Crónica: Karma Fest (Sábado 28/9/2024)

Tras el frío y los chaparrones de la jornada anterior, el sábado amanecía con un cielo soleado y un clima perfecto para el buen desarrollo de un evento como este. Otro cartel de grandes proporciones con una oferta de lo más variopinta y que prometía la venta de un buen número de entradas. El segundo día del Karma Fest arrancaba no obstante con una mala noticia: la cancelación de los set acústicos de Teksuo y Debler Eternia anunciados para la hora del vermú. Así pues aprovechamos para sumar un par de horas de descanso y llegar para dar cuenta de Chamako Wey!

Una banda que se engrasa a base de mantenerse siempre activa sobre los escenarios, no son pocas las veces que les hemos visto en fechas recientes, y que siempre da la impresión de disfrutar de lo que hace. Sobre el escenario pequeño del Karma Fest dejaron su habitual metal pendejo cuando el sol más apretaba en Pola de Laviana.

Jandro lucía camiseta de Brujeria, el patrón nos había dejado hace unas semanas, y la banda volvió a tirar de temas propios (“Debacle”, “Indomable”, gran solo de Mostro aquí) y versiones (“Edgecrusher” de Fear Factory, “Take My Scars” de Machine Head…) para que fuéramos entrando en calor. Estupenda línea de batería de Mike Jiménez en “Terror Sonámbulo” y recuerdo final a la figura de Juan Brujo con “La Migra”, de los propios Brujeria. Un buen arranque de sábado.

La espina que tenía clavada con los gallegos Barbarian Prophecies era ya del tamaño de un tenedor. Varias ya las veces que habían visitado Asturias del confinamiento para acá e imprevistos y solapes varios me habían impedido dar cuenta de sus descargas en suelo astur. Por ahí que la cita con el cuarteto estuviera marcada a fuego en mi calendario. Sobre “La Salve Stage”, el escenario grande, la banda de origen lucense se mostraría como una de las ofertas más técnicas de todo el cartel, donde sorprende no obstante el arranque tan tendido que proponen como prólogo del set.

“Somos pocos pero estamos locos”, proclama Alicia antes de presentar “Among Us” y la banda se enfrasca en otra de esas composiciones que tanto y tan bien conjugan intensidad y atmósfera. Tras los agradecimientos de rigor por parte de Óscar Besteiro llegaba el turno del tema que da nombre a su último trabajo, “Horizon” y esos leves pero sensibles dejes a los franceses Gojira. En primeras filas, el bajo de Alicia se llevaba por delante el buen hacer de sus compañeros. En descargo de los técnicos del festival, cabe decir que más lejos de la llamada valla antipánico el sonido ganaba en equilibrio y daba la verdadera medida de Barbarian Prophecies. “The Answer” me agradó por rotunda y “Supreme Vampire”, primer tema que compusieran como banda, dibujó el abroche perfecto al set. Sin duda de lo mejor de todo cuanto el metal extremo tiene para ofrecer dentro de nuestras fronteras.

Teníamos ganas de ver qué tal funcionaba la nueva formación de Monasthyr, que con la base rítmica que ahora forman Aurelio González (bajo) y Maxi Valdez (batería), tomaban por las armas el pequeño “Senderos Del Carbón Stage” prestos a repartir un poco de heavy metal. Me sorprendió que optaran por “Seis Infiernos” como arranque en lugar de la más habitual “Cómplice De Traición”. Como suele suceder en estas citas, como de hecho había ocurrido con Barbarian Prophecies, el sonido en primeras filas no era ni mucho menos óptimo, con una batería que atropellaba al resto de elementos. En cualquier caso la banda se mostró tan disfrutona como siempre y Jorge no se quiso olvidar de su habitual dedicatoria a este medio a cuenta de “Checking For Death”.

Tras los agradecimientos sí que le llegaría el turno a “Cómplice De Traición”, con buenos coros de los guitarras Javy y David. Precisamente mi tocayo sería el encargado de hacer las veces de Pacho Brea primero y de Pablo García después en “Eteno Linaje”, que vino a confirmarle como la elección perfecta para el puesto en el seno de la banda asturiana, pues salió más que airoso de ambos envites. Como quiera que el sonido no terminaba de convencerme, quise alejarme de las primeras filas y observar el show más cerca de la mesa, con tan mala suerte que casi atropello a Laura, vocalista de Aneuma, a quien pido de nuevo disculpas. Más atrás sí que el sonido ganaba en equilibrio, algo que vino a reforzar el solazo que Javy entregaría en “Solitario”. Jorge en voces estuvo a un rato voluntarioso y al otro divertido, como viene siendo habitual en él. Javy y David dejaron unos buenos solos doblados en “Ángel Vengador” y la nueva alineación pareció más que bien asentada.

Los valencianos Opera Magna irrumpían entonces en «La Salve Stage» prestos a dar una buena ración de power metal sinfónico. La banda que comanda en voces José Vicente Broseta se mostró pletórica a su paso por Pola de Laviana, satisfaciendo a todo buen fan del metal más recargado y ampuloso. Termina la intro y “Donde Latía Un Corazón”, de aquél Ep de 2015 “Del Amor y Otros Demonios – Acto II” y la banda no podría sonar mejor. Los solos de corte neoclásico que iba dejando Javier Nula fueron fácilmente los más dinámicos y veloces de todo el fin de semana. El propio Broseta la pediría en repetidas veces que tocara aún más rápido. El encaje de una banda como esta en un festival de espíritu tan acentuado como el Karma Fest puede sorprender a primera vista, pero lo cierto es que no poca gente se arrimó a seguir las evoluciones del combo sinfónico.

Y ellos respondieron como mejor saben, que es conjugando ese metal a lo Rhapsody (Of Fire) con brillo épico y mucha velocidad. Me gustó, además, que se presentaran a la cita con un teclista de carne y hueso. También que su labor no se limitase a ejercer de mero colchón para sus compañeros sino que, al alimón con Nula, dejara solos realmente vibrantes. “Es un placer haber venido desde tan lejos” comentaría Broseta, que introduciría entonces “Corazón Delator”, de aquél “Poe” de 2010 como una de sus favoritas del set.

La banda intercala un medio tiempo, “Volver”, donde anidaba su faceta más épica. Por contra, “Historia” destapa a unos Opera Magna en clave folk, que terminó por redondear un primer tramo del set agradable por diverso. En “Para Siempre” se agigantan de nuevo las figuras de Nula y Sánchez Soler, con sendos solos de gran nivel. Aún agradando, reconozco que el tramo final de su descarga, esa donde destaca la reciente “Que El Amor, La Vida y La Muerte Así Te Encuentren”, se me hizo algo más cuesta arriba. En cualquier caso una más que notable versión de los sinfónicos valencianos la que se dejó ver en el décimo Karma Fest.

Los barceloneses Astray Valley serían a la larga una de las más agradables sorpresas de la jornada del sábado. Ya desde su peculiar puesta en escena hasta su llamativo ejercer técnico y el buen sonido que desplegaron en el escenario pequeño del festival. Un escenario al que hicieron grande enfatizando la mejor cara de su metal de corte moderno. Me los había perdido en su anterior visita a Asturias, todavía no puede uno estar en dos sitios a la vez, por lo que no quise (no quisimos) perder ripio de sus evoluciones.

La frontwoman Clau Violette comentó que la de Laviana era su última cita antes de viajar a tierras chinas. Pese a ello y si en ellos cabía algún tipo de nerviosismo, desde luego no se apreció. Introdujo “Northlights” comentando lo apropiado del marco en el que estábamos para un tema que habla sobre “los gigantes del norte” y poco a poco fueron enganchando a la gente gracias a lo versátil y heterodoxo de su propuesta. Vimos algunos pogos y mucho movimiento durante su descarga, qué mejor manera de combatir el frío del septiembre tardío, y con un set que deja los temas más descosidos para el final como perfecta receta contra el aburrimiento, a buen seguro se fueron del Karma Fest con la satisfacción del deber cumplido. Mucha mierda en la gira junto a Infected Rain y Bloodhunter.

As Life Burns, banda local y otra de las grandes instituciones del festival, a buen seguro querían quitarse la espinita de su anterior paso por el Karma Fest en el que, por una desafortunada serie de infortunios, vieron drásticamente reducido su set. De ahí que la banda se tomara este nuevo paso como una merecida revancha contra el infortunio. Y podemos decir que salieron más que ganadores.

Anticipándose de hecho al horario oficial, para cuando descargan “The Prophecy”, Laviana es un mar de pogos y circle pits. “Again This Brightness” desató de hecho alguno de los tonos más hoscos que le hemos escuchado a Mikel en mucho tiempo. “Ayer fue duro ¿eh? llovió un pucuñín” exclamaría irónico el de la cuenca. La verdad es que sonando tan bien como lo estaban haciendo y con la suma en el bajo y también en las voces del Where The Waves Are Born Guille Rodríguez, son una banda de mucho nivel. En la más tranquila “Bring The Torch” encendimos las linternas de nuestros móviles y “Awaken The Madness”, precedida de cierto corte perteneciente a «The Shining«, de Stanley Kubrick, entregó de nuevo a los As Life Burns más rotundos. Deslizaron tema nuevo y contaron para la catarsis final con Felipe Alemán de Brothers Till We Die. Una gran versión de As Life Burns que se desquitaron del mal sabor de boca entregado en la anterior edición del festival y que, a tenor de lo visto, se encuentran con la flechita para arriba. Que siga así.

Sonaban Black Sabbath antes de que los onubenses Bolu2 Death irrumpieran en el escenario pequeño. Una propuesta distinta en forma pero con similitudes en fondo con los propios As Life Burns. Un metal que funde la modernidad del metalcore con influencias que van desde el flamenco a la electrónica o incluso del nu metal y que supuso una de las apuestas más curiosas de la jornada sabatina.

De hecho congregaron a un buen número de seguidores frente al «Senderos del Carbón Stage» y dejaron breakdowns realmente agrios y profundos. Tienen buenos cortes, “Somos El Fuego” puede ser un buen ejemplo, pero en lo personal y por curioso o incluso contradictorio que pueda resultar, me engancharon cuanto más melódica se tornaba su propuesta. Tuvieron tiempo de contar con un buen amigo como es Diego Teksuo arriba de las tablas y en general se las arreglaron para poner a bailar al Karma Fest dejando muy buenas sensaciones. Que me agradaran en la manera que lo hicieron, aun cuando se encuentran tan fuera de la que podría ser mi zona de confort habla mucho y bien de ellos. Cerrarían con “Dystopia”, si mis notas no me engañan, dejando en general muy buenas sensaciones.

Con la banda de Milton Keynes (Reino Unido) Heart Of A Coward llegaba el turno de la gran apuesta del Karma Fest para la edición de este año. Era un buen momento además para comprobar de buena mano qué tal ha encajado en la disciplina de los británicos un Kaan Tasan que viene a suceder en el puesto a Jamie Graham.

Y lo cierto es que la banda salió, como diría un clásico, a revientacalderas. Su forma de entender el metalcore se presta a ello. Y si bien no llegan a la oscuridad y la gravedad que entregarían más tarde los Brothers Till We Die, sí que vimos una nutrida representación de músicos y fans frente al «La Salve Stage» cuando “Drown In Ruin” puso la primera piedra del set. La banda sonó como una maldita apisonadora y fue bastante pronto ya que vimos algún que otro wall of death entre el animoso público del festival.

Desde el minuto uno y si bien Tasan no se reveló como un frontman de gran intensidad física sobre el escenario, pocas dudas caben en su desempeño vocal, tan ágil y diverso en registros como exigen las retorcidas pero elegantes composiciones de la banda. Algo que se hizo patente en la tremebunda “Hollow”, uno de los cortes más populares de la agrupación británica. En ciertos momentos rozan el djent, sus guitarras ganan en gravedad y cortes como “Mouth Of Madness” suenan realmente potentes. Ahí encajó como un guante la más tendida y atmosférica “Decay”, con la banda tomándose un pequeño (pequeñísimo) respiro. Cabeza de cartel, con el permiso de la buena gente de Hora Zulú, ejerciendo como tal.

En un momento dado nos quedamos sin sonido por PA. Algo de lo que la banda, in ears mediante, pareció no percatarse. Aquello y por suerte, quedó en mera anécdota. “Vamos Cabrones” grita Tasan, como si la gente no estuviese ya muy a favor de obra, como introducción a “Collapse”, aunque sería el tema que da nombre a su último álbum, “This Place Only Brings Death”, el que creo que daría la verdadera medida de la banda británica. En gran forma.

Llegaba el turno entonces para los madrileños Brothers Till We Die, a buen seguro una de las propuestas más brutas, también más divisorias, de esta décima edición del Karma Fest. Su salida a escena, desplegando un metalcore amargo y bruto, recordé a aquellos Bonecarver que pasaran por el festival en su edición de 2023. Pero si bien puede haber ciertas semejanzas entre ellos, son las suyas dos propuestas bien diferentes. Algo que queda patente a poco que atacan con “Hand To Hand” de aquél “The Thin Line Between Death And Immortality” de 2017.

Lo cierto es que con el frío haciendo mella y el cansancio acumulado tras dos días a pie de escenario, aquí nos tomamos un pequeño descanso cara a reponer fuerzas. Falta hacía. En lejanía intenté no perder ripio de su descarga y me llamó la atención la forma en que fusionan (o mejor dicho, colisionan) la electrónica y el deathcore más sucio y gorrino con total libertad. Tan profundamente eclécticos como inevitablemente divisores. Una de esas bandas incapaces de dejar indiferente a nadie.

Batería recargada y vuelta al escenario grande para recibir a los chicos de Hora Zulú, otra de esas cuentas pendientes que uno arrastraba casi desde el origen de los tiempos. El cuarteto granaíno funcionó a base de destellos y un uso y abuso del wah por parte de Paco Luque, guitarra de toda la vida de la banda. Las bromas del vocalista Aitor Velázquez para con su compañero serían una constante a lo largo de todo el set.

Con temas como “Tango” se nos iban los pies a más de uno, y fíjate que servidor los tiene casi de madera, mientras que otros como “Dice El Poniente”, particularmente con versos como:

“Es sorprendente lo que cuesta echar palante llevando un rollo decente. Y manteniéndose elegante”

… sonarían a pura reivindicación. “Toma y Obliga” conquista en su fusión de estilos y la banda, si bien no la más activa de todas cuantas pasaran por el escenario grande, a buen seguro agradó a más de un fan casual de todos cuantos aún quedaban por el recinto. Tuvo buena culpa de ello lo tan equilibrados que sonaron. También que su particular forma de entender el metal diera un respiro ante la avalancha de metalcore que el cartel había entregado desde la descarga de Opera Magna.

“En graná hace otro frío, otra humedad. Esto es precioso, pero…” exclamaría Velázquez en relación a lo idílico del entorno y los rigores que ya imponía el frío a aquellas horas. No faltaría el paseo por “Camarada”, uno de sus grandes emblemas, para un final en el que acometerían “Andaluz De Nacimiento” y “A Ver Si Me Entiendes”. ¿Nos gustaron? Sí. ¿Esperamos no pasar tanto frío en nuestro próximo encuentro? También.

Para el final quedaba el thrashcore de los vascos Frakture, un cierre lleno de nervio, mala baba y mucha reivindicación para poner un final atronador e intenso al décimo aniversario del festival. Al igual que saldé algunas cuentas pendientes con determinadas bandas a lo largo del fin de semana, espero poder ver a Frakture en circunstancias más propicias en un futuro no demasiado lejano.

A grandes rasgos estas serían nuestras impresiones acerca de la edición más ambiciosa del festival lavianés. Una décima edición que, comparando con la anterior, ni mucho menos satisfizo en lo tocante a venta de tickets. No me compete a mí buscar culpables, tampoco es mi intención, pero negar este punto sería de necios. Lo cierto es que ambos días se sucedieron sin mayores inconvenientes más allá de los que impusieron los rigores de la meteorología. La apuesta por los dos escenarios agiliza y reduce esperas entre bandas, pero nos sigue pareciendo un cartel al que le pesa el culo en determinados momentos, con jornadas que derivan en maratonianas. Si el cartel del año que viene vuelve a tener semejante amplitud habrá que hacer acopio de toda clase de bebidas energéticas (o de otro tipo de aditivos) así como dos buenos pares de calcetines bien gordos.

Porque sí, pese a que la venta de entradas estuviera por debajo de la idea que (al menos) nosotros teníamos en mente, nada nos haría más felices que estar de hoy en 365 días contándoos lo bien que se ha dado la décimo primera edición del Karma Fest. Palabra.

En todo caso gradecer a la organización el trato tan exquisito que nos dispensaron un año más, todas las facilidades que pusieron cara a la realización de esta crónica y el trabajo, imaginamos poco menos que titánico, que conlleva levantar una doble cita como esta. Mandar también un saludo a los numerosos músicos, compañeros de medios, técnicos de sonido y amigos con que nos cruzamos a lo largo de ambas jornadas. Siempre que estáis por ahí todo nuestro trabajo, si es que a esto se le puede llamar trabajo y no pura afición, resulta mucho más sencillo y llevadero.

Que el año que viene sea más y mejor. Ya sabéis: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Crónica: Karma Fest (Viernes 27/9/2024)

Diez años no se cumplen todos los días y en el Karma Fest lo sabían. El festival lavianés ampliaba su oferta a 2 días, acogía por primera vez dos escenarios y contaba con cabezas de cartel de renombre internacional en las figuras de Venues (Stuttgart, Alemania) y Heart Of A Coward (Milton Keynes, Reino Unido). Junto a ellos, una oferta de lo más diversa pero centrada en gran medida en un género, el metalcore, que sigue al alza.

Al evento no le falta de nada. Los habituales casetas de merchan, una buena barra, puestos de comida, etcétera. Y nos gusta que apuesten por el método de la pulsera “cashless” en lugar de los siempre engorrosos papelitos, fichas a veces, de otros festivales. Con una climatología que vino a cebarse con especial énfasis en la jornada del viernes y un denominador común, el frío, a buen seguro que muchos indecisos se lo pensaron hasta muy última hora.

Porque lo cierto es que el panorama era algo desolador cuando los gallegos Her Anxiety pusieron en marcha la más internacional del Karma Fest. No fue mucho el tiempo del que dispusieron pero sí las ganas que le echaron. Con una propuesta muy afín al espíritu del Karma Fest, en honor a la verdad hay que decir que son mucho más que la llamativa apariencia de su frontwoman Aida. Conectaron bien con la gente y nos hicieron entrar en calor. Falta hacía.

Sin solución de continuidad, ventajas de los dos escenarios, llegaba el turno de Where The Waves Are Born, parece que expertos en estas lides de afrontar el horario tempranero. La amplia formación vino a comportarse en Pola de Laviana con todo su arsenal intacto, conjugando melodía con contundencia y poniendo a bailar a más de uno. A puro pico y pala siguen labrándose su particular leyenda. Lo cierto es que suenan cada vez más solidos. Guille Rodríguez incluso aprovechó para bajar a la hierba y cerrar un set donde, a buen seguro, más de uno se quedó con la copla.

Desde Valladolid vinieron los metalcore Blaze The Trail, que armaron una salida de set a jierro para goce de los fans del metalcore más elegante. Lo cierto es que arrimaron a un buen número de curiosos al “Senderos Del Carbón Stage”, el escenario pequeño de esta décima edición. Serían a la sazón responsables del primer wall of death del fin de semana y con “Mayhem” supieron poner a la gente voz en grito. El set funcionó a base de contrapuntos entre sus cortes más potentes y ciertos pasajes más atmosféricos en la más pura tradición del género. El set culmina con su bajista bajando al verde del Karma Fest y la sensación de que todo el set se movió por los cauces esperados. Muy cumplidores.

La de Headon suponía una elección bastante bien tirada por parte de la organización del festival. Su heavy metal bebe en cierto grado de lo alternativo y, por ahí, su buen encaje en el propio espíritu del evento. Me esperaba “Libérate” como arranque del set pero quiso la banda abrir con “Máscara” ese ataque a quienes se esconden “tras un teclado”. No fue la banda con mejor sonido de todas cuantas pasaron por el “La Salve Stage”, el escenario grande, pero lo cierto es que le echaron ganas.

Y Andy Martínez puso todo su carisma a favor de las buenas canciones que atesoran. En la más tranquila “Canto De Sirena” echamos de menos a Jessie Williams pero el propio Andy tiró de su amplia variedad de registros para darle todo el calor posible a la composición. La banda hubo de lidiar con pequeños problemas de sonido primero, el apagado de las luces después. Tras los inconvenientes, “Revolución” vino a dar la verdadera medida de los murcianos, con una cierta porción del público, coreando con ellos. Víctor García, presente entre el público, recibió un cariñoso saludo por parte del frontman murciano. Y mientras que “Asfixia” mostró esa cara más alternativa, “Constantine” puso el gancho y la versión del “Desátame” de Mónica Naranjo nos sorprendería a más de uno. Si bien es cierto que eché en falta un corte como “Sigo En Pie”, de su anterior “Génesis”, una buena versión de la banda.

Llegaba el turno entonces a los valencianos Dawn Of Extinction, que desde el escenario pequeño vendrían a afianzar esta fase más heavy del set con su incendiario thrash metal de corte moderno. Era una de esas bandas que se encontraban fuera de mi radar hasta la tarde del viernes y os puedo asegurar que me sorprendieron.

“Se parecen mucho a Trivium” me confesó cierto fotógrafo antes del comienzo del set y lo cierto es que me gustó esa salida tan nerviosa y furibunda que propusieron. Cristian Juárez, a quien después veríamos junto a Leo Jiménez, comanda un cuarteto sólido y potente, que en efecto recoge cierto legado de la banda de Matt Heafy y desde luego sabe cómo empastar buenos temas. También cómo mostrar un más que notable nivel técnico. “This World Remains” vino después de los obligados agradecimientos y “Motherfucker”, con Laviana a coro, exacerbó la cara más visceral de la banda. Incluso vimos un tímido wall of death en “Apocalypse”. Nos agradaron.

Teksuo son una de las grandes instituciones tanto del metalcore estatal como del propio festival en sí, donde juegan en casa y nunca fallan. Reconozco que el tipo de música que hacen me engancha solo a ratos pero la del viernes puede ser fácilmente la mejor de sus descargas de todas cuantas les hemos visto. Por lo contundentes que sonaron y por un Diego en voces que sigue acrecentando su gama de registros conforme pasan los años.

Laviana vibraba con el quinteto. Con una puesta en escena beneficiada ya de la marcha del sol, siempre se podrá argüir en su contra el uso (que no abuso) de bases pregrabadas. Con eso y con todo lo cierto es que “Lost In A Dream” mediante, pocas veces habrán sonado tan redondos. Desencadenó un nutrido wall of death y no es para menos.

Sería el propio Diego quien pediría que nos abrazáramos para aquella “Let It Rain” de su “Endless” de 2020. El final, de lo más agrio y descarnado, terminó por dar fe del buen momento que atraviesan. A tenor de lo visto en una nueva edición del Karma, queda Teksuo para rato.

Turno entonces para los madrileños de Coslada Debler Eternia, la banda que comanda desde el micro Rubén Kelsen y que vendría a poner la nota power metalera en la jornada del viernes. Los chicos salieron decididos a mostrar su mejor cara. Desde el escenario pequeño pero con ímpetu de banda grande. En primeras filas puede que el sonido no fuera del todo nítido. Más cerca de la mesa de sonido, titánica la labor técnica a lo largo de todo el fin de semana, lo cierto es que su propuesta sonaba mucho más equilibrada.

Catrina” puso el gancho y “Levántate” nos anticipó parte de lo que será el nuevo trabajo de la banda. Los chicos disfrutaron además de buenos invitados sobre las tablas. Juw, también ilustradora de su próximo disco, acompaña a Debler Eternia sobre las tablas para “Mar De Lágrimas” y Leo Jiménez hace lo propio en “Recto Hasta El Amanecer”, que pondría el acento en un power zapatillero, despreocupado y de lo más entretenido. Bajo la lluvia aguantamos la más festiva “La Procesión De Los Borrachos”. El Lépoka Dani Fuentes tampoco quiso perderse la fiesta y al final nos pareció que habíamos visto una buena encarnación de la banda madrileña. Esperando ya su quinto trabajo.

Vuelta a “La Salve Stage” para disfrutar de la gira donde el fuenlabreño Leo Jiménez viene celebrando sus treinta años en esto de la música. Y qué mejor para hacerlo que verse rodeado de una base rítmica, Patricio Babasasa al bajo y Carlos Expósito en baterías, que nos trae no pocos recuerdos a muchos. La formación arriba de las tablas la completaban el Dulcamara Rufo J. Cantero y el propio Cristian Juárez de Dawn Of Extinction en guitarras, amén de los ex Mägo de Oz Patricia Tapia y Zeta en tareas vocales.

Se preveía fiesta y lo que aconteció fue un repaso casi quirúrgico a la carrera del ex Saratoga, con especial acento en su carrera en solitario tras separar sus caminos de la banda de la iguana. Termina la intro, el tema central de Basil Poledouris para “Conan” si mis oídos no me engañan, y se notaba a la gente muy adentro ya para “Desde Niño«, de aquél “Animal Solitario” de 2013. El de Fuenlabrada tuvo además la suerte de la pequeña tregua que la lluvia dio a la sufrida audiencia, por lo que no quedaba otra que divertirse. Tras “Con Razón o Sin Razón” llega una petición de aplauso para Zeta y Patricia, que respaldan a Leo en voces derrochando no poco carisma en el proceso.

Soy Libertad”, también de aquél disco de 2016, fue una de las más coreadas de la parte inicial del set. Y si bien la de Leo Jiménez en solitario es una carrera que he seguido con cierta distancia, cortes como “Condenado”, con Andy Martínez sobre las tablas, destaparon una cara más agria con la que disfruté. A buen seguro las atenciones recayeron entonces en ambos vocalistas, pero Patricio y Carlos brillaron con auténtica luz propia aquí.

Regresó Patricia para repasar la más hard rockera “Volar”, de Zero3iete y me gustó que el también integrante de Stravaganzza pusiera el énfasis en los más pequeños antes de proceder con “Cielo e Infierno”. Aquí nos las vimos con la lluvia, que arreciaba ya sobre Pola de Laviana, pero todo un Pablo García se aupó al escenario grande y quien es este modesto plumilla para perderse tan especial ocasión. Allí que deslizaron “El Fin Del Camino”, también de Zero3iete, con el asturiano brillando como acostumbra. Uno de esos guitarristas capaces de convertir el solo más imposible en pura rutina sin perder la sonrisa. Zeta y Patricia volverían para la balada “Llévame” mientras que “Tu Destino” reuniría de nuevo a ambos hachas de Dawn of Extinction.

El show fue un continuo ir y venir de invitados. Leo, que lleva años batallando contra una parálisis parcial de la cuerda vocal derecha, fue todo ímpetu y carisma en Laviana. Sea como fuere aquí llegó el turno de recordar su paso por Saratoga, que acometió primero con “Vientos De Guerra” primero y “Perro Traidor” después para dar la verdadera medida de lo que serían unos Saratoga con dos guitarras sobre el escenario. “Parte De Mí”, mi favorita de entre las baladas que “La Bestia” llegara a grabar para la banda de Niko del Hierro, con Juárez enseñando una preciosa ¿Dean V-Coustic? Puso fin al repaso.

Con “Grande” recordó su paso por Stravaganzza. En lo personal habría preferido algo como “Impotencia”, que la banda había tocado semanas atrás en La Riviera, pero lo apretado de los festivales impone sus propios rigores. Volverían Pablo García y Patricia Tapia para el curioso mashup entre “The Trooper” de Iron Maiden y “Beat It” del llamado rey del pop Michael Jackson, pero sería “Hijo De La Luna” (Mecano) en clave Stravaganzza la que cerraría el show. Mucha nostalgia y una voz, la de Leo Jiménez, que se niega a dar la batalla por perdida.

Para cuando los valencianos Retrace The Lines toman el Senderos del Carbón, el frío azota ya Pola de Laviana. De ellos me gustó la salida tan descosida e intensa que propusieron. Su propia concepción del post-hardcore, siempre tan bronca e intensa. Pero también que se trajeran a su propio DJ y teclista con ellos en lugar de disparar sus líneas pregrabadas desde un ordenador portátil.

Nosotros aquí aprovechamos para tomar un tentempié, era larga la jornada ya para entonces y aún quedaban los cabezas de cartel, así que no puedo ofreceros un detalle más pormenorizado de sus evoluciones. Tampoco es el suyo un género que controle como debiera. Pero en la lejanía que daba la zona de “avituallamiento” sí que pude ver al público del Karma Fest pasárselo en grande con los de la ciudad del Turia.

Desde Stuttgart llegaban los chicos de Venues con su elegante metalcore a dos voces y uno de los baterías más vistosos de todo el fin de semana en la figura de Denis Vanhöfen. Con la dupla Daniela “Lela” Gruber y Robin Baumann en voces, los germanos se ganaron a un público que se las veía y de qué forma contra el frío. Rigores de un festival al pie de la montaña y del mes de octubre.

Lo cierto es que dejaron una buena gama de riffs, también de breakdowns, pero siempre de una manera, en cierto modo, controlada. Sin perderse en tonos excesivamente oscuros y sacando un gran partido de la mentada dupla entre Gruber y Baumann. Comentaron que este era su primer concierto dentro de nuestras fronteras, lo que otorga gran mérito a los pequeños pinitos en nuestra idioma con los que introdujeron alguno de los temas. La gente saltó cuando se les pidió y en general hubo mucho movimiento en las primeras filas.

Gruber introdujo con un atisbo de ironía “Bad Karma”, de su último álbum “Transience” y la sensación que fue quedando es la de estar ante una banda de nivel dentro de las lindes del género. El pequeño speech conque la alemana introduce “Reflections” llamando a desobedecer a la voz interior que tanto nos atenaza, pondría el apunte cada vez más necesario sobre la necesidad de hablar sobre la salud mental. La lluvia volvería a arreciar entonces sobre la localidad asturiana, pero nos quedó la sensación de haber visto a una banda que parece llamada a cotas aún mayores.

Había interés por ver a los locales Selfaware tras el cambio de formación que la banda ha acometido en su base rítmica. Ello junto con los buenos temas que atesora aquél “Entropy” con el que debutaron allá por 2021 terminaron pesando más que la lluvia, el frío y los retrasos. Porque quiso un problema técnico cebarse con la guitarra de Luis Miranda, que refunfuñando, se negaba a obedecer a las órdenes de su dueño.

Para cuando los técnicos reconducen la situación, la banda acomete una “Chaos Theory” cuyos versos “you can’t stop the rain with your hands” (“no puedes parar la lluvia con tus manos”) no podrían haber resultado más elocuentes. “Damage Is Done”, una de las piezas más graves de aquél disco debut, sonó realmente iracunda en Laviana.

La banda aprovechó además la ocasión para presentar algún tema nuevo, que a ratos me sonaba muy Megadeth. También para recordar “Ébola” de la anterior banda de Miranda, Innerself. Con otro tema nuevo y la pegadiza “Demonized” cerrarían el viernes cuando, quien más quien menos, tiritaba ya de frío. Para lo que menos quedado.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Karma Fest 2024: Novedades y actividades complementarias

Apenas 7 días para la edición más ambiciosa de un Karma Fest que nos presenta novedades y complementos al impresionante cartel de su décima entrega.

Por los dos escenarios principales, La Salve Stage y Senderos de Carbón Stage, pasará una más que interesante selección de bandas nacionales e internacionales. El viernes 27 de septiembre tendrá el show especial de Leo Jiménez como principal reclamo mientras que la jornada del sábado 28 de septiembre el protagonismo será para los británicos Heart Of A Coward. Horarios completos y reparto de bandas por día aquí.

El festival contará con dos zonas de acampada libre, la Zona A situada a 5 minutos a pie, rodeada de naturaleza y con acceso al río Nalón que contará con baños, no duchas. La Zona B ubicada a unos 20/30 minutos del recinto, ideal para disfrutar de Pola de Laviana y los conciertos acústicos gratuitos de Teksuo y Debler en horario vermut que ofrecerá la localidad. En esta área se habilitarán duchas en las instalaciones deportivas.

Otra novedad de esta edición es el Karma Guajes, un espacio limitado para que los más pequeños puedan disfrutar de un ambiente seguro y divertido, con actividades organizadas por monitores especializados. Así, los padres podrán disfrutar del festival sabiendo que sus hijos están bien cuidados y entretenidos. Solicitud de plaza hasta el 20 de septiembre aquí.

Los amantes del skate, dispondrán de una zona habilitada denominada Skate Zone para disfrutar entre conciertos. Habrá dos zonas de relax a la sombra disponibles para que los asistentes puedan descansar. Contarán además con una zona habilitada para minusválidos, asegurando que todos puedan disfrutar cómodamente del evento. También una zona gastro en la que dos restaurantes locales ofrecerán una amplia variedad de comida.

El principal método de pago del festival será el cashless en barra, zona de comida y tienda de merchandising del festival, en cambio para el «merchan» de las bandas el pago será en efectivo. En el mercado del festival, se aceptarán tanto efectivo como tarjeta. Se podrán recargar las pulseras en los puntos de recarga disponibles, tanto con tarjeta como en efectivo. El saldo al final del festival será reembolsable tras el evento a través de la página web.

Entrada anticipada disponible a través del siguiente enlace: https://www.karmafest.es/entradas/

Karma Fest 2024: Horarios Oficiales

La décima entrega del Karma Metal Fest revela sus horarios oficiales. La segunda edición en el emblemático Prau de La Chalana que tendrá lugar los días 27 y 28 de septiembre dispondrá de 2 escenarios, “La Salve Stage” y “Senderos del Carbón Stage”, para un plantel formado por FraktureDawn Of ExtinctionHer AnxietyTeksuoDebler EterniaSelfawareHora Zulú, Astray ValleyBolu2 DeathBrothers Till We DieBlaze The TrailBarbarian PropheciesRetrace The LinesWhere The Waves Are Born, Chamako Wey, MonasthyrAs Life Burns, Leo Jiménez, Heart Of A Coward y Venues que contarán con el siguiente reparto de tiempos:

Entradas anticipadas disponibles a través del siguiente enlace:
https://www.karmafest.es/entradas/

Karma Fest 2024: Cartel por Días

La 10ª edición del Karma Fest que se celebrará en Pola de Laviana (Asturias) entre los días 27 y 28 de septiembre, desvela el reparto de bandas por día. Como principal novedad esta entrega contará con 2 escenarios, “La Salve Stage” y “Senderos del Carbón Stage” para agilizar la transición entre bandas.

Entradas anticipadas disponibles a través del siguiente enlace:
https://www.karmafest.es/entradas/

Karma Fest 2024: Cartel Cerrado

La 10ª edición del Karma Fest que se celebrará de nuevo en Pola de Laviana (Asturias) entre los días 27 y 28 de septiembre, desvela de las bandas últimas participantes para cerrar su cartel.

Monasthyr, que presentará a su nueva formación, As Life Burns que tratarán de desquitarse de su accidentado pase por la edición anterior y el combo metalcore alemán Venues cierran el plantel de 22 bandas que conforman la ambiciosa propuesta para este año del festival lavianés. Entrada anticipada disponible a través del siguiente enlace:
https://www.karmafest.es/entradas/