Crónica: Electric Mary (Avilés 21/9/2023)

Arrancó un ciclo otoñal más del Factoría Sound con la llegada a tierras avilesinas del quinteto de las antípodas Electric Mary, la banda formada por Spyda en baterías, Alex Raunjak en bajo y harmónica, Pete Robinson y Brett Wood en guitarras y Rusty Brown al micro. Con el cartel de «sold out» colgado en la puerta, nos consta de hecho que hubo gente que se quedó fuera, y conformando la que sería segunda parada de su tourné 20º aniversario por la península con paradas en Madrid, Vitoria-Gasteiz y Barcelona.

El lleno que presentaba la Factoría recibió de muy buena gana a los australianos, desterrando por una noche la bien conocida y sufrida frialdad del público astur por un recibimiento pleno de calor y cariño por el quinteto. Con una puesta en escena reducida a lo más elemental, los del país de Andrew Bogut vinieron a demostrar que veinte años en la carretera no son nada.

Abrazados al buen sonido del que acostumbra a disponer la Factoría Cultural avilesina y desde que arrancan con la algo distraída, pero de acertado título “Let Me Out”, con la fuerza de un león enjaulado, público y músicos somos uno. La siempre procelosa búsqueda de los grandes significados del rock and roll más primario vino a dar sus frutos el pasado jueves. Embutidos de lleno en una era de pregrabaciones, pistas disparadas y shows cada vez más mecánicos, los de la isla continente vinieron a reivindicar el hard en su estado más primario y elemental. Todo fe y corazón.

Y grandes canciones, claro. Porque “Gasoline And Guns” haría honor a su título, una verdadera muestra de rock de alto octanaje en la que Brett Wood, que más tarde sería de nuevo protagonista, dibujaría uno de los grandes solos de la noche.

Pero quien acapara en gran medida los focos es Rusty Brown. Su voz puede no tener el rango ni las posibilidades de muchos de sus homólogos en el cargo. Lo que sí tiene el líder de la banda australiana es una mochila cargada de tablas y un carisma arrollador. Desde el escenario de la Factoría no dudó en hacernos partícipes del show. Tanto echando el micro al público para acompañarle en tareas vocales como incluso fundiéndose en sendos abrazos con aguerridos y entregados fans de las primeras filas.

Electric Mary vinieron a sonar todo lo sólidos que se les pedía. Firmes y bien conjuntados, aupados por el ímpetu y la fuerza de un Spyda que se desvivió tras su batería. Sin grandes alardes pero con la seguridad que da la experiencia, comandó a los suyos en solidaridad a un Raunjak cuya llamativa y curiosa chaqueta propició algún que otro comentario en el foso.

Sorry Baby” le cambiaría un tanto el pie al show, demostrando que Electric Mary saben cómo manejarse en las densas aguas del blues rock. Con Raunjak echando mano de la armónica se dibujaría otro de los puntos álgidos del set. Y mientras que Rusty aprovecha para recordar su anterior parada en la ciudad, arrancando una gran ovación de la gente, con “It’s All Right” vuelven a poner los pies en su sitio. Era grande el pulso que mantenía Wood con su guitarra, al punto de que una de las seis cuerdas se quebró y falto de un instrumento de reemplazo, hubo el de las antípodas de cambiarla sobre la marcha. Algo que no amilanó a Rusty y los suyos, que aún en formato cuarteto, demostraron que saben apañárselas de sobra.

Ya con las seis cuerdas de Wood restituidas y afinadas, grandes aplausos toda vez su preciosa guitarra regresó a la vida, la banda encaró un tramo final del set en el que terminarían por echar el resto. En especial un Rusty Brown al micro que, a pesar de las adversidades, pareció dar su mejor versión en este tramo final. Ayudó, claro, el pequeño respiro dado por el solo de batería de Spyda, que si bien cortó en cierta medida el buen desarrollo del set, fue bien empleado por sus compañeros para atacar un final en el que se sucederían las debidas presentaciones primero y una pequeña serie de jams después que habría de culminar en la final “O.I.C.” para una de las noches de hard rock más épicas de todas cuantas hemos cubierto desde este medio.

Y es que cualquier fan del género que se precie debería tener a la Factoría en sus pensamientos a la hora de ordenar su agenda. Rara vez falla el recinto avilesino y es de agradecer. El hecho de que hubiera quien se quedó fuera creemos habla muy bien de la salud del proyecto. Esperemos que dure muchos años más.

Por último no queríamos cerrar esta crónica sin agradecer a Omar Fernández por las facilidades, así como también a Sergio Blanco por el apoyo logístico. De igual forma, mandar saludos a Carlos Suárez y Javier de Coupaud (Mad Rovers), Luismi Rose (Leather Boys) y José Antonio FD. Nos vemos en el siguiente.

Texto / Fotos Móvil: David Naves

Agenda: Rage + Tri State Corner + Dark Embrace en Gijón

Con la friolera de 25 discos de estudio a sus espaldas el viernes 21 de septiembre la veterana formación germana Rage recalará de nuevo en Asturias. La cita que tendrá lugar en la Sala Acapulco de Gijón está integrada en su nueva gira por los escenarios estatales y contará con el combo internacional Tri State Corner y los gallegos Dark Embrace como bandas invitadas.

La formación capitaneada por Peter “Peavy” Wagner recupera así su paso por la región tras la cancelación de su participación en el año 2020 en el Festival Rock Nalón debido a la maldita pandemia. Por su parte Tri State Corner, que curiosamente también formaban parte de ese cartel, ofrecerán su original propuesta denominada «Bouzouki Rock» en la cual mezclan sonidos hard rock con el bouzouki griego. Comparten batería con Rage en la figura de Vassilios «Lucky» Maniatopoulos. Cierran el cartel unos Dark Embrace, en un momento dulce de su trayectoria, inmersos en la presentación en vivo de su último trabajo de estudio «Dark Heavy Metal» con el que no han dejado de recibir buenas críticas desde su publicación en el mes de febrero a través del sello alemán Massacre Records. Entrada anticipada 22€ disponible a través del siguiente enlace a Wegow:
https://www.wegow.com/es/compra/rage-en-gijon

Crónica: Wacken Open Air 2023 (Parte III)

Las previsiones climatológicas para el viernes no podían ser mejores aunque esta vez tardaríamos algo más en pisar el festival puesto que en la zona anexa de prensa también denominada Press Tent, tendría lugar la pre-escucha de “Conqueress: Forever Strong And Proud» próximo disco de estudio de Doro y que verá la luz en octubre. Allí nos fuimos a disfrutar de la simpatía de la reina del metal con público y medios para afirmar que el álbum tiene muy buena pinta.

Allí pudimos disfrutar también con nuestros Alien Rockin’ Explosion, prácticamente banda residente del festival. Ya hemos perdido la cuenta de las ediciones que llevan amenizando con su simpatía, talento y destreza los distintos escenarios del Wacken. Todo un orgullo cuando llegas de tan lejos y ves ese reconocimiento a gente de casa. Otra de las alegría que nos daría el viernes sería el segundo puesto de Aneuma en la Metal Battle demostrando el gran nivel y buena salud de la escena metalera estatal, coronando como vencedores globales a Phantom Excaliver, aquellos japoneses que vimos bajo la lluvia. Un grandísimo comienzo de día sin duda.

Rumbo a las antípodas del recinto coincidimos con Leave’s Eyes inmersos en un espectáculo especial de temática vikinga. Una gran representación de dichos guerreros subiría al escenario para adornar su actuación mientras la dupla vocal formada por Elina Siirala y Alexandre Krull estrenaba un nuevo tema para la ocasión “Forged By Fire”. Tras una buena limpieza del escenario tras la fiesta montada por los vikingos los nuevos inquilinos serían la formación melódica Takida. Si bien por estos lares son prácticamente desconocidos en territorio alemán les rinden pleitesía a razón de la audiencia convocada y la entrega durante su actuación.

Otra de nuestras paradas durante el peregrinaje por el recinto sería para disfrutar del power trio islandés The Vintage Caravan y es que no solo de metal vive el Wacken. Banda de referencia del actual rock psicodélico su particular combinación de melodía y estribillos accesibles hacen las delicias de los amantes del sonido retro. Sin darnos cuenta ofrecieron una auténtica masterclass de rock n’ roll.

Turno para Megadeth en nuestro regreso a los escenarios principales. Si bien Mustaine se mostró algo errático en su conexión con la audiencia, la gran interpretación musical del combo mitigó la sensación de desgana que por momentos proyectaba el controvertido pelirrojo. La primera parte del repertorio intercaló acertadamente temas actuales con apuestas ganadoras como “In My Darkest Hour”, reservando para nuestro éxtasis la aparición en el escenario de Marty Friedman para interpretar cuatro temas de su etapa en la formación. As en la manga de Mustaine que cerró de esta guisa cualquier debate sobre su paso por el festival, colocándose en el lado ganador sin discusión.

Nuevo éxito el de Iron Maiden y su “The Future Past Tour”, allá donde van triunfan con su mezcolanza de nuevas canciones fruto de su último disco “Senjutsu” y las píldoras de nostalgia que ofrecen las interpretaciones añoradas del controvertido en su momento “Somewhere In Time”. La mejoras de las condiciones del recinto permitieron a la organización la suma de unos 10.000 metalheads más a la fiesta. Y si bien en los escenarios más pequeños no se apreció ese incremento, en los escenarios situados en el Infield si que era patente, por lo que la doncella disfrutó de la audiencia más numerosa del festival. Sabedores ganadores dejaron una interpretación sólida, fiable y sin sorpresas que satisfizo a la legión de fans que paladearon cada minuto del concierto como si fuera el último. Los cada vez más imprescindibles drones también harían acto de presencia en la despedida de la doncella.

Cerramos la jornada viajando al universo sonoro que ofrece el folk vikingo de los noruegos Wardruna. Con una puesta en escena impresionante ofrecieron una visión distinta a la oferta musical del festival. Temática mitológica vikinga, tradiciones arcanas y atmósferas envolventes para recrear el poder rúnico de magos y druidas paganos. La formación liderada por el artista ligado el black metal Kvitrafn demostró que propuestas diferentes pueden tener cabida en el escenario principal de Wacken.

Texto / Fotos: José Ángel Muñiz

Agenda: Estramonio en el Kuivi PopUp

Tras más de 7 años alejados de los escenarios el combo doom rock Estramonio volverá a pisar las tablas el viernes 25 de agosto en el ovetense espacio multidisciplinar Kuivi PopUp.

La formación mierense compuesta por viejos conocidos de la escena astur, en su currículum figuran nombres como Atomic Zeros, Leather Boys y O.B.S., tiene en su haber 2 EP’s, “Vol.1” y “Vol.2” editados en el 2012 y 2013 y prepara actualmente su tercer asalto del que presentarán alguna de las nuevas composiciones.

Agenda: The Real Mckenzies en Oviedo

El combo punk rock celta canadiense The Real Mckenzies regresa a los escenarios asturianos tras su paso en el año 2018 por el festival lavianés Migalpiri. Con más de 30 años de trayectoria en el zurrón de la mano de HFMN recalarán el próximo viernes 25 de agosto en el ovetense Gong Galaxy Club para presentar su nuevo disco de estudio «Songs Of The Highlands, Songs Of The Sea«.

Entrada anticipada 15€ disponible a través del siguiente enlace:
https://acortar.link/KkSuyt