Entrevista: Salvador «El Poyo» García

Aprovechando la especial fecha de cumpleaños y para celebrar sus 30 años ligados a la música, Edu Meier aplica un extenso y personal tercer grado a Salvador «El Poyo» García, batería de In-Sanity, Mesenktet, Beast Inside, Unexpectance, Fe de Ratas o Víbora entre otras bandas.

Poyo: Muy buenas , lo primero agradecerte Eduardo por esta entrevista y como no a todos los que formáis parte de Heavy Metal Brigade que siempre estáis ahí al pie del cañon y mucha gente no sabe el trabajo y dedicación que eso conlleva.

INICIOS Y TRAYECTORIA:

Edu: Treinta años detrás de la batería no se cumplen todos los días. ¿Recuerdas cuál fue el momento exacto en el que descubriste que la música iba a ser tu vida?

Poyo: Bueno si la verdad son más de 30 años , con In-Sanity empezamos allá por 1993 pero antes ya tocara en una ocasión con Lying, y creo que ese primer concierto fue el detonante de que la batería y el metal sería parte de mi vida.

Edu: ¿Quién era «El Poyo» cuando empezó en su primer proyecto musical, y quién es ahora?

Poyo: En aquellos años estábamos mi primo Víctor y yo muy unidos por la música. El ya estaba tocando la guitarra en Lying y yo busqué un grupo, de ahí nos juntamos parte de los que somos ahora In-Sanity. Con esa juventud y no haber estudiado música como se debería iba un poco a mi bola por así decirlo, con muchas ganas de tocar pero con muy poca cabeza. A día de hoy ya muy curtido y habiendo estudiado, tengo las cosas más claras en lo que a un batería se le pide.

Edu: Has pasado por bandas muy distintas entre sí: Unexpectance, Fe de Ratas, Beast Inside, Nekrosia, Víbora… ¿Qué crees que aportó cada una a tu evolución como músico?

Poyo: Mucha experiencia y conocimientos de la música. A tocar en varios estilos intento adaptarme a cada uno, aportar mi granito y disfrutar de cada concierto.

Edu: ¿Hay algún concierto de tus inicios que recuerdes como un “punto de inflexión”?

Poyo: Creo que mi segundo concierto, con Blasphemy, que luego pasamos a ser In-Sanity, en el polideportivo de Agones, lugar donde jugué mucho al fútbol sala de portero y de repente me veo tocando ahí en un escenario y de los grandes, que a nuestra edad de aquella intimidaba 🤣🤣

ESTILO Y FILOSOFÍA:

Edu: ¿Cómo describirías tu identidad como baterista después de tres décadas?

Poyo: Constante, potente y sacrificado por la percusión.

Edu: ¿Qué elementos consideras imprescindibles para construir una batería poderosa, expresiva y reconocible?

Poyo: Sin lugar a duda ser capaz de tocar con metrónomos. Siempre se toca a la misma velocidad con lo cual no hay posibilidad de riesgos a la hora de ejecutar cualquier ritmo y arreglo tanto yo a la batería como los demás componentes del grupo. Escuchar los demás instrumentos incluida la voz y adaptar el estilo de cada uno a lo que pida la canción

Edu: Muchos músicos cambian su forma de tocar con los años. ¿Qué ha cambiado en tu técnica o mentalidad y qué sigue siendo exactamente igual?

Poyo: Pues ha cambiado mucho, cuando uno aprende de verdad como se debe tocar la batería y el primer cometido por lo que está en una banda buscas encajar en las canciones y no es querer tocar muchos arreglos, fuera de tiempo y a veces tapando a otros instrumentos. Y hombre igual igual no, pero las ganas de salir de casa para dar un buen bolo y disfrutar si siguen ahí.

PROYECTOS ACTUALES Y FUTURO:

Edu: Ahora estás en In-Sanity. ¿Qué representa para ti esta etapa?

Poyo: Pues como muchos sabéis después de muchos años nos hemos juntado regrabado la maqueta, que al final salió un disco y el estar con Chus, Diego y Viti después de tanto tiempo me deja la sensación de que cuando empezamos juntos con la música no teníamos la cabeza tan loca …no??

Edu: ¿Qué aporta In-Sanity a tu vida musical que no encontraste en otros proyectos?

Poyo: Tranquilidad y mucho compromiso, podemos decir que después de muchos años seguimos siendo amigos, cosa que no todos los músicos pueden decir eso de sus antiguos compañeros de bandas.

Edu: ¿Cómo vive un batería experimentado incorporarse a una banda moderna donde la producción, la precisión y la personalidad juegan tanto?

Poyo: Pues en mi caso muy bien la verdad , salí de la banda de mi pueblo (Beast Inside) y entré en Mesenktet, subiendo la apuesta de estilo musical y bueno sin problema. Soy muy fan de escuchar bateristas que tocan muy rápido y con precisión y parte de mis prácticas van destinadas a ese tipo de estilo.

Edu: ¿Qué metas tienes para los próximos años? ¿Hay algún sueño musical pendiente?

Poyo: Metas siempre hay. Poder vivir de la música aunque en mi caso como el del 99% de los músicos de metal en España es imposible. Sobre todo mejorar como músico y poder seguir dando bolos y disfrutarlos como se merece, y un sueño… ser telonero de Soziedad Alkoholika.

MOMENTOS HUMANOS:

Edu: Si tuvieras que elegir tres momentos que definan tu carrera. ¿Cuáles serían?

Poyo: La salida y disolución de Víbora, la banda que formé con Nacho. Creo recordar que estuvimos 10 años tocando en cualquier sitio. Cuando entré con Fe de Ratas y la grabación de mi primer disco de estudio. Fue todo muy rápido y la adaptación me costó bastante, por el estilo de música y el estar a los mandos de una banda con ese renombre. Y por último la presentación y salida del disco de In-Sanity, fue mucho trabajo y muy meticuloso.

Edu: ¿Alguna anécdota de gira o de estudio que todavía te haga reír… o que te gustaría que nadie recordara?

Poyo: Primera salida con Fe de Ratas, no recuerdo el sitio pero fuera de Asturias. No llegamos a Oviedo y tuvimos que dar la vuelta al local que me había dejado las claquetas en el local. La llevaba en un mini reproductor de música y me quedó encima de un altavoz 🤣🤣
Y mala anécdota … alguna hay si, pero mejor no recordarla como bien dices 🤣🤣🤣

Edu: ¿Qué le dirías al Salvador de 16 años, aquel que empezaba a tocar sin imaginar todo lo que vendría?

Poyo: Sin duda, que estudiara la batería, la música, percusión y muchos más estilos.

MENSAJE DE CUMPLEAÑOS:

Edu: Hoy es tu cumpleaños. ¿Cómo se vive celebrar un año más haciendo lo que amas?

Poyo: Pues muy orgulloso de haber conseguido llegar a donde estoy y seguir teniendo ganas de más, pese a las últimas lesiones que me impiden poder tocar la batería al 100%

Edu: ¿Qué le deseas a tu “yo del futuro” como músico y como persona?

Poyo: Disfrutar, disfrutar de cada práctica, ensayo, bolo mío o de otros grupos y poder ser feliz haciendo lo que me gusta tanto con la música como con otros hobbies.

Edu: ¿Qué mensaje quieres dejar a la gente que te ha seguido, apoyado y visto crecer durante más de 30 años?

Poyo: Hombre infinitamente mil gracias por cada aliento que han dado por verme tocar, los que me siguen y tantos grupos que me han llamado para formar parte y que o por estilo o por tiempo no he podido ser parte.

MIRADA A LA ESCENA:

Edu: ¿Cómo ves la escena rock y metal asturiana actualmente?

Poyo: La escena, pues creo que tiene dos partes. Primero a nivel de tocar por bares, locales, discotecas, eventos, festivales, etcétera, sacar discos, redes sociales, pues muy bien a pesar de que cada día nos lo ponen más difícil. Y creo que muy bien porque realmente tenemos muchos grupos en Asturias y prácticamente todos los fines de semana hay bolos en distintas partes de nuestra provincia. La segunda, la dificultad para poder dar un paso adelante en cuanto trayectoria musical. El salir de Asturias para darse a conocer dando bolos o incluso una mini gira por el norte de España es prácticamente inviable porque pierdes pasta, y mucha. Los precios que se manejan para poder tirarse a la carretera no son acordes con las entradas o ventas de discos y merchan que se genera.

Edu: ¿Qué crees que falta para que más bandas locales den un salto mayor?

Poyo: A raíz de internet y todo lo que abre al mundo repercute en el sistema de funcionamiento de una banda. Como empresa, pues no da, no se venden discos como antes ni entradas de los bolos y al contrario todo el mundo te puede escuchar. Lo que comentaba anteriormente, esto es muy simple, si no generas dinero para tu banda no puedes dar un salto mayor, las discográficas tampoco ayudan al día de hoy. Bueno y antes tampoco 🤣 pero se movía más dinero y por ende había más oportunidades.

Edu: Y por último. ¿Qué consejo darías a los músicos jóvenes que quieren dedicarse a esto durante tanto tiempo como tú?

Poyo: Que sean ellos mismos, que busquen su estilo musical, lo trabajen día a día. Constancia y dedicación, hay tiempo para todo si uno se organiza bien y que sean respetuosos. Siempre habrá otra persona que toque mejor que tú en algún sitio por lo tanto respeten a cualquier músico, deben de tener en cuenta que cada músico es un mundo y cada mundo es distinto.

Edu: Muchísimas gracias por tu tiempo Poyo, solamente desearte el mejor de los cumpleaños y que muy pronto volvamos a coincidir con un escenario por medio.

Reseña: Mesenktet «Kairós» (Autoproducción 2025)

Mesenktet, que siempre había sido esa banda cuyo nombre me cuesta horrores pronunciar, presenta al fin su primer álbum. José Manuel Ortiz (guitarra), Víctor González (guitarra y coros), Iván de Jesús (bajo), Salvador “El Poyo” García (baterías) y Alberto Guerra (voz) forman la alineación de un debut al que adorna el arte de Godless Design (Sound Of Silence, Absalem, Secta…).

Me gusta cómo el piano de “Mandjet” se ve inundado a continuación de esa amalgama de sonidos próximos a la electrónica. Su trazo en ascenso pronto conduce a “Sueños Rotos”, primer corte con verdadera enjundia del largo. Aquí Mesenktet ofrecen de primeras una buena serie de riffs. Estos se colocan sobre un rápido caminar de Poyo tras baterías. Ritmo que se verá atemperado toda vez irrumpan las primeras estrofas. Aquí me agrada la dualidad entre los rugidos de Guerra al micro y la melodía que ofrecen las guitarras. Y aunque conecto en mayor medida con las voces más broncas que con las más agudas, el corte no deja de ofrecer una constante diversidad en este sentido.

Si bien el disco puede no tener la más brillante de cuantas producciones he escuchado últimamente, lo cierto es que Mesenktet se las arreglan para entregar una “Estigma” desgarrada y por momentos agónica. A veces desesperada, a ratos violenta, la banda no se conduce nunca por el camino fácil y es de agradecer el riesgo. Ciertos aspectos de la letra, no obstante, suenan a pura auto-reivindicación (“no entiendo por qué no estoy donde merecía”). Muy violentos aquí, especialmente mientras la composición alcanza un epílogo en el que Poyo dejará alguna de las baterías más veloces de todo el largo. Su estilo puede resultar divisor, gustar más o menos, pero creo firmemente que en lo variado de composiciones como esta reside lo mejor de Mesenktet.

Vida Inerte” sorprende con ese arranque abrupto y descosido. Casi marcial. Plantea después un riff lleno de gancho unido a una gran variedad en voces. Hay estrofas bien respaldadas por el aspecto más melódico de la banda. También coros a voz limpia abriéndose camino entre el rugir tanto de voces como de guitarras. Me agrada ese puente que plantean. Rocoso y pesado. También lo funcional que resulta el epílogo, con las voces limpias en contraste con las más violentas. Los gruesos riffs contraponiéndose al poso más melódico. Y el solo cabalgando hacia el desatado y violento tramo final. Aún cuando noto alguna estrofa algo a contrapié, al fin y al cabo esto no deja de ser un debut, puede pasar por una de sus entregas más redondas.

Y no es que “Kairós” desentone. Tiene de hecho un arranque hábil desde el plano técnico. Prólogo que conduce hacia unas estrofas apoyadas en otro riff no falto de gancho. La banda suena algo más marcial aquí al tiempo que insiste en la dualidad vocal y un marcado acento melódico. El poso más atmosférico que ofrecen después los coros tiene cierta clase incluso. Para el puente quedan los Mesenktet más violentos. O, al menos, un par de destellos de la rabia e intensidad que pueblan otros rincones del álbum. De ahí al final todo se conduce dentro de estructuras más o menos predecibles.

El Alberto Guerra que irrumpe en las estrofas de “Humana Dispendium” puede pasar por el más certero de todo “Kairós”. Pero es que además la banda ha sabido conjugar esos tonos más violentos con pequeños oasis más calmos y atmosféricos, que amplían las miras del quinteto. La letra, ahora directa y sin asomo alguno de metáforas, contrasta con los destellos más melódicos y, por ahí, la banda construye otro corte (pienso) capital dentro del tracklist. El buen solo del tramo final, los coros o la firmeza de Poyo tras baterías. Un corte visceral y sincero como pocos.

Whitechapel” sacrifica su elegante prólogo en pos de ofrecer a unos Mesenktet deliberadamente oscuros. Muy alto en la mezcla ahora el bajo de Iván de Jesús, algo de lo que se beneficiará el sonido global de este penúltimo corte. Aquella calma del arranque irá yendo y viniendo a lo largo de la composición, pero albergando ahora unas voces en constante juego entre registros. Para el tramo final queda un alucinado solo de guitarra, de nuevo su habitual juego entre registros y una cierta sensación de congoja y agonía. Fácilmente el corte menos amable con el oyente de los ocho. El cierre es para “Mesenktet”, outro que sigue donde lo dejara “Mandjet” y cierra este debut de los asturianos abrazando una mixtura entre lo electrónico y lo cinemático. Como si Trent Reznor cambiase de repente a Atticus Ross por Hans Zimmer.

Es un debut autoproducido y por ahí uno perdona ciertos pecados de juventud. El primero es el sonido del mismo, que puede no ser todo lo redondo que uno esperaba. Sin tampoco llegar a lo catastrófico, sí que es verdad que se resiente en comparación a bandas contemporáneas del género. Sea como fuere y a grandes rasgos me gusta cómo juegan a hibridar agresividad y melodía o cuan variado resulta el disco en cuanto a tonos. Yendo del grito más agónico al más oscuro sin ningún tipo de cortapisa. “Vida Inerte” pienso que sobresale por encima del resto de cortes. “Humana Dispendium” tiene una de las líricas más directas y sin ambages que he escuchado últimamente y “Whitechapel” acierta a la hora de ofrecer la cara más alucinada del quinteto. Es un primer paso. Confiamos en que vendrán más.

Texto: David Naves

Crónica: Killus + Sanngre + Mesenktet (Oviedo 28/3/2025)

Nueva visita de Killus tras su paso por la capital del Principado en abril del pasado año. En esta ocasión con la intención de sacarse la espina que, seguro, les dejó su paso por La Lata de Zinc, donde la poca promoción realizada y la coincidencia con la presentación por parte de Aneuma de su «Venom» en la cercana Sala Gong hicieron que no gozaran de la asistencia de público que merece su propuesta.

Desde que descubriera el potente directo de los de Villareal en el Z! Live del ya lejano 2019 me quedé completamente enganchado y aprovecho a repetir la experiencia siempre que tengo ocasión. Motivo más que suficiente para acercarme a la ovetense Sala Gong el pasado 28 de marzo, al que se sumaba que su anterior paso por la región supuso la que sería mi primera colaboración con esta casa. El grupo venía acompañado de los punk/hardcore bilbaínos Sanngre y los metalcore gijoneses Mesenktet completando una propuesta de lo más llamativa e interesante.

Los asturianos fueron los encargados de abrir fuego, aunque no tuvieron un comienzo fácil con un misterioso acople que retrasó unos minutos el inicio de su descarga. Sin solventar completamente el problema, pasando diez de las nueve, empiezan a sonar los acordes de ”Sueños Rotos”. El escenario, con un telón de fondo con el nombre y logo de la banda como único aderezo, pareció quedarse pequeño ya desde estos primeros compases para un hiperactivo Alberto que, ataviado con un llamativo chándal verde con lentejuelas, no dejó de moverse y buscar la complicidad del público en todo momento.

Continúan con “Estigma”, tema que presentan como su primer single. La banda estaba formada para la ocasión por Alberto Guerra a la voz, Salvador “El Poyo” García tras la batería, Iván de Jesús al bajo, Víctor González haciéndose cargo de la guitarra y los coros, acompañados por un jovencísimo Abel en la otra guitarra, relevo de José Manuel Ortiz, en el que según dijeron era su primer directo. Prueba que superó exitosamente.

Antes de “Vida Inerte” primeros agradecimientos para sus compañeros de escenario y para Dermain Management por haber contado con ellos para la ocasión. La dupla formada por Iván y un infalible Salvador hizo retumbar la sala con su potencia en cada canción. Dedican el siguiente tema, “Whitechapel”, a la belleza interior y persisten buscando la complicidad del respetable al que invitan a acercarse al escenario, consiguiendo que uno de los asistentes de menor edad se subiera a las tablas para, desde allí, protagonizar un crowdsurfing y terminar el tema junto al grupo.

Prosiguen con la canción que da título a su flamante primer disco, el cual nos invitan a adquirir en su puesto de merchan, “Kairos”, explicando que es el dios griego del tiempo terrenal, siempre escaso, dedicado a José, cofundador de la banda que, según sus palabras, por desgracia tuvo que hacerse a un lado. Bonito riff de guitarra por parte de Abel en este tema. Cierran su actuación con “Humana Dispendium”, tema que dedican a Laura de Aneuma por el acoso recibido recientemente en redes sociales, en el que instan a luchar contra el fascismo, el machismo y la homofobia.

Durante toda la actuación estuvieron arropados por familiares y amigos que no quisieron perderse el que sería su primer concierto del año. Pese a que el sonido no les acompañó (como sí hiciera el molesto acople), la banda ofreció un concierto lleno de energía y emotividad consiguiendo, sin duda, algunos nuevos adeptos a su causa.

He de admitir que no tenía referencias de Sanngre antes de esta cita, así que tocó investigar un poco. En su web se definen como “…la peste, la rabia y la venganza… Los que robaron los caballos a los cuatro jinetes del apocalipsis…Nuestro sonido es tormenta sobre tambores de guerra…”. Este mensaje y el texto que adornaba la gran lona en la parte trasera del escenario acompañando a su logo “thrash core punk hard brutality” dejaban bastante claro lo que nos íbamos a encontrar. Cera de la buena con gran parte de denuncia social y una impresionante puesta en escena con los componentes del grupo enmascarados.

Sanngre nacen de la unión de veteranos de la escena estatal procedentes de Rat-Zinger, Radikal Hardcore, Barbakore y RadioAktiva para dar rienda suelta a su lado más thrash y combativo. En esta ocasión, primera vez en Asturias, el combo lo formaron Javi Puñales ocupándose en solitario de las guitarras, pues Galder no pudo acompañarlos, Xabi Del Drums a la batería, Ekain Bilbao al bajo, y la dupla formada por Beltza y Eder a las voces.

Comienzan “Última Hora” y ya desde los primeros compases el potente bombo retumba en el pecho, y sus afiladas guitarras te cortan hasta el alma. Menudo comienzo, pura energía. Continúan con “Despertarás Muerto”, ambos temas pertenecientes al disco de 2023 realizado al alimón con II Madres, “Sangre De Dos Madres”. Visita a su disco de 2021 “Soltad Al Dóberman” con la homónima, y recuerdo a su guitarra ausente (“hoy nos falta una motosierra, pero aquí estamos para darlo todo”), antes de “Atízale”. La energía de sus dos cantantes intercambiando o compartiendo líneas vocales hace aparecer los primeros pogos.

Visitan su disco de debut “Sanngre” con los temas “Como Mínimo”, “Nacimos Para Reventar El Sistema”, la rapidísima “Muerte y Destrucción” y “My Sweet Chemical War”, que incorpora unos mortuorios teclados iniciales. Ambos cantantes, hiperactivos sobre el escenario, no dejan de arengar al público presente, (“echo de menos un pogo por aquí”), que respondía tímidamente. Retornan a los temas de “Soltad Al Dóberman” con “Europa” y “Kaos”. Agradecimientos a la promotora, al resto de bandas y sobre todo al público antes de la thrasher “Odio”.

Continúan con la pegadiza “Siete Segundos” con esa inquietante intro de teclado que genera una atmósfera propia de una película de terror. Mencionar que, pese a que llevan esas partes introductorias pregrabadas, esto no resta un ápice a su potencia y entrega sobre las tablas. Un pequeño problema con la pedalera (resuelto con premura) empañó mínimamente el impecable sonido del que estábamos gozando, que incluso en las primeras filas era nítido, permitiendo disfrutar de las ejecuciones de cada músico de manera superlativa.

Prosiguen con el tema que cierra su segundo plástico, “Lobotízame”, animando al respetable a hacer un circle pit. Y sin dejar ese disco continúan con las potentísimas “Mi Hiroshima” y “Tu Ley”, que dedican a Milei por la similitud con su título, y a cualquier otro gobierno fascista. A estas alturas, el respetable ya respondía con la energía debida y los pogos y empujones se sucedían sin parar.

Encaran la parte final del set volviendo al split de 2023 con “Golpe De Estado”, de veloz inicio, riff pegadizo y una omnipresente batería. Terminan su repaso a ese “Sangre De Dos Madres” con “Satanae Imperium” y dejan para cerrar la brillante actuación su himno de guerra, “Sanngre”, que fue coreado a todo pulmón por los presentes.

Si gozas con los sonidos potentes, temas rápidos, letras combativas y una actitud arrolladora sobre el escenario, no dejes de verlos si tienes ocasión, seguramente acabarás como yo queriendo más Sanngre. No te defraudarán.

Tras el obligado cambio de escenario, pasados unos minutos de las 23:30 horas salieron a escena los castellonenses Killus. Un imponente telón de fondo con su logo y el parche del bombo, de la gira/álbum “XXV Years Feeding The Monster” con la que conmemoran sus 25 años de trayectoria, adornaban el escenario, que se había librado de los monitores ganando en espacio para que Javi Ssagittar a la voz, Ruk a la guitarra y el hiperactivo Premutoxx al bajo se pudieran mover a sus anchas al ritmo que Anhell Styxx marcaba en la batería.

Suena la intro mientras los músicos salen a escena recibiendo la primera ovación de la noche. Ataviados con su ropa y maquillaje de ceremonia, comienzan su descarga con la potente “Skeletons Of Society”, que, como la mayoría de temas, adornan y enriquecen en los momentos oportunos con unas pistas pregrabadas. Continúan una primera visita a su álbum “Grotesk” con “Man-Made Tragedy” y “H.E.L.L.”.

Ya desde estos primeros temas la banda deja claro que no vienen a hacer prisioneros, con Ruk y Premutoxx sin parar de correr por el escenario, intercambiando posiciones, haciendo gestos obscenos y apoyando en los coros a un Ssagittar en estado de gracia, ejerciendo de maestro de ceremonias sin dejar de dirigirse al respetable con sus palabras, gestos y miradas, introduciéndonos en su ritual sin que puedas oponer resistencia alguna.

Prosiguen con “Ascending Antichrist” del LP “Devilish Deeds”, rescatando a continuación el tema “Rape Your Dreams” de su primer disco, que Javi introdujo recordándonos la celebración que allí nos congregaba y sus veinticinco años de carrera, para pasar a interpretar parte de los temas regrabados con el mismo motivo. ¡Qué bien les sienta el lavado de cara! Sonaron “Imperator XXV”, “Satanic Verse XXV” y “Free XXV”, que fueron recibidas de muy buen grado por la audiencia. En ese momento la comunión con el público era total, y fácilmente nos dejábamos embaucar por las propuestas que Mr. Ssagittar nos hacía. Que si saltad aquí, coread allí, que si demostráramos si nos quedaba energía… en fin, que Javi conseguía en todo momento que nos sintiéramos totalmente integrados en el show. Los músicos estaban disfrutando y se notaba. Bromeaban con las primeras filas, repartían púas, tenían un detalle especial con la audiencia más joven… todo perfectamente engranado con sus interpretaciones sobre el escenario.

Y llegamos a la mitad del show, ¡y de qué manera!, nada menos que con el que para el que escribe es uno de los mejores temas del grupo, con razón llevaba días sin poder sacarlo de mi cabeza, no otro que “Grotesk”, del plástico homónimo de 2023, el cual desató por completo la locura en la Gong, que coreaba su estribillo a todo pulmón. El sonido, que también estuvo a la altura durante todo el show, permitió disfrutar plenamente de sus interpretaciones en todo momento.

Retornan con esos temas regrabados para la ocasión con “Stranger Things XXV”, que en esta reinterpretación suena más metálica ganando enteros respecto a la original del 2018. Continúan con la oscura y más industrial “White Lines”, la más tranquila “Paralyzed” y vuelta al industrial con “Hypocrisy”, demostrando de nuevo la versatilidad de un Ssagittar que se mueve con facilidad de las voces más desgarradas a las más limpias.

Su siguiente tema, su himno “Ultrazombies XXV”, que anunciaron sería el último, fue, sin duda, otro de los momentos álgidos de la noche, con el público acompañándolos sin dudar en los saltos con los que habitualmente presentan la composición.

Se retiraron del escenario y los tradicionales gritos de “otres tres” no tardaron en sonar, para sorpresa de Javi que cuando volvió sobre las tablas preguntó extrañado si habíamos visto el set list, pues efectivamente iban a despedirse con otros tres temas. Empiezan con la más heavy “Fuck’n’Roll” para continuar con el que es por derecho propio otro de sus grandes himnos, “Feel The Monster”, que nuevamente desató la complicidad con la audiencia cantando a todo pulmón su estribillo, y con unos Ruk y Premutoxx que parecían no sentir el intenso show que nos estaban ofreciendo, pues continuaban con sus carreras y saltos como si acabaran de empezar.

Dejan para el final su versión del clásico de ABBAGimme!, Gimme!, Gimme!”, que el grupo ha hecho suyo, con una reinvención oscura y desgarrada del famoso tema que se ha convertido en fija como colofón a sus directos.

Las caras de satisfacción del grupo al final del concierto confirmaban la sensación de que se habían dejado atrás la amarga experiencia del año pasado. Sensación que fue corroborada por Ruk, con el que tuve la oportunidad de charlar al finalizar el bolo, y me transmitió lo mucho que habían disfrutado, a lo que contribuyó, sin duda, lo bien que lo estábamos pasando en el foso. Prometieron volver, y si nada lo impide allí estaré.

Me gustaría agradecer a la organización y a los grupos las facilidades para cubrir este evento y saludar a los colegas que nunca fallan. Nos vemos en la siguiente, hasta entonces, salud y rock and roll.

Texto y Fotos: Miguel Rubio

Agenda: Host + Brutalfly + Mesenktet en Gijón

Nueva parada en los escenarios asturianos para los ferrolanos Host. La presentación en vivo de su ópera prima «The Quake» (reseña) llega al Bola 8 de Gijón el próximo viernes 4 de abril.

La cita contará con la participación del trio thrasher Brutalfly actualmente confeccionando la continuación de su última obra de estudio «I Was An Experiment» (reseña) publicada en el 2022 y unos hiperactivos Mesenktet, protagonistas de tres conciertos en apenas 7 días. Con apertura de puertas a las 20:30 horas la entrada tiene un coste de 8€ exclusivamente en taquilla.

In-Sanity: Nuevo disco y estreno en vivo a través del «Searching Presentation Fest»

Tras su retorno a la actividad en el 2020 tras un parón de más de 20 años, los avilesinos In-Sanity han quemado etapas progresivamente hasta la inminente presentación del primer disco de su trayectoria. Un álbum debut que llevará por título «Searching» y que verá la luz a través de El Subko Producciones el sábado 29 de marzo.

La cita tendrá lugar en el Paseo Malecón avilesino y contará con la participación del combo extremo Mesenktet, que llegarán «on fire» tras su paso por el ovetense Gong Galaxy Club junto a los industriales Killus, los infatigables gijoneses Bestia Negra que retoman la actividad en directo mientras se encuentran inmersos en la confección de su nuevo disco de estudio y los metaleros cántabros Zen, en la actualidad también enfrascados en el estudio preparando su nuevo material.

Entrada + CD únicamente en taquilla al precio de 10€

Agenda: Killus + Sanngre + Mesenktet en Oviedo

El combo industrial Killus regresa a la capital asturiana para presentar su último lanzamiento discográfico «XXV Years Feeding The Monster« editado en mayo del pasado 2024 vía Maldito Records para conmemorar su 25 años de trayectoria.

En esta ocasión compartirán tablas con los combativos Sanngre, que cuentan en sus filas con miembros de Ratzinger, Radikal Hardcore, Barbakore y RadioAktiva y la renovada formación local Mesenktet que presentarán sus nuevas composiciones.

Entrada anticipada 15€ + gastos a través del siguiente enlace:
https://salagong.com/evento/killus/

Crónica: Festiamas 2024 (5ª Semifinal – Piedras Blancas)

Quinta semifinal del ya ineludible Festiamas, celebrada en la localidad castrillonense de Piedras Blancas, y en la que competían las bandas Noland, Mesenktet, Chamako Wey! e Infección. Aunque lo de competir es un decir. A lo largo de la jornada y por boca de los propios protagonistas se respira un aire de hermandad que poco o nada tiene que ver con rivalidades de ningún tipo. Nosotros acudimos a la llamada, ya apenas sabe uno cómo es un viernes en casa, al tiempo que cruzábamos los dedos para que respetase la meteorología.

Que al final así fue. Aún es de día cuando el quinteto Noland inaugura el certamen. Su propuesta, a priori, puede parecer algo ajena a un medio como este. Lo cierto es que conforme fueron entrando en harina, y aunque no sea mucho el tiempo del que disponen, apenas veinte minutos por banda, no puedo negar que fueron adquiriendo un mayor grado de interés.

Se beneficiaron de un buen sonido. Y temas como “Expectations” dieron la debida medida de sus posibilidades. En sus momentos más tranquilos me recordaron a otra banda asturiana como pueda ser The Electric Buffalo. También a Mad Rovers cuando subían las revoluciones. Mucho feeling en “No Me Duermo” mientras ruego que los chicos sepan disculparme si apunté mal los nombres de los temas.

La banda, que ya fue finalista en la edición del año pasado, y que de hecho ganó el XXI Concurso de Bandas Abierto Hasta El Amanecer, intercala temas con letras en nuestro idioma como “A Cubierto” y realmente muestra cintura y versatilidad. Saludos y agradecimientos mediante se irían con “Unbroken” dejando un gran sabor de boca.

A fe mía que los metaleros de nuevo cuño Mesenktet no lo iban a tener tan fácil. Los duendes del directo, siempre tan traicioneros, quisieron cebarse con la banda de Alberto Guerra. Algo que pareció no arredrar a la formación, que cuenta ahora con Poyo (ex Beast Inside) a la batería.

Me gustó el arranque que propusieron. Mucho groove pero también cierta atmósfera en sus riffs. Guerra nos confesaría más tarde que tuvieron dificultades para oírse sobre el escenario. Sea como fuere, me agradó la dualidad del frontman en “Sueños Rotos”, así como ese mayor nervio que les acerca a las fronteras del melodeath moderno de gente como The Black Dahlia Murder, Heaven Shall Burn, As I Lay Dying

Turno para presentaciones. También para saludar y aplaudir al resto de bandas del certamen. Ya digo que el festiAMAS puede ser una competición pero el ambiente que se respira, al menos de puertas para fuera, es de auténtica camaradería. Problemas de sonido vendrían a aguar sus evoluciones e incluso tendrían que repetir uno de los temas por un problema técnico. Con mucho la banda que hubo de lidiar con más inconvenientes a lo largo de su descarga.

No engañamos a nadie si decimos que Chamako Wey! son, a día de hoy, una banda totalmente asentada. Veníamos de verles cerrar una gran jornada en el Vidiago Rock (crónica) y realmente posaron todas sus credenciales sobre el escenario de Piedras Blancas. Beneficiados además de la llegada de la noche y el mayor juego que dan las luces a una banda como esta, supieron sacar lo mejor de sí para poner patas arriba el concurso.

La inicial “Sublevación” despliega quizá el mejor sonido de la tarde-noche. La banda suena realmente contundente abajo, si bien la caja de la batería de Mike Jiménez a ratos va y viene. Y da igual porque, al final, las tablas se notan. Gente con mucho bagaje y no poco rodaje sobre ellas.

El inevitable “es un placer para nosotros estar aquí” que deja Larriet antes de la intensa “Indomable” unido al estupendo solo que dibuja Adrián “Mostro” dan la verdadera medida del quinteto. Agradecimientos al resto de participantes y una “Zombie Caníbal” donde despiezan su conocido metal moderno con trazas de Brujeria y mucho mal café.

“Como decían The Doors, esto se va acabando”, precede a “Fariseos”. Las ganas de pasarlo bien son tales que Adrián Amieva corre por el escenario y el cable de su Explorer se desconecta. Percance solucionado en un auténtico abrir y cerrar de ojos. Puede parecer un detalle menor pero sirve para ejemplificar lo enchufados, perdonen el chiste fácil, que llegaron a Piedras. La final “Pendejos Fronterizos”, abrupta y descosida, les puso cara de favoritos. Al menos a juicio del abajo firmante.

El cierre de la quinta semifinal vino a corresponder a los punks del occidente asturiano Infección. Una gente que viene dando guerra en nuestros escenarios desde 2011 y a la que, al igual que sucediera con la gente de Chamako Wey!, se le notan las tablas.

Se mostraron de lo más enérgicos, solo faltaba en una banda de punk, al igual que combativos y ruidosos. Me agradó el triple juego de voces con el que afrontan los temas. Dotan a sus composiciones, siempre regidas por las reglas del género, de una versatilidad que opera en beneficio del mensaje que transmiten. Enlazando temas y arremetiendo contra todo bicho viviente. Por poner un ejemplo, contra “quienes disfrutan del sufrimiento ajeno” en una arremetida contra la llamada “fiesta nacional”, que desde luego será nacional pero desde este medio no conseguimos entender cómo demonios una muerte sádica y violente puede ser algo a celebrar. “¡No más toros en Begoña!”, apostillarían.

Deiviz agradeció a los responsables del evento el haberles elegido entre tantas bandas a concurso, mandó un saludo al resto de participantes de la jornada y presentó un canto a “acabar con la cultura de la competitividad” que el capitalismo nos inocula desde bien pequeños. Lo dicho, tienen tablas y se notó. Su punk puede estar en los márgenes del tipo de música que acostumbramos a tratar por aquí, alcanzar a todo es imposible, pero mentiríamos si dijéramos que no nos agradaron.

La cosa es que, como decía aquella mal-envejecida película de los ochenta, “solo puede quedar uno”, así que allí que se subió Julia María Martínez-Lombó, coordinadora del Anuario de la Música en Asturias, para destapar al ganador de esta quinta semifinal. Redoble de tambores, emoción, intriga, ya saben cómo son estas cosas, para una victoria que vino a recaer finalmente en la gente de Chamako Wey!. Darles por tanto la enhorabuena, esta vez por escrito, y desearles la mayor de las suertes de cara a la gran final.

Por nuestra parte nada más. Mandar un afectuoso saludo a Noland, Mesenktet, Chamako Wey! e Infección, también a los habituales que nunca fallan y ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Agenda: Festiamas 2024 (5ª Semifinal – Piedras Blancas)

El próximo viernes 5 de julio tendrá lugar en el Parque de la Libertad de Piedras Blancas la 5ª semifinal de la actual edición del Festiamas, concurso musical asturiano abierto a todas las vertientes musicales, y que en esta ocasión aloja un cartel de lo más afín al contenido de nuestro medio.

La terna de contendientes estará formada por Noland, sexteto afincado en Gijón que acaba de publicar su ópera prima en forma de EP bajo el título “For A While” en el que desarrollan diversas influencias que viajan del funk al swing pasando por el rock de corte más clásico. Veteranos en la escena los renovados Chamako Wey vuelven a pisar un escenario tras su paso por el Vidiago Rock allá por el mes de mayo para desgranar su distintiva pasión por el groove metal. También abrazando el metal como bandera de sonido Mesenktet presentará en Piedras Blancas su nueva alineación tras una larga temporada alejados de las tablas. Desde el occidente asturiano completa la semifinal el combo punk rock Infección. Nacidos allá por el 2011 cuentan con 3 álbumes de estudio más uno en directo y hace escasas fechas reeditaban su segundo trabajo discográfico «No Nos Callarán» a través de la Factoría Del Ruiu. El vencedor se unirá a Bus 15, Guaje Gurú, Bouquet y Rock ’n’ Bolescos en la final que se celebrará en septiembre en Oviedo.