Lion Rock Fest 2025: Actividades Complementarias

Apenas 10 días para la tercera edición del Lion Rock Fest es momento de repasar las actividades complementarias que tendrán lugar los días 7 y 8 de noviembre el León.

La programación arrancará el viernes 1 de noviembre tendrán lugar en el Espacio Vías a partir de las 21 horas con los conciertos de Jolly Joker y los salmantinos 1945. La velada tendrá como colofón con la sesión de Jason Cenador en Studio 54 a partir de la medianoche.

La jornada del sábado 9 de noviembre arrancará con el concierto de los madrileños Wildhärd a las 13:30 horas en la Sala Babylon. El punto final a la tercera entrega del festival la pondrá la habitual sesión de Rafa Basa a partir de las 2 de la madrugada en el Black Bourbon. Todas las actividades son de acceso libre hasta completar aforo.

Por su parte BE FOR YOUSTEELHEARTSHIRAZ LANECHEZ KANEREMEDYPRETTY MAIDS y CARE OF NIGHT serán los protagonistas en los dos escenarios principales ubicados en el Palacio de Congresos y Exposiciones de León con la misión de seguir aumentando el poder de convocatoria y el prestigio adquirido año a año. 

Entrada anticipada online disponible a través de www.lionrockfest.com

Crónica: Amia + Deshonra (León 17/10/2025)

El pasado sábado 17 de octubre teníamos cita doble en nuestra admirada sala Babylon de León. Fuimos para conocer a AMIA, llegados desde Cantabria, y para volver a ver a los leoneses DESHONRA, con su renovada formación. La sala, un poco fría al principio, se fue ocupando con una apreciable cantidad de público, y es que DESHONRA tiene tirón en su ciudad, y algunos fans muy fieles. Os contamos cómo fue.

La banda cántabra llegaba con ganas e ilusión para tocar por primera vez en León. Ignacio Galván a la voz principal y al bajo, Raúl Losada en la guitarra y haciendo algunos coros, y César Granado en la batería de sus anfitriones leoneses, saltaban al pequeño escenario de la elegante sala Babylon hacia las nueve y media de la noche, muy puntuales y dispuestos a ofrecernos su música no tan elegante, sino más bien oscura, con sonidos algo densos, pero bañados en cambios de ritmo ágiles que harían que sus temas de heavy metal moderno y áspero sonaran vibrantes y cargados de energía.

El problema fue que esta noche el sonido no fue el mejor que hemos gozado en esta acogedora sala. Se escuchó con mucha potencia cada uno de los tres instrumentos, especialmente la batería que parecía que no iba a llegar entera a la actuación de los locales, con la tremenda fuerza y entusiasmo que le aplicaba el sonriente y expresivo César, pero en cambio nos costó escuchar la voz, sobre todo en los primeros temas. Una pena, porque los que les veíamos por primera vez ya intuíamos la gran calidad del sonido de esta banda, cuya propuesta no consiste solo en lanzar mensajes o contar historias, sino que sobre todo se mostraron como muy buenos músicos, ofreciendo extensas partes instrumentales de alta calidad con tan solo eso, tres instrumentos.

Pero el mensaje de sus letras tendremos que dejarlo para otra ocasión, porque, como os digo, nos costó escuchar la voz aguda y expresiva de Ignacio. Aun así, pudimos ver a una banda muy compenetrada, extremadamente profesional, sin desanimarse pese a las dificultades técnicas que estaban sufriendo, y con ganas de hacer participar a un público algo frío al principio, pero que fue dándose cuenta de la calidad musical que tenían delante por primera vez, y acabaron más animados y agradecidos a esta gran entrega de los cántabros.

Durante unos tres cuartos de hora, gozamos de un concierto intenso, una propuesta rockera agresiva y cruda, con algunos estribillos pegadizos y ritmos oscuros y pesados, aligerados con los solos de guitarra de Raúl, de actitud discreta pero muy efectivo. El setlist se basó en las canciones de su, por ahora, único disco, “Invencible” (2023). Comenzaron enlazando “Para Ser Tú” y “Lengua De Serpiente”, rápidas y muy enérgicas. Y, tras un tímido saludo, sonó “Estigmas”, uno de sus temas más conocidos, veloz y con algunos cambios de intensidad, que animaba a corear el título del tema a pleno pulmón. Tras estos cortes iniciales, desgranaron su LP haciendo sonar “Redención”, con una fuerte entrada de la batería, e “Invencible”, la canción de su videoclip, algo más rítmica.

