fue óbice para que ofreciera una puesta en escena a la altura de su legado, música, narrativa y teatralidad por momentos escalofriante. Armado con una voz que resiste impoluta el paso del tiempo convirtió su paso por un escenario inspirado en las mansiones victorianas tan presentes en su discografía, en una obra de teatro macabra. Hasta la lluvia ayudó a amplificar la experiencia, dando un aura casi ritual a su paso por Wacken.

Esta edición ya es historia, retorno al hogar a casa y vuelta a disfrutar de las comodidades que ofrece el día a día pero en el fondo ya sentimos emoción por lo que ofrece el próximo año. ¡Allí nos vemos, llueva o truene!

Texto y Fotos: José Ángel Muñiz

Europe en Oviedo: Setlist y Horarios

Apenas 24 horas para la llegada de Europe a Oviedo desde el festival napolitano Noisy Naples. Animales de costumbres la formación encabezada por Joey Tempest apenas ha variado su repertorio durante la actual gira europea.

La parada en la capital del Principado de Asturias no diferirá en contenido con las recientes en Murcia y Valencia del combo sueco. Repasamos a continuación el más que probable repertorio:

01 On Broken Wings
02 Rock The Night
03 Walk The Earth
04 Scream Of Anger
05 Sign Of The Times
06 Hold Your Head Up
07 Carrie
08 War Of Kings
09 Stormwind
10 Open Your Heart
11 More Than Meets The Eye
12 Last Look At Eden
13 Ready Or Not
14 Superstitious
15 Cherokee
16 The Final Countdown

La velada contará con los hard rockeros locales Baja California y los melódicos leoneses Be 4 You como bandas invitadas. Estos son los horarios oficiales:

Apertura De Puertas: 19:00 horas
BE 4 YOU: 20:00 – 20:30 horas
BAJA CALIFORNIA: 20:45 – 21:30 horas
EUROPE: 22:00 – 23:30 horas

Entrada 48€ + gastos aún disponible a través del siguiente enlace:
https://www.ticketvip.es/evento-entradas-europe-oviedo

Totengott: European Tour 2025

Tras su brillante paso por el reciente StoneFest (crónica) el trio dark metal Totengott inicia hoy 12 de septiembre en Lyon (Francia) la gira europea promocional de su nueva obra de estudio “Beyond The Veil”.

Un total de 10 fechas entre septiembre y octubre que les llevarán a escenarios de Francia, Países Bajos, Alemania y el festival Viseu RockFest en Portugal. Un tour que compartirán con Jade, combo death metal internacional afincado en Cataluña y la formación prog/death alemana Hallucinate.

Reseña: AkoúΦenom «Connections To The Erebus» (Unorthodox Emanations 2025)

Nuevo Ep para los black death radicados en A Coruña AkoúΦenom. Ellos son Prgich en baterías, Korgüll en bajo y voces, Garmr en guitarra y DraGon en voz y guitarra. En este 2025 se cumplirán diez años de su primera referencia como banda: el Ep “Flesh Sublimation”. Tras él vendrían sendos splits junto a La Hija del Carroñero y Kursk en 2016 y 2020 respectivamente. Ya en 2023 vería la luz “Death·Chaos·Void”, su primer largo. Finalmente, el pasado 4 de julio editan vía Unorthodox Emanations (subsello de Avantgarde Music) “Connections To The Erebus”, Ep de cuatro temas grabados en Cumbre Estudios y posteriormente mezclados y masterizados por el Aversio Humanitatis Simon Da Silva (Cancer, Eternal Storm, Wormed, Iku-Turso, Pestilength…) en el madrileño The Empty Hall Studio. El trabajo cuenta con arte del propio Prgich.

Explota “Absurd Of The Arkhe” y pronto el nombre de Teitanblood acude a mi subconsciente. Ahorran en adornos los gallegos para traer al frente un metal tan frío como osco. Firmes las baterías de Prgich en estos primeros compases, que apenas palidecerán conforme se manifiesten las primeras estrofas. En una composición que se irá más allá de los diez minutos mientras hibrida black & death metal, me agrada el toque melódico que imprimen a las mencionadas estrofas. O la forma en que alternan ritmos aquí y allá, conformando un corte que, lejos de volver sobre sí mismo, avanza a pasos fríos y despiadados. Da fe de ello el puente, con ese deje más marcial, así como el buen solo que implementan después. “Absurd Of The Arkhe” habrá de abrazar finalmente un trazo mucho más pesado y agónico. Bordeando las fronteras del doom más descarnado, ampliando su margen de maniobra y desembocando en ese epílogo nuevamente vicioso y fulgurante. La sola presencia de esta primera entrega justifica al Ep en su totalidad.

Extrema Unción”, donde el cuarteto abandona ahora el inglés para sus líricas, no pone las miras tan altas como su predecesora, lo que no quita para que AkoúΦenom apuesten aquí por unos pulsos algo más atmosféricos. Me agrada la forma en que juegan a hilvanar velocidad y pesadez, precisión y desenfreno (esos solos casi desquiciados), en otra composición con el caos como principio y final. Más oscuras aún si cabe las voces que ofrecen aquí. Cabe destacar el buen sonido que desarrollan estas grabaciones, con el punto justo de suciedad y desgarro. Alcanzados los dos minutos de composición, ésta se vuelve algo más orgánica y tendida. Que no apacible. Las voces, en pura agonía, conducen por un verdadero valle de sombras. Me gusta el solo que implementan después. El de Triumvir Foul puede ser un nombre que me ronde la cabeza toda vez encarama hacia su epílogo, con los gallegos en su versión más nerviosa y lacerante. Lo que sorprende aquí es ese tramo final y la forma en que rima con un black depresivo y angustioso (deudor de gente como Sterbend, Nyktalgia, Abyssic Hate…) y que, como la cabra tira al monte, pienso merecía algo más de desarrollo…

… si bien el arranque de esta “Abismo” parece seguir cerca de donde lo dejase aquella. El corte quizá más libre de todo el trabajo. Instrumental salvo por esas voces que irrumpen durante su tramo central. Más atmosférica que disonante, apenas un pequeño escorzo de cuatro minutos…

… antes de que “Limbo” dibuje una calma apenas inédita a lo largo de todo el Ep. Instrumental al piano y de gran contraste con el trío de temas previos. En cierto modo elegante, pero también tensa y un tanto misteriosa, en una onda que me suele recordar a la última etapa de los polacos Profanum. Curiosísimo cierre.

Es llamativo cómo el Ep transcurre desde el lacerante caos inicial a la calma tensa de “Limbo”. Entre medias cabe un metal extremo en gran medida desprovisto de adornos, también de asideros, en donde la banda parece haber cuidado con sumo cuidado la parcela gramática. Son cortes que me llaman más la atención por su trazo que por la colección de riffs que atesoran. Curiosamente, aprecio en mayor medida el caos que son capaces de desatar algunos de los solos que introducen aquí. Luego el par de cortes finales vienen a amplificar ese rango de acción. La primera con ese cariz más atmosférico, la segunda con su tranquilidad y su calma. Tensa, sí, pero calma en cualquier caso. Un Ep que es casi como un viaje. Un inevitable descenso hasta su particular limbo, pero bien producido y rebosante de buenas ideas. De lo mejor que nuestro metal extremo tiene para ofrecer a día de hoy.

Texto: David Naves

Agenda: Salduie en Gijón

Desde Sedetania la formación folk metal Salduie regresa a los escenarios astures inmersa en la gira de presentación de su última obra de estudio, el EP «Dvatir» publicado en el mes de abril vía Theocide Records. Tomarán posesión del escenario de la gijonesa Sala Acapulco el sábado 27 de septiembre.

Desde el mes de abril enfrascados en el «Dvatour» que les ha llevado a plazas como Barcelona, Sevilla y festivales como el Z! Live y el Algorrock llegarán a Gijón previo paso por Vitoria- Gasteiz para ofrecer su personal apuesta musical que une historia, instrumentos tradicionales, la contundencia del metal moderno y ramalazos melodeath incluso djent.

Con apertura de puertas a las 21 horas, la entrada anticipada tiene un coste de 15€ a través del siguiente enlace:
https://entradium.com/events/salduie-en-gijon

Crónica: StoneFest (Oviedo 6/8/2025)

Segunda jornada del StoneFest, que bajo los mismos rigores climáticos, iba a juntar a las bandas Repugnance, Ikarass, Asagraum, Totengott y Firtan. Vuelta pues a la sala de Kuivi Almacenes prestos a dar cumplida cuenta de tan suculento menú, más focalizado en el metal extremo, diverso y arriesgado, pero que congregó a un buen número de fans en las entrañas del remozado recinto ovetense.

Los legendarios death grinders mierenses Repugnance serían los encargados de calentar el ambiente. Clásicos donde los haya, su primer referencia de la que tengo conocimiento (la demo “Perpetual Penitence”) data nada menos que de 1991. Se dice bien y pronto. Ellos pusieron al frente su pasado más recóndito con una presencia y un buen hacer a la altura de su leyenda.

Pablo Deodato comanda desde baterías y Miguel Distorsión enfrenta los temas con la pasión de un colegial. En un minucioso repaso a su trayectoria, cupieron riffs de un corte más rockero. Puro rot n’ roll mierense para empezar el sábado con el mejor pie, con los propios Wizard Master, que habían tocado el día antes, sin perder ripio desde su puesto de merch. Se conjugaron voces, se tramaron algunos bailes. Y no faltó la de “vamos a tocar una lenta” para después proceder con su cara más distorsionada y violenta. Así sí.

