Reseña: Black Bomber «Heading To Hell» (Coedición 2025)

Heading To Hell” es el nuevo álbum de Black Bomber. Fue grabado, mezclado y masterizado a caballo entre mayo y septiembre del ya extinto 2025 en los estudios Infosound (Toral de Merayo, El Bierzo). Con un diseño gráfico de Gabriel Gallego y fotos de Marta Viña, el trabajo fue editado por Demons Records, Discos Macarras, Quebranta Records, Vinilako y Violence In The Veins. Forman la alineación berciana Javi LesPaul y Pedro Megatherion en guitarras, Isi Gallego en baterías, Julio Blackening al bajo y Migui Albatross tras el micro.

El tema título “Heading To Hell” ya deja clara la premisa. Un ritmo casi marcial, un riff sencillo pero con gancho, esa voz aguardentosa de Migui Albatross y mucho mal café. Un primer corte directo, pegadizo, con el bajo de Julio Blackening crepitando en todo momento y un solo hábil y efectivo. Al igual que con muchos cortes aquí presentes, no puedo decir que me sorprenda en lo que a composición se refiere. Tampoco que me desagrade o aburra el resultado. Al contrario.

Además porque la producción que entrega este nuevo trabajo está a la altura de las circunstancias, con la dosis justa de suciedad. Es algo que salta ala vista en esta más pesada “Lords Of War”, con la banda adoptando un avanzar más a medio gas y donde Migui Albatross parece más que cómodo. Sí que llama ahora mi atención la sarta de riffs que entregan Javi LesPaul y Pedro Megatherion. Es un corte, no obstante, algo constreñido por lo rácano de su duración. Sea como fuere, actitud no les falta y, por ahí, a uno no le queda otra que rendirse.

En “Whisky Priest” retornan esos ritmos más vivarachos. El riff, ahora sí, tiene un gancho de mil demonios. Y me gusta el modo en que Migui Albatross ha trazado estos estribillos. También lo altísimo que se encuentra ahora el bajo de Julio Blackening. Hay giros interesantes, también buenos coros o un punch más melódico camino del solo. Atractiva y bien construida, no obstante el corte más extenso de los once, son los Black Bomber más interesantes. Llevando su clásico sonido motörheadiano un par de pasos más allá y, pienso, saliendo airosos del envite.

De la más festiva “Rock´n´roll Today, Hangover Tomorrow” emanan no obstante unas guitarras más gruesas, que vienen a crear un curioso contraste con ese tono más desenfadado que deriva de la composición, en particular de su inequívoco estribillo. Es un corte de esos que entran a la primera y parecen creados con el directo como fin último. Aún pareciendo ese su propósito, aprecio los buenos riffs que dibuja. También el interesante solo que antecede al epílogo. Y aunque no sea esta una banda que destaque por liarse la manta a la hora de jugar con las estructuras, al menos aprecio cuando son capaces de construir cortes de tanto gancho como este. Fue uno de los adelantos y no cuesta entender los motivos.

Pero sin abandonar ese sonido clásico, sí que sorprende el prólogo de “The Hollow Soul” por la cierta épica que emana de él. Más cuando entra el riff de las estrofas, no muy lejano de unos Status Quo pasados por la coctelera Kilmister. Es por ahí que surge otro de los cortes más llamativos del álbum. Siempre entre dos aguas, entretenido y cargado de buenos solos. Donde parece que nada sobra ni tampoco falta. Otra de mis favoritas.

Y “You´re Wrong” no va a la zaga. De nuevo en la versión más trotona de la banda, me agrada la construcción de sus estrofas. También lo sencillo, directo, incluso lacónico de sus estribillos. Apenas tres minutos y medio de un rock bien construido, con el grado justo de mal café y donde anida un solo vistoso, quizá el más cuidado de todo “Heading To Hell”, amén de un epílogo descosido y de lo más juguetón. Puede que tú estés equivocado. Black Bomber desde luego no.

Rot In Jail” puede ser la más orgullosamente Lemmy de las once. Migui Albatross está especialmente grave tras el micro ahora, mientras que las guitarras trazan otro riff de no poco gancho, que parece posar sus miras en los Motörhead más primigenios, pero que se eleva en un tramo central con otro solo a la vez vistoso y lúcido. Un corte atractivo, si bien algo constreñido por los apenas tres minutos que marca en el reloj.

En “Politicians” primero juego a reconocer a los políticos, valga la redundancia, que suenan durante el prólogo. Los Aznar, Rajoy (es el vecino…), Zapatero, Trump… En lo estrictamente musical es otro riff ágil, solidario a una base rítmica bien empastada (atención al mayor brío en estribillos) y que en su crítica acerada y directa no oculta buenos detalles melódicos, amén de una (doble) ración solista de lo más vistosa. Otra de esas entregas directas y a la yugular tan habituales en los bercianos.

From The Ashes” casi parece más cerca del thrash más primigenio con ese avanzar casi marcial que despliega. Corte de revoluciones altas (¿Alguien dijo Rat-zinger?) y que, sin abandonar ese impulso tan Motörhead, ofrece un color algo distinto dentro del álbum. Y aunque no puedo decir que alcance a impresionarme, sí que aprecio de muy buena gana el solo de su tronco central. Mal café marca de la casa en cualquier caso.

Mad Dog” no le anda lejos a su inmediata predecesora. Me gusta la línea de batería que Isi Gallego propone aquí. También el duelo solista, tan Judas Priest, que ocupa su tronco central. Un corte breve, apenas dos minutos y medio, con la banda en un registro en el que parece de lo más cómoda.

Para el cierre queda esta “Debajo Del Bar”, con Migui Albatross virando ahora a la lengua de Cervantes para un último corte apoyado en el que puede ser el riff más diferente de todos cuantos caben en este nuevo trabajo. Un cierre cuya escritura se adhiere casi punto por punto a su canon habitual, con el añadido de su indisimulado guiño bien a Saxon (“Princess Of The Night”), bien a Metallica (“Seek And Destroy”) en la sección solista. Buen broche…

… para un álbum que no hace por esconder sus influencias más directas. Al contrario. Por ahí trabajos como éste no siempre resultarán del gusto de la mayoría. Orgulloso disco de género, me agradan esos (contados) virajes más thrash que asoman en varios cortes. La selección de riffs me resulta interesante, también la solista. Javi LesPaul y Pedro Megatherion brillan con luz propia en muchos momentos a lo largo del tracklist. Hay rock and roll, mala leche y poco lugar al sosiego. Derrochan actitud mientras construyen un discurso con tan pocas concesiones como preciso y directo. Que sea así por muchos años.

Texto: David Naves