Reseña: Leather Boys «Lysergic Motel» (The Fish Factory 2026)

Que no hay quinto malo, dicen. “Lysergic Motel” trae de vuelta a Leather Boys tras los fastos de su XX aniversario. Leather Rose (voz y coros), Leather Skelter (batería y coros), Leather Sex (guitarra y coros), Leather Latin Lover (bajo y coros) y Leather Dirty Duke (guitarra y coros) conforman la actual alineación de los asturianos. El álbum se grabó en los Tutu Estudios entre 2025 y 2026 con Olaya Camilo a los mandos y posterior mezcla y masterización de Sergio Tutu. Finalmente, artwork y diseño corrieron a cargo de Javier Gómez Bobes y la foto de la banda fue obra de Titto Velusi.

B.D.S.M.” ocurre en un suspiro. Ni dos minutos de la cara más desenfadada, más punk, incluso me atrevería a decir que más libre de la banda asturiana. Con un Leather Rose de lo más gritón y unos coros del Leather Choir pero que muy bien tirados. Toda una llamada a las armas.

Aunque “Haircut & Attitude” parece tener más enjundia. Porque crece en duración pero también porque carga con uno de los riffs que más y mejor me han funcionado de todo el largo. Fieles a ese hard hedonista que tanto han afilado durante más de veinte años. Un corte directo, creo que bien construido y de los que parecen invitar a desgañitarse en su traslación al directo. Que en eso siempre aciertan y esta vez, con toda la experiencia adquirida, no iba a ser menos. Tanto el puente como el duelo solista que sucede a continuación me parecen estupendos.

Leather Skelter marca el paso tras los parches en esta “Crush On You”. Compone una más que interesante línea de batería en otro corte vivo, agradable, bien construido, donde parece caber de todo. Ese rollo hard angelino de finales de los ochenta en coros, palmas, buenas melodías de guitarra bajo estribillos. Es uno de esos cortes que, reza el tópico, más peso van ganando con el correr de las escuchas, amén de uno de los más equilibrados en cuanto a producción y mezcla. Sergio Tutu, desde luego, conoce bien a la banda y sabe, de sobra, cómo exprimir lo mejor de cada uno. Altamente pegadiza.

Sonic Love”, a la sazón composición más extensa de todo el álbum, se atreve con un tono más a lo The Cult para ofrecer otra de las muchas caras de estos Leather Boys. Otro riff con gancho y un Leather Rose dejando estrofas marca de la casa. El propio Sergio Tutu suma teclas aquí y el corte gana por ahí una cierta distinción. Me agradan esos solos a modo de engarce entre estribillos y estrofas. También la línea de bajo que Leather Latin Lover ha trazado aquí. Tal vez al puente se le podría haber sacado algo más de jugo. Sea como fuere otra de mis favoritas.

Red Flag”, en palabras de la propia banda “la historia de un fan pagafantas que necesitaba espabilar”, rebaja algo el ritmo pero sin perder de vista su querencia por el hard rock de siempre. Quizá el corte más idiosincrático de los doce, lleno de estrofas amables (en lo tonal) y estribillos de fácil digestión y que, de nuevo, incitan al puño en alto y el grito desgañitado en sus futuros conciertos.

Midlife Crisis”, la que tenemos muchos que seguimos defendiendo esta música cuando ya son más las canas que el sentido común, devuelve parte del nervio perdido. Bien adornada por ese piano de Tutu, tiene a la vez un riff directo y pegadizo así como alguna de las mejores voces que le he escuchado a Leather Rose en bastante tiempo. Apenas tres y medio en el reloj, estos Leather Boys post XX aniversario parece que no tengan un segundo que perder, coronados por otro estupendo solo durante previo al epílogo. Un epílogo cuyo rush final, con esos coros tan marcados y el acelerón de Leather Skelter, disfruto de lo lindo. Para qué mentir.

Electrify”, dedicada por Leather Dirty Duke a su hija, cocina al alimón con Leather Sex algunos de los riffs y solos más redondos de este “Lysergic Motel”. Un corte que bien podría ser el hermano gemelo, si acaso el mellizo, de la anterior “Sonic Love”. Desde luego propone unas estrofas la mar de llamativas, casi me atrevería a decir que desconocidas en el ya amplio imaginario Leather. Ellos resultan desde luego mucho más reconocibles (y ruidosos) durante estribillos, con un Leather Rose en su salsa. Otra que considero entre los grandes aciertos de la nueva cosecha.

Es llamativo el modo en que el prólogo de “Aussie Girl” parece romper con la tónica general del álbum. Es apenas un guiño, muy cuidado eso sí, pues pronto ellos vuelven a su hard rock de siempre. Acompañados de nuevo por las teclas de Sergio Tutu y con un Leather Rose más vacilón que nunca. Me agrada el contraste entre lo “desnudo” de las estrofas y lo más rotundo de los estribillos. Un ejercicio de equilibrio tan clásico como bien traído, rematado por unos buenos coros primero y un gran solo de guitarra después. Creo que de lo mejor escrito y ejecutado de todo el álbum.

La fugaz “Backdoor Lady”, donde el solo corre a cargo de Leather Pig Rocket y arranca con el bajo de Leather Latin Lover en solitario, bien podría llevar a pensar en los inevitables Motörhead. Leather Boys en su versión más punk, más desenfrenada, más libérrima. Un perdigonazo de esos que, a poco que te despistes, te lo pierdes.

Fading Star”, de Leather Dirty Duke para su madre, viene para poner la nota melancólica, que no trágica, al álbum. Un Leather Rose más moderado, más amable, va componiendo unas primeras estrofas hasta llegar a esos estribillos directos al centro de toda emoción. Me gusta esa construcción en crescendo, tan clásica, tan funcional, así como los riffs en que se apoyan. También la línea de batería que un fino Leather Skelter ha pergeñado aquí. Sensacional epílogo. Otro corte redondo, de los que entra a la primera y que evidencia que no todo es jarana y jolgorio en los álbumes de estos chicos.

Fairground Queen” nos devuelve a los Leather Boys más vivarachos y apunkarrados. Un corte marca de la casa, con un deje entre macarra y chulesco en el que parecen la mar de cómodos. Breve pero de lo más disfrutona.

El cierre es para esta “Acid Riders”, donde llama poderosamente la atención la voz filtrada de un Leather Rose que, a ratos, parece mutar en Dave Wyndorf. Lo mejor es el modo en que los estribillos reconducen hacia una versión mucho más reconocible de la banda. Un corte de contrastes, por tanto, con un fluir de lo más llamativo, y que cierra este quinto trabajo rimando más que nunca con el propio artwork que lo adorna. El solo, además, puede ser el más alucinado que les recuerdo. Y luego un epílogo que ofrece destellos sinfónicos. Que nunca dejen de sorprender.

Es un álbum que siento algo más conciso que aquél “Born In The Seventies” de 2020 (reseña), lo que redunda en un buen puñado de cortes directos a la par que memorables. Alterno entre canciones casi fugaces y composiciones mucho más trabajadas e incluso elegantes. Todo facturado entre buenos solos, una producción equilibrada y un nervio que para sí quisiera algún que otro jovenzuelo. Cuarenta y dos minutos de pura idiosincrasia Leather, tan hedonista y dicharachera como siempre, que tendrá su presentación oficial junto a Pölvora el próximo 21 de febrero en el Palacio de Santa Cecilia de su Avilés natal. Salvo causa de fuerza mayor allí nos vemos.

Texto: David Naves

Escuela de Odio: Nuevo Adelanto De «Cuerpos Muertos»

«Justicia Ciega» es el tercer adelanto del álbum de regreso de los combativos Escuela de Odio. Tras «Enemigos Del Gobierno» y «Dictador De Mierda» los langreanos continúan presentando material sonoro de su próximo álbum de estudio «Cuerpos Muertos» que verá la luz vía Potencial Hardcore en el mes de marzo.

En esta ocasión la propia banda se ha encargado de la grabación, mezcla y master en los Breakdown Studios de su guitarrista Nefta Vázquez. Tras el parón obligado por los problemas de salud de Pirri, vocalista y fundador, este 2026 marca el retorno de una banda a la que esperamos volver a disfrutar también en directo.

Reseña: Azrael «Aquelarre» (Demons Records 2025)

Décimo “Aquelarre” para los chicos de Azrael, o lo que es lo mismo: Tino Torres en baterías, Marc Riera a la voz, Oscar Espín y Enrique Rosales en guitarras y Juan Manuel Salas al bajo. Con colaboraciones de Mario G.M. (que fuera miembro de la propia banda, llegando a grabar tres álbumes con ellos) y Zoraida Vidal (Saedín) ofrecen un total de diez temas producidos y grabados en los granaínos Z Studios el propio Rosales junto a Pedro Sillero. El mismo Mario G.M. se hizo cargo posteriormente de las habituales tareas de mezcla y master, Unai Endemaño disparó las fotos y, finalmente, Fernando Nanderas (Ankhara, Centinela, Opera Magna, Ñu…) se encargó del artwork. En la calle vía Demons Records desde finales de octubre.

Mientras Mi Cuerpo Aguante”, que no podría sonar más a pura declaración de intenciones, coloca el estribillo en el mismo prólogo y construye un interesante juego entre ese riff cabalgado de ese inicio y los más rocosos de las primeras estrofas. Éstas vienen bien adornadas, desarrolladas con pericia incluso por Marc Riera al micro. Regresa el trote inicial para estribillos y acomoda buenos detalles desde las seis cuerdas. El corte, uno de los más extensos del trabajo, va conformando esa naturaleza híbrida y a la vez pegadiza. Alza la nota final el gran solo que anticipa el epílogo. Certero primer corte.

Humanidad” lleva una onda que, en ciertos momentos, me recuerda a mis paisanos de WarCry. Azrael vuelven a apoyar su heavy metal sobre un marcado colchón de teclados. Pero la propuesta, en comparación con el tema inicial, se ennegrece aquí. Hay un gran trabajo en lo que a voces se refiere. Clásico y muy funcional. Bien medido con respecto a las estrofas que ocupa. Buenos enganches entre las mencionadas estrofas. Y si bien hecho en falta un bajo con algo más de peso en la mezcla final, uno de esos cortes que va ganando no poco peso con el paso de las escuchas. Ayuda ahí el buen duelo solista de su tramo central. También un epílogo bien trabajado y de lo más resultón. Otra buena oferta.

Pobre Diablo”, con Mario G. M. aportando en guitarras, es un heavy metal trotón y optimista. Deudor de los Helloween más alegres, también de los primeros Edguy, apoyado con firmeza sobre el doble bombo de Tino Torres. Dünedain, líneas de voz mediante, podría ser otra de las rimas de este tercer corte, el segundo más rácano de todo “Aquelarre” en lo que a duración se refiere, acierta a la hora de recuperar a los Azrael más directos y vibrantes. Un buen contraste al par de cortes iniciales, con otro buen solo en su parte central y coronado sin apenas perder esos ritmos alegres y vivarachos. Me agrada.

Noche De Brujas”, si bien en cuanto a la viveza de su heavy metal, parece seguir allí donde lo dejara su predecesora, cierto es que entrega a unos Azrael sensiblemente más oscuros. Algo que se transfiere incluso a las voces que dibujan a través de las primeras estrofas. Aquí y allá encuentro pequeños desequilibrios en cuanto a mezcla. No obstante esa desigualdad no esconde su metal vibrante, potente, de nuevo apoyado por unas teclas casi omnipresentes. Aquí se produce uno de los solos más interesantes de todo el largo, al que darán inicio las hábiles manos de Zoraida Vidal sobre el teclado. Un corte, que anticipó al disco, quizá algo deslucido en lo que a producción se refiere pero que, en cualquier caso, me atrae tanto desde el punto de vista gramático como el técnico.

Tierra Prisionera” se construye sobre uno de mis riffs favoritos de todo el disco. Me agrada la mayor presencia de Juan Manuel Salas en la mezcla de esta quinta apuesta. Un heavy metal clásico, con ciertas trazas de power metal y muy funcional, que de manera acertada (pienso) reserva un mayor nervio para sus estribillos. Hay cuidados engarces entre estrofas, un solo muy de la escuela Weikath / Hansen y un epílogo que, me da la sensación, les funcionará sobre manera en directo. Es cierto que, en lo que a construcción y escritura no llama tanto la atención como otros cortes de este nuevo trabajo. Pero recupera la producción tan equilibrada de comienzos del álbum para un heavy metal pegadizo, enérgico y funcional.

Dolor y Agonía”, entrega más rácana en cuanto a duración de este “Aquelarre”, es un heavy metal de trazo y gusto muy clásicos. Hay un cierto olor a Judas Priest en las estrofas, que contrasta con el poso más tendido de sus estribillos. En estos hay voces realmente agudas. Bien construida sobre otro riff hábil y con gancho, a ratos siento que las ideas aquí dispuestas daban como para un corte algo más ambicioso. En todo caso, bien están ese solo tan virguero de su tronco central o las poderosas voces del epílogo. Me deja con ganas de más.

Duele” resulta en una balada de corte entre épico y elegante, con un gran despliegue vocal y unas teclas, de Zoraida Vidal, realmente hábiles. Se eleva, guitarras y base rítmica mediante, en un crescendo igualmente clásico y muy funcional, hacia territorios más ampulosos y grandilocuentes. Clásica power ballad en la más pura tradición del género. A favor el gran despliegue vocal y la gran producción de la que hace gala. En contra, que pueda resultar algo previsible.

Un Paso Más” recupera a esos Azrael más vibrantes, próximos (cuando no lindantes) con un power metal directo y sin contemplaciones, que de nuevo me recuerda a los chicos de Dünedain, y en donde Riera se maneja en tonos realmente altos. Con un Torres incansable tras baterías, uno no puede hacer otra cosa que disculpar esa construcción algo plana. Porque la producción y mezcla aciertan a la hora de magnificar la pegada, convirtiendo a este penúltimo corte en uno de los más poderosos de este nuevo trabajo. Nervio y garra intactos, que para más de treinta años transcurridos desde aquella iniciática demo de 1993 no está pero que nada mal.

El interesante prólogo de “Ángel Desterrado” tiene algo que me recuerda a unos Avalanch de álbumes como “Muerte y Vida” de 2007. Elegante, bien construida, con Riera volviendo a esos tonos altísimos, pero donde echo en falta un estribillo con algo más de gancho. Sea como fuere, hay en ciertas estrofas un deje que, a ratos, me recuerda a los mejores momentos de Queensrÿche. Una guerra de contrastes para un corte que me atrae solo a ratos, aún cuando le reconozco los buenos detalles de Zoraida Vidal tras las teclas o el hábil solo del epílogo. Desigual, me agrada sin engancharme…

… que podría ser un poco la sensación que me dejan los propios Azrael en sí. Una banda que jamás fue capaz de romper el particular techo de cristal y alcanzar al nivel de reconocimiento que sí lograron según qué contemporáneos suyos. Algunos, de hecho, citados en la propia reseña. Por ahí que encuentre de especial mérito que, a pesar de todo, sigan contra viento y marea, ofreciendo buenos pildorazos de heavy metal a su fiel legión de seguidores. Con cortes que brillan con luz propia, véase la dupla inicial, la cierta oscuridad de “Noche De Brujas”, la grandilocuencia de “Duele” o la pegada de “Un Paso Más”. Siguen en la pelea.

Texto: David Naves

Reseña: Blues & Decker «II: Return» (Autoproducción 2025)

Blues & Decker nos presentan su faceta más rockera en formato Ep digital. “II: Return” consta de cinco temas que, a su vez, formarán parte de un vinilo con edición a finales de año vista. Recordemos que ellos son Diego Reyes (batería), Kike Cuetos (bajo), Gustavo Pérez (voz y guitarra) y Guzmán Lanza (guitarra). Las canciones vinieron al mundo bajo la atenta mirada de Daniel Sevillano en “el templo del sonido asturiano Ovni estudio”.

The Omen” ya deja claras las posiciones sobre las que se manejará la banda en este pequeño Ep. Es un blues rock crudo y pesado. A la vez elegante y distinguido. Pergeñado sobre buenos riffs y donde lo orgánico del conjunto supone la base sobre la que se edifica el sonido Blues & Decker. Gustavo está trazando hábiles líneas de voz. Me agradan esos pequeños solos con los que engarzan estrofas. Ovni, desde luego, responde a su bien adquirida fama. El sonido que emana de estas canciones no podría ser más limpio y cristalino. No desentona ni siquiera cuando la voz estalla con esos tonos más agrios del tercio final. Blues desgarrado primero y un cambio de ritmo cosido al fulgurante epílogo. Un gran arranque el de este retorno.

Never Happened To Me” es vivaracha. La que fuera carta de presentación del Ep da la impresión de haber sido pensada y repensada con el directo como fin último. Los riffs que la construyen tienen gancho. Junto a ellos, Gustavo traza una línea de voz a la vez hábil y pegadiza. Los buenos detalles de Reyes tras baterías, especialmente en estrofas, el solo que antecede al puente o ese final de nuevo más vivaracho. Todo me funciona aquí. Y si bien ahora apenas rozen aquella gravedad tan acusada del primer corte, bien está lo que bien acaba.

Entones “Odyssey” juega a combinar a esos Blues & Decker más vivos con los más sucios. De resultas de ese doble juego emerge un corte entre dos aguas, que me agrada por ese juego entre guitarra y voces. También por la de nuevo hábil labor de Reyes a los parches. Y aunque siento que quizá pueda pesarle esos poco más de tres minutos y medio que marca en el reloj, no deja de ser un corte atravesado por buenos solos de guitarra y que parece dejar su mejor cara en cuanto a unas ejecuciones cuidadas con sumo detalle. El solo final, que me atrae por la mayor suciedad que arrastra, puede ser fácilmente mi favorito de todo el Ep.

Su prólogo deja poco lugar dudas. “Back To The Roots” suena inevitablemente clásica. Carga con la responsabilidad de ser el corte más extenso de los cinco. Y Blues & Decker, valga el tópico, realmente parecen haber echado el resto aquí. Quizá de los cinco, el que mejor lustre saca del magno estudio donde estas canciones vinieron al mundo. Emanan toneladas de clase de este blues desnudo y sureño, inundado de sonidos con olor a carretera y desierto. En su corazón mismo anida un solo, que aún cuando me agrada, no me hubiera importado si tuviera una duración aún mayor. Con eso y con todo, otro corte lleno de personalidad, con un cierre por todo lo alto y que puede ser fácilmente aquél con el que más conecto de este “II: Return”.

Where We Belong” sorprende entonces con ese tono algo más alucinado. Algo que ejemplifica esa voz con efectos de Gustavo Pérez en las primeras estrofas. Otro corte bisagra, que mantiene un constante doble juego entre los Blues & Decker más (no sé si decir) psicodélicos con los más graves y rotundos. Un cierre que maneja una más que interesante paleta de tonos y colores, y que viene a dar cumplida cuenta del cuidado con el que la banda ha construido este pequeño trabajo. Ojo si no al despliegue solista final.

Derrochan clase a raudales. Evidentemente, sería de necios negar que a servidor le faltan referentes a la hora de juzgar un trabajo de estas características. Ello no quita para que disfrute, ya lo creo que lo hago, con unas canciones bien construidas, unas ejecuciones sin mácula y un discurso sonoro que, sin abandonar las fronteras del blues rock, sabe ser lo suficientemente diverso como para otorgar a cada composición una personalidad y entidad propias. Me agradaron como cierre del último Unirock (crónica) y lo han vuelto a hacer con este más que interesante regreso.

Texto: David Naves

Taranus regresa «Ente Llobos»

Nueve años después de su última obra de estudio el combo gijonés de folk metal Taranus rompe su silencio con la publicación del EP «Ente Llobos«.

01 Bruxa
02 Ánxel
03 Llobu
04 Ánima
05 La Lleenda’l Nordés

La formación compuesta por Susana Gudín (voz), Fran Álvarez (flauta, gaita y y whistle) Diego Martino (bajo), Xesús Nel García (guitarra), Marco Álvarez (batería) y Antonio Carballo (guitarra) ha gestado cuatro nuevos temas más la regrabación de «Ánima» en Estudios Dynamita con Dani G. a los mandos. La grabación cuenta con la colaboración del joven gaitero Rodrigo Carballo en la canción «La Lleenda’l Nordés«. El lanzamiento refleja la evolución de la banda hacía un sonido más metálico sin dejar de lado sus raíces y esencia folk.

Dünedain: Portada, Tracklist y Fecha de Salida para «Érase»

Seis años después de «Memento Mori«, los avulenses Dünedain ponen fecha de salida a «Érase» su próximo álbum de estudio. Tras 2 adelantos «Fénix» y «La Misma Canción» el 7 de noviembre verá la luz en formato digital, CD y vinilo un trabajo compuesto por 9 canciones.

01 Oh Yeah!
02 La Misma Canción
03 Érase
04 Pandora
05 Silencio
06 Hijo Rojo
07 La Herida
08 Fénix
09 Némesis 

Con portada y diseño de Marcos Rodríguez (Mägo de Oz) el que será su sexto álbum de estudio fue grabado en Sonido XXI (Koma, Marea) con mezcla y arreglos de Dan Díez (Tierra Santa) en Rock Lab y masterizado por Leon Zervos (Aerosmith, Iron Maiden, Muse…). Reserva disponible a través del siguiente enlace:
https://medicinemusic.es/tienda-oficial/escenario-heavy/artistas-heavy/dunedain/

Led Zeppelin Editará EP En Septiembre

Para celebrar el 50º aniversario de «Physical Graffity» sexto álbum de estudio de Led Zeppelin el sello internacional Warner Music editará el 12 de septiembre «Live EP» una recopilación de 4 temas en directo registrados entre 1975 y 1979. Las grabaciones verán la luz en CD, vinilo de 180 gramos y formato digital.

01 In My Time Of Dying (Earl’s Court 1975)
02 Trampled Under Foot (Earl’s Court 1975)
03 Sick Again (Knebworth 1979)
04 Kashmir (Knebworth 1979)

Las canciones aparecían originalmente en el DVD «Led Zeppelin» publicado en el año 2003. Un poco de historia, Tras la gira norteamericana de 10 semanas, de enero a marzo de 1975, Led Zeppelin ofreció cinco conciertos con entradas agotadas en el Earl’s Court de Londres en mayo de 1975 de los que se rescatan ahora «In My Time Of Dying» y «Trampled Under Foot«. Cuatro años después la banda encabezó el cartel del Festival Knebworth, celebrado en Hertfordshire (Inglaterra) en lo que serían sus primeros conciertos en el Reino Unido desde Earl’s Court en 1975. «Sick Again» y «Kashmir» serían registradas durante su paso por el festival. Preventa disponible a través del siguiente enlace:
https://store.warnermusic.ca/products/live-e-p-cd?

Reseña: Crudo «mEtAnOIA» (El Subko Producciones / Ataque! 2025)

Nuevo largo para los rockeros asturianos Crudo. La formación que grabó este “mEtAnOIA” fue la compuesta por Víctor Vivar (guitarra y voz), Luis Melero (bajo y voz), Adrián Simón “Petu” (batería) y un Javier Colero (guitarra) que dejaría la banda poco tiempo después. Esta nueva colección de canciones fue grabada, mezclada y producida por Rubén Álvarez al alimón con el cuarteto en avilesina La Fábrica de Músicos. Finalmente, Dani Sevillano sería el encargado de masterizar los nueve cortes en el OVNI Estudio y el conjunto sería puesto en circulación por el combo El Subko Producciones / Ataque! el pasado 20 de junio.

Pablo Senator (Desakato) se sumó a “El nAUfrAgIO” pero pese al elemento externo, el corte inicial de este “mEtAnOIA” presenta a unos Crudo de lo más reconocibles. La melodía que acompaña al prólogo pronto nos introduce en el tono del álbum. La mezcla, en un cuidado ejercicio de equilibrio otorga el debido peso a cada línea. Y las primeras estrofas pueden ser alguna de las más redondas que hayan compuesto. Senator suma su garganta a las de Melero y Vivar, dejando al final la sensación de que el álbum no podría empezar con mejor pie.

Un pequeño corte del tristemente desaparecido Boni, histórico fundador, guitarra y voz de Barricada introduciendo “Pasión Por El Ruido” en vivo, ocupa el prólogo de “trAs tUs pAsOs”. Crudo conjugan aquí su habitual rock and roll de corte urbano con un aire más arrastrado y melancólico. Una cierta levedad sobre la cual rinden fervoroso tributo a sus héroes. Trabajada a nivel melódico, llena de coros bien equilibrados, guiños en la letra y, de nuevo, dueña de una producción por poco irreprochable. Estupenda y muy sentida.

frÁgil” recupera a los Crudo más rotundos. Lo cierto es que el cuarteto parece muy cómodo aquí, atravesando riffs más graves y construyendo, de paso, uno de los cortes más llamativos y acerados de todo “mEtAnOIA”. Y puede que no lleguen a la rotundidad de aquella “A La Cara” del anterior “Negociando El Equilibrio” (2021). A cambio esta deja una línea vocal con un mayor gancho, buenos detalles de Petu tras baterías y un estupendo solo de guitarra. Ni tan mal.

En comandita con la buena gente de Mala Reputación y sin abandonar su rock de siempre, “EscEnArIO dE gUErra” parece tender de manera muy marcada hacia tonos más alternativos. Estrofas desnudas de guitarras, con la base rítmica tomando el mando en la mezcla, para otro corte que recupera a esos Crudo más tendidos y melódicos. Luego de estribillos hay estrofas donde las guitarras vendrán a aportar un mayor peso melódico a la composición. Lo que me agrada es cómo engranan unas voces y otras. Se percibe una química aquí que uno casi puede palpar a través (en mi caso) de los auriculares. Rematan con un buen solo durante el puente y un epílogo clásico y bien armado. Estupenda.

¿Quién no ha tenido unas “zApAtIllAs dE cUAdrOs” en su casa? Estos Crudo suenan más reconocibles. Vivar enfrenta estas primeras estrofas con su particular carisma mientras la letra enfrenta a influencers de nuevo cuño y diversos seres circundantes. Una de esas canciones que dejan preguntas. También coros facilones a los que, intuyo, será sencillo sumarse en directo. Corte más extenso del álbum, algo que se percibe toda vez el corte alcanza su parte central. Aquí me agrada la construcción del puente, también el solo que lo ocupa, y el modo en que transita hacia el epílogo. Canción de añoranza pero también de una cierta auto-reivindicación. De lo más redondo del álbum.

nO crEO En dIOs”, con la colaboración de Juankar de los igualmente combativos Boikot, ofrece de entrada uno de los riffs más sucios que les recuerdo. Ciertamente son estos unos Crudo haciendo honor a su nombre. Melero declama con su inequívoca voz las primeras estrofas. Juankar se suma luego y todo confluye en otro estribillo marca de la casa. Quizá el corte no llega a desarrollar del todo esa incipiente mala baba del comienzo. Camino del cierre me agrada el buen solo de guitarra, también lo frontales que suenan esos coros del epílogo. La producción y el sonido del álbum, insisto, son excelentes.

Sorprende la levedad de “El tIEmpO pErdIdO”. Un prólogo tranquilo, reposado y melancólico, un apartado lírico original de David García Tolibia, y que se adhiere a esa larga tradición de nuestro mejor rock urbano. Muy melódica, a ratos me recuerda a ciertos momentos de Extremoduro. Por ahí y aunque menos, también a La Fuga. Unos Crudo más tendidos y apaciguados, sin temor a derivar hacia terrenos algo ajenos, configurando un corte con una sensibilidad muy marcada y que quizá merecía algo más que esos casi cuatro minutos que marca en el reloj.

No sé si es que la cabra tira al monte, pero los riffs del prólogo en “mOvIdAs” tienen algo que me recuerda a unos Megadeth del “Countdown To Extinction”. Y el caso es que nada más lejos. Estos son los Crudos más canónicos. Con Vivar llevando la voz cantante mientras traza la que puede ser la línea de voz más ganchera de todo “mEtAnOIA”. Petu está especialmente implicado aquí, dejando licks hábiles, especialmente en estrofas. En su segunda mitad, pues este es otro de los cortes más extensos de entre los nueve, me agrada el modo tan clásico en que conjugan voces y solos. Firmemente agarrados al libro de estilo y operando como tal. Con toda la pinta de que será de las que funcionen como un tiro en directo.

Melero llevará la voz cantante en la final “cObArdE”. Una buena muestra de los Crudo más directos en lo lírico y más flamígeros en lo musical. Ahí, casi a modo de desahogo, surgen pequeños escorzos melódicos a través de los cuales el corte respira y coge algo de resuello, transitando así sobre una escritura curiosa por su ambivalencia. Un cierre con más chicha de la que intuí en primeras escuchas.

Puede que el rock haya muerto pero de entre los rescoldos regresa una banda asturiana dispuesta a plantar batalla y darle en el hocico a los descreídos. Son los Crudo de siempre pero el disco, y esta es una sensación que se va acrecentando tras cada nueva pasada, resulta de lo más diverso y heterogéneo. Ayuda, claro, la buena nómina de amigos que colaboran. También un rango musical que va desde su rock de siempre a escarceos con tonos más urbanos o transgresivos e incluso llega a lindar con el metal en un par de momentos puntuales. Todo sin dejar de lado su personalidad de toda la vida, ni tampoco esas letras tan combativas, que no panfletarias, tan habituales. Unos Crudo en plena forma.

Texto: David Naves

Crudo: Rampa de salida para «mEtAnOIA»

El nuevo disco de los combativos Crudo llevará por título «mEtAnOIA» y verá la luz el próximo 20 de junio vía Ataque360!. El lanzamiento llega precedido por el estreno de un nuevo sencillo promocional «nO crEO En dIOs» que contará con la colaboración de Juankar, cantante de Boikot.

Con «nO crEO En dIOs» serán 9 los adelantos publicados de un álbum grabado, mezclado y producido por Rubén Álvarez en tándem con la propia banda en La Fábrica de Músicos de Avilés y masterizado por Dani Sevillano en los OVNI Estudio.

El renovado cuarteto tras la incorporación de Abraham Díaz a la guitarra ya se encuentra inmerso en la promoción en vivo del nuevo disco tras la reciente actuación en la fiesta de presentación del festival salmantino AbejaRock y el paso por la Black Bourbon leonesa. Su próxima parada será en El Molar (Madrid) como parte de la XII edición del Festival El Último Bus que tendrá lugar el 12 de julio.