Reseña: Adventus «Lo Que Trajo El Viento» (Maldito Records 2024)

Aguas turbulentas las que ha tenido que navegar el músico, compositor y productor gallego Manuel Ramil. Adventus saltaban por los aires allá por 2022 y de la formación original ya solo persiste el también integrante de los pujantes Delalma. El ex WarCry se rodea ahora del Bloodhunter Dani Arcos en guitarras, el Dream Child Diego Valdez en voces, el Mägo de Oz Fernando Mainer al bajo y el Arwen Nacho Arriaga tras baterías. Todo ello para un “Lo Que Trajo El Viento” compuesto por diez cortes producidos, mezclados y masterizados por el teclista coruñés en sus Tercera Planta Studios y que ha puesto en circulación la gente de Maldito Records.

Tenue y elegante, la pequeña narración que atraviesa “Nordés”, ejerce como introducción al propio tono muchas veces apesadumbrado del disco. Apenas un parpadeo arreglado con mimo que conduce hasta una “Si Nada Es Cierto” donde pronto destacan esas guitarras dobladas de Arcos, los curiosos arreglos de Ramil y ese brusco giro de guión que conduce a las primeras estrofas. Hay un aliento aquí a medio camino entre el progresivo más tenue y el metal más sinfónico que, a ratos, me recuerda a ciertos momentos del debut de Delalma. Buena labor de Valdez en estrofas, elevando su peculiar registro por encima de la mezcla mientras se consolida como un vocalista de no pocos quilates. Quienes ya conocíamos al argentino, estupenda su labor con los muy clásicos Dream Child, no contamos con el beneficio del factor sorpresa. No me resulta para nada un mal arranque, si bien es cierto que al solo de Arcos le habría otorgado algo más de espacio.

Estalla la “Magia” y claro, la producción del disco no podría resultar más redonda. Equilibrio y pegada para la que fuera una de las distintas cartas de presentación de este “Lo Que Trajo El Viento”. Adventus amplifican la faceta más puramente sinfónica de su habitual heavy / power melódico y esta tercera entrega brilla con un pulso más contemporáneo. Lo que no cambian son esas estrofas primero desnudas y después recargadas. Trazadas ahora con unos crescendos más lineales, no tan bruscos. Una cierta melancolía atraviesa no solo la letra sino también la propia interpretación de Valdez, dándole de hecho un cariz muy llamativo en estribillos. Hábil el bonaerense al pasar de sus registros más livianos a los más rugientes. Las comparaciones con Víctor García, claro, serán inevitables. Pocos vocalistas han sido capaces de sobreponerse a su sombra pero qué duda cabe que el también voceras de Adamantia ha volcado aquí todo su empeño. El amplio y estupendo solo de Arcos remata un tercer corte con el que conecto solo a ratos.

Ramil y Valdez construyen en solitario el tenue prólogo del medio tiempo “Aire”. Adventus trazan tras ese prólogo un corte donde la base rítmica gana peso y da mayor fuste al propio avance a medio gas de la composición. A fuerza de buscar parecidos, me recuerda en gran medida a unos Avalanch de sus discos más recientes. Pausada, elegante y bien arreglada pero donde echo en falta algo más de gancho. El solo de Arcos tampoco me resulta de los más lúcidos del tracklist.

Volver a Empezar” nos devuelve a los Adventus de comienzos del álbum. Más heavies, más pesados. Más arriesgados incluso, esas voces filtradas de Valdez en las primeras estrofas. La banda, y el argentino también, parece más cómoda en esta encarnación más musculosa. La mezcla de Ramil vuelve a mostrar una buena labor en cuanto a equilibrio se refiere. La mayor gravedad de las guitarras contrapesa la fuerte presencia de las teclas del gallego. Todo encauza hacia un estribillo con Valdez entregando una línea vocal igualmente tensa y poderosa. Mucho color en su interpretación, músico veterano ya, que brilla con luz propia aquí. El solo, de teclas esta vez, porta un deje más progresivo con el que conecto en buena medida. Es una composición que se me atragantó de primeras pero que ha ido ganando peso con el correr de las escuchas.

