Crónica: Baja California + La Desbandada (Gijón 16/3/2024)

Entradón en la Sala Acapulco para la presentación del nuevo álbum de Baja CaliforniaElectricidad” para una noche que terminó convertida en una de esas noches en que vuelves a casa con la sensación de que no se ha parido invento igual al rock and roll. No estaban solos los asturianos, acompañados para esta fiesta por La Desbandada, que se vinieron desde nada menos que El Vendrell (Tarragona) presentando a su vez su “Las Musas Siguen Bebiendo” del año pasado. La fiesta se adivinaba, pues, por todo lo alto.

Pero había runrún minutos antes de la descarga de los catalanes. La sala, que en la jornada del viernes había acogido la parada asturiana del reciente tour de Angra por la península, despertó ciertas dudas en lo que a sonido se refiere. ¿Cuestión puntual o algo falla? Lo cierto es que para cuando La Desbandada arremeten con los primeros acordes del tema que titula su último trabajo, las dudas se vienen abajo cual castillo de naipes ante una tormenta.

Fue nuestro primer contacto con ellos y lo que pudimos oír (y fotografiar) deja riffs y melodías sitas en un punto cardinal a medio camino entre Platero y Tú, Marea, Extremoduro o La Fuga que los chicos llevan adelante con cantidades ingentes de sentimiento y también de carisma. Y es que vimos muy risueño a Balta Hurtado, guitarrista y voz del cuarteto, con la inquebrantable seguridad que da creer en lo que estás haciendo. El cuarteto, armado con preciosas Gibson en guitarras y también bajo, debilidad personal de quien escribe, no podría haber sonado más clásico.

Y es que, como digo, lo que les pueda faltar en originalidad lo suplen con carisma, también buenos solos. Véase el que entrega Pere Pinto en una “Hoy Venimos A Morir” tras la que llegarían los obligados agradecimientos a los anfitriones de la velada. La banda seguiría enfrascada en su set, conectando con la audiencia, caldeando el ambiente que suele decirse, hasta que llega el momento de subir a escena a Manu, voz de Baja California, para formar dupla vocal en “Si Tiene Que Ser”.

La colaboración funcionó, claro, pero “La Luna Sigue Sola” se llevaría el gato al agua que suele decirse. Ambas nos parecieron puntos álgidos de un set que después, en su tramo final, se nos haría algo redundante. Que no aburrido. Se acordaron además de agradecer la tarea del técnico de sonido, algo que siempre es de agradecer, y toda vez hechas las debidas presentaciones se marcharon, tan empapados en sudor como sonrientes, para dejar paso al quinteto ovetense Baja California.

Pasan alrededor de veinte minutos cuando ¿Baja Autoestima? ¿Alta Mesopotamia? se suben al escenario de la Acapulco y, por tópico que pueda sonar, casi que ésta no se viene abajo. Había un calor y un cariño por parte del público hacia la banda asturiana que hacía mucho que no veíamos ni sentíamos en un concierto en sala. Otro tanto se podría decir de las muchas pancartas que serían mostradas a Manu y los suyos. Que nunca nos falte el buen humor.

Porque lo cierto es que, memes y chanzas al margen, Baja California son una banda de rock and roll con todas las letras. De los pies a la cabeza. Sets como el del sábado vienen a hablar bien del ingente curro que hay tras estas canciones. Así pues y con “Caída Libre” uniendo a músicos y banda ya desde las primeras estrofas, gozamos de una noche de rock de las de antes. De las buenas de verdad.

“Venimos a presentar nuestro nuevo disco”, proclama un entregado Manu Roz, esto es “Electricidad”. La banda compartió escenario allá por 2019 con los valencianos Uzzhuaïa y realmente es una rima ésta presente de manera sensible en sus canciones. Como presente está siempre esa sufrida tarima y el mucho juego que da a la hora de conectar con la audiencia. No falla nunca. Ya hace calor para cuando suena “Tiempo Suicida”, uno de los adelantos del nuevo álbum, pero es la más vacilonaHoy Toca No Dormir”, con Marco Antonio Guardado (batería) y Javier Hernández (bajo) introduciendo en solitario, la que termina por decantar la balanza en esta parte inicial del set.

Con el sonidazo del que estaban gozando, al menos en la primeras filas donde estábamos nosotros, por momentos da la sensación de estar ante una banda llamada a cotas mayores, algo que viene a refrendar el solazo de guitarra durante “20 Monedas”. “Reina De Hielo” termina con Manu Roz sentado en la tarima, buscando y encontrando el calor de un público, ya decimos, totalmente entregado.

Javi y Aaron, guitarras de la formación astur, dieron igualmente buen apoyo coral a Roz. También Hernández al bajo, y los chicos dejaron la sensación, siempre tan agradecida de cara al público, de creer fervientemente en lo que hacen. Aquello tan viejo de “es solo rock and roll pero me gusta” llevado hasta el último aliento. Por ahí que la banda no perdiese la ocasión de invitar a una más que buena amiga a escena, quién si no Lyla Swan, para “El Mago”.

Llegarían entonces las obligadas presentaciones, el paseo de Manu entre la gente, incluso el intercambio de instrumentos entre Aaron y Hernández. Pudimos ver a Javi con el slide en “Polvos Mágicos” y el talkbox en la muy celebrada “Dueños De La Noche”. Encarando ya el tramo final del set, huelga decir que la fiesta era de las grandes. En “La Cara B Del Rock” es el propio Javi Monge quien acaba a hombros de Manu, en una revisión asturiana de aquella mítica fotografía de Brian Johnson cargando con Angus Young y su inseparable SG.

Pero por si era poca la algarabía, los chicos de La Desbandada se unirían a Baja California para rendir sentido y festivo tributo astur-catalán a uno de los grandes nombres de nuestro rock como es Platero y Tú. Y es que sí, hay poco rock ‘n’ roll. No faltó el “Aguante”, desde luego. Aquí Manu contaría una pequeña historia sobre su primer encuentro con el género (curiosamente “Sleeping In My Car” de Roxette, banda que amé cuando todavía era un auténtico mocoso) y atacaría el cierre final, “Años Atrás”, visiblemente emocionado. Han demostrado ser profetas en su tierra, además tienen estrella y no podemos por más que desearles lo mejor de cara a esta gira que comienza.

Dos maneras muy distintas de entender el rock y sin embargo solidarias entre sí. Una sala llena hasta la bandera y dos grandes bolos más en la buchaca. Empezando por la descarga de Bio-Cancer + Sound Of Silence + Electrickeel, siguiendo con Cain’s Dinasty + Brutalfly y terminando con el objeto de esta crónica, esta tercera semana de marzo ha dejado no pocas razones para sonreír. Nosotros, como siempre, no podemos por más que agradecer a la promotora del evento por todas las facilidades, agradecer igualmente a Sergio Blanco el apoyo logístico y mandar saludos a las muchas caras con las que nos tocó departir antes, durante y después. Como he dicho en otras ocasiones sois legión y me vais a perdonar que no os nombre a todos. Nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Agenda: Jim Jones en Avilés

El músico británico Jim Jones (Thee Hypnotics, The Jim Jones Revue, Jim Jones And The Righteous Mind, Black Moses) retorna a los escenarios asturianos esta vez acompañado por una nueva formación a la que califica All Stars. La cita tendrá lugar en la renovada Sala Club del avilesino Centro Niemeyer el domingo 24 de marzo.

Presentará su nuevo lanzamiento discográfico «Ain’t No Peril«, ópera prima del proyecto nacido durante la pandemia junto a Gavin Jay al bajo, Elliot Mortimer como teclista, el baterista Chris Ellul y el veterano guitarrista Carlton Mounsher y que llegará al Niemeyer acompañado además de una sección de trompeta al completo. Grabado en Memphis bajo la batuta del reputado productor Scott McEwen, el álbum captura la esencia de la alquimia sureña.

Entrada anticipada 22€ disponible a través del siguiente enlace:
https://uniticket.janto.es/centroniemeyer/public/janto/main.php?

Reseña: The Electric Buffalo «Patrolman» (Boomerang Discos 2023)

Flamante ganador en la última edición de los AMAS en la categoría de mejor disco rock, iba siendo hora de que posáramos nuestras zarpas sobre “Patrolman”, el más reciente trabajo de The Electric Buffalo. La banda, que forman Álvaro Bárcena en voz y guitarras, Sergio Tutu al bajo, Wilón DeCalle en baterías y Sam “Stone” Rodríguez en teclados, se ha hecho acompañar esta vez de gente como Juan Yagüe con la acústica y el bouzouki, Cristina Gestido con la viola y la dupla Sil Fernández y Sil González en coros. Producido por el propio Tutu y adornado por el precioso diseño de Ossobüko fue puesto en circulación a través de Boomerang Discos.

Editado en formato vinilo, The Electric Buffalo dan la bienvenida a través de la elegante y bien trazada “You Know How”, con esos inequívocos acentos del teclado de Sam Rodríguez revistiendo toda la composición de un aire sureño tan real como arrebatado. La acomodada y a pesar de ello vibrante línea de batería de Wilón o el cuidado solo de guitarra de Bárcena que atraviesa el tronco central. Arranque de clase y buen gusto.

Aún sin abandonar del todo su vena más rockera, el tema título “Patrolman” vendrá a moverse por territorios más apaciguados y melancólicos. Medio tiempo en la más pura tradición del género, acompañado de un cuidadísimo videoclip obra de La Parrocha Estudio:

… y en el que la banda rinde sentido y merecido tributo a la figura del tristemente desaparecido Alejandro Espina, miembro fundador del combo asturiano. La línea “He never liked the farewell’s sound, maybe that’s why his heart got tired and drowned” (“Nunca le gustó el sonido de las despedidas, tal vez por eso su corazón se cansó y se ahogó”) es de una belleza y también una crudeza incontestables. Pelos de punta, lágrima en la mejilla. Llega uno a sentir la pérdida como propia. Haré mío un comentario que he leído en Youtube: “Precioso homenaje a Jandro. Seguro que estaría orgulloso”. No me cabe la menor duda.

Pero la vida sigue y qué mejor compañía que esta “Old Love”, con la banda arrastrando esa vena sureña sin estridencias, apoyando la racional línea de voz de Bárcena, tiñendo la composición de leves cambios de ritmo en lo que no deja de ser una pieza sencilla en fondo pero profundísima en alcance y feeling. De nuevo mucho sentimiento en cada acorde, suena muy a tópico, ya lo sé, pero me engancha la forma en que todo el corte fluye sin manierismos impostados ni artificios de ningún tipo. Todo para alcanzar ese gran solo de guitarra que anticipa el epílogo. Estupenda.

Tendido y muy cuidado el prólogo de esta “Souls With No Name” que vuelve a destapar a The Electric Buffalo en su versión más ligera. Que no acomodada. La composición va trazando un crescendo clásico en la más pura tradición de los mejores hermanos Allman acompañada de cuidados arreglos y apoyada en una cuidadísima línea de bajo, soporte fundamental a las partes más desnudas de distorsión. Los coros de ambas Sil que irrumpen mediado el corte, el omnipresente slide y la puerta a la improvisación que abre su largo cierre la convierten en otra de mis imprescindibles de “Patrolman”.

Así las cosas, “Craven” resulta mucho más terrenal en su acercamiento al blues rock más elemental. O al menos eso parece mientras circula por su prólogo. Lo cierto es que la composición deriva más adelante hacia terrenos más sureños, acompañados de uno de los riffs de más gancho de este nuevo álbum. Prolija en solos, me agrada sobremanera ese que anticipa el tronco central. Aún cuando goza de un estribillo de los que se pegan a la primera, en términos globales no me termina de resultar tan redonda como otros cortes dentro del tracklist.

New Rules” abre la cara B del vinilo a puro rock sureño. Hay grandes coros magnificando estos estribillos, un distinguido trabajo de producción por parte de Tutu y la sensación de que la banda se ha tomado todo el tiempo necesario para la construcción de este sexto corte. Sea ese el caso o no. Brilla aquí Sam tras las teclas, tanto en el solo como a la hora de acompañar las distintas estrofas. Hechuras clásicas para lo que no deja de ser otro derroche de equilibrio y buen gusto.

Love Overdose”, aun sin derivar del todo hacia un nervio más marcado, sí que entrega uno de los riffs más graves del redondo. En primeras escuchas sentía algo artificial ese avanzar a tirones. Lo cierto es que con el paso del tiempo mis sensaciones al respecto han ido cambiando y ahora me encuentro moviendo la cabeza al ritmo de estas estrofas tan cuidadas como eficaces. El tono más melancólico del puente anticipará un solo vibrante, sin alardes pero poderoso, en lo que no deja de ser otro ejercicio de puros equilibrio y balance. Si he de ponerle un pero, refiere este al soso fade out final, pero con eso y con todo uno de los grandes descubrimientos del álbum y otro de esos temas que han sabido ganarme con el correr de las escuchas.

The Raven” ahonda en esas pulsiones rockeras, aun cuando no deja de ser un medio tiempo armonioso y bien trazado. Cowbell mediante, la composición avanza a pequeños zancos, dejando entremedias el solo más alucinado de Sam Rodríguez, en contraste con el más acomodaticio solo que Bárcena sitúa tras él. Arrastra de pura clase el riff que comanda este penúltimo corte, donde de todos modos quizá eche en falta algo más de gancho. Disfrutable en cualquier caso.

La final “Walking Behind”, con Bárcena en su encarnación más amable, resulta todo un regalo. Un cierre adherido sin remilgo alguno al country, que nos devuelve al búfalo eléctrico más melancólico, obedeciendo por ahí a la más pura tradición del género. Tan sencilla como cuidada y agradable, deja en el oyente un poso a ratos amargo, a ratos optimista, y supone, en opinión de este modesto escribiente, otro de los grandes hallazgos dentro de “Patrolman”.

Se aleja, sí, del groso de discos que os salemos traer por aquí. Viene bien de vez en cuando hacer excepciones, oxigenar un poco el cerebro y abrir la mente a otros sonidos. Ya sea la sirvengonzonería de Ofensivos, el punk de Polemika, el rock urbano de Mala Reputación o esta amalgama de rock sureño, country y blues que The Electric Buffalo proponen para su nuevo álbum. “Más clase que una universidad” escribí como cierre de la crónica de su concierto con Mad Rovers hace ahora justo un año y diría que la frase sigue vigente en lo que a esta banda refiere. Destacan el muy sentido homenaje al compañero caído con la que titulan el álbum, la mecha larga de “Love Overdose” o la llamativa mezcla de pasión y orden que supone “Old Love”. Un muy buen disco si me preguntan.

Texto: David Naves

Lion Rock Fest 2024: Winger y Houston protagonistas de la presentación en Madrid

Tras las confirmaciones de Hardline, Perfect Plan, Jaded Heart y Treat como las primeras 4 bandas que formarán la segunda edición del Lion Rock Fest, la organización sorprende gratamente a propios y extraños con el anuncio del concierto presentación del festival en Madrid protagonizado por los norteamericanos Winger y la formación sueca Houston.

Fecha única en España para los de New York, la cita será el domingo 9 de junio en la Sala La Riviera. Los horarios serán los siguientes:

Apertura de puertas: 19 horas
Houston: 19:30 horas
Winger: 21 horas

Entrada anticipada 40€ disponible a través del siguiente enlace:
https://www.ticketmaster.es/event/39501

Agenda: Cherokee + Colmena en Avilés

Los vigueses Cherokee presentan en vivo su nuevo disco «III» en Asturias. La cita con el «No Hay Perdón Tour» será el próximo sábado 9 de marzo en la avilesina Sala Malecón y llegarán acompañados por los locales Colmena previo paso conjunto un día antes por la Groove de Portugalete.

Grabado en los estudios Área 51 con José Pineda en labores de producción, reseña aquí, con «III» la banda vuelve a abrazar el hard rock como bandera y destilar su esencia características a los años 80. Por su parte Colmena, que cuentan en sus filas con miembros de MarvelBrechaLeather BoysDrunken Buddha o Manifiesto presentarán los temas que formarán su ópera prima además de intercalar algunos clásicos atemporales del hard rock. Entrada anticipada con derecho a espicha y regalo a través del siguiente enlace:
https://entradium.com/events/cherokee-colmena-directo-sala-malecon-aviles

Entrada Vip solamente disponible online para 15 personas incluye vinilo de Cherokee y regalos. Puntos de venta física: Café Lord Byron y Bar Route 66 en Avilés, Librería Paradiso en Gijón y Rocket Rock’n’Roll Bar en Oviedo.


Agenda: Cain’s Dinasty + Brutalfly en Oviedo

Nacidos en el 2006 en Alicante Cain’s Dinasty se definen como vampiric horror metal. Liderados por el vocalista Rubén Picazo, al que muchos recordarán por su impactante paso por la edición española de Got Talent España hace ahora 3 años, presentarán en Asturias su último trabajo de estudio «The Witch & The Martyr» editado en abril del 2022. La cita será el viernes 15 de marzo en el ovetense Gong Galaxy Club y contará con los thrashers locales Brutalfly como banda invitada.

Con apertura de puertas a las 20 horas, el precio de la entrada anticipada es de 10€ a través del siguiente enlace:
https://entradium.com/events/cain-s-dinasty-brutalfly-sala-gong-oviedo

Crónica: Mortal Coil + Host (Oviedo 1/3/2024)

Había cierta sensación de salto al vacío en la cita de este pasado viernes. Arribaban al Gong los gallegos de Narón Host, acompañando en su presentación en la capital asturiana a los locales Mortal Coil. Y es que poca era la información que teníamos de unos y otros cuando entrábamos de nuevo por las puertas de nuestro querido recinto ovetense, lo que hizo que nuestra incertidumbre fuese en aumento conforme iba entrando gente. Algo de lo que cabe congratularse es de la buena entrada que vivimos. Qué duda cabe que alguien hizo bien los deberes las fechas previas al evento pues aunque no me atreva a dar una cita estimada, desde luego no fueron pocos los tickets vendidos, ya fueran de forma anticipada o en taquilla. Mucho músico entre el público, además, lo que nos congratula enormemente, y una jornada que se dio más o menos como sigue.

Son las nueve cuando el quinteto gallego Host hace suyo el escenario de la sala Gong. Y lo hacen llenando el recinto de un metal orgánico, sin más florituras que las que propician bajo, batería, dos guitarras y la voz de un esforzado Madlame. “Panties In The Third Floor” supone el pistoletazo de salida de composiciones que vagan por un páramo indeterminado entre Corrosion Of Conformity, Down o Crowbar con bruscos giros hacia un thrash que, de tan enérgico, en ocasiones llega a lindar con el metal extremo.

Ahí se creció Madlame tras el micro, revistiendo los temas de una notable y ágil alternancia entre registros. Su voz puede recordar por momentos al Eddie Vedder más agrio. También perderse en tonos oscuros y profundos, sin perder nunca el foco y sabiendo buscar la complicidad de un público, por otro lado, receptivo a la propuesta de los gallegos. No podemos decir que sea la banda más activa sobre las tablas. Cierto es que el escenario tampoco da demasiado juego para una formación de cinco miembros. Destaca aquí la buena pareja que forman el Perpetual Borja García y Brais en guitarras y los buenos riffs y solos que dibujaron sobre las tablas.

“Vamos a tocar una balada” anticipa, claro, “Dégoût De Soi”, uno de los cortes más incendiarios y violentos de su setlist y quizá de los que mejor conectaron con el siempre frio e incluso distante público asturiano. Antecedió a “Mistfield”, instrumental donde algunos de los riffs no dejaban de recordarme a “The Call Of Ktulu” de los cuatro jinetes. Y de ahí al cierre los Host más brutos, culminando en una “Puta Situación” cabrona como pocas.

Sobre Mortal Coil, claro, eran muchas las incógnitas, aunque ya digo que al público pareció no importarle. Bandas de mucho más nombre y caché han pasado por nuestros escenarios sin registrar una entrada como la del viernes. Arrancan con una instrumental aún sin nombre, literalmente “Canción I” en el setlist, donde ya queda patente el metal de fuerte poso thrash por el que parecen sentir predilección en el seno de la joven banda asturiana. Idea que magnifica la primera de las versiones de la noche, no otra que “Inner Self” de los Sepultura del “Beneath The Remains”. Casi nada.

Con la ayuda inestimable de Pelayo al micro descerrajan “Pull The Plug” de los no menos seminales Death, para agrado de una audiencia que parecía disfrutar a lo grande. Gran ovación a término y tremendo mérito que, del amplísimo catálogo de clásicos de Megadeth, eligieran precisamente “Tornado Of Souls” del totémico “Rust In Peace”. El solo, llevado a cabo por el también vocalista Alex Kai, puso de relieve las habilidades del joven frontman astur.

Es el propio Kai quien quizá llegue un tanto justo durante su particular revisitación del “No Remorse” de los no menos imprescindibles Metallica, todo lo contrario que durante otro de los temas de factura propia, del mismo modo aún sin nombre, y que dejó pequeñas pistas del buen nivel como compositores que poseen, amén de por dónde pueden ir los tiros en una próxima e hipotética primera entrega discográfica. Sea como fuere, le llegó el turno a uno de mis cortes favoritos de Slayer, “South Of Heaven” y esa proverbial línea de batería del grandísimo Dave Lombardo. Padre de todos nosotros. Mortal Coil la solventan con oficio. Y aunque de nuevo echo en falta algo más de mal café por parte de Kai, lo cierto es que pocas pegas más se les pueden poner.

Turno para otra creación propia y después para que, por segunda semana consecutiva, viéramos a Txeffy sobre las tablas del Gong. Sin máscara esta vez, para un demoledor “Troops Of Doom” de Sepultura. Y en la semana en que hemos sabido que Lemmy Kilmister (Motörhead) tendrá una estatua en su Burslem natal, qué menos que cerrar con “Ace Of Spades”. Si además lo hacen con Lorena (Sküld) al micro, aunque fuera de modo totalmente improvisado, pues qué mejor. Un gra cierre, no podía ser de otra forma.

Cierto que lo disfrutamos. Cierto también que la juventud del proyecto perdona el alto número de versiones que conformaron su set. No sería la primera banda de la región que empieza haciendo versiones ajenas y termina fichando por un sello tan potente como Hammerheart Records. Así que por ahí paciencia, trabajo y esfuerzo. Después de todo los temas propios que nos mostraron el viernes no podrían tener mejor pinta y la banda parece dispuesta a comerse el mundo, damos fe.

Por nuestra parte solo queda agradecer una semana más al personal del Gong por su gran labor, sonido, luces, siempre se siente uno como en casa allí dentro, y mandar un afectuoso saludo a los muchos habituales con quienes intercambiamos impresiones a lo largo de la jornada. Más que nunca fuisteis legión y me vais a perdonar que no alcance a nombraros a todos y todas. Ya sabéis: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz