Entrevista: Alejandro Fernández (Arenia)

¡¡Hola Alejandro!!

Estoy haciendo una serie de entrevistas para Heavy Metal Brigade de gente de la música explicando cómo y por qué empezó en esto y, si quiere, dar un toque a los guajes para que sigan el ejemplo (lo siento pero es lo que tiene ser padre y ver que no hay nadie nuevo en mucho tiempo). Comencemos:

Edu: ¿Cuál es el futuro musical a corto plazo de Alejandro Fernández?

Jandro: Muy buenas Edu, muchas gracias por contactar conmigo y un gusto hablar contigo siempre. Pues mi futuro musical a corto plazo pasa por seguir practicando y estudiando mi instrumento para intentar crear una base sólida que me permita afianzarme en el escenario y mejorar las composiciones de las grabaciones de la baterías de los futuros trabajos de Arenia. Ganar robustez a la batería se acaba traduciendo no solo en una mejor ejecución de los temas, sino en disfrutar mucho más de los directos y de los ensayos, que al final es algo muy importante para mí.

Edu: ¿Por qué empezaste a tocar la batería?

Jandro: He tenido la suerte de estar rodeado en mi familia, amigos, y en mi vecindario de auténticos devoradores de heavy metal, así que desde muy pequeñito he estado influenciado muy fuertemente por grupos metaleros (Iron Maiden, Manowar, Metallica, Helloween, Blind Guardian…etc.). Sin embargo, no fue hasta que cumplí los 18 años cuando, en la facultad de informática donde empecé mis estudios, en una de las míticas espichas y fiestas, vi a grupos locales repartir leña en un escenario improvisado y en unas condiciones muy austeras XD, pero que disfruté como un enano. A partir del contacto con la gente de las bandas, y de la afición a la guitarra de mi amigo Eduardo Dizy (guitarra de Arenia), me entró el gusanillo y empecé junto a él a dar los primeros pasos en este mundillo. Lo que son las cosas de la vida, uno de aquellos grupos era Kuarentena, con los que entablamos una buena amistad, y cuyo guitarrista Mario es hoy el actual bajista de Arenia, más de 20 años después de aquel momento.

Edu: ¿Cuál fue la primera vez que pensaste: cojones, esto no se me da tan mal, voy a tocar en un grupo?

Jandro: Jajaja…creo que nunca. Más bien fue un: “Joder, como mola esto, no sé que estoy haciendo pero quiero seguir dándole caña” independientemente de lo bien o mal que se me daba. Es verdad que en un principio era una afición, con poca dedicación y más para el disfrute como si de un hobbie se tratara. Sin embargo, desde hace unos años para acá, especialmente desde la grabación de nuestro segundo disco “El Atardecer de los Sueños” y tras pasar por las manos de Dani G. en sus Estudios Dynamita, supuso un hito importante para la banda y personalmente para mí. Es en esa época cuando pasa de ser un hobby a algo más serio, involucrándome mucho más y con una motivación extra, aunque siempre siendo conscientes de que no soy un profesional que se dedica a esto y la dedicación es limitada.

Edu: ¿Cuáles fueron el mejor y el día ese que salió raro en tu carrera musical?

Jandro: Hay un montón de días tanto buenos como malos, y en ambos casos es difícil escoger uno. Pero si me tengo que mojar, en cuanto a los días buenos, apuntaría a dos momentos muy especiales. El primero fue el Morgana Fest 3 en 2019, donde tocamos por primera vez en directo nuestro disco recién estrenado “La Voluntad de las Estrellas” y más en concreto nuestro tema “Sigue La Leyenda” donde contamos con las colaboraciones de Dani G, Lady Ani (Last Days of Eden) y Jorge Sanz (Monasthyr y Thorment). Fue una sorpresa para todo el mundo y la comunión que se formó aquel día entre músicos y público fue muy emotiva, todavía emociona a día de hoy. El segundo ha sido muy reciente, concretamente en el festival Milagre Metaleiro de Portugal en agosto de este año. Fue una experiencia impresionante y muy gratificante donde no sólo disfrutamos en el escenario, sino que lo pasamos realmente bien en el festival. Fue un fin de semana inmejorable.

En cuanto al peor momento de la carrera musical, te diría que es la idea de esos momentos en los que todo parece romperse. Situaciones personales, carga laboral, presión a la hora de sacar las cosas adelante y no alcanzar las expectativas que a veces tenemos en nuestra cabeza son ingredientes perfectos para la frustración.

Edu: ¿Qué hiciste para arreglarlo?

Jandro: Parar, reflexionar y admitir que es el proceso normal no sólo en la música sino en la vida en general (venga que me pongo filosófico). Una vez que coges aire y sacas fuerzas, pues a por el próximo paso y como decimos en Arenia: “Nunca Hacia Atrás”.

Edu: ¿Cómo haces para llevar a cabo tu vida personal y musical?

Jandro: Cualquier músico no profesional se verá en la misma encrucijada, cómo avanzar en tú carrera musical cuando no te dedicas profesionalmente a ello, y hay que compatibilizar un trabajo, una vida personal y sacar tiempo para practicar y estudiar tú instrumento, gestionar una gran cantidad de movidas relacionadas con la banda, ensayos grupales, grabar y rodar la carretera para hacerte conciertos fuera de casa. Hay que priorizar tus objetivos, planificarlos y una vez lo tienes claro maximizar lo más posible la dedicación a la música y todo lo que la rodea, creo que no hay más misterio, ni menos. Todo ello supone un esfuerzo muy grande pero que obviamente compensa con creces con la satisfacción de hacer lo que te gusta y de compartir tú música en un escenario con el público y con tú banda.

Edu: ¿Cómo fue el paso por el Milagre Metalero?

Jandro: Una auténtica pasada. Estamos muy agradecidos a la organización y a la gente que hizo posible que estuviéramos allí, un festival que año tras año va creciendo y que este año concretamente ha alcanzado un gran nivel. Además, cuando las cosas salen bien, estás en buena compañía y ves al público disfrutar contigo, sólo queda gozar y vivir el momento. Si a eso le sumas el pedazo cartel del festival de este año y metes unas birras por el medio…pues cojonudamente XD.

Edu: ¿Algo más que añadir?, la entrevista es tuya, así que quédate a gusto.

Jandro: Agradecerte a ti personalmente que te hayas acordado de mi para esta entrevista y como no, extender al resto de amigos de Heavy Metal Brigade por el apoyo y trabajo que siempre hacéis. Y a los guajes de hoy, qué decir, que ojalá escuchen mucha variedad de música que hoy es muy accesible y que sigan los estilos que quieran, pero que exploren y no se queden sólo con lo comercial. Un placer hablar con vosotros y un abrazo enorme.

Edu: Muchas gracias Alex. Un abrazo.

Reseña: Sydius «Aporía» (Autoproducción 2023)

Pues ya tenemos aquí el nuevo Ep del combo astur de metalcore Sydius. La banda que forman Rorro en baterías, Jairo y Diego en guitarras, Jandro al bajo y Edgar en voces regresa ahora con un trabajo producido por Diego Teksuo, adornado por el arte de Joaquín Romero y estrenado el pasado primero de septiembre.

Plaudite!” es una introducción de aires cinemáticos en crescendo, muy clásica y a la vez muy efectiva. Si algo funciona, para qué vas a cambiar. El caso es que transcurre hasta llevarnos a una “Acta Est Fabula” en cuyo primer término se desatarán los Sydius más rocosos y descarnados. El pie está lejos de la tabla en un arranque donde la pesadez se agiganta gracias a una producción que ha sabido captar las intenciones de una banda como esta. Diego Teksuo, una vez más, parece la elección correcta a la hora de controlar a este metal con trazas hardcore. Es en el largo epílogo donde erupciona la versión más nerviosa y febril de la banda asturiana. Ágil en cualquier caso este tramo final, que confrontará la pesadez habitual con violentas andanadas, blast beats mediante, y la vertiente más groove del quinteto. Una dupla inicial que debería darle buenos réditos a la joven agrupación metalcore.

Ilusión Del Ser” prosigue con ese metal pesado y retorcido. Pero los toques más melódicos que implementa la dupla Jairo y Diego, me llevan a pensar en sus paisanos de Unexpectance. Aquí cabe destacar igualmente la línea que trama Rorro tras su batería. Por diversa pero también por contundente y con un más que acertado uso del doble bombo. En el corazón mismo de este tercer corte implosionará un breakdown marca de la casa. Y mientras que tras él aparece un solo que viene un poco a dar la medida del nivel técnico del quinteto, también de la cuidada mezcla de Diego Teksuo, el epílogo no podría tener más gancho. Tampoco ser más redondo. Por construcción puede no ser la canción más avezada que hayas escuchado dentro del género. Ahora, pienso tiene un gancho que ni Laura Fuertes.

Aporía”, corte que viene a dar nombre al Ep, trae al frente a unos Sydius más trotones, que construyen ahora un corte con visos de funcionar como un tiro sobre las tablas. Tampoco es ésta una construcción previsible, si bien muchos de los tics de este tipo de bandas están presentes. El groove primero, el breakdown rompesuelos después. Y por encima, Edgar dejando una de las líneas de voz más agrias y a la vez diversas de todo el Ep. La cuidada mezcla del líder de Teksuo magnificará el alcance de un tronco central pesado y retorcido, anticipo de un epílogo que habrá de recuperar aquellos ritmos más vivos del comienzo.

Némesis” se acompaña de un prólogo coral, por momentos casi eclesial, rubricado con unos cuidados arreglos de cuerda. Ceden el paso a unos Sydius a medio gas, que arrastran un deje melancólico hasta ahora desconocido dentro del Ep. Incluso ese solo que atraviesa su tronco central parece vibrar con esa cadencia más tristona y apagada. “Némesis” se convierte así en la propuesta más perpendicular al Ep. Coronada por riffs más que interesantes en su parte final y que da un poco la medida del tipo de banda que es Sydius a día de hoy.

No puede decirse que se hayan andado por las ramas. “Aporía” no descubre intenciones de quebrar ningún género. Al contrario, viene a reafirmarse en una hibridación de metal y hardcore que, a estas alturas, no debería coger a nadie por sorpresa. Y sin embargo, entrega cuatro buenos temas, diversos en cuanto a ritmos y tonalidades, con riffs interesantes en el mayor de los casos y una base rítmica que, a ratos, vuela por encima de la media. Solidarias al descarnado registro de Edgar y la buena producción de Diego Teksuo, el trabajo duro del quinteto parece haber dado sus frutos.

Texto: David Naves