Reseña: Azrael «Aquelarre» (Demons Records 2025)

Décimo “Aquelarre” para los chicos de Azrael, o lo que es lo mismo: Tino Torres en baterías, Marc Riera a la voz, Oscar Espín y Enrique Rosales en guitarras y Juan Manuel Salas al bajo. Con colaboraciones de Mario G.M. (que fuera miembro de la propia banda, llegando a grabar tres álbumes con ellos) y Zoraida Vidal (Saedín) ofrecen un total de diez temas producidos y grabados en los granaínos Z Studios el propio Rosales junto a Pedro Sillero. El mismo Mario G.M. se hizo cargo posteriormente de las habituales tareas de mezcla y master, Unai Endemaño disparó las fotos y, finalmente, Fernando Nanderas (Ankhara, Centinela, Opera Magna, Ñu…) se encargó del artwork. En la calle vía Demons Records desde finales de octubre.

Mientras Mi Cuerpo Aguante”, que no podría sonar más a pura declaración de intenciones, coloca el estribillo en el mismo prólogo y construye un interesante juego entre ese riff cabalgado de ese inicio y los más rocosos de las primeras estrofas. Éstas vienen bien adornadas, desarrolladas con pericia incluso por Marc Riera al micro. Regresa el trote inicial para estribillos y acomoda buenos detalles desde las seis cuerdas. El corte, uno de los más extensos del trabajo, va conformando esa naturaleza híbrida y a la vez pegadiza. Alza la nota final el gran solo que anticipa el epílogo. Certero primer corte.

Humanidad” lleva una onda que, en ciertos momentos, me recuerda a mis paisanos de WarCry. Azrael vuelven a apoyar su heavy metal sobre un marcado colchón de teclados. Pero la propuesta, en comparación con el tema inicial, se ennegrece aquí. Hay un gran trabajo en lo que a voces se refiere. Clásico y muy funcional. Bien medido con respecto a las estrofas que ocupa. Buenos enganches entre las mencionadas estrofas. Y si bien hecho en falta un bajo con algo más de peso en la mezcla final, uno de esos cortes que va ganando no poco peso con el paso de las escuchas. Ayuda ahí el buen duelo solista de su tramo central. También un epílogo bien trabajado y de lo más resultón. Otra buena oferta.

Pobre Diablo”, con Mario G. M. aportando en guitarras, es un heavy metal trotón y optimista. Deudor de los Helloween más alegres, también de los primeros Edguy, apoyado con firmeza sobre el doble bombo de Tino Torres. Dünedain, líneas de voz mediante, podría ser otra de las rimas de este tercer corte, el segundo más rácano de todo “Aquelarre” en lo que a duración se refiere, acierta a la hora de recuperar a los Azrael más directos y vibrantes. Un buen contraste al par de cortes iniciales, con otro buen solo en su parte central y coronado sin apenas perder esos ritmos alegres y vivarachos. Me agrada.

Noche De Brujas”, si bien en cuanto a la viveza de su heavy metal, parece seguir allí donde lo dejara su predecesora, cierto es que entrega a unos Azrael sensiblemente más oscuros. Algo que se transfiere incluso a las voces que dibujan a través de las primeras estrofas. Aquí y allá encuentro pequeños desequilibrios en cuanto a mezcla. No obstante esa desigualdad no esconde su metal vibrante, potente, de nuevo apoyado por unas teclas casi omnipresentes. Aquí se produce uno de los solos más interesantes de todo el largo, al que darán inicio las hábiles manos de Zoraida Vidal sobre el teclado. Un corte, que anticipó al disco, quizá algo deslucido en lo que a producción se refiere pero que, en cualquier caso, me atrae tanto desde el punto de vista gramático como el técnico.

Tierra Prisionera” se construye sobre uno de mis riffs favoritos de todo el disco. Me agrada la mayor presencia de Juan Manuel Salas en la mezcla de esta quinta apuesta. Un heavy metal clásico, con ciertas trazas de power metal y muy funcional, que de manera acertada (pienso) reserva un mayor nervio para sus estribillos. Hay cuidados engarces entre estrofas, un solo muy de la escuela Weikath / Hansen y un epílogo que, me da la sensación, les funcionará sobre manera en directo. Es cierto que, en lo que a construcción y escritura no llama tanto la atención como otros cortes de este nuevo trabajo. Pero recupera la producción tan equilibrada de comienzos del álbum para un heavy metal pegadizo, enérgico y funcional.

Dolor y Agonía”, entrega más rácana en cuanto a duración de este “Aquelarre”, es un heavy metal de trazo y gusto muy clásicos. Hay un cierto olor a Judas Priest en las estrofas, que contrasta con el poso más tendido de sus estribillos. En estos hay voces realmente agudas. Bien construida sobre otro riff hábil y con gancho, a ratos siento que las ideas aquí dispuestas daban como para un corte algo más ambicioso. En todo caso, bien están ese solo tan virguero de su tronco central o las poderosas voces del epílogo. Me deja con ganas de más.

Duele” resulta en una balada de corte entre épico y elegante, con un gran despliegue vocal y unas teclas, de Zoraida Vidal, realmente hábiles. Se eleva, guitarras y base rítmica mediante, en un crescendo igualmente clásico y muy funcional, hacia territorios más ampulosos y grandilocuentes. Clásica power ballad en la más pura tradición del género. A favor el gran despliegue vocal y la gran producción de la que hace gala. En contra, que pueda resultar algo previsible.

Un Paso Más” recupera a esos Azrael más vibrantes, próximos (cuando no lindantes) con un power metal directo y sin contemplaciones, que de nuevo me recuerda a los chicos de Dünedain, y en donde Riera se maneja en tonos realmente altos. Con un Torres incansable tras baterías, uno no puede hacer otra cosa que disculpar esa construcción algo plana. Porque la producción y mezcla aciertan a la hora de magnificar la pegada, convirtiendo a este penúltimo corte en uno de los más poderosos de este nuevo trabajo. Nervio y garra intactos, que para más de treinta años transcurridos desde aquella iniciática demo de 1993 no está pero que nada mal.

El interesante prólogo de “Ángel Desterrado” tiene algo que me recuerda a unos Avalanch de álbumes como “Muerte y Vida” de 2007. Elegante, bien construida, con Riera volviendo a esos tonos altísimos, pero donde echo en falta un estribillo con algo más de gancho. Sea como fuere, hay en ciertas estrofas un deje que, a ratos, me recuerda a los mejores momentos de Queensrÿche. Una guerra de contrastes para un corte que me atrae solo a ratos, aún cuando le reconozco los buenos detalles de Zoraida Vidal tras las teclas o el hábil solo del epílogo. Desigual, me agrada sin engancharme…

… que podría ser un poco la sensación que me dejan los propios Azrael en sí. Una banda que jamás fue capaz de romper el particular techo de cristal y alcanzar al nivel de reconocimiento que sí lograron según qué contemporáneos suyos. Algunos, de hecho, citados en la propia reseña. Por ahí que encuentre de especial mérito que, a pesar de todo, sigan contra viento y marea, ofreciendo buenos pildorazos de heavy metal a su fiel legión de seguidores. Con cortes que brillan con luz propia, véase la dupla inicial, la cierta oscuridad de “Noche De Brujas”, la grandilocuencia de “Duele” o la pegada de “Un Paso Más”. Siguen en la pelea.

Texto: David Naves

Entrevista: Salvador «El Poyo» García

Aprovechando la especial fecha de cumpleaños y para celebrar sus 30 años ligados a la música, Edu Meier aplica un extenso y personal tercer grado a Salvador «El Poyo» García, batería de In-Sanity, Mesenktet, Beast Inside, Unexpectance, Fe de Ratas o Víbora entre otras bandas.

Poyo: Muy buenas , lo primero agradecerte Eduardo por esta entrevista y como no a todos los que formáis parte de Heavy Metal Brigade que siempre estáis ahí al pie del cañon y mucha gente no sabe el trabajo y dedicación que eso conlleva.

INICIOS Y TRAYECTORIA:

Edu: Treinta años detrás de la batería no se cumplen todos los días. ¿Recuerdas cuál fue el momento exacto en el que descubriste que la música iba a ser tu vida?

Poyo: Bueno si la verdad son más de 30 años , con In-Sanity empezamos allá por 1993 pero antes ya tocara en una ocasión con Lying, y creo que ese primer concierto fue el detonante de que la batería y el metal sería parte de mi vida.

Edu: ¿Quién era «El Poyo» cuando empezó en su primer proyecto musical, y quién es ahora?

Poyo: En aquellos años estábamos mi primo Víctor y yo muy unidos por la música. El ya estaba tocando la guitarra en Lying y yo busqué un grupo, de ahí nos juntamos parte de los que somos ahora In-Sanity. Con esa juventud y no haber estudiado música como se debería iba un poco a mi bola por así decirlo, con muchas ganas de tocar pero con muy poca cabeza. A día de hoy ya muy curtido y habiendo estudiado, tengo las cosas más claras en lo que a un batería se le pide.

Edu: Has pasado por bandas muy distintas entre sí: Unexpectance, Fe de Ratas, Beast Inside, Nekrosia, Víbora… ¿Qué crees que aportó cada una a tu evolución como músico?

Poyo: Mucha experiencia y conocimientos de la música. A tocar en varios estilos intento adaptarme a cada uno, aportar mi granito y disfrutar de cada concierto.

Edu: ¿Hay algún concierto de tus inicios que recuerdes como un “punto de inflexión”?

Poyo: Creo que mi segundo concierto, con Blasphemy, que luego pasamos a ser In-Sanity, en el polideportivo de Agones, lugar donde jugué mucho al fútbol sala de portero y de repente me veo tocando ahí en un escenario y de los grandes, que a nuestra edad de aquella intimidaba 🤣🤣

ESTILO Y FILOSOFÍA:

Edu: ¿Cómo describirías tu identidad como baterista después de tres décadas?

Poyo: Constante, potente y sacrificado por la percusión.

Edu: ¿Qué elementos consideras imprescindibles para construir una batería poderosa, expresiva y reconocible?

Poyo: Sin lugar a duda ser capaz de tocar con metrónomos. Siempre se toca a la misma velocidad con lo cual no hay posibilidad de riesgos a la hora de ejecutar cualquier ritmo y arreglo tanto yo a la batería como los demás componentes del grupo. Escuchar los demás instrumentos incluida la voz y adaptar el estilo de cada uno a lo que pida la canción

Edu: Muchos músicos cambian su forma de tocar con los años. ¿Qué ha cambiado en tu técnica o mentalidad y qué sigue siendo exactamente igual?

Poyo: Pues ha cambiado mucho, cuando uno aprende de verdad como se debe tocar la batería y el primer cometido por lo que está en una banda buscas encajar en las canciones y no es querer tocar muchos arreglos, fuera de tiempo y a veces tapando a otros instrumentos. Y hombre igual igual no, pero las ganas de salir de casa para dar un buen bolo y disfrutar si siguen ahí.

PROYECTOS ACTUALES Y FUTURO:

Edu: Ahora estás en In-Sanity. ¿Qué representa para ti esta etapa?

Poyo: Pues como muchos sabéis después de muchos años nos hemos juntado regrabado la maqueta, que al final salió un disco y el estar con Chus, Diego y Viti después de tanto tiempo me deja la sensación de que cuando empezamos juntos con la música no teníamos la cabeza tan loca …no??

Edu: ¿Qué aporta In-Sanity a tu vida musical que no encontraste en otros proyectos?

Poyo: Tranquilidad y mucho compromiso, podemos decir que después de muchos años seguimos siendo amigos, cosa que no todos los músicos pueden decir eso de sus antiguos compañeros de bandas.

Edu: ¿Cómo vive un batería experimentado incorporarse a una banda moderna donde la producción, la precisión y la personalidad juegan tanto?

Poyo: Pues en mi caso muy bien la verdad , salí de la banda de mi pueblo (Beast Inside) y entré en Mesenktet, subiendo la apuesta de estilo musical y bueno sin problema. Soy muy fan de escuchar bateristas que tocan muy rápido y con precisión y parte de mis prácticas van destinadas a ese tipo de estilo.

Edu: ¿Qué metas tienes para los próximos años? ¿Hay algún sueño musical pendiente?

Poyo: Metas siempre hay. Poder vivir de la música aunque en mi caso como el del 99% de los músicos de metal en España es imposible. Sobre todo mejorar como músico y poder seguir dando bolos y disfrutarlos como se merece, y un sueño… ser telonero de Soziedad Alkoholika.

MOMENTOS HUMANOS:

Edu: Si tuvieras que elegir tres momentos que definan tu carrera. ¿Cuáles serían?

Poyo: La salida y disolución de Víbora, la banda que formé con Nacho. Creo recordar que estuvimos 10 años tocando en cualquier sitio. Cuando entré con Fe de Ratas y la grabación de mi primer disco de estudio. Fue todo muy rápido y la adaptación me costó bastante, por el estilo de música y el estar a los mandos de una banda con ese renombre. Y por último la presentación y salida del disco de In-Sanity, fue mucho trabajo y muy meticuloso.

Edu: ¿Alguna anécdota de gira o de estudio que todavía te haga reír… o que te gustaría que nadie recordara?

Poyo: Primera salida con Fe de Ratas, no recuerdo el sitio pero fuera de Asturias. No llegamos a Oviedo y tuvimos que dar la vuelta al local que me había dejado las claquetas en el local. La llevaba en un mini reproductor de música y me quedó encima de un altavoz 🤣🤣
Y mala anécdota … alguna hay si, pero mejor no recordarla como bien dices 🤣🤣🤣

Edu: ¿Qué le dirías al Salvador de 16 años, aquel que empezaba a tocar sin imaginar todo lo que vendría?

Poyo: Sin duda, que estudiara la batería, la música, percusión y muchos más estilos.

MENSAJE DE CUMPLEAÑOS:

Edu: Hoy es tu cumpleaños. ¿Cómo se vive celebrar un año más haciendo lo que amas?

Poyo: Pues muy orgulloso de haber conseguido llegar a donde estoy y seguir teniendo ganas de más, pese a las últimas lesiones que me impiden poder tocar la batería al 100%

Edu: ¿Qué le deseas a tu “yo del futuro” como músico y como persona?

Poyo: Disfrutar, disfrutar de cada práctica, ensayo, bolo mío o de otros grupos y poder ser feliz haciendo lo que me gusta tanto con la música como con otros hobbies.

Edu: ¿Qué mensaje quieres dejar a la gente que te ha seguido, apoyado y visto crecer durante más de 30 años?

Poyo: Hombre infinitamente mil gracias por cada aliento que han dado por verme tocar, los que me siguen y tantos grupos que me han llamado para formar parte y que o por estilo o por tiempo no he podido ser parte.

MIRADA A LA ESCENA:

Edu: ¿Cómo ves la escena rock y metal asturiana actualmente?

Poyo: La escena, pues creo que tiene dos partes. Primero a nivel de tocar por bares, locales, discotecas, eventos, festivales, etcétera, sacar discos, redes sociales, pues muy bien a pesar de que cada día nos lo ponen más difícil. Y creo que muy bien porque realmente tenemos muchos grupos en Asturias y prácticamente todos los fines de semana hay bolos en distintas partes de nuestra provincia. La segunda, la dificultad para poder dar un paso adelante en cuanto trayectoria musical. El salir de Asturias para darse a conocer dando bolos o incluso una mini gira por el norte de España es prácticamente inviable porque pierdes pasta, y mucha. Los precios que se manejan para poder tirarse a la carretera no son acordes con las entradas o ventas de discos y merchan que se genera.

Edu: ¿Qué crees que falta para que más bandas locales den un salto mayor?

Poyo: A raíz de internet y todo lo que abre al mundo repercute en el sistema de funcionamiento de una banda. Como empresa, pues no da, no se venden discos como antes ni entradas de los bolos y al contrario todo el mundo te puede escuchar. Lo que comentaba anteriormente, esto es muy simple, si no generas dinero para tu banda no puedes dar un salto mayor, las discográficas tampoco ayudan al día de hoy. Bueno y antes tampoco 🤣 pero se movía más dinero y por ende había más oportunidades.

Edu: Y por último. ¿Qué consejo darías a los músicos jóvenes que quieren dedicarse a esto durante tanto tiempo como tú?

Poyo: Que sean ellos mismos, que busquen su estilo musical, lo trabajen día a día. Constancia y dedicación, hay tiempo para todo si uno se organiza bien y que sean respetuosos. Siempre habrá otra persona que toque mejor que tú en algún sitio por lo tanto respeten a cualquier músico, deben de tener en cuenta que cada músico es un mundo y cada mundo es distinto.

Edu: Muchísimas gracias por tu tiempo Poyo, solamente desearte el mejor de los cumpleaños y que muy pronto volvamos a coincidir con un escenario por medio.

Warcry: Nuevo Disco y Gira XXV Aniversario

Warcry presenta la portada y título de su próxima obra de estudio así como la primera fecha de la gira conmemorativa a su 25º aniversario. Bajo el título «Entre La Niebla» verá la luz el que será el undécimo álbum para los asturianos. La portada es obra del ilustrador gallego Breogán Álvarez.  

En el año 2027 WarCry celebrará su 25º aniversario con una gira muy especial que tendrá como punto de partida un concierto exclusivo en Madrid. La cita tendrá lugar el sábado 9 de enero en el Movistar Arena y será además la presentación del nuevo trabajo discográfico de la banda.

Entradas a la venta para el público general el próximo viernes 28 de noviembre a partir de las 12 horas a través de las plataformas digitales de Planetevents, Livenation, Ticketmaster y El Corte Inglés.

Z!Live Rock Fest 2026: Distribución Por Días

La 11ª edición del Z!Live Rock Fest que tendrá lugar del 11 al 13 de junio del próximo año en Zamora desvela el reparto de bandas por días y la opción de upgrade a abono.

 

Con más del 50% del aforo vendido, la entrada de día pasa a 90€ + gastos con la opción exclusiva de upgrade a abono por un suplemento de 60€ + gastos. Con la distribución por días de todas las bandas anunciadas hasta el momento quedan pendientes la confirmación del cabeza de cartel para el jueves y una gran banda de metalcore. Para la jornada de viernes se espera el anuncio de un segundo cabeza de cartel y tres bandas más. El sábado, día grande del festival, tiene pendiente la presentación de cuatro bandas más. El abono completo tiene un coste de 130€ + gastos, todas las modalidades de entradas están disponibles a través del siguiente enlace:
https://zliverock.com/entradas/

Crónica: VII Factoría Rock Fest (Avilés 22/11/2025)

Séptima edición ya para el avilesino Factoría Rock Fest. Impulsado por la Asociación Cultural Valliniello Sound City con el infatigable Luismi Díaz al frente, nos ofrecían en esta ocasión el cartel más punk de su trayectoria con Sartenazo Cerebral, Involución y Lineslick como protagonistas.

Con un buen aspecto en lo referente a la convocatoria de público, abrían la velada Lineslick. Había ganas de ver como se manejaba la banda en su debut en vivo tras escuchar una primera demo a través de Spotify la jornada previa. Y la verdad que nos llevamos una grata sorpresa. Siempre es agradable dar la bienvenida a una nueva formación que se sume a la creciente representación de bandas de rock/metal con voz femenina en la región. Si bien grupos de esta característica como Aneuma, State Of Crime & Science, Honara, The Magus, Ethiva, La Mørgue o Last Days Of Eden tienen muy definido su estilo, con Lineslick parece más complicada la clasificación. Rock, hard y punk parecen tener cabida en una propuesta sonora que cuenta con su vocalista Sandra como punto focal sobre el escenario.

La banda cuenta además con un par de caras muy conocidas, el guitarra Riki Herrero y Ja Peña a la batería con pasado en Leather Boys, Atomic Zeros o Estramonio, dato que evidentemente repercute en el desempeño del combo sobre las tablas, dejando una sensación de sobrada solvencia en lo que era el primer concierto del proyecto. Despacharon un total de 12 temas así que estaremos muy atentos a la publicación de un primer larga duración que complemente esa demo de tres temas: «Parasite«, «Down On You» y «You’re A Mess» que nos presentaban el pasado sábado en la Factoría Cultural avilesina.

Involución serían la segunda banda en tomar posesión del escenario. Punk rock de corte clásico y combativo para azotar entre otras cosas a la tauromaquia, la autocomplacencia o el culto al cuerpo para despertar alguna que otra conciencia despistada. Su vocalista Iker se muestra como el perfecto maestro de ceremonias, salta, presenta e interpreta cada tema (performance incluidas) dejando patente una fuerza escénica más que encomiable.

Presentaron un buen puñado de temas de reciente creación como «La Rueda«, «Humanos» o «Los Medios» y que fueron muy bien recibidos a tenor de las reacciones de la audiencia congregada. Dejaron el terreno más que preparado para la traca final del festival, el estreno en casa de «Y Una Mierda«, el nuevo trabajo discográfico de Sartenazo Cerebral.

Trece años de trayectoria y seis álbumes contemplan a la formación avilesina. Al igual que sus antecesores sobre las tablas de la Factoría los Sartenazo disfrutaron de un gran sonido, Pablo Viña se multiplicó para lograr que la sala ofreciera la mejor de las caras en dicho apartado. Los problemas con la iluminación del escenario sin embargo fueron una bendición para los siempre puntillosos fotógrafos entre los que un servidor se incluye. Todo fue sobre ruedas para Sartenazo, los nuevos temas conectan al instante con un público intergeneracional, tanto de casa como incondicionales llegados de fuera de la región que se acercaron a la presentación del nuevo disco.

Para la ocasión contaron con un par de colaboraciones, Sara Castaño que puso su voz al servicio de «Legítima Defensa» y Dani la gaita en «Paraiso Pisapraos«, lo que sin duda aportó un plus a un show ya de por sí intenso y especial. Un Nieto siempre aferrado al micrófono no dejó nunca de recorrer de un lado a otro el coqueto escenario de la Factoría, también de saltar y no le iba a la zaga Jorge al bajo, siempre risueño e interactuando con sus compañeros. La formación disfrutaba del momento y hacía disfrutar a su audiencia. Sin duda uno de los momentos de mayor conexión con el público llegó con «La Chumaera» que ponía patas arriba la Factoría.

Poco más que añadir a una jornada especial tanto para los protagonistas como para este medio. Como nuestro propio nombre indica, para Heavy Metal Brigade no era su habitat natural pero ello no fue obstáculo para disfrutar de una velada diferente en la parte sonora así como divertida y especial en la personal. Siempre es un placer regresar a la Factoría Cultural y al Factoria Rock Fest, compartir velada con nuevos amigos, conocidos y demás adictos a la terapia que nos aporta la música. Como bien nos recuerda siempre el compañero David Naves, nos vemos en la siguiente.

Texto y Fotos: José Ángel Muñiz

Crónica: Edén + Mandrágora Negra (Gijón 15/11/2025)

El pasado sábado 15 de noviembre nos desplazamos hasta Gijón para presenciar el concierto de Edén, grupo asturiano al que venimos siguiendo desde sus inicios. Nos presentaban su última obra de estudio “Alma De Libertad”, editada en 2024, acompañados para la ocasión de la banda de Irún, Mandrágora Negra, que a su vez nos mostraron temas de su último disco “Símbolo De Libertad”, publicado en 2022, junto con otros de álbumes anteriores.

No quisimos desaprovechar la oportunidad de acercarnos a la Sala Buddha, que recordábamos más como local de ocio nocturno en el que se pinchaba música de otros géneros que nada tienen que ver con el heavy y el rock y con su original decoración al estilo “templo budista”. Al llegar nos sorprendió mucho ver que no han pasado los años por ella, sigue con sus características figuras de Buddha y Shiva de antaño, pero en pocos minutos se iba a convertir en todo un “templo del metal”, cuando Mandrágora Negra y posteriormente Edén, comenzaron con su descarga de power metal y heavy ochentero. Resaltar también que aplaudimos su iniciativa de organizar de vez en cuando eventos de rock y géneros musicales ajenos a los de sus inicios.

Los primeros en aparecer sobre el escenario a las 20:10 horas fueron Mandrágora Negra, banda que actualmente, y tras varios cambios de formación, se presentaron como un sexteto compuesto por Moisés Montero “Moi” (voz), Maxi Fructuoso (bajo), Antonio J. García Ibáñez (guitarra), Mikel Pascual “Pasku” (guitarra), Garci (batería) y un teclista de reciente incorporación que confiere a la banda un sonido más próximo al metal melódico.

Abrieron fuego con “Sueños De Realidad”, perteneciente a su primer y homónimo álbum de 2012, y con el que comprobamos desde el inicio que esta banda en vivo suena cien por cien a heavy metal clásico y power metal. Siguen con un par de cortes de su último trabajo “Símbolo De Libertad”, como son: “Vencerás” y “Jamás Me Rendí”, tema éste último con un pegadizo estribillo que fue coreado por los asistentes. Continúan con “Gritaré”, tema de su primer disco. A continuación nos presentan “Sigue Adelante” y Moi nos comenta que es el nombre del cuarto disco que están grabando. Después le tocaría el turno a “Símbolo De Libertad”, perteneciente al álbum del mismo nombre lanzado en 2022.

Con “Un Largo Camino”, Moi muestra su agradecimiento a todos sus seguidores y al público presente en la sala dedicándonos este tema, que como su letra indica es todo un homenaje a la lealtad de sus fans. A continuación nos presentan “Nuestra Lucha”, tema nuevo que están grabando. Siguen con un corte de su último disco “Mi Soledad”, tema melódico que empieza lento para ir ganando fuerza y ritmo con un marcado estribillo y con “Mi Última Función”, primer corte perteneciente al mismo álbum.

Antes de la recta final, tuvieron tiempo para emocionarnos con una magnífica versión en castellano con título “El Traidor” de la banda suiza Gotthard, el conocido “Anytime Anywhere”. Seguidamente Moi presenta el tema “Fue Tu Pasión”, que según sus propias palabras dedica “a los que les gustan las motos y a los que no”. Como broche final sonaría “Imparable” de su álbum homónimo lanzado en 2015. Para terminar a las 21:15 horas con “Tocando El Cielo”, canción perteneciente a su primer disco “Sueños De Realidad” y con un público entregado completamente a su música.

A las 21:35 horas saltan al pequeño escenario de la Sala Buddha, Edén. El grupo asturiano, tras haber pasado por numerosas formaciones y con el guitarrista Javier Díaz (Notredame, Warcry) como único miembro de la formación original, actualmente está integrado por el también guitarrista Álvaro Cocina (Intermezzo, Nuevecondiez), el batería Fernando Argüelles (Vendaval, Northwind, Nuevecondiez), el bajista Juanjo Díaz y su último vocalista, el leonés Fernando González “Dini” (Decibel Race, Darkkam).

Comienzan con Dini arrodillado sobre el escenario y empieza a sonar como introducción la narración de “Cenizas”, continúan con “Ave Fénix”, momento en el que el guitarrista Álvaro Cocina salta a tocar entre el entregado público de las primeras filas y “Nunca Más”, corte de ritmos acelerados y un estribillo pegadizo con el que el respetable empieza a bailar y cantar. Todos los temas del inicio son pertenecientes a su último trabajo de estudio “Alma De Libertad”, que nos venían a presentar.

Siguen con “Desde El Aire”, de su fantástico disco “El Despertar De Los Sueños” de 2019. De este álbum y del último fueron la mayoría de los temas que interpretaron esa noche. Posteriormente le llega el turno a “Alma De Libertad”, canción titulada igual que su último disco y a “Puede Ser”, también perteneciente a este trabajo y que Dini dedica a la gente que nació con “mala suerte” y ha tenido contratiempos, este tema es todo un himno que invita a superar las dificultades de la vida.

Continúan con “Corazón”, canción melódica perteneciente al álbum “El Despertar De Los Sueños”. A continuación siguen con otros dos cortes de “Alma De Libertad”, como son “Muerte Carmesí” y “Como Un León”, tema este último compuesto por Javi Díaz y al que su compañero Dini presenta como un “ilustre del rock”. Al término de esta canción los componentes de la banda brindan por el metal con un chupito de whisky, que les traen desde la organización, junto con numerosos botellines de agua.

Rescatarían “Junto A Tí”, tema perteneciente a su tercer disco “Caminante Del Tiempo” de 2011 y que en su presentación califican como “happy metal”. Seguirían con “Sangre De Metal”, canción con mucha fuerza dedicada a los metaleros. En la recta final del show, Dini muestra su agradecimiento a Mandrágora Negra y al personal de la Sala Buddha, para seguidamente deleitarnos con la versión de “Rebel Yell” de Billy Idol y con su guitarrista, Álvaro Cocina, tocando mezclado entre el desatado público.

Terminan en torno a las 22:55 horas con “Ella”, canción de marcadas influencias del metal ochentero, que fue uno de los singles del último álbum, con un llamativo videoclip y uno de los temas más coreados en la sala. Personalmente el show se me hizo corto. Por motivos de horarios de la Buddha no pudieron tocar el setlist al completo y aunque no era la primera vez que veía a Edén en vivo, me gustó mucho cómo sonaron y lo bien que se ha integrado Dini en la banda, con una voz de registros muy apropiados para el estilo musical heavy y power metal. Nos dejaron a todos con muy buenas vibraciones y ganas de volver a verlos en el escenario.

Por último, sólo me queda agradecer a Heavy Metal Brigade su apoyo para la elaboración de esta crónica, a las bandas por su buena energía y cercanía, a la Sala Buddha en la que encontramos viejos conocidos, a los amigos y compañeros que recorren las salas y a todos los que apoyáis a la música. Nos vemos próximamente… hasta entonces, que el rock & roll no deje de sonar!!!

Texto: Aurora Menéndez
Fotos: Miguel Rubio

Agenda: José Rubio en León

El guitarrista cordobés José Rubio afrontará el próximo sábado 29 de noviembre en la Black Bourbon leonesa una de las últimas fechas de la presentación en vivo de su último trabajo instrumental «Black Rose» editado allá por 2023 vía Demons Records y del que dimos cumplida reseña en su momento. Como artista invitado contará con el guitarrista gallego Diego Sanjorge.

Con apertura de puertas a las 21:30 horas e inicio a las 22 horas, la entrada anticipada tiene un coste de 10€ a través del siguiente enlace:

https://ticketandroll.com/evento/jose-rubio-sala-black-bourbon-leon

Reseña: Primal Fear «Domination» (Reigning Phoenix Music 2025)

Decimoquinto trabajo, si mis cuentas son correctas, para las huestes germanas Primal Fear. El primero tras las salidas de los guitarras Tom Naumann y Alex Beyrodt junto a la del batería Michael Ehré, y la consiguiente llegada de Thalìa Bellazecca a las seis cuerdas y André Hilgers a las baquetas. Junto a las caras nuevas, siguen los de siempre: Mat Sinner (bajo y voz), Ralf Scheepers (voz) y Magnus Karlsson (guitarra), ejerciendo también como coproductores del disco. Con el ex Pink Cream 69 Dennis Ward a cargo de las grabaciones y Jacob Hansen en mezcla y master, Reigning Phoenix Music, 2M Producciones, Chaos Reigns y Soyuz Music pusieron los distintos formatos de “Domination” en circulación el pasado cinco de septiembre.

Terrible decisión, por cierto, no sólo la de emplear inteligencia artificial para el artwork del disco, sino también la de rastrear de manera intensiva sus redes sociales en busca de todo comentario que aluda al respecto. Detalle feo por partida doble en una banda de semejante trayectoria, pero vayamos a lo que de verdad nos interesa.

The Hunter” es un arranque sin muchos miramientos. Directo pero bien estructurado, con el clásico alarido marca registrada de Ralf Scheepers. Un estribillo correcto, que me recuerda a unos Helloween de la era Deris y una mezcla equilibrada y con pegada. El solo, dividido en tres partes, podría recordar a aquellos duelos Downing vs Tipton que convirtieron a Judas Priest en mi banda de heavy metal favorita sobre la faz de la tierra. Un primer corte, en definitiva, amarrado con total orgullo al libro de estilo del género.

Y ahora que menciono a Judas Priest, el prólogo de “Destroyer” bien podría haber formado parte de álbumes recientes del sacerdote. Llegadas las estrofas, estos son unos Primal Fear algo más marciales. Más rocosos, en cierto modo. Que aunque dejen un estribillo que no me acabe de funcionar del todo, aciertan a ofrecer una contundencia que, pienso, le sienta de lujo a su vetusto heavy metal. El solo, que vuelve a optar por ese formato duelista, bien merecía algo más de desarrollo. A término un corte que me resulta algo desigual, de esos que me enganchan solo a ratos.

Far Away” opta por entregar una mayor épica ya desde el prólogo. Primal Fear contraponen la pesadez del corte previo con un power metal a la Gamma Ray que hará saltar los empastes al mismísimo Kai Hansen. La pronta, prontísima llegada del estribillo evidencia lo mucho que un corte como este ha sido pensado y meditado con el directo como fin último. Luce sobremanera Ralf aquí, pero también un André Hilgers inspiradísimo y esforzado tras el kit de batería. La sección solista, de arranque tranquilo y desarrollo (casi) desbocado puede ser fácilmente una de las más atractivas de todo el álbum. Auto consciente pero muy disfrutona.

I Am The Primal Fear”, donde no descarto que Wolf Hoffmann (Accept) pida derechos de autor por el riff de las estrofas, retorna a los Primal Fear más rocosos y pesados. Y aunque puede ser en cortes como este donde más brille la estupenda producción de la que goza este “Domination”, lo cierto es que es el adelanto que más desapercibido me pasó de los cuatro. Sea como fuere, Scheepers defiende, como gato panza arriba, esta línea de voz y el solo no desmerece a otros presentes en este largo tracklist. Pero ya digo que ni me apasiona ni me engancha.

Tears Of Fire” es un medio tiempo elegante, muy de la escuela de Magnus Karlsson, bien construido, que a ratos deja una cierta sensación de déjà vu, de que ya has escuchado un corte así no solo en álbumes previos de Primal Fear sino en varios de los muchos proyectos en que anda enrolado el de Höör. Sea como fuere, aprecio la buena construcción de las estrofas o la pasión con que Scheepers dispone los distintos versos. El estribillo, correcto y aseado, puede no ser tampoco el más lúcido de los muchos aquí presentes. Y no pasa nada porque, ahora sí, la sección solista me parece que captura con precisión el espíritu de la canción que lo alberga. No me habría importado una duración algo mayor para ese solo, después de todo es un corte que alcanza los cinco minutos, pero en definitiva puedo entender los motivos por los que acabó siendo otro de los adelantos de este “Domination”.

Honestamente, siento que si estos Primal Fear, ya veteranos, produjeran más cortes a lo “Heroes And Gods”, dado además el actual ecosistema del metal mundial, tan dado a encumbrar discos tanto y tan sobre producidos, podrían acceder a ese olimpo del que parecen vetados casi desde su propia concepción. Es un corte hábil a la hora de implementar una mayor épica, atractivo por esa pizca más de músculo y picante con que Scheepers afronta sus estrofas y finalmente memorable por lo ganchero del estribillo. Riesgo, algo más de mordiente, aunque sea con trucos de producción, que falta le hace a más de uno (y de tres) cortes a lo largo de todo “Domination”. Incluso el solo, de nuevo estructurado en dos partes, me funciona. Diferente y no por ello peor, más bien todo lo contrario.

Hallucinations” es una pequeña instrumental que viene a partir el disco en dos. Y que sirve de tranquilo acomodo a la canción de mayor recorrido del trabajo, una “Eden” tan melancólica como grandilocuente, y que me agrada siempre y cuando logre abstraerme de lo recurrente (no quisiera decir ñoño) de su apartado lírico. Puede que algo sobre producida a ratos, pero con un gran Scheepers, un solo de lo más elegante, la Ad Infinitum Melissa Bonny dejando buenos detalles vocales en el epílogo y que, después de todo y junto a la pequeña intro que la precede, supone un gran soplo de viento fresco dentro de “Domination”.

Scream” recupera entonces a los Primal Fear más orgánicos. Y quisiera decir que para bien, pero el corte se va diluyendo hasta convertirse en, quizá, el más indolente de todo el tracklist. Esa cualidad tan orgánica, que la producción rompe en estribillos, deriva en un trazo donde la banda deja en todo momento la sensación de ir con el piloto automático puesto. Puedo apreciar las buenas voces que está dejando Scheepers camino a estribillos y ese solo, cuanto menos, correcto, pero a la larga y de los trece, fácilmente con el que menos he conectado de todos.

The Dead Don’t Die”, desconozco si por la desigual comedia de Jim Jarmusch, recupera el influjo Accept que ya portaba “I Am The Primal Fear” para otro corte de heavy metal orgulloso y proverbial, que me funciona en estrofas y no tanto en estribillos. En las primeras hay riffs de los que arraigan a la primera. Pero en los segundos siento los versos algo atropellados. La sección solista, producción mediante, parece aludir de nuevo a la banda de Hoffmann. Supone uno que, tras tanto tiempo, las influencias de Sinner y compañía, no dejan de ser las que son.

Crossfire”, donde la mezcla otorga ahora un mayor protagonismo al bombo de Hilgers, supone un heavy metal sencillo, pulcro, que sin cargar las tintas en cuanto a garra y fuerza, deja buenos detalles por parte de Scheepers y una sección solista sorprendentemente lúcida. Con eso y con todo, otro de los cortes más flojos, por conformista, de todo “Domination”.

March Boy March” de nuevo busca una cierta épica mediante el prólogo. Luego esos coros desaparecen en pos de unos primeros riffs tranquilos que, a su vez, darán paso a los Primal Fear más feroces e incendiarios. Interesante por cómo rompen, para bien, el tono del álbum, ampliando el discurso del mismo. Es cierto que el estribillo es algo tontorrón, esa frase repetida una y otra vez de modo algo lacónico. Pero luego el trazo es ágil, la producción aporta detalles interesantes sin opacar nunca la faceta puramente metálica del quinteto y todo desemboca en otra interesante sección solista. Atrevida, aunque creo que más relevante por cómo amplifica el rango de acción del disco que por sí misma.

El cierre es para la balada “A Tune I Won’t Forget”, que arranca desde la timidez de sus primeros compases hasta la grandilocuencia del Ralf Scheepers más agudo y distinguido. Trazada en crescendo de un modo que no debería sorprender a nadie, y cerrada no diré que en falso pero sí de un modo, tal vez, demasiado abrupto. Lo mejor, esa sensación tan elegíaca que despliega, si bien dudo profundamente que este vaya a suponer el último álbum de la banda de Mat Sinner y aquél que una vez se soñó vocalista de Judas Priest.

No. Nunca han sido una banda que llegara a engancharme del todo. Y ya en pleno 2025, “Domination” entrega una vez más todo un ramillete de cortes que, sin llegar en ningún caso al desagrado (“Crossfire” al margen), tampoco puedo decir que me entusiasmen. Con la entrada de Bellazecca en guitarras albergué quizá ciertas esperanzas que después las escuchas del disco no alcanzaron a materializar. No obstante intuyo que será otro álbum a atesorar por sus fans más irredentos. Los más casuales seguiremos echando en falta algo más de mojo.

Texto: David Naves

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Con apertura de puertas a las 20:30 horas, la entrada anticipada tiene un coste de 12€ a través del siguiente enlace:
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