Crónica: Obús + Barón Rojo (León 18/4/2026)

León se está conviertiendo poco a poco en nuestra segunda casa. A nuestra habitual salida para disfrutar de cada edición del Lion Rock Fest se van sumando eventos que todo amante del rock no debería dejar escapar, hace apenas unos meses la gira de despedida de Medina Azahara es un buen ejemplo. En esta ocasión el reclamo era comprobar el estado actual de dos auténticas leyendas del metal patrio como Obús y Barón Rojo. Con las huestes lideradas por Fortu Sánchez tocaba reencontarse, lejano estaba su paso por el festival avilesino La Mar De Ruido en el verano del 2024. Más fresco en la memoría habita la convincente actuación de los hermanos De Castro en el último Festival Unirock celebrado en agosto del pasado año en Puerto de Vega.

Llama la atención la escasa convocatoria de público a pocos minutos de la apertura de puertas. Posiblemente la amplitud del recinto amplificara en el subconsciente la sensación de vacío, una percepción que afortunadamente con el transcurrir de la velada mejoró gracias a una afluencia cercana al millar de nostágicos, dato que manejo por intuición y no por conocimiento oficial. Poco rostro juvenil entre los espectadores, no así de veteranos incondicionales, melómanos que disfrutaron en su adolescencia de un doble póker de discos que se grabarían a fuego en nuestra memoria colectiva. «Larga Vida Al Rock n’ Roll«, «Volumen Brutal«, «Metalmorfósis«, «En Un Lugar De La Marcha» o «Prepárate«, «Poderoso Como El Trueno«, «El Que Más» y «Pega Con Fuerza» contienen alegatos que aún siguen vigentes más de 40 años después.

Bajo una interminable luz roja da inicio el tiempo para Barón Rojo. Armando De Castro ejecuta el inolvidable riff del tema homónimo en una guitarra Steinberger inspirado en aquel modelo de minúsculo cuerpo y carente de clavijero que popularizara Paul Stanley a finales de los años 80. Rafa Díaz parapetado tras una pantalla de metacrilato me produce una triste sensación de ausencia, nunca podré digerir con esa opción estética para el directo. Compensa con creces esa falta de conexión con el magnifíco baterista José Luis Morán al bajo, que no dejó de moverse y animar a la parroquia durante todo el concierto.

La quietud de Carlos De Castro está lejos de sorprender a estas alturas, tampoco sus limitaciones a la voz, Armando por su parte aguanta el tipo con relativa suficiencia. Poco importa a una audiencia que en su mayoría abandona la faceta crítica en la puerta del recinto y solo desea rememorar una vez más esos himnos atemporales que llevaron a la banda a rivalizar con grandes nombres del rock universal, pues no son pocos los que aún recuerdan su asalto al Festival Reading en el verano de 1982. Con la retirada como un péndulo ejecutor sobre la cabeza Barón Rojo navega cada concierto sobre una ejecución pulcra. Su calidad técnica es aval suficiente en la mayoría de ocasiones y su legado minimiza la quietud sobre el escenario y la dependencia de la nostalgia.

«Yo nunca podría vivir sin tus cuerdas de acero tocar…» deja bien claro que con un mínimo de salud para subir a un escenario hay Barón Rojo para rato. No es necesario el esfuerzo cuando soportas más de 70 años en los huesos, posiblemente, pero cuando la respuesta del público es corear al unísono tus canciones y dibujar sonrisas en el rostro, todo compensa. Si vuelven a los escenarios Eric Clapton que convive con una neuropatía periférica, Nicko Mcbrain con las secuelas de un ictus o Bono diagnosticado de glaucoma hace dos décadas, el mensaje está claro, la música alimenta el espíritu y combate los malos momentos. Con los últimos acordes de «Hijos de Caín» el Barón sobrevoló León esquivando seguro y elegante la tormenta que se acercaba y el aparato eléctrico que iluminaba la noche del pasado sábado. Una despedida poetica para una banda de leyenda.

Turno para Fortu y los suyos. Acompañado en esta ocasión por su inseparable «hermano» Paco Laguna a la guitarra, Carlos Mirat a la batería y el infatigable Guillermo Montesinos al bajo, el burgalés criado en Vallecas volvío a ejercer de maestro de ceremonias en la velada leonesa. Propuesta en la antítesis de sus predecesores, de la elegancia y la pulcritud pasamos a la energía y actitud característica del cuarteto madrileño. «Necesito Más» marca el pistoletazo de salida de un show que iría perdiendo fuelle con el transcurrir de los minutos, algo comprensible cuando los grandes protagonistas podrían ser nuestros propios abuelos. Dato fácil de entender y por el que reciben la mayor de las admiraciones de un servidor.

El sonido en líneas generales estuvo correcto aunque ambas bandas tardaron un par de temas en conseguir una buena interacción con los técnicos de la mesa. La puesta en escena, minimalista por no decir ausente la de Barón, y más elaborada la de Obús gracias a un corporativo telón de fondo y un par de paneles laterales con la imagen de una calavera. Fortu empieza a desplegar su arsenal escénico y la temperatura empieza a subir en el Pabellón de Exposiciones. Cada pieza de artillería logra mantener a raya la tormenta mientras el público, ajeno a la climatología exterior, continuaba disfrutando de la poderosa guitarra de Paco Laguna y la vitalidad de un hiperactivo Montesinos.

La anecdota de la noche llegaría de manos de Nirvana, nieta de Fortu, que adelantaría unos días la celebración del cumpleaños de su abuelo con la entrega en el mismo escenario de una tarta al protagonista de la efeméride. Con todo el cariño hacia su abuelo invirtió la cifras que coronaban el presente aunque el número 27 no aporta buenos recuerdos a la  música. Bromas aparte, momento muy divertido y todo un placer para la vista que los peques abracen el rock en estos tiempos donde predomina la música de fácil digestión y mejor evacuación.

Pasado el ecuador de su actuación, el ritmo frenético que logran temas como «El Que Más» «Pesadilla Nuclear» o «Te Visitará La Muerte» se tornó pausado gracias a varios soliloquios y agradecimientos de Fortu, probablemente para tomar resuello y afrontar con solvencia la parte final del set. Previsible también el habitual número circense de persusión protagonizado por Mirat, ya sea con una escalera o en este caso una valla de obra, despliega toda su habilidad en el centro del escenario mientras Fortu tomaba el testigo a la batería. Tampoco sorprende la bajada del carismático vocalista al foso para darse un baño de masas con el público. La maquinaria está engrasada, perfectamente sincronizada y en buen estado de revista.

«Vamos Muy Bien» anticipa un fin de fiesta protagonizado por «Autopista» y «Solo Lo Hago En Mi Moto«. Despedida y agradecimientos en una velada de contrastes. Sin ganadores ni perdedores, solamante diferentes maneras de ofrecer un producto al que los paladares más exigentes encontraran matices ácidos. Casi 50 años en la brecha manteniendo una audiencia fiel no está al alcance de cualquiera, el estado de forma de Fortu anticipa muchas noches de nostalgia y deleite sonoro. Dos leyendas con cuerda para rato  y trazas de agrandar su legado, tiempo al tiempo.

Texto y Fotos: José Ángel Muñiz

Agenda: Barón Rojo + Obús en León

De la mano de Artisti-K la gira conjunta de Barón Rojo y Obús llegará a León el próximo sábado 18 de abril. El Palacio de Congreso y Exposiciones de la capital leonesa acogerá a las 2 leyendas para conmemorar su trayectoria e influencia en la historia del rock patrio.

La gira que arrancaba en el mes de enero en Córdoba sigue sumando fechas con una próxima parada en la Sala The One de Alicante. Con apertura de puertas a las 20 horas e inicio de los conciertos a las 21 horas, la entrada anticipada tiene un coste de 33€ + gastos a través del siguiente enlace:

https://www.ctickets.es/eventos/artisticket/

Crónica: Jodie Cash (León 13/3/2026)

El pasado viernes 13 de marzo, en una noche fría y lluviosa, me fui de nuevo a la sala Babylon de León, una de mis casas rockeras, bastante a ciegas. No estaba planeado, pero esa misma mañana la propia Jodie Cash me sugería acercarme a ver su concierto de blues rock americano, de country rock sureño, en estado a ratos puro y a ratos duro. Acepté la sugerencia y no me arrepentí, todo lo contrario. Había oído hablar de Jodie Cash, pero en realidad era todo totalmente nuevo para mi. Por eso fue agradable poder charlar un poco con ellos antes de que empezara a sonar la música, y lo que vino después fue simplemente genial.

En un escenario perfectamente iluminado y con un sonido impecable de principio a fin, la banda (aún sin su frontwoman al frente) arrancó con un tremendo estallido conjunto de todos los instrumentos, perfectamente coordinado, que hasta pegó un buen susto a alguien del público. Enseguida apareció la menuda (solo en estatura) Jodie Cash, con su cazadora de largos flecos y atando un pañuelo rosa a su pie de micro, tal vez a modo de ritual supersticioso. Si lo hizo para que le diera energía y buena vibración, funcionó, desde luego.

Tras un largo parón en la trayectoria de la banda, Jodie traía a nuestra ciudad su último disco, «My Senses» (2025), con la formación definitiva que presentó el año pasado: el siempre presente Toni Espelta, junto a Víctor Fisas en las guitarras (y el primero también en la segunda voz), Fran Esquiaga en el teclado y coros, Xarly Cáneva en el bajo y Jordi Riera a la batería, mostrándose muy unidos y compenetrados. El disco es un homenaje a Estrella, su madre (corista del grupo catalán de rock americano Bombarderos, junto a su marido Ricardo Papaceit “Chele”, el cantante de la banda), precisamente poco después de haber sido madre ella misma, y así nos lo fue contando y detallando durante su actuación.

Comenzó la cita leonesa de la gira «Rising Wild Tour» con mucha potencia y energía, con «Rock Machine», cambiando el tono en la melódica «Shinin’ Summer Nights», y ya nos íbamos dando cuenta: Jodie no nació en Nashville, pero suena como si nunca hubiera salido de allí. Y se muestra como una artista muy comprometida y sentimental, dedicando «Astral Trip» a Luis Val «Lucky», bajista del grupo de su padre. El tema finalizó con sonidos atmosféricos en todos los instrumentos, sobre todo en el teclado y en la batería tocada con baquetas con cabezas de fieltro. Y la enlazaron con «Janis», corte escrito (en inglés) pero nunca publicado por sus padres, que habla de la noche en que la propia Janis murió. Jodie la había cantado en castellano en su disco anterior, pero ahora vuelve a cantarla en su versión original.

Otra canción que Jodie reinventa en esta gira es «Sunday Mornin'», pasando de la versión acústica original a una nueva versión eléctrica, comenzando en un tono casi íntimo, como un rezo que eriza el vello con esa suave y expresiva voz, para pasar a un tono más rítmico y bailón, muy estilo bluegrass, poco después. Y de nuevo dedicado a su madre, que de hecho ha compuesto 4 temas de este último LP. Pasamos a un tono más divertido cuando Jodie nos contó que dedicó la siguiente canción, «Farru», a su perro Farruquito, «loco y asalvajado». Y hala, otra vez a romper el tacón de las botas camperas contra el duro suelo, con el ritmo bailón y divertido.

El tono bajó ligeramente en «Eternity», canción de amor dedicada a su amor, Toni (otro que parece nacido en Nashville), que cambió la guitarra eléctrica por la acústica, y la mantuvo en unas cuantas canciones más. Y empezaron a caer algunas versiones, la primera fue «Coats Of Many Colors», de la gran maestra del género Dolly Parton, que habla del abrigo que le compró su madre para ir al colegio. «Mary (Said Goodbye)» y «That Light On Me» nos trajeron de vuelta a Estrella: la primera suave y delicada, con la perfecta voz modulada de la gran cantante catalana; la segunda, algo más rítimica, escrita tras la extraña noche en que su madre decía ver una luz que solo veía ella.

Jodie nos contó que «Way’s Hard» habla de pasar un mal momento y querer volverse invisible o meterse en una cueva, y con cierto estremecimiento confesó que ella misma está un poco así. Pero, igual que el tema fue de menos a más, con Víctor marcando las notas en su mástil con su botella, y remató en un potente duelo entre su guitarra, el teclado de Fran y la brutal pegada de Jordi en los parches, nos quedamos con el mensaje positivo de que «todo irá bien» de la cantante, que acabó mirándoles desde abajo, como una fan más.

Se acercaba el final y la descarga se volvió mucho más intensa y hasta algo agresiva con «Roadrunner», con Toni de nuevo con su guitarra eléctrica, y con Jodie rasgando ligeramente su voz. Nos pusieron a bailar con ganas con «Down No More», de sonido muy country, y mucho más con la divertida «Comeback Home». No perdieron tiempo desapareciendo del escenario para volver a salir, y, a modo de despedida, nos regalaron «Ain’t Livin’ Long Like This», la versión del tema de Rodney Crowell, ella con unas llamativas gafas, bailando y cantando entre los animados asistentes, y no dudamos en apoyar con coros y palmas. Y para acabar, «Fortunate Son», la canción de 1969 de Creedence Clearwater Revival, que, lamentablemente, sigue siendo muy apropiada en estos tiempos de guerra.

Fue un gran concierto de algo de más de hora y media que se hizo corto. Las canciones se fueron desgranando bien enlazadas, temas largos con buenísimos solos en las dos guitarras, bien coordinadas, con el bajo y sobre todo la potente batería dando un respaldo perfecto, y con unos teclados muy protagonistas, rellenando cada corte con melodías muy sonoras. Escuchando a Jodie me venían a la cabeza otras voces que siempre he admirado, como las de la mencionada Dolly Parton, o como las de mi adorada Stacey Collins, Emmylou Harris, Linda Ronstadt, Bonnie Raitt, o incluso Patsy Cline. He leído que a Jodie, como a mi, no le gustan las etiquetas, «simplemente me dejo llevar y tal vez por eso suena muy tradicional y purista». Pues este concierto de country rock, tradicional y purista, y a la vez fresco y moderno, me encantó. Por eso, espero verles pronto en acción otra vez. Muchas gracias a la banda de Jodie Cash por su gran entrega y, como siempre, a la sala Babylon por su cálida acogida y por todas las facilidades.

Texto y fotos: Mar Fuertes

León Primavera Rock Fest: Horarios Oficiales

La primera edición del León Primavera Rock Fest que tendrá lugar el próximo sábado 21 de marzo en la plaza de toros de León desvela el reparto de tiempos para SÔBER, SAUROMMALAPUTAROCK CON ÑDRY RIVER, CORVUS V y LIONSWAY.

LIONSWAY 18:30 – 19 horas
MALAPUTA 19:20 – 20:05 horas
SÔBER 20:25 – 21:30 horas
DRY RIVER 21:50 – 22:35 horas
ROCK CON Ñ 22:50 – 23:35 horas
SAUROM 23:55 – 01:00 horas
CORVUS V 01:20 – 01:50 horas

Entradas para el público general y pase VIP disponibles a través del siguiente enlace a Woutick:
https://woutick.com/es/entradas/primavera-rock-fest

Crónica: Crudo en León (Black Bourbon 31/1/2026)

Habíamos visto ya a Crudo en la sala Black Bourbon de León hace seis meses. ¿Tendríamos ganas de volver a verles en el mismo sitio otra vez? Sí, por varios motivos: porque ir a esta acogedora sala, en pleno Barrio Húmedo de la capital leonesa, es siempre un placer; porque en la fecha previa de junio nos habían dejado muy buen sabor de boca, y con ganas de más; y, sobre todo, porque esta vez nos traían su flamante nuevo disco bajo el brazo, su quinto LP, titulado «mEtAnOIA«, publicado tan solo unos días después de esa visita anterior a León. Y volvieron a hacerlo: nos dejaron con muy buen sabor de boca y con ganas de más.

Comenzaron muy puntuales y bien fuerte, con una de sus canciones más populares, «Movidas«, el segundo single del LP que se presentaba esta noche. De hecho, sonaron varios temas de ese disco, pero no fue lo único que nos dieron los cuatro músicos avilesinos. Como nos prometió Víctor, hicieron un buen repaso de su discografía, compuesta ya de 5 álbumes de estudio muy interesantes, sin dar más importancia a uno sobre otro.

Es curioso lo de Crudo. No hay un cantante destacado, ya que la tarea vocal se reparte a partes iguales entre el enérgico Víctor Vivar y el inquieto bajista Luis Melero. Tampoco se puede decir que haya un guitarrista destacado, ya que los solos de cuerdas se reparten, también de forma bastante equilibrada, entre el mismo Víctor y el (solo aparentemente tranquilo) Abraham Díaz. El que no comparte protagonismo, al menos en su tarea en la pegada de parches, es el sonriente y poderoso Adrián Simón “Petu”. Pura democracia que se transforma en un sonido muy duro y enérgico, muy divertido en sus letras y ritmos pegadizos, una experiencia que sí merece la pena ver cada medio año.

Tras el arranque potente, una digna cantidad de fans y amigos disfrutamos del repaso de los astures, tarareamos, bailoteamos y la gozamos. La descarga fue tremenda, Crudo está en perfecta forma y con unas ganas inmensas de pasarlo bien, siempre es un placer ver a una banda muy unida que se divierte mucho mientras interpretan un buen hard rock maduro, cañero, variado, expresivo y divertido. Puede parecer una tontería, pero ver sonrisas, gestos y guiños de los de arriba hace que los de abajo nos animemos incluso más de lo que ya de por sí provoca la propia música. Las canciones iban cayendo casi sin pausa entre ellas, con escuetas presentaciones, más que suficiente, y casi sin tiempo de recuperar la respiración.

Canciones tan populares como «Bocazas«, «Gamonal» o «El Avestruz» (que les sirvió de cierre) se alternaron perfectamente con otras como «Animal«, con la que abrieron la noche; las duras «Leyendas Urbanas«, «Miedo A Caer» u «Otro Ladrillo En La Pared«. La melodía tomaba algo más de protagonismo en «Héroes«, la rítmica «Sin Pedir Perdón«, «Escenario De Guerra» y sobre todo en «31 De Enero«, muy adecuada para la fecha, un tema que no tocan habitualmente, como nos explicó Víctor mientras cambiaba de guitarra.

El ritmo rápido volvió con «Cobarde» y «A La Cara«, y ya no pararía hasta el final. No podía faltar «Naufragio«, otro single de adelanto de «mEtAnOIA«, tras el cual llegó el momento más emotivo, recordando a artistas inspiradores que nos han dejado recientemente (Robe Iniesta, Jorge Ilegal), pero sobre todo a Boni y a Barricada, con la emotiva canción «Tras Tus Pasos«. Pedimos «otras tres» y tuvimos más, «Frágil«, «Quiso Escapar«, «Recuerdos» y «El Avestruz«, una recta final dura, cañera, ruidosa, justo lo que queríamos.

¿Veremos a los asturianos en León dentro de otros seis meses? Unos cuantos votamos «sí», son garantía de pasar un rato muy divertido y animado. Y ojalá cada vez seamos más los que disfrutemos de esta propuesta de punk rock urbano tan interesante. Muchas gracias, Crudo, por vuestra gran actuación y simpatía, antes, durante y después. Y, como siempre, muchas gracias a la sala Black Bourbon y sobre todo a nuestra querida Patry, por la gran acogida otra vez.

Texto y Fotos: Mar Fuertes

Agenda: Crudo en León

La presentación en vivo de «mEtAnOIA» el nuevo disco de los combativos Crudo llega a León. El próximo sábado 31 de enero la Black Bourbon será el epicentro de una nueva descarga del cuarteto nacido en Avilés.

Tras su paso por el festival salmantino AbejaRock, el Festival El Último Bus en Madrid y la presentación en casa (crónica) el renovado cuarteto tras la incorporación de Abraham Díaz a la guitarra presentará este nuevo trabajo, grabado, mezclado y producido por Rubén Álvarez en tándem con la propia banda en La Fábrica de Músicos de Avilés y masterizado por Dani Sevillano en los OVNI Estudio.

Entradas anticipada 10€ / 12€ en taquilla.
Venta online a través del siguiente enlace:
https://woutick.com/es/entradas/crudo-en-leon-black-bourbon