Octubre cargado para Automatic Kafka, tras el paso por Siero y los Kuivi Almacenes ovetenses nueva parada en su gira 15º aniversario. El próximo sábado 25 de octubre regresan al Teatro Vital Aza de Pola de Lena para presentar su nuevo lanzamiento discográfico «Immortal«.
A partir de las 20:30 horas con acceso libre hasta completar aforo la formación nacida en la cuenca del caudal allá por 2010 ofrecerá su característica propuesta sonora, intensa, oscura y emocional dentro del ciclo «Cultura En Rede«, que cuenta con el apoyo del Principado de Asturias y el Ayuntamiento de Lena.
Nueva parada en casa paraMystereo tras la celebración de su 20º aniversario en el mes de enero (crónica). En esta ocasión la cita tendrá lugar en la Sala Buddha acompañados por unos hiperactivos Automatic Kafka, inmersos de lleno en la presentación en vivo de su nuevo disco “Immortal” (reseña).
Concierto organizado por la plataforma Tono Joven, comunidad nacida el pasado 2024 para dar visibilidad a artistas emergentes de habla hispana y que actualmente engloba más de 130 artistas en España y países como México y Colombia.
Entrada anticipada 10€ a través de Woutick, en taquilla 12’50€ incluida consumición mínima (agua, cerveza o refresco).
Nueva parada en la presentación de “Immortal” el nuevo disco de Automatic Kafka. Tras su paso por Oviedo, Unquera, Mieres, Badajoz y Salas la formación llega a Gijón acompañada por los vallisoletanos Linda Burnetti.
Nacidos en Valladolid en el año 2021 Linda Burnetti es una banda de blues rock y funk formada por Diana Rodríguez (voz), David Díez (bajo), Pablo Lora (guitarra), Raúl Núñez (teclados) y AlexÁlvarez (batería), Miguel Ángel Cabero (saxo) y Miguel Ángel Cabero (trompeta). Vencedores de 2 de los concursos musicales más prestigiosos de Valladolid como son el Fonorama y el Onda Rock, en el 2023 editaron su primer EP «Once Upon A Time«. Su último lanzamiento es el sencillo «Last Chance«, tema incluido en su próximo disco «Vuelve A Por Más«.
A veces tan solo se trata de seguir el curso natural de los acontecimientos. Tras el Studio Report primero y la reseña después, quedaba presentar como se merece este segundo álbum de los rockeros asturianos Automatic Kafka. Presentación en solitario en un Mieres Centru Cultural al que tocó volver tras largos meses de ausencia y que recibió “Immortal” superando los cien tickets vendidos. No era ni mucho menos la única cita del sábado, lo que habla y no precisamente mal de la expectación creada.
Así pues y cuando faltan algo más de diez minutos para las nueve de la noche, Automatic Kafka toman el escenario tras haber mutado en sexteto. Jesús Rebor, a la sazón uno de los ingenieros tras el sonido de “Immortal”, iba a poner una voz más a servicio de la banda. Formación especial para una ocasión especial. Me gustó que todo arrancara desde “Audio Garden” por la forma en que ejerció de puente entre los Kafka del debut y esta nueva iteración. Dolfo se parapetó detrás del pie de micro, agarrándose a él y caminando por la parte frontal del escenario. Su registro es una de las claves de la banda, mientras que su garganta parecía más que dispuesta a dar su mejor versión. El DaédricaJota demostró también estar ya integrado de pleno derecho en el seno de la formación asturiana, dibujando un primer solo que auguraba todo lo bueno que se avecinaba.
Con “Burn”, dedicada a la figura del no menos inmortalJimi Hendrix, la banda extrae su cara más intensa. Atrás y en un plano aparentemente más discreto, el bajista Margo apuntala los estribillos con una buena ración de coros. Detalle que sería una constante durante toda la noche. El sonido, que aún en las siempre esquivas primeras filas era estupendo, vino a ejemplificar el cuidado con el que la banda se había tomado la cita. Broonko y Jota doblan el solo con pericia y Leo Duarte sustenta el mayor nervio posterior. Estábamos ante una gran versión de los Kafka y aquello no había hecho más que empezar.
