Crónica: Automatic Kafka + S.O.C.S. (Oviedo 31/1/2025)

Segunda de las tres citas con la música en directo que el equipo de Heavy Metal Brigade tenía el pasado viernes 31 de enero. A escasos metros de la descarga de Celtian y Xeria acudimos a degustar una propuesta completamente diferente, la mutación hacia el hard rock de los nuevos Automatic Kafka y los alternativos gijoneses State Of Crime & Science.

Compañeros de sello discográfico en Tunguska Media Factory repetían cartel tras su paso por el gijonés Tizón Sound en abril del pasado 2024 (crónica). En esta ocasión abrían la noche los renovados Automatic Kafka, en el debut de Adolfo Alonso a la voz, al que asistieron medio centenar de apasionados del buen rock que aportaron calor al escenario de la Lata De Zinc. Tiempo que arrancaron con «Audio Garden«, homenaje al malogrado Chris Cornell, figura icónica en la idiosincrasia musical de la banda en la etapa de Martorano en voces y que en esta nueva encarnación parece virar hacia el hard rock más setentero.

Tiempo de cambios en Automatic Kafka, también en la imagen. De aquella banda enfundada en camisas negras tan solo Dann y Leo la mantienen fielmente. Adolfo rinde homenaje a Bon Scott y a Beatrix Kiddo con el transcurrir de la noche, Jota deja entrever a través de su camisa abierta el logo de su anterior formación, Oxidixe, en lo que entendemos un homenaje al malogrado Santi Álvarez y Broonko va un paso más allá al sumar a su puesta en escena el uso de maquillaje y manicura «corporativa».

Aún quedan efluvios de aquel poso «grunge» de su anterior etapa en «Burn«, la primera de las nuevas composiciones en sonar. Una característica que iría desapareciendo con el correr de un setlist que intercaló casi al 50% novedades con lo más granado de su álbum debut. «Aliens«, «Wanted Fame«, «Streets Of Universe» y «Metamorphosis» mezcladas entre las nuevas composiciones que formarán «Immortal» muestran a una formación que suena tan compacta como siempre pero que no puede disimular el rodaje en el que aún se encuentra en este inicio de andadura.

Novedades ya conocidas como «The Taster» e «Immortal (Kiddo)» volvieron a sonar como hace un año en Gijón. También «Doc» y «Crazy Horse«, y el estreno de «The Red» para disfrute de un público en el que pude distinguir a Fab Martorano apoyando a sus ex-compañeros desde las primeras filas. La nota emotiva del concierto sería obra de Broonko al enviar un mensaje de ánimo y apoyo a Luismi Rose por la reciente perdida sufrida y que la sala hizo suyo. En marzo tendrá lugar la presentación oficial del nuevo álbum en Mieres, previo paso el sábado 22 de febrero por Los Bancos de Atrás de Unquera junto a Crudo, sin duda, una cita perfecta para continuar con el progreso y pulido de detalles.

State Of Crime & Science se encuentran en una dinámica diferente. Compactos y con un sonido personal ya asentado, celebraban su reciente cuarta nominación consecutiva a mejor canción rock en los galardones del anuario de la música asturiana, coloquialmente los Premios Amas. A través de dicho tema homónimo darían pie a su tiempo sobre el escenario de la Lata. Comentaba Osana que «S.O.C.S.» es la canción que define a la perfección el status actual de la banda, su carta de presentación para neófitos y la mejor de sus 4 apuestas para llevarse a casa el galardón.

Desglosaron buena parte de los temas que formarán su nueva obra de estudio, algunos ya conocidos como «Cursed Gift» y «Vortex» para el gran público y otros como «Last Days» para los que han acudido a alguna de sus últimas actuaciones en vivo. Osana cambia de idioma pasando con total naturalidad del sentimiento que emana «Tanto Por Hacer» a la rabia de «The Hole» mientras sus compañeros no van a la zaga mostrando una sobria imagen y una interpretación de precisión quirurgica.

Son una de las propuestas musicales más frescas de nuestra escena, gracias a un estilo personal que ha ganado con el paso del tiempo matices alternativos dejando en la transición aquella querencia progresiva con la que les conocimos en un ya lejano Oviedo Rock allá por 2021. Parece tomar costumbre la interpretación de una versión en su setlist, en esta ocasión llevaron a su terreno «Losing My Religion» de R.E.M. para sorpresa de buena parte de la audiencia.

Entre risas tuvimos un momento «WTF?» cuando Osana K. reprendía a un sorprendido componente de Secta presente en el público la victoria en la semifinal del Festiamas en la que ambas bandas participaron en el verano de 2021. Y es que cuando hay que llenar los siempre incomodos silencios entre temas mientras la banda afina y prepara su artillería que mejor que un poco de salseo. Evidentemente la sangre no llegó al rio y cerraron su paso por Oviedo con “Should I?” uno de los temas con los que se dieron a conocer e imprescindible en el repertorio.

Una buena velada la que disfrutamos en la Lata De Zinc con dos formaciones en franca línea ascendente y buenos temas a presentar. Si la premisa era meternos el gusanillo por esos próximos trabajos discográficos, damos fe que cumplieron de sobra con su cometido.

Texto y Fotos: José Ángel Muñiz

Reseña: Adrift «Dry Soil» (Monolito Records 2025)

Bajo la denominación “Dry Soil” se esconde el cuarto trabajo de los madrileños Adrift. Un total de seis temas producidos al alimón entre la propia banda y Santi García, quien se encargó de grabar y mezclar estas pistas en el Ultramarinos Costa Brava entre enero y febrero del pasado 2024. La formación actual se compone de Jaime García en baterías, Daniel Chavero al bajo, David López en guitarras y Jorge García en guitarra y voces. Con masterización de Víctor García (Aathma, Toundra, Ikarie, Bloodhunter…) y diseño y fotos de Jorge García (Ból! Estudio), el disco vio la luz vía Monolito Records el pasado 31 de enero.

Irrumpe denso “Overload” para sentar así las bases (o algunas de ellas) sobre las que se desarrollará el álbum. Hay cierta tensión en esos primeros riffs, en el juego que proponen ambas guitarras durante el prólogo. También una cuidada línea de batería de Jaime García. Me agrada la construcción de las estrofas, que vienen a contrastar con el desgarrado, indómito y definitivamente árido registro de Jorge García. Etiquetados a veces como “death metal experimental”, es esta una formación que no se doblega al blast beat incesante, que surca caminos más próximos al sludge más atmosférico. La producción, o cómo la mezcla acierta a equilibrar todos los elementos presentes, pone a estos Adrift, perdonen el tópico, a la altura de cualquier banda foránea. Sirva el poso más espacial que precede al epílogo como muestra.

Todo resulta de lo más orgánico. Sin maniqueos trucos de salón capaces de pervertir su manera de entender el metal extremo. Y “Concrete” es la mejor prueba de ello. Adrift arremeten más vivarachos ahora, con un bajo que percute con insistencia en ambos canales. Jaime García vuelve a dejar otra inquieta línea de batería, que acompaña a unas guitarras que ganan peso y crudeza aquí. Es el corte más rácano, en cuanto a duración, de todo el álbum, lo que no quita para que la banda lo recubra de buenos cambios de ritmo, apostados siempre en ese post metal crudo y arenoso. Lo mejor es el modo en que la banda parece terriblemente cómoda en este registro algo más vivaracho, entregando por igual atmósfera, músculo y desgarro.

Edge” toma el testigo a base de reincidir en esos biorritmos más altos. En un riff que, tras cada escucha, no deja de recordarme a los (tristemente) desaparecidos Moho, Adrift proponen un viaje inclemente en el que cruzan guitarras de un poso casi psicodélico con riffs heredados directamente del black metal. Contorsionando géneros, tejiendo cuidados cambios de ritmo sin olvidar su cara más descosida y visceral. Sorprende, aún en un álbum como este, la tensa calma de su extenso tronco central, con Adrift transitando por un páramo inhóspito y desolado. Desesperado festín riffero, que Jorge García recorre en su habitual registro ominoso y descosido. Toda esa amalgama sónica viene a contrastar con la más acusada calma que irrumpe más adelante, con el bajo de Chavero superpuesto ahora a ambas guitarras. Guitarras algo efectistas aquí, que toman en este tramo final sonoridades más próximas al stoner, sin que ello venga a traicionar el espíritu mismo del tema que las acoge. Que pese al amplio abanico de influencias que manejan sean capaces de mantener un nexo común entre todas ellas creo que habla muy bien tanto de la producción de la que gozan estos seis temas como de su buen hacer como compositores.

Restart” puede ser la que inicia de forma más amable de todo el tracklist. Es metal algo trotón, que despliega un nivel técnico sin florituras ni excesos. Operante siempre en favor de la propia composición que las aloja. Lo que sorprende aquí sin embargo son esas voces limpias, de aire casi ritualista, y la forma en que conjugan con el siempre árido y roto registro de Jorge García. Un corte que viene a romper con muchas de las ideas preconcebidas del álbum a estas alturas, siendo lo suficientemente hábil para mantenerse dentro de las propias fronteras del género. Hay riffs que tranquilamente pueden recordar a King Crimson, engarzados por unas baterías de Jaime García ahora un tanto más lineales. El tramo final se empecina en devolvernos a esos Adrift más atrevidos y atmosféricos sobre unas baterías casi marciales, desembocando finalmente en un curioso epílogo. Estupenda.

Agradecida calma la que propone el prólogo de “Blood Kills The Soil” con esas guitarras ahora algo tímidas, que vendrán de nuevo a contrastar con el iracundo registro de Jorge. Un penúltimo corte que afianza la cara más atmosférica de los madrileños, apoyada en una producción que parece entender a la perfección el material que tiene entre manos. Hay un poso algo más psicodélico aquí, que imbuye unas estrofas por momentos atrevidas e incluso desafiantes. Hay una mayor linealidad aquí y sin embargo puede que se trate del corte más excéntrico y diferente de los seis.

La final “Bonfire” parte desde un prólogo de fuerte poso atmosférico, aupado por una serie de arreglos de un cariz casi cinemático. Adrift se toman su tiempo ahora, de hecho composición más ambiciosa del álbum, y pronto dibuja guitarras que, sin ir más lejos, podrían recordar a los Tool más recientes. La voz de Jorge aparece ahora algo más hundida en la mezcla, generando una cierta extrañeza conforme transcurren las primeras estrofas. Las baterías de Jaime García recuperan aquél brillo de comienzos del álbum, ayudando a que la banda teja pequeños pero hábiles crescendos. Todo confluye en un puente central cercano a la ensoñación onírica. No diré que me recuerda a Alcest pero sí que intuyo un lejano guiño al shoegaze en estas atmósferas ahora apaciguadas. El cuarteto trama un largo epílogo en el que brillan sobremanera los riffs de Jorge y David, que terminarán por confluir en el cierre más abrupto que recuerdo en mucho tiempo. Un final estupendo en cualquier caso.

Uno de esos discos que solo entrará a una primera escucha a los muy duchos en el metal más desesperado y sofocante. Un viaje atmosférico por contornos a veces nada amables, que desafía al oyente casi a cada paso pero que, aún ahí, sabe tejer pequeños remansos de calma y sosiego. Con una gama riffera capaz de tender puentes entre el progresivo más clásico, el death a veces aberrante y el black más avezado, (casi) siempre bajo la angustiosa voz de Jorge García, Adrift han trazado un álbum que les debería confirmar como punta de lanza del post metal dentro de nuestras fronteras. Si tanto “Dry Soil” como estas palabras os llaman la atención, el próximo jueves día 6 de febrero tenéis una cita con ellos en el chigre cultural ovetense La Lata de Zinc.

Texto: David Naves

Agenda: Adrift + Jacques Mornand en Oviedo

La presentación en vivo de «Dry Soil» el nuevo disco de los madrileños Adrift arrancará el próximo jueves 6 de febrero en la ovetense Lata De Zinc. La parada asturiana contará con el cuarteto hardcore local Jacques Mornard como invitados.

El combo post rock capitalino que editaba el pasado mes de enero su cuarto trabajo de estudio llega a la capital del principado capitaneada por el cantante y guitarrista Jorge García, reciente fichaje de Toundra. Un tirada de 300 copias publicada a través de su propio sello Monolito Records que nos atrapa en su atmósfera característica, llena de riffs pesados, repetitivos y retorcidos, llevando un paso más allá la evolución natural de la banda tras 25 años de trayectoria. Un tratado sobre los límites a los que se llevan los aspectos más básicos de la humanidad, sobre cómo lidiamos con los conflictos y contradicciones que enfrentamos a diario y sobre cómo secamos absolutamente todo, exprimiéndolo hasta la última gota.

Jacques Mornard por su parte llegan con el EP «Dientes» en el zurrón. Su última obra de estudio veía la luz en agosto del pasado 2024. Los de Turón son una banda nacida de las experiencias colectivas y amistades de sus miembros, ex componentes de bandas como The Constant, Dumange, Amplify o Redset, canalizando la transformación y la resistencia que se siente en el antiguo enclave minero en un visceral e intenso compendio de canciones.

Horarios:
Jacques Mornard: 21:15 horas
Adrift: 22:15 horas

Entrada anticipada 12€ a través del siguiente enlace:
https://entradium.com/events/adrift-avern

Agenda: Terrestre + Azure en Oviedo

Apenas 24 horas después del paso de S.OC.S. y Automatic Kafka por la Lata De Zinc retomamos las presentaciones con el paso del trio post rock Terrestre. Los madrileños visitan por primera vez Asturias para presentar su nueva obra de estudio «Maere«, editada en agosto del pasado año a través del sello americano A Thousand Arms Music.

Compartirán tablas con unos viejos conocidos de esta casa, los avilesinos Azure que continúan llevando «Oxîmoron» a todo escenario ávido de degustar una propuesta visual y sonora que susurra emociones sin necesidad de palabras.

A partir de las 21 horas.
Precio en taquilla 10€.

Agenda: S.O.C.S. + Automatic Kafka en Oviedo

Velada de presentaciones la que se prepara para el próximo 31 de enero en la ovetense Lata de Zinc. Por una parte State Of Crime & Science (S.O.C.S.) los temas que darán forma a su tercer EP, mezclado y masterizado por Diego Teksuo. Por la otra, unos renovados Automatic Kafka en el estreno de su segundo álbum «Immortal«. Ambos trabajo verán la luz a través de Tunguska Media Factory.

La formación alternativa gijonesa recibía esta misma semana la noticia de la inclusión de la composición homónima en la terna de nominadas a mejor canción rock del 2024 por los Premios AMAS, los galardones de la música asturiana. Casualmente la cuarta nominación consecutiva en dicho apartado tras «Lost«, «The Rain» y «The Hole«.

Tras asistir en diciembre a la presentación de varios de los temas de darán forma a «Immortal«, nuestras primeras impresiones están reflejadas en el siguiente studio report, llega el turno del estreno en directo de la segunda obra de los nuevos Automatic Kafka. Una banda renovada tras la llegada de Adolfo Alonso (Half Black, Electric Alligators, Black Coffee) a la voz, Leo Duarte (Alquimia, Last Days Of Eden) a la batería y Jota (Oxidixe) a la guitarra.

Entrada anticipada 10€ a través del siguiente enlace:
https://entradium.com/es/events/socs-automatic-kafka

Agenda: Cabeza De Gallo + Phoenix Cvlt en Oviedo

El power trio psicodélico salmantino Cabeza De Gallo compuesto por Alba Sanzo como voz y guitarra, Alicia Jiménez (Filter Fauna, Campo Grande) al bajo y coros y Javier Vielba (Arizona Baby, Corizonas) a la batería, se presenta en Asturias el próximo viernes 24 de enero. La cita tendrá lugar en la ovetense Lata De Zinc acompañados de los langreanos progresivos Phoenix Cvlt.

Presentarán su álbum debut homónimo editado en el 2022 a través de Terrible Producciones Records y nuevas composiciones como «The Fools«, dando rienda suelta a unas influencias que viajan del folk americano a la vertiente más psicodélica del rock y la crudeza del grunge.

Por su parte el también trio Phoenix Cvlt continúa con la presentación en vivo de una ópera prima «La Profecía» que veía la luz a principios del 2024. Una obra compuesta por 3 temas grabada por Alex Castro en La Münster de Gijón.

Con apertura de puertas a las 20:30 horas la entrada en taquilla tiene un precio de 10€.

Crónica: Hiranya + Unexpectance en Oviedo (30/11/2024)

Doble ración de metalcore y melodeath la que propuso la Lata de Zinc con el renacimiento de Unexpectance y la venida de los madrileños Hiranya. Muchas eran las alternativas que ofrecía la jornada del sábado y no poca la gente que se congregó en la sala ovetense.

No era un todo vendido pero desde luego que bullía la expectación en la Lata. Unexpectance presentaban en sociedad a su nueva voz y qué menos que dejarnos caer por allí. Pasan tres de las nueve y media cuando irrumpe la intro del estupendo “Vortex” y la banda desata su particular “Guerra Interior”. Pablo “Vaan”, al frente ahora del quinteto asturiano, se mostró algo frío en estos primeros compases. Pero el resto de la banda sonó tanto o mejor de lo esperado. Son grandes músicos y ni mucho menos seré yo quien les descubra a estas alturas. Sonidazo mediante, una noche más gran trabajo de Ovana a los mandos de la Lata, Unexpectance no se arredraron ante el envite y deslizaron ya varios temas de nueva creación. El primero de ellos, “Sophrosyne” que readapta aquella «Exluminix» del tercer álbum en solitario del propio Stamper, muestra ya a un “Vaan” mucho más cómodo a través de las estrofas.

También que la banda sigue sabiendo cómo conjugar su cara más atmosférica con la más violenta, esa que se apoya en los blast beats de un Luis Barrientos nunca falto de determinación. En “Gnosis” y sin obviar los momentos más técnicos, sí que noté a la banda algo más árida y rocosa. “Hipersomnia”, en cambio, procura una entrada en falso con la que ironiza el propio vocalista: “os engañamos, somos Unexpectance”. Tuve ya aquí la impresión de que el set, al mismo tiempo que su propio vocalista, iba a dibujar una línea ascendente desde desde la frialdad inicial hasta el nivel que uno espera de una formación como esta. Es ahí donde otro corte nuevo, “Momiji”, entrega su cara más melancólica. Estupendos los guitarristas Miki Méndez y un Nacho Peña que dibujó aquí uno de los mejores solos de todo el set para uno de los temas nuevos que mejor conexión logró con el público.

Con un “Vaan” crecido ya con respecto a los albores del set, Unexpectance entregan su mejor cara en las finales “Última Palabra” y una “Pandemonium” que pocas veces habrá sonado tan rotunda, dejándonos una vez más con ese final apaciguado pero elegante que echaba el cierre a su segundo álbum de estudio. Un set de menos a más como dije por ahí pero la sensación de que la banda sigue tan bien ensamblada como siempre, con esa forma calculada en que amalgaman agresividad, técnica y elegancia. Puede que en ciertos momentos notara a su nueva voz algo verde, pero nada que el necesario rodaje no cure con el paso del tiempo. En mi más humilde opinión, no faltan razones para creer.

Por su parte Hiranya dieron síntomas de llegar perfectamente ensamblados a la capital asturiana. Y fíjate que, por circunstancias, hubieron de hacerlo sin su batería habitual. Víctor, apenas dos ensayos con la banda, se hizo con la responsabilidad de comandar a los madrileños. Y el quinteto salió igualmente airoso. Me sorprendió que usaran como introducción nada menos que “Techno Syndrome”, del célebre videojuego “Mortal Kombat” (¿no habíamos quedado en que las canciones chorra se disparaban al final?) pero es cierto que en los primeros momentos del set, es precisamente la batería quien se lleva por delante a las guitarras. Incluso la voz de Sara Bowen. Algo que desdibuja la inicial “Far Away” pero nada que no se subsanara con el correr de los temas. A revientacalderas en cualquier caso, el quinteto pareció venir con sus ganas de agradar intactas.

Enlazando temas, “Shoeless” ya parece dar una versión mejorada de Hiranya. Muy activa la propia Bowen sobre las tablas de la Lata. También sobre el habitual podio en el centro del escenario. Este lado más melódico que deslizan aquí no quita para que Johnny W. deje voces realmente agrias como contrapunto. Se percibía buena química entre ellos y quienes nos quedamos a verles desde luego disfrutamos del set. Pero a la banda le tocó pelear, esta vez con alguna que otra intro más tímida de lo deseado, algo que Bowen aprovecha para mandar los agradecimientos de rigor.

Para cuando todo regresa a cauces normales y entregan “Paradox”, de lo mejor que su álbum homónimo tiene para ofrecer (reseña aquí), desde luego estamos ante una más que digna versión de la banda. Brilló aquí la vocalista, enfrentando si mayores problemas esas líneas de voz tan ambivalentes sin olvidarse de la debida conexión con la audiencia. Porque esta parece una de esas formaciones que encuentra en el directo su razón de ser. Que realmente disfruta con lo que hace. Y, gustos individuales al margen, es algo que desde luego se contagia.

Es ahí donde “Broken Bones” pone de relieve su cara más melódica, a la par que melancólica, al tiempo que agiliza un set que pronto transige hacia su cara más agria. Sí. Porque desde luego “Defeated” sonó el sábado mucho más rotunda que su encarnación de estudio. Hiranya ganan en contundencia y actitud en su traslación al directo, algo que habla muy bien del quinteto madrileño. Que esto se produzca además con un batería de circunstancias creo que habla muy bien de ellos. No faltó su versión del “The Greatest” de la australiana Sia para poner la cara más pop al asunto. Es un decir, claro.

Pero por si a alguien le podía la modorra, Hiranya regresarían entonces hacia su anterior trabajo para traer uno de los cortes más viscerales del set, no otro que “Oiwa”, donde sí se pudo ver algo de movimiento entre la gente. Poco, si me preguntan, pero ya saben cómo las gasta el público asturiano en estas situaciones. Bowen presentó “Bad Dream” y quien más, quien menos pareció salir del letargo. Estupendas guitarras aquí y un renacido público que exclamó el habitual otres tres. Un pequeño bis en el que se pudo oír el célebre “¿Que no, Lisa, que no?” de Homer Simpson y que conduciría a un final potente y descosido en la más pura tradición del género. Agrandados pese a las circunstancias.

Como ya digo dos bandas en momentos bien distintos pero un par de buenos shows que sumar a la interminable lista de eventos cubiertos a lo largo de estos once meses. El año va tocando a su fin, se vienen encima las dichosas festividades navideñas y por ahí es un lujo anestesiar de los quehaceres cotidianos con doble ración de melodía y contundencia. Nada más que agradecer a sala y bandas por las facilidades, mandar otro abrazo a los habituales de siempre y ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto y Fotos: David Naves