La XXVIII edición del concurso rock Ciudad de Oviedo «Alejandro Blanco Espina» que tendrá lugar en la Plaza de Feijoo del 16 al 21 de septiembre desvela su calendario de actuaciones y anfitriones de cada jornada.
A partir de las 23:30 horas tendrá lugar el fallo del jurado compuesto por Ruth Suárez (vocal coach y cantante), Javier Ramos (músico) y David Orihuela (periodista) seguido de la actuación (1 canción) del grupo ganador. Suerte para todos.
Comenzaron las fiestas de San Mateo en la capital asturiana con una cita que no nos podíamos perder. Y no, no nos referimos a la de cierta defraudadora fiscal que congregó a miles de personas en el centro, colapsando calles y dejando constancia una vez más de que la caspa siempre tiene un principio pero nunca un final. Nacía el Fuck Mateo con ánimo de contrarrestar a tanto muermo, congregando en la presente edición en el Chigre Cultural Lata de Zinc a las bandas Beast Inside, Absalem y Soldier. Allí que nos fuimos con las baterías bien cargadas. Literal y metafóricamente hablando.
Los de Pravia siguen dándole vueltas a su debut de 2022 “Under Control”. Su formación, a estas alturas, es bien conocida por todos: Jandro en voces, Pedro Pravia y Chema Bretón en guitarras, Dani Casado al bajo y Poyo en baterías como más reciente fichaje.
“Faces Of Death” abriría así la noche, ante poco público, cierto es, pero sonando tan bien como nos tienen acostumbrados. La Lata, de hecho, parece ir paso a paso mejorando en aspectos relativos al sonido, si bien quedan otros un tanto en el alero, particularmente en lo que a luces se refiere, que viene a entorpecer el poder extraer mejores fotos del evento. Pero volviendo a lo que nos ocupa, ya decimos que el quinteto volvió a mostrarse tan sólido como acostumbra.
El repaso extensivo a su debut, los años que llevan dándole vueltas a estas canciones, redunda en una falta de sorpresas que Jandro, que se desvivió por calentar al personal, supo contrarrestar. Y es que la bien conocida frialdad del público astur se dejó notar una noche más. “¿Cuatro días de Melendi?”. Sí, nosotros también nos preguntamos cómo puede ser posible. Al infumable cantautor ovetense le dedicarían una “Fuck em All” que nos supo a gloria.
Pero no detendrían ahí las hostilidades. Con Bretón erigido en particular guitar hero de la agrupación thrash, doblando con Pravia en “Unpunished”, uno de sus temas con mejor enganche con la audiencia. Aunque ya decimos que ésta se mostró un tanto fría con los thrashers del centro-occidente. Al punto de que el propio Jandro nos preguntaría, no con poca razón, si estábamos en “modo ahorro”.
En cualquier caso y como era de prever, nada amilanó a la Bestia. Porque sea cual sea la reacción que provoquen, siempre cumplen y es de agradecer. “Ni un solo niño soldado más” clamaba Jandro tras el micro mientras Poyo continuaba percutiendo con la seguridad que en él viene siendo norma. “War”, tímido wall of death mediante, es de nuevo el final para ellos. Como digo siguen dándole vueltas a los temas de su debut pero queda en el aire la sensación de que su set-list empieza a necesitar de una renovación si bien no urgente, desde luego sí paulatina.
Los salmantinos eran la oferta más diferente del Fuck Mateo ’23. Cuarteto de metal contemporáneo con trazas progresivas y alternativas que acudía a la capital del Principado con motivo de seguir promocionando su más reciente trabajo, un Ep “Anima” del que dimos buena cuenta allá el pasado mes de agosto. La banda, recordemos, la forman Gin Barbería en voces, Miguel Ángel Gómez en guitarras, Carolina García al bajo y Víctor Villar en baterías.
Suena la intro que da nombre a su última oferta discográfica y el cuarteto prorrumpe con su habitual batidora de géneros, sonando realmente sólidos, si bien el registro más roto de Gin tardaría en encontrar su punto óptimo. Sea como fuere, Villar condujo a los suyos sin escatimar un esfuerzo ni tampoco abandonar por un momento su rictus risueño. Porque Absalem dejan en todo momento la sensación de no solo creer en lo que hacen sino de disfrutar haciéndolo.
La banda nacida en Salamanca, debutó en esto del metal con un “Chaosvolution” del que se cumplen ahora seis años, que se dice pronto. Por ahí sonó el corte que le daba nombre, con mucho una de las favoritas de quien escribe y donde Gin comenzó a sentirse más cómoda, más en su elemento, aupando finalmente a los suyos a cotas a la altura de lo esperado.
No nos cansamos de decir que las pistas pregrabadas siempre generan (y generarán) debate. A lo largo de la descarga de Absalem, si bien sí que se dejaron sentir, en ningún caso opacaron a los elementos puramente orgánicos de los castellanoleoneses. Algo que, sin querer posicionarnos aún de un lado u otro del espectro, pensamos contribuyó a aumentar en cierto modo la credibilidad de aquello que entraba por nuestras orejas.
No faltaría “Fear My Wrath” pero sería una versión, que en voz de Gin llevaban “muchos años sin tocar” y que no fue otra que “My Curse” de los pioneros Killswitch Engage, que en cierto modo vino a sustituir al “Silvera” de Gojira que nos regalaron en el Rock Nalón de 2022. Durante todo el set se nos revela fundamental la tarea de Carolina García. Puede no ser la presencia más activa del cuarteto. Pero su firmeza al bajo y los buenos coros que desarrolla a lo largo del set suman y de qué manera.
Para el cierre quedaron su primera composición como banda, “The Forest”, así como esa “Haunted” que cierra su más reciente Ep. Principio y fin unidos en un final de set que nos dejó con ganas de más. Resulta tópico decirlo pero parece ésta una banda en pleno crecimiento, y su paso por esta nueva edición del Fuck Mateo da buena fe de ello. Muy atentos a sus futuras evoluciones.
Puede que el hecho de tener reciente aún la última descarga del combo ovetense de thrash metal Soldier, aquella del pasado mes de mayo acompañando a Burnt To Death y Legacy Of Brutality restase cierto aliciente a esta nueva cita en su casa. Pero la promesa de un set list diferente al de aquella noche en la gijonesa Sala Acapulco nos parecía sobrado aliciente como para dar cumplida cuenta de un nuevo show de Phil González (voz), Dmitry Stalingrado y Dani Villamil (guitarras), Pei García (bajo) y Lucas Díaz (batería).
Pasaban pocos minutos de las once cuando el ahora quinteto irrumpía en el coqueto escenario de la Lata. Un show en el que se decantarían por su faceta más trotona y vibrante para alegría de sus parroquianos. Que eran pocos, que puede tardaran en entrar en calor, pero que difícilmente creemos salieran decepcionados de esta nueva edición del Fuck Mateo.
Si acaso, la queja podría venir por lo reducido del set. Conciertos en sala obligan a veces a estas cosas, aún cuando los habituales cambios entre bandas fueron ágiles y a lo largo de la jornada no llegó a haber percances de mayor consideración. Sea como fuere, a bordo de un sonido quizá no del todo redondo pero desde luego sí potente, con todos los cilindros en funcionamiento, Soldier salieron a confirmarse una vez más como la institución del thrash asturiano que llevan camino de ser.
Quizá haga falta nuevo material para otorgarles tan distinguida etiqueta. Entre tanto cortes ágiles y rotundos como “Between Two Masters” o “Corrupted (Sex in Prison)» bien merecen por sí solos el pago de los nueve cochinos euros que costaban las anticipadas. El inicio es fulgurante, realmente a degüello que diría un clásico, pero es en “The Great Western Oligarchy” donde la banda termina por poner toda la carne en el asador. Y es que por más veces que uno presencie un show de los ovetenses, no deja de sorprender la finura con la que hibridan thrash de alto octanaje con precisos ramalazos del más puro y rocoso metal sureño.
Y la noche seguía, en boca de Phil, mientras repasaban su “lista de grandes fracasos”. Sentimos discrepar, Phil. De hecho, la propia “Axis Of Evil”, con el inquieto frontman dejándose la piel y la garganta, se encarga de ello. Gran nivel técnico a la par que gran conjunción la que demostró la pareja Stalingrado / Villamil. Pareja de altos vuelos. Diferentes a la hora de atacar las cuerdas y sin embargo complementarios. Solidarios incluso. Sensacional dúo y no, no vamos a cejar en el empeño de reivindicar el gran nivel musical que tenemos en Asturias. Le pese a quien le pese.
Por ahí “Polybius”, del que hasta la fecha es su último álbum, aquél “The Sleeping Of Reason” de 2018, sí que pareció por fin sacar a la gente del letargo mateín. Tal es así que, a término, alguien de entre el público pedía, no sin cierta sorna, “una rápida”, antes de que el soldado arremetiese con “Theory Of Nothing”. Finalmente, lo escaso del tiempo dispuesto para el evento, Phil propondría por votación popular el último corte a desempeñar por la banda, que no sería otro que “Revolt”, para sorpresa de nadie entre los presentes. El circle pit que provocó el gran clásico de la banda se nos antoja el mejor de los cierres para una nueva edición del Fuck Mateo.
Poco público, sí, pero no puede dar uno siempre con la tecla. Porque veníamos de buenas entradas en la primera tourné por salas previa a la llegada del verano y la otoñal no parece haber empezado con igual buen pie. Y da igual porque fuimos testigos de tres buenas descargas por parte de tres buenas bandas, que a fin de cuentas es lo que importa. Ojalá de aquí doce meses os estemos contando lo bien se dio el Fuck Mateo ’24.
Como siempre no queríamos cerrar esta crónica sin agradecer a Factory Rock todas las facilidades, así como mandar saludos a compañeros fotógrafos como Jorge Novales y Fernando Casas, a la familia Moldava y a los integrantes de las tres bandas presentes. Nos vemos en el siguiente.
Repaso gráfico a la actuación de Argion el 7 de septiembre dentro del festival San Metalhead celebrado en el espacio multidisciplinar ovetense Kuivi PopUp.
Si estás interesado en alguna de las fotos en alta resolución ponte en contacto con nosotros a través de hmetalbrigade@gmail.com
Kuivi PopUp, esta vez en comandita con la buena gente de Diario de un Metalhead, sigue dando alegrías. Y aunque del cartel inicialmente previsto se cayesen los thrashers madrileños Madsher, subcampeones de la última edición de la Metal Battle Spain, la venida al ecléctico recinto ovetense de Argion y Secta bien merecía nuestro interés.
Toda vez hechas las debidas presentaciones por parte de Larry de Diario de un Metalhead, llegaba el turno de reencontrarse con Secta, el pujante quinteto de rock and roll en lengua de Cervantes y que forman Michael Arthur Long (Drunken Buddha), Ger Gilsanz y Pablo Pravia (Winchester), Juan Pablo Cotera y Pelayo Vázquez.
El “Nada Nos Va A Parar” con el que denominaron a su debut discográfico se nos revela ahora de lo más acertado. Y eso que la banda elige no obstante «C’ mon«, un corte de nueva creación para abrir el show. Con un sonido en primeras filas que difícilmente podría ser mejor, un público tan numeroso como animado y la compañía de no pocos músicos entre el público, la banda se las prometía muy felices.
Porque el caso es que su rock elemental parece haber caído de pie en la escena asturiana. Y temas como “Electroshock” les funcionan como un tiro. Aún con la entrada en falso de Pablo. Gajes del oficio, tampoco la cosa pasó a mayores. “Dame Tu Miel” es puro gancho. Secta son, sobre todo, animales escénicos. Su debut, como ya comentamos en su día, fue grabado en directo, y los chicos disfrutan y hacen disfrutar sobre un escenario. Cerca del escenario no era poca la algarabía.
Ni siquiera faltó el debate Coverdale / Bon Jovi, chascarrillo que lleva camino de convertirse en tan importante para ellos como alguno de los buenos temas que atesoran. Pero si tuviera que quedarme con un corte de esta primera parte del show sería probablemente “Oveja Negra”, en especial por el estupendo solo que Ger extrajo de su Gibson SG.
Guiño a AC/DC mediante, casi obligado en una banda que debe tantísimo a los australianos, “La Sueca” da con Arthur Long sobre el bombo de Pravia. No hubo vuelo sin motor esta vez. Tampoco el coqueto escenario del Kuivi da para muchas acrobacias. Sea como fuere Secta encaran una recta final, a la vista está, sobrada de gancho. Y es que cualquiera que tenga el veneno del rock and roll inyectado dentro del cuerpo disfrutará de buena gana con cortes como “Pura Dinamita” o “NoSe Acaba El Show”, con ese estupendo cambio de ritmo y el Ger más desatado de la jornada.
Como ya hiciera en su anterior visita con Drunken Buddha, Michael haría buen uso de los bidones del Kuivi en una despedida a lo grande de la banda asturiana. Se puede argüir en su contra lo poco original de su propuesta. Por contra, son y con mucho una de las más divertidas y seguras del actual panorama astur. Muchas caras sonrientes al final del show. Si era lo que pretendían, misión cumplida. Deseando escuchar ya ese nuevo álbum.
Como ya sabréis, y si no os refrescamos la memoria, una serie de infortunios nos impidió dar cuenta de la anterior descarga de Argion en tierras asturianas, aquella en la que acompañaban a Battle Beast en la parada gijonesa de su último tour por la península. De ahí que la cita con ellos en este San Metalhead 2023 fuese una de las más ineludibles para nosotros de todo el verano.
La de Argion, claro, es una propuesta bien distinta a la de sus compañeros de cartel. Tanto en lo genérico como en lo que a puesta en escena se refiere. Los podios, los carteles a ambos lados del escenario e incluso los leds que iluminan el bombo. Nada es dejado al azar en la remozada formación astur. Con Sergio Bernardo (The Last Titans) como sucesor de Nathan Cifuentes en guitarras, el resto de la formación es bien conocido: Pany Álvarez en voces, Pablo Sacht a la otra guitarra, Iván Canedo al bajo y Miguel Pérez en baterías.
A día de hoy una de las formaciones más currantes del actual ecosistema metalero asturiano, el verano ha sido toda una prueba de fuego para ellos. Con presencia en festivales como Z!Live, Leyendas del Rock, Algarroba, Gineta… como bien se encargó de comentar Larry antes de su descarga de power metal histórico.
Un comienzo que viene dado por la dupla que abre a su vez su segundo disco de estudio, del que mi compañero y amigo José Miguel “Lago” diera buena cuenta allá por el mes de mayo. Enlazando temas y con un buen sonido, uno siempre tiene sus reservas en este aspecto con bandas del género, lo cierto es que Argion vinieron a confirmar en los terrenos del Kuivi toda la experiencia adquirida desde el confinamiento hasta nuestros días. Que no ha sido poca.
… porque la banda no ha dejado de trabajar y se nota. Mucha carretera, muchas tablas y un quinteto que parece más sólido que nunca. Más suelto, mucho más en su elemento que las primeras veces que desde este medio tuvimos la suerte de verles. Una banda que además ha sabido conectar con un público de lo más ecléctico y variopinto. Algo tendrá el agua cuando la bendicen.
“Tierra Prometida” guiña a su primer disco, aquél “Tiempo De Héroes” de 2020. Y mientras que “Hijo Del Diablo” desata al mejor Pany de la jornada, alguno que otro tuerce el gesto por aquello de las pistas pregrabadas. “Prisionero Del Tiempo” haría su debut en tierras asturianas, amén de cambiarle el pie a su setlist. Y si bien se echó en falta el doble juego vocal de su versión de estudio, damos fe de que la balada caló entre los asistentes.
Fuera por la bandera que desplegó Pany, fuera por su pegajoso estribillo, lo cierto es que “Anne Bonny” sería otro de los temas mejor recibidos de la noche. El final del show, a estas alturas, es bien conocido por cualquier fan del combo asturiano: “Águila De Sangre” y en especial “Sobre El Mar”, muy coreada, parece van a ser fijas en sus bises durante largo tiempo. Al igual que esa “Fuerza y Honor” con la que cerraron la velada. Puede que cierto público diera la espantá tras la descarga de Secta. Lo cierto es que, quienes nos quedamos, lo disfrutamos de lo lindo. Siguen en clara línea ascendente.
Fue otra buena noche para dos bandas jóvenes de nuestra región. Cabe desde aquí dar las gracias al Kuivi PopUp por pensar en Diario de un Metalhead para la noche del pasado siete de septiembre así como a Larry, Maitane y todo el equipo por hacer realidad una noche como ésta. Del mismo modo, mandar un saludo muy afectuoso a los presentes. Amigos, músicos, compañeros de otros medios etcétera. Sois cada vez más y se convierte en tarea titánica acordarse de todos.
Como bien se encargó Pablo Sacht de recordarnos desde las tablas, Asturias atraviesa ahora mismo un momento dulce en lo que a bandas de metal se refiere, ahí salieron los nombres de Arenia, Last Days Of Eden, Monasthyr, Aneuma (y su reciente segundo puesto en la Metal Battle del Wacken). Lástima que a muchos les cueste verlo aunque lo tengan delante de sus narices. Casi literalmente. Y es que apenas kilómetro y medio separa la redacción del diario de mayor tirada de Asturias del recinto del festival. Pero en prensa generalista hoy ni rastro. Ni están ni se les espera. Es por eso que seguimos y seguiremos aquí. Siempre al pie del cañón para dar fe de una escena en plena ebullición. Es lo que hay.
Los locales Argion en una ocasión única presentarán su nuevo disco «Lux Umbra» en Oviedo dentro de un septiembre frenético que les llevará tras su reciente paso por el malagueño Algarroba Rock por toda nuestra geografía a través de conciertos en Izagre (León), Vigo junto a Saratoga y el albaceteño Gineta Rock. Por su parte los thrashers madrileños Madsher, subcampeones de la última edición de la Metal Battle Spain harán su debut en Asturias para presentar su último disco «Taken By The Vil Tormentor» editado en agosto del pasado 2022. Cierran el cartel los hard rockeros Secta inmersos en los últimos pasos de confección de su segundo disco de estudio y del que a buen seguro dejarán alguna píldora en el Kuivi. Con hora de comienzo las 20:30 horas recordamos que el acceso es gratuito.
ACTUALIZACIÓN: Unilateralmente los madrileños Madsher se caen del cartel que sigue adelante con Argion y Secta como principales protagonistas.