Crónica: Synchronical + Sküld (Gijón 21/3/2026)

El tiempo pasa volando… Prácticamente dos años desde que los madrileños Synchronical llegasen a mis oídos con ocasión de la batalla de bandas de la primera edición del Luarca Metal Days. Fue en la Sala Estilo de Oviedo, y a pesar de no hacerse con uno de los dos puestos que estaban en juego para completar el cartel del festival, los tres temas que descargaron me dejaron con buen sabor de boca y con ganas de más. Me pareció un grupo de puro heavy metal con influencias tanto clásicas como actuales y que lo mismo tenían tintes progresivos como ramalazos speed, thrash o metalcore. Estaban entonces «en capilla» del lanzamiento de “Rebuilt”, disco que venían a presentarnos en esta ocasión. Si además lo hacían acompañados de Sküld, era motivo más que suficiente para tener la entrada anticipada comprada desde hacía semanas.

Lo de la sala elegida era otro cantar… Dado el historial de cancelaciones que tiene la Sala Buddha, era para tener la mosca detrás de la oreja. Y así fue; apenas cuatro días antes del bolo la sospecha se hace certeza. Lo de este establecimiento hostelero (me niego a seguirlo llamando sala) es impresentable… y punto (no voy a gastar más energías). Menos mal que José Carlos tiene contactos hasta en el infierno y se pudo reubicar en el Lucy Club. El cambio de planes supuso adelantar a las 19:30 horas la apertura de puertas, pero a estas alturas eso era lo de menos: bien está lo que bien acaba.

A la media hora de la apertura de puertas comienza puntualmente la descarga de Sküld. Abren con «My Mother Told Me» y prácticamente del tirón, «Huye«. Momento para las presentaciones, por si hay alguien despistado en la concurrencia que aún no conozca a los de Puerto de Vega. Algún molesto acople, pero nada que impida que suene «Odín«, uno de los clásicos de la banda. A continuación, Lorena presenta «Long Distance Reader» como ese tema para los que, como ella, necesitan ya una ayuda para ver según que cosas (de lo que da fe la lupa que tiene a sus pies). Un tema que estará incluido en ese nuevo disco que no acaba de llegar.

Sin terminar de solucionar los dichosos acoples, suena «Dear Son» y a continuación una remozada «Hear Me» en «versión reprise». En este momento José Carlos comenta las vicisitudes del cambio de ubicación y da gracias a la gente del local por permitir la celebración tan a última hora. También se hace eco del nuevo «merchan» con cuya venta esperan poder financiar un segundo CD. Con las «Lágrimas De Freya» los estribillos y coros pegadizos se vuelven a hacer con el personal, algo que a la voz de «esta la conocéis» se va a multiplicar con «The Last In Line» del añorado Dio.

A estas alturas el ambiente está literalmente caldeado y los cinco claman por unas cervezas. Está llegando la recta final, pero como dicen «queda mucha cera». Aún tienen tiempo de acordarse del ejército de cotillas con «The Rumor» y de adelantarnos otro tema de la nueva hornada: «Blood Eagle«. En este momento Lorena se hace hueco entre el público por segunda vez en la noche, algo habitual en ella pero que esta vez era casi necesario. El escenario es pequeño para una banda de 5 miembros y eso que había dos cajones ejerciendo de provocadores. A Roberto casi ni le vimos detrás de su batería… Pero al margen de esos pequeños detalles, fueron 55 minutos de setlist equilibrado entre sus clásicos y lo que está por venir, consiguiendo en sus propias palabras «que conozcamos la mayoría del nuevo material antes de que se grabe». Lorena, José Carlos, Roberto, Chinky y Robert son una garantía de heavy metal y buen hacer sobre las tablas que al que suscribe le dejaron satisfecho y calentito para lo que estaba por llegar.

Eran las 21:20 horas cuando Synchronical aparecieron por el escenario. Preludio con orquestación pregrabada de «Just Before Wake Up» y sin pausa, «Don’t Wake Me Up«, primer capítulo del álbum “Rebuilt”. Tema con inequívocos toques metalcore en el que Álvaro hace de forma solvente las veces de Mero Mero (voz de Vita Imana que la canta junto a Jesús en el disco). A continuación, toca visitar su anterior obra discográfica de la mano de «Torn Soul«, un tema a caballo entre el speed y el power metal de pegadizo estribillo y extraordinario solo de Dani. Al finalizar, momento de presentación de los madrileños por parte de Jesús y agradecimientos a Sküld y a Óscar del Lucy Club sin cuyo tesón e interés el concierto no habría sido posible.

Vuelven a sonar arreglos orquestales como introducción a «The Wall Of Silence«, otro de esos temas que caracterizan la evolución sónica de la banda. Nuevo «speech» de Jesús, esta vez para agradecer a su hermana y su cuñado la acogida y manutención (además de vender entradas anticipadas, de lo que doy fe). Finalizado este, reclama la presencia de Lorena. En lo primero que pensé es: «Ya está: se van a cascar el «See You Later«, tema que para “Forevermore” hicieron con la colaboración de Tete Novoa (Saratoga) y que han revisitado en “Rebuilt” como «See You Later (Reimagined)» con la voz femenina de Mer (Manhatan Rock Band) y arreglos orquestales». Pero la sorpresa fue aún mayor cuando Lorena se pone en el lugar que Isra Ramos ocupa en «Rebuild«. Fue un momento mágico en el que quedó patente la buena química entre las dos formaciones y la versatilidad de la asturiana.

«Es una noche para sentirse grande, para sentirse como los grandes. Esta la vamos a cantar entre todos»: es el preámbulo para «Hallowed Be Thy Name«, versión de Iron Maiden con la que, si no tenían ya al público en el bolsillo, sirvió al menos para despertar a los más perezosos. Ni un minuto de respiro y ya están con el frenético comienzo de «The weirdo«. Desde mi punto de vista es el tema que mejor conjuga la transición desde los anteriores Synchronical y los actuales. Y hablando de esa transición llega el momento de «Forevermore» (precisamente, el que da título a su obra de 2019). Si con ese estribillo y esos coros no participas del concierto, estás muerto. Esto va llegando a la recta final, pero aún quedan balas en el cargador: «Under My Skin» es otro de esos temas que incitan a participar.

Nueva tanda de agradecimientos: de nuevo a Sküld, a la sala, a la gente de sonido, a Noe en el merchand… Y llega el momento más emotivo de la tarde-noche: toca despedir a Dani Sánchez después de 15 años y por motivos laborales. Emoción, obsequios, abrazos, unas palabras y la ovación del público (suerte en la nueva aventura vital, seguro que la música sigue presente). Nos acercamos al epitafio, pero queda la traca final. Y demostrando que no hay ganas de dormir cae «Insomnia«, un tema ya con 10 años (“Losing Memories”, 2016) pero que sigue sonando fresco. Último grito de Jesús: «¡Esto es una fiesta!!!» y nos descerrajan el «Ace Of Spades» de Motörhead. Gran colofón.

Lo que a principios de semana se presentaba como un desastre, se convirtió en una gran tarde-noche de heavy metal muy a pesar de algunos. Para el que escribe supuso además el descubrimiento de una nueva sala, la Lucy Club, que para eventos de pequeño aforo (calculo fatal, ¿pero para unas 100 personas…?) puede ser interesante. Esperemos que sea el primero de muchos, porque no estamos sobrados de lugares donde se pueda tocar en directo. Gracias a la gente de Sküld por poner tanto empeño en que todo fuese para adelante, a Óscar por permitírselo y a la gente de Synchronical (Jesús, Dani, Álvaro, Feli, Gonzo y Noe) por la conversación post-concierto. ¡Suerte para todos y nos vemos en el próximo!

Texto: Tômi Röckdríguez
Fotos: Miguel Rubio