Repaso gráfico a la actuación del combo thrasher catalán Radity en la final global de la W.O.A. Metal Battle celebrada el miércoles 30 de julio.










Fotos: José Ángel Muñiz
Repaso gráfico a la actuación del combo thrasher catalán Radity en la final global de la W.O.A. Metal Battle celebrada el miércoles 30 de julio.










Fotos: José Ángel Muñiz
Resumen gráfico de la actuación de Dogma en la pasada edición del festival alemán Wacken Open Air celebrada el miércoles 30 de julio.











Fotos: José Ángel Muñiz
Originarias de Corea del Sur las bandas Vampire Hotel y Sahon recalarán en Avilés el martes 14 de octubre inmersas en el «K-IBERIAN TOUR» su primera gira española que incluye además paradas en Tomiño (Pontevedra), Bilbao (entradas) , Madrid y Castellón. Llegarán acompañados por el veterano combo death metal madrileño Embloodyment y su renovada alineación tras la llegada de Kilian, ex baterista de Nomad.

Por primera vez en nuestros escenarios Vampire Hotel abrazan el metalcore como propuesta sonora inspirados en bandas como Jinjer o Infected Rain. Por su parte Sahon tienen por bandera un death n’ roll cuyo sonido podría definirse como el de unos High On Fire hiper vitaminados.
Con apertura de puertas a las 19:30 horas e inicio de los conciertos a las 20 horas, el precio de la entrada es de 10€. Venta únicamente en taquilla.
Nat Simons y Aurora Beltrán llegarán a Oviedo para presentar el show «Chicas Fuertes» con el que comparten escenario. Cada una con su propio repertorio en un espectáculo que ofrece un colofón coronado con la interpretación de varias canciones juntas. La cita asturiana tendrá lugar el sábado 15 de noviembre en la sala Tribeca Live.

Nat Simons, nombre artístico de la madrileña Natalia García Poza presentará su último proyecto discográfico «Felinas» con el que afianza su posición como referente patrio dentro del rock alternativo.
Por su parte Aurora Beltrán repasará los grandes éxitos de su trayectoria, nada menos que 40 años de carrera la contemplan, con especial hincapié en su etapa en Tahúres Zurdos y perlas de su carrera en solitario que la llevaron a ser referencia del rock de su generación.
Entrada anticipada online 20€ + gastos disponible a través del siguiente enlace:
https://ticketandroll.com/evento/nat-simons-aurora-beltran-concierto-en-oviedo-chicas-fuertes-tour
Otra fecha de esas que llevas apuntadas a fuego desde meses atrás, esta vez la Doncella de Hierro, con su gira ”Run For Your lives” con única parada estatal en el coliseo colchonero.

Esta vez el medio de transporte elegido fue el autobús, viaje organizado con salida desde la capital del Principado y con caras conocidas de nuestra escena, como Pirri, de Escuela de Odio, al que mandamos un saludo desde estas líneas al igual que a Nuria. Con paradas varias nos soltaron a eso de las 14.30 horas en el parking del estadio del Atleti y sálvese quien pueda de ese clima subpajariano. Dos fueron los refugios con aire acondicionado que nos buscamos hasta la hora del show, el primero, famosa cadena de hamburguesas cuyo nombre empieza por M y termina en Donald’s y de segundo nuestro oasis particular (había varios) llamado “El Gran Escenario”, pub/restaurante en la parte baja del Metropolitano con el añadido (amén del aire acondicionado) de supuestamente tocar una banda tributo a los propios Iron Maiden, que tocaron de todo excepto un par de temas de los británicos, pero que sirvió para amenizar la espera.
Ya dentro y posicionados en nuestros sitios tras previo intercambio de saludos con dos ilustres que visitarán en breves semanas el escenario corverano de El Llar, pudimos ver a los suecos Avatar. La elección de Harris con los teloneros daría para vídeo largo en Piratas de Libertalia, en fin, a Johannes Eckerström y los suyos no se les puede negar empeño y actitud junto con una propuesta que les lleva años funcionando gracias a temas como “The Eagle Has Landed” o “Hail The Apocalypse” con el que cumplen a la perfección su cometido de calentar el ambiente.

Tras una espera corta en tiempo y larga en impaciencia suena el “Doctor Doctor” de UFO, sinónimo de comienzo de show, y ya la locura se desata con “The Ides Of March”, instrumental que sirve de antesala para una tarde/noche llena de himnos. Homenaje o no, en esta gira Harris y cía rescatan varios temas de la época de Paul Di’Anno, destacando “Phantom Of The Opera” por encima del resto. El sonido de los primeros cortes no hicieron justicia a un evento de tal magnitud. Un debe, que por crónicas varias se le achaca al recinto rojiblanco y que al estar en la comunidad que están y en el país que estamos, pues no ponen mucho empeño en solucionarlo. Pero eso si, tu entrada a precio de oro y las consumiciones dentro del recinto y del estadio más elevadas que los intereses de un préstamo online, eso que no falte.
Con la cartera más vacía, pero ilusión intacta disfrutamos del icónico intro de “The Number Of The Beast” que hizo rugir a los 55.000 presentes, seguido de “The Clairvoyant” y “Powerslave”. La siempre resultona “2 Minutes To Midnight” dio paso a uno de los grandes momentos de la noche, “Rime Of The Ancient Mariner”, casi 14 minutazos que se vivieron con éxtasis total en las gradas. El sonido ahora si acompañaba, junto a un fondo de pantalla donde nos hacia navegar a la par de los británicos. Brillante Bruce, como brillante la parte instrumental de uno de los mejores temas de la historia de Maiden.

“Run To The Hills”, todos a cantar como locos y el que no lo hiciera es que no le riega bien la sangre, para de seguido disfrutar de otra magnánima pieza, “Seventh Son Of A Seventh Son” con otra proyección impresionante, y la dupla Dave Murray/Adrian Smith colosales. Lo digo ya, el día que esta gente pare va a dejar un vacío enorme. “The Trooper” hace que vuelva a rugir el Metropolitano, momento para mencionar a Simon Dawson, novedad tras un kit de batería menos vistoso de lo acostumbrado con Nicko McBrain pero igual de efectivo. Nadie tenia dudas que Harris pondría ahí alguien a la altura, Simon lo está y lo demostró a lo largo del concierto. Durante esta canción exigente, pudimos ver la figura de Eddie vestido de soldado y un Bruce enérgico ondeando la bandera inglesa y un pequeño momento la española.
Otro gran momento de la noche, “Hallowed By Thy Name”, con un Bruce Dickinson encarcelado hasta que “consigue “ escapar y un estadio en pie ante glorioso momento que estábamos viviendo, por lo que no debo ser el único al que este tema le vuelve loco. Son estos momentos que aunque hayan pasado días, los recuerdo y ninguna palabra, ningún trozo de vídeo me ayudan a describir las sensaciones vividas en ese instante. Después de semejante ejecución, cualquier canción queda descafeinada, así fue, la homónima “Iron Maiden”, a pesar que el Eddie de la pantalla estuvo muy guapo, sirvió de tregua y hacer un pequeño parón para encarar el final.

Y vaya final, un pequeño silencio da paso al preludio “Churchill’s Speech” y locura general con “Aces High”, acompañado por Eddie pilotando su avión tras la pantalla, consiguiendo otro momentazo descomunal. Una vez alguien dijo que “Fear Of The Dark” era la peor canción de Maiden o la más sobrevalorada de su discografía. Sin entrar en debates estériles, y si el susodicho estuviera presente, pues 54.999 almas demostraron esta noche que no opinan lo mismo. Cantaron como si no hubiera fin un estribillo tan facilón como efectivo y emotivo y que cada vez que suena en un concierto es un momento mágico de unión entre público y banda. También lo podría conseguir la denostada “Bring Your Daughter To The Slaughter” pero ya son muchos debates por hoy.
Cierre a una velada gloriosa con “Wasted Years” y un pletórico Janick Gers, gloriosa pese al sonido inicial, indigno para un evento de semejante magnitud, que fue de menos a más gracias al buen hacer de los británicos y de un buen puñado de temas que hacen disfrutar al más sosaina, ya que son historia del heavy metal y forman ya parte de nuestras vidas. Esperando ansiosamente la siguiente fecha, porque vuelvo a insistir en otra crónica, poco nos queda ya….
Texto: José Miguel «Lago«
Fotos: Facebook Iron Maiden
La nueva entrega del festival A Vega Rock que tendrá lugar el sábado 2 de agosto en las instalaciones del recinto ferial de la localidad vegadense presenta sus horarios oficiales.

Manteniendo su carácter gratuito característico, este es el siguiente reparto de tiempos para su extensa programación:
10:30 horas – Taller de percusión
13:00 horas – Sesión vermú por Unto.pic
15:00 horas – Pase en barca con The Billy Riders
18:00 horas – Pasacalles con Los Cuerdos De Atar
21:30 horas – Concierto de The Electric Buffalo
22:45 horas – Concierto de Periferia
00:00 horas – Concierto de La Excavadora
01:30 horas – Concierto de Prom Kinks
Inmersos en la gira de despedida «Todo Llega A Su Fin«, Medina Azahara recalarán a los escenarios asturianos el sábado 24 de enero del 2026. La cita con la formación cordobesa tendrá lugar en Gijón, en el teatro de la Universidad Laboral.

Tras más de 40 años de trayectoria, los autores de temas emblemáticos del llamado rock andaluz como «Velocidad«, «El Lago«, «Córdoba» o «Necesito Respirar» repasarán una trayectoria que cuenta con 24 discos de estudio e innumerables giras por Europa, América y África que les han llevado a recibir la medalla de oro al mérito en las bellas artes como reconocimiento a su aportación a la música. Entrada anticipada online a través del siguiente enlace:
https://entradas.turismoasturias.es/es/laboral-ciudad-de-la-cultura/medina-azahara/?refreshed=1
Repaso grafico a las actuaciones de Karolina Reaper, Mamones y A3 Live! en Sama de Langreo el viernes 25 de julio, día de Santiago Apóstol, patrón de la localidad.















Fotos: José Ángel Muñiz
Segundo largo para los heavies ilicitanos de War Dogs, la banda que forman Alberto Rodríguez en guitarra y voces, José V. Aldeguer en batería y teclados, Manuel Molina al bajo y Edu Antón en guitarras. “Only The Stars Are Left” se compone de un total de diez temas grabados durante la primera mitad de 2024 y posteriormente mezclados y masterizados en Wizard Tower Studios por el Seven Sisters Kyle McNeill (Destral, Chantrice, Oath…) y al que adornanel diseño de Ana Skie y la pintura “El Caballero En La Encrucijada” (Knight At The Crossroads) del pintor ruso Víktor Vasnetsov. En la calle vía Fighter Records desde octubre del pasado año.

Fugaz “The Hour Of Fate”, introduce con pulso breve un álbum no precisamente escueto. A la elegancia que portan sus guitarras acústicas, War Dogs contrapondrán una “The Prosecution” donde todos sus cilindros parecerán en funcionamiento. Primero porque el riff que han dibujado para este primer corte tiene un gancho de mil demonios. Segundo porque sorprende ese inicio a medio gas, ese metal apaciguado revestido de una cierta épica en su caminar tímido y casi aletargado. Para cuando llegan las estrofas ya se vislumbra la cara más trotona de los ilicitanos y en el momento que la composición alcanza el estribillo, todo parece en su sitio. Tras el micro, Alberto Rodríguez comanda sin excesos y el bajo de Molina no podría evocar más a Steve Harris. Sí, la sombra de la Doncella sigue siendo alargada en la banda. También los buenos solos y el saberse más que conscientes de sus virtudes y también de sus limitaciones. Estupenda dupla inicial.
Riff mediante, “Riders Of The Storm” ahonda en ese parecido con Iron Maiden. El punto a favor viene a través de un desarrollo que parece empeñado en desligarse de la banda británica a fuerza de insuflar a las distintas ejecuciones un aire más a lo Riot o Brocas Helm. Cirith Ungol incluso en los momentos más pasionales. La banda dibuja entre medias buenos riffs, acompaña con certeros cambios de ritmo y, si algo echo en falta ahora, es una mayor presencia de Molina en la mezcla. Su bajo se diluye en la mezcla y este tercer corte pierde por ahí algo de empaque. Pero cuando emerge la sección solista, con el hábil duelo entre ambas guitarras, War Dogs están mostrando su mejor cara.
La más tranquila “Heaven’s Judgement” agiganta esos dejes épicos que “Riders Of Storm” entregaba a cuentagotas. Parte de un inicio calmo y reposado donde ya se deja intuir ese carácter tan grandilocuente como añejo. Su cambio de ritmo conduce hacia otro riff repleto de gancho. Clásico corte que irá ganando peso conforme transcurran las escuchas, plantea sobre esa épica desgastada un interesante juego de contrapuntos entre guitarra y voces en alguna de las estrofas más hábiles de todo el largo. El estribillo, y la forma en que se acompaña de los distintos coros, de nuevo trae a mi memoria a los neoyorquinos Riot, mientras que el solo que ocupa el centro mismo de la composición resulta más que notable.
“Astral Queen” pone a trotar a los valencianos. Consiste en un heavy metal mucho más evidente y directo. También disfrutón. Alberto Rodríguez de nuevo estira su registro sin excesos innecesarios, manteniéndose en tonos donde se encuentra a gusto y obviando cualquier impostura. La firme batería de Aldeguer acompaña apenas sin pausa a uno de los cortes que, probablemente, no fallará en sus directos. La sección solista, resultona, vistosa incluso, termina por redondear la apetecible oferta.
“Fallen Angel” contrarresta ese vigor con su avanzar pesado y arrastrado. Siempre dentro de los finos márgenes del género pero sin que ello signifique perder ni un ápice de identidad ni tampoco de carácter. En parte porque el riff de sus cuidadas estrofas brillará con luz propia. Sobre el papel ofrece un trazo más evidente, lineal incluso, el disco atraviesa por su vertiente más clásica, pero se elevará finalmente gracias al fenomenal solo que precede al epílogo.
“Vendetta”, que la banda entregó como adelanto del álbum, recupera el vigor de cortes anteriores para acometer un heavy metal que, en un primer término, derrocha tanto vigor como clasicismo. Alberto Rodríguez entrega sus tonos más épicos aquí y el hecho de que uno de los cortes más extensos del disco fuese elegido para su traslación al terreno del video lyric tiene mucho de declaración de intenciones. Salta a la vista cuando uno oye los buenos solos doblados que han dibujado aquí. También el más neoclásico que irrumpe a continuación y que debería hacer las delicias de todo buen amante de los guitar hero más al uso. El epílogo, que recupera aquél riff del inicio y lo alimenta de ese trotar tan característico, remata una de las ofertas más redondas de este segundo trabajo.
“Only The Stars Are Left” sorprende con ese inicio calmado y tranquilo. War Dogs traman inicialmente una balada que pronto transige hacia su vena más clásica. Trotan el riff y Aldeguer con él para proponer otro corte con clase y al que tampoco le falta gancho. Me gustan las melodías que acompañan a Rodríguez durante estribillos. También la forma en que las guitarras se doblan más adelante. Y en estos tiempos de solos fugaces que parecen avergonzarse de sí mismos, qué gran placer produce encontrarse con la vasta sección solista que la banda propone aquí. Extenso, hábil y memorable en toda la extensión de la palabra, apoyado por un firme doble bombo en distintas fases del mismo y desde ya uno de los grandes hallazgos del trabajo al que da nombre.
“The Seventh Seal”, cuya narración inicial remite directamente al clásico sueco de culto “Det sjunde inseglet” de Ingmar Bergman, recurre a un heavy metal fogoso y atractivo, trotón en su base rítmica y donde se suceden riffs que ganan en gancho lo que pierden en solidez. Por ahí me engancha el solo que circunda su tronco central, especialmente cuando ambas guitarras juegan a encontrarse en un vistoso juego del gato y el ratón. Tan evidente y clásica como eficaz.
Para el final queda una “The Vengeance Of Ryosuke Taiwara” donde el tópico dirá aquello de que los chicos han puesto aquí todo su empeño. Es la oferta más extensa del álbum y, como tal, resume muchas de las influencias que han alimentado a los cortes precedentes. Vuelven aquellos coros tan Riot de “Heaven’s Judgement”, Alberto Rodríguez sorprende con la que quizá sea la interpretación vocal más ambiciosa de su trayectoria y la banda se permite incluso un pequeño oasis de tranquilidad con cierto regusto a Queensrÿche. Ese puente tranquilo y el crescendo que, solo mediante, la composición va dibujando camino del epílogo, se me antojan el broche perfecto a este segundo trabajo de los ilicitanos.
Orgullosos representantes dentro de nuestras fronteras de eso que algunos han dado en llamar “New Wave of Traditional Heavy Metal”, War Dogs parecen no estar para experimentos. Y sin embargo la sensación que queda es la de que la banda ha dado un paso de gigante desde aquél “Die By My Sword” de 2020 (reseña). Esto sigue siendo metal clásico, de toda la vida, pero los chicos parecen mucho más conjuntados y seguros ahora, evidenciando cómo el obligado rodaje les ha ido convertiendo en mejores músicos y, a tenor de temas como “Vendetta” o “The Prosecution”, también mejores compositores. Atravesado además por solos de gran mérito, (fantásticos los de “Only The Stars Are Left” o “The Vengeance Of Ryosuke Taiwara”) y con un Alberto Rodríguez cada vez más seguro en su desempeño tras el micro, la banda tiene motivos más que suficientes para estar satisfecha.
Texto: David Naves