Los durangueses Ikarass serían a la larga los grandes tapados del día. Con solo un disco en su haber, aquél “Relapse Into Desolation” de 2020, trajeron su post-metal a la Amenra para deleite de propios y extraños. Sucede a veces que uno acude al directo dispuesto a dejarse sorprender y la banda cumple con creces esas expectativas. Ya ese arranque atmosférico en crescendo ofrece visos de su clase. Enfrascados siempre en la búsqueda de atmósferas cargadas de post-metal tenso y desgarrado.

De su música emanó una tristeza que, golpe a golpe, les acercaba al doom más atmosférico. No fue poca la gente que se arrimó a verles. Ellos siguieron vagando por territorios inhóspitos, enfrentando pasajes limpios, casi cristalinos, a una aspereza que rayaba en la desesperanza. Ahí tiene gran parte de culpa el particular registro de Imanol M. Aginako al micro. Siempre a puro desgarro, frontman que se dejó la piel y la garganta sobre el escenario del StoneFest. Su música se apoyó en buena medida sobre lo emocional. Por ahí entiendo que a algún profano se les hicieran cuesta arriba. Yo no puedo más que reconocer que disfruté de su descenso hacia los abismos del alma.

Ayudó en buena medida el buen sonido del que gozaron. Una constante durante todo el fin de semana y debe ser puesta en valor. Las luces, o a ratos la ausencia de estas, amplificaba todo cuanto su descarga tuvo de sensorial. Me consta que más de uno y de dos se quedaron con su nombre y bien ganado se lo tienen.

El cartel iba a dar entonces un giro dramático con la venida de las neerlandesas Asagraum. Su black metal al modo clásico incendió la sala de Almacenes Kuivi. Al cuarteto se le puede acusar de cierto hieratismo, roto por la propia Obscura, alma mater de la formación, cuando presentaba los temas con sus cuernos apuntando al cielo.

Corpse paint mediante, su puesta en escena no pudo ser más clásica y elemental. El comienzo de set, feroz y descarnado, me llevó a pensar en bandas como Endstille, primeros 1349, Gorgoroth… Ellas enfrentaron su black metal con total convicción, con A. Morthaemer dejándose la piel tras el kit de batería, ya fuera con blast beats incesantes o un firme uso del doble pedal. Enorme labor la suya.

A ratos resultaba llamativo su black metal a plena luz de los focos. O cómo el calor imperante en la sala peleaba contra el frío que emanaba del escenario. Riff tras riff fueron componiendo un set que, a ratos, pudo pecar de cierta linealidad. Fue ahí donde Obscura conjugó un medio tiempo mientras ofrecía su voz más limpia. Oxigenó la descarga y les dio algo de resuello antes de un epílogo de nuevo violentísimo. Para el cierre quedó un cierto regusto a los Darkthrone del “Hate Them”, uno de mis álbumes favoritos del célebre dúo nórdico, y que disfruté de lo lindo.

Totengott contrapondrían entonces su habitual doom / thrash al avezado black metal de las neerlandesas. El trío, enfrascado aún en la gira presentación de su tercer largo “Beyond The Veil”, ofreció igualmente buenas dosis de intensidad y mal café. Ese que siempre deriva de “Marrow Of The Soul”, aguerrido arranque de set con un José Mora a tumba abierta tras baterías.

The Architect” amplificaba entonces su rango de acción. Son unos Totengott más atmosféricos, pero cuando llega el turno de ofrecer una pizca más de mordiente, estamos viendo una más que óptima versión del trío. Nacho arengó desde el escenario y el público supo responder en consecuencia. Es lo que tiene jugar en casa. Son muchas las veces que les hemos visto, pero no deja de sorprender cómo nunca dudan en enfrentar alguno de sus temas más extensos, en este caso “The Abyss”, que daba título a su segundo largo, y que para quien escribe siempre tendrá un significado muy especial.

Con “Beyond The Veil” dejaban fluir su vena más thrash, con un Chou Saavedra que había cambiado su guitarra, y que enfrentó esta línea vocal con especial vehemencia. Nacho había sacado de backstage sus habituales “trofeos”. Calaveras animales que alguno que otro entre el público hizo suyas. Antes del cierre hubo bromas de Chou con la calefacción. Mucho era el calor que nos atenazaba en la sala. Por supuesto, no se quiso olvidar de los agradecimientos. Pero para cuando arremeten con “The Golden Crest”, estamos viendo al Saavedra más activo que recordamos. Siempre cumplen y el sábado no fue la excepción.

Ni mucho menos contaba con poder ver a una banda como Firtan al lado de casa. Los alemanes, una de las formaciones más prometedoras del nuevo black metal alemán, llegaban al StoneFest con el impulso del fenomenal “Ethos” de 2024. Es algo que, pienso, conviene poner en valor. Citas como esta no abundan dentro de nuestro territorio. Contad con que haremos todo lo que podamos (y un poco más de lo que podamos, si es que eso es posible, que diría el inefable Mariano Rajoy) porque eventos alternativos como este proliferen en la Asturias de los macrofestivales horteras.

De Firtan lo primero que llama la atención es su puesta en escena. Esos ropajes roídos, el make up ennegrecido que portan. Y claro, la presencia de Klara Bachmair al violín. Figura de no poca relevancia en la banda, como se puede ver ya desde la inicial “Hrenga”. Su desempeño amplificaba el carácter un tanto espacial de ese inicio. En “Wermut Hoch Am Firmament”, no obstante, iban a concitar su cara más desenfrenada, caótica incluso, con C.S. dejando alguno de los solos más desquiciados de todo el fin de semana. Phillip Thienger comentó entonces que era su primera vez en España, y al alimón con su banda procedió a enfrentar un black metal de cariz más melódico. Aquí lució de nuevo Klara Bachmair durante un puente tranquilo, que nos condujo hacia terrenos casi oníricos.

Firtan fueron tramando un set atractivo por diverso. Como muestra un botón: de la gravedad inicial de “Arkanum” a la inusitada violencia de “Faðir”, con el Thienger más visceral de la noche. Bañados en luz verde, sonaban intensos, compactos y realmente redondos. Y aunque quizá por el cansancio acumulado de ambas jornadas, disfrutase en mayor medida de sus cara más atmosférica, lo cierto es que cuando pusieron toda la carne en el asador sorprendieron con black metal hiriente y visceral. Por ahí tal vez que se fueran a bambalinas y dejaran a Bachmair y su violín a solas sobre el escenario. Uno de los momentos más especiales de todo el festival. Sin olvidarse de los debidos agradecimientos, se despidieron haciendo gala de su cara más grandilocuente y también desesperada en un final memorable. Bolazo, si me preguntan.

A grandes rasgos, todo esto dio de sí la jornada del sábado. Una propuesta valiente, un ramillete de bandas nada habituales por la región y una organización de diez. Poco más podemos pedir. Si acaso que el calor no os atenace del mismo modo en futuras ediciones. Por ello queríamos mandar un sentido agradecimiento a la organización del StoneFest, a los técnicos de sonido, a las diferentes bandas y a la mucha gente con la que departimos en algún momento a lo largo del fin de semana. Ya saben: nos vemos en el siguiente.

Obús: Nueva Canción Con Su Formación Original

Como anticipo al concierto de reunión de su formación original, Obús estrenará el próximo 26 de septiembre «Siempre Hacia Delante» el primero de la histórica alineación en 20 años.

El exclusivo concierto de reunión tendrá lugar el 13 de diciembre en el Palacio de Vistalegre de Madrid. Fortu SánchezPaco LagunaJuan Luis Serrano y Fernando Sánchez prometen un show especial, cargado de clásicos, sorpresas y una puesta en escena a la altura de su leyenda. Entradas disponibles a través de Ticketmaster.

ACTUALIZACIÓN:

Raposu Rock 2025: Novedades

La 9ª entrega del festival Raposu Rock presenta novedades en su cartel. La gala solidaria tendrá finalmente como protagonistas a Drunken Buddha, Pripyat que toman el relevo de Brutalfly, Sacavera y Jeremías El Babuino. La cita tendrá lugar el sábado 6 de diciembre en la gijonesa Sala Acapulco.

Manteniendo su santo y seña, la recogida de alimentos con destino a la cocina económica de Oviedo, aportando un kilo de alimentos no perecederos se entrará en el sorteo de CD’s de los grupos participantes. El objetivo este año es superar los 2500 kilos de alimentos. El precio de la entrada anticipada es de 10€ (13€ en taquilla). Venta física disponible en los siguientes puntos:

Agenda: Acid Blizzard + Ethiva en Xagó Surf Co.

Dentro de la programación musical de Xagó Surf Company destaca para los amantes de los sonidos densos el paso por sus instalaciones del binomio formado por el combo stoner Acid Blizzard y el prog/rock de Ethiva.

Dos formaciones con trabajos editados recientemente y que han pasado por nuestra sección de reseñas con buena nota, «Sleepless» ópera prima de Acid Blizzard y «Beaten Track» el retorno tras varios años de silencio de Ethiva. La cita será el viernes 19 de septiembre a partir de las 22:30 horas con acceso libre hasta completar aforo.