Todo se atenúa de nuevo con el tranquilo prólogo de “Abrazando Mi Dolor”. De nuevo Valdez y Ramil en solitario nos conducen por el terreno de la balada más clásica para después reconducir hacia otro medio tiempo marca de la casa. El tema transcurre en un largo crescendo y por ahí surge de nuevo la cuidada labor en cuanto a arreglos que portan estas canciones. Puede que no me termine de conquistar su apartado lírico, lo que no quita para que aprecie la pasión con la que Valdez encara los respectivos versos, así como la correcta labor solista que irrumpe camino del epílogo.

Lo Que Trajo El Viento” recupera a esos Adventus más sinfónicos para dar la bienvenida a uno de los temas grandes del disco. Sin ofrecer grandes sorpresas en cuanto a escritura, goza de un arranque opulento, unas estrofas bien construidas y una línea de voz que transcurre de modo natural, sin grandes artificios ni mayores trucos de salón. En su casi infinita corrección resulta sin embargo sólida, efectiva al tiempo que extrae lo mejor de los distintos músicos implicados. Ramil remata con otro buen solo en su tramo final. Pese al papel tan secundario de Arcos aquí, a buen seguro una de mis favoritas del disco al que da nombre.

De algo llamado “Todavía Sigo En Pie” quizá espera uno un corte guerrero a lo WarCry de sus dos primeros álbumes. Metal aguerrido y combatiente. Lo que surge, sin embargo, son unos Adventus en una clave que linda sin problemas con el A.O.R. más acomodado. Ligera, particularmente en estrofas, con Valdez en esos tonos muy amables, viene a alimentar el rango de influencias del disco, acertando a la hora de encontrar el gancho que echo en falta en otras composiciones. Distinta a la par que efectiva.

Por alguna razón, “Caigo En Este Suelo” trae siempre a mi memoria a “Si Amaneciera”, aquella balada que Jero Ramiro trazara para los Saratoga del infravalorado “El Clan De La Lucha”. Un buen muestrario del registro más delicado de Valdez. También de las habilidades de Mainer al bajo, supone una buena toma de contacto con la cara más cristalina de la banda.

Para el cierre queda una de las entregas más heavies de todo el álbum, esta “Todo Da Igual” que de igual manera recupera esas voces filtradas de Valdez, que traza otra llamativa línea de voz para un corte tan directo como bien adornado. No sorprenden Adventus aquí pero bien es cierto que Arriaga entrega una tan interesante como potente línea de batería al tiempo que el disco echa el cerrojo inmerso en tonos que he echado en falta en ciertos momentos del mismo. Brilla del mismo modo en cuanto a ejecuciones, esos solos doblados del puente, y todo cuadra para devolvernos a los Adventus más encolerizados. Un buen final…

… para un disco con el que conecto solo a ratos. Centrándome en lo positivo, producción y mezcla resultan ágiles. Van de la versión más encorajinada de la banda a la más liviana sin mayores inconvenientes. Otro tanto se podría decir del ya veterano Diego Valdez, que carga con la nada desdeñable labor de suplir a un tal Víctor García concentrándose en unas líneas vocales llenas de pasión y fuerza. Por contra, a ratos echo en falta una mayor diversidad en lo compositivo. Unas escrituras que den aliento a unas estructuras más diversas. Sea como fuere, a buen seguro un álbum interesante para todo buen degustador de metal melódico en nuestro idioma que se precie.

Texto: David Naves

Reseña: Valkyria «Indómito» (Maldito Records 2024)

Tercera entrega de los bilbaínos Valkyria, esto es, Borja Aguirre en guitarras, Roberto Estrada Castañeda al bajo, Jon Romero en baterías y Yeray Hernández en guitarra y voces. Para este “Indómito” han contado con la colaboración del Dünedain Nano en “Cenizas De Sangre”. Grabado, mezclado y masterizado en Chromaticity Studios como viene siendo habitual por el Vhäldemar Pedro J. Monge (Evil Seeds, Rise to Fall, In Thousand Lakes…) y adornado por el arte del Hex Drake (Incursed, Oxido, Tomb…) ha visto la luz a través de Maldito Records en formatos CD y digital.

Curiosamente, “La Cuna Del Silencio” irrumpe del todo menos silenciosa. Un prólogo de fuerza evidente, de esos que casi puedes sentir y hasta palpar, que desoye cualquier introducción mojigata y artificial para entrar pronto en harina y entregarnos un primer riff tan sencillo como pegadizo. No quisiera decir pegajoso. Puede no destapar el tarro de las esencias en lo que a estructuras se refiere. Pero su estribillo, al igual que el riff en que se apoya, se sostiene gracias a su no poco gancho. Y es que Yeray parece muy cómodo en esta línea de voz. No hay esfuerzos fuera de lugar, ni florituras de cara a la galería. Solo metal sincero y directo. Sin abusar en lo que a producción se refiere y lo suficientemente ágil como para abrir el álbum con buen pie.

Ave Inmortal” vira de inmediato hacia un power más acomodado, que por momentos me recuerda a los propios Vhäldemar (ese cabalgar previo a la irrupción de la primera estrofa es 100 % Monge) y a través de la cual Borja y Yeray dibujan una más que interesante paleta riffera. Buenos cambios de ritmo para una composición que entreteje trazas clásicas, por ahí puede ser Saratoga otro nombre que acuda al subconsciente, y en todo caso la sensación de que el cuarteto está más cómodo y centrado que nunca. El obligado rodaje que trae consigo todo el tiempo transcurrido desde aquél “Principio y Fin” con el que iniciaran su andadura en 2016. Su letra, con la terrible lacra de la violencia de género como trasfondo, si bien puede no ser la más redonda de cuantas han alcanzado estas líneas referidas a dicha temática, no me resulta desdeñable de todos modos.

Siempre Fuertes” suena a pura auto-reivindicación ya desde la primera estrofa. Algo más adornada, esos omnipresentes colchones de teclado, parece como si Valkyria hubieran tirado la casa por la ventana de cara a la construcción de este tercer corte. Y es que sus cambios de ritmo funcionan, el trabajo en cuanto a guitarras vuelve a brillar y la base rítmica de Estrada y Romero empasta mejor que nunca. Tanto la banda como el propio Monge se conocen de sobra, no obstante es su tercer trabajo juntos, y de alguna manera todo parece fraguar para bien aquí. Aquí y allá oigo ecos de los primeros WarCry que, a buen seguro, serán bien recibidos por los fans del género. Ayuda en ello, claro, el registro áspero de Yeray, pleno de carisma y fuerza aquí.

Más sobria y revestida de un mayor peso sinfónico, “Contracorriente” descubre a unos Valkyria en una clave más europeizada en lo musical, así como un aspecto lírico más asimilabe al metal de factura peninsular. Uno de esos cortes a los que les puede pesar una cierta autoconsciencia, ejemplificado en la sencillez de sus riffs o lo motivador de sus letras pero que la banda defiende con la firmeza de siempre. Borja Aguirre despliega un buen solo antes del epílogo y la preciosa localización donde grabaron el videoclip termina por redondear la oferta:

Espíritu Indómito” profundizará en las pulsiones más abiertamente power del cuarteto, apoyando ahora la composición en una mayor amalgama de cambios de ritmo, de tono incluso, que dan pie a un estribillo que sorprenderá por su marcada dualidad. Muy firme Jon Romero aquí, desplegando un nervio, también una diversidad, que echo en falta en determinados momentos del disco. El solo, apoyado en esa misma bicefalia, puede ser fácilmente uno de mis favoritos del álbum. Yeray parece muy centrado aquí y, con el correr de las escuchas, acude a mi mente el nombre de Dragonslayer, particularmente el álbum “Sed De Mal” de 2005. Casi veinte años ya, chico, como pasa el tiempo.

Parte De Ti” arranca en una versión más friendly y alegre del género, esa en la que Freedom Call siempre resulta una rima recurrente, para después virar hacia una balada de entornos tiernos y sosegados. A caballo pues entre la balada clásica y el medio tiempo, se introducirá en un crescendo del mismo modo clásico, aportándole algo más de color al disco y cumpliendo el expediente sin grandes alardes ni tampoco mayores errores.

Vive Imaginación” rompe la calma previa para derivar hacia un power de ritmos vivos y baterías galopantes que desaparecerá toda vez irrumpan las primeras estrofas y regresará sólo como engarce de estas con los distintos estribillos. En la línea de voz de Yeray encuentro detalles que me recuerdan a Symphony X, no es mala señal esta, y en la composición en su conjunto la sensación de que la banda busca nuevos horizontes a los que llevar su bien conocido heavy de tintes europeos. Muy ágil Jon Romero a los parches, trazando una línea de batería no limitada de manera exclusiva a marcar el ritmo de la banda. Estupenda

Cenizas De Sangre” es puro power a la europea, de largo allí donde más destaca la producción de Pedro J. Monge. También la colaboración del Dünedain Nano, mostrando una vez más su ya bien conocida destreza vocal, irrumpiendo aquí tan torrencial como acostumbra. De largo uno de los mejores frontman del género dentro de eso que ya solo los más rancios llaman “la piel de toro”. Suele suceder en cortes con invitado que la banda opta por construir trazos sencillos y predecibles. No es el caso. Si bien Valkyria se mantienen fieles y orgullosos dentro de las (a veces) férreas fronteras y barreras del género, el corte resulta lo suficientemente efervescente en lo gramático, también en lo técnico, como para reducir todos sus méritos a la voz invitada. Baste como ejemplo la estupenda construcción del puente que alberga los distintos solos de guitarra. Más allá de que conecto solo a ratos con su aspecto lírico, me parece otra de las grandes ofertas dentro de este “Indómito”.

Zyklon B”, como ya sabréis si habéis gozado de una enseñanza escolar básica, fue entre otras cosas el gas utilizado por el régimen nacionalsocialista para asesinar por miles a prisioneros de sus infames campos de concentración durante la Segunda Guerra Mundial, que no última, al paso que van las cosas. En cualquier caso, cierra este “Indómito” dejando la sensación de que se trata de un corte más interesante por lo temático que por la forma en que Valkyria lo han llevado adelante, que a ratos se me antoja algo naif. Un cierre algo descafeinado…

… pero un disco que en la suma de todas sus partes muestra a una banda en gran forma. Pasaron por aquí a comienzos del pasado año junto a Monasthyr y Arenia dejando buenas sensaciones y han vuelto, “Indómito” mediante, a demostrar que se mueven como pez en el agua entre nuestro heavy de toda la vida y el power metal de poso más europeo. Ahí cobra vital importancia la buena labor de Monge a los controles. Realmente sientes que la conexión entre banda y su productor de toda la vida tiene mucho de simbiosis. Peo también hay una buena labor en lo que a composición se refiere y un Yeray Hernández cuyo registro desborda carisma casi en cada nota. Puede que no su confirmación definitiva como banda pero desde luego un paso más en su trayectoria ascendente.

Texto: David Naves

Crónica: Saratoga (Teatro El Llar de Corvera 20/10/2023)

Apenas meses habían transcurrido desde la última visita de la iguana a nuestra región y aquí teníamos de nuevo a las huestes de Niko del Hierro dispuestas a dar otra buena ración de heavy metal a la antigua usanza, en solitario y con la gravedad de un salto al vacío. Saratoga citaban esta vez a los suyos en el Llar de Corvera, residencia de anteriores ediciones de nuestro querido Rockvera Fest y que en una fría y aguada noche de octubre ofreció lo mejor de sí para recibir como se merece al cuarteto nacido y afincado en Madrid.

Apenas un minuto pasaba de las diez cuando suena la introducción que viene a anticipar la descarga. Con un gran telón como fondo y otro par de menores dimensiones como mayores detalles de su puesta en escena, el público asturiano, se hablaba de alrededor de unos doscientos tickets vendidos, recibió a la banda como se merece. “A Morir” sería el primero de los cortes que nos dejarían dentro de un set que, entre semana, Niko del Hierro anunció traería sorpresas.

Pero mientras quien más, quien menos aguardaba dichas gemas escondidas, bien están clásicos como “Mi Ciudad” y ese Tete siempre en forma, siempre sin negociar un esfuerzo, siempre al pie del cañón. El de Pinto, si bien un vocalista cuyas evoluciones sobre el escenario provocan todo tipo de reacciones, volvió a dejarnos toda su gama habitual de agudos, así como sus cada vez más presentes voces guturales. Un vocalista que ha ido ganando peso y tablas con el correr de los años y que encaja como un guante en la actual encarnación de la banda.

Una banda que siguió recorriendo su trayectoria. Porque si bien “El Vuelo Del Halcón”, que Novoa nos dedica a todos los presentes, pasa por ser uno de los cortes más recordados del periplo del vocalista en Saratoga, otro tanto se puede decir de “Maldito Corazón”, verdadero estandarte del que fuera su predecesor en el cargo. Más allá del solo que protagonizaría más adelante, cabe hablar también de un Arnau Martí que parece más en su salsa que nunca. Hay cortes como “Ángel De Barro” que han crecido una barbaridad con él tras la batería. El valenciano parece haber caído de pie en el seno de la formación y se nota. Muy suelto, firme en cuanto a pegada e incluso original a la hora de introducir los muchos cambios de ritmo. El valenciano se dejó la piel y de justos es reconocérselo.

De la entre comillas reciente “No Sufriré Jamás Por Ti” pasan a “Rojo Fuego” y el set parece abrazar principio y final mientras vemos a Niko con la fuerza y la intensidad de toda la vida. Puede sonar a tópico pero lo cierto es que por él parece no correr el tiempo. Siempre original a la hora de dar vida a las distintas líneas de bajo y sin escatimar ni un segundo en la búsqueda de la necesaria conexión con la audiencia. Una noche más podemos decir que el carabanchelero se tiene bien merecida su fama.

Con “Lejos De Ti” llega una calma que Novoa pide se ilumine con las luces de nuestros móviles. Qué habrá sido de nuestro amigo el mechero, piensa alguno. Aquí vimos algo fallón a Jero. Nada catastrófico, vaya por delante, pero desde luego sorprendente en alguien de su dilatada trayectoria. Tampoco seremos nosotros quienes nos cebemos con él, ya ves, si como diría aquél no sabemos tocar ni el triángulo, pero no faltamos a la verdad si decimos que le hemos visto en mejores condiciones.

Llegó entonces el momento de brillar para Arnau tras su kit de batería mientras sus compañeros se tomaban un pequeño descanso. Y a término, también para las sorpresas mediante una “Morir En El Bien · Vivir En El Mal” del disco homónimo de 2016 y que sorprendió al más pintado. La anticipada promesa de Niko, como podréis ver, no caía en saco roto. Tocó el turno entonces para la no tan inesperada “Las Puertas Del Cielo”, auténtica favorita de quien escribe y a tenor de lo visto y oído, también de mucho del público presente en el Llar.

Sería Novoa entonces quien se quedaría solo sobre las tablas, interactuando con la gente y sacando de cierto letargo al siempre diesel, frío e incluso acomodaticio público astur. Como ya dije antes, el frontman de Saratoga podrá generar todo tipo de reacciones encontradas pero en él ganas y profesionalidad nunca escasean. “Heavy Metal” sería otra de las piezas rescatadas del olvido, todo lo contrario que la más habitual y siempre poderosa “Resurrección”, con Arnau desatado tras el kit.

En lo personal, la segunda de las baladas de la jornada, la inevitable “Si Amaneciera”, se me hizo algo cuesta arriba. No así a un público que llevaría en volandas a la banda. Muy querida por su parroquia, es innegable. Sería entonces Niko quien se quedaría a solas en las tablas para un siempre llamativo solo de bajo, que la banda enlazaría después con uno de los cortes con más gancho de la era Novoa, que no es otro que “Como El Viento”, que finiquita el show… a falta de los bises.

Vimos algo justo ya a Tete en “Mi Venganza”, que dado el derroche de energía con el que afrontó el set, viene a ser lo normal, no fuéramos a pensar que el chico no es humano. Y en cualquier caso aún tuvo fuerzas para sacar adelante y con solvencia la irresistible dupla final que conforman “Vientos De Guerra” y “Perro Traidor”, a la que quizá le habría cambiado el orden pero que, de todas formas, ya sabéis que bien está lo que bien acaba.

Saratoga cumplieron en el Llar. Hora y tres cuartos de su acostumbrado heavy metal, salpimentado con varias sorpresas a lo largo del set y en donde no faltaron la debida comunión con su gente, sobre todo con la audiencia más joven y hasta el confeti. Treinta años en la carretera pero aún con ganas de divertir y pasárselo bien. Y aunque aquí y allá hubiera pequeños errores, tampoco podemos decir que fueran a mayores o empañaran la jornada. Nada más lejos.

Como siempre, agradecer a FNR Promotora por todas las facilidades y mandar un afectuoso saludo a Eneko Ramos, Melissa Suárez, Iván Canedo y José Miguel “Lago”. Nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz