Enuff Z’ Nuff: Spain Tour 2024

Nueva gira internacional con parada en Asturias para el 2024. A través de Kivents, la formación norteamericana Enuff Z’ Nuff, liderada por el carismático Chip Z’Nuff, presentará en vivo su nuevo disco de estudio Finer Than Shin, publicado vía Frontiers Records hace hoy exactamente un año.

  • Miércoles 3 abril – Zaragoza (Sala Utopía)
  • Jueves 4 abril – Madrid (Sala Rockville)
  • Viernes 5 abril – Oviedo (Gong Galaxy Club)
  • Sábado 6 abril – Valladolid (Sala Porta Caeli)
  • Domingo 7 abril – Portugalete (Estudios Groove)

Compartirán tablas durante el tour con los madrileños Dusty Riders, que presentarán su primer álbum de estudio “Ride The Lion”, un compendio de rock sin artificios, crudo y directo. Entradas a la venta en los puntos habituales de cada ciudad y online a través de metaltrip.

Stone Senate: Spain Tour 2023

Calificados como la versión «heavy» de un cruce entre Lynyrd Skynyrd y The Allman Brothers Band, el quinteto afincado en Nashville Stone Senate recalará el sábado 9 de diciembre en la avilesina Sala Malecón dentro de su gira estatal.  Presentarán su tercer larga duración «Beetween The Light And Dark» publicado en el mes de mayo .

Martes 5 Diciembre – Barcelona (Razzmatazz 3)
Miércoles 6 Diciembre – Castellón De La Plana (Because Pop’n Roll)
Jueves 7 Diciembre – Santander (Sala Niágara)
Viernes 8 Diciembre – Zaragoza (Rock & Blues Café)
Sábado 9 Diciembre – Avilés (Paseo Malecón)
Domingo 10 Diciembre – Vitoria-Gasteiz (Urban Rock Concept)
Lunes 11 Diciembre – Liérnages (Cantabria)

La fecha asturiana tendrá como invitados a Colmena, formación hard rock de nuevo cuño, que cuenta en sus filas con miembros de MarvelBrechaLeather BoysDrunken Buddha o Manifiesto. Entrada anticipada 15€ en los puntos de venta física Café Lord Byron y Bar Route 66 de Avilés. Venta digital a través del siguiente enlace a Entradium:
https://entradium.com/es/events/cocncierto-stone-senate-colmena

Crónica: Kiss Experience + Tyrant (Gijón 3/11/2023)

No son muchos los tributos que cubrimos a lo largo del año en Heavy Metal Brigade pero surgió la posibilidad de ver a Kiss Experience y nos pareció una buena manera de entrar en calor para lo que nos esperaba en la jornada sabatina: nada menos que el Lion Rock Fest. Esa, claro, es otra historia.

Venían además acompañados de los locales Tyrant, a quienes por una serie de malditas circunstancias aún no habíamos tenido oportunidad de ver, por lo que al final decidimos poner rumbo a nuestra segunda casa en Gijón, o al menos una de ellas, que no es otra que la Sala Acapulco.

De acuerdo a la propia naturaleza de la noche, prometían los thrashers asturianos un set especial de versiones. Y en honor a la verdad hay que decir que se condujeron por cortes que, a priori, uno no esperaría de velada semejante. Porque arrancar con “Violent Revolution” sonó a poco menos que declaración de intenciones.

Quien más, quien menos echaría en falta una segunda guitarra que diera apoyo y consistencia, especialmente durante la sección solista. No obstante y por ahí, más fidedigna resultó “Fucking Hostile”, de unos tales Pantera, no sin que antes se ocuparan de nombrar al Mosh Pit, su bar en la gijonesa calle Vicaría. Ya que ellos no llegaron a tanto como a dar la dirección, quede aquí el apunte.

Tuvieron buen sonido. Hasta el tema propio que deslizaron les funcionó. También “Madhouse” de Anthrax o la más reciente “Prepare For Attack” de los thrashers de Denver Havok. Los pogos que vimos no fueron los más numerosos, a buen seguro no era el público más por la labor, pero quedamos a la espera de verles ya con un set propio el próximo 18 de noviembre en la Sala Cantora, también en Gijón.

A Kiss Experience, que irrumpen sobre el escenario a eso de las 21:14, hay que agradecerles al menos las molestias de uniformarse de arriba a abajo con maquillaje y atuendos lo más cercanamente posible a los Kiss originales. Que no son pocos los proyectos del estilo que ruedan por el estado y de vez en cuando dan la impresión de casi repudiar a la banda a la que reproducen.

Ya digo no fue el caso. Se ve en la puesta en escena pero también en lo cuidado del setlist propuesto. Un ramillete de temas que, más allá de la inicial e ineludible “Detroit Rock City”, se conduciría en primer término por ofertas menos esenciales dentro del repertorio como puedan ser “Deuce” o “Strutter”, ambas del álbum homónimo de 1974.

No faltan poses calcadas de cada uno de los miembros. En especial claro quienes toman el testigo de Gene Simmons y Paul Stanley respectivamente. Los gestos, la forma de buscar el contacto con el público, desde luego los chicos se tienen bien aprendido el papel. Y más allá de las reservas que a todos nos puedan provocar propuestas de este tipo, en honor a la verdad hay que decir que la gente se lo pasó en grande.

Palmas y coros al unísono durante una muy bien recibida “Do You Love Me” y de ahí en adelante, banda llevada en volandas por un público, cabe decirlo también, bastante diferente del habitual. Es lógico y de cajón que propuestas distintas convocan a públicos distintos. Pero fuera por la cita leonesa del día siguiente o por la propia naturaleza del evento, lo cierto es que apenas vimos ninguna cara que pudiéramos denominar como habitual.

Pero volviendo a lo que nos ocupa, Kiss Experience mantuvieron ese buen nivel a través de “God Of Thunder”, con el émulo de Stanley clavando cada inflexión de voz del neoyorquino. Algo que el público pareció agradecer con una de las grandes ovaciones de la velada. Y de aquí al final, una verdadera balsa de aceite. Porque cuesta resistirse a algo como “I Was Made For Lovin’ You”, máxime si no tienes que tragarte el discursito en tono de disculpa que dio el propio Stanley allá por 2008 en lo más alto del bilbaíno monte Kobetas.

I Love It Loud”, “Crazy Nights” o incluso “Lick It Up” del álbum homónimo de 1983 hicieron cumplida justicia a las originales. Con una banda aguantando el tipo y una sala ya muy entregada a la causa encararon el inevitable final con unas “Love Gun” y en especial “Shout It Out Loud” que servidor y quienes estaban a mi alrededor disfrutamos con los coros de fondo de un tal Michael Arthur Long (Drunken Buddha). Al final una buena noche, como digo con todas las reservas e incluso reparos que nos producen este tipo de propuestas y sin ser el aquí firmante el mayor seguidor de los neoyorquinos. Ni mucho menos.

Como siempre, vayan agradecimientos a la organización del evento por todas las facilidades y saludos al mentado frontman. Nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Lion Rock Fest: Actividades Complementarias

León será este fin de semana epicentro del rock melódico y el hard rock en España gracias a la ambiciosa propuesta del Lion Rock Fest que además firmar un gran cartel con Crazy Lixx, Eclipse, Be 4 You, Gotthard, 91 Suite y H.E.A.T. como primeros espadas ofrecerá distintas actividades por la ciudad de viernes a domingo, todas de carácter gratuito.

El viernes 3 de octubre tendrá lugar en la Sala Studio 54 a partir de las 21:30 horas el concierto de la formación local Torque y los melódicos madrileños Strangers. Pasada la media noche, concretamente desde las 00:30 horas en la Black Bourbon, otra sala emblemática de la ciudad, el periodista musical y locutor de radio Jason Cenador será el protagonista de una pinchada hasta altas horas de la noche. El sábado arrancará de la mejor manera posible a las 13:00 horas con la sala Babylon como escenario, en esta ocasión con protagonismo para la formación local Sunset Blvd. El cierre a la jornada y el festival estará protagonizado por la pinchada que Rafa Basa ejecutará en la omnipresente sala Black Bourbon a partir de la 1:30 horas de la madrugada. Sin duda Lion Rock Fest es una gran apuesta destinada a consolidarse en el plantel de festivales estatales gracias a su formidable programación y elección de un estilo musical a veces denostado como el rock melódico y el hard rock. Entradas aún disponibles a través del siguiente enlace:

https://www.ticketmaster.es/event/35725

Azaghal: Spain Tour 2023

La legendaria banda de black metal finesa Azaghal confirma vía Kivents extensa gira por nuestros escenarios. El que será su primer tour por España para presentar su nuevo álbum de estudio  “Alttarimme On Luista Tehty« (reseña aquí) publicado en febrero de 2023 por el sello Immortal Frost Productions contará con el combo maño Empty y los norteamericanos Happy Days como bandas invitadas. El jueves 7 de diciembre tendrá lugar la parada en Asturias, cita en el ovetense Gong Galaxy Club que contará únicamente con los maños como soporte.

Empty defenderá su último trabajo de estudio Omnia Amet Lorem, editado en noviembre del pasado 2022 mientras que que Happy Days estrenará nuevo material para dar continuidad a su último lanzamiento En Enfer, J’ai Régné publicado en enero del 2021.

  • 30/11/2023 Barcelona – Espai Zowie + Happy Days
  • 01/12/2023 Zaragoza – Sala Lo Intento + Empty + Happy Days
  • 02/12/2023 Portugalete – Estudios Groove + Happy Days
  • 03/12/2023 Santander – RockBeer The New + Happy Days
  • 05/12/2023 Vigo – Transylvania Club + Happy Days
  • 06/12/2023 A Coruña – Sala Mardigrass + Empty
  • 07/12/2023 Oviedo – Gong Galaxy Club + Empty
  • 08/12/2023 Madrid – Sala Silikona + Empty
  • 09/12/2023 Valladolid – Sala Porta Caeli + Empty

Entradas online disponibles a través de Metaltrip y los puntos habituales de cada ciudad.

Agenda: Underground Encounters At The 4th Kind (Gijón)

Con la máxima de “la unión hace la fuerza” y el apoyo entre músicos y bandas el festival lucense Napalm Fest arranca un periplo de eventos fuera de Galicia con parada en la gijonesa Sala Ángeles y Demonios el sábado 2 de diciembre.

Bajo el epígrafe «Underground Encounters At The 4th Kind» previa parada en Buril – Sarria (Lugo), el segundo episodio del tour arribará a Gijón con las formaciones Elitium desde Portugal, Barbarian Prophecies desde Galicia y World Of Decay que toma el relevo de Brutalfly como protagonistas. Con hora de inicio las 20:45 horas, el precio único en taquilla será de 10€.

Crónica: Dare + FM (Vitoria-Gasteiz 21/10/2023)

Dare y FM, a día de hoy y si gustas del hard melódico, necesitan pocas presentaciones. Estandartes absolutos del género al punto de que su último tour conjunto por la península, en concreto su parada en tierras gasteiztarras, nos pareció una cita poco menos que ineludible. A nosotros y al resto de público que abarrotó la Urban Rock Concept de Vitoria-Gasteiz en una noche donde la melodía, la clase y el buen hacer de dos bandas en estado de gracia nos hicieron disfrutar de uno de los auténticos bolos del año.

Venían ambas formaciones con nuevos álbumes bajo el brazo, ambos editados el pasado 2022. A saber: “Road To Eden” en el caso de Dare, “Thirteen” en el de FM. Dos buenos trabajos que vienen a apuntalar el gran momento que atraviesan tanto unos como otros.

Claro que no fueron Dare y FM las únicas bandas que vimos el pasado sábado. Sucede casi siempre en Heavy Metal Brigade que nos gusta llegar con tiempo a los sitios. Algo que siempre permite tender lazos con músicos, técnicos, fans, etcétera, y volvió a ser el caso. Y es que en el Bar Glorioso de Vitoria nos topamos nada menos que con Crazy Keys, de cuyo álbum “Mystical” dimos buena cuenta allá por 2021. Lo que son las cosas. El mundo es un pañuelo y eso que llaman la escena aún más. Ojalá poder verles por estas tierras algún día.

Faltaban quince para las nueve cuando las huestes del ex-Thin Lizzy Darren Wharton tomaron el escenario de la Urban Rock. A muchos nos pilló aún haciendo cola y si bien apenas nos perdimos unos pocos acordes del primer corte del set, ese “Born In The Storm” que abre su último álbum, cabe desde luego preguntarse si tal arranque no podía haberse retrasado al menos un par de minutos.

En cualquier caso y toda vez accedemos a la sala, rápidamente somos conscientes tanto del gran sonido que despliega la banda como del calor de un público que parecía saberse al dedillo cada estribillo, casi cada estrofa, y que disfrutó de lo lindo con Wharton y los suyos. Risueño en todo momento y con una voz en un estado que ya quisieran muchos vocalistas de su quinta, sesenta y un años contemplan al voceras de Failsworth, la descarga de Dare tenía visos de corresponder a un estatus que la banda tiene bien merecido.

Dare insistieron con su nuevo álbum a través de “Cradle To The Grave” y el guitarra de Oldham Vinny Burns deja cumplida muestra de su clase. Oculto tras las gafas de sol y sin apenas dejar de sonreír, Wharton pareció pasárselo en grande, procurando en todo momento devolver a la audiencia el calor y el cariño que éste le brindaba. Chocó manos, grabó vídeos con diversos móviles y en definitiva dio unas píldoras del gran frontman que es.

Siguió la noche con un par de cortes de aquél “Sacred Ground” de 2016, “Home” y “Until”, para después regresar una vez más a su último trabajo y dar vida al corte homónimo. Dare parecen tenerle mucha fe a “Road To Eden” y no es para menos. Un set bien construido, a buen seguro más heterogéneo del que después desplegarían FM, pero no adelantemos acontecimientos. Y es que la banda introduce en el corazón mismo del show unas “Wings Of Fire” y “We Don’t Need A Reason” que vienen a poner en valor la cara más endurecida de Dare. Siempre dentro de las lindes del género y con un Greg Morgan intachable tras el kit de batería.

Ya en las postrimerías y como manda el libro de estilo, un buen repaso a sus grandes clásicos como pueden ser “Abandon” & “Into The Fire”, con un Wharton aguantando el tipo pese a la edad y el calor, invitándonos incluso a que siguiéramos a su banda en redes sociales. Es el signo de los tiempos. Quien más, quien menos puede que no se esperase la reciente “Thy Kingdom Come” a estas alturas de la noche. Lo cierto es que “King Of Spades” dedicada a Phil Lynott, y “Black Rose”, original de Thin Lizzy, terminaron por decantar aún más la balanza. Vinieron pero lo más importante: convencieron incluso a un neófito del género como quien escribe. Buena muestra de ello son los vítores futboleros con los que fueron despedidos. Como suele decirse: más clase que una universidad.

Cambio de enseres mediante, son alrededor de las once menos veinte cuando los de Steve Overland aparecen sobre el escenario de la Urban Rock Concept dispuestos a redondear una noche de hard melódico como pocas que recordemos.

Y es que los londinenses parecen en perfecto estado de revista desde que la inicial “Synchronized” ya deja claro que el sonido a disfrutar va a ser tan bueno o más que en el caso de sus compañeros de gira. El set tiró en su largo primer trecho de una homogeneidad que caló y de qué forma en el público vitoriano. De hecho no eran pocas las camisetas de la banda que pudimos ver, tanto del actual tour como de viejos álbumes del pasado. Gran reducto de incondicionales el que la banda tiene en la capital vasca.

Muy expresivo el guitarra Jim Kirkpatrick. El llamado “doble inglés de Joe Bonamassa”, acompañado a las seis cuerdas de manera alterna por el propio Overland, para una noche que siguió con la clásica “Tough It Out” o la más reciente “Killed By Love”, recibidas ambas con igual fervor. Y es que el público pareció recibir en igual grado tanto los cortes más elementales como las producciones más recientes. Algo que, siento insistir, habla mucho y bien del cariño que se le profesa a la banda en aquellas tierras.

La noche siguió con “Someday (You’ll Come Running)” y una banda que daba poco pie al descanso. El set se desarrollaba sin solución de continuidad, con un Overland muy consciente tanto de sus limitaciones como de sus fortalezas, derrochando infinitas cantidades de clase y, si bien un grado más frío que Wharton antes que él, igualmente solvente, carismático y risueño. Va en el libro de estilo y no falló el británico.

The Dream That Died”, “Face To Face”, el fondo de armario de los londinenses quita el hipo. También la finura e incluso la seguridad con la que la banda interpreta cada acorde, cada melodía, cada estribillo. En “American GirlsOverland recuerda la figura de su hermano Chris, recientemente fallecido. Y mientras que “Turn This Car Around” nos devuelve a su más reciente obra de estudio, el muy estimable “Thirteen”, Overland y el teclista Jem Davis se quedan a solas para una muy sentida “Story Of My Life”, que vino por fin a romper esa homogeneidad del set, conduciéndonos hacia uno de esos momentos de tal unión entre público y músicos donde la tensión por poco se puede tocar.

Pasaban las doce cuando la banda arremete la final “Other Side Of Midnight” y cierra una de las grandes noches del año en lo que a hard melódico se refiere. Un recinto rebosante y total comunión entre bandas y público. Poco más se puede pedir. Merecieron la pena las tres horas largas de carretera hasta tierras vitorianas, desde luego que sí.

Claro que no queríamos cerrar esta crónica, habría sido indigno por nuestra parte, sin agradecer a Txema todas las facilidades para realizar esta crónica, a Nacho (Keep The Flame) y Myriam la compañía, la hospitalidad y el buen rollo en general. Esta crónica no existiría de otro modo y vaya de vuelta el mayor de los agradecimientos, así como un saludo a Jony de Crazy Keys. Nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Crónica: Bestia Negra + No One Alive (Oviedo 7/10/2023)

Va avanzando el otoño y con él no la bajada de temperaturas pero sí una vuelta a las salas ya sin retorno. Y es que tocaba volver al Gong Galaxy Club, en este caso para dar cumplida cuenta de la descarga de los vigueses No One Alive y los locales Bestia Negra, presentando al fin en casa un “Animal Domination” del que ya os hablamos allá por el mes de junio. Con una entrada más que aceptable, aunque no era el único bolo interesante del día y echamos en falta a más de un habitual, la cosa se dio más o menos como sigue.

Aquellos primeros tiempos en que esta sala era una ruleta de la fortuna en lo que a horarios respecta parecen hoy cosa del pasado. Y es que faltan dos minutos para las nueve cuando No One Alive arriban a escena prestos a presentar su álbum debut “Don’t Leave Your Child Alone”. Otro tanto se podría decir del sonido. Isaac Prieto una noche más llevando a los músicos en volandas.

Los vigueses por lo pronto nos parecieron una más que acertada compañía para Bestia Negra. Su heavy metal, si bien no igual en superficie, sí que guarda muchos paralelismos en fondo con el de los asturianos. Mucha clase en unos riffs de escuela clásica que hicieron todo por calentar al aún menguado público presente. Ayudó como digo el buen sonido del que disfrutaron. También que el chico nuevo en la oficina, Álex Otero (Lethal Vice, Blast Off) en guitarra rítmica, se mostrase tanto y tan bien integrado en la disciplina del quinteto.

Quien acapara focos, como no podía ser de otra forma, es Valentín Fernández. No One Alive tiene en él a un frontman de hechuras clásicas y con carisma suficiente como para sacar adelante un show ante un público tan “diesel” como el asturiano. Entre temas propios como “The Boogeyman” se sacarían de la manga una inesperada versión del “House Of The Rising Sun” de The Animals para sorpresa de todos o casi todos los presentes.

En la figura de Gonzalo Campanella No One Alive parecen haber encontrado un solista de garantías. Pudimos verlo a través de una “Till Death Do Us Part” que Fernández dedicaría “a todas las que ya no están” y que supuso uno de los puntos fuertes de su paso por tierras asturianas. Y mientras que tras “A Trip To Your Life” dibujan un pequeño guiño al inmortal “Stairway To Heaven” de Led Zeppelin, la voz de Bestia Negra acompaña a la banda arriba del escenario para una efectiva “Come To My Rise”.

A Reason Why?” o el recuerdo a su primer Ep que supuso “Devil’s Right Hand” interpretados con fe y ganas, que era lo mínimo que se les pedía, al final todo fue cuadrando para dejarnos con un gran sabor de boca. Sesenta minutos exactos para dejar claro que con ellos el heavy metal sigue a buen recaudo.

