En octubre del pasado 2024 veía la luz a través de Maldito Records «Just Heavy Metal» el debut en solitario de Javi «Paxta» Navarro, voz de U.T.M.,Valhalla y AD Eternum entre otras bandas. El próximo sábado 24 de mayo tendrá lugar su presentación oficial en Asturias vía parada en el avilesino Paseo Malecón con los localesIn-Sanity como invitados.
Grabado en los Chromaticity Studios con Pedro J. Monge a los mandos se trata de un álbum conceptual cuyas letras hablan diferentes temas relacionados con el metal. Desde el clásico enfoque épico de la música a la dificultad de las mujeres metaleras para tocar en una banda, pasando por la hermandad y energía que se respira en los festivales o el sentimiento que despierta la música en sus propias carnes. Toda una oda a la música y al metal.
Curiosa triada la que se planteó el pasado viernes en la ovetense Lata De Zinc con los locales Caballo Moldavo y The Magus acompañando a los madrileños de Sun Of The Dying. Hard rock y metal dándose la mano para alegrar (o no) nuestros sufridos corazones. No era el único evento de la jornada. Otra fecha rebosando oferta. Pero el debut en nuestra tierra del combo doom terminó por desequilibrar la balanza.
Así pues rumbo de nuevo a la capital para encontrarnos con la llamada del establo. El de Caballo Moldavo iba a ser un show algo especial, como demostró ya el hecho de que mutaran momentáneamente en quinteto para la intro. Kalari Geest aportó teclados primero y dio pie después a “Réprobos”, un corte que se ha convertido ya en pura idiosincrasia moldava. Arrancando siempre “de frente” y con las pilas bien cargadas. En el “Blues Del Innombrable” hay un buen solo por parte de Lionel Hooves. Reverendo G. Throat incluso se paseó por entre la gente. Muchos y buenos amigos abajo del escenario, la ocasión lo merecía.
“El Pantano” enfanga consecuentemente a la Lata. El equino desciende su pegada y magnifica el arrastre. Al final los sets de Caballo Moldavo resultan interesantes por diversos. Comandados siempre por el inquieto Reverendo, apoyados por la fiable base rítmica de Jhonny Liver (batería) y el Hermano Lynnot (bajo). Que no mordían, aseguró el propio Reverendo. No al menos con mala intención, pensó alguien entre el público. “El Cuervo” emprendió entonces el vuelo para que el Caballo se arrastrase por el fango. Buenos coros de Hooves aquí y una banda que apareció por la capital en buena forma.
Aún tuvieron tiempo de introducir una novedad, “El Valle”, de nuevo con Geest arriba del escenario. La voz moldava había aprovechado para agradecerle que les salvara en su visita a tierras gallegas, haciéndose cargo del bajo con apenas dos ensayos. El tema nuevo, por cierto, parece seguir donde lo dejara aquél Ep “Réprobos” de 2021, si bien sorprendió con un puente que se cuenta ya entre lo más elegante que les hayamos escuchado. Volviendo al mencionado Ep, “Misa Negra” pudo ser fácilmente una de mis favoritas por su parte. Muy redondos aquí. Para el cierre quedaron los debidos agradecimientos y esa “Green Machine” de Kyuss sobre la que han trotado en tantas ocasiones. Expectantes ante el nuevo material.
La oscuridad se iba a cernir entonces sobre la Lata De Zinc. El elegante doom / death de los madrileños Sun Of The Dying pisaba la capital asturiana con la pretensión de escudriñar nuestras almas y purgar nuestros pecados. Formación al completo, seis músicos arriba de las tablas, pero la seguridad que otorga el contar con Ovana a los mandos de la nave. Termina la intro y “The Tide” ya da muestras de esa pesada elegancia en la que se manejan. Eduardo Guilló se agarró al micro para dar una verdadera lección de cómo afrontar estas líricas sin perder un ápice de emotividad ni tampoco de fuerza. Tan furioso en los tonos más rotos y descosidos como seguro en los más limpios. A destacar igualmente los buenos coros que dejó ya aquí el guitarra Daniel Fernández. Entiende uno que su propuesta puede no ser del gusto de una mayoría. Pero nadie puede negar hoy que la afrontaron cohesionados y con total convicción.
El inicio bronco de “The House Of Asterion” pone a prueba los cimientos de la Lata. Diego Weser percute tras baterías y proyecta la banda hacia su versión más compacta. Sorprende, eso sí, cuán inmersivos se tornan más adelante, transitando su conocido doom metal hasta las fronteras del gothic. Sin imposturas ni ataduras. De forma natural y con la confianza por las nubes. “A Cold Unnamed Fear” puede ser una de mis favoritas de su (aún escasa) discografía. Guilló brilla de nuevo aquí, al tiempo que Daniel Fernández y Roberto Rayo dejaban riffs hábiles a lo largo de una de sus composiciones más interesantes. Parcos en palabras, la música fue la verdadera protagonista. Así pues en “Monolith” acertaron a conjugar el doom más pesado con una carga ahora más atmosférica. Surgen entonces los Sun Of The Dying más emocionales. Valga la redundancia. Su directo magnifica las sensaciones que su música produce. Cualquiera que estuviera en la Lata el pasado viernes podrá dar fe.
Guilló se deshizo entonces del pie de micro. Y una vez con el llamativo micrófono en sus manos, encaró la que sería la recta final del set. Las de “Black Birds Beneath Your Sky” pueden ser las estrofas más desgarradas (desgarradoras) de todo el set. Partiendo desde la elegantísima introducción al piano, “White Skies And Grey Lands” puede pasar por uno de sus cortes más distinguidos. También más melancólicos. Y ya es decir. El propio Guilló da de rodillas en el suelo mediado el corte, sumando un pequeño plus de teatralidad a la descarga. Para el final quedaría “From The Dead Stars”, de su debut de 2017 “The Roar Of the Furious Sea”, y en el que la banda lograría un equilibrio entre teclas y guitarras casi perfecto. “Vaya gordura” exclamó alguien tras de mí en un momento dado. No seré yo quien le contradiga. Mucha ruidera en ese epílogo, abandono del escenario inclusive, y una banda que convenció en su primera venida a Asturias. Ojalá no sea también la última.
De la fuerza melancólica de Sun Of The Dying a la diversión de The Magus, la noche iba a dar un giro de ciento ochenta grados. Ouleia, punta en blanco esta vez, (“fumata blanca, chavales”, exclamaría) comandó una noche más a los hard rockeros asturianos. Y así, “Rock’s For Pussies” ya demostró que el sonido iba a estar a la altura del par de bolos precedentes. Redondeada por el buen solo del también Malverde Tamo, la sensación ya de inicio fue la de estar ante una buena versión del quinteto. Ellos enlazaron un tema tras de otro. El reloj imponía su habitual tiranía y no había segundos que perder. Aún así no se olvida Ouleia de las maracas para “Type 2”. Tampoco de buscar la implicación con quien tiene delante.
El guitarra rítmico Ernesto, que en su día fuera miembro de The Punishers, parece uno de esos tipos que realmente disfruta con lo que hace. En “Fester”, tanto él como quienes le acompañan arriba de las tablas están entregando la versión más potente, cruda incluso, de su habitual rock and roll. Un rock orgullosamente orgánico y old school. Ya digo que hubo pocas pausas. En una de ellas aprovechó Ouleia para dejar los habituales agradecimientos. En “Like A Hammer” suenan muy rotundos. Aquí destacó el solo, pie al wah, que dejó Tamo. La base rítmica de un Laria (que dejaba coros de tanto en cuanto) y el batería Bronco resultó tan fiable como siempre. La propia Ouleia brilla en “Pills”, que deja de paso otro de sus estribillos más reconocibles y gancheros.
Así las cosas, a buen seguro agradecieron el cierto descanso que supone “Dead Eyes”. “Woman” fue una noche más pura auto reivindicación. La Lata se arrancó por palmas y llevó en volandas al quinteto. Si un show se mide por el grado de implicación de la gente, desde luego que el combo hard rock aprobó a su nuevo paso por la capital. La voz de The Magus bromeó entonces con que “Weirdo” había dejado de ser su tema favorito de la banda. Según sus propias palabras, ha cedido el puesto a “Hair”, su obra más reciente, que rebusca en las esencias del rock más clásico, sólo faltaba, para que el futuro se les abra de par en par sin olvidar el pasado. A término, Ernesto echó mano del micro de Laria. “Sabéis que no hablo nunca”, exclamó, aprovechando a continuación para acordarse de su ex compañero en The PunishersCharlie Günner. Porque todo recuerdo a su figura es poco.
Quedaban pocos minutos para la medianoche y un par de cortes en el set. “Punished By God”, con Tamo dejando un solo a puro tapping y Ouleia de rodillas al final. “No por nada pero esto ye heavy metal” dejaría dicho Laria. Encararon entonces “Shinin’”, con la frontwoman del quinteto buscando una vez más el engarce con la gente y cerrando la que fue otra buena jornada para ellos. Siempre tan fiables como divertidos. Mientras queden The Magus habrá motivos para abandonar el nido y abrazar el rock and roll.
A nadie se le escapa que fue una noche de contrastes. La Lata, semana a semana, sigue reivindicando su lugar dentro del panorama de salas asturianas. Una noche más buen sonido y mejor trato. Es un gusto para nosotros aparecer por allí siempre que los idus lo permiten. Por nuestra parte nada más que mandar un saludo a las tres bandas, también a los buenos amigos con quienes departimos antes, durante y después y ya saben: nos vemos en el siguiente.
La programación para el segundo trimestre del año del Factoría Sound también colgará el cartel de «No Hay Billetes«. El próximo paso por laFactoría Cultural avilesina de cuarteto tejano DUEL y los japoneses ELECTRIC EEL SHOCK cerrarán un nuevo éxito del ciclo de conciertos.
Nacidos en el 2015 Duel recalarán en Asturias liderados por Tom Franks (ex Scorpion Child) para defender en vivo su quinta obra de estudio «Breakfast (with) Death«, donde vuelven a dejar patente su querencia por el proto metal, el heavy metal de los 70’s, la psicodelia y una marcada actitud punk.
El trío japonés por su parte presentará su nuevo álbum «Heavy Metal Black Belt«, editado en marzo del pasado 2024 a través de Double Peace Records. Reconocidos por sus explosivos conciertos y la personal mezcolanza que ofrecen de heavy metal, garage y punk rock prometen no dejar a nadie indiferente.
La programación no se detiene aquí, el tercer ciclo ya tiene confirmado el paso por Avilés del dúo country/swing italiano Lovesick y las hardrockeras austriacas Vulvarine, banda invitada en el reciente gira europea de Thundermother. Nacida en el 2020 la formación presentará en la Factoría su nuevo disco «Fast Line» editado este mismo año vía Napalm Records.
Veinte años después Obús anuncia la reunión de su formación original para una única fecha en directo. Un exclusivo concierto el 13 de diciembre en el Palacio de Vistalegre de Madrid.
Fortu Sánchez, Paco Laguna, Juan Luis Serrano y Fernando Sánchez prometen un show especial, cargado de clásicos, sorpresas con una puesta en escena a la altura de su leyenda. Entradas disponibles a partir del jueves 15 de mayo al mediodía a través de Ticketmaster.
Servidor, aquejado durante la semana de un proceso estomacal, acompañado incluso por leves mareos, no las tenía todas consigo de cara al fin de semana. Pero Zålomon Grass venían a la ciudad y había que hacer el esfuerzo. El show, previsto inicialmente para el Tizón, recaló finalmente en un Bola 8 que acogería la parada asturiana del trío vigués. Venían en representación del estupendo “Trouble In Time” (reseña) y no dejaron títere con cabeza.
Lo primero porque el arranque, a puro gong, de “Ruins Of The Moderna Past” ya deja a las claras que el sonido va a estar a la altura de una banda como esta. Vibrantes ya en estos primeros compases, con un Gabriel Mckenzie cuya voz parecía más que en forma, y la base rítmica del bajo David Rodd y el batería Mauro Comesaña moldeando su acostumbrado rock and roll de hechuras clásicas. Valga la redundancia. “Heard It On The News” ofrece a unos Zålomon Grass más tendidos en lo que sería casi una máxima a lo largo del set: la alternancia entre cortes más nerviosos y otros más a medio gas. Aquí Rodd tendría un mínimo, casi fugaz percance con su cuatro cuerdas. Que esta nimiedad fuera el único borrón de toda la descarga creo habla a las claras del buen momento en que llegaron a tierras gijonesas. Y es que Mckenzie arranca el solo con el pie al wah y la banda parece entregar su mejor versión.
Tras los agradecimientos del propio vocalista a Silver, encaran “12 Labors”, que con el correr de las escuchas ha terminado por convertirse en una favorita de su último álbum. Con Rodd y Mckenzie encontrándose al frente del pequeño escenario primero y procurando una pequeña jam después. Apuntaló Comesaña en coros y el Bola 8 vibró con ellos. Enfrentaron entonces “Bad Combination”, que fuera segundo single tal y como comentó Mckenzie, quien nos había pedido que nos acercáramos lo más posible a su banda. Mucho gancho el que desplegó este riff, buenos coros de Rodd y Comesaña y, finalmente, uno de los solos con más feeling de todo el set.
“Somos Zålomon Grass y venimos desde Vigo”, comentó entonces el espigado vocalista, si bien alguien del público les recordó que en realidad desde Zamora, pues habían tocado allí en la jornada anterior. Era el turno del tema que da título a su último álbum, esa “Trouble In Time” y su inicio tendido y clásico, que contrastó con la mayor enjundia que desarrollaron después. Uno de los cambios de ritmo más marcados, también más hábiles, de toda la noche. Hubo un brindis por los amigos y el rock and roll. “El próximo tema se toca sin púa. Es más tranquilo y sexy”. Era el turno de “Private Show”, que ofreció su cara más blues rock y extrajo la mejor versión de un muy seguro Gabriel Mckenzie. Tenia un guión en mi cabeza con respecto al show y la pequeña paradiña en “Harder To Rise” o la versión más acelerada de “Too Late Now” fueron dos de las pocas salidas del mismo que se permitieron. La jam que procuraron aquí, la tremenda pegada de Comesaña en el tramo final. Por momentos daban la impresión de ser una banda llamada a hacer grandes cosas y a la que recintos como el Bola 8 se le quedarán pequeños más pronto que tarde.
El relativo descanso de “Contradictions” les vino bien a los chicos. Pasábamos ya de la hora y veinte de set y todavía tuvieron fuelle para entregar una rotunda “Groove To Prove”, que da con Rodd y Mckenzie de rodillas durante otra pequeña jam. La calma de ese pequeño escorzo vino a contrastar con el mayor fuelle que desarrollaron después. Buenos solos de un certero Mckenzie aquí, una máxima que se mantuvo durante toda la descarga. Quedaba la traca final, esto es, una “The Drill” donde Mckenzie y Rodd bajan mezclarse entre la gente. Un cierre frenético y adrenalítico, con el trío vaciándose a conciencia, y que fue el mejor testimonio del buen momento que atraviesan. De la tremenda proyección que tienen si es que aún queda algo de justicia en ese viejo invento que es el rock and roll. Feeling a raudales, grandes canciones y un directo a la altura.
A fe mía que mereció la pena hacer el esfuerzo. Heavy Metal Brigade estuvo en el anterior paso de por la región de Zålomon Grass (crónica) y esta nueva venida nos confirmó que estamos ante una verdadera banda de culto. Con apenas un par de discos en el zurrón pero un directo y una seguridad en lo que hacen que, ojalá, no caigan en saco roto. La pelota está en nuestro tejado. Mientras tanto ya saben: nos vemos en el siguiente.
Recibirán el cariño de un público siempre fiel al combo vasco y de una escena musical que en el año 2022 rendía homenaje a la formación afincada en Vitoria con la edición del álbum tributo «Intoxikación Asturika«, descarga gratuita aquí, compuesto por 19 bandas de nuestra escena underground.
Desde la cercana Pola de Lena, Blast Open ultiman la publicación de su nuevo disco de estudio tras girar en los último días por España y Portugal junto a la leyenda del thrash norteamericana Vio-Lence (crónica).
Por su parte Me Fritos And Gimme Cheetos remarcará el carácter festivo del evento con su divertida propuesta musical, el dar una vuelta de tuerca canciones super conocidas para adaptarlas al punk rock melódico, rápido, fiestero y para todo tipo de públicos. Llegarán a Mieres tras triunfar por todo lo alto en la última edición del festival Viñarock.
Horarios oficiales: Apertura De Puertas 20:30 horas Me Fritos And The Gimme Cheetos 21:00 horas Blast Open 22:00 horas Soziedad Alkoholika 23:15 horas
Entrada anticipada 15€ a través del siguiente enlace a Entradium, 18€ en taquilla. Venta física disponible en:
Con la Plaza de La Libertad de Mieres como centro de operaciones el primer fin de semana de San Xuan tendrán lugar las actuaciones. La programación de carácter gratuito, arrancará el viernes 13 de junio con el ciclo de conciertos 33600: – Ethiva 21:30 horas – Moura 22:45 horas – Repugnance 00:00 horas
La jornada del sábado 13 de junio llegará el turno para el festival Mieres Underground con los siguientes protagonistas: Katovit 21:00 horas Bronca 22:00 horas Break The Senses 23:00 horas Onza 00:00 horas
Habrá también actividades complementarias en la jornada sabatina como un mercadillo y la tradicional comida en la calle y sesiones DJ.