Reseña: Frakture «Subyugamentes» (Demons Records 2024)

Desde que el frío y el cansancio se adueñaran de nosotros tras dos maratonianas jornadas en el último Karma Fest que teníamos una deuda con la gente de Frakture. Combo thrash con influencias hardcore radicado en Bilbao y que forman Ieltxu al bajo, Imanol en baterías, Serru y Rubén en guitarras e Iván en voces. Este “Subyugamentes”, su primer larga duración, fue grabado por Haritz Harreguy (Idi Bihotz, Soziedad Alkoholika, Latzen…) en los Harreguy Studios, co-mezclado por la propia banda y posteriormente masterizado por Víctor García (Aathma, Wormed, Toundra, Bloodhunter…) en el barcelonés Estudio Ultramarinos. Con arte de Cosmic Tentacles y colaboraciones del Escuela de Odio Pirri y el S.A. Juan Aceña, el álbum vio la luz en agosto del pasado año en formato vinilo a través de los sellos Demons Records, Romantic Songs Recordings y Four Skulls.

Frakture colocan al principio la pequeña “Narxisista” y esta procura una más que cuidada introducción al álbum. Tras ella, los vascos arremeten con su bien conocida amalgama de thrash trotón y voces cercanas al hardcore en las que Iván parece desenvolverse como gato panza arriba. Es uno de los temas más breves del debut. También uno de los más vibrantes, con una base rítmica bien empastada y que apenas da descanso. Puro nervio.

Un tanto más melódica pero igualmente furibunda, “Antinazis” profundiza en ese recuerdo a los primerísimos Soziedad Alkoholika. Y lo hace con unas voces llenas de cólera, pero también con una más que interesante selección de riffs. Los cambios de ritmo proceden a destapar el lado más técnico de Rubén y Serru, si bien es la rabia quien termina imponiéndose a través de una composición orgullosamente clásica. Hardcore metal rabioso y protestón.

Eleberri Berria” sin embargo les acerca a las lindes del crossover. Una encrucijada entre el nervio de las dos entregas previas, un pulso ahora más pesado y un trazo algo más enrevesado y laberíntico. Incluso partes que coquetean con el groove más casual. Oxigena al disco pero qué duda cabe que Frakture parecen sentirse mucho más cómodos en las partes más veloces y descosidas. Con eso y con todo uno de los cortes con mayor personalidad de todo “Subyugamentes”.

Criminalizados” puede no sorprender tanto en cuanto a construcción. Por contra, se cimenta sobre uno de los riffs con más gancho de todo el tracklist. Tiene un poso casi marcial, sobre el cual la banda va poco a poco acercándose al hardcore. Muy firme Imanol con el doble bombo para un corte que tampoco obvia algún que otro hábil detalle técnico. Lo justo para que la composición respire y sin traicionar el espíritu del disco en ningún caso.

Otro buen riff es el que entregan en “Subyugamentes”, cuyo prólogo deja detalles que me hacen pensar en unos Sepultura del ineludible “Arise” de 1991. Después y toda vez irrumpen las primeras estrofas, todo toma un cariz mucho más cercano al hardcore y ahí, por pura colisión, Frakture construyen otro de los temas más equilibrados y reconocibles de todo el debut. Llamativo también por trazo y adornado por pequeños injertos a lo Andreas Kisser, una de mis favoritas conforme se han ido sucediendo las distintas escuchas del disco.

Zu Zeu”, que fuera una de las cartas de presentación del álbum y en el que la banda retorna al euskera, profundiza en ese thrash sepulturero al que tiñen de un poso más hardcore que bien podría recordar a mis paisanos de Escuela de Odio. En un puente de paso más tranquilo irrumpirá uno de los solos más interesantes del tracklist, pero en líneas generales, Frakture dan poco respiro aquí.

Sorprende el casi elegante prólogo de “Gelchales”. También la forma en que la banda lo conjuga con ese metal de paso casi marcial, desarrollado sobre otro riff ganchero y pegadizo como pocos. Thrash machacón enfrentado a los Frakture más atmosféricos para otra entrega repleta de personalidad, donde la banda juega a expandir el abanico de sus influencias. Lo que no cambia es la agresividad de Iván tras el micro. Otro de esos cortes que elevan la nota final.

Stop Ablación”, con Pirri a bordo, desde luego hace por recuperar la cara más abiertamente hardcore del quinteto. Pocas sorpresas en su trazo, si bien los bizkainos vuelven a apoyarse aquí en una más que interesante gama de riffs. Me agrada también el contraste que se produce aquí entre los blast beats de Imanol primero y ese puente central más pesado y rocoso después. Buenos solos de cara al final, con la banda trazando uno de los epílogos más cuidados de todo “Subyugamentes”. Estupenda.

Antsietatea” es el corte más extenso de los doce. Una poderosa andanada de un thrash que roza (sin tocar) el d-beat, dejando entre medias un trazo hábil y bien equilibrado. El de Su Ta Gar es un nombre que sobrevuela a ratos, sentimiento quizá influido por la letra en euskera que la banda adopta aquí. Eficaz esa calma que desarrollan durante el puente. Uno de los pequeños oasis de tranquilidad dentro de este encolerizado debut, al que remata un buen solo de guitarra en su tramo final. Otra de mis favoritas.

De estribillos en inglés pero estrofas en castellano, “Fucking Bastards” recupera esa onda más Sepultura para otra agresión de thrash incendiario y rutilante, que no obvia ni la voz visceral de Iván ni tampoco los buenos solos de guitarra, con especial atención al que emerge justo antes del epílogo.

Ez Dugu Ahaztuko”, con colaboración de Juan Aceña, representa el corte más fugaz del álbum. Pequeño escorzo thrash core que, huelga decirlo, recuerda y de qué manera a los primeros trabajos del invitado. Por ahí me agrada que la banda no obvie pequeños detalles en el plano técnico pero es verdad que, al menos en mi caso, su pequeña duración no ha jugado precisamente a favor.

Cierra el tema que viene a dar nombre a la banda, un “Frakture” cuya onda bien podría recordar a los brasileños Ratos De Porao, conjugado después con esa vena más técnica que ha ido yendo y viniendo a través de los distintos cortes. Un buen ejercicio de equilibrio con la banda brillando, quizá más que nunca, en ese apartado. Pero un cierre desesperanzado, casi agónico, en lo que a lírica se refiere. Casi una llamada de auxilio y, por ahí, una adición más que interesante para un llamativo final.

El disco vibra casi siempre a buen nivel. Como persona no habitual de este tipo de propuestas, siento que me faltan referentes a la hora de desentrañar las distintas influencias de la banda. Pero la de Sepultura, citada de manera explícita en la nota de prensa, se deja notar y de qué forma a lo largo del tracklist. El de Soziedad Alkoholika es otro nombre fuerte en muchos momentos, por lo que no puedo alcanzar a imaginar lo que habrá supuesto para ellos contar con todo un Juan Aceña para este debut. Aunque sea en la brevísima “Ez Dugu Ahaztuko”. Un interesante debut y una escucha más que obligada para todo fan del thrash core más comprometido y vehemente.

Texto: David Naves

Crónica: Cobra Speel + Nurcry + Haunted Gods (Oviedo 8/3/2025)

Teníamos ganas en Heavy Metal Brigade de hacerle el checking de rigor a esta nueva iteración de Cobra Spell. Acompañadas esta vez de Haunted Gods y Nurcry, con nuestra querida Gong Galaxy Club como epicentro, la del sábado se planteaba como una de esas citas que no podíamos dejar pasar.

Haunted Gods serían los encargados de romper el hielo. Los power metaleros de Artés (Barcelona) venían presentado un debut homónimo que pasó con nota por nuestras reseñas allá por el año 2023. Y se podría decir que cumplieron con el siempre difícil papel de abrir la velada. De entrada llama la atención su puesta en escena, las llamativas vestimentas que portan. Aunque no más que la propia premura del set. La banda parecía no tener un segundo que perder.

Pero mostraron un buen nivel en cuanto a técnica se refiere mientras dispensaban pildorazos de power indómito y juguetón. “Ritual” es un buen comienzo, con la frontwoman Txell desviviéndose por animar a la (aún) escasa concurrencia. El sonido, algo difuso al comienzo, se iría aclarando conforme transcurriera el set. A puro doble bombo en “Threshold”, tremenda pegada los chicos aquí, se permitirían incluso el lujo de enlazar con “Zirael” y, ya digo, acertar a dar una más que aceptable versión. La sala iría mejorando su aspecto paulatinamente. Por su parte Haunted Gods acertaban a macerar su conocido power metal y bordear incluso el hard más melódico. Apenas un parpadeo dentro de ese metal indómito y trotón. Para cuando se despiden y desde la mesa disparan “Stayin’ Alive” de los inmortales Bee Gees, apenas han estado treinta minutos arriba del escenario. Puede que incluso menos. En cualquier caso Txell se encargó de despedir con su grito más desgarrado de la noche. Ojalá que en nuestro próximo encuentro podamos disfrutar de un show completo por su parte.

Con Nurcry teníamos clavada una espina desde su desigual paso por la primera edición del Luarca Metal Days (crónica). Circunstancias propias del directo que empañaron su anterior visita. La banda lo sabía y parecieron dar un nivel más que aceptable ya desde los primeros envites. En lo que parece la semana de los tres guitarras en esta casa (tras lo de Geoff Tate el pasado jueves en tierras leonesas), el sexteto deja pocas dudas en su buen arranque. Es cierto que a Kike le costó algo más dar con la tecla. Nada que no arreglase con el correr de los temas.

Unos temas que dieron buena medida de la calidad técnica que atesoran. Porque el Lethargus Juanjo Alcaraz brilla con las seis cuerdas en “Contra Viento y Sol” al tiempo que Fuentes parece ir encontrando su mejor versión. Sería el propio frontman quien nos agradecería nuestra presencia allí previo paso a introducir “Salto Al Vacío” y ese riff que, en su traslación al directo, tiene un gancho de mil demonios. Rematada por un eficaz solo doblado, la amplia formación madrileña parecía más que a gusto. De lo más activos incluso durante la más reivindicativa “Megalomanía”, con el mejor Kike Fuentes de la noche. El propio vocalista ejecuta de rodillas el coro inicial de “Indómito” para un corte que dejaría otra de las secciones solistas más fulgurantes del set.

“Este puede que sea el tema más pop del disco” bromeó Fuentes en relación a “Galileo”, composición que ya presentaran en aquél primer Luarca Metal Days. La enorme pegada de su batería aquí, no obstante, pareció quitar razones a su vocalista. Más heavies o más poperos, el caso es que, al final, todo es “Cuestión De Rock & Roll”. De este corte final llama la atención su tranquilo prólogo, distinto a todos cuantos plantearon. Un buen final en el que su frontman no se quiso olvidar, y es un detalle que le honra, del técnico de sonido de la sala. Se fueron pienso que habiendo mejorado con respecto a su anterior paso por Asturias, que era lo que les pedíamos. A continuar por esa línea.

Pasan veinte de las diez cuando las remozadas Cobra Spell irrumpen en el escenario de la Gong Galaxy Club y ya de primeras uno siente el buen ambiente que, según parece, se respira en el seno de la joven formación. El telón de fondo y la siempre llamativa Jackson roja de una risueña y muy activa Sonia Anubis. Kris Vega derrochando carisma y buena voz ya desde las primeras estrofas de “The Devil Inside Of Me”, con el Astray Valley Adri Funérailles demostrando desde su guitarra estar plenamente integrado en la disciplina del quinteto. Un inicio de lo más heavy que vendría a contrastar con los aires más hard rockeros y chulescos de “Satan Is A Woman”. Hale Naphtha, amén de propulsar a la banda desde los parches, no ceja tampoco en hacer coros o buscar la implicación del público. Tan dinámica como fiable, Cobra Spell tienen en ella un activo que harían bien en atesorar. A su lado suyo y en un rol mucho más discreto, la nueva bajista Bel Mena se mostró más reservada que sus compañeras. Pero supo sacar adelante el set sin mayores problemas y su bajo se dejaba sentir con fuerza en las primeras filas. En resumidas cuentas y para el escaso tiempo que lleva enrolada en la formación, ni tan mal.

En “Bad Girl CrewVega traslada a nuestro idioma la intro del original. Es aquí donde la idea de que esta es una banda que mejora con creces a su encarnación de estudio vuelve a sobrevolar. Una banda preocupada en todo momento de buscar la conexión con su gente, sin que ello vaya en detrimento del buen nivel técnico que poseen. Es verdad que, al menos en primeras filas y durante este parte inicial del show, costaba oír con claridad alguno de los solos de Sonia Anubis. Como cierto es que la de Haarlem no paró ni un momento. Muy activa, cambiándose de lado con Adri y tan risueña como implicada. Sería precisamente la guitarrista de origen neerlandés la que nos recordaría su anterior paso por esta misma sala (crónica) como introducción a una “S.E.X.” que viene a destapar la cara más hedonista, aún si cabe, del combo radicado en Barcelona. Otra buena tourné solista entre Sonia y Adri, amén del grito final de Kris, dieron un poco la medida del buen momento que atraviesan.

Love Crime”, sin embargo, entrega ahora un mayor vértigo. En lo personal conecto en mayor medida con esta versión más metálica. Estupenda de nuevo Hale aquí tras los parches y unas Cobra Spell que, ya digo, saben manejarse en ambos registros sin mayores problemas. Kris nos dijo entonces que era el turno del que fuera primer single de la banda, no otro que “Poison Bite”, que daba a conocer a la banda allá por agosto de 2020. Torrencial aquí la propia frontwoman barcelonesa. En “You’re A Cheater” vuelven al hard rock más vacilón. Kris de nuevo tradujo la pequeña narración que alienta a Sonia antes del solo. Y de nuevo refulgió la inconfundible Jackson roja en manos de la espigada guitarrista. “La próxima es una canción que en esta tierra gusta mucho”, aseguró entonces Kris Vega, para proceder a introducir “Love = Love”. Un canto a la tolerancia que a buen seguro les gustaría tatuar en la cara a más de uno. Supone además un cierto cambio de registro con sus tonos más amables e incluso el saxo (pregrabado, dónde está Chema Menéndez cuando se le necesita) que hace las veces de solo.

Kris Vega anuncia entonces que llega el último tema de la noche, que resultó ser “Warrior From Hell”, invirtiendo tiempo en presentar a la banda, mandar al suelo al público (que pareció por la labor) y recordar, en alusión al 8M, que era el día de las “guerreras del infierno”. La sección solista, iniciada por Adri aquí y cerrada después por Sonia, pienso fue una de las más redondas de todo el set. Para el final quedaron “Accelerate”, con la banda derrochando una mayor intensidad aquí y la propia Sonia teniendo un pequeño percance con su inseparable Jackson. Con deciros que tardé más en apuntarlo en mis notas que ella en cambiar de instrumento os podéis hacer una idea de cómo de rápido solventó el percance. “Addicted To The Night”, que puede ser uno de los cortes que mejor resume la propia idiosincrasia de la banda, cerró finalmente el set de unas Cobra Spell que parecen pintar mejor a cada visita que realizan por estas tierras.

A quien se quedara con ganas de más o directamente se lo perdiera, le recordamos que Cobra Spell volverán a pisar tierras asturianas en la segunda edición del Luarca Metal Days (info). Por nuestra parte nada más que agradecimientos a la buena gente del festival por todas las facilidades dispuestas de cara a la confección de esta crónica, un saludo grande a la buena gente con quien departimos a lo largo de la jornada y ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: Miguel Rubio

Mosh Fest 2025: Novedades y Horarios Oficiales

La primera edición del Mosh Fest, festival orientado a la música extrema, que se celebrará los próximos 21 22 de marzo en la Sala Acapulco de Gijón presenta sus horarios oficiales además del anuncio de la caía del cartel de los manchegos Incordian.

Viernes
Apertura de Puertas 21:30 horas
Down To Suffer 22 horas
Sydius 23 horas
Legacy Of Brutality 00:00 horas

Sábado
Apertura de Puertas 21 horas
 Opposer 21:15 horas
 Tyrant 22:15 horas
Frakture 23:15 horas
Bellako 00:15 horas

La inmediatez del evento ha evitado la sustitución de Incordian. Desde Heavy Metal Brigade mandamos toda la fuerza y ánimos primero a Sergio, batería de la banda, deseando una pronta recuperación del percance sufrido en un dedo de su mano izquierda y segundo a la organización del festival. Entrada anticipada por días y bono disponibles a través del siguiente enlace a Wegow:
https://www.wegow.com/es/festivales/moshfest-2025

Crónica: Ciclonautas + Malaputa + Rienda Suelta (Gijón 1/3/2025)

Triple presentación en la gijonesa Sala Acapulco la que nos ofrecía El Dromedario Records y que cortesía de la gestora de la sala pudimos disfrutar la noche del primero de marzo. Tres bandas (Ciclonautas, Malaputa y Rienda Suelta) sobre las que planea la alargada sombra de los navarros Marea y nada más lejos de la realidad, dejaron de facto la impronta de surcar su propio destino con un sonido y personalidad claramente distanciada del quinteto de Berriozar.

Arrancaban la velada el trio sevillano Rienda Suelta, curiosamente el formato de todos los grupos protagonistas de la noche. Enfrascados en la presentación de su primer disco «¿Dónde Está El Hombre Malo?» editado a mediados del pasado mes de febrero, Rucho Linares (voz y bajo), Charlie «Txarpa» Palacios (guitarra) y «La Bestia« Villagrán (batería) no escatimaron esfuerzos por agradar a la parroquia a base de líricas subversivas, irónicas y satíricas unidas a un apartado sonoro de querencia al mejor Rosendo, Reincidentes o los mismísimos Barricada.

Mediado su set nos agasajaron con un soneto dedicado a Xixón que el público recibió de buen grado, navegando entre las aguas de la sorpresa y la emoción. Temas como «Extranjero«, denuncia contra el racismo clasista, la fiestera «Turulo» o “Potra De Rabia y Miel” dan la medida de su buen hacer. Se ganaron un gran puñado de adeptos a la causa y las ganas de verles de nuevo por estos lares a tiempo completo.

Bones nueches, mareantes
de la Santa Catalina.
Me autoproclamo un amante
de la brisilla marina
que, de manera ambulante,
se acollerá en las esquinas
con cualquier acompañante
que la faiga pelegrina.
Munches gracies, asturianos;
vástagos de Don Pelayo,
de Riego y de Jovellanos.
Aquí muere mi caballo.
Va por ustedes, hermanos;
por gijoneses y playos.

Malaputa llegaban a la capital de la costa verde en la que era la tercera etapa de la extensa gira estatal «La Suerte Está Echada» en la que presentan su segunda obra de estudio «De Raíz«, publicada en diciembre del pasado 2024. El maestro Kolibrí Díaz a la guitarra, Euken Ubasos a la batería y Eduardo «El Piñas» Beaumont al bajo y voz volvían a la carretera 8 años después. Dato este más que suficiente para que la cita en la Acapulco fuera poco menos que inexcusable.

Rock orgánico, sin edulcorar, crudo y directo a la mandíbula son las señas de identidad de Malaputa. Es inevitable la comparación con la banda madre del 66% del combo, pero desde las primeras estrofas queda claro que su ADN es completamente distinto. «La Raíz» para arrancar y «Gasolina y Fuego» en la terna inicial marcan la dirección hacia la que se encamina el show. Apenas pausas, agradecimientos de rigor y homenaje a Barricada con una enérgica y malencarada versión de «A Toda Velocidad» señalan la triunfal marcha militar que el trio desgrana en la Acapulco.

Una puesta en escena en la que sobra parafernalia, salvo ese pie de micro coronado por la cabeza de un cuervo. Solamente el fluir de la música. Un repertorio de 18 temas que pasaron en un suspiro para dar un completo repaso a sus dos trabajos de estudio. Dejaron patente ser una banda con identidad propia y no el proyecto en solitario de un componente de Marea. Un trío con todas las papeletas para ofrecer noches irrepetibles de sudoroso rock & roll.

Apenas 6 meses habían pasado desde nuestra última cita con Ciclonautas, la parada en el ciclo de conciertos del Patioh de La Laboral junto a El Drogas (crónica) pero los alicientes para repetir eran poderosos. La salida al mercado de su nuevo disco de estudio «Ecdisis» era inminente y había muchas ganas de catar in situ alguna de las nuevas composiciones del trio navarro-argentino. No hubo que esperar mucho, tras una breve intro arrancaban su tiempo con «En Mi Espacio Sideral«, uno