Crónica: Geoff Tate + Josh Watts + Sunset Blvd. (León 6/3/2025)

No todos los días ocurre que una auténtica leyenda de este mundillo como Geoff Tate se presenta a apenas una hora de casa. La que fuera voz de nada menos que Queensrÿche, banda clave en el desarrollo y posterior implantación del metal progresivo, se presentaba en León con un repertorio integrado por los grandes clásicos de la banda de Seattle. Nuestra presencia allí, aún a pesar de que el siguiente era “día de escuela”, tornaba en poco menos que ineludible. Carretera y manta, que diría aquél y en comandita con Nacho Asturias (Keep The Flame), qué podría salir mal.

Como es costumbre en esta casa, llegamos pronto. Trámites para los que (en ocasiones) uno ha de emplear más tiempo del esperado. Gajes del oficio, diría un clásico, pero que sin mayor demora en este caso nos permitieron finalmente desbloquear un escenario más: el Espacio Vías de la ciudad leonesa. Un recinto que, si se dan una serie de circunstancias favorables y el público responde, lo tiene todo para convertirse en punto de referencia en el noroeste peninsular.

Como día laborable que era, uno puede excusar que el público llegara tan con cuentagotas al recinto. La formación local Sunset Blvd, con quienes teníamos una cuenta pendiente desde el Lion Rock Fest de 2023 (crónica), fueron los encargados de inaugurar la velada. Quinteto con voz femenina al frente que dispuso un heavy hard al gusto de los más clasicómanos. Firmes en la inicial “Revenge”, que enlazan con “Heartbreaker”, el clásico de Pat Benatar, donde José Triskel tiene un percance durante el solo. Resuelto eso sí con prontitud, el típico cable que se suelta sin que uno acierte a encontrar los motivos.

Me gustó la diversidad que le insuflaron al set. Porque mientras el medio tiempo “Sea Of Clouds” transita entornos más oscuros, “Jim Beam” desciende hasta los setenta con buen tino. “Una lenta”, anunció entonces su vocalista Luz García, y la banda procedió efectivamente con la tranquila “Summer Memories”, de la que me agradó su trazo en crescendo y que, pienso, descubrió a los mejores Sunset Blvd. Era una ocasión de oro para ellos, con buenos amigos abajo del escenario, y supieron aprovechar el rato del que dispusieron. Por ahí quedaron buenos duelos solistas, Luz mandando a la gente al suelo y las presentaciones de rigor. Supieron sudar (también sangrar, literalmente hablando, en la figura del batería Héctor G. Mayorga) y cumplir con un papel nunca fácil.

Le llegaba el turno entonces a Ivory Lake. O más bien, a su integrante principal Josh Watts, quien acústica en mano y en solitario irrumpía por el Espacio Vías para anunciarnos, en un más que decente castellano, que su banda no podía estar hoy (por el jueves) en León. “So fuck it”, comentó irónico, y procedió con un set que a buen seguro pilló con el pie cambiado a la mayoría.

Y es una pena porque al chico se le ven buenas hechuras. De carisma y buena voz parece ir sobrado. Un timbre de lo más agradable al oído. Y a tenor de lo visto redaños para enfrentar una situación como esta tampoco le faltan. El de Sheffield, de hecho ex batería de la propia banda de Geoff Tate, entregó una tranquila “Pillows” mientras uno se preguntaba cómo sonaría un corte como este en su versión eléctrica. La música en vivo ni es una biblioteca ni debería serlo nunca. Pero aún así, uno no termina de entender a la gente que va a los conciertos… a charlar. Sea como fuere y volviendo a Ivory Lake, desde luego no fue este el show más animado que hemos cubierto en esta casa, pero aún en su orgánica desnudez nos picó lo suficiente el gusanillo como para seguir bien de cerca al joven músico.

Son las 21:50 cuando suena la intro y llega el plato fuerte de la noche. De la puesta en escena, desnuda de toda clase de monitores, llaman la atención el gran telón de fondo y esa batería de platos eléctricos. También una formación que, a falta de teclista, cuenta con tres guitarras de manera simultánea sobre el escenario. Se va la intro y el sexteto enfrenta “Empire” para gozo absoluto de los presentes. Tate, camisa abierta, gorro y gafas, pareció bastante cómodo ya desde el comienzo, risueño incluso, sabiendo modular su voz sin excesos, que ya habría tiempo más adelante, pero sacando brillo de ese timbre tan particular y característico.

El sonido, aun en primeras filas, era estupendo. Equilibrado pese a lo nutrido de la formación y con pegada. Geoff Tate se desvivió animando a la gente en “Desert Dance” y sus chicos, sobrados de talento, dieron la impresión de estar pasándolo en grande ya desde estos primeros envites. El primer cambio de tercio llega con “I Am I”, que desata alguna de las guitarras más crujientes de la noche. En “Sacred Ground” quien ruge, o mejor dicho, desciende hasta tonos más oscuros es el propio Tate, dejando a las claras el gran momento de forma que atraviesa. Los coros de dos de sus guitarras, también del bajo, sumaron y de qué forma aquí.

Es entonces cuando el de Seattle echa mano del saxo y nos entrega “Thin Line”. La imagen con el saxo en las manos, el gorro, las gafas, las cadenas y el pañuelo poco o nada tenía que ver con la de aquél Tate que apabullara allá por los ochenta y noventa. Su voz, en cambio, parece no haber perdido un ápice de brillo y carisma de los años dorados de Queensrÿche. Huelga decir que el público de León respondió aquí y la banda supo devolver ese cariño con unas interpretaciones de gran nivel. Pequeño speech de Geoff porque había que coger algo de aire antes del gran clásico: “Operation: Mindcrime”. Oés del público aquí, que visto el nivel de eficacia técnica de la banda de Tate no era para menos. Se puede argüir que parece mentira que hagan falta hasta tres guitarristas para suplir a todo un Chris DeGarmo pero pocas dudas caben del desempeño de los chicos.

Sobre todo porque ya digo que dieron la impresión de disfrutar con lo que hacían. Pues llega “Breaking The Silence” y las sonrisas que uno observa arriba del escenario compiten con la fuerza con la que grita el Espacio Vías, entregado ya sin remisión al músico estadounidense y su banda. Buenos adornos aquí del batería y un duelo solista de gran nivel. Esto concierne más a la parte gráfica, pero qué juego dieron los tres guitarras de la banda. Ejecutando riffs y solos a gran nivel y buscando siempre la interacción con la gente. Desde luego buen ojo el de Tate a la hora de elegir compañeros de viaje. Claro que en esas llega “I Don’t Believe In Love” y el recinto poco menos que se viene abajo. “NM 156”, de aquél “The Warning” de 1984 sin duda pasa más inadvertida. Sirve en cualquier caso para destapar la cara más cruda de la banda, alimentando así la diversidad del set. Batería enmascarado ahora y otra sección solista para el recuerdo.

Esa vena un tanto más oscura prosigue a lo largo de “Screaming In Digital”, con la voz ahora filtrada de Geoff Tate al comienzo. Tanto él como su banda se movieron, con total suficiencia, en todos los registros planteados. Pero el de Seattle se reserva un pequeño speech sobre su amor por la tecnología. También sobre lo de crecer en los ya lejanos años ochenta. Y ya fuera por el pequeño parón, o por el propio ímpetu del frontman, lo cierto es que el mejor Tate emerge aquí para una deslumbrante rendición de “Walk In The Shadows”, con el vocalista dando ya muestras de esa voz torrencial que le convirtió en un verdadero icono del icono del género. El público coreó el riff inicial de “Another Rainy Night” y se entregó ya sin medida al sexteto. Cabe decir que el comportamiento de la gente y salvo algún exaltado, que casi siempre hay, fue estupendo. En “Jet City Woman”, de hecho, supo llevar en volandas a la propia banda, creando uno de los mayores momentos de comunión de toda la jornada.

Tate se permitió otra pequeña charla aquí. Esta vez sobre el hecho de que, el pasado año, apenas estuvo once días en casa. Sesenta y tres países visitados, se dice pronto, y bromeó con que mucha gente “se ha casado con esta canción, ha nacido con ella, ha sido enterrada o incluso concebida con ella” (acompañando de un elocuente gesto con ambos brazos). Era el turno, claro, de “Silent Lucidity”. Se hizo entonces una calma en la cual las pregrabaciones vinieron a adquirir un mayor peso y Tate optó por llevarla adelante sin mayores excesos ni otro derroche que no fuera el de la enorme clase que atesora.

Se fueron entonces para después volver y enfrentar unos bises que comienzan con una particular re interpretación del “Welcome To The Machine” de unos tales Pink Floyd. La tourné solista aquí, iniciada por James Brown y su llamativo sombrero, fue de las más vibrantes de todas cuantas ejecutaron. León (y una buena representación asturiana) bramó con “Take Hold Of The Flame” y Geoff hizo lo propio durante una “Queen Of The Rich” para la que el norteamericano dejó alguno de sus agudos más imposibles. Un cierre por todo lo alto para un show muy milimetrado y sin apenas sorpresas, pero en el que tanto banda como vocalista rayaron a un nivel altísimo. La gran ovación final así lo atestigua. Es cierto, puede que echara en falta un tema como “Eyes Of A Stranger”, pero siendo esa la mayor pega, os podéis hacer una idea del nivel que ofrecieron. Repetiría en cualquiera de las dos citas restantes del tour sin dudarlo un ápice. Sensacionales.

Nos recogimos en lo que tardamos en guardar nuestros bártulos, quedaba carretera por delante y de ahí que abandonáramos el recinto a la mayor brevedad. Por ello quería reservarme este párrafo para saludar a la marabunta de amigos, de León y también de Asturias, que se dio cita en el Espacio Vías. Sin duda fue una noche que tardaremos en olvidar. Ojalá que a InterTour Music Agency y etinproduccions les hayan salido los números porque de verdad que poco más se le puede pedir al recinto. Si las circunstancias nos son propicias, tened bien claro que volveremos por allí. Agradecidos como siempre por las facilidades que se dispusieron en favor de la confección de esta crónica, ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Crónica: Decadent Metal Fest (Avilés 22/2/2025)

Nace un nuevo festival de metal en Asturias. Siguiendo la estela de Otero Brutal Fest y Wolfest ovetenses: el Decadent Metal Fest.

¿El creador? Rafa Howler (Outreach, Flat Earth Society), guitarra en World Of Decay, banda local anfitriona en la sala avilesina Paseo Malecón. Con Txeffy a los mandos, garantizando la buena calidad del sonido.

A las 18 horas ya se podía pasar y disfrutar de las últimas pruebas de las bandas degustando cervezas a 1€. Teniendo que salir de nuevo al frío, hasta las 19 horas no empezaría la sangre. Alegremente pregunté “¿Es aquí la boca del lobo?” y tras comprobar que sí, me adentré canturreando…

Siempre es difícil salir los primeros, los ánimos aún fríos del público, la gente buscando su espacio…le tocó esta difícil labor a la banda logroñesa de hardcore thrash, Stigma, con Miguel a la batería, Aritz a la guitarra, Ion al bajo, y Lucas a la voz. Tras un brindis con chupitos, para inaugurar la velada, arrancó, y lo hizo con fuerza: a sangre y fuego, la primera muestra de potencia que iba a imperar sin descanso durante toda la descarga. Además de comentarios aleccionadores para empezar a mover las filas: “Venga, vamos a pelear, hostia”, dando paso al tímido primer pogo de la noche.

Atacan sin piedad con temas como «Akelarre«, de Muerte Segura, su último EP, lanzado en 2020. En algún momento, bromas acerca de la guitarra “desafinada” acortan la distancia entre ambos lados del escenario. Cierran su descarga con todo el peso y la rabia de «Muerte Segura«, añadiendo «Grillete Mental» como bis. El frontman, como buen iniciador, tuvo unas palabras de agradecimiento para la organización y el público presente. Energía y caña en definitiva. Y una forma excelente de sacarnos del ensimismamiento inicial y lo huesos del sitio.

En segundo lugar, los anfitriones, World of Decay , banda de deathcore que presentó su disco debut, el EP Four Paths Throug Hell, editado en 2023. Con Rafa Howler y Alejandro «Mr. Champy» Díaz a las guitarras, Óscar Risanchez (Diligence) a la batería, Kotard (Nazgash, Strigon, Eisenkreuz) y Flo (Rorshack, Tarabika) a la voz. Mientras los compañeros se preparaban en el escenario, Flo se sentó tranquilamente al borde y empezó a departir, micro en mano, con los allí presentes, felicitándose por no tener que pelear con cables y trastos. Y permitiendo que el público interviniese con valiosas aportaciones. Una vez preparados, brindan con chupitos, en una entrevista reciente para los compañeros de Noche De Lobos, Rafa confesaba ser su ritual contra el miedo escénico. Flo, en esta misma entrevista, bromeaba prometiendo intensidad con frases aleccionadoras tipo “te vamos a romper el culo” “recibirás una ostia en la cara, vas a participar en el concierto te guste o no”, y efectivamente…bueno no, no nos rompieron nada pero sí que hubo intensidad y densidad, voz apisonadora cuya inspiración es Phil Anselmo (vocalista de Pantera). Sonaron temas como «The Fucking Road«: donde brilló el solo de Howler, con la peculiaridad de que nunca lo hace de la misma manera.

Flo bajó varias veces a mezclarse, cantar, pogear con los presentes, está a gusto entre la gente, y nosotros con él. No fue el único, durante toda la noche, componentes de distintas bandas participaron activamente entre el público, durante las descargas de sus compañeros de cartel, señal del buen ambiente reinante y del hermanamiento entre bandas, un logro para el festival.

Era el turno de la propuesta, para mí, más sorprendente de la noche: Cockoroch, banda de slam death metal de Murcia compuesta por Nyria Thunder al bajo, Leo Dato en los parches y Carlos Ferreira aka Achokarlos a la guitarra y voz. Presentan su último trabajo «Carrot Skull» (EP 2024) Temáticas irreverentes como el vegecidio (las plantas también tienen sentimientos, caray) arrancaban las ganas de fiesta.

El frontman meciéndose con el sonido sostenido por el bajo y la batería. Sonidos guturales se combinan con gruñidos porcinos y silbidos…sonrisas y ganas de juerga. Se echó de menos el outfit más animal de la banda, temas como «Circle Pig« clamaban por Cerdo Persona, alter ego de Archokarlos. Desenfado y potencia. Estupefactantes. La peculiaridad de su merchan: cd’s ya firmados, a la compra añadían un encantador obsequio: un sobre cuidadosamente decorado, con una piruleta, pegatinas del último disco, una tarjeta comercial de Nyria como tatuadora (@nyriathundertatts) y unos consejos para cuidar los tatuajes.

Pasado el ecuador del festival, seguimos descendiendo círculos…

De la irreverencia de Cockorock pasamos a la profundidad de Mano De Piedra, grupo de Vigo con músicos provenientes de bandas como Supa Scoopa, Sem Resposta, N.O.T., Carcomedhi; que combina stoner, hardcore, metal, hard rock , crust… Con Nano Galez (voz, guitarra), David Durán (voz principal, batería), Fran Álvarez (bajo, coros) y Mano García (guitarra, coros). Combinaron con contundencia temas de su primer trabajo «Mano De Piedra» (2017) y de su último álbum «Today’s Ashes» (2019) con temática profunda: la decadencia humana, la transición de la luz a las sombras y el final del viaje.

Se me antojaba cierta gravedad, quizá por contraste con la anterior banda. Un cambio de tornas que se agradece y da coloratura al desarrollo de la velada. Debido al pequeño escenario, el bajo y las guitarras formaban un muro infranqueable entre nosotros y David Durán, “behind man” lo llamaría. Me atrajo especialmente «Ancient Gods«, tema inicial de «Today’s Ashes» que inaugura el primer acto: The Shadows te lleva a dejarte balancear por la cadencia de las guitarras por donde ellas quieran llevarte.

Cierran el Decadent Amenaza (antes Amenaza De Muerte, lo componen Rafa Garabal (batería), Héitor Pose (guitarra), Mario Blanco (bajo) e Iván Ponte (voz). No es la primera vez que los cimientos de la Malecón son puestos a prueba por esta banda. Entre otros, temas de su penúltimo trabajo «False Prophets» (2017) presentado en esta misma sala en abril de 2019, siendo semifinalistas ese mismo año de la W:O:A Metal Battle. También de «Huulet» (2021), su quinto y último trabajo hasta la fecha.

Sobrios atuendos, quizá para focalizar la atención en el sonido: uniformada camisa para guitarra, batería y bajo, el frontman con camisa negra remangada e inusual y bello tatuaje en el brazo… Los acólitos (incluida) rendidos al trance creado por la voz de Ponte y la coreografía de la banda. Contundencia de una pesada losa negra cerrándose sobre nosotros. Una vez terminada la descarga, agradable primera vez que me ofrecen, con una amplia sonrisa, el setlist sin yo pedirlo. Especialmente cuidado: fuentes con un diseño artístico, marca de agua, el nombre del festival y la fecha…detalles muy a valorar, como dice un compañero, detalles que suman.

Profundas y potentes voces guturales, infiernos desatados poblaron la Malecón haciendo pensar sabe Dios qué a cualquiera que pasara por la acera de enfrente de la ría. Muy buenas sensaciones de esta primera edición de la Decadent. Caras agradablemente conocidas, y visitas de apoyo como la buena gente de Aneuma y de Brutalfly entre otros. Calidez, buen rollo y ganas generales de comedia. Puedo decir que he sobrevivido a mi primer concierto de slam doom metal con todos los huesos en su sitio, la cámara intacta, y apenas un poco despelurciada. Haber sido rescatada, por algún compañero, de más de una vorágine incipiente y de verme, en mi despiste, repentinamente rodeada por algún que otro circle pit. La gente ha sido respetuosa a pesar de haber estado bastante en medio con la cámara, y de los lógicos niveles de alcohol en sangre, muestra de la verdadera naturaleza personal y del espíritu del festival.

En esta primera, esperemos que de muchas, edición, cinco bandas como cinco bombas de racimo han reventado y tirado a la ría a la Malecón. Hemos tenido que volver a nado sorteando escombros. Por último, saludar a las caras conocidas y felicitar a las bandas, a la sala, al público por el ambiente conseguido. Agradecer especialmente a Rafa Howler su amabilidad y todas las facilidades brindadas. Y felicitarle a él y al resto de la organización por el éxito de la edición.

Texto y Fotos: Susana Alberich

Agenda: Onza + Fuet! en Gijón

Reconocidos en la pasada gala de los Premios Amas como los autores del mejor disco rock cocinado en Asturias en el 2024, el quinteto hardcore/rock Onza realizará cumplida presentación de «Segundo Aliento» en directo el próximo viernes 14 de marzo en la gijonesa Sala Acapulco.

Editado en noviembre del pasado 2024 el segundo trabajo de estudio de Onza se grabó en el mes de mayo en Ovni Estudio con producción y mezcla obra de Pablo Senator y masterizado por Daniel Muñoz Ritcher.

La cita contará con la participación de los madrileños Fuet! como banda invitada. Nacidos en el año 2000 presentarán en su primera visita al Principado sus nuevas composiciones. Entrada anticipada online 15€ a través del siguiente enlace:
https://www.wegow.com/es/conciertos/concierto-onza-gijon

Agenda: Soundcrush + Whipping + Unexpectance en Oviedo

Nueva fecha en vivo para el combo groove Soundcrush dentro de la presentación de «The Hunt» su nueva obra de estudio (reseña). La cita que tendrá lugar el próximo viernes 7 de marzo en la ovetense Lata De Zinc contará con la participación de los thrashers catalanes Whipping y la renovada agrupación melodeath local Unexpectance.

Un mes después de su salida la mercado, «The Hunt» tendrá su correspondiente presentación en Asturias. Desde Girona aterrizarán en la capital del Principado Whipping para estrenar algunos de los temas que formarán parte de su próximo disco. Inmersos también en labores de estudio se encuentran Unexpectance para dar continuación al estupendo «Vortex» que despacharon hace ahora 3 años, por lo que aprovecharán su paso por la Lata De Zinc para seguir engranando la llegada de Pablo «Vaan» Fernández a la formación.

Entrada anticipada 10€ a través del siguiente enlace:
https://www.wegow.com/es/conciertos/soundcrush-whipping-unexpectance-en-la-lata-de-zinc

Agenda: Handsome Dick Manitoba + Leather Boys en Oviedo

Dick Manitoba, vocalista en la encarnación más reconocible de la formación proto-punk The Dictators y desde 2005 a 2012 en los legendarios MC5, regresará a los escenarios asturianos el martes 13 de mayo. La cita tendrá lugar en el ovetense Gong Galaxy Club y contará con Leather Boys como banda invitada.

Acompañado por el bajista Michael Butter (Exodus, Jetboy), Cray Bertshorst (Ruffians, Laaz Rockit) y Frank Meyers (Streetwalkin’ Cheetahs, FEAR, Trading Aces) a las guitarras y Scotty Slam (Circus Of Power, The Stoning) a la batería dará buen repaso a su trayectoria en la formación afincada en New York y su trayectoria en solitario, cuyo último trabajo de estudio «Born In The Bronx» data del 2019. Una extensa gira estatal que cuenta además con paradas en:

Viernes 9 de mayo – Gruta 77 (Madrid)
Sábado 10 de mayo – Lemon Rock (Granada)
Domingo 11 de mayo – Porta Caeli (Valladolid)
Lunes 12 de mayo – Boogaloo (Cáceres)
Miércoles 14 de mayo – Because (Castellón)
Jueves 15 de mayo – Upload (Barcelona)
Viernes 16 de mayo – 16 Toneladas (Valencia)
Sábado 17 de mayo – TNT Blues (Alicante)

Entrada anticipada online 20€ a través del siguiente enlace:
https://salagong.com/evento/handsome-dick-manitoba/

Kingdom Of Rock: Horarios Oficiales

El festival navarro Kingdom Of Rock desvela los horarios de su primara entrega. El evento nacido con la premisa de acercar cada año a Pamplona a las mejores bandas nacionales e internacionales que tendrá lugar en el Navarra Arena el próximo sábado 8 de marzo trae consigo el retorno de MANOWAR a los escenarios estatales, su último paso data del 2012.

Apertura de Taquilla: 17 horas
Apertura de Puertas: 18 horas
Electrikeel 18:15 horas
Freedom Call 19:15 horas
Doro 20:45 horas
Manowar 22:45 horas

Accesos:
• Acceso a Gradas: Puerta A
• Acceso a Pista: Puerta B
• Acceso para Palcos, Butacas Premium y PMR: Puerta C

Entradas online disponibles en www.navarrarena.com

Crónica: Karolina Reaper + Söax (Langreo 22/2/2025)

Cuesta renunciar a planes que se plantean a tiro de piedra de casa. La Sala Telva congregaba en La Felguera a Karolina Reaper y Söax, con los que además teníamos una cuenta pendiente, y así la cita tornó en ineludible.

De irónico título para un tema apertura, “Me Voy De Aquí” inaugura la descarga de Karolina Reaper cuando faltan quince para las nueve. Poca gente de inicio, aunque la sala iría recibiendo correligionarios de manera paulatina, ávidos del rock and roll clásico del cuarteto. Un rock que parece ganar enteros en su encarnación en vivo con respecto a sus grabaciones de estudio. Sensación que se certifica conforme José Morán, voz de la banda, se cuelga la Telecaster para “Lado Oscuro”. “Postureo” viene alimentada por un riff del que cuesta despegarse. Además Mike Rodríguez, SG roja mediante, dejaba un buen solo de guitarra aquí. Lo cierto es que se veía a una formación muy cómoda sobre las tablas, jugando en casa como lo estaban haciendo, y por ahí supieron ganarse su espacio.

La Chica De La Curva” me recordó a lo mejor del rock español de los ochenta. La nota de color aquí la pondría Morán con su armónica. También el bajista Guillermo Díaz, ayudando en coros. Un medio tiempo de corte algo más melancólico pero que deja un cuidado cambio de ritmo en su parte final. “Noche De Verano” enganchó con la Telva, que se puso de pronto a dar palmas mientras que, riff mediante, me dejaba una vibración un tanto más sureña. Sutil, pero suficiente para diferenciar a este corte del resto. Como algunos ya sabréis si seguís a la banda en redes, este iba a ser el último show con ellos de su batería Chencho Glenniac, por lo que esta era una noche un tanto especial. Como especial es el arranque y todo lo demás en “Walden”, composición reposada y a la vez distinta al resto de temas que nos brindaron.

Por ahí la banda fue construyendo un set diverso, cayendo a veces en una calma sin mojigaterías y, ya digo, adquiriendo un mayor peso en su traslación al directo. “Clase Obrera” de hecho nos devuelve a los Karolina Reaper más vibrantes. El riff aquí ni podría ser más elemental ni tampoco tener más gancho. Mike, pie al wah, dejó otro buen solo de guitarra. Entonces y de boca de José Morán, supimos que llegaba “la hora del recreo”, que se tradujo un pequeño set de versiones, adaptadas al particular sonido Reaper, siempre con Guillermo llevando la voz cantante, y por el que transitan porciones de “Iron Man” (Black Sabbath), “Whole Lotta Love” (Led Zeppelin), “Blitzkrieg Bop” (Ramones) y “Killing In The Name(R.A.T.M.). Casualidades de la vida, Fer Espina & The Riders ya interpretaron esta última cuando pisaron esta misma sala con el equipo de Heavy Metal Brigade dando fe allá por 2023 (crónica).

Pero volviendo a lo que nos ocupa, “Adrenalina” puede ser uno de lo temas más redondos de todo el set. Pertenece a su primer disco y da un poco la medida de la banda que pueden llegar a ser. Feeling y sentimiento amalgaman el que podría ser mi corte favorito por su parte. Y mientras que la armónica vuelve para “Colegas”, con la banda de nuevo derrochando sentimiento, Chencho se atreve con un pequeño speech en una noche desde luego especial para él, permitiéndose incluso el detalle de felicitar el cumpleaños a su pareja. Para el final solo quedaba ya disfrutar de “Karma”, con Karolina Reaper en una encarnación vivaracha y disfrutona. Nos gustaron.

Llevábamos tiempo persiguiendo a la buena gente de Söax pero la agenda impone sus rigores y no fue hasta el pasado sábado que se dieron todas las circunstancias posibles para darnos de bruces con su rock contemporáneo y ecléctico.

Bailongo incluso, si se me permite la patada al diccionario. Y fíjate que el inicio del set con “Histeria” no puede ser más tranquilo y tendido. Un corte engañoso, que va mutando esa calma inicial en un rock con una marcada vocación de himno. Puede que a Adrián Muñiz le costara entrar al set. Todo lo contrario que un Juan Bertrand al que vimos disfrutar de lo lindo ya desde los primeros compases, subiéndose incluso al subwoofer para ejecutar desde allí el primero de los sus solos de guitarra. “When Light Is Put Away”, por rimar con otra banda del Principado, me recordó a la buena gente de Testaferros. Sin abandonar esa cualidad hasta cierto punto bailable de su rock alternativo, la banda desde luego sabe cómo armar cortes atractivos por diversos.

Ramón Prada, bajista de la banda, es en cierto modo el héroe en la sombra de Söax. Junto con el batería Ignacio «Witu» Cadenaba trama infecciosas bases rítmicas, amén de ocuparse de las programaciones e incluso de pequeñas líneas de teclado. Corazón de la particular propuesta del cuarteto. Cada vez más en su salsa, Adrián Muñiz entrega una estupenda línea de voz en “43 Sunsets”. Bertrand no quiso ser menos que su compañero aquí y dibujó otro buen solo desde su SG roja. Era la noche de mi favorita de la familia Gibson. Me agradó “Béla Tar”, de tanto en cuanto entrega una versión ahora más oscura, misteriosa incluso, del ecléctico cuarteto asturiano. “Come Together”, versión de The Beatles, puede ser lo más cerca que Söax están de sus compañeros de cartel (“telonero” me parece una palabra cada vez más fea).

Agradecidos”, que según nos contaron nació como un homenaje al rock patrio, a quien me recordó sin embargo fue a Muse. En las partes más limpias de Bertrand a ciertos momentos de U2 incluso. “Bueno ahora vamos a hacer un poco el payasete” anunció Muñiz. Y lo que ocurrió fue que comenzó a sonar “Gasolina”, el tema de Daddy Yankee que vino a propiciar el desembargo del reggaetón en nuestro país hace ahora más de veinte años. Toda vez sucede la pequeña broma inicial, lo cierto es que la banda ofrece su versión más bailable aquí. Tirando de tópicos, realmente dieron la sensación de estar disfrutando de lo lindo a estas alturas del set. “Frente A Frente”, composición original de Manuel Alejandro y que ya interpretaran Jeanette, Rocío Jurado o incluso Bunbury, ofrece una versión más apaciguada de la banda. Más seria incluso.

Pequeño respiro antes de entregarnos “Atalaya”, quizá uno de sus cortes más efervescentes, montado sobre otro de esos armazones híbridos tan idiosincráticos en ellos. “Bubbles”, original de una de mis grandes cuentas pendientes (Biffy Clyro) acaba con Adrián Muñiz bailando entre el público. Aún hubo tiempo de un doble recuerdo a los AMAS. Primero con “Mentís”, ganadora en 2023, que dejó las estrofas más pesadas de la noche. Segundo con “Cuento”, nominada para la edición de este año, y que llegó no sin que antes cupiera una petición de aplauso para los chicos de Karolina Reaper. Me atrevería a decir tiene uno de los estribillos más llamativos del set. Al final volvió a sonar Daddy Yankee y de nuevo pensé si no se nos estará yendo de las manos lo de disparar una canción (más o menos) chorra al final de los conciertos.

En cualquier caso dos opciones bien distintas para una noche de sábado de lo más agradable. El clasicismo de Karolina Reaper frente a la visión más contemporánea de Söax. Un público que disfrutó de lo lindo y una sala que supo extraer un sonido más que óptimo de ambas formaciones. Darles las gracias por las muchas facilidades dispuestas en favor de esta crónica y ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Alberto «Algar» García: Doble presentación en Asturias

Alberto García «Algar«, voz en la última encarnación de los hard rockeros madrileños Beethoven R. e integrante del espectáculo musical History Of Rock presentará su nueva obra de estudio «208» por partida doble en nuestros escenarios.

La primera de las citas tendrá lugar el próximo sábado 1 de marzo en el Bar Route 66 de Avilés. No será hasta el sábado 26 de abril en que el madrileño repita actuación en Asturias con la parada en el ovetense The Burlesque Club. Ambas actuaciones serán en formato acústico y acceso gratuito. El álbum que veía la luz en diciembre del pasado año cuenta con las colaboraciones de Bill Leverty (Firehouse), David Palau (Güru), Thomas Vikström (Therion), Brooke St. James (Tyketto) o los hermanos Bissonette (David Lee Roth, Joe Satriani). Mezclado y masterizado en Dallas por Rick Greenwood, ingeniero discípulo de David Prater, productor de los dos primeros discos de Firehouse o el «Images & Words» de Dream Theater entre otros.