El que quiere buscar pretextos para no ir a un concierto, esta vez lo tenía fácil: noche desapacible, una única banda en el cartel… Pero son eso; excusas. Pocas salas dan las facilidades que los Kuivi Almacenes de Oviedo ofrecen al público, y especialmente el parking propio a pocos pasos es todo un puntazo. Si además le sumamos que S.O.C.S. llevaban sin pisar los escenarios desde que en octubre el Seronda Rock avilesino sirviese de despedida al batería Iván Fernández, y que este concierto suponía la presentación de Mathias Monzón a los parches, pues no se me ocurría mejor plan. El uruguayo no es ya un desconocido en los ambientes rockeros de Asturias (tal vez algunos lo descubrieseis en las jam del Savoy) y desde febrero contribuye a que la banda se haya convertido, literalmente, en la más internacional de estos lares.
No pudieron empezar mejor: si aún no los conoces, “S.O.C.S.”, su tema homónimo, es un buen punto de partida para ver de que va esto. Un riff inicial que te puede llevar a pensar en AC/DC, pero que inmediatamente te traslada a sonidos próximos al post-rock-metal, con la voz de Osana llevándote hacía un delicioso universo melódico. Y es que la etiqueta de inclasificables les viene que ni pintada. Continúan con “Lost”, tema que se remonta a los inicios de la formación y que supuso su primera nominación a mejor canción rock en los Premios AMAS 2022, algo que ha terminado convirtiéndose en una tradición. Hasta cinco atesoran y todas pasaron por el setlist.
“Last Days” sirve para presentar en sociedad al nuevo miembro. Se trata de uno de esos temas pegadizos que se quedan fácilmente en la mente del que lo escucha. Ligera bajada de intensidad para “Cursed Gift”, con pasajes que incluso pueden llevarte a atmósferas folk. “Through The Mirror” es otra de esas canciones potentes y pegadizas. El tándem Marc – Víctor suena demoledor. “Self-Delusion” comienza con un ramalazo funky que deriva en una energía contagiosa en la que brilla especialmente la base rítmica. José y Mathias son sobrios en la puesta en escena, pero soberbios en su sonoridad.
Llega el momento de la habitual versión del “Losing My Religion” de R.E.M. algo que habla de la amplitud de influencias que converge en la banda. En este punto, la frontwoman bromea a cerca de que esta ya se la sabía el nuevo a las baquetas. Continúan con “The Rain”, otro de esos temas con regusto del pasado, y no solamente en lo musical, según cuenta Osana. Esta es otra de las canciones que les valió nominación a los AMAS, lo mismo que la siguiente, “The Hole” y no es para menos. En lo personal es otra de mis preferidas, con pasajes que incluso tienen sabor a los Metallica del álbum negro.
Entramos en la recta final y para ello cambio incluso de idioma. Todo apunta a que compositivamente se sienten más cómodos en el de Shakespeare, pero está muy bien que nos dejen estas pinceladas en el de Cervantes. El tempo de “Tanto Por Hacer” nos pone ante una balada que ablanda hasta al metalero más aguerrido. En cuanto a “Vortex”, es ya por derecho propio otro de sus temas bandera. Lo tiene todo (menos el esquivo premio).
Y llega la hora de cerrar el bolo. Una vez más es “Should I?” el reservado para ello, otro de aquellos temas con que se estrenaban en 2021. Un broche que no por esperado es menos festejado, dejando el clímax en todo lo alto. A la treintena larga de asistentes nos supo a poco la hora y cuarto de concierto, pero es un buen motivo para reencontrarnos con esta fantástica banda en el futuro. De momento habrá que conformarse con escucharlos enlatados.
Regreso a la capital del Principado para los gijonesesState Of Crime & Science. Tras su paso en enero de 2025 por la Lata De Zinc el próximo sábado 9 de mayo recalarán en las instalaciones del Kuivi para presentar su nueva alineación tras la llegada de Mathias Monzón como nuevo batería.
A partir de las 21 horas y con acceso libre la formación alternativa presentará su última obra de estudio (reseña) publicada el pasado año a través de Tunguska Media Factory.
Retorno a Oviedo para unos Ofensivos enfrascados en la presentación en directo de su nueva obra de estudio «Calvos, Egos Y Likes«. La cita en los Kuivi Almacenes marcó una muesca más en el revolver de una formación especialista en retratar a muchos de los protagonistas de esta caótica sociedad actual.
El reparto a pie de escenario de banderines de la milagrosa Turquia da la primera pista del que será el tema de apertura del repertorio. Viajamos a la «República Capilar Del Turkistan» a expiar nuestros «Pecados Capilares» y lo primero que nos llama la atención es la alineación de la banda. El protagonismo a las guitarras recae en Viti (Ochobre, Sound Of Silence) y Dani Verdes (Infección) liberando a López, que se explayaría a gusto a la voz. La amplitud del escenario dejó campar a sus anchas a un sexteto que completaban Pablo Viña a la batería, el Padre Eusebio al bajo y Fran a la segunda voz. Septeto si contamos a Java a cargo del sonido.
En la previa a la velada se anunciaba invitado especial, que no tardo en pisar las tablas. Sin la pomposidad de Ghost, Ofensivos contaron con su propio sumo poncífice, el Papa Penedictus, interpretado por su antiguo componente Emi. Momento que me hizo recordar al bueno de Kike Collado, encargado de las performances en nuestro último encuentro con la banda. «Susana Grisú» y «Los GuajesDe San Ildefonso» contarían con el trio de voces en escena mientras el público disfrutaba de la sátira e irreverencia del combo afincado en Avilés.
Hubo tiempo hasta para trolear a su propia audiencia. Bajo la promesa del regalo de un CD al primero que lograra hinchar completamente uno de los globos repartidos entre la audiencia, alguno se dejó el aliento en una tarea imposible. «Cosa de Aliexpress» remataría como sentencia el López ante la imposibilidad para llevar a buen puerto el desafío. Camino de mitad del show se constata un gran trabajo a las guitarras el del estreno de la dupla Viti / Dani. Fundamental su aporte al lado metalero de un grupo en el que sobresalió la noche del sábadola demoledora base rítmica que forman el Padre Eusebio y un Pablo Viña espectacular a los parches.
No acabó ahí la interacción con la parroquia. Eucaristia con galletas en forma de dinosaurio de la mano del Padre Eusebio a pie de escenario y turno para «Cuidado Con Paloma«, versión de Emilio Aragón con la que vencerían en las Perversiones del Unriock en el 2024. Buen momento para saludar y agradecer la presencia de la familia Peláez de Sküld que se encontraba entre el público. Nos adentrabamos en el recta final del concierto y habían caido palos para Llados, Albert Rivera, Abascal y una de las redes sociales más exitosas, el inevitable Tik Tok. En la variedad está el gusto.
«Mal Muy Mal» y «Violencia Infantil» ponen el cierre a su paso por el Kuivi. Una velada diferente en lo lírico a lo que acostumbramos por estos lares y siempre satisfactoria en lo gestual. El regreso a casa con una sonrisa mientras recuerdas las chanzas del carnicero vegano nunca viene mal.
Tercera parada en directo para la nueva encarnación de los hard rockeros Secta con Fernando González (La Dieta de Worms, Coverage) a cargo de la voz. Tras su paso por León y Gijón cerraban la presentación de su última obra de estudio “Panzer” en las instalaciones del Kuivi ovetense antes de centrarse en rematar un nuevo disco que parece muy próximo.
La cita con acceso libre atrajo la noche del pasado viernes al segundo escenario del Kuivi, ahora dentro del recinto que alberga el escenario principal, tanto a caras nuevas como algunos incondicionales de la banda. Público de número razonable que no ahorró en ganas de pasar un buen rato con el hard rock de indisimulada influencia por la banda en otros tiempos de los hermanos Young. Los de siempre, Ger Gilsanz y Juan Pablo en guitarras, Pelayo Vázquez al bajo y Pablo Pravia a la batería con Fer como nuevo punto focal de la formación disfrutarían de un buen sonido durante la la velada y es que tener al Blues&DeckerDiego Reyes a los mandos siempre es garantía en ese aspecto. La puesta en escena totalmente orgánica, apenas una tenue iluminación y un amplio escenario limpio de monitores y ornamentos, bienvenida la era de los in-ear al viejo rock n’ roll.
Apenas 75 minutos de show para desgranar temas de sus primeros trabajos «Nada Nos Va A Parar» y «Panzer» a los que Fer trata de dar su toque personal. Toda transición lleva su tiempo y se nota el trabajo que va desarrollando el vocalista de origen argentino en ese sentido. La sombra precedente es alargada y cuando más se distancie de ella para abrazar un estilo propio mayor recompensa reportará el esfuerzo. Sin duda la llegada del nuevo disco, que parece ser llevará por título «Ave Fénix«, toda una declaración de intenciones, ayudará mucho en ese sentido.
Temas como «La Casa Del Blues«, «No Quiero Llorar» o «Nada Nos Va A Parar» sacan a relucir la raíz metalera de un vocalista al que la memoria jugó alguna mala pasada con las letras. Tampoco se libraría del mal fario la guitarra de Ger Gilsanz, que se volvería muda en varios momentos de la velada. Nada que el grupo no pudiera solventar con prontitud y tablas, proporcionando un show ágil y divertido que el público disfrutó con verdaderos momentos de pasión.
Una actuación que aunque dejó poso de brevedad sirvió para quemar una etapa de rodaje imprescindible en estos nuevos Secta. También para presentar un tema nuevo, el que dará título al nuevo trabajo discográfico. Atentos estaremos a las novedades que se vayan presentando para dar cumplido informe de la imprescindible evolución que debe marcar el futuro de la formación.
Bajo la denominación «A La Primera» y el abrigo del ovetense The Burlesque Club seis bandas asturianas ofrecerán un concierto muy especial el próximo sábado 11 de abril en las instalaciones del Kuivi Almacenes.
Johnny Penicilina y los Frixuelos Eléctricos, El Malo y los Demonios del Burlesque, Ritmo Vudú, Fer Espina & The Riders, IndocentesyAlto Volto reunidos en un formato diferente, versionándose entre ellos. La velada servirá además como presentación del vinilo que contiene las versiones realizadas por las bandas. El evento rendirá homenaje a Alberto Toyos, muy presente en el espíritu del disco, y a Jorge Ilegal, figuras clave de la música asturiana. Todo ello pone en valor que “A La Primera” es un proyecto basado en la colaboración, la cercanía y la amistad entre bandas. Entrada anticipada 15€ a través del siguiente enlace:
En Asturias podemos presumir de muchas cosas, entre ellas, de la cantidad de bandas de la escena metalera que tenemos, en todos sus géneros y subgéneros. Algunas con proyección nacional e, incluso, internacional, y muchas con trabajos de enorme calidad artística. Entre estas últimas, se encuentra Teksuo, banda de metalcore con gran trayectoria (casi veinte años desde su primera demo), reconocida, pero no lo suficientemente valorada (desde mi punto de vista). El pasado 13 de marzo estrenaron su nuevo trabajo “The Glow Before I Go” (reseña), comenzando la gira de presentación del mismo en Oviedo, el 21 de este mes, junto a unos habituales en sus conciertos asturianos, As Life Burns y Maverick.
El lugar elegido para dicho estreno fue el escenario grande de Kuivi Almacenes, en Oviedo, un espacio que, de momento, se presta a este tipo de eventos y esperemos que se pueda mantener a pesar de los obstáculos que, de vez en cuando, han de salvar.
Cumpliendo los horarios, a las 21:30 horas aparece sobre las tablas, el quinteto de Mieres, Maverick. Habría unas 50 personas justo cuando suena la intro, pero el aspecto de la sala mejoró en escasos minutos, el tiempo que tardó la gente en darse cuenta de que aquello había empezado.
La propuesta de la banda difiere del estilo metalcore que iba a inundar el resto de la noche, siendo el de los mierenses un punk rock ágil y divertido, muy al gusto de sus acólitos, que no cesaron en corear tema a tema, desde los primeros: “Mil Golpes” y “Cometas”. Tras esta apertura, aprovecha un entusiasta Misa para saludar y agradecer a Teksuo por su invitación, pidiendo ruido para ellos.
Maverick parecían sentirse en familia. Salieron a pasarlo bien y eso se transmitió al personal que ya iba entrando en calor, aunque Misa señala que parecemos un poco dormidos. Justo antes de “La Espiral”, el cantante consigue que la gente se acerque al escenario, siendo este uno de los temas más reconocidos de la banda, a tenor del movimiento y el fervor del público en sus cánticos. “Demostradme que la sabéis de verdad”. Quedó claro. Luego vienen otras dos apuestas seguras: “Luces De Ciudad”, donde señalan a la protagonista del vídeo, elaborado para este tema (Marina Fortes se encuentra presente en la sala). Y una corta y más punky “Travis”, en la que colaboran Torri y Oriol en la labor coral.
Siguen con “Los Días Más Oscuros”. Casi al final de este tema, irrumpen unos segundos del “Never Gonna Give You Up” de Rick Astley, como si se tratara de una interferencia, retomando después el final de la canción. Un pequeño descanso para presentar el inédito “Su Legado”. “Este seguro que no os lo sabéis”, indica Misa, ya que estará incluido en el que será su próximo disco. Una canción que habla del legado de los abuelos. Lo novedoso no restó un ápice en la entrega de los presentes.
Con “No Hay Final” y “El Miedo En Vuestros Ojos” se despide el combo mierense, dejando un muy buen sabor de boca entre sus seguidores y rematando ya con un pequeño “wall of death” sus, aproximadamente, cuarenta minutos de actuación. Diremos que el sonido fue mejorando en el transcurso del concierto, como les ocurrió también a Teksuo y As Life Burns, pero bastante aceptable en el caso de Maverick.
Eran las 22:30 horas cuando comienza a sonar la intro que acompaña a “Thirst For Tears”, en un escenario adornado con los roll up y el telón de la banda anfitriona, Teksuo. El quinteto de espaldas al público y con poca luz, comienza esta gira de presentación con los dos primeros temas que abren su recién estrenado “The Glow Before I Go”: “Thirst For Tears” y “All You Wanted”. Por desgracia, el sonido no les acompaña en esta primera entrega. Podemos escuchar la poderosa voz de Diego y el retumbar de la batería de Luis, opacando la labor de bajo y guitarras.
Esta situación se fue subsanando a partir del tercer tema “Raise The Flag”, donde destaca la labor de Constan al bajo y una batería con mucha presencia, marcando las líneas de un metalcore más clásico. Teksuo logra crear una atmósfera que engancha entre la portentosa y versátil voz de Diego y el acompañamiento instrumental del resto de los componentes. Algunos cierres son memorables.
Pequeño respiro para saludar al respetable, pedir aplausos para el resto de las bandas e instar a “celebrar la vida”, al tiempo que presenta otro de los cortes del nuevo álbum, “Sailing To The Unknown”. Aquí ya se nota la comunión total entre público y banda. El tema nos lleva a navegar entre una melodía hipnótica, rota por las estrofas afiladas que imprime Diego. Tal parecía que la canción ya tuviese una gran andadura, a tenor de cómo fue recibida y coreada.
Digamos que el repertorio presentado por Teksuo alternó de una manera muy equilibrada, temas del último EP “Lost In A Dream”, editado en 2024, junto con los del último trabajo, y algún otro aporte de aquel “Nure-Onna”. Es en “Lost In A Dream” donde Diego pide un acercamiento del público y una mayor energía, que obtiene al instante, a la par que va provocando que la gente coree, a modo de acompañamiento, mientras David desgrana unos excelentes riffs.
Para “One Of A Kind”, Diego pide la presencia de su colega Misa, con el que va a compartir turno en su ejecución, mientras Rafa y Constan se mueven por el escenario, provocando un poco más de movimiento entre la gente. En “Sanctify My Ache” comienza Diego, casi a capella, el resto de la banda quietos, hasta que explotan y se redondea con el solo de David. Leve descanso y un Diego solitario inicia uno de los temas del nuevo disco cantados en castellano: “Dogma”, con solo un leve acompañamiento de los acordes de David.
Otro giro de tuerca. Diego interpreta sentado, en un inicio, “Let It Rain” del “Endless”(2020) y nos invita a abrazarnos. Dos estrenos más: “Erase By Mistake” y “Shadows Die Twice” donde el movimiento se vuelve a hacer patente y la gente bota. En “Natural Born Liars” Diego nos invita a acompañarle con las palmas y Rafa la vive y la canta para rematar con una movida “Holes”, como broche final a una hora que se nos hizo corta y emocionalmente intensa. Como sorpresa, suena “Un verano en Nueva York”, la popular versión de Bad Bunny, mientras los músicos recogen el escenario.
Difícil misión les quedaba a As Life Burns. A la banda de Laviana les tocó continuar con la fiesta con un público más mermado. Sin telón de fondo ni más artificio que los habituales acompañamientos pregrabados y, esta vez, más que con sus predecesores, el juego de luces de la sala acompañó muy acertadamente en el desarrollo de su actuación. En esta ocasión, a Mikel (voz), le acompañaba Diego a la guitarra (ataviado con una camiseta de los raperos Ummo), Guille al bajo y Roro a la batería.
Abren con “Whispers”, tras la que Mikel se afana en poner a la gente de nuevo en movimiento, pidiendo circle pits incesantemente, pero poco se consigue a estas alturas de la noche. Una “Again This Brightness” cantada entre Mikel y el guitarra consigue un poco más de acción en las primeras filas. Con su intro electrónica y netamente más metalcore, suena “The World Of Evil”. Mikel aprovecha un leve descanso para agradecer a Teksuo, Maverick y al Kuivi para arremeter después con “Until The Clean Mind Breaks”, que me gustó mucho. Llega una sentida “Debris Hills”, más cadenciosa.
Siguiente intro, se oyen las olas del mar y una voz que acompaña a la voz rasgada de Mikel, “I Failed”. Más acción con “Fire And Ice”, donde Roro se despacha a gusto. Mikel agradece que se apoye el underground, solo por los directos ya vale la pena, apostilla. A partir de aquí, el ambiente vuelve a tornarse una fiesta. Suena “Bring The Torch” y en la parte final del tema, el incansable frontman nos pide acompañarle encendiendo las luces del móvil. “¿A quién le gusta el techno?”, nos pregunta, justo antes de la electrónica intro a “Awaken The Madness”, un tema que me recuerda a Bring Me The Horizon.
Obediencia total del público cuando Mikel nos pide agacharnos en “We Are Animals”, culminando con un tímido wall of death. Y esto llega al definitivo final con “Where The End Is Never Seen”, tras 45 minutos de una actuación que consiguió cerrar una buena velada del metal más moderno, con hechura asturiana.
Agradecer, como siempre, a Heavy Metal Brigade, a las bandas y, en especial, a Noelia Amieva por su inestimable apoyo para elaborar esta crónica.
Bajo el nombre de «The Glow Before I Go» verá la luz el viernes 13 de marzo el nuevo disco de la formación metalcore asturiana Teksuo. El que será su quinto larga duración constará de 12 nuevas canciones y portada obra de Patricia López Amorós.
01 Thirst For Tears (VIDEO) 02 All You Wanted 03 Sailing To The Unknown 04 Sanctify My Ache 05 Monochrome 06 Where The Noise Can’t Reach 07 De Piedra 08 Shadows Die Twice 09 Erased By Mistake (VIDEO) 10 Dogma 11 Let (Me) Go 12 Nothing Stays
La presentación del nuevo álbum en casa tendrá lugar el sábado 21 de marzo en las instalaciones del ovetense Kuivi Almacenes a partir de las 21 horas. Compartirán escenario con una banda amiga como son As Life Burns y el combo punk rock mierense Maverick.
Blues & Decker despedirán 2025 encima de un escenario. El próximo viernes 26 de diciembre presentarán su nuevo EP «II: Return«, reseña aquí, en las instalaciones del ovetense Kuivi Almacenes.
A partir de las 21 horas con acceso libre hasta completar aforo la formación compuesta por Gustavo Pérez (voz y guitarra), Guzmán Lanza (guitarra), Kike Cuetos (bajo) y Diego Reyes (batería) ofrecerá una nueva demostración de su potente directo y esa inconfundible mezcla de blues, rock y energía, característica de su sólida y dilatada trayectoria.