El festival andaluz Sun&Thunder que tendrá su estreno en el mes de julio en Fuengirola cierra el cartel de una primera entrega que contará con Argion y Soldier como representantes de la escena asturiana.
La últimas incorporaciones de Uriah Heep, Paradise Lost, Wheel, Batushka y Mind Driller cierran un plantel de nombres destacados como W.A.S.P., Opeth, Kreator o Accept. Del 17 al 19 de julio el espectacular Marenostrum Fuengirola será el epicentro de un evento que pretende convertir Andalucía en punto de referencia del metal en el sur de Europa.
Abonos de tres días: 140€ + gastos de gestión Entradas de día: 90€ + gastos de gestión
Un año más y van tres tocaba acudir a la llamada a filas del festival cartaginés Rock Imperium. Huyendo de la cruel climatología que azota Asturias en los últimos días llegamos a la milenaria Cartago Nova para disfrutar del gran regreso de los Judas Priest liderados por un Rob «Metal God» Halford en un envidiable estado de forma. Auténtico plato fuerte de una jornada en la que se posicionaron en el lado ganador junto a los rejuvenecidos Uriah Heep y unos Extreme, comandados por el infatigable Gary Cherone y el carisma de Nuno Bettencout.
Encargados de inaugurar esta nueva entrega del festival sería el combo sinfónico holandés Blackbriar, que si bien no disfrutaron de una audiencia muy numerosa, algo normal a las tres de la tarde de un miércoles laborable, debutaron en un escenario estatal plenos de energía y ganas de agradar. Con su vocalista Zora Cock como punto focal, descalza y ataviada con un elegante vestido de motivos florales dejaron la sensación de estar algo más que influenciados por sus compatriotas Whitin Temptation. Cumplieron la tarea encomendada llevándose el aplauso de un público aún escaso pero muy por la labor.
En las antípodas de la propuesta sonora de sus predecesores Turmion Kätilöt arribaron a Cartagena para ofrecer un enérgico show que aglutina a partes iguales sonidos electrónicos con estética black metal. Propuesta convergente con tendencias que abanderan bandas como Electric Callboy o Babymetal. La dupla vocal formada por MC Raaka Pee y Shag-U no quejó centímetro de escenario sin recorrer haciendo las delicias de la audiencia más joven.
Superado un problema en el monitor de José Rubio daba inicio el tiempo para Ronnie Romero. Segundo paso para el chileno por el Rock Imperium tras su actuación con Elegant Weapons el pasado año. Centrado en la presentación de su nuevo disco como solista, destiló carisma y volvió a demostrar por que leyendas del rock como Ritchie Blackmore o Michael Schenker han contado con su gran voz en Rainbow y M.S.G. Reveló que el show será editado en un futuro DVD mientras sorprendía a propios y extraños recuperando un tema del álbum debut de The Ferrymen, un pequeño guiño a Whitesnake con un extracto de «Love Ain`t No Stranger» y cerrar su tiempo rindiendo homenaje a su gran influencia, el siempre añorado Ronnie James Dio a través de «Rainbow In The Dark«.
Paso a paso los suecos Eclipse se van colando en festivales de mayor envergadura. Su trayectoria ha sido hasta el momento una clara línea ascendente para la banda liderada por Erik Martensson. Gozaron de buen sonido, en eso no falla el Rock Imperium, mientras un inesperado goteo hacía saltar todas las alarmas ante un posible diluvio que nunca llegó a producirse. Curioso «outfit» de Erik calzado con playeras de distinto color, rojo y negro, en lo que sospechamos un guiño a la portada de su último disco «Megalomanium«.
Los veteranos Uriah Heep ofrecieron un set pleno de intensidad y energía. No se celebra un 50º aniversario todos los días y dejaron patente que hay cuerda para rato. No dosificaron esfuerzos ni ante la presencia por fin de un sol que había pasado la jornada tímidamente escondido tras la bruma marítima que invadía Cartagena. Se encuentran en estado de dulce y se nota, tanto arriba del escenario como en la reacción de una parroquia encantada con el buen hacer de los británicos. Impagable cerrar su tiempo con una «Easy Livin’» en la que se hicieron acompañar por Ronnie Romero y Richie Faulkner compañeros del bajista zurdo Dave Rimmer en Elegant Weapons.
Uno de los grandes atractivos del festival junto al «sacerdote» más famoso del metal eran sin duda Extreme. Los de Boston no se prodigan habitualmente por nuestros escenarios y con nuevo disco en el zurrón la oportunidad ofrecía doble satisfacción. Intercalando hábilmente clásicos y novedades en el set ofrecieron un show a la altura de las expectativas. Si bien la mayor conexión con el público llega con temas como «Decade Dance» o «Monster» también habría tiempo para disfrutar de sus nueva composiciones. Huelga decir que el tramo acústico iniciado con «Hole Hearted» es una apuesta claramente ganadora en su repertorio pero la revisión de un himno como «We Will Rock You» trasladó a muchos a su paso por el estadio de Wembley allá por 1992 para rendir homenaje a la figura de Freddie Mercury. Banda de directo como pocas, con Gary Chenore infatigable recorriendo de punta a punta el escenario y un Nuno Bettercourt defendiendo su origen portugués mientras realiza una masterclass a la guitarra, es de recibo mentar la gran aportación de Pat Badger en coros y la gran pegada de Kevin Figuereido a los parches. La inevitable «To Be With You» con la dupla Cherone / Bettencourt sola sobre las tablas puso patas arriba Cartagena pero cerrar su tiempo con «Get The Funk Out» fue sin duda todo un acierto. Que vuelvan pronto.
Cae la noche en la vetusta Cartago Nova para recibir a Judas Priest. Con una producción más austera que las anteriores paradas de su actual gira estatal, tocaba adaptarse a las características del escenario del festival, la circunstancia no evitó la demostración de poderío y carisma del «metal god» y sus huestes. La más que probable «ayuda» a Rob Halford a través de «delays» y «reverbs» no hace más que refrendar el gran valor del estado vocal del interprete a sus 72 años. Siguen conectados con un público que corea un himno tras otro y disfruta de cada detalle aunque sea esperado. No falta la moto sobre el escenario en «Hell Bent For Leather» o su característico tridente coronando el escenario balanceandose sobre las cabezas de los de Birmingham. Scott Travis nos da la bienvenida, agradece nuestra presencia y se arranca con la intro de «Painkiller» El parque del Batel es un clamor y más cuando la figura de Glenn Tipton aparece en las pantallas de televisión gigantes colocadas en los laterales del escenario. Cada miembro defiende su papel sobradamente, el más activo junto a Halford es un Richie Faulkner plenamente recuperado de sus problemas de salud, para dejar la impresión que a estos Judas les quedan muchos escenarios aún por conquistar.
La propuesta musical más periférica del plantel de bandas en esta primera jornada era la ofrecida por el combo folk metal teutón In Extremo. Nunca defraudan, buenas canciones, actitud y visualmente agradecidos adornados por ropajes de inspiración vikinga y sus clásicas gaitas y zanfonas, instrumentos alejados del metal tradicional. Lograron retener a una importante porción de «metalheads» que en buen número iniciaron la estampida tras la descarga de Judas Priest, pues hay que recordar que nos encontrábamos pasada la media noche de un miércoles para muchos laborable.
Tocaba recoger, recuperar fuerzas y regresar en pocas horas. Cartagena, veni vidi, vici aunque Halford lo describió mucho mejor: Judas, puta madre, Priest.
La tercera edición del festival Rock Imperium que tendrá lugar en Cartagena los días 19, 20, 21 y 22 de junio de 2024 desvela una nueva batería de confirmaciones entre las que destacaJudas Priest como cabeza de cartel.
La leyenda británica encabeza una lista en la que destacan bandas internacionales como los norteamericanos Extreme, el virtuoso guitarrista Yngwie Malmsteen, la reina del metal Doro reviviendo la historia de Warlock, los veteranos Uriah Heep o la voz del rock Glenn Hughes reviviendo clásicos de su etapa en Deep Purple. No acaba aquí la espectacular batería batería de nombres, los sonidos progresivos siguen teniendo una cuota importante en el festival gracias al combo polaco Riverside o la reunión de la banda neerlandesa Textures. Metal sinfónico, hard rock, doom, stoner y thrash metal estarán presentes gracias a bandas de referencia como Xandria, The Darkness celebrando el 20º aniversario de «Permission To Land«, el omnipresente Ronnie Romero con su proyecto en solitario, Kadavar o Tankard sin olvidar agrupaciones de nuevo cuño destinadas a destacar como The Last Internationale, Phantom Excaliver flamantes vencedores de la Wacken Metal Battle, la banda femenina Lovebites, los black góticos italianos Shores Of Null, The Raven Age banda invitada en la última gira de Iron Maiden o los alternativos neerlandesesBlackbriar. La escena estatal continúa creciendo con la presencias de Tete Novoa presentando «Historias Que Cantar» su nuevo álbum como solista, los barceloneses Astray Valley, los thrashers de culto Holycide, la formación melódica local Hard Love, los paladines del metal más clásico Invicti y desde la propia Cartagena los góticosArchetype Of Disorder y los debutantes Lonely Fire. Un festival que va tomando una forma envidiable con varios conciertos exclusivos y que a falta de más cabezas de cartel promete volver a llenar Cartago Nova del mejor ambiente metalero. Entradas disponibles a través del siguiente enlace:
Chubascos a primera hora nos recibieron mientras dábamos fe que los japoneses Phantom Excaliver se postulaban como futuros ganadores de la Metal Battle gracias a su simpatía y la ejecución pulcra y milimétrica de un power metal de clara influencia anime. Con el mediodía el sol comenzó a brillar y nos daría tregua toda la jornada.
Los escenarios “Faster” y “Harder” serían nuestro hábitat a partir de ese momento, iniciando la tarde de manera inmejorable unas renovadas Vixen. Las incorporaciones de Britt Lightning a la guitarra y la esposa de Richie KotzenJulia Lage han revitalizado a la banda liderada por Roxy Petrucci hasta el punto que esa energía juvenil ha contagiado a una espectacular tanto vocal como físicamente Lorraine Lewis, que llegaría a mezclarse entre el público y surfear por encima de sus cabezas. Su fantástica puesta en escena hizo caer en el olvido inmediatamente cualquier comparativa con sus predecesoras en el cargo. Despacharon un set plagado de clásicos más «Waiting For The Big One» de Femme Fatale, sorpresa que muchos agradecimos y disfrutamos como guiño a la anterior banda de Lorraine.
Apenas nos desplazamos unos metros y ya tomábamos posición para otro viaje a la nostalgia, esta vez personificado en Uriah Heep. Había muchas ganas de ver de nuevo en acción a los británicos y en esta ocasión, al menos para quien escribe, más tras desgraciada caída de sus fechas en España. Digna de admiración la entereza con la que aún se desenvuelven sobre las tablas Mick Box y un infatigable Bernie Shaw. demostraron que la edad no es una barrera cuando tienes calidad y ganas. Pilares del hard rock en los últimos 50 años recordaron al desaparecido Ken Hensley y ofrecieron un corto viaje sonoro, siempre nos parecerá así, por lo mas granado de sus éxitos. Victoria total la suya gracias a un triunvirato de himnos atemporales como “Lady In Black”, “Gypsy” y “Easy Livin” que cerraron su actuación poniendo Wacken a sus pies.
Siguiente parada, los suecos Hammerfall. No habían creado muchas expectativas y sin embargo fueron de la terna de triunfadores del día. Un setlist muy acertado y una ejecución digna de su mejor etapa colmaron de satisfacción a los escépticos. Paladines del power metal europeo que situaron en las más altas cosas de popularidad con la llegada del cambio de siglo junto a bandas como Stratovarius o Gamma Ray se permitieron el lujo de interpretar “(We Make) Sweden Rock” en tierras alemanas reivindicando el valor de la música realizada en su propio país. El mar de puños al aire que afloró durante su actuación dejaron patente su fantástica conexión lograda con la audiencia.
Con un Infield en el mejor estado de revista desde el inicio del festival la jornada no daba respiro, un ágil cambio de escenario y los primeros compases de “Hate Über Alles” casi nos sorprenden tomando posiciones para la implacable descarga de Kreator. Los de Petrozza no hacen prisioneros y esta vez no iba a ser la excepción. Aferrado a su guitarra e unido por un invisible vínculo al micrófono, Mille y sus huestes no dieron tregua. Contarían con la colaboración de la artista emergente alemana Sofia Portanet en la canción “Midnight Sun” como dato distintivo en un show vertebrado en episodios que no se ató al pasado gracias a una buena representación de obras de nuevo cuño. Quizás por eso presumen de poseer seguidores de tan heterogéneas generaciones.
Helloween como buque insignia del día llamaba a filas para despedir la jornada de manera inmejorable. Su espectáculo “United Forces” ofrece lo que todo cualquier fan de la banda puede esperar, interpretaciones a la altura del legado de la calabaza, canciones que pertenecen al acervo popular de todo metalero y una gran puesta en escena, sobria y eficiente. Con la impresión de ver a un Kai Hansen comedido, la sorpresa llegaría de la mano del Michael Kiske más activo y sonriente. Por su parte Deris sigue cómodo en su papel de maestro de ceremonias. La épica “Keeper Of The Seven Keys”, sin duda una de las canciones más esperadas de su concierto, tuvo un especial brillo en un entorno como es Wacken. Ante una audiencia tan variopinta la reacción no pudo ser más homogénea, y es que hay temas que traspasan fronteras físicas y emocionales. Como colofón los drones volvían a iluminar el cielo dibujando el clásico logo de la formación germana, dejando patente que dicha tecnología había llegado al festival para quedarse y cómo nos alegramos todos los cazadores de instantáneas.
Cerraríamos la jornada en un escenario más coqueto y alejado del ajetreo que envuelve a un cabeza de cartel para ver las evoluciones de Abbath, la formación liberada por el otrora componente de Immortal. Dejábamos atrás la luminosidad de Helloween para caer en la oscuridad literal del recuperado artista noruego que supo como meterse al público en el bolsillo desde el inicio. Arrancar con “The Rise Of Darkness” de su banda madre fue sin duda una apuesta ganadora que allanó en terreno para el resto del set. Descargo un arsenal de temas de su etapa en solitario donde brillo sobremanera la base rítmica que acompañó en esta ocasión a un comunicativo Abbath.
Tocaba retirada y recuperar fuerzas, la jornada había sido larga e intensa y muchas emociones aguardaban en apenas unas horas.