Se nos instó por su parte a abandonar las butacas. Recuerdos de la pandemia casi como del Vietnam, pero la gente se mostró reacia a levantar sus sagradas posaderas. Fue el momento entonces de echar la vista atrás y recuperar el primero de los cuatro temas que recuperarían del debut, no otro que “Aliens”, con Dolfo aportando su particular registro a uno de los cortes con más gancho de la banda. De vuelta al segundo trabajo, me dio la sensación de que “The Red” gana gran peso en su traslación al directo. Buenos coros de Rebor aquí, ejerciendo junto con Margo como perfecto escudero de Dolfo Alligator. Sería el propio Margo el encargado de agradecer a medios y público nuestra presencia allí. También de tener un pequeño detalle con su vástago Thiago en la víspera del cumpleaños de éste. Tras la correspondiente celebración con la gente entonando el “cumpleaños feliz”, llegó el turno de uno de los cortes más distintos del set: “Resistance”, sobre las peripecias del personaje de Jack Nicholson en “Alguien Voló Sobre El Nido Del Cuco”, y que brindó la cara más versátil de Automatic Kafka. Estupendo solo de Broonko aquí, por cierto.
De vuelta al primer álbum, “Wanted Fame” arrancó de manera más o menos espontánea las palmas del público. El teatro del Mieres Centru Cultural no es pequeño pero la buena venta de tickets hizo el resto. La gente llevaba en volandas al eventual sexteto y todo estaba saliendo a pedir de boca. Máxime cuando Jota clava el solo y todo fluye con altas dosis de feeling y buen rollo. Margo introdujo entonces “The Taster” comentando algunos entresijos del disco, aquello de que cada canción tenga como background a un personaje en concreto, y junto con Leo Duarte a los parches compuso una de las bases rítmicas más interesantes, por alternas, de todo el set. En general la banda pareció mostrarse muy a gusto en ambos registros. Llegaba entonces el turno de una de mis favoritas del segundo trabajo. No otra que “Doc”, con Dolfo contando una pequeña anécdota del rodaje de la entrañable “Regreso Al Futuro” en que se inspira. Duarte se entregó aquí y tanto Rebor como Margo salieron de nuevo en apoyo de Dolfo para que todo cuadrase.
Y de una de mis predilectas de este segundo trabajo, a (quizá) mi favorita del primero: “Streets Of Universe”. El registro de Dolfo altera en parte la fisonomía que no el espíritu de la que, pienso, es una de sus composiciones más fundamentales. Quizá por el gancho de ese estribillo tan redondo o lo juguetón del riff. No lo sé. El caso es que tanto yo como quienes tenía alrededor disfrutábamos de lo lindo. De qué se trata si no. Broonko se tomaría un momento para hablar de la propia “Immortal (Kiddo)” que da nombre y aporta color al disco. Aprovechó también para dedicársela a Pablo Canalís, quien había perdido recientemente a su abuela pero ni así quiso perderse la cita. Dolfo se enfundó entonces la característica sudadera amarilla y el directo transformó al tema título en uno de los más juguetones del set. Leo Duarte volvería a brillar aquí, y la banda tejería un cierto misterio con ese puente extraño y tranquilo.
Tuvo que ser finalmente en “Metamorphosis” que la gente se animara a despegar sus sagrados culos de las butacas para acompañar a la banda a pie de escenario. Dolfo soltaría al fin el pie de micro y Broonko aprovecharía el inalámbrico para bajar a mezclarse con el público. Le seguiría Dolfo después y la fiesta no pudo resultar más catártica. Pero quedaba echar el cierre. Pablo Canalís acompañó a Rebor en escena y a toda la banda con sus muchas habilidades durante la final “Crazy Horse”, principio del nuevo álbum y cierre del show del sábado. De nuevo con Broonko perdiéndose entre la gente, ofreciendo su guitarra y, en resumidas cuentas, rubricando el final más festivo posible. The cherry on top que dirían los anglosajones.
Nos imaginamos que no eran pocos los nervios con que Automatic Kafka afrontaban una cita como esta. Pero salir a escena y verse rodeados de tantos y tan buenos amigos, intuimos, ha de resultar el más efectivo de los calmantes. Quedó pues bendecido “Immortal”, un disco que debería brindar bastantes alegrías al quinteto. Sumamos además la anécdota de haber presenciado a la banda en formato amplio, con los buenos aportes de Jesús Rebor y Pablo Canalís, a quien mandamos el mayor de los afectos. Por nuestra parte nada más que agradecer a la banda por el detalle y las facilidades y ya saben: nos vemos en el siguiente.
Segundo álbum y muchas novedades para la gente de Automatic Kafka. La que primero salta al oído es la del nuevo vocalista Dolfo Alligator (Black Coffee, Electric Alligators, Half Black…) pero también en baterías con la entrada de Leo Duarte (Alquimia, Last Days Of Eden…) y la segunda guitarra de Jota (Daédrica, Oxidixe). Completan la actual alineación Dann Margo al bajo y Broonko Lee en guitarras, éste último encargado además de producir el álbum junto a Rebor y Julio Camba. Masterizado nada menos que por Barry Sage (The Rolling Stones, Madness o Pet Shop Boys…), “Immortal” será presentado el próximo 29 de marzo en Mieres.
“Crazy Horse” supone un arranque vivaracho, de rock mestizo y buenas melodías, que de inmediato parte peras con aquél debut de 2020. En parte por el agudo registro de Dolfo, que viene a contrastar con el más alternativo y soundgardenesco que Fab Martorano dispusiera para el debut. También por una producción que posa ahora sus miras en un rock de regusto más setentero. Aquí me gusta la forma en que encaran las estrofas. El estribillo llega no obstante más apaciguado, bien remarcado por el bajo de Margo. Me gustan los juegos entre ambas guitarras del puente y los detalles de Duarte ahí. El solo acude no sin que la producción introduzca los tímidos arreglos de Pablo Canalís, a tono con el propio aspecto lírico de la composición. Me agrada.
“Immortal (Kiddo)”, por el icónico personaje de Uma Thurman en el díptico Tarantiniano “Kill Bill”, parte de uno de una de las estrofas mas curiosas del álbum. Duarte traza una curiosa línea de batería y la banda sigue enfrascada en ese rock aseado y de regusto clásico y aseado. Dolfo parece muy cómodo en estos estribillos agudos y con gancho. Me llama la atención ese puente central, tranquilo y un tanto alucinado. Sensación que se ve incrementada por esos susurros que acompañan al solo. Que hablando de tal, habría aceptado de buena gana uno un tanto más ambicioso. La banda se desquita no obstante durante el epílogo, con la mezcla equilibrando cada línea a la perfección.
Quizá sea “Doc” la que más me recuerda a “Metamorphosis”, el debut de los asturianos. En parte por el riff que Broonko y Jota disponen aquí. También por un Dolfo menos agudo durante las primeras estrofas. Es en estribillos que la composición adquiere un mayor vigor y la banda parece retornar así a contornos más clásicos, encauzando hacia el espíritu que domina en gran medida a este “Immortal”. Estupendo el solo que surge en el tronco mismo de la composición y una discreta pero más que efectiva labor de Duarte bajo él. Tal vez la que más peso ha ido ganando con el correr de las escuchas.
De los ocho cortes de este segundo trabajo “Resistance” puede ser fácilmente el más exógeno de todos. De nuevo abrazado a un espíritu que parece conectar con “Metamorphosis”, sorprende con los coros que acompañan a Dolfo durante estrofas. Lastrada en parte por lo rácano de su duración, supone un cierto ejercicio de equilibrismo entre el clasicismo que emana de los riffs y algunos tonos no tan altos por parte de Dolfo. Aunque rematada por un curioso solo en su parte final, siento que me deja con ganas de más.
“The Taster”, en memoria de la leyenda Bon Scott, repta más que avanzar por un rock cadencioso y lleno de feeling. Dolfo, una vez más, parece de lo más cómodo a lo largo de las sinuosas estrofas. También cuando la intensidad sube de camino a los estribillos. Algún cambio de ritmo puede resultar algo brusco dentro de la naturalidad con la que fluyen estas composiciones. Pero en esa construcción ambivalente, pienso, reside gran parte de su encanto. Con la base rítmica de Margo y Duarte brillando por igual en ambos registros, al final este homenaje a la desaparecida leyenda de los igualmente legendarios AC/DC se revela como uno de los grandes hallazgos de este segundo trabajo.
“Audio Garden” tiende un puente entre la cara más alternativa de la banda y unas influencias que parecen emanar del blues más casual. Dolfo atempera su registro en estrofas y, por ahí sí que surge un cierto paralelismo con Martorano. La nueva voz de los Kafka teje aquí su interpretación más diversa, ampliando su gama de registros y, por ahí, beneficiando a uno de los cortes con mayor personalidad de “Immortal”. El solo y la forma en que ambas guitarras juegan a encontrarse ahí, me parece fantástico.
El prólogo de “Burn” puede ser lo más cerca que esta banda ha estado nunca del heavy metal más primario y seminal. Otra composición ambivalente, a un tiempo algo extraña, al otro clásica y funcional. Mención especial al buen trabajo de Duarte tras los parches, unificando esta escritura un tanto retorcida con suma clase. Las guitarras vuelven a doblarse camino de un cierre en el cual emergerán los Kafka más alegres y vivarachos. Breve, poco más de tres minutos y medio, pero creo que otra de las grandes sorpresas de este segundo trabajo.
La final “The Red” ahonda en esa vena más vivaracha, mostrando ahora un músculo más marcado y detalles en la interpretación de Dolfo que, de nuevo, retrotraen al debut de 2020. La banda parece abrochar así pasado y presente en un corte final por el que vuelven a colarse pequeños guiños metálicos (esos coros previos al puente) y que funciona a la hora de mostrar la cara más intensa del quinteto sin que ellos signifique traicionar sus líneas maestras. Poderoso final.
“Immortal” supone todo un viaje. Para nada “Metamorphosis” era un álbum monótono y lineal pero sí que para este segundo trabajo la banda parece haber ampliado su margen de maniobra. La paleta de colores kafkiana se asoma por igual al rock de los setenta que al heavy metal más primario sin abandonar los dejes más alternativos que alimentaron al debut. De resultas de esa mezcolanza surge una banda diferente, aparentemente más versátil y capaz, más ambiciosa incluso, que es lo que se debería de pedir siempre a un segundo disco. Máxime si ha habido alteraciones en el line up, como ha sido el caso. Ya solo queda ver qué tal funcionan estas nuevas composiciones en vivo. Nos vemos el próximo sábado 29 en el Mieres Centru Cultural.
Automatic Kafka estrena «Crazy Horse» como tercer y último sencillo de presentación de su nueva obra de estudio «Immortal«, disponible en plataformas digitales desde el jueves 21 de marzo.
La canción cuenta con la colaboración del multiinstrumentista Pablo Canalís, elevando a un nivel superior la canción con la inclusión deinstrumentos étnicoscomo la ocarina precolombina, el silbato de la muerte, el silbato del águila, caxixis, sonajas de pezuñas, vibraslap, agogô de madera y un largo etcétera. «Crazy Horse» es un homenaje al indio nativo americano Tasunka Witko, más conocido como Caballo Loco. La letra versa en su lucha por la defensa de sus tierras y valores, transmitiendo un mensaje de resistencia y lucha por los derechos. La canción fue grabada en los estudios Tunguska Media Factory con la producción del guitarra de la formación Broonko Lee y la participaron como técnicos de sonido de Julio Camba y Jesús Rebor. El álbum ha sido masterizado por el aclamado técnico de sonido Barry Sage.
01 Crazy Horse 02 Immortal (Kiddo) 03 Doc 04 Resistance 05 The Taster 06 Audio Garden 07 Burn 08 The Red
La presentación en directo de la nueva obra tendrá lugar el sábado 29 de marzo en las instalaciones del Mieres Centru Cultural a partir de las 20:00 horas.
Primera visita de esta casa a los estudios de Tunguska Media Factory en Lugones con motivo del próximo trabajo de los asturianos Automatic Kafka. Una cita en la que, ya de entrada, nos llamó la atención el poder de convocatoria de la banda. Medios, músicos y algún que otro clásico eminente de nuestra escena que no quisimos perdernos hacia donde apuntan las miras de la banda.
Broonko Lee ejerce de maestro de ceremonias. Un pequeño speech en el cual nos pone al día de la actualidad de la banda, amén de comentar que los cambios producidos en el seno de la banda y particularmente en lo referido al micro, han sido amistosos y de buenas maneras. La cita sirve, claro, para presentar en sociedad a su nuevo vocalista Adolfo Alonso (Half Black, Electric Alligators, Black Coffee…). También un videoclip, el que corresponde al tema “The Taster”, que intercala imágenes de la banda con otras del malogrado Bon Scott y que estará disponible en todas las plataformas el próximo 20 de diciembre.
Precisamente sobre “The Taster” puede decirse que ejerce como ancla entre el sonido que desarrollaron en el debut “Metamorphosis” y el más clásico y setentero hacia el que la banda parece haber virado de cara a su segundo trabajo. “La banda ha cambiado. En el debut éramos más 90 y menos 70 y ahora es al revés” puede ser la frase que mejor resuma y defina su particular evolución. Un matiz para el que han contado con la producción de Barry Sage, ingeniero de sonido reconocido por su trabajo para The Rolling Stones, Madness o Pet Shop Boys.
De igual forma pudimos disfrutar de un pequeño show en directo de estos remozados Automatic Kafka. Antes nos habían repartido folios con las letras correspondientes tanto en su versión original como en castellano, así como una pequeña explicación referida a cada una de ellas. A saber:
— “Crazy Horse”, por el nativo americano (no me gusta eso de “indio”) Tasunka Witko. — “Immortal”, que dará nombre al álbum y versa sobre el personaje de Uma Thurman en el díptico Tarantiniano “Kill Bill”. — “Doc”, por Emmet Brown, el personaje de Christopher Lloyd en la trilogía “Regreso Al Futuro”. — La ya comentada “The Taster” sobre la figura imborrable del legendario Bon Scott.
En esta última hay ramalazos que les acercan al heavy metal más iniciático, pero en fondo y forma esta sigue siendo una banda de rock and roll con todas las letras. Quizá ahora más que nunca. Los cuatro temas que descargaron dieron para verles bien conjuntados y con química pese a los muchos cambios en el line up. Tampoco me puedo olvidar del bueno de Pablo Canalís. Las flautas y los distintos sonidos de corte étnico e indígena que introduce en “Crazy Horse” no podrían ir más en consonancia con el propio espíritu de la composición. Todo un acierto. Aún nos dejarían una bola extra de nombre «Burn«, “una raruna” en palabras del propio Broonko, y que en honor a la verdad vino a sonar un tanto más errática que las anteriores. Nada que no remedien los obligatorios ensayos.
Por la calidad que tenía el debut. Por lo que se intuye que puede ofrecer este nuevo trabajo, esta es una banda que merece mayor repercusión. El viernes se pudo ver que la mediática desde luego la tienen de su lado. Tanto de los que estábamos allí como de quienes no pudieron acudir por temas laborales, y es algo de lo que harán bien en presumir. La pelota está ahora en el tejado de los fans.
A falta de darle unas cuantas vueltas a “Immortal”, sí que todo apunta, tal y como nos dijeron, a que la banda suena ahora mucho más clásica. La propia grabación del álbum ha sido llevada a cabo con la intención de sonar lo más clásica posible, buscando ese “grano” que se difumina en esta época de excesos digitales. Aquella “Analogic Return” del debut (“somehing needs to return to the simple way”) cobra ahora un especial sentido. Ardiendo en deseos pues de escuchar el álbum completo y traeros la correspondiente reseña aquí, en Heavy Metal Brigade.
Como siempre, agradecimiento enorme a la banda por la invitación, un saludo a los habituales de siempre y ya saben: nos vemos en el siguiente.
Es el tercer largo para los prog/power de Harlingen (Texas) Immortal Guardian. La banda, que concurriera a estas líneas con aquél “Psychosomatic” de 2021, contraataca ahora con un “Unite And Conquer” donde encontramos a Joshua Lopez al bajo, Justin Piedimonte en baterías, Gabriel Guardiola en teclados y guitarra y Carlos Zema al micro, amén de las colaboraciones del Primal FearRalf Scheepers y la ex The AgonistVicky Psarakis. M-Theory Audio edita un álbum de diez cortes producidos por los propios Lopez y Guardiola en los Widowmaker Studios de McAllen, Texas. Precedido por una riada de adelantos, “Unite And Conquer”, contó finalmente con diseño de Jobert Mello y fotografía y arte de Masiha Fattahi (Myria, Stray Tempest, Threshold).
“Ozona” ahorra en introducciones artificiosas y banales cara a ofrecer la cara más turbo progresiva de la banda americana ya desde los primeros acordes. Sorprende ahí el trazo ambivalente, a ratos discursivo y nunca lineal de un primer corte ciertamente retorcido y poliédrico. A ratos declaración de intenciones, lo mismo deja por el camino riffs cortados al milímetro que coros grandilocuentes a lo Haken. Guardiola la reviste además de un amplio rango de detalles en forma de vistosas melodías tanto de guitarra como de teclas. La diversidad de registros que muestran sus distintas líneas de voz terminan por redondear la oferta. Una primera entrega tan exuberante como detallista.
“Echoes”, que arranca en pura clave europower, vive de enfrentar ese pulso más germano con unas estrofas más retorcidas e incluso pesadas que habrán de llevar hasta uno de los estribillos con más gancho de todo “Unite And Conquer”. Zema defiende con clase los tonos más altos antes de que Guardiola armonice teclas y guitarras con un acabado que, inesperadamente, solo puedo calificar de discreto. Se desquitará no obstante el de Harlingen en el, por otro lado, escueto solo que habrá de anticipar el epílogo. Un corte que pese a todo, presumo, será un fijo en sus directos.
“Roots Run Deep” donde los texanos cuentan con la colaboración de todo un Ralf Scheepers, que arranca en calma durante el prólogo para después acoger un power de melodías alegres y algo facilonas. ¿alguien dijo Freedom Call? Firme en el doble bombo un Piedimonte que soporta sin mayores complicaciones un corte con alma de single y que, si bien traiciona los pulsos más progresivos del cuarteto, sale adelante gracias a su buen hacer como músicos. En especial un Guardiola en su encarnación más heroica. Scheepers cumple sin sorprender con su línea vocal y esta tercera entrega termina por llegar a buen puerto.
“Perfect Person” parte peras con ese tono más alegre, si bien no del todo con un metal desde luego imbuido de ritmo e intensidad. También de una escritura que, sin llegar a lo laberíntico, hace por recuperar los pulsos más progresivos de los texanos. Aunque sea con cuentagotas. Zema vuelve a trazar una más que potable línea de voz. Y aunque me sorprendan ciertos desequilibrios en lo que a mezcla se refiere, unas guitarras a ratos demasiado preponderantes, como digo me agrada cómo la banda ha sabido encontrar un punto medio entre sus dos almas, pariendo uno de esos cortes que, sin traicionar la personalidad de Immortal Guardian, entra a la primera.
“Divided We Fall”, por contra, rebaja esa mayor intensidad del cuarteto para perderse por una suerte de vericuetos a medio camino entre el hard más acomodado y el progresivo más casual. Noto algo incómodo a Zema aquí, particularmente en los puntos más álgidos de las estrofas, aunque no puedo negar que el brasileño ha hecho un trabajo más que notable en estribillos. Es el corte más extenso del álbum, que la banda aprovecha para trazar una segunda mitad donde colisionan un tono más épico, y sus inevitables coros, con otro más melancólico. Todo antes de que Guardiola dibuje un estupendo solo de guitarra. Con el alto número de adelantos que tiene el disco, sorprende aún más si cabe que este no fuera uno de los elegidos para tal fin.
Tampoco lo fue una “Lost In The Darkness”, pese a contar con la inestimable ayuda de Vicky Psarakis en voces. Su duelo con Zema resultará, de hecho, el mayor atractivo de un corte cuyo prólogo recupera un nervio más power para después acoger otro de los habituales medio tiempos de la banda. Hay melodías aquí que me recuerdan a los primeros Masterplan, contrapuestas a unas baterías altamente nerviosas, que le confieren a esta sexta entrega un aire más peculiar. Más personal, magnificado en el curioso puente que anticipa la habitual ristra de solos. Guardiola echa el resto aquí, dibujando uno de los duelos más pletóricos de todo “Unite And Conquer”. Y sé que me quejo mucho de esto pero qué desdibujado ese epílogo. Dichosos fade outs.
“Southern Rain” vibra entre la balada y el medio tiempo cara a darle algo más de variedad al tracklist, convirtiéndose en uno de los cortes más reconocibles y consiguiendo todos sus propósitos. Se puede achacar no obstante lo clásico de su trazo, ese crescendo nada novedoso. También reconocerle lo acertado de sus ejecuciones y la acomodada pero sentida línea de voz que Zema ha trazado aquí. Clásica, ya casi la conoces antes de escucharla y de ahí lo bien que funciona. Por contra y dado el trazo más personal que tienen muchos cortes aquí presentes, habrá seguro quien eche en falta algo más de riesgo.
Y tampoco es que el tema título “Unite And Conquer” reinvente la rueda pero me agrada no obstante la forma en que conjuga un power amable, una vena parecida que no igual a la que se desprendía de la anterior “Roots Run Deep”, con esas partes más hard. Todo para alcanzar en estribillos un nombre que me persigue de manera constante en las últimas reseñas del género que he escrito y que no es otro que el de los alemanes Edguy. Y es que gustos individuales al margen, qué duda cabe que la sombra de Tobias Sammet es cada vez más alargada. Estupendos Guardiola y Piedimonte en el generoso y estirado despliegue solista previo al epílogo.
“Un Día A La Vez” y quizá vaya a ser demasiado duro, bien merecía algo más que esos poco más de dos minutos y medio que ocupa en el reloj. Balada a piano y voz que crecerá, arreglos mediante, hasta lindar con el sinfónico más casual. Estupenda línea de voz de Zema aquí, pero se suceden las escuchas y, como digo, no puedo evitar pensar en que bien merecía ser algo más que un mero interludio. Sea como fuere y arreglos mediante, engarza con la final “Rise Of The Phoenix”, con Guardiola tomando la iniciativa durante el prólogo. Immortal Guardian recuperan aquí su vena más power, crepita el bajo de Joshua Lopez y la forma en que Zema armoniza sus diferentes registros durante estribillos bien puede recordar al Rob Halford de comienzos de los noventa. Me sorprende el mayor groove que atraviesa su tronco central, al tiempo que me agrada la ristra de solos dibujada por el texano aquí. Un buen final en cualquier caso.
Immortal Guardian parecen seguir donde lo dejaran con el más que interesante “Pyschosomatic” allá por 2021. La colisión internacional que se produce en su seno (Brasil, Estados Unidos, Canadá) vuelve a redundar en un álbum de power metal ágil, diverso y muy entretenido. Puede que algo más irregular que aquél, si bien no es menos verdad que el cuarteto asume algunos riesgos más en esta más reciente obra. Pero cuando brillan, desde luego lo hacen con intensidad. Puede que las colaboraciones tanto de Ralf Scheepers como de Masiha Fattahi pasen un tanto desapercibidas. Por contra, cortes como “Divided We Fall”, “Perfect Person” o la inicial “Ozona” bien merecen la atención de todo buen fan del género. Avisados quedáis.