Crónica: Mystereo, Concierto 20º Aniversario (Gijón 4/1/2024)

La jornada del pasado sábado 4 de enero tocaba redoblar esfuerzos en Heavy Metal Brigade. Vieja costumbre por estos lares que repetimos con gusto el primer fin de semana del nuevo año y es que el compañero David Naves se iba a Langreo para comprobar de primera mano la presentación en vivo del primer disco de los progresivos ovetenses Honara (crónica) y un servidor ponía rumbo a Gijón para nada menos que la celebración por todo lo alto del 20º aniversario de los eclécticos locales Mystereo.

Confieso que tenía una cuenta pendiente con Adrián Muñiz, Alejandro Camargo, Alejandro Fernández, Bruno Suárez y Sixto Santamaría. Nuestros caminos nos se habían vuelto a cruzar desde su participación allá por 2018 en el avilesino Terror Fest y eso que han sido varias las fechas promocionales cercanas de ese estupendo «Panic» editado a finales del 2022. Esta vez la agenda fue benevolente y pudimos disfrutar de un evento histórico para la banda. Ofrecieron todo lo apuntado en los días previos, es decir, un gran repaso por sus cuatro álbumes de estudio, varios invitados sorpresa y algunas versiones, en un viaje sonoro de 2 horas libres del corsé de los hasta ahora implacables horarios de la Sala Acapulco. Muchísimas gracias Pachi & Cia por desterrar aquel odioso toque de queda.

Tras una intro instrumental arrancaron su tiempo con «Helicopter Blues«, tema que abría su ópera prima «Above The Clouds«. El bajo de Sixto Santamaría taladra la atmósfera festiva de la sala mientras el micro de Adrián Muñiz sobrevuela su cabeza. Inevitable trasladar la imaginación a los malabares de nuestro querido Michael Arthur Long (Drunken Buddha). Un repoker de canciones que completaron «Happy Citizen» , «Your Head’s Not Upon Your Shoulders» y «Panic Attack» para ofrecer una buena pincelada de una discografía que lejos de corsés estilísticos siempre ha navegado por los distintos matices del rock.

Centrados en recordarnos ese primer larga duración a través de temas como la composición homónima, «U» y «Monday Call» llegaba la primera colaboración. Michel Ardura, voz y guitarra en los mierenses Black Beans, se une a la fiesta para interpretar «Rock N’ Roll» y la primera cover de la noche, una «Blue Suede Shoes» que inmortalizara Elvis Presley y que puso a bailar a gran parte de la audiencia congregada en la Acapulco.

Cambio de tercio para adentrarnos en el repaso a su segunda obra de estudio «Space Cake«, gestada en el verano del 2008 en el Estudio Acme de Miguel Herrero, fruto de su victoria en el concurso organizado por los «40 Principales Asturias«. Los temas elegidos para recordar esta obra serían «Step Beyond«, «Pure Energy» y la extensa «Polaris«, esta última en colaboración con Sara Muñiz al violín. La hermana de Adrián aportó un nuevo color a una composición de por si rica en matices. Cerraron esta etapa con la canción que más royalties ha dado a la formación, comentaría con sorna el guitarrista Bruno Suárez, la versión del himno motero «Born To Be Wild» de Steppenwolf.

La noche no podía ir por mejores derroteros, gran sonido, público entregado al buen hacer de la banda y sonrisas encima del escenario. Abajo varios peques disfrutaban absortos del show, detalle que este medio siempre celebra, deseando que la llama de la música germine en ellos, destinados a ser el necesario relevo generacional. La tercera etapa del aniversario seguía el inalterable orden cronológico con el repaso a su disco homónimo, quizás el menos convencional y más influenciado por la psicodelia británica de los años 60. La tripleta elegida para la ocasión serían «Uncertainty Principle«, «Suck You Dry» y «Play First» coronada como no con otra versión. En esta ocasión el clásico de Nancy Sinatra «The Boots Are Made For Walkin’» acompañados por la energía del difusor musical Silver, reconocido por su trabajo en la emisora Radio Kras.

La velada afrontaba su recta final con el apartado destinado a su última obra «Panic«. Un trabajo que trajo de vuelta a la banda tras 10 años de silencio discográfico y que nos ofrece la cara más cruda y orgánica del quinteto. «Fight In Vain«, «Puppeteers«, «Numbers» y «Digital Holocaust» serían las canciones que representarían esta última etapa del combo y aunque no contó con invitado ni colaboración si que pudimos distinguir a pie de escenario a Juan Bertrand, compañero de Adrián Muñiz en los alternativos Söax, disfrutando de lo lindo con el espectáculo. No era para menos.

Agradecimientos mediante repetían la fórmula inicial para poner boche de oro a un 20º aniversario que por la calidad demostrada sin duda merecía una mayor audiencia. Un tema de cada álbum, empezando por su himno «Yesterday Is Not Today«, el coqueteo con el pop rock de «It Was Only A Kiss«, «Times Are Changing» y «The Sentenced Is Death» conformaron los bises. Bajada de telón y sin prisas, que gran sensación al fin, llegaron las charlas cómplices con familiares, amigos y fans, recibir los merecidos halagos y más de una petición para seguir 20 años más en la brecha. Que así sea y tod@s estemos allí para disfrutarlo.

Texto y Fotos: José Ángel Muñiz

November presenta su sonido con «When The Doors Is Closed»

Allá por el mes de noviembre la formación asturiana November presentaba en sociedad su alineación. Dani Dynamita ( Nörthwind, Eden, Darksun, Last Days Of Eden) a la voz, Fer Espina (The Riders, Fran Juesas, Blister) al bajo, Diego Riesgo (Drunken Buddha, Nymerians), Alex Tilles (Soundwave, El Hombre Más Tonto Del Mundo) a las guitarras y Adri Cheriff (Versión Original, Belo y Los Susodichos) a la batería y el hard rock como bandera, estrenan en forma de videoclip «When The Door Is Closed» el primer sencillo de lo que será su próxima ópera prima.

El documento visual ha sido grabado y producido por Ride The Dragon Films. El audio ha sido grabado en Dynamita Estudios con Dani G. en labores de producción, grabación, mezcla y masterizado.

Crónica: Honara + Narwhale (Langreo 4/1/2024)

Otro sábado más en Heavy Metal Brigade en el que tocó redoblar esfuerzos. La historia que fue, los veinte años de Mystereo, más la que será, la presentación de “Resemblance”, debut de los post metaleros ovetenses Honara. La cita, con sede en la langreana Sala Telva, contaba además con unos viejos conocidos de esta casa como son los progresivos Narwhale. A apenas un par de paradas de tren y con la incertidumbre de cuánto público podría concitar un evento de estas características en unas fechas tan apuradas y fastidiosas como estas.

Pero hete aquí que, enlazando con aquél fugaz paso de Green Desert Water por Kuivi Almacenes (crónica), para nada es desdeñable la entrada que presenta la Telva cuando, a falta de quince para las nueve, Javi anuncia “Somos Narwhale, gracias a Honara por invitarnos y esperemos que os guste”, para después proceder una noche vez más con esa “Nebulosa Barnard 33” que abre “El Espacio Interior”, segundo álbum de los avilesinos. Y en honor a la verdad cabe decir que la banda pareció mostrarse tan precisa como siempre. Comenté en su día que Aitor Lucena parece haber caído de pie en el seno del cuarteto. Abajo del escenario Ales Sánchez (SoundCrush), a quien Lucena sucede en el puesto, no perdía ripio de las evoluciones de la banda.

Aportando igualmente en coros, Lucena y la formación al completo brilla en “Océanos De Tiempo”, con ese marcado contraste entre la atmósfera inicial y el mayor nervio del último tercio. Javi, con su (a este paso) célebre Rickenbacker de cinco cuerdas, comanda a los remozados Narwhale con una pizca más de mala leche en la voz que en citas anteriores. Algo que salta al oído en una “Los Anillos de Saturno” más desgarrada que nunca. Atrás, Víctor Puente apuntalaba desde el doble bombo una de las partes más vibrantes del set. Aquí cupo una sorpresa, que no fue otra que la traslación al español de “Heart Of The Corpse-Whale”, (en contraste con la más habitual “Glaucus” que nos han dejado otras veces) que se transforma ahora en “El Corazón De La Ballena Cadáver” y deja alguno de mis riffs favoritos de todo el set, amén de una más que interesante y llamativa línea de batería.

El sonido fue bueno en líneas generales, más allá de que, desde mi posición, en un par de ocasiones costase escuchar los solos de Diego Aparicio. “Vamos a tocar “Pantanos de Neptuno”, un tema instrumental, así descansáis un poco de mis barrabasadas” proclamaba irónico Javi Fernández. Y puede sonar a perogrullada pero tanto Lucena como Aparicio dieron la impresión de disfrutar de lo lindo aquí. Una noche más, para el final quedó una “Los Rojos Vientos de Marte” que Javi quiso dedicar a todos quienes nos habíamos desplazado para verles. Piel de gallina siempre que tiene uno la suerte de escuchar ese corte en directo. Esperando ya por la siguiente.

El primer problema para Honara iba a ser el de acomodar tan nutrida formación a un escenario de las dimensiones justas. Adelanto mediante (enlace), Honara parecen venir a llenar un hueco en la escena asturiana con su fusión de post metal, progresivo y rock atmosférico. Su debut, por si alguien lo dudaba, se vino para casa, por lo que pronto tendréis cumplida reseña del mismo en estas páginas.

La banda, teclado, dos guitarras, bajo, voz y batería se acomodó como pudo al escenario de la sala y procedió a presentarnos “Resemblance”, si el setlist no me engaña, en idéntico orden al del CD. Así pues, cuando pasan nueve de las diez “Threshold” hace los honores desde una intro de Antonio Alcaide al bajo que no pudo recordarme más a Tool. El propio Alcaide dio la réplica en la voz grave a la más melódica de Carmen García, mostrando ahí un buen equilibrio entre ambos registros. Puede que el sonido no fuera tan nítido como el que habían mostrado Narwhale. Los nervios, a buen seguro y con una sala tan llena, hicieron de las suyas.

Pero la banda se mostró firme y supo sobreponerse a pequeños inconvenientes. De hecho el bombo de la batería de Guillermo Villán, extrañamente inquieto, incordió y de qué manera durante la descarga. Pero nada amilanó a los chicos. “Sonar”, que en su traslación al vivo extrae un mayor nervio de la banda, me recordó a ratos a los Cult Of Luna más enfebrecidos. Una fiebre siempre en contraste con la esforzada voz de Carmen García. Algo que me agradó fue cuan orgánicos estaban sonando. Cosa rara en estos tiempos y llevando el tipo de propuesta que llevan. De igual forma me agradó que la buena gente de Narwhale se quedase a verles y disfrutase de sus evoluciones sobre las tablas en primera fila.

En el debe que, tratándose de una presentación, no habría estado mal que la banda introdujese alguno de los temas. Sea como fuere, por ahí quedó algún pequeño solo de teclado que, oh herejía, a ratos me recordó al legendario Ray Manzarek (The Doors). Y es que al final esta parece una banda que bebe de un amplio abanico de influencias y sabe hacerlas suyas, sonando siempre coherentes y nunca artificiales. Alcaide aprovechó para los obligados agradecimientos. El bajo de Honara había intercambiado su posición con la vocalista en un intento de procurar que el bombo no acabase de paseo por La Pomar. “Coil” mediante, regresaron aquellos aires Tool del comienzo, mientras que “Vipassana” ofreció a continuación la cara más atmosférica del sexteto. Y más agradecimientos. En este caso a sus compañeros de cartel y al técnico de sonido, quien imagino tuvo no poca tarea en la tarde del sábado.

Así las cosas, con un set que iba tocando ya al final, “Wanderer” dejó un prólogo que me recordó a los Porcupine Tree de discos como “Deadwing” o “In Absentia”. La banda sonando más elegante que nunca. Algo que vendría a contrastar con el mayor nervio que desplegaron en una “Covenant” que, tuve la impresión, ganó varios enteros con respecto a su encarnación de estudio. Una buena primera toma de contacto con ellos, una sala con una fantástica entrada y una banda que, ahora mismo, pinta más que interesante.

No me gusta personalizar en las crónicas pero sí quisiera pedir disculpas por lo pronto de mi huida. El último tren del día esperaba. En cualquier caso una buena manera de empezar la turné anual de conciertos descubriendo a unos más que interesantes Honara. Agradecer a ambas bandas el trato dispensado y las facilidades, mandar un abrazo a los habituales de siempre y ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto y Fotos: David Naves

Tarque & La Asociación Del Riff regresan a Gijón

La presentación en vivo de «Vol.2» el segundo trabajo en solitario de Carlos Tarque tendrá de nuevo parada en Asturias. Tras iniciar la gira promocional allá por noviembre del 2023 en la Sala Acapulco (crónica), el vocalista de M-Clan repite visita al escenario gijonés.

Acompañado por Carlos Raya a la guitarra, Iván González «Chapo» al bajo y Eduardo Giménez «Coki» a la batería ofrecerán su habitual descarga de puro y auténtico rock and roll en una de las últimas fechas del tour.

Entrada online anticipada 25€ + gastos a través del siguiente enlace a Wegow:
https://www.wegow.com/es/conciertos/tarque-la-asociacion-del-riff-en-sala-acapulco-gijon-gira-202425

Tsunami Xixón Festival 2025: Segunda batería de confirmaciones

La próxima edición del Tsunami Xixón Festival desvela una segunda tanda de bandas que se unen al plantel que tomará posesión del escenario situado en el Parque Hermanos Castro de Gijón los días 18 y 19 de julio.

El icónico rapero Kase.O, la banda indie madrileña Carolina Durante, el combo punk californiano Zebrahead, Alcalá Norte, una de las grandes jóvenes promesas del rock alternativo español, el dúo punk británico Big Special, la formación alemana de hardcore Slope, los cordobeses Viva Belgrado, el folk metal de los irlandeses The Scratch, la banda post-punk británica Heavy Lungs, el skate punk de los también británicos Girlband!, el cumbiatón de Tremenda Jauría, los asturianos Onza, banda de Pepo (Desakato) que presentará su nuevo EP «Segundo Aliento«, los divertidos punkies fiesteros Me Fritos And The Gimme Cheetos, el combo stoner madrileño Hermana Furia, también desde la capital del estado los shoegazers Ice Haven y el garaje punk  de las catalanas Las Furias se suman a un cartel con el que el Tsunami confía volver a posicionarse como uno de los festivales más importantes del norte de España.

A parte del propio festival la organización planteará una serie de actividades paralelas y gratuitas en diferentes espacios de la ciudad durante el año. Muestra de ello son los “Conciertos del Skatepark de Cimadevilla” y los ciclos de cine: Tsudocu, orientado a los documentales sobre el mundo de la música y Conciertos imposibles, ciclo de conciertos proyectados en pantalla grande. Bring The Noise, empresa promotora del festival, confirma la intención de amplificar las actividades gratuitas dentro de la ciudad, integrando el evento en la ciudad ya que se la valora a Gijón como uno de los grandes cabezas de cartel de cada edición. 

Entradas y abonos disponibles a través del siguiente enlace:
https://www.tsunamixixon.com/entradas/

Reseña: Harakiri For The Sky «Scorched Earth» (AOP Records 2025)

Los austriacos Harakiri For The Sky se encuentran en ese momento de su carrera en el que cada nuevo álbum sacude a la escena post-black con inusitada fuerza. Controvertidos por naturaleza, la suya es una obra que acostumbra a no dejar indiferente a nadie. J.J. en voces y M.S. a cargo de toda la parte instrumental, profundizan en este “Scorched Earth” en toda su gama de registros habitual. Con la ayuda de Kerim “Krimh” Lechner (Dååth, Act of Denial, Septicflesh…) en baterías y de Jorge Cisternas (Humanotone), Tim Yatras (Austere, Autumn’s Dawn, Germ) y Serena Cherry (Noctule) pergeñan ocho cortes a los que adorna el arte de Brvno Gonzalez y que ha de ver la luz el próximo dieciséis de enero vía AOP Records.

Heal Me”, con colaboración de todo un Tim Yatras, entronca con la vertiente más elegante del dúo austríaco. Una tímida y simple línea de piano se abre camino por un cuidado prólogo hasta la irrupción de las primeras estrofas. J.J., siempre roto y desgarrado, traza una línea de voz en la más pura tradición harakiriana. Pero por si algo me gusta este primer corte es por los bellos adornos de las guitarras, así como por esos violentos cambios de ritmo por donde se colará su bien conocido post-black metal. Asegura la nota de prensa que nos han hecho llegar desde el sello que esta es una banda que sigue evolucionando con cada disco y el poso más alternativo de este puente central puede ser un ejemplo de ello. Que me agrada por cómo enlaza y funde esa tradición más vibrante de la banda con alguna línea de guitarra que bien podrían haber firmado unos Anathema del “Judgement”. Un más que prometedor arranque de álbum:

Larga introducción de nuevo con el piano como protagonista. “Keep Me Longing” pone de relieve a los HFTS más elegantes para después, y de forma brusca, dar salida a un arrebatado blast beat por parte de Lechner. Aún en esas partes más violentas, nunca desaparece el marcado carácter atmosférico que circunda su modo de entender el black metal. Así, el corte va desarrollándose sobre una maraña de cambios de ritmo, no tanto de tono, donde brilla el gran trabajo de M.S. en todo lo concerniente a guitarras. Buenos riffs y mejores melodías que enlazan estrofas siempre tristes y desesperanzadas. Para satisfacción de sus fans de siempre, el dúo ni mucho menos arriesga aquí. Me agrada el equilibrio que muestra la mezcla cuando la parte final funde voces, base rítmica, piano y arreglos sin que ninguna línea opaque a las demás. Y siento como una punzada en el corazón que el sello no haya tenido a bien comunicarnos quiénes han sido los responsables de grabación, mezcla y demás. Sea como fuere, cuando el piano sí que adquiere un mayor protagonismo durante el epílogo, no han sido pocas las veces que se me ha puesto la piel de gallina. Un clásico ya en lo que a sus discos se refiere, una fuerza emocional que no ha perdido un ápice de fuerza en estos años.

Sorprende la mayor luz que trasmite ”Without You I’m Just A Sad Song” durante su prólogo. No tanto la forma en que este se funde con la voz de J.J. conforme irrumpen las primeras estrofas. El contraste conseguido, de hecho, resulta en uno de mis momentos favoritos de todo el largo. Después, cual pequeño riachuelo, surge el lado más post-rock de la banda. HFTS van trazando así uno de los cortes con mayor personalidad del álbum. Esa misma personalidad que tanto enfrenta a los fans del género, siendo esta siempre una de esas agrupaciones ante las que parecen no caber medias tintas. Pero incluso su detractor más furibundo podrá reconocer la valía de las buenas melodías que M.S. enfrenta a la (siempre) desgarrada voz de su compañero de fatigas. En los marcados cambios de rumbo, cuando las guitarras adquieren una mayor gravedad, vuelve a ponerse de relieve la equilibrada mezcla que porta el disco. Buenos solos emergen además conforme la se acerca el epílogo. Y de nuevo la forma en que estos se funden con la voz no podría ser más acertada. Nada nuevo en su libro de estilo pero ejecutado con la seguridad y la firmeza que acostumbran. El final no solo es elegante sino que, además, porta alguna guitarra de gancho indudable. Quizá mi favorita de las ocho.