Otro tanto se podría decir de Bestia Negra. Son las diez y veintidós minutos cuando Gil y los suyos irrumpen en el escenario. Y al igual que sus compañeros de velada, lo harían con una novedad en la figura de Carlos Reboredo (Selfaware), batería que viene así a reemplazar en el puesto a Rafa. Introducción mediante, nos dispusimos a disfrutar de un ramillete de temas que, aun leales con la tradición más clásica, no dejan de tener el toque personal e inconfundible del combo ovetense.

En un repertorio que tanto la banda como quienes nos encontrábamos frente al escenario tenemos más que aprendido, bien está ese arranque con “Winds Of War”. Bestia Negra practican un heavy metal terrenal, muy apegado a las raíces, que busca las esencias elementales con sinceridad y orgullo. Intro al margen, no ha lugar a pregrabaciones, coreografías o improbables juegos de luces. Sí en cambio al humo. Cantidades industriales. Por momentos la Gong parecía la Londres de Charles Dickens.

Humo que, evidentemente, magnificó el impacto de “Fear”, quizá el corte más oscuro del que dispone la banda hasta el día de hoy. Gil como siempre erigido en punta de lanza de un quinteto cada vez más seguro y afianzado. La propuesta que plantean podrá tener dobleces, particularmente en lo que a originalidad se refiere. Pero nadie puede negar tanto que disfrutan con lo que hacen como que hacen disfrutar a quien está abajo. Que desde luego es algo que no pueden decir otros.

Así las cosas, le llegó el turno a “Faster Than A Bullet”, primer corte que alumbraron como banda y en el que Gil exuda carisma y gravedad a partes iguales. “The Harbinger”, que con el correr de los meses se ha ido convirtiendo en favorita de quien escribe, mostró por igual lo llamativo de su trazo así como lo lacónico pero efectivo de su estribillo. Servidor la disfrutó de muy buena gana, si bien fue “Angel Of Death” la que por fin logró hacer clic en el siempre difícil público astur.

Gift From Gods” sirvió a su vez como recuerdo al gran Randy Rhoads y también cuña para que Gil presentase a la banda, con especial atención a la figura del nuevo rompeparches. Tras ella llegaría la primera de las colaboraciones de la noche, en este caso en la figura de Michael Arthur Long, a la sazón voz de Secta y Drunken Buddha, para la siempre disfrutona “Hell Over Me”. Ni siquiera importó que el clavo que sujetaba la correa de la Les Paul de José Antonio dijera basta. Rápido recambio por una preciosa Flying V y a seguir.

Como siguió el baile de invitados, siendo esta vez Valentín Fernández de No One Alive quien aparece en las tablas para uno de los cortes más rotundos de Bestia Negra, que no es otro que “Hate”, con la banda en general y Román en particular dando el do de pecho que diría un clásico. El solista de Bestia Negra encaja como un guante aquí. Huye de florituras ególatras y/o masturbatorias, opera a favor de obra y siempre cumple. Y es que como siempre digo: no siempre “más” va a ser sinónimo de “mejor”.

Y digo que no siempre porque la banda tuvo entonces a bien rodearse de un trío de voces digno de verse y oírse. A saber: Txeffy (Kraken A Feira, Actvs Mortis), Jorge (Caballo Moldavo) y Didi Stone (Brutalfly), incluso cierta figura mitológica ocuparía su porción de escenario. Todo para interpretar el inmortal “Killed By Death” de Motörhead, cerrar la noche por todo lo alto y dejar la satisfacción del trabajo bien hecho. Si Lemmy no resucita de esta, yo ya no sé.

Mucha cara conocida entre el público y una banda que se tiene bien ganado el cariño de la gente. Como ya digo ni inventan nada ni lo pretenden tampoco. Pero tienen corazón y derrochan carisma, que es algo que se tiene o no se tiene. Y Bestia Negra lo tienen. Si además se rodean de grandes amigos, como fue el caso, la fiesta está más que asegurada. Les deseamos lo mejor.

Vayan desde aquí saludos a ambas bandas al completo, también al grupo de invitados, al equipo de Diario De Un Metalhead, los hermanos Veloz, Santiago Alentorn, Dolfo, Joel Petersen, Susana Crespo, Isaac Prieto (sonidazo una noche más), Diañu y todos aquellos que mi cabeza ahora no recuerda. Sepan disculparme. Nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz