Crónica: Decadent Metal Fest (Avilés 22/2/2025)

Nace un nuevo festival de metal en Asturias. Siguiendo la estela de Otero Brutal Fest y Wolfest ovetenses: el Decadent Metal Fest.

¿El creador? Rafa Howler (Outreach, Flat Earth Society), guitarra en World Of Decay, banda local anfitriona en la sala avilesina Paseo Malecón. Con Txeffy a los mandos, garantizando la buena calidad del sonido.

A las 18 horas ya se podía pasar y disfrutar de las últimas pruebas de las bandas degustando cervezas a 1€. Teniendo que salir de nuevo al frío, hasta las 19 horas no empezaría la sangre. Alegremente pregunté “¿Es aquí la boca del lobo?” y tras comprobar que sí, me adentré canturreando…

Siempre es difícil salir los primeros, los ánimos aún fríos del público, la gente buscando su espacio…le tocó esta difícil labor a la banda logroñesa de hardcore thrash, Stigma, con Miguel a la batería, Aritz a la guitarra, Ion al bajo, y Lucas a la voz. Tras un brindis con chupitos, para inaugurar la velada, arrancó, y lo hizo con fuerza: a sangre y fuego, la primera muestra de potencia que iba a imperar sin descanso durante toda la descarga. Además de comentarios aleccionadores para empezar a mover las filas: “Venga, vamos a pelear, hostia”, dando paso al tímido primer pogo de la noche.

Atacan sin piedad con temas como «Akelarre«, de Muerte Segura, su último EP, lanzado en 2020. En algún momento, bromas acerca de la guitarra “desafinada” acortan la distancia entre ambos lados del escenario. Cierran su descarga con todo el peso y la rabia de «Muerte Segura«, añadiendo «Grillete Mental» como bis. El frontman, como buen iniciador, tuvo unas palabras de agradecimiento para la organización y el público presente. Energía y caña en definitiva. Y una forma excelente de sacarnos del ensimismamiento inicial y lo huesos del sitio.

En segundo lugar, los anfitriones, World of Decay , banda de deathcore que presentó su disco debut, el EP Four Paths Throug Hell, editado en 2023. Con Rafa Howler y Alejandro «Mr. Champy» Díaz a las guitarras, Óscar Risanchez (Diligence) a la batería, Kotard (Nazgash, Strigon, Eisenkreuz) y Flo (Rorshack, Tarabika) a la voz. Mientras los compañeros se preparaban en el escenario, Flo se sentó tranquilamente al borde y empezó a departir, micro en mano, con los allí presentes, felicitándose por no tener que pelear con cables y trastos. Y permitiendo que el público interviniese con valiosas aportaciones. Una vez preparados, brindan con chupitos, en una entrevista reciente para los compañeros de Noche De Lobos, Rafa confesaba ser su ritual contra el miedo escénico. Flo, en esta misma entrevista, bromeaba prometiendo intensidad con frases aleccionadoras tipo “te vamos a romper el culo” “recibirás una ostia en la cara, vas a participar en el concierto te guste o no”, y efectivamente…bueno no, no nos rompieron nada pero sí que hubo intensidad y densidad, voz apisonadora cuya inspiración es Phil Anselmo (vocalista de Pantera). Sonaron temas como «The Fucking Road«: donde brilló el solo de Howler, con la peculiaridad de que nunca lo hace de la misma manera.

Flo bajó varias veces a mezclarse, cantar, pogear con los presentes, está a gusto entre la gente, y nosotros con él. No fue el único, durante toda la noche, componentes de distintas bandas participaron activamente entre el público, durante las descargas de sus compañeros de cartel, señal del buen ambiente reinante y del hermanamiento entre bandas, un logro para el festival.

Era el turno de la propuesta, para mí, más sorprendente de la noche: Cockoroch, banda de slam death metal de Murcia compuesta por Nyria Thunder al bajo, Leo Dato en los parches y Carlos Ferreira aka Achokarlos a la guitarra y voz. Presentan su último trabajo «Carrot Skull» (EP 2024) Temáticas irreverentes como el vegecidio (las plantas también tienen sentimientos, caray) arrancaban las ganas de fiesta.

El frontman meciéndose con el sonido sostenido por el bajo y la batería. Sonidos guturales se combinan con gruñidos porcinos y silbidos…sonrisas y ganas de juerga. Se echó de menos el outfit más animal de la banda, temas como «Circle Pig« clamaban por Cerdo Persona, alter ego de Archokarlos. Desenfado y potencia. Estupefactantes. La peculiaridad de su merchan: cd’s ya firmados, a la compra añadían un encantador obsequio: un sobre cuidadosamente decorado, con una piruleta, pegatinas del último disco, una tarjeta comercial de Nyria como tatuadora (@nyriathundertatts) y unos consejos para cuidar los tatuajes.

Pasado el ecuador del festival, seguimos descendiendo círculos…

De la irreverencia de Cockorock pasamos a la profundidad de Mano De Piedra, grupo de Vigo con músicos provenientes de bandas como Supa Scoopa, Sem Resposta, N.O.T., Carcomedhi; que combina stoner, hardcore, metal, hard rock , crust… Con Nano Galez (voz, guitarra), David Durán (voz principal, batería), Fran Álvarez (bajo, coros) y Mano García (guitarra, coros). Combinaron con contundencia temas de su primer trabajo «Mano De Piedra» (2017) y de su último álbum «Today’s Ashes» (2019) con temática profunda: la decadencia humana, la transición de la luz a las sombras y el final del viaje.

Se me antojaba cierta gravedad, quizá por contraste con la anterior banda. Un cambio de tornas que se agradece y da coloratura al desarrollo de la velada. Debido al pequeño escenario, el bajo y las guitarras formaban un muro infranqueable entre nosotros y David Durán, “behind man” lo llamaría. Me atrajo especialmente «Ancient Gods«, tema inicial de «Today’s Ashes» que inaugura el primer acto: The Shadows te lleva a dejarte balancear por la cadencia de las guitarras por donde ellas quieran llevarte.

Cierran el Decadent Amenaza (antes Amenaza De Muerte, lo componen Rafa Garabal (batería), Héitor Pose (guitarra), Mario Blanco (bajo) e Iván Ponte (voz). No es la primera vez que los cimientos de la Malecón son puestos a prueba por esta banda. Entre otros, temas de su penúltimo trabajo «False Prophets» (2017) presentado en esta misma sala en abril de 2019, siendo semifinalistas ese mismo año de la W:O:A Metal Battle. También de «Huulet» (2021), su quinto y último trabajo hasta la fecha.

Sobrios atuendos, quizá para focalizar la atención en el sonido: uniformada camisa para guitarra, batería y bajo, el frontman con camisa negra remangada e inusual y bello tatuaje en el brazo… Los acólitos (incluida) rendidos al trance creado por la voz de Ponte y la coreografía de la banda. Contundencia de una pesada losa negra cerrándose sobre nosotros. Una vez terminada la descarga, agradable primera vez que me ofrecen, con una amplia sonrisa, el setlist sin yo pedirlo. Especialmente cuidado: fuentes con un diseño artístico, marca de agua, el nombre del festival y la fecha…detalles muy a valorar, como dice un compañero, detalles que suman.

Profundas y potentes voces guturales, infiernos desatados poblaron la Malecón haciendo pensar sabe Dios qué a cualquiera que pasara por la acera de enfrente de la ría. Muy buenas sensaciones de esta primera edición de la Decadent. Caras agradablemente conocidas, y visitas de apoyo como la buena gente de Aneuma y de Brutalfly entre otros. Calidez, buen rollo y ganas generales de comedia. Puedo decir que he sobrevivido a mi primer concierto de slam doom metal con todos los huesos en su sitio, la cámara intacta, y apenas un poco despelurciada. Haber sido rescatada, por algún compañero, de más de una vorágine incipiente y de verme, en mi despiste, repentinamente rodeada por algún que otro circle pit. La gente ha sido respetuosa a pesar de haber estado bastante en medio con la cámara, y de los lógicos niveles de alcohol en sangre, muestra de la verdadera naturaleza personal y del espíritu del festival.

En esta primera, esperemos que de muchas, edición, cinco bandas como cinco bombas de racimo han reventado y tirado a la ría a la Malecón. Hemos tenido que volver a nado sorteando escombros. Por último, saludar a las caras conocidas y felicitar a las bandas, a la sala, al público por el ambiente conseguido. Agradecer especialmente a Rafa Howler su amabilidad y todas las facilidades brindadas. Y felicitarle a él y al resto de la organización por el éxito de la edición.

Texto y Fotos: Susana Alberich

Crónica: Kruddö + Nicotine Bubblegum + Ms. Missery (Avilés 15/2/2025)

Velada con reminiscencias a los sonidos metaleros que se forjaron en los años noventa y a los estilos musicales que de ellos nacieron es lo que nos esperaba el pasado 15 de febrero en la Sala Malecón de Avilés con la actuación de tres bandas que tienen el stoner, el grunge, el metal alternativo e incluso el nu metal por bandera. Estilos alejados de mis gustos personales, a los que quise darles la oportunidad sorprenderme. Desde Bermeo llegaban Kruddö, desde Portugalete Ms. Misery, y ambos eran bien acogidos por los locales Nicotine Bubblegum.

El evento no parecía haber suscitado mucha expectación y a la hora prevista para la apertura de la sala pocos éramos los allí congregados. No hubo impedimento para que accediéramos al local en torno a las 20:05 horas y poder contemplar las tribulaciones de los músicos preparando el show, además de tener la oportunidad de disfrutar de precios especiales en cerveza en lo que vinieron a denominar «happy hour«, propuesta que, en cualquier caso, me parece una gran iniciativa.

Con algo de retraso sobre el programa previsto debido a las dificultades técnicas inherentes a la propia sala para lograr un buen sonido, difícil tarea incluso para Nefta Vázquez que estaba a los mandos, pasando veinte de las 21 horas salen al escenario de la Malecón el dúo Kruddö, formado por Jon Ander Santamaria tras los parches y Txaber Miravalles a cargo de guitarra y voces.

Tenía gran curiosidad por ver cómo se defendían en directo con tan solo dos instrumentos y ciertamente me pareció que la potencia que Ander imprime a su batería, la afilada guitarra, a la que doblaba el sonido en tonos más graves mediante su pedalera consiguiendo ofrecer líneas de bajo cuando eran necesarias, y la potente voz de Txaber llenaron el escenario sin mayor complicación para presentar se segundo EP “Nintzen” del 2023.

Empezaron con “Kill Bill /Kill Me” siendo el sonido general poco más que mediocre. Tras saludar a los presentes encaran “Artax” con una guitarra abrasiva, de sonido grueso, como si de un bajo se tratara, en una demostración de la versatilidad de Txaber para exprimir al máximo su instrumento.

Para el tercer tema de la noche, “Lorraine”, el sonido presenta, además, unos molestos acoples que resuelven desconectando uno de los monitores. Con todo y con eso la pegada de Ander hace retumbar la sala. Por algo son Kruddö.

Con un sonido algo mejorado presentan “Deadpool”, (“hablamos de pelis pero dándoles un punto social”, asevera Txaber). La canción fue muy disfrutada por el escaso público presente. Siguen desgranado los temas que componen sus dos EP intercalados con speeches reivindicativos incluso en defensa de la lengua asturiana y su oficialidad que, como mencionó, se consigue con su uso. Y lo dicen unos abanderados del euskera, pues todas sus composiciones versan en ese idioma.

Piden apoyo en redes para que los presentes suban sus fotos y les mencionen en sus publicaciones, desde aquí nuestro granito de arena, con el objeto de poder llegar a más oyentes en este complicado mundo musical, y pasan a presentar “Hammer Boy”. Incluso se atreven con un concurso ofreciendo un disco y una camiseta al que sepa la película en la que aparece el personaje de su siguiente tema, “Dr Shultz”, con un riff de guitarra en solitario antes de explosionar y conseguir uno de los temas más pesados del repertorio. Por cierto, el concurso quedo desierto pues ninguno de los presentes sabia o quiso decir la película en cuestión, no otra que la obra de Tarantino “Django Desencadenado”.

Aunque su carta de presentación afirma que practican stoner rock, lo de Kruddö es mucho más, se mueven con facilidad desde metal potente y con gran pegada al stoner con riffs machacones o al grunge en momentos más ásperos. Una lástima que su actuación se viera empañada por un sonido que no estuvo a la altura.

A las 22:25 horas suben al escenario los avilesinos Nicotine Bubblegum, cuarteto que forman Marco Valera en baterías, Pablo Fernández al bajo, Noé Grigera en guitarras y el hiperactivo Luismi Rose (Colmena y Leather Boys) en voces. Lo hacen para presentar «Twlight Sleep«, su propuesta de rock alternativo con corte grunge. Para su actuación la sala presentaba un mejor aspecto en cuanto a público, haciendo palpable el tirón que suscita incluir una banda local en el cartel.

Empiezan con “Fire In The Hole”, mi curiosidad por ver esa nueva faceta de Luismi quedó satisfecha tras las primeras estrofas en las que Mr. Rose ensucia su registro para ofrecer una voz más rasgada y grave de la que nos tiene acostumbrados en sus otras formaciones.

La calidad del sonido siguió sin permitirnos apreciar con claridad el potencial de la banda en “Space Eyes”, única visita a su EP de debut, o en “Youth Leisure”, con Valera ofreciendo una de las mejores líneas de batería de todo el set.

Con un riff inicial de pulsos cercanos al groove metal comienzan “M.U.I.L.”, que evoluciona a sonidos más grunge en los que la voz de Rose parece recordar al desaparecido Kurt Cobain. Continúan con el tema “123”, uno de los favoritos de este «Twlight Sleep«. En el tiempo necesario para el cambio de afinación, Luismi aprovechó para invitarnos a acompañarle en las labores vocales cantando el estribillo y agradecer la labor de Nefta, que se esforzaba por conseguir sacar lo mejor de los parcos medios con los que cuenta la sala.

Finalizan la descarga con la reivindicativa “War”, recordando la necesidad de paralizar todas las guerras tanto personales, familiares o globales y criticando a esos tecnócratas que quieren acabar con el mundo.

Una actuación que no dejó a nadie indiferente en la que eché en falta algo más de interacción entre los músicos que, sin abandonar su función principal, parecieron descargar todo el peso del espectáculo sobre su frontman.

Tras el oportuno cambio de escenario a las 23:35 horas salen a escena Ms. Misery presentando su último trabajo, «The Suicide Of Butterflies«, un EP, segundo en su discografía, en el que se mueven por los terrenos del grunge aderezado con metal alternativo e incluso nu metal, al que añaden una ambientación en la que los samplers y la electrónica juegan un papel muy importante.

El grupo que se subió a las tablas de la Malecón lo formaron Jon Ander Nane López (guitarra y programación), Jonatan “Toci” Rodríguez Pérez (guitarra), José Antonio “Mogo” Mogollón (batería), Asier Castro (bajo) e Ibon Saez (voz). La formación está en un momento dulce de su breve trayectoria pues recientemente formarán parte de la semifinal norte de la W.O.A. Metal Battle España, que les traerá de nuevo a los escenarios asturianos. Desde aquí les deseamos la mejor de las suertes.

Comienzan con su single “Hey Men, Amen”, tema tranquilo cuyas líneas vocales recuerdan a Pearl Jam, sensación esta que se repetiría durante gran parte de su repertorio. Visitan a continuación su primer EP con el tema “The Life You Live”, pasando a “The Navel Of The World”. El grupo no gozó de mejor sonido que los precedentes. Las limitaciones de la sala son evidentes y no consiguen mostrar todo el potencial de esta banda que suena, en general, algo embarullada, con predominancia del bajo y la batería eclipsando, en parte, la labor de las guitarras.

Retoman, a continuación, su «The Suicide of Butterflies» con los cortes “Get Out Alive” y “Vain Praid”. Esa voz con tintes grunge procesada por diferentes efectos y artilugios como megáfono, teléfono, trémolo, entre otros, consiguen que la banda no deje de sorprender. Todos sus temas cuentan con una introducción de samplers pregrabados que aportan seña de identidad a cada uno de ellos.

Pequeño contratiempo en el escenario donde una bebida derramada obligó a Ibon a parar un momento y limpiar el néctar que se acumulaba bajo los cables de su equipo, “más que nada por no electrocutarme”, aseveró, sirvió de interludio para seguir intercalando temas nuevos ”Do Extintion” con otros registrados en su reciente EP como “Alley-Cop”, corte que va ganando en intensidad con el transcurrir de los acordes. Intensidad que aportan sobre manera “Mogo”, que hace temblar los cimientos de la sala en cada pegada y Asier, que no deja de moverse aportando unas contundentes líneas de bajo.

Retornan a su primer trabajo con “The Urge”, de contundente riff inicial, para pasar, en mi opinión, a una de las mejores composiciones de su último trabajo, “Things That Worth The Pain”, tema de grandes arreglos a mayor gloria de Ibon que impregna toda la melodía de puro sentimiento, recordando, como en otras composiciones del set, a la voz de Eddie Vedder con ese toque melancólico.

Encaran la recta final del concierto con “Never Be Wrong”, “Holy Sinners, Wicked Saints” con voces nuevamente filtradas y estribillos con gancho para cerrar con “My Own Private Hell”, de su primer EP, agradeciendo a los presentes la respuesta recibida.

En su actuación Ms. Misery deja presente que creen firmemente en lo que hacen, y logran, mediante esa amalgama de estilos tan elegantemente combinados, que su propuesta tenga una identidad propia. Desde mi particular perspectiva echo en falta algún solo para mayor lucimiento de los guitarras y alguna pincelada de metal más tradicional, pero no cabe duda que ofrecen un buen espectáculo para los amantes de experiencias alternativas. Tendremos ocasión de verlos de nuevo el próximo 15 de marzo en el Teatro El Llar de Corvera dentro de la semifinal norte de la W.O.A. Metal Battle.

Me gustaría agradecer desde aquí a los grupos por la cercanía mostrada, y en especial a Kruddö por el detalle en forma de EP que nos entregaron, a la organización y a Luismi por acercarnos estas propuestas y por las facilidades para cubrir este evento y saludar a los colegas que nunca fallan. Nos vemos en la siguiente, hasta entonces, salud y rock and roll.

Texto y Fotos: Miguel Rubio

Agenda: Decadent Metal Fest (Avilés 22/2/2025)

El próximo sábado 22 de febrero arrancará en el avilesino Paseo Malecón la andadura del Decadent Metal Fest. El evento nace con la premisa de preservar los conciertos de metal extremo en la región recogiendo el testigo de festivales anteriores basados en el estilo como el Otero Metal Fest o el Wolfest. Para esta puesta de largo han contado como protagonistas con el combo deathcore local World Of Decay, desde Murcia la formación slam death metal Cockoroch, la banda sludge gallega Mano de Piedra, el hardcore thrash de los riojanos Stigma y los también gallegos Amenaza con su característica mezcolanza de black y deathcore.

Entrada anticipada 10€ a través del siguiente enlace:
https://ticketandroll.com/evento/decadent-metal-fest
Precio en taquilla 13€
Venta física: El Arfueyo de Fanny (Avilés)
Apertura de Puertas: 19 horas

A partir de las 18 horas se podrá acceder a la sala para comprobar el progreso de las pruebas de sonido, conocer a las bandas y disfrutar de precios especiales en las consumiciones en barra.

Agenda: Ms. Missery + Krüddo + Nicotine Bubblegum en Avilés

Triple presentación la que tendrá lugar el próximo sábado 15 de febrero en el Paseo Malecón avilesino a cargo de las formaciones vascas Ms. Missery y Kruddö que compartirán tablas con los locales Nicotine Bubblegum.

Ms. Missery se presentan en Asturias con nuevo disco en el zurrón, el EP «The Suicide Of Butterflies» editado el pasado año (reseña) donde dan rienda suelta a su querencia por el metal alternativo.

Kruddö es un dúo formado por Txaber Miravalles y Jon Ander Santamaría, con pasado en bandas como Niketz y Cäctus, su último lanzamiento discográfico «Nintzen» data del 2023.

Nicotine Bubblegum por su parte retoman los escenarios tras su paso hace escasa fechas por Los Bancos de Atrás de Unquera para continuar con la defensa en vivo de su nuevo disco «Twilight Sleep» (reseña).

A partir de las 21 horas, precio único en taquilla 10€.

Crónica: Caedis + Chamako Wey (Avilés 14/12/2024)

Cita con el metal más crudo y groovie la que nos ocupó en la noche del sábado con las descargas de los locales Chamako Wey y los madrileños Caedis. Dos bandas de sonidos dispares pero raíces comunes, algo que quedaría patente a lo largo de la velada de manera más o menos explícita. Y, cabe decirlo mal que nos pese, un fiasco en cuanto a público. Fuera el frío, o tal vez la inminencia de las fiestas navideñas, lo cierto es que la sala Paseo Malecón presentaba un aspecto casi desolador.

¿Arredró esto a las bandas? Pues diríamos que nada más lejos. Telón de fondo mediante y cuando pasa un minuto sobre las nueve y media, Chamako Wey hacen suyas las tablas con la firmeza y la solidez que les caracteriza. Una formación a la que tenemos bien cogida la medida y de la que esperamos grandes cosas. Mientras llegan, siempre es agradable encontrarse con su metal fronterizo y cabrón.

Quizá lo haya dicho ya en otras ocasiones pero Dani Larriet parece haber caído de pie en el seno del quinteto. Su registro y la manera de enfrentar los temas, pienso, casa al milímetro con el thrash entre groovie y trotón de los langreanos. Los buenos coros de Jandro en “Sublevación”. Ese final más grave y pesado. Nos metieron en calor y no era fácil. Antes de “Fariseos”, el vocalista recordó las distintas procedencias de cada uno. En eso son si cabe aún más eclécticos que en lo musical.

No faltó ni el saludo a sus compañeros de Caedis ni tampoco la versión más acelerada y nerviosa que la banda entrega en “Terror Sonámbulo”, que terminan conjugando con un trazo más pesado y angosto. Teníamos relativamente reciente a Chamako Wey. Aquél bolo a media tarde en el último Karma Fest, y por ahí puede que echáramos en falta alguna novedad. Tiempo habrá. Porque, de todos modos, “Zombie Caníbal” desplegó uno de sus mejores riffs. También un cuidado solo por parte de Adrián “Mostro” Ojeda. “Indomable” sonó casi marcial, con Miguel Jiménez marcando el paso con su precisión habitual, pero es “Pendejos Fronterizos” en la que parece vislumbrarse una mayor química en el seno del quinteto.

Fue un set más corto que otras veces, que finalizó una vez más con el recuerdo a Brujeria que supone “La Migra”. O tal parecía, porque la banda aún tuvo a bien regalarnos una bola extra en forma de “Take My Scars”, original de Machine Head, cuando Jiménez descalzo una vez más aún a pesar del frío, ya se ponía los calcetines. Tan agradables y efectivos como de costumbre.

Había ganas de encontrarse con la buena gente de Caedis. Su “Opus Calamitas” pasó con nota por nuestras reseñas y el trajín de abalorios con que revistieron el escenario, el telón de fondo, los dos pequeños paneles laterales y muy especialmente el divino Crocotauro, sumaban puntos en lo que a puesta en escena se refiere. Alrededor de veinte minutos para las once cuando suena la intro y la banda trama un arranque pesado y rocoso, desde luego en cierta rima con sus compañeros de cartel.

Y es que a nadie se le escapa que existen lugares comunes entre chamakos y caedistas. Ayudó que el sonido estuviera por encima de lo que esta sala nos tiene acostumbrados, si bien a ratos el bajo de Guillermo González prevalecía por encima de las guitarras. En su forma de conjugar velocidad y pesadez, hubo momentos en que me recordaron a Horn Of The Rhino, estupenda banda vasca a la que perdimos para la causa hace ahora casi diez años.

Pero volviendo a lo que nos ocupa, sensacional el baile entre registros que proponen en “Unleash The Crocotaur”, con un Carlos E. Serrano capaz de pasar de los tonos más oscuros a agudos imposibles con total naturalidad. El propio crocotauro abría la boca, nos bañaba en luz roja y expulsaba humo por su fauce. El nervio de temas como “Critical Hit”, que abre su primer larga duración, no faltó el sábado. Un corte que lució y de qué manera en su traslación al directo, dejando además uno de los solos más llamativos por parte del ex Holycide Miguel Bárez.

No sin cierta sorna, Serrano nos llamó a luchar por los pollaviejas, “esa especie en peligro de extinción”, a modo de introducción de una “Old Fashioned Tough Guy” que se agigantó con respecto a su encarnación de estudio. Y es que puede sonar a tópico pero esta es una de esas bandas que ganan una barbaridad sobre el escenario. Sería aquí cuando el propio vocalista, benditos inalámbricos, se daría un pequeño paseo hasta la barra. Más concretamente hasta una botella de whisky (¿se pueden decir marcas?) para ya de vuelta sobre el escenario darse un buen trago de tan preciado brebaje. Ya fueran los coros de Bárez mientras tanto o el guiño final a Félix Rodríguez de la Fuente, lo cierto es que parecíamos estar ante una más que óptima versión de la banda.

Aquí mandarían un agradecimiento a Chamako Wey por haber montado este Asturian Metal Conquest. Y, Larriet arriba de las tablas mediante, procederían con el “atraco” que supuso revisionar el “Edgecrusher” de Fear Factory, versión habitual chamaka. Vista la mucha concurrencia arriba del escenario, Bárez no dudó en perderse entre la gente. Pero sería en “Demise Of The Lord”, de aquél lejano Ep de 2015 “Rise Of The Crocotaur” donde Serrano dejaría alguna de las voces más gorrinas de la jornada. Y puede ser solo cosa mía pero desde luego que el solo de Bárez en “Retard Society” no pudo haberme recordado más al añorado Dimebag Darrell.

Curioso el speech de ESDLA adaptado a las tierras astures (“¡Hijos de Pelayo!”) y mucha la intensidad que de nuevo despliegan en “Into The Flames”. Puede que el intento de wall of death se quedase en eso, un intento, pero desde luego que los chicos supieron abonar el terreno de cara a futuras visitas. Rubricando un buen final se fueron con la satisfacción del trabajo bien hecho.

Lo dicho, dos bandas de espíritu similar pero sonidos bien diferentes para una muy fría noche de (aún) otoño. Dos mil veinticuatro agoniza. Cuando pisemos enero quizá llegue el momento de hacer balance. Mientras tanto los escenarios nos demostraron, una vez más, que el rock son los amigos que haces en el camino. Vaya un saludo desde aquí para Txeffy, a los mandos de la nave durante la jornada, así como para ambas bandas y por supuesto a los habituales de siempre. Ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Reseña: Caedis «Opus Calamitas» (Autoproducción 2024)

Tras debutar allá por 2015 con el Ep «Rise Of The Crocotaur», los groovers madrileños de Caedis regresan a la acción con su primer largo. Tras este nuevo «Opus Calamitas« encontramos a Miguel Murillo al bajo, Chema Cobas en baterías, las guitarras de Miguel Bárez y Mario Sánchez y la voz de Carlos Serrano. Con producción del Arwen José Garrido (Angelus Apatrida, Saor, Ebony Ark, Saratoga…) y de nuevo portada de Aneke M.Y. (habitual tanto de Marvel como de DC) el trabajo vio la luz allá por febrero de este mismo año.

Critical Hit” pone de inmediato las cartas sobre la mesa. La cara más descarnada del quinteto se materializa sin ahorrar en buenos destellos técnicos, para después fluctuar entre el nervio y la pesadez. Se dan cita voces desgarradas, en conjunción, casi diría en confrontación, con otras más agrias y oscuras. La composición mantiene unas vibraciones altas y las acompaña de buenas melodías e interesantes cambios de rumbo. Todo el trabajo de las guitarras de Sánchez y Bárez a lo largo de estos poco más de cuatro minutos de arranque es estupendo, rematando con un solo exigente y ambicioso, ojo a la base rítmica que lo soporta, y que confluye en un epílogo lleno de rabia. Poderoso y llamativo primer corte.

El de Gojira puede ser un nombre recurrente según se suceden las escuchas de “Winds Of Destruction”. Caedis sin embargo aporta ciertos dejes más sureños donde sobrevuelan, aunque sea tímidamente, nombres como Down, Crowbar o ya de manera más lejana Bongzilla o High On Fire. Intensidad en todo caso, riffs arrastrados y un trazo cambiante, laberíntico, en donde sobresale la labor de Cobas tras los parches. Su batería aquí es un cúmulo de virtudes. Caedis parecen sentirse muy a gusto en esta encarnación más angosta y a la vez enrevesada, entregando su mejor cara como compositores, también como intérpretes, para una de sus ofertas más certeras.

La más escueta “Collision Course” ofrece ahora a los Caedis más vibrantes en una composición mucho más directa y lineal, que no desechable. Cobas marca el ritmo y a lomos la banda abraza el thrash panteril sin ningún tipo de compromiso. Me gustan esos adornos en las partes más veloces, así como el ritmo casi marcial que imprimen a las estrofas. El puente, que de nuevo abraza la pesadez del metal sureño, con alguna de las guitarras más oscuras de todo el largo, contrasta con esas voces tan áridas y (de nuevo) desgarradas de Carlos Serrano. Puede que eche en falta algún solo más pronunciado. Por contra, es una de esas que huelen a directo ya desde las primeras escuchas.

A pura base rítmica nos recibe “Unleash The Crocotaur”, que viene de nuevo a destripar ese metal pesado de pulso sureño. Buenos riffs los que traman Bárez y Sánchez aquí para el que es, fácilmente, el corte con el estribillo más abiertamente memorable de todo el trabajo. Gracias a otro buen riff engarzaran las distintas estrofas. Con una base rítmica bien conjuntada y mejor medida y si bien no dispone de un trazo tan retorcido como otros cortes del álbum, me agrada sobremanera el deje un tanto más atmosférico en el que han apoyado el solo. La propia construcción del corte hasta él, de hecho. La banda parece así combinar su lado más elegante con el más rotundo y pesado, pariendo por puro contraste una de mis favoritas de esta “Opus Calamitas”. Mucha atención a las voces limpias que anticipan el epílogo.

Non Compatible” retorna a las raíces más thrash del quinteto para después construir un corte vitriólico y enfebrecido, con Cobas casi siempre alto de revoluciones y un Serrano más gritón que nunca. Cuando esos pulsos más vibrantes bajan, sale de nuevo a la luz el buen nivel que atesora el dúo guitarrero. En especial por el equilibrio que logran y la forma en que operan siempre en favor de la composición y no de cualquier afán masturbatorio. El solo, que llega tras un pequeño guiño del vocalista a influencias más contemporáneas, ese pequeño “pig squeal” a la manera de Caedis, puede ser fácilmente mi favorito de todos cuantos pueblan este debut de los madrileños. Estupenda la manera en que la producción lo funde con la contundente base rítmica y la voz de Serrano en ese rotundo epílogo. Estupenda.

De “Old Fashioned Tough Guy” me gustan más sus intenciones que su empaque final. Quizá porque algunos de los riffs que se dan cita aquí pueden pecar de recurrentes. La banda no se olvida de su habitual querencia por los cambios de ritmo y tono. La segunda estrofa gana en melodía y Serrano está igualmente gritón en un estribillo en el que echo en falta una pizca más de incorrección. De vértigo. Conecto en mejor medida con esa segunda mitad, apoyada sobre otra cuidadísima batería de Cobas y a la que remata un solo de guitarra tendido y de nuevo elegante.

Nombraba antes a Gojira y el de las estrofas de “Falling Forever” puede ser el riff que más me recuerde a la banda de los hermanos Duplantier. Curiosamente, es un corte que en poco o nada recuerda al cuarteto actualmente radicado en New York. Caedis mantienen un ritmo alto aquí pero deslizando ahora un deje más atmosférico, que rima con ciertas ideas del corte anterior y convierte a esta eterna caída en uno de los cortes con más personalidad de todo el largo. La sucesión de solos, con el wah humeando a ratos o el buen trazo que la banda desarrolla durante el epílogo desde luego contribuyen a ahondar en la idea.

Para el final queda “The End Of The Universe”, corte más rácano del álbum y en el que sorprenden las oscuras voces filtradas contra las que Carlos Serrano construye la suya propia. Es un corte donde Caedis juegan más que nunca con la experimentación. Quizá no tanto en el trazo, si bien en ningún caso es esta una composición lineal y predecible, como a la hora de conjugar tonos e ideas hasta ahora (casi) desconocidos en ellos. Hay extraños engarces entre estrofas, así como profusión de unas voces cavernosas que no vienen sino a ampliar la rica paleta del álbum en este aspecto. Un más que curioso cierre.

Buen contenedor de ideas este primer largo de los madrileños. Es de hecho un álbum mucho mas variopinto y atrevido de lo que intuí en primeras escuchas (quizá) algo distraídas. Si bien se adhiere a un ideario muy concreto, esa conjunción de metal pesado que no obstante flirtea con el thrash más vibrante, sin olvidar nunca el gusto por el groove ni tampoco los buenos desarrollos técnicos, lo cierto es que encuentro bastantes asideros a los que agarrarme. Por contra, sí que me deja la sensación de ser (a ratos) un disco muy de género, que tendrá difícil llamar la atención más allá de su público objetivo. Qué mejor para comprobar cuanto hay de cierto (o no) en mis impresiones cuando pisen el escenario del Paseo Malecón el próximo 14 de diciembre junto a la buena gente de Chamako Wey.

Texto: David Naves

Agenda: Asturian Metal Conquest (Avilés)

La denominación Asturian Metal Conquest alberga el paso por nuestros escenarios de la banda madrileña Caedis. Practicantes de un metal que abraza el groove, los sonidos death y el metal progresivo como santo y seña, presentarán su ultimo trabajo de estudio «Opus Calamitas«. La cita tendrá lugar el próximo sábado 14 de diciembre en el avilesino Paseo Malecón compartiendo escenario el combo groove langreano Chamako Wey.

Con Mike B. Wolf y Mario Scottish Redneck a las guitarras, Chema Cobas tras la batería, Xorth al bajo y Carlos E. Serrano a la voz, en su currículum musical figuran bandas como HELL’S FIRE, HOLYCIDE, INNTRANCE, AVULSED, OPIUM RELAX, NO FATE, AL OTRO LADO, BECOME WRATH y ELIAH DOMUS. Cuentan con 2 dos discos en su haber, «Rise Of The Crocotaur» del 2015 y el mentado anteriormente «Opus Calamitas«.

Por su parte Chamako Wey harán una pausa en la composición de su próxima obra de estudio para retomar los escenarios. Con una renovada formación perfectamente engrasada como demostraron en sus reciente pasos por el Karma Fest y el Festiamas despacharán su habitual abanico de influencias, desde el groove metal hasta el deathcore.

Con apertura de puertas a las 20:30 horas la entrada tiene un coste de 10€ que solamente se podrá adquirir en taquilla y en efectivo.

Agenda: The Hawkins + Testaferros en Avilés

El cuarteto sueco The Hawkins celebra su primera década de trayectoria musical con una gira estatal que tendrá parada en el avilesino Paseo Malecón. La cita con la formación afincada en Västmanland County tendrá lugar el viernes 22 de noviembre y contará con el dúo Testaferros como banda invitada.

En los límites del hard rock y el garage punk, con influencias de bandas como Backyard Babies, Hellacopters o The Hives presentarán su última obra de estudio «Aftermath», EP editado en el 2021. A la espera de la publicación de un nuevo larga duración el pasado mes de junio estrenaban la canción «Klister«.

Por su parte Testaferros, dúo instrumental formado por Kiki Dee a la batería y Pablo Jonte a la guitarra, tras su paso en el mes de mayo por Langreo retoman los escenarios para continuar con la presentación en directo su EP debut (reseña).

Entrada online anticipada 15€ a través de la plataforma Entradium y los puntos físicos Café Lord Byron y Bar Route 66 en Avilés. Precio en taquilla 20€.

Crónica: The Mercury Riots (Avilés 26/10/2024)

Desde la primera escucha del que, para mí, es uno de los mejores discos de hard rock que se han publicado en este ya casi extinto 2024, el maravilloso “In Solstice, tenía ganas de ver a los angelinos The Mercury Riots defenderlo en directo, así que, cuando tuve la oportunidad de acudir a la avilesina Sala Malecón no lo dudé ni un momento.

La fecha enmarcada dentro del “Insolstice Tour 2024”, que los ha llevado a recorrer gran parte de Europa, incluyendo el festival alemán Wacken Open Air, les traía a Avilés como penúltima cita con los escenarios españoles. Con la crudeza del rock and roll y sin ningún aditamento, a las 21:15 horas, salieron a escena Justin Walker en voces, Kyle Graham al bajo, Jonny Udell a la batería y Felipe Rodrigo a la guitarra. La sala presentaba muy buen ambiente, muchos fuimos los que nos acercamos a ver y escuchar a estos chicos, y no defraudaron con las expectativas generadas.

Comenzaron al igual que el LP que presentaban con la majestuosa “Make It”, seguida por “Be Yours”, uno de los adelantos de este tremendo “In Solstice“, con su potente línea de bajo y ese ritmo que te engancha desde el principio. Estaba claro que los chicos venían a dejarse la piel y a ganarse a los asistentes y con su siguiente tema “L.A. Girls” ya nos tenían a todos en el bolsillo. La gente exclamaba asombrada “¡que pasada!”, o “¿de dónde han salido estos tíos?”, comentarios que, entre otros, me confirman que los chicos vencieron y convencieron.

Ayudó el grandioso sonido, gracias a Neftalí Vázquez a los mandos, del que disfrutaron en toda la actuación y la actitud de los músicos sobre el escenario, en particular Felipe, que no paraba de regalarnos preciosos solos con su guitarra y melodías adornadas con una puesta en escena magistral, y Justin que con su voz y carisma nos hizo a todos partícipes de su descarga. Continuaron con la más tranquila “Light It Up”, en la que las poses y la voz de Justin te mantenían la mirada fija en el escenario, para seguir con la suavemente groovy, “Sweet Melody”, con ese riff pegadizo y su estribillo glorioso que invita a cantar y en la que Felipe ofrece otro solo sobresaliente.

Dejaron a un lado el “In Solstice” para ofrecer el tema no editado “GTO” y volver por todo la alto con “Scream It Out” y “99 Degrees”, pasando a continuación a la que, para mí, fue una de las mayores sorpresas de la noche, la más tranquila y coreable “You’re Beautiful” que, pese a no estar publicada todavía, contagiaba a acompañarlos prácticamente durante todo el tema. Tiempo para una de las pocas versiones que interpretaron el “Everyone´s A Winner” de los ingleses Hot Chocolate, dejando clara la variedad de sus influencias.

Pocas palabras más allá de los agradecimientos, que en gran medida hacían en español, para seguir con otras de las nuevas composiciones que previsiblemente formarán parte de su próximo lanzamiento, “One Dose” y la claramente influenciada por AC/DC, “Make Love”, para volver al trabajo que presentan con la más heavy, por el potente trabajo de bajo y batería, “Take Me When You Go”, precioso solo de Felipe también aquí.

Llegábamos al final del show con la rockera “Save Me A Drink” que por momentos recuerda a los primeros Quireboys, donde aprovechan para brindar con los presentes y pedir la colaboración del público en el estribillo. Gran tema, muy sólido, donde Felipe de nuevo realiza una labor magistral. Se retiraron del escenario, aunque el ambiente, con la audiencia totalmente entregada, les obligaría a volver para interpretar otros dos temas nuevos “Paranoid” y “Keep Walkin” para cerrar la velada con “I Saw Her Standing There”, original de The Beatles con Felipe recibiendo el calor del público durante la canción.

En definitiva, una gran noche de hard rock con mayúsculas, un show sólido, compacto y sin errores, presentando una maquinaria totalmente engrasada. Un sonido excelente y unas composiciones, tanto las nuevas como las plasmadas en el magnífico “In Solstice”, que se te meten en la cabeza y no puedes dejar de tararear… Y no solo eso, además, en las distancias cortas los músicos dieron muestras de una amabilidad y generosidad pocas veces vistas. Con total naturalidad firmaban merchan, charlaban con los asistentes o se hacían fotos con quien se las pidiera, siempre con una sonrisa.

Prometen volver el año que viene, posiblemente con su siguiente trabajo bajo el brazo, así que, si en esta ocasión no pudiste verlos, te recomiendo que no te los pierdas, es una experiencia que disfrutarás y recordarás por mucho tiempo. Es de justicia agradecer a la organización y especialmente a Toni y Luismi las facilidades para realizar esta crónica, y saludar a los amigos allí congregados. Nos vemos en el siguiente, hasta entonces salud y rock and roll.

Texto y Fotos: Miguel Rubio