No Graves But The Sea” sorprende con un prólogo que acerca a los austríacos a las fronteras del doom de formaciones como los primeros Katatonia. Apenas un guiño antes de que la banda nos devuelva hacia un post-black lleno de baterías vibrantes y al que M.S. adorna con solos ágiles y eficaces. Un corte que me genera opiniones encontradas. Y es que su composición, ese clásico juego entre tonos, no podría ser más clásico. Por ende, tampoco resultar más eficaz. Tiene momentos de calma, también de furia, pero echo en falta algo más de riesgo. Ambos músicos están más que acertados en sus distintas parcelas y el invitado Lechner pergeña una más que interesante línea de batería. Pero se suceden las escuchas y no puedo evitar pensar que pasa algo inadvertida al lado de otros cortes de este “Scorched Earth”.

With Autumn I’ll Surrender”, que estrenaran allá por octubre de 2024, arremete ahora con una versión más contenida de su consabido black atmosférico. Nada de contorsiones ni experimentos con gaseosa. Desconozco si el tema nació ya con visos a anticipar al álbum pero no cuesta trabajo reconocer dónde traman una oferta más conservadora en comparación al mayor riesgo de, sin ir más lejos, “Without You I’m Just A Sad Song”. Lo que no quita para que coexistan buenos cambios de ritmo con melodías eficaces y todas su desesperanza y agonía habituales. Es la producción quien trata, aún de forma tímida, de sacar a la banda de ese cierto conformismo, de ese pequeño aletargamiento, con varios detalles en lo que al sonido de las guitarras rítmicas se refiere. Particularmente en las partes más calmadas. Esas donde, curiosamente, brilla el buen hacer de Lechner a los parches. Un cierto cúmulo de clichés, en definitiva, que no por ello un corte que sobre en ningún caso.

En “I Was Just Another Promise You Couldn’t Keep” sí que aprecio un mayor riesgo, aún cuando el prólogo no podría ser más leal a los postulados sobre los que se ha desarrollado la carrera del dúo. Hay buenos riffs en estos primeros compases. También unas voces que ganan en detalles con respecto al resto de entregas. Las partes más calmas se arriman más que nunca al precipicio del post-rock y HFTS colisionan hábilmente con su desgarro habitual. Buen juego vocal el que se trama aquí. Especialmente en las partes más violentas. En las más acompasadas M.S. pone todo de su parte para que las guitarras aporten todo el color posible a la composición. Podría decirse incluso que este es el corte más brillante de los ocho en lo que a trabajo de guitarras se refiere. Una banda que se aferra a sus tradiciones sin que ello implique anquilosarse en una única manera de entender el black metal.

Too Late For Goodbyes” con Lechner a puro blast beat en un inicio descosido, que pronto atemperan con la irrupción de las primeras estrofas. Es el último corte en varias de las ediciones del álbum, y lejos de condensar en una única composición muchas de las ideas que porta el álbum, HFTS retornan a sus orígenes con otro de esos cortes bifocales en los que tanto y tan bien se manejan. En una de sus habituales y pequeñas islas de tranquilidad surge la cristalina voz de Serena Cherry, verdadero contrapunto al registro desgarrado y melancólico tan habitual en J.J.. Un más que digno y funcional cierre a un (pienso) muy buen disco de los austríacos…

… salvo en las ediciones cuyo honor corresponde a “Street Spirit (Fade Out)”, versión de las luminarias alternativas británicas Radiohead, que la banda transfiere a su terreno con el tino con el que ya remozaran cortes ajenos en el pasado. “Mad World” de Tears For Fears sin ir más lejos. Voces limpias y un (hasta cierto punto) respeto por el original para alivio de los fans de la banda de Thom Yorke.

“Una instantánea del mundo en que vivimos” proclama la nota de prensa. Harakiri For The Sky amplían sus registros para seguir donde lo dejara el interesante “Mære” de 2021. Un compendio de muchas de las ideas que les han hecho cabeza visible de un género y, como apunté por ahí atrás, les han granjeado tantas filias como fobias. No solo por el tipo de propuesta que realizan como por la manera en que han sido capaces de edificar un sonido al que poder llamar propio partiendo de unas premisas básicas tan marcadas. En un género que a veces puede pecar de cierto anquilosamiento, el dúo emerge como ese faro que nos desvía del desastre. Aunque sea en un mundo en ruinas.

Texto: David Naves