Nos sorprendieron con la versión de “South”, llevando a su terreno más duro y agresivo la popular canción de TEARS FOR FEARS, algo desapercibida porque no lográbamos escuchar bien la voz. Dedicaron “Siempre” a quienes siempre están apoyando a la música, y lo hicieron con un tono vocal casi recitado, aquí la música sonaba muy fuerte. Tras un buen arranque de guitarra y tonos muy rápidos, “Llegaré” sonó tremendamente ruidosa, así que “Despierta”, algo más rítmica, nos dio casi una especie de tregua. Y llegó la otra versión, esta tal vez menos sorprendente, nada menos que “El Tren”, de LEÑO, con su toque personal.

Libera El Corazón”, con una extensa parte instrumental muy dura y potente, y un tono más cadencioso, y “Arde”, con César dejándose el tobillo en el pedal de la batería a un ritmo frenético, pusieron el punto final a este concierto que se hizo corto, y que yo espero que los tres entregados músicos de Torrelavega pudieran disfrutar. Se les veía sufrir un poco con el sonido en el escenario, pero no se amilanaron por eso y nos dieron toda su experiencia y su gran calidad, y nosotros se lo agradecimos, sin duda, con un buen aplauso final.

Turno para los de casa. Los leoneses DESHONRA salieron al escenario con ganas desorbitadas. El espacio era reducido, sobre todo para que su frenético cantante Peel pudiera dar rienda suelta a todos sus incesables movimientos nerviosos, tics y poses (como fotógrafa que soy, ¡gracias!), y para cuatro músicos más (Vity y Triskel en las guitarras, Juankar al bajo y Toro en su imponente batería), y por un momento nos temimos que se iban a repetir los problemas de sonido de la actuación anterior. Y en los primeros temas fue así, Peel se dejaba la voz para hacerse oír ante una tremenda descarga musical a un volumen fortísimo. Pero afortunadamente esos problemas se fueron resolviendo, y gozamos de un buen concierto con una variada fusión de estilos, mezclando lo que ellos mismos denominan como “rock bastardo”, con muchas pinceladas de punk, rock muy duro y metal muy rápido y enérgico.

DESHONRA son una banda empeñada en conectar. Hace poco se quedaron sin su guitarrista Javi, y recibieron con los brazos muy abiertos al que, por ahora, es el único miembro que puede presumir de una gran melena, el guitarrista de bandas tan variadas como SUNSET BOULEVARD, DECIBEL RACE o DIABLO TRINIDAD, el incansable Jose Triskel. Pero no solo puede presumir de eso, también de su gran profesionalidad y tremendo empeño en hacerlo y pasarlo bien, y hacer que el público lo pase mejor, y en eso sí está totalmente igualado con sus compañeros actuales, con los que esta noche se le vio perfectamente integrado, con bromas, risas y guiños constantes entre ellos. En este momento, DESHONRA suena como un gran equipo con las ideas muy claras y las intenciones bien definidas, y así lo vimos y lo vivimos.

Las ideas claras se mostraron en muchas de las letras de sus canciones. Las intenciones nos parecieron que eran sobre todo contar historias, denunciar injusticias, defender causas que hay que ganar, y, sobre todo, pasar un buen rato con mucha juerga, mucho descaro, poca vergüenza y todo el punk rock. Y conectar. Con el público, con su gente, la que les sigue en sus conciertos y la que se apunta por primera vez. Todos, los de siempre y los nuevos, lo pasamos genial esta noche, nos reímos con las ocurrencias de Peel, disfrutamos de afilados solos de guitarra alternándose en los temas o sonando a dúo, resistimos a la potencia del bajo y sobre todo a la tremenda pegada de parches y platos en la batería, y coreamos y gozamos con los estribillos que nos ofrecían.

Sonaron temas de sus discos “Vomitando Fuego” (2020) y “Versos Malditos” (2023). Tras un arranque algo turbulento, con “En La Brecha” y “Tu Interior” sonando regular, empezamos a disfrutar de buena música con “Acción Animal” denunciando el maltrato a los animales, y con “Cotillas Deluxe” denunciando eso, el cotilleo indiscriminado. “Tanta Oración” nos hizo sonreír tras la dedicatoria a los curas, ninguno presente en la sala, y en “Más Letal” fuimos parte activa, coreando el “lo lo lo lo” del estribillo. No hubo pogo en “Canto Ingenuo”, pese a que Peel lo sugirió tras indicar que el tema cuenta cómo es el principio del amor, cuando todo comienza. “La Triste” fue uno de los temas más rápidos, al máximo de revoluciones.

Y contra todo pronóstico, ya que nunca lo hacen, Peel sorprendió presentado a sus compañeros de forma cálida y cariñosa. “Desde El Infierno”, una de sus canciones más populares, dio paso a la versión de la noche, “Frío”, el gran éxito de los ALARMA de Manolo Tena, obviamente muy coreada por el animadísimo público. “Love Kills”, una historia real de amor y muerte, dio inicio a la recta final, con el peculiar himno que los leoneses dedican siempre a su ciudad, “León Por Ti”. Y finalmente, tras regalar algunos discos a sus fans y agradecer a todos los presentes, y como toda una gran declaración de intenciones final, se despidieron con “Deshonra”, su canción, que curiosamente les define por ser defensores de todo lo contrario: la honra, el honor y el respeto a todo el mundo.

El público pedía más con insistencia, pero ya no podía ser, había que cumplir horarios. Pero ya estábamos más que satisfechos con todo, con la entrega total de AMIA y de DESHONRA, con la acogida calurosa de la Babylon, y con la genial música que acabábamos de escuchar, cantar y bailotear. Por todo eso, despedimos esta crónica muy agradecidos y esperamos volver a ver a ambas bandas muy pronto.

Texto y fotos: Mar Fuertes

Crónica: Corazones Eléctricos + Tinnitus (Black Bourbon León 4/10/2025)

Hay un refrán que dice: «nunca juzgues a un libro por la portada». Pues algo parecido nos ocurrió el pasado sábado 4 de octubre en la acogedora sala leonesa Black Bourbon, donde fuimos al concierto de dos grupos, según el cartel eran TINNITUS y CORAZONES ELÉCTRICOS, en ese orden, y nos llevamos algunas sorpresas.

Al llegar, nos chocó un poco ver en el escenario dos taburetes, y enseguida lo entendimos: la banda a la que por ahora llamaremos TINNITUS abría el concierto, y al empezar salió solo Daniel G. Lagunar con su guitarra acústica, saludando de forma simpática y agradable. Después fuimos entendiendo todo: TINNITUS es la versión acústica del grupo SIN CORAZÓN. Resulta que solo un par de días antes, SIN CORAZÓN, o TINNITUS, o llámalo X, se quedó sin su batería, lesionado en un accidente deportivo. ¿Y qué decidieron los dos vallisoletanos que quedaban sanos y enteros? ¿Cancelar? Ni soñarlo, decidieron presentarse la noche del viernes en Zamora y la del sábado en León como TINNITUS, acústicos, sí, pero cumpliendo compromisos.

Y su compromiso era abrir cada noche para los valencianos CORAZONES ELÉCTRICOS, y cumplieron lo mejor que pudieron. Sí eché de menos al batería ausente, eso es verdad, porque en la escasa media hora que nos pudieron ofrecer, me dio la impresión de que aquello sonaba bien, pero en eléctrico habría sido mucho mejor. Nos contaron que éste era en realidad su segundo concierto y el último como TINNITUS, que ellos son SIN CORAZÓN… mira, decidí que era mejor escuchar la música y pasar de nombres y logos. Así que pasamos media hora escuchando a los desconocidos pucelanos SIN CORAZÓN en acústico.

Primero salió solo Daniel, la única voz cantante y guitarra. Bajo la lluvia de los destellos de la bola de cristalillos de la sala, inició una corta serie de canciones que nos hablaban sobre todo de perder, empezando con una versión de «Mi Sucio Corazón», del grupo DIKERS de Iker Piedrafita. Ya con Rubén Gómez al bajo en el segundo taburete, siguieron con «Luciérnagas». En «Dime», un tema que seguro que en eléctrico será muy pegadizo, nos pidieron colaborar con coros, y la sala, ya con una aceptable afluencia de público, colaboró tímidamente. Ya casi llegábamos a la recta final, con «Lo Siento», canción algo más sensible y sentida, y, tras los agradecimientos a todos los presentes (sala, público y colegas valencianos), llegó el final algo más animado con «Nada».

No juzgues al libro por la portada. Este «libro» se llama TINNITUS o SIN CORAZÓN según las circunstancias, y esta noche les faltó la electricidad y el ritmo de la batería, pero nos ofrecieron un primer vistazo de algo que casi seguro que las próximas veces, ya al completo, sonará mucho mejor, tendremos que estar atentos.

Ya rozando las diez y media de la noche, saltaban al escenario el trío que compone el grupo CORAZONES ELÉCTRICOS. No juzgues al libro por la portada. El nombre de esta formación valenciana puede llevar a confusión. ¿Corazones? ¿Nos ponemos románticos? Sí, y no. ELÉCTRICOS, y ¡vaya descargas pegan en directo! Al menos esta noche, en una Black Bourbon con una muy aceptable entrada de público, conquistaron y electrificaron a muchos fans, anteriores y nuevos. Claro, que si te documentas un poco y descubres que CORAZONES ELÉCTRICOS es el ya casi veterano proyecto de Pau Monteagudo, cantante de la añorada banda UZZHUAÏA, ya no sorprende tanto y este libro con portada «nueva» ya te atrae un poco más, ¿verdad?

Tras una tenue intro atmosférica, arrancaron con «Por Ti», de su disco «Arte Y Oficio» (2019), ya con una energía y una fuerza que, si bien tendría momentos menos duros y más melódicos, ya no cesaría hasta el final. El propio Monteagudo derrochaba vibración y potencia en su voz, en su afilado guitarreo y en sus irrefrenables bailoteos. León es una ciudad de clima frío y a veces se nos contagia un poco a los leoneses ese frío, pero con «Cama De Faquir» y la reflexiva «Cimarrón» (una condena descarnada a los maltratadores de animales) ya fuimos entrando en calor. Y a partir de ahí, desgranaron casi todos los temas de su exitoso último trabajo, el LP «De Amor Y Rabia» (2023), pero bien mezclados con algunos cortes de sus dos álbumes anteriores.

Lo de CORAZONES queda claro en la sensibilidad de muchas de sus letras. Lo de ELÉCTRICOS queda claro en su sonido vibrante, electrificante, salvaje y hasta descarnado. Recordaron a los que ya no están en la sensible pero enérgica «En Las Estrellas». Bajaron ligeramente el tono en «Sueño De Una Noche De Verano», para volver a la carga en la sensual «Fuera De Sí», más rítimica, igual que «A Contra Luz» y la rocanrollera «Quién Salvará Al Rock N’ Roll» (valga la redundancia). Se solidarizaron con el difícil papel que les queda a las nuevas generaciones que vendrán, en la ya popular «Todo Por El Aire», tal vez la canción más coreada de la noche. Y no solo eso, como ya vienen haciendo últimamente, los menores de 25 años no pagaban entrada para ver este concierto, eso sí que es un acto de empatía. Hicieron otro acto de compañerismo parecido en «Contra Las Cuerdas», que en este caso habla de su propio gremio y de la difícil tarea que tiene en estos tiempos actuales cualquiera que se quiera dedicar a esto del rock. Y si esto era poco, encima tuvieron un cálido recuerdo para las tremendas pérdidas causadas por los terribles incendios que asolaron León, Zamora y Galicia este pasado verano. Si es que hay que quererles…

Otro momento destacado fue la aclamada «Aullar Contigo», recibida por sus fans con muchas ganas, y muy coreada. Siguieron con su ironía divertida en «El Monstruo», dedicada al personaje de Hannibal Lecter, que no necesita presentación ni la tuvo, no hizo falta, con un tono algo más melódico que acentuaba la sátira y el misterio. En una montaña rusa de sonidos modernos, recordando a veces a los rompedores sonidos grunge de los 90, la vibración volvió en «Érase Una Y Otra Vez» para volver a tonos más románticos en «Tú», toda una declaración de amor, muy bien recibida por una ya divertida audiencia.

Y vuelta a la energía, la vibración, la visceralidad, hasta la distorsión y una potencia frenética en los temas que iniciaban la recta final, como «Canción Urgente», también con buena participación y coros del público, y «Camino Al Sur», algo más «tranquila», por decirlo de alguna manera, pero sin bajar la intensidad. «Valentina», igual de picante que la salsa a la que homenajea, y sobre todo «La Destilería», cantada ya por todo el público presente, fueron un cierre frenético y desmadrado perfecto.

Se hizo muy corto, aunque fue una hora y media muy intensa. Pau Monteagudo lleva la voz cantante y acapara buena parte del protagonismo, con su afilada guitarra y sus movimientos irrefrenables. Pero, sin duda, se apoya en una potente base rítmica, en el efectivo bajo del aparentemente tranquilo Juan Fortea, y en la brutal potencia de la batería de Joan Chilet. Si bien el ex cantante de UZZHUAIA tuvo más conexión con los ya entregados presentes, los tres demostraron empatía con el público, y sobre todo mucha entrega y muchas ganas de hacer que todos lo pasáramos bien, y lo hicimos, de principio a final.

Por eso, no podemos finalizar esta modesta crónica sin agradecer esa gran entrega a los valencianos que viajaron tantos kilómetros para darnos una gran noche, y a los vallisoletanos que nos volvieron medio locos con sus cambios de nombre, jejejee…. Y por supuesto, a la cálida sala Black Bourbon, que siempre nos da una gran acogida. Repetiremos con unos y con otros, seguro.

Texto y Fotos: Mar Fuertes

Agenda: León Primavera Rock Fest

Nueva fecha a tener en cuenta dentro de la agenda de festivales estatales. En apenas 15 días, el próximo sábado 21 de marzo tendrá lugar en la plaza de toros de León la primera edición del León Primavera Rock Fest, evento de nuevo cuño que contará con SÔBER, SAUROMMALAPUTAROCK CON ÑDRY RIVER más las formaciones locales CORVUS V y LIONSWAY como protagonistas.

Entradas para el público general y pase VIP disponibles a través del siguiente enlace a Woutick:
https://woutick.com/es/entradas/primavera-rock-fest

Crónica: Geoff Tate + Josh Watts + Sunset Blvd. (León 6/3/2025)

No todos los días ocurre que una auténtica leyenda de este mundillo como Geoff Tate se presenta a apenas una hora de casa. La que fuera voz de nada menos que Queensrÿche, banda clave en el desarrollo y posterior implantación del metal progresivo, se presentaba en León con un repertorio integrado por los grandes clásicos de la banda de Seattle. Nuestra presencia allí, aún a pesar de que el siguiente era “día de escuela”, tornaba en poco menos que ineludible. Carretera y manta, que diría aquél y en comandita con Nacho Asturias (Keep The Flame), qué podría salir mal.

Como es costumbre en esta casa, llegamos pronto. Trámites para los que (en ocasiones) uno ha de emplear más tiempo del esperado. Gajes del oficio, diría un clásico, pero que sin mayor demora en este caso nos permitieron finalmente desbloquear un escenario más: el Espacio Vías de la ciudad leonesa. Un recinto que, si se dan una serie de circunstancias favorables y el público responde, lo tiene todo para convertirse en punto de referencia en el noroeste peninsular.

Como día laborable que era, uno puede excusar que el público llegara tan con cuentagotas al recinto. La formación local Sunset Blvd, con quienes teníamos una cuenta pendiente desde el Lion Rock Fest de 2023 (crónica), fueron los encargados de inaugurar la velada. Quinteto con voz femenina al frente que dispuso un heavy hard al gusto de los más clasicómanos. Firmes en la inicial “Revenge”, que enlazan con “Heartbreaker”, el clásico de Pat Benatar, donde José Triskel tiene un percance durante el solo. Resuelto eso sí con prontitud, el típico cable que se suelta sin que uno acierte a encontrar los motivos.

Me gustó la diversidad que le insuflaron al set. Porque mientras el medio tiempo “Sea Of Clouds” transita entornos más oscuros, “Jim Beam” desciende hasta los setenta con buen tino. “Una lenta”, anunció entonces su vocalista Luz García, y la banda procedió efectivamente con la tranquila “Summer Memories”, de la que me agradó su trazo en crescendo y que, pienso, descubrió a los mejores Sunset Blvd. Era una ocasión de oro para ellos, con buenos amigos abajo del escenario, y supieron aprovechar el rato del que dispusieron. Por ahí quedaron buenos duelos solistas, Luz mandando a la gente al suelo y las presentaciones de rigor. Supieron sudar (también sangrar, literalmente hablando, en la figura del batería Héctor G. Mayorga) y cumplir con un papel nunca fácil.

Le llegaba el turno entonces a Ivory Lake. O más bien, a su integrante principal Josh Watts, quien acústica en mano y en solitario irrumpía por el Espacio Vías para anunciarnos, en un más que decente castellano, que su banda no podía estar hoy (por el jueves) en León. “So fuck it”, comentó irónico, y procedió con un set que a buen seguro pilló con el pie cambiado a la mayoría.

Y es una pena porque al chico se le ven buenas hechuras. De carisma y buena voz parece ir sobrado. Un timbre de lo más agradable al oído. Y a tenor de lo visto redaños para enfrentar una situación como esta tampoco le faltan. El de Sheffield, de hecho ex batería de la propia banda de Geoff Tate, entregó una tranquila “Pillows” mientras uno se preguntaba cómo sonaría un corte como este en su versión eléctrica. La música en vivo ni es una biblioteca ni debería serlo nunca. Pero aún así, uno no termina de entender a la gente que va a los conciertos… a charlar. Sea como fuere y volviendo a Ivory Lake, desde luego no fue este el show más animado que hemos cubierto en esta casa, pero aún en su orgánica desnudez nos picó lo suficiente el gusanillo como para seguir bien de cerca al joven músico.

Son las 21:50 cuando suena la intro y llega el plato fuerte de la noche. De la puesta en escena, desnuda de toda clase de monitores, llaman la atención el gran telón de fondo y esa batería de platos eléctricos. También una formación que, a falta de teclista, cuenta con tres guitarras de manera simultánea sobre el escenario. Se va la intro y el sexteto enfrenta “Empire” para gozo absoluto de los presentes. Tate, camisa abierta, gorro y gafas, pareció bastante cómodo ya desde el comienzo, risueño incluso, sabiendo modular su voz sin excesos, que ya habría tiempo más adelante, pero sacando brillo de ese timbre tan particular y característico.

El sonido, aun en primeras filas, era estupendo. Equilibrado pese a lo nutrido de la formación y con pegada. Geoff Tate se desvivió animando a la gente en “Desert Dance” y sus chicos, sobrados de talento, dieron la impresión de estar pasándolo en grande ya desde estos primeros envites. El primer cambio de tercio llega con “I Am I”, que desata alguna de las guitarras más crujientes de la noche. En “Sacred Ground” quien ruge, o mejor dicho, desciende hasta tonos más oscuros es el propio Tate, dejando a las claras el gran momento de forma que atraviesa. Los coros de dos de sus guitarras, también del bajo, sumaron y de qué forma aquí.

Es entonces cuando el de Seattle echa mano del saxo y nos entrega “Thin Line”. La imagen con el saxo en las manos, el gorro, las gafas, las cadenas y el pañuelo poco o nada tenía que ver con la de aquél Tate que apabullara allá por los ochenta y noventa. Su voz, en cambio, parece no haber perdido un ápice de brillo y carisma de los años dorados de Queensrÿche. Huelga decir que el público de León respondió aquí y la banda supo devolver ese cariño con unas interpretaciones de gran nivel. Pequeño speech de Geoff porque había que coger algo de aire antes del gran clásico: “Operation: Mindcrime”. Oés del público aquí, que visto el nivel de eficacia técnica de la banda de Tate no era para menos. Se puede argüir que parece mentira que hagan falta hasta tres guitarristas para suplir a todo un Chris DeGarmo pero pocas dudas caben del desempeño de los chicos.

Sobre todo porque ya digo que dieron la impresión de disfrutar con lo que hacían. Pues llega “Breaking The Silence” y las sonrisas que uno observa arriba del escenario compiten con la fuerza con la que grita el Espacio Vías, entregado ya sin remisión al músico estadounidense y su banda. Buenos adornos aquí del batería y un duelo solista de gran nivel. Esto concierne más a la parte gráfica, pero qué juego dieron los tres guitarras de la banda. Ejecutando riffs y solos a gran nivel y buscando siempre la interacción con la gente. Desde luego buen ojo el de Tate a la hora de elegir compañeros de viaje. Claro que en esas llega “I Don’t Believe In Love” y el recinto poco menos que se viene abajo. “NM 156”, de aquél “The Warning” de 1984 sin duda pasa más inadvertida. Sirve en cualquier caso para destapar la cara más cruda de la banda, alimentando así la diversidad del set. Batería enmascarado ahora y otra sección solista para el recuerdo.

Esa vena un tanto más oscura prosigue a lo largo de “Screaming In Digital”, con la voz ahora filtrada de Geoff Tate al comienzo. Tanto él como su banda se movieron, con total suficiencia, en todos los registros planteados. Pero el de Seattle se reserva un pequeño speech sobre su amor por la tecnología. También sobre lo de crecer en los ya lejanos años ochenta. Y ya fuera por el pequeño parón, o por el propio ímpetu del frontman, lo cierto es que el mejor Tate emerge aquí para una deslumbrante rendición de “Walk In The Shadows”, con el vocalista dando ya muestras de esa voz torrencial que le convirtió en un verdadero icono del icono del género. El público coreó el riff inicial de “Another Rainy Night” y se entregó ya sin medida al sexteto. Cabe decir que el comportamiento de la gente y salvo algún exaltado, que casi siempre hay, fue estupendo. En “Jet City Woman”, de hecho, supo llevar en volandas a la propia banda, creando uno de los mayores momentos de comunión de toda la jornada.

Tate se permitió otra pequeña charla aquí. Esta vez sobre el hecho de que, el pasado año, apenas estuvo once días en casa. Sesenta y tres países visitados, se dice pronto, y bromeó con que mucha gente “se ha casado con esta canción, ha nacido con ella, ha sido enterrada o incluso concebida con ella” (acompañando de un elocuente gesto con ambos brazos). Era el turno, claro, de “Silent Lucidity”. Se hizo entonces una calma en la cual las pregrabaciones vinieron a adquirir un mayor peso y Tate optó por llevarla adelante sin mayores excesos ni otro derroche que no fuera el de la enorme clase que atesora.

Se fueron entonces para después volver y enfrentar unos bises que comienzan con una particular re interpretación del “Welcome To The Machine” de unos tales Pink Floyd. La tourné solista aquí, iniciada por James Brown y su llamativo sombrero, fue de las más vibrantes de todas cuantas ejecutaron. León (y una buena representación asturiana) bramó con “Take Hold Of The Flame” y Geoff hizo lo propio durante una “Queen Of The Rich” para la que el norteamericano dejó alguno de sus agudos más imposibles. Un cierre por todo lo alto para un show muy milimetrado y sin apenas sorpresas, pero en el que tanto banda como vocalista rayaron a un nivel altísimo. La gran ovación final así lo atestigua. Es cierto, puede que echara en falta un tema como “Eyes Of A Stranger”, pero siendo esa la mayor pega, os podéis hacer una idea del nivel que ofrecieron. Repetiría en cualquiera de las dos citas restantes del tour sin dudarlo un ápice. Sensacionales.

Nos recogimos en lo que tardamos en guardar nuestros bártulos, quedaba carretera por delante y de ahí que abandonáramos el recinto a la mayor brevedad. Por ello quería reservarme este párrafo para saludar a la marabunta de amigos, de León y también de Asturias, que se dio cita en el Espacio Vías. Sin duda fue una noche que tardaremos en olvidar. Ojalá que a InterTour Music Agency y etinproduccions les hayan salido los números porque de verdad que poco más se le puede pedir al recinto. Si las circunstancias nos son propicias, tened bien claro que volveremos por allí. Agradecidos como siempre por las facilidades que se dispusieron en favor de la confección de esta crónica, ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Agenda: Geoff Tate en León

A través de InterTour Music Agency y etinproduccions, Geoff Tate, voz en la formación más emblemática de los pioneros progresivos Queensrÿche, recalará en nuestros escenarios durante el mes de marzo. Inmerso en la gira «The Big Rock Show Tour 2025», interpretará temas clásicos de dicha etapa. El tour consta de paradas en Barcelona, Madrid, León, Pamplona, Segovia y Santiago de Compostela.

La parada en la capital vecina tendrá lugar el jueves 6 de marzo en el Espacio Joven Vías con la formación local Sunset Blvd. como banda invitada y la formación británica Ivory Lake, proyecto personal del batería Josh Watts, con pasado en el grupo de un Geoff Tate que llegará a León acompañado por Bruno Sa (Angra) a los teclados, Dario Parente (Headless) y James Brown (Mark Daly & The Ravens) a las guitarras, Jack Ross (Mark Daly & The Ravens) al bajo y Daniel Laverde (Mark Daly & The Ravens) a la batería.

Entrada anticipada 30€ + gastos disponible a través del siguiente enlace:
https://bipbipticket.com/home/geofftate_leon

Entradas físicas en Discos LizardPub Black BourbonTaberna Misericordia

Tyketto broche de lujo para el Lion Rock Fest

El cierre al cartel de la segunda entrega del Lion Rock Fest tenía lugar el pasado domingo durante el concierto de Winger en La Riviera madrileña. Con una verdadera explosión de alegría era recibida la noticia de la suma del combo neoyorquino Tyketto al cartel del festival leonés.

De nuevo un plantel de banda de lujo para una segunda edición que volverá a hacer las delicias de los amantes del hard rock y los sonidos melódicos. La cita con la banda liderada por Danny Vaughn, TREAT, HARDLINE, THE NIGHT FLIGHT ORCHESTRA, PERFECT PLAN, JADED HEART y HACKERS tendrá lugar el 9 de noviembre en el Palacio de Congresos y Exposiciones de León. Entrada anticipada disponible en www.lionrockfest.com.

Crónica: The Wizards en León (17/5/2024)

Si la montaña no va a Mahoma, Heavy Metal Brigade cruza el Negrón. Había muchas ganas de conocer de primera mano las evoluciones en vivo del quinteto The Wizards. Su más reciente “The Exit Garden” pasó con nota por nuestras reseñas y la cita, un viernes en la leonesa Babylon, era la más cercana a nuestra base de operaciones en el corazón de Asturias. Así pues y como tantas otras veces, carretera y manta que diría aquél.

Conocíamos a la Babylon de nuestro anterior paso por la ciudad con motivo del flamante Lion Rock Fest (crónica) y lo cierto es que registraba un buen aspecto pasadas ya las diez. Su pequeño escenario no iba a dar para muchas alegrías pero el sonido que despliegan The Wizards tras superar la intro no podría ser mejor dadas las circunstancias.

La banda se muestra segura sobre el escenario. Sin grandes alardes, serios y focalizados en cada riff de ese estupendo “The Exit Garden” con el que arrancan la velada. Su frontman Ian Mason carga con buena parte del peso escénico del grupo. Anima, se encara a la audiencia, grita, salta, baila, pasea el pie de micro sobre nuestras cabezas, nos empapa en agua y todo sin dejarse apenas un verso por el camino.

El sonido que desplegaron a pura Gibson SG, roja una, blanca otra, ya digo que no pudo ser mejor. Con un siempre poderoso Rickenbacker en manos de Baraka Boy completando el trío de cuerdas, “Full Moon In Scorpio” volvió a evocarme al mejor Danzig como ya ocurriera con las distintas escuchas a la versión de estudio. “Vuelta a los días de gloria”, anunció Mason, momento en el cual la banda recuperó la más heavy “Odinist” de su álbum de 2017. Destacó Dave O. Spare aquí, atacando con firmeza pero también con pasión su pequeño kit de batería.

“… en mi caso es un placer volver a tocar en casa” proclamaba Mason antes de una de mis favoritas de la velada, no otra que “Oniros”, del álbum que venían presentando, y que la gente recibió de muy buena gana. “Deal With The Witch” entrega quizá a los Wizards más alucinados de la jornada mientras el pie de micro sufría para aguantar los envites del inquieto Mason. Y aunque en el fondo sean animales muy distintos, las comparaciones con “nuestro” Michael Arthur Long (Drunken Buddha, Secta) fueron una de nuestras comidillas del pasado viernes. Desde luego que sus evoluciones al frente de The Wizards no pasaron desapercibidas. Y es que había allí mucho amigo de la banda y desde luego se notó.

Para cuando le llega el turno a “Holy Mountain Mind”, los chicos son todo sudor e intensidad. Vibra la Babylon al unísono con ese estribillo redondo como pocos. Fundamentales esos coros de Jorge, así como los buenos solos que dibujó ya no aquí sino durante toda la noche. Desde luego venían con los deberes hechos y se notó. “Crawling Knights” dio por fin un descanso a los chicos cuando llevábamos ya unos cuarenta minutos de show. No está mal. Entregó además la mejor cara de The Wizards como intérpretes mientras el calor en aumento nos avisaba de cómo la temporada de salas va poco a poco dejando su paso a los grandes festivales veraniegos que están por venir. Pero aquí quedaba aún mucha leña que cortar. Y es que al fin y al cabo “si ni la Audiencia Nacional ni las drogas han podido con nosotros…”.

Halftones To Eternity” descamisa a Mason y nos ofrece esta vez la cara más chulesca y vacilona del combo radicado en Bilbao. Y mientras que la efervescente “Equinox Of Fire” ya pinta a que se va a quedar en el setlist en futuras giras, “V.O.I.D. (Visions Of Inner Death)” muestra verdaderas hechuras de clásico consolidado para ellos. El final con “Stardust”, con público y banda al unísono, dibujó amplias sonrisas en nuestros rostros. Con todo el cariño hacia la Babylon, desde luego una banda llamada a ocupar recintos de mayor tamaño.

Al fin y al cabo comentaba algo parecido en la crónica de Grima. Los rusos apuntan a que en próximas giras coparán recintos de mayor tamaño y será gracias a sus buen hacer sobre el escenario pero también debajo de él. A pico y pala, los rusos se van ganado su espacio. The Wizards tienen las canciones y, visto lo visto, también el directo. ¿Falla algo entonces o se conforman con citas como las del viernes? Quizá y como dijera el propio Mason en un momento del set: “sois todos una panda de capitalistas”.

En cualquier caso y como cierre a esta crónica agradecer a Susana por la compañía y enviar un abrazo al bueno de José Triskel. Y como siempre: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz