Crónica: Jodie Cash (León 13/3/2026)

El pasado viernes 13 de marzo, en una noche fría y lluviosa, me fui de nuevo a la sala Babylon de León, una de mis casas rockeras, bastante a ciegas. No estaba planeado, pero esa misma mañana la propia Jodie Cash me sugería acercarme a ver su concierto de blues rock americano, de country rock sureño, en estado a ratos puro y a ratos duro. Acepté la sugerencia y no me arrepentí, todo lo contrario. Había oído hablar de Jodie Cash, pero en realidad era todo totalmente nuevo para mi. Por eso fue agradable poder charlar un poco con ellos antes de que empezara a sonar la música, y lo que vino después fue simplemente genial.

En un escenario perfectamente iluminado y con un sonido impecable de principio a fin, la banda (aún sin su frontwoman al frente) arrancó con un tremendo estallido conjunto de todos los instrumentos, perfectamente coordinado, que hasta pegó un buen susto a alguien del público. Enseguida apareció la menuda (solo en estatura) Jodie Cash, con su cazadora de largos flecos y atando un pañuelo rosa a su pie de micro, tal vez a modo de ritual supersticioso. Si lo hizo para que le diera energía y buena vibración, funcionó, desde luego.

Tras un largo parón en la trayectoria de la banda, Jodie traía a nuestra ciudad su último disco, «My Senses» (2025), con la formación definitiva que presentó el año pasado: el siempre presente Toni Espelta, junto a Víctor Fisas en las guitarras (y el primero también en la segunda voz), Fran Esquiaga en el teclado y coros, Xarly Cáneva en el bajo y Jordi Riera a la batería, mostrándose muy unidos y compenetrados. El disco es un homenaje a Estrella, su madre (corista del grupo catalán de rock americano Bombarderos, junto a su marido Ricardo Papaceit “Chele”, el cantante de la banda), precisamente poco después de haber sido madre ella misma, y así nos lo fue contando y detallando durante su actuación.

Comenzó la cita leonesa de la gira «Rising Wild Tour» con mucha potencia y energía, con «Rock Machine», cambiando el tono en la melódica «Shinin’ Summer Nights», y ya nos íbamos dando cuenta: Jodie no nació en Nashville, pero suena como si nunca hubiera salido de allí. Y se muestra como una artista muy comprometida y sentimental, dedicando «Astral Trip» a Luis Val «Lucky», bajista del grupo de su padre. El tema finalizó con sonidos atmosféricos en todos los instrumentos, sobre todo en el teclado y en la batería tocada con baquetas con cabezas de fieltro. Y la enlazaron con «Janis», corte escrito (en inglés) pero nunca publicado por sus padres, que habla de la noche en que la propia Janis murió. Jodie la había cantado en castellano en su disco anterior, pero ahora vuelve a cantarla en su versión original.

Otra canción que Jodie reinventa en esta gira es «Sunday Mornin'», pasando de la versión acústica original a una nueva versión eléctrica, comenzando en un tono casi íntimo, como un rezo que eriza el vello con esa suave y expresiva voz, para pasar a un tono más rítmico y bailón, muy estilo bluegrass, poco después. Y de nuevo dedicado a su madre, que de hecho ha compuesto 4 temas de este último LP. Pasamos a un tono más divertido cuando Jodie nos contó que dedicó la siguiente canción, «Farru», a su perro Farruquito, «loco y asalvajado». Y hala, otra vez a romper el tacón de las botas camperas contra el duro suelo, con el ritmo bailón y divertido.

El tono bajó ligeramente en «Eternity», canción de amor dedicada a su amor, Toni (otro que parece nacido en Nashville), que cambió la guitarra eléctrica por la acústica, y la mantuvo en unas cuantas canciones más. Y empezaron a caer algunas versiones, la primera fue «Coats Of Many Colors», de la gran maestra del género Dolly Parton, que habla del abrigo que le compró su madre para ir al colegio. «Mary (Said Goodbye)» y «That Light On Me» nos trajeron de vuelta a Estrella: la primera suave y delicada, con la perfecta voz modulada de la gran cantante catalana; la segunda, algo más rítimica, escrita tras la extraña noche en que su madre decía ver una luz que solo veía ella.

Jodie nos contó que «Way’s Hard» habla de pasar un mal momento y querer volverse invisible o meterse en una cueva, y con cierto estremecimiento confesó que ella misma está un poco así. Pero, igual que el tema fue de menos a más, con Víctor marcando las notas en su mástil con su botella, y remató en un potente duelo entre su guitarra, el teclado de Fran y la brutal pegada de Jordi en los parches, nos quedamos con el mensaje positivo de que «todo irá bien» de la cantante, que acabó mirándoles desde abajo, como una fan más.

Se acercaba el final y la descarga se volvió mucho más intensa y hasta algo agresiva con «Roadrunner», con Toni de nuevo con su guitarra eléctrica, y con Jodie rasgando ligeramente su voz. Nos pusieron a bailar con ganas con «Down No More», de sonido muy country, y mucho más con la divertida «Comeback Home». No perdieron tiempo desapareciendo del escenario para volver a salir, y, a modo de despedida, nos regalaron «Ain’t Livin’ Long Like This», la versión del tema de Rodney Crowell, ella con unas llamativas gafas, bailando y cantando entre los animados asistentes, y no dudamos en apoyar con coros y palmas. Y para acabar, «Fortunate Son», la canción de 1969 de Creedence Clearwater Revival, que, lamentablemente, sigue siendo muy apropiada en estos tiempos de guerra.

Fue un gran concierto de algo de más de hora y media que se hizo corto. Las canciones se fueron desgranando bien enlazadas, temas largos con buenísimos solos en las dos guitarras, bien coordinadas, con el bajo y sobre todo la potente batería dando un respaldo perfecto, y con unos teclados muy protagonistas, rellenando cada corte con melodías muy sonoras. Escuchando a Jodie me venían a la cabeza otras voces que siempre he admirado, como las de la mencionada Dolly Parton, o como las de mi adorada Stacey Collins, Emmylou Harris, Linda Ronstadt, Bonnie Raitt, o incluso Patsy Cline. He leído que a Jodie, como a mi, no le gustan las etiquetas, «simplemente me dejo llevar y tal vez por eso suena muy tradicional y purista». Pues este concierto de country rock, tradicional y purista, y a la vez fresco y moderno, me encantó. Por eso, espero verles pronto en acción otra vez. Muchas gracias a la banda de Jodie Cash por su gran entrega y, como siempre, a la sala Babylon por su cálida acogida y por todas las facilidades.

Texto y fotos: Mar Fuertes

León Primavera Rock Fest: Horarios Oficiales

La primera edición del León Primavera Rock Fest que tendrá lugar el próximo sábado 21 de marzo en la plaza de toros de León desvela el reparto de tiempos para SÔBER, SAUROMMALAPUTAROCK CON ÑDRY RIVER, CORVUS V y LIONSWAY.

LIONSWAY 18:30 – 19 horas
MALAPUTA 19:20 – 20:05 horas
SÔBER 20:25 – 21:30 horas
DRY RIVER 21:50 – 22:35 horas
ROCK CON Ñ 22:50 – 23:35 horas
SAUROM 23:55 – 01:00 horas
CORVUS V 01:20 – 01:50 horas

Entradas para el público general y pase VIP disponibles a través del siguiente enlace a Woutick:
https://woutick.com/es/entradas/primavera-rock-fest

Crónica: Crudo en León (Black Bourbon 31/1/2026)

Habíamos visto ya a Crudo en la sala Black Bourbon de León hace seis meses. ¿Tendríamos ganas de volver a verles en el mismo sitio otra vez? Sí, por varios motivos: porque ir a esta acogedora sala, en pleno Barrio Húmedo de la capital leonesa, es siempre un placer; porque en la fecha previa de junio nos habían dejado muy buen sabor de boca, y con ganas de más; y, sobre todo, porque esta vez nos traían su flamante nuevo disco bajo el brazo, su quinto LP, titulado «mEtAnOIA«, publicado tan solo unos días después de esa visita anterior a León. Y volvieron a hacerlo: nos dejaron con muy buen sabor de boca y con ganas de más.

Comenzaron muy puntuales y bien fuerte, con una de sus canciones más populares, «Movidas«, el segundo single del LP que se presentaba esta noche. De hecho, sonaron varios temas de ese disco, pero no fue lo único que nos dieron los cuatro músicos avilesinos. Como nos prometió Víctor, hicieron un buen repaso de su discografía, compuesta ya de 5 álbumes de estudio muy interesantes, sin dar más importancia a uno sobre otro.

Es curioso lo de Crudo. No hay un cantante destacado, ya que la tarea vocal se reparte a partes iguales entre el enérgico Víctor Vivar y el inquieto bajista Luis Melero. Tampoco se puede decir que haya un guitarrista destacado, ya que los solos de cuerdas se reparten, también de forma bastante equilibrada, entre el mismo Víctor y el (solo aparentemente tranquilo) Abraham Díaz. El que no comparte protagonismo, al menos en su tarea en la pegada de parches, es el sonriente y poderoso Adrián Simón “Petu”. Pura democracia que se transforma en un sonido muy duro y enérgico, muy divertido en sus letras y ritmos pegadizos, una experiencia que sí merece la pena ver cada medio año.

Tras el arranque potente, una digna cantidad de fans y amigos disfrutamos del repaso de los astures, tarareamos, bailoteamos y la gozamos. La descarga fue tremenda, Crudo está en perfecta forma y con unas ganas inmensas de pasarlo bien, siempre es un placer ver a una banda muy unida que se divierte mucho mientras interpretan un buen hard rock maduro, cañero, variado, expresivo y divertido. Puede parecer una tontería, pero ver sonrisas, gestos y guiños de los de arriba hace que los de abajo nos animemos incluso más de lo que ya de por sí provoca la propia música. Las canciones iban cayendo casi sin pausa entre ellas, con escuetas presentaciones, más que suficiente, y casi sin tiempo de recuperar la respiración.

Canciones tan populares como «Bocazas«, «Gamonal» o «El Avestruz» (que les sirvió de cierre) se alternaron perfectamente con otras como «Animal«, con la que abrieron la noche; las duras «Leyendas Urbanas«, «Miedo A Caer» u «Otro Ladrillo En La Pared«. La melodía tomaba algo más de protagonismo en «Héroes«, la rítmica «Sin Pedir Perdón«, «Escenario De Guerra» y sobre todo en «31 De Enero«, muy adecuada para la fecha, un tema que no tocan habitualmente, como nos explicó Víctor mientras cambiaba de guitarra.

El ritmo rápido volvió con «Cobarde» y «A La Cara«, y ya no pararía hasta el final. No podía faltar «Naufragio«, otro single de adelanto de «mEtAnOIA«, tras el cual llegó el momento más emotivo, recordando a artistas inspiradores que nos han dejado recientemente (Robe Iniesta, Jorge Ilegal), pero sobre todo a Boni y a Barricada, con la emotiva canción «Tras Tus Pasos«. Pedimos «otras tres» y tuvimos más, «Frágil«, «Quiso Escapar«, «Recuerdos» y «El Avestruz«, una recta final dura, cañera, ruidosa, justo lo que queríamos.

¿Veremos a los asturianos en León dentro de otros seis meses? Unos cuantos votamos «sí», son garantía de pasar un rato muy divertido y animado. Y ojalá cada vez seamos más los que disfrutemos de esta propuesta de punk rock urbano tan interesante. Muchas gracias, Crudo, por vuestra gran actuación y simpatía, antes, durante y después. Y, como siempre, muchas gracias a la sala Black Bourbon y sobre todo a nuestra querida Patry, por la gran acogida otra vez.

Texto y Fotos: Mar Fuertes

Agenda: Crudo en León

La presentación en vivo de «mEtAnOIA» el nuevo disco de los combativos Crudo llega a León. El próximo sábado 31 de enero la Black Bourbon será el epicentro de una nueva descarga del cuarteto nacido en Avilés.

Tras su paso por el festival salmantino AbejaRock, el Festival El Último Bus en Madrid y la presentación en casa (crónica) el renovado cuarteto tras la incorporación de Abraham Díaz a la guitarra presentará este nuevo trabajo, grabado, mezclado y producido por Rubén Álvarez en tándem con la propia banda en La Fábrica de Músicos de Avilés y masterizado por Dani Sevillano en los OVNI Estudio.

Entradas anticipada 10€ / 12€ en taquilla.
Venta online a través del siguiente enlace:
https://woutick.com/es/entradas/crudo-en-leon-black-bourbon

Crónica: Edén En León (Black Bourbon 3/1/2026)

No pudo empezar mejor el año rockero en León. 2026 comenzaba con el concierto de Edén en la acogedora sala Black Bourbon, en pleno Barrio Húmedo, y allí fuimos una buena cantidad de fans que llenamos enseguida el recinto. Empezaron con cierto retraso, algo ocupados en saludar antes de empezar, lo cual obligó a recortar un tema del setlist. Y poco después de comenzar, dedicaron todo el concierto a Mario Herrero, teclista de Drunken Buddha, recientemente fallecido y muy querido tanto por los músicos presentes como por los fans que amamos este género y a sus mejores profesionales.

La banda asturiana, con más de 20 años de carrera, y liderados por su fundador Javier Díaz (ex Notredame y ex Warcry, como nos recordó Dini), salió al escenario con muchas ganas y con caras sonrientes al ver que sí, habían logrado convencer a muchos leoneses de que acudieran a la cita, pese al tremendo frío. Estaban Juanjo Díaz al bajo (según Dini, la mejor persona del mundo), algo sorprendido cuando el cantante leonés le invitó a soltar algunas palabras, a lo que el bajista leonés respondió animando al público con la garra de «vikingo» que le caracteriza; el joven Álvaro Cocina en la guitarra rítmica, de actitud discreta pero con varios solos muy destacados; Dini González (ex Decibel Race, Darkkam) en la voz principal y como brillante maestro de ceremonias; y Fernando Argüelles (ex Nörthwind y Vendaval, entre otros) aporreando sin piedad la batería. El quinteto mostró mucha camaradería y unión entre ellos, y ¡cómo se nota y se agradece eso desde abajo! Eso hizo que todo sonara muy bien, muy compactado y con mucha calidad, otro caso más en que la banda, sin desmerecer el producto grabado, gana mucho en directo.  

Como digo, la sala estaba llena, incluyendo algunos familiares y destacando 4 jovencísimos alumnos de Dini en primera fila, luciendo camisetas de Edén y con sus delicados oídos muy bien protegidos. No solo no salieron corriendo al empezar el «ruido», como temía alguna mamá, sino que gozaron hasta el final. Tocaron íntegramente su sexto LP, «Alma De Libertad» (2024). De hecho, el concierto empezó igual que comienza el disco, con el tema atmosférico «Cenizas«, con su expresivo discurso, sonando en formato pregrabado, y dando paso a la primera que podríamos considerar con una auténtica canción, «Ave Fénix«, y al resto de temas de dicha publicación. Los teclados también sonaban pregrabados, y, aunque nos habría gustado ver algún teclista en directo, la verdad es que apenas habría cabido en el escenario, donde los componentes de Edén se apañaron bien para moverse un poco justos, pero hábilmente, entre cables y equipos.  

Y comenzó el alarde de todo: de la potente voz, muy aguda, de Dini quien, con una estética actual y cuidada, nos regalaba buenas poses y sonidos intensos difíciles de alcanzar por otras gargantas más comunes. El frontman leonés empatizó muchísimo con todo el público de principio a fin, haciéndonos participar con coros, gestos y bromas, cuidando especialmente a los cuatro pequeños alumnos que le emocionaban con su cartel de «al mejor profe y mejor cantante». En todas las canciones gozamos de buenos sonidos guitarreros, sobre todo de los afilados solos de ambos músicos virtuosos, a veces formando pequeños «duelos de cuerdas» muy interesantes, y siempre apoyados por la intensa base rítmica, encajada al fondo del escenario, pero muy efectiva.

Hubo un ambiente muy fiestero en las tablas y en la audiencia, mucha alegría navideña. Las canciones nos llevaban a temáticas muy diferentes: el afán de no rendirse nunca ante ninguna adversidad en «Puede Ser«; un discreto canto al diablo en «666«, muy bien ambientado con una intensa luz roja; o la dureza sonora de «El Fin» combinada con la melodía más pegadiza, casi popera, de «Corazón«, ésta del disco «El Despertar De Los Sueños» (2019).  No fue el único tema con el que volvieron momentáneamente al pasado, ya que recordaron también «Desde El Aire«, «Sangre De Metal» (en la que nosotros acompañamos a la banda con nuestros coros, mientras Dini nos daba toda una lección de canto) y «Perdido Estoy«, de ese mismo LP de 2019, casi al final del concierto. Además, regresaron aún más a los orígenes con «Junto A Ti«, de su disco «Caminante Del Tiempo» (2006) y nos regalaron una potente versión de «Rebel Yell» de Billy Idol, algo más eléctrica de la original.

Aunque el reloj se nos echaba encima y había que acabar ya, so pena de que la vecina de arriba se quejara del ruido (o eso dijeron), no podían irse sin interpretar la popular «Ella«, donde aceptamos gustosos la invitación de repetir el título del tema cada vez que surgía en la canción. Se acabó en lo que pareció un rato muy corto, y nos quedamos todos muy contentos: los asistentes porque habíamos disfrutado en un gran concierto de una banda muy trabajadora, muy bien cohesionada y muy entregada, lo notamos durante toda la duración del evento. El grupo quedó contento por gozar de una sala llena de un público muy feliz, animado y participativo. Y seguro que Patry y el personal de la sala Black Bourbon quedaron también muy contentos por todo lo mencionado. Hicimos una foto final y pudimos saludar a la banda cordialmente, además de visitar su puesto de merchandising.

Ojalá este inicio del año 2026 sea la premonición de cómo va a ser el resto del año. Tanto Edén como la sala Black Bourbon van teniendo sus agendas ocupadas con citas importantes que, sin duda, seguirán aumentando. Y nosotros, el público, queremos seguir gozando de todo ello. Por ahora, agradecemos a la banda su gran entrega y profesionalidad, a la sala su cálida acogida, y al público presente su cooperación para que pudiéramos sacar algunas fotos y su participación activa en la fiesta. ¡Nos seguiremos viendo!

Texto y Fotos: Mar Fuertes

Crónica: José Rubio + Diego Sanjorge (León 29/11/2025)

El pasado sábado 29 de noviembre fui al acogedor pub Black Bourbon de León a ver el concierto de los virtuosos guitarristas Diego Sanjorge y José Rubio. Siendo sincera, esta crónica la escribo yo, que no soy precisamente una experta en técnicas, tácticas y tecnicismos de guitarras eléctricas, más allá de valorar si lo que escucho me gusta más o menos… Y me gustó, mucho, más de lo que podía imaginar. Claro, que los dos únicos participantes en el evento me lo pusieron muy fácil. Cada uno llevaba su portátil con sus bases pregrabadas, y tocaba en directo su guitarra en variados temas instrumentales. Pero lo hicieron con mucha intensidad, mucha pasión y toda su entrega.

Empezó el joven DIEGO SANJORGE, desconocido para mi hasta ese momento. Después, charlando con él amistosamente en el puesto de merchandising, e investigando un poco, supe que había sido alumno precoz del mismo José Rubio (y visto lo visto, alumno aplicado), y miembro de la banda de PACHO BREA, y después de IRON HUNTER y AD LIBITUM. En esta noche lluviosa, este gallego, treintañero pero ya veterano, venía con su proyecto en solitario, y por eso tocó temas de sus discos “Myth” (2017) y “Oneiromancy” (2022). Después de escuchar sus arpegios rapidísimos y sus variaciones melódicas, me cuesta creer que, como dijo, llevaba tres años sin tocar esos temas. Se notó enseguida su virtuosismo, su amplia formación musical, y su extensa experiencia en los escenarios.

En éste de León, él solo con su guitarra Schecter Hellraiser C7 de 7 cuerdas (no soy experta en guitarras, pero investigo) no dudó en saludarnos, presentar sus temas explicando interesantes detalles de cada uno, y se mostró empático y simpático, muy de agradecer. Supo alternar ritmos muy diferentes en cada canción, mezclando escalas más melódicas y alegres con solos más tenebrosos y oscuros, y, para rematar, nos deleitó con alguna balada de aires celtas, con violines y pianos sonando en la base pregrabada que le acompañaba.

Solo estuvo en las tablas una media hora, pero fue suficiente para convencernos de ir al puesto de merchan a comprar sus discos, y de seguirle a partir de ahora mucho más. Nos gustó y nos convenció.

Y sin mucha pausa le tocó al maestro del primero. Ya conocíamos a JOSÉ RUBIO, que a estas alturas ya no necesita presentación (WARCRY, JOSÉ ANDRËA, URÓBOROS, RONNIE ROMERO, NOVA ERA, etc.), y al que ya hemos visto por León en varias ocasiones, incluso en este mismo formato íntimo y en este mismo Black Bourbon. Esta noche nos daba el último concierto en su gira, en la que presenta su último disco instrumental, “Black Rose” (2023). Y de hecho, era su último concierto del año. Y, como es de esos músicos imparables, ya está pensando en entrar a grabar otra vez, lo cual nos alegra.

De nuevo un solo músico en el escenario, en este caso con dos guitarras: su habitual ESP blanca, con la que hizo casi todo el concierto, y una flamante guitarra naranja, según dijo, recién comprada ese mismo día (aquí me falla la investigación, lo siento). Comenzó con aires celtas, con temas de su disco «Celtic Lands» de 2019 (del que, por cierto, una servidora se llevó la última copia disponible en el merchan), llevándonos a Irlanda con «Shamain» y a Escocia con «The Rampages Of Robin Redcap«. Fue muy de agradecer que el cordobés residente en Galicia nos presentara cada tema detalladamente, diciendo de qué disco salía y qué contaba o representaba cada corte. Eso hizo al ofrecernos más adelante sus «Kelpie’s Song» y «Craigh Na Dum«, del ya mencionado disco, los cortes «Lionheart» o la trepidantemente rítmica «Land Of Terror» (la única en la que usó su guitarra recién comprada), ambas del LP «Forbidden Dreams» (2019), y «Releasing The Beast» (de su disco «Sensations» de 2016), a menudo con arranques suaves que remataban en sonidos más rápidos e intensos.

Además de tocar temas propios, nos deleitó con algunas versiones, perfectamente ejecutadas, de grandes guitarristas de fama mundial, como Michael SchenkerInto The Arena«), Joe Satriani Satch Boogie«) y el que, sin duda, es uno de sus guitarristas favoritos (y mío también), Gary Moore, de quien no solo tocó «The Loner«, sino que introdujo su tema propio «The Jacket Over The Grave» (precisamente de su último disco, «Black Rose«, el que motivaba esta interesante gira), contándonos la popular leyenda del hombre que conoce a una joven, la lleva a su casa, después la busca y solo encuentra su vieja tumba, y afirmando que el maestro norirlandés había sido su gran inspiración en este tema. Y sin duda, fue su gran maestro, porque Rubio literalmente la interpretó sin fallar una nota ni perder una pizca de pasión, una maravilla.

Hablando de maestría, nos dejó impresionados con el tremendo solo, ¿a modo de improvisación?, cargado de rapidísimas escalas, vibratos, tappings y demás técnicas de guitarra, casi imposibles de escuchar en directo, salvo que te encuentres con un artista de este calibre. Nos contó otra de sus debilidades, la novela oscura, especialmente la de Edgar Allan Poe, para introducir su tema «The Crow» (también del «Black Rose«). Supuestamente el concierto acababa ahí, pero no íbamos a dejar que se fuera tan rápido. Tras responder a la petición de un fan tarareando el estribillo de «Siempre Estás Allí» de Barón Rojo (el único momento vocal de la noche, sin micrófono), nos deleitó con todo un popurrí de solos de canciones mundialmente conocidas, repasando lo más importante de la historia del rock internacional (perdonadme que no recuerde todos, pero sonaron desde AC/DC hasta el ya inevitable final con el «Parisienne Walkways» de Gary Moore y el «Coast To Coast» de Scorpions, pasando por Iron Maiden, Judas Priest, Deep Purple y varios más). Parecía no tener fin, y nosotros estábamos disfrutando al máximo.

Pero llegó a su fin, y saludar después a ambos maestros virtuosos y compartir unos minutos de camaradería con ellos fue la guinda de este pastel que tanto nos gustó. Por eso, agradezco a ambos artistas que vinieran a León y se entregaran de esa manera, y les pido que vuelvan pronto. Y por supuesto, agradezco al pub Black Bourbon, especialmente a nuestra querida Patry, su acogedor recibimiento y todas las facilidades. Así da gusto.

Texto y Fotos: Mar Fuertes

Crónica: 1945 + Jolly Joker (Lion Rock Fest 7/11/2025)

La capital leonesa se consolida como referente, al menos nacional, del hard rock y AOR con la tercera edición del Lion Rock Fest. Si bien el día grande del festival sería el sábado ocho de noviembre, presentaba actividades de lo más atractivo desde el día previo hasta el domingo, ofreciendo una nutrida carta que a buen seguro no dejó a nadie insatisfecho, ni mucho menos indiferente.

Sirvan de prueba los comentarios que me transmitieron algunos turistas sobre la anormalidad de ver tantos heavies por la antigua capital del reino, sorprendidos y desconcertados ante tanta chupa y camiseta negra que llenaban cada plaza y calle de la ciudad. Pese a lo extenso del programa, y tras la crónica de la jornada principal, toca, en esta ocasión, hacer un repaso de lo que dieron de sí las actividades de “calentamiento” y bienvenida ofrecidas en el Espacio Vías, lugar adecuado como pocos para la música en directo, el viernes siete de noviembre.

Ya desde tiempo antes de la hora prevista para la apertura de puertas se veía bastante ambiente por las inmediaciones del recinto y a partir de las 19:30 horas ya se podía acceder, habilitada una zona para canjear la entrada por la pulsera del festival y para adquirir la moneda oficial, los “Lions”, lo que provocó una larga cola en la fría tarde leonesa. El cartel preparado se alejaba sensiblemente de la esencia más pura del evento con los grupos 1945 y Jolly Joker, que ofrecieron actuaciones de gran nivel.

Comenzaría, con puntualidad británica, a las 21 horas, a sonar la intro que abría la actuación de los salmantinos 1945. Con una propuesta que rezuma heavy metal clásico, con un ligero barniz que les da un toque de actualidad, ofreciendo, según palabras del grupo, una mezcla de heavy metal/power/thrash ecléctico, vigoroso, lleno de fuerza y velocidad. Sin duda fue la banda más alejada de los derroteros del hard rock más melódico seña de identidad del festival.

El grupo lo forman la carismática Sheyla Sergio a la voz, Javier Rubio a las cuatro cuerdas, Gorka RC y Diego González en las guitarras y José Ángel Koko tras los parches, quienes se encuentran presentando su primer larga duración del 2022 de sugerente título “Heavy Metal Is Not For Sale”, del que darían un buen repaso.

The Last Battle”, de riff pegajoso que engancha desde el principio y donde ya dan indicios de los derroteros que tomará su actuación, con una Sheyla de voz desgarrada buscando la complicidad del público desde esos primeros compases. Prosiguen con “Horses Of Apocalypse”, publicado en su primer EP “Act I” de 2018, que han recuperado para este primer larga duración. Al igual que el anterior, su adictivo riff y pegadizo estribillo provocaron los primeros cánticos por parte del respetable. Brillante labor de los guitarras en el interludio.

Bajan las revoluciones, que no la intensidad sobre el escenario, con el medio tiempo inicial de “No Love”, que culmina con un desgarrador grito de Sheyla para volver a las cabalgadas guitarreras de sus predecesores con un endiablado ritmo de batería. Para “Perfect Final” ya se habían ganado el favor del público, que no dejaba de mover sus cabezas. Ayudaba, sin duda, la brillante labor de su forntwoman, quien con sus provocativos comentarios, sus carreras de un lado al otro del escenario y sus poses junto a los compañeros de batalla, hacía imposible no comulgar con su propuesta.

Llegaría a continuación el turno del tema que da título a su disco de debut “Heavy Metal Is Not For Sale”, invitándonos (y consiguiendo) a que todos participásemos, separando a la audiencia en dos sectores para recitar por separado las estrofas de su estribillo. Siguen con “Our Home” y “Lost Dream”. A estas alturas el combo ya atesoraba unos cuantos prisioneros a su propuesta, pero fue con la versión de “Aces Of Spades” cuando la locura se desató por completo. Para disfrutar de esa euforia compartida aún les quedaba una última bala en el cargador en forma de la speedica “From Hell”, que pondría punto final a su brillante actuación.

Una hora de actuación que a un neófito de la banda como era yo se le hizo escasa, y seguro que dejaron al respetable con ganas de más. Espero que nuestros caminos se vuelvan a cruzar en el futuro y ser testigo de la evolución de esta prometedora formación.

Respetando la puntualidad de sus predecesores a las 22:15 horas salieron como una locomotora y dispuestos a disfrutar y hacernos disfrutar los valencianos Jolly Joker. Su propuesta, tanto estética como musical, nos transporta a los años dorados del sleazy y el glam en Los Ángeles. Con una trayectoria de lo más interesante y cinco discos a sus espaldas llegaban a León dando un golpe encima de la mesa con esa actitud arrebatadora que arrastran por toda España, quizás no con todo el reconocimiento que merecen. Se encuentran inmersos en la presentación de su más reciente larga duración, el homónimo “Jolly Joker”, de este mismo año.

La formación que salió al Espacio Vías estaba compuesta por Lazy Lane en la voz, Yannick a la guitarra, acompañados por Joan Chilet, sustituyendo a Dani, en la batería y Andi al bajo. Ya desde los primeros compases quisieron poner toda la carne en el asador arrancando con “Sky Is So High” de su anterior trabajo, el maravilloso “Loud & Proud”, con el que los descubrí y me cautivaron.

Continúan con “Shotgun”, corte del disco que presentan, adictivo a más no poder y un estribillo que invita a corear. Viajan al pasado con “Perfect Life” de su disco de 2015, “Here Come The Jokers”. Un triplete ganador para empezar el concierto de la mejor de las maneras, con Andi y Yannick sin dejar de correr y cruzarse por detrás de Lazy, que dominaba los espacios a la perfección ofreciendo una escenografía que invitaba a no dejar de moverse. Pero tan solo estábamos calentando porque llegaría otra de las nuevas composiciones que tiene todas las papeletas para permanecer mucho tiempo en su repertorio, la rockera “World Collapse”, precedida por Lane cogiendo su Les Paul por primera vez en la noche y provocando a la audiencia al grito de “¿Queréis rock ’n’ roll, sí o no?”. La respuesta fue afirmativa y atronadora.

Siguen recuperando clásicos con “D.A.M.A.G.E”, de su primer disco, potente y directo tema que recuerda a los grandes del género, desde Guns N’ Roses” a L.A. Guns. Impresionante solo de Yanick aquí. Continúan con la agresiva “Fuck It All” del “Sex, Booze & Tattoos”. La actitud no disminuye ni un ápice, con Lazy arrodillado en parte del tema o regalándonos provocativas poses mientras Andi y Yannick no dejan de correr e intercambiar posiciones ofreciendo unas guitarras afiladas y unas líneas de bajo que te sacuden desde dentro.

Tocaba bajar un poco las revoluciones y volver a la senda más rockera e incluso bluesy con “My Little Cadillac” y “Motor”, en la que Andy destaca especialmente, con Lazy por el suelo gateando de forma provocativa hasta el borde del escenario para revolcarse desatado ante nuestros ojos. Sin dejar “Loud & Proud” continúan con “Blood Velvet”, con Lazy cogiendo de nuevo la guitarra dándole espacio a Yanick para otro brillante solo, siendo en esta ocasión el propio Yanick quien acabó por los suelos. Retoman su último trabajo con la más “romántica” y calmada “I Just Wanna (Kiss You)”, con Lane manteniendo su guitarra para ofrecer una dupla ganadora. Vuelven a sus raíces más sleazy con la adictiva “I Don’t Care”, en la que los coros de Andy y Yanick, siempre precisos, resultan especialmente brillantes. El público tampoco se quedaba atrás en los coros, acompañando a la banda que, a buen seguro, notaba el calor de los presentes.

Encaramos la recta final del concierto con “Hey You” y un Lane desgañitándose acompañado por una desatada audiencia empapada en sudor. De esa guisa recibimos el temazo “Rockin’ In Stereo”, con Yannick subido sobre su amplificador mientras el vocalista se bajaba al foso para repartir unos tragos de su Jack Daniels entre las primeras filas. Un fin de fiesta a la altura de la tremenda actuación que ofrecieron los valencianos, que no dejan de sorprenderme y a buen seguro de cosechar adeptos tras cada una de sus potentísimas presentaciones en directo.

Por mi parte con ganas de repetir la experiencia más pronto que tarde. Hasta entonces, salud y rocanroll.

Texto y Fotos: Miguel Rubio

Agenda: José Rubio en León

El guitarrista cordobés José Rubio afrontará el próximo sábado 29 de noviembre en la Black Bourbon leonesa una de las últimas fechas de la presentación en vivo de su último trabajo instrumental «Black Rose» editado allá por 2023 vía Demons Records y del que dimos cumplida reseña en su momento. Como artista invitado contará con el guitarrista gallego Diego Sanjorge.

Con apertura de puertas a las 21:30 horas e inicio a las 22 horas, la entrada anticipada tiene un coste de 10€ a través del siguiente enlace:

https://ticketandroll.com/evento/jose-rubio-sala-black-bourbon-leon