Crónica: Festival Internacional de la Cerveza Artesano d’ Asturies (12/4/2025)

Segunda jornada del Festival Internacional de la Cerveza Artesano d’ Asturies que traería consigo las descargas de  Sound Of SilenceLos BárcenasSoäxOnzaPorretas y Rat-Zinger. Tanto o más desapacible que la anterior pero con una afluencia más que digna durante los momentos más álgidos del cartel.

La apertura iba a recaer en los chicos de Sound Of Silence y, por una vez, di gracias a los retrasos (en el reloj, el otro lo llevo de serie) que me permitieron llegar justo a tiempo para “Tensa Calma”. Este arranque ya deja claro que ni el entorno ni lo diverso del paisanaje iba a hacer mella alguna en su habitual sonido. La banda, que venía de proclamarse vencedora en la semifinal de la W.O.A. Metal Battle Spain celebrada en Corvera, se desfogó como acostumbra. Muy buen sonido, aún en el pequeño escenario Roces, y los habituales chascarrillos de Nefta: “se acabó la hora de la siesta”. Igualmente rotunda, “Nunca Seré Feliz” deja ver sin embargo a un siempre risueño Viti Redondo al bajo. Pero quizá fue “Felices Bajo Tierra” mi favorita de esta parte inicial del set. La incansable pegada de Jorge Rodríguez (Aneuma, Escuela De Odio) tras los parches, Nefta animándonos a apreciar el solo de Rubo o pidiendo que respondiéramos a sus “¡Eh!” mientras echaba en cara a los del fondo que no se sumaran: “me faltan los de atrás, me faltan subgraves”.

Puede parecer que insisto mucho en las anécdotas de Nefta pero ello no va en detrimento del nivel que despliega la actual formación. Al contrario. Sea cual sea el escenario y las circunstancias que les rodean, parece que esta gente siempre cumple. Máxime cuando se atreven a tirar de nostalgia y recuperan (si no me equivoco) “Sacrificio De Una Vida Atormentada” de aquél álbum de 2009 “El Funeral De Las 10 Almas”. El doble bombo de Jorge Rodríguez volvía a marcar el camino y lo cierto es que la gente se implicó de lo lindo aquí. Llegó entonces el turno para una de mis favoritas (no me escondo) como es “Océano De Traición”, que vio como Rubo acometía de rodillas el primer puente y se destapaba con un solo, a puro tapping, más adelante. La sensación que fue quedando es la de que venían con los deberes bien hechos.

No quiso Nefta olvidarse de los debidos agradecimientos. Y, de paso, coger un poco de aliento. Que si queríamos “otro poco de heavy metal”, preguntó, para después acometer las primeras estrofas de “Un Nuevo Ano… checer” (sic) en tonos agudísimos para sorpresa nuestra y disfrute de un Viti Redondo que se deshacía en carcajadas a su lado. El caso es que, juegos con el registro de Nefta al margen, Nague y Rubo brillan aquí. Primero doblándose con habilidad y después siendo Rubo quien deje otro estupendo solo de guitarra. En “Viendo Al Cielo Llorar”, que bien podría ser un resumen de las dos jornadas vividas en La Felguera, su cara más melódica empastó con la más rotunda y grave. Hubo una llamada al circle pit. “Esas melenas al viento, esas tachuelas en el corazón” exclamaba de nuevo irónico Nefta. Los tres hachas de la banda se reunieron en curioso círculo (¿o triángulo?) aquí y el inquieto vocalista no perdió la ocasión de volver a pasar entre las piernas de Redondo ni tampoco de bajar a mezclarse con la gente.

Densa Niebla” puso fin al tormento de los herejes, también llamados vecinos y casuals, que con o contra su voluntad vieron cómo el ciclón asturiano de nuevo hizo honor a su leyenda. Dice mucho de ellos, además, que dejaran para este cierre un corte de arranque tan violento e inmisericorde como este, lo que permitió a Jorge Rodríguez dar otra lección de pegada y en especial de resistencia. Sensacionales.

Los Bárcenas, qué duda cabe, son un animal bien diferente a Sound of Silence. Banda de versiones que, bajo el paraguas del punk más americano (con matices), hace las delicias de cualquier fan del género. A priori no pensé que me engancharía a su propuesta. Pero cuando de pronto disparan el “Ecuador” de Sash! (el latazo que diste aquél año, niño, ni olvido ni perdón) uno de pronto entiende que se viene tremenda fiesta. Héctor García, voz del combo, le agradecería a Nefta el haberles dejado la “Tarima Of Silence”. Chascarrillo que repetiría unas cuantas veces a lo largo del show. Como el de llamar al festival de distintas maneras (“fican, ficas, ficaa…”). Jugando con el inglés, a mí se me ocurría “Fican’t”.

Pero volviendo a lo estrictamente musical, Nacho Martínez, que fuera integrante de Maverick, rompió una de las cuerdas de su guitarra muy al comienzo del set. Ante la tesitura, la banda optó por tirar para adelante con una sola guitarra. A fuerza de ser sinceros, reconozco que algunas de sus versiones me eran completamente ajenas. Pero cuando Nacho soluciona el percance con la cuerda e irrumpen clásicos como “Should I Stay or Should I Go” (The Clash), el cerebro hace clic y me cuesta nada y menos subirme al carro. “Os juro por dios que no ensayamos nunca. Pero pa’ esti nos juntamos… y salió mal” ironizaba entonces Héctor García. “Ahora va una pa’ Donald Trump”, que no fue otra que “American Idiot” de Green Day. Con mucho una de las mejor recibidas. El vocalista le dedicaría entonces “She”, también del trío de Rodeo, a Rebe (si mis notas no me engañan) porque “hace un año empezó algo muy bonito” .

Que si habíamos jugado al Fifa 98, preguntó entonces García. Y acometió “Song 2”, aquella broma que Damon Albarn compuso en apenas quince minutos a modo de mofa del movimiento grunge y que, casualmente, acabaría convertida en uno de sus mayores hitazos. Lo que es este negocio, chico, no te lo acabas nunca de creer. Para “God Save The Queen” hubo incluso un espontáneo muy Kinki. También mucha fiesta, que iría a más toda vez Los Bárcenas disparan una curiosa versión del “The Kids Aren’t Alright” de Offspring y proceden a interpretarla después con Héctor perdido entre la gente. Aún con todas las reservas que a uno le puedan producir las bandas tributo, o las bandas de versiones como es el caso, tremendo fiestón el que montaron.

Como quiera que tenía muy recientes a los chicos de Söax, tocó hacer su poco de turisteo y socialización por las calles de La Felguera. El rock and roll también es esto, aunque sea de vez en cuando. A nuestro regreso al recinto lo primero que llama mi atención es ver a Iris de Indocentes al comando de la batería. Con una tablet donde (deduzco) podía leer las distintas partituras, soportó el peso de la banda con la seguridad que dan los buenos músicos. Y ella lo es, desde luego. Para cuando nos cobijamos bajo la amplia carpa del Escenariu Revibeer, Adrián Muñiz enfrentaba “Béla Tar” con su habitual efusividad en lo gestual. Aquí dejaban patente su cara más alternativa, cerrada por el propio vocalista a puro desgarro. Al igual que aquella noche en la Telva, no faltó el recuerdo a The Beatles (“Come Together”) ni tampoco una de sus composiciones más recientes como es “Agradecidos”. Estupendos detalles de Juan Bertrand a la guitarra aquí.

En honor a la verdad hay que decir que los parroquianos del festival siguieron las evoluciones de Söax con cierta distancia. Lo que no quita para que servidor disfrutase con esa cara más socarrona, también más reivindicativa (a su manera) de “Gasolina”, con el alma mater del proyecto Ramón Prada alternando bajo y teclas. Volverían de nuevo a jugar con lo tonal y ofrecer una cara más seria gracias a la revisión de “Frente A Frente”, composición original de Manuel Alejandro. Un fino y acomodado solo de Bertrand adornó una parte final en la que Muñiz, inalámbrico mediante, bajó a mezclarse con la gente. Aún tuvieron tiempo de entregar algún corte de nuevo cuño, agradecer a Iris Martínez el haberles salvado el bolo, reinventar “Bubbles” de Biffy Clyro con Muñiz de nuevo abajo o cerrar con la siempre eficaz “Cuento”. Pocas sorpresas más allá del reemplazo en baterías. Como dije al comienzo los tenía muy recientes, pero me agradaron igualmente.

Para Onza, claro, la expectación era máxima. Mucha gente, en su gran mayoría muy joven se arrimó al Escenario Revibeer presta a disfrutar de Pepo Martínez y su nueva banda. En honor a la verdad hay que decir que el suyo no es el tipo de música que acostumbro a escuchar. También que en este segundo encuentro con ellos, siendo el primero aquél en tierras corveranas (crónica) parecí entender mejor su propuesta.

La gente llevó en volandas al quinteto desde el minuto uno, algo a lo que ayudó el fantástico sonido del que disfrutaron. El arranque es demoledor. O, al menos, testimonio de la cara más nerviosa del proyecto. Algo que atempera el mayor poso melódico de “Lo Que Arde”. Pepo, la gorra y la camiseta por dentro del pantalón, dio una lección de cómo comunicar con la gente. También de como alternar entre registros sin ataduras ni dobleces. De su desempeño el sábado caben pocas dudas. En plena forma. Con “Sin Miedo” quedó claro que la gente había hecho bien sus deberes. Efusividad a la que hay que sumar la infatigable labor coral de Javi y Faisán, batería y bajista respectivamente.

En “DestierroPepo aprovecha para comentar una pequeña anécdota sobre su último paso por la capital del reino, cuando preguntó cuántos tenían abuelos en el pueblo y en la sala poco menos que se hizo el silencio. Huelga decir que en La Felguera no fue el caso ni con la pregunta ni tampoco con esos Onza de nuevo más rotundos que aparecieron. A mitad de “Limpajumar” nos quedaríamos sin sonido por PA, siendo éste junto con los problemas de Pepo con los in ears (“para un día que no cargo yo la furgo me dejo los míos en casa) serían los únicos percances reseñables del set. Pepo tendrá su propia interpretación de “El Duelo”, que para eso es su creación. Pero uno no puede por más que interpretar esta letra como una puerta abierta a una futura e hipotética reunión de Desakato. Lo cierto es que abajo generó una sensación muy bonita y también muy intensa. La gente se lo estaba pasando de lo lindo.

El propio vocalista no perdió la oportunidad de saludar a una fan con un tatuaje de la banda en su brazo. Fue antes de una “Lucha Interior” donde me fue quedando la sensación de que este segundo encuentro con ellos entendí en mejor medida su propuesta. Tuvieron además el detalle de recordar al País Punk Rock del día anterior previo paso a revisionar a sus compañeros de Misiva y despedirse mientras certificaban su gran momento de forma.

El de Porretas iba a ser el mayor chute de nostalgia del fin de semana. Su descarga, máxime en la localización en que se llevaría a cabo, tan cerca del estadio municipal Ganzábal, sabía a Derrame Rock. De hecho y salvo que mis periodos de alto consumo etílico me jueguen una mala pasada, juraría que mi anterior y último encuentro con ellos fue en otro estadio, en este caso el desaparecido Carlos Tartiere de Oviedo junto a Siniestro Total. Año 2002.

Lo primero que uno se da cuenta con respecto a la descarga de Onza es cómo la edad media de los presentes ha aumentado de manera más que notable. Y para que luego digan de los mayores, lo que se vio incrementado en igual medida fue el movimiento en primeras filas ya desde las postrimerías del set. “Si Lo Sé Me Meo” sirve como resumen perfecto del modo en que siempre han conjugado crítica social con ese humor tan característico. De toda la vida una de las propuestas más abiertamente lúdicas de nuestro rock and roll. Si además para cuando desgranan “Joder Qué Cruz” el sonido del escenario Revibeer es redondo incluso en primera línea, qué más se puede pedir.

Bode lleva la voz cantante en estos Porretas, secundado desde el bajo de Pajarillo. Y así, perfectamente engrasados y con el ímpetu de unos jovenzuelos, irían desgranando un clásico detrás de otro. No negaré que tomé cierta distancia con el set. Tampoco que casi cada acorde traía recuerdos a mi subconsciente de manera inmediata. Para cuando despliegan “Hortaleza”, las primeras filas son un bullir de pogos, bailes, sonrisas y mucho movimiento. Un movimiento que aún iría a más en “Última Generación”, diría que la mejor celebrada de esta primera mitad del set.

Cómo no, había que recordar la figura del tristemente desaparecido Roberto Mira “Rober”, a su memoria dedicó Bode una muy sentida “Y Aún Arde Madrid”. A término y de manera súbita, un par o tres de voces comenzaron a cantar “¡Puxa Asturies Dixebrá”, cántico al que pronto se sumaron una buena cantidad de parroquianos. Porretas respondieron con una “La Hemos Cagao” que tal vez pasara algo desapercibida. Porque la gente recibió de mejor modo una “Resistiré” que, a estas alturas ya parece más propia del cuarteto que de sus intérpretes originales. Y el garruleo, si es que se le puede llamar así, aún iría a más en “La Del Fúrbol”, en buena medida por el juego que la banda provoca con cada estribillo. Pueden haber pasado más de dos décadas desde el anterior encuentro y aún así uno ve venir desde lejos el tramo final. Inaugura su ya clásico “Popurrí” (“Pongamos Que Hablo De Madrid”, “Diga Qué Le Debo”, “Peligrosa María”, “Insurrección”, “En Blanco y Negro”…), sigue la ineludible “Marihuana” y finiquita la propia “Porretas”. Qué rato más bueno.

Para el final y con el cansancio de ambas jornadas haciendo mella, llegaba el turno de Rat-Zinger. La puesta en escena, esas ratas retroiluminadas a cada lado del escenario, me recordaron inmediatamente al divino crocotauro los chicos de Caedis. Sería ese el único paralelismo con la formación madrileña. Rat-Zinger pusieron el pie a tabla y en el rato que disfrutamos de sus evoluciones no se despegarían de esos ritmos siempre vibrantes y encolerizados. Con todo un Dann Hoyos en guitarras, su punk metalizado (o viceversa) apostamos no dejó indiferente a nadie. Su mezcla de actitud, técnica y velocidad desde luego no cayó en saco roto. Al igual que nos ocurrió con la buena gente de Frakture tras el último Karma Fest, esperamos encontrarnos con Rat-Zinger en condiciones algo más propicias para nosotros.

Y estas serían, a grandes rasgos, nuestras impresiones de cuanto aconteció en las dos jornadas del Festival Internacional de la Cerveza Artesano d’ Asturies. Punk, hardcore, metal, rock alternativo… lo cierto es que fue una oferta lo suficientemente amplia como para permitirnos salir un tanto de nuestra zona de confort. Algo que siempre agradecemos. Confiemos en la vuelta del festival en 2026 y que la lluvia dé una tregua para entonces. Mandar un cariñoso saludo a las buenas gentes con las que nos cruzamos en ambas jornadas y nuestro agradecimiento a la organización del evento por haberlo hecho posible pese a las dificultades.

Por último, fue en las últimas horas del sábado cuando nos enteramos del fallecimiento del gran Alberto Toyos, verdadero emblema de la escena asturiana y figura capital en el amor que mucha gente tiene por la música en esta vieja Asturias. Vaya un sentido recuerdo para él y el mayor de los abrazos a familiares y amigos.

Texto: David Naves
Fotos: Miguel Rubio

Festival Internacional de la Cerveza Artesano d’ Asturies: Horarios oficiales

El próximo viernes 11 de abril dará comienzo una nueva edición del Festival Internacional de Cerveza Artesano d’Asturies. Repasamos a continuación los horarios de la programación musical del evento:

Viernes 11 de Abril:
Muyeres 19 horas
Maverick 20 horas
Fer Espina & The Riders 21 horas
Lady Llagar 22:30 horas
País Punk Rock 00:00 horas
Skontra 01:30 horas
Havenlost 03:00 horas

Sábado 12 de Abril:
Roza 14 horas
Sound Of Silence 19:00 horas
Los Bárcenas 20:30 horas
Söax 22 horas
Onza 23 horas
Porretas 0:30 horas
Rat-Zinger 2:30 horas

Domingo 13 de Abril:
Santos & Sturm 13:30 horas
Eskalón 17:30 horas

Conciertos de rock, punk, metal y hardcore entre los que destaca País Punk Rock, un homenaje al rock astur. Con una alineación base compuesta por Dani León (La Destilería, Avalanch) y Juan Bertrand (La Tarrancha, Söax) como guitarras , José Manuel Tejedor a la gaita, Luis Vázquez De La Torre a la batería y Carlos Álvarez al bajo repasarán entre otros, temas de DixebraLos BerronesMala Reputación o Desakato para los que contarán con las colaboraciones de rostros conocidos de la escena musical asturiana como Pablo SenatorRamón BlancoXune ElipePepo Martínez, Humber Sierra (Misiva)Diego Prieto (Teksuo)Maxi (Fe De Ratas), Berto Menéndez, Sandra Luisquiños o Marisa Valle Roso. La entrada es gratuita y la ubicación, la habitual, el jardín de la Pinacoteca Eduardo Úrculo en la Calle La Unión de Langreo.

Festival Internacional De La Cerveza Artesano D’Asturies: Programación Musical

El viernes 11 de abril dará comienzo el Festival Internacional de Cerveza Artesano D’Asturies en Langreo. Durante 3 días se podrán degustar cervezas artesanas regionales, nacionales e internacionales además de 14 conciertos con el rock, el punk y el hardcore como protagonistas.

En dicha programación musical destaca País Punk Rock, un concierto homenaje al punk rock asturiano con una alineación compuesta por Dani León (La Destilería, Avalanch) y Juan Bertrand (La Tarrancha, Söax) como guitarras , José Manuel Tejedor a la gaita, Luis Vázquez De La Torre a la batería y Carlos Álvarez al bajo. Repasarán temas de Dixebra, Los Berrones, Mala Reputación o Desakato con la colaboración de rostros conocidos de nuestra escena musical como Pablo Senator, Ramón Blanco, Xune Elipe, Humber (Misiva), Diego Prieto (Teksuo), Maxi (Fe De Ratas), Berto Menéndez o Marisa Valle Roso. La primera batería de confirmaciones la completan Onza, Maverick, Söax, Skontra, Lady Llagar, Rat-Zinger, Los Bárcenas y Havenlost. La entrada es gratuita y la ubicación será la habitual, el jardín de la Pinacoteca Eduardo Úrculo en la Calle La Unión de Langreo.

Reseña: Fran Tejado «Everest» (Autoproducción 2025)

En nuestro empeño por escudriñar todo cuanto la vieja Asturias tiene para ofrecernos, hoy nos iremos un poco por las ramas. “Everest” supone el debut en solitario de Fran Tejado, que fuera integrante de Human o Inntermezzo, y que se ha acompañado para esta ocasión de las percusiones de Imanol Castela (Monasthyr, Rivendel Lords) y las guitarras de Jesús Barreiro. Con producción y mezcla de Álvaro Cocina (Eden, Inntermezzo, Nuevecondiez), seis son los temas que componen este Ep:

Un Día” emerge desde la bruma para después revelar una intro sintetizada que me recuerda (y no poco) a los siempre interesantes doomies ucraniaos Kauan. Un corte sin embargo que parece beber tanto del rock alternativo y atmosférico de unos Klone o el metal de los Sôber más elegantes. Incluso el post-rock a lo Explosions In The Sky. Me gusta la forma en que Tejado amolda su registro a lo largo de la composición. También el modo en que esta se va elevando conforme camina hasta el desatado epílogo. Antes de ese final Barreiro ha dispuesto un brevísimo solo de guitarra, abrochando en cualquier caso un estupendo comienzo de Ep.

Se filtra la voz de Tejado en el prólogo de esta “Aún Respiro”, que ahonda ahora en una vena más desnuda y acústica. Aquí destaca la notable producción de la que goza el Ep. Emerge, junto a la voz de Fran, una más que cuidada línea de bajo. Medio tiempo, balada si así lo queréis, de trazo tan ambivalente como clásico. Interpretada con mimo, si acaso echo en falta un solo de guitarra algo más ambicioso que termine de rematar este epílogo.

Bailemos (Everest Version)” remoza su encarnación original, mejorando la producción y sonido de aquella versión más primaria para así dar la verdadera medida de su propio potencial. Y es que, en muchos sentidos, puede ser esta la entrega más equilibrada del Ep. Un inicio tranquilo, aunque de baterías ágiles, que adquirirá un mayor peso conforme se acerque a estribillos y luzca incluso un buen solo de guitarra en su tronco central. De nuevo muy cuidada en lo que a composición se refiere y dueña de un más que interesante juego tonal. Guiños post-rock inclusive. Estupenda.

¡Que Se Callen!” retrata ahora al Tejado más calmado y acústico, pisando un terreno cercano al del primer cantautor que se os venga a la cabeza. Pero aún ahí, y particularmente por los propios arreglos de la composición, queda impresa la propia personalidad del compositor asturiano. Nada parece superfluo aquí. Por eso cuando se deja oír la voz de Pablo Iglesias, ex secretario general de Podemos, en un fugaz sample, no alcanzo a entender del todo su idoneidad. En cualquier caso, un canto a la libertad llamativo de tanto en cuanto se produce desde la más pura calma.

El Peor Retrato”, composición más breve de las seis, continúa por esa vena más desnuda de distorsión, una vez más acompañada por otra fina línea de bajo. También por leves arreglos y guitarras. Fran aporta un cierto desgarro a su interpretación ahora, que viene a contrastar con la tranquilidad que le rodea. Otro tanto se podría decir del solo de guitarra que emerge en la parte final. De los temas tranquilos del Ep fácilmente mi favorito.

Humo” parece flirtear incluso con el flamenco más leve de un modo que me recuerda, aunque sea de manera vaga, a Manolo García. Quizá sea por esas palmas de las primeras estrofas. Tejado parece muy cómodo a lo largo de esta línea vocal, ayudado en estribillos por una cuidada línea de piano. Hay solos acústicos y eléctricos, una mayor pegada final que me siempre me recuerda a unos Anathema del (fenomenal) “Weather Systems” y un epílogo de lo más cuidado y reposado conformando un buen final.

Un EP que transcurre desde el cierto nervio inicial a la calma y la introspección del final, con “¡Que Se Callen!” ejerciendo de pinza entre ambos espíritus. Muchas son las influencias que me sobrevuelan cada vez que acudo al play. Otras tantas las del propio Tejado que no alcanzo a vislumbrar por falta de referentes. En cualquier caso un viaje de lo más personal para un Ep que ha ido ganando su peso tras el correr de las escuchas, con especial hincapié en temas como “Bailemos” o “Un Día”. Bien merece que le dediquéis un par de escuchas o tres.

Texto: David Naves

Crónica: Karolina Reaper + Söax (Langreo 22/2/2025)

Cuesta renunciar a planes que se plantean a tiro de piedra de casa. La Sala Telva congregaba en La Felguera a Karolina Reaper y Söax, con los que además teníamos una cuenta pendiente, y así la cita tornó en ineludible.

De irónico título para un tema apertura, “Me Voy De Aquí” inaugura la descarga de Karolina Reaper cuando faltan quince para las nueve. Poca gente de inicio, aunque la sala iría recibiendo correligionarios de manera paulatina, ávidos del rock and roll clásico del cuarteto. Un rock que parece ganar enteros en su encarnación en vivo con respecto a sus grabaciones de estudio. Sensación que se certifica conforme José Morán, voz de la banda, se cuelga la Telecaster para “Lado Oscuro”. “Postureo” viene alimentada por un riff del que cuesta despegarse. Además Mike Rodríguez, SG roja mediante, dejaba un buen solo de guitarra aquí. Lo cierto es que se veía a una formación muy cómoda sobre las tablas, jugando en casa como lo estaban haciendo, y por ahí supieron ganarse su espacio.

La Chica De La Curva” me recordó a lo mejor del rock español de los ochenta. La nota de color aquí la pondría Morán con su armónica. También el bajista Guillermo Díaz, ayudando en coros. Un medio tiempo de corte algo más melancólico pero que deja un cuidado cambio de ritmo en su parte final. “Noche De Verano” enganchó con la Telva, que se puso de pronto a dar palmas mientras que, riff mediante, me dejaba una vibración un tanto más sureña. Sutil, pero suficiente para diferenciar a este corte del resto. Como algunos ya sabréis si seguís a la banda en redes, este iba a ser el último show con ellos de su batería Chencho Glenniac, por lo que esta era una noche un tanto especial. Como especial es el arranque y todo lo demás en “Walden”, composición reposada y a la vez distinta al resto de temas que nos brindaron.

Por ahí la banda fue construyendo un set diverso, cayendo a veces en una calma sin mojigaterías y, ya digo, adquiriendo un mayor peso en su traslación al directo. “Clase Obrera” de hecho nos devuelve a los Karolina Reaper más vibrantes. El riff aquí ni podría ser más elemental ni tampoco tener más gancho. Mike, pie al wah, dejó otro buen solo de guitarra. Entonces y de boca de José Morán, supimos que llegaba “la hora del recreo”, que se tradujo un pequeño set de versiones, adaptadas al particular sonido Reaper, siempre con Guillermo llevando la voz cantante, y por el que transitan porciones de “Iron Man” (Black Sabbath), “Whole Lotta Love” (Led Zeppelin), “Blitzkrieg Bop” (Ramones) y “Killing In The Name(R.A.T.M.). Casualidades de la vida, Fer Espina & The Riders ya interpretaron esta última cuando pisaron esta misma sala con el equipo de Heavy Metal Brigade dando fe allá por 2023 (crónica).

Pero volviendo a lo que nos ocupa, “Adrenalina” puede ser uno de lo temas más redondos de todo el set. Pertenece a su primer disco y da un poco la medida de la banda que pueden llegar a ser. Feeling y sentimiento amalgaman el que podría ser mi corte favorito por su parte. Y mientras que la armónica vuelve para “Colegas”, con la banda de nuevo derrochando sentimiento, Chencho se atreve con un pequeño speech en una noche desde luego especial para él, permitiéndose incluso el detalle de felicitar el cumpleaños a su pareja. Para el final solo quedaba ya disfrutar de “Karma”, con Karolina Reaper en una encarnación vivaracha y disfrutona. Nos gustaron.

Llevábamos tiempo persiguiendo a la buena gente de Söax pero la agenda impone sus rigores y no fue hasta el pasado sábado que se dieron todas las circunstancias posibles para darnos de bruces con su rock contemporáneo y ecléctico.

Bailongo incluso, si se me permite la patada al diccionario. Y fíjate que el inicio del set con “Histeria” no puede ser más tranquilo y tendido. Un corte engañoso, que va mutando esa calma inicial en un rock con una marcada vocación de himno. Puede que a Adrián Muñiz le costara entrar al set. Todo lo contrario que un Juan Bertrand al que vimos disfrutar de lo lindo ya desde los primeros compases, subiéndose incluso al subwoofer para ejecutar desde allí el primero de los sus solos de guitarra. “When Light Is Put Away”, por rimar con otra banda del Principado, me recordó a la buena gente de Testaferros. Sin abandonar esa cualidad hasta cierto punto bailable de su rock alternativo, la banda desde luego sabe cómo armar cortes atractivos por diversos.

Ramón Prada, bajista de la banda, es en cierto modo el héroe en la sombra de Söax. Junto con el batería Ignacio «Witu» Cadenaba trama infecciosas bases rítmicas, amén de ocuparse de las programaciones e incluso de pequeñas líneas de teclado. Corazón de la particular propuesta del cuarteto. Cada vez más en su salsa, Adrián Muñiz entrega una estupenda línea de voz en “43 Sunsets”. Bertrand no quiso ser menos que su compañero aquí y dibujó otro buen solo desde su SG roja. Era la noche de mi favorita de la familia Gibson. Me agradó “Béla Tar”, de tanto en cuanto entrega una versión ahora más oscura, misteriosa incluso, del ecléctico cuarteto asturiano. “Come Together”, versión de The Beatles, puede ser lo más cerca que Söax están de sus compañeros de cartel (“telonero” me parece una palabra cada vez más fea).

Agradecidos”, que según nos contaron nació como un homenaje al rock patrio, a quien me recordó sin embargo fue a Muse. En las partes más limpias de Bertrand a ciertos momentos de U2 incluso. “Bueno ahora vamos a hacer un poco el payasete” anunció Muñiz. Y lo que ocurrió fue que comenzó a sonar “Gasolina”, el tema de Daddy Yankee que vino a propiciar el desembargo del reggaetón en nuestro país hace ahora más de veinte años. Toda vez sucede la pequeña broma inicial, lo cierto es que la banda ofrece su versión más bailable aquí. Tirando de tópicos, realmente dieron la sensación de estar disfrutando de lo lindo a estas alturas del set. “Frente A Frente”, composición original de Manuel Alejandro y que ya interpretaran Jeanette, Rocío Jurado o incluso Bunbury, ofrece una versión más apaciguada de la banda. Más seria incluso.

Pequeño respiro antes de entregarnos “Atalaya”, quizá uno de sus cortes más efervescentes, montado sobre otro de esos armazones híbridos tan idiosincráticos en ellos. “Bubbles”, original de una de mis grandes cuentas pendientes (Biffy Clyro) acaba con Adrián Muñiz bailando entre el público. Aún hubo tiempo de un doble recuerdo a los AMAS. Primero con “Mentís”, ganadora en 2023, que dejó las estrofas más pesadas de la noche. Segundo con “Cuento”, nominada para la edición de este año, y que llegó no sin que antes cupiera una petición de aplauso para los chicos de Karolina Reaper. Me atrevería a decir tiene uno de los estribillos más llamativos del set. Al final volvió a sonar Daddy Yankee y de nuevo pensé si no se nos estará yendo de las manos lo de disparar una canción (más o menos) chorra al final de los conciertos.

En cualquier caso dos opciones bien distintas para una noche de sábado de lo más agradable. El clasicismo de Karolina Reaper frente a la visión más contemporánea de Söax. Un público que disfrutó de lo lindo y una sala que supo extraer un sonido más que óptimo de ambas formaciones. Darles las gracias por las muchas facilidades dispuestas en favor de esta crónica y ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Agenda: Söax + Karolina Reaper en Langreo

La formación alternativa Söax retoma la actividad en vivo tras su paso el mes pasado por la ovetense Lata De Zinc. La cita con la banda afincada en Cangas de Onís tendrá lugar el próximo sábado 22 de febrero en la Sala Telva de La Felguera (Langreo) acompañados por la formación local Karolina Reaper.

Söax presentará sus nuevas composiciones y desplegará las diferentes influencias acuñadas desde su nacimiento allá por 2017. Un viaje sonoro desde el hard rock más clásico pasando por pasajes experimentales y electrónicos que recuerdan a bandas como Muse, Placebo, Radiohead o Nine Inch Nails o la psicodelia de Pink Floyd.

Karolina Reaper por su parte estrenará formación tras la reciente salida de su batería Chencho Glenniac (Dr. Nekro). El cuarteto continúa inmerso en la presentación de su ópera prima «Fuego» editada en octubre del 2023.

Entrada anticipada online 10€ a través del siguiente enlace:
https://salatelva.es/web/?menu=1162&pagina=entradas&item=53532&siteID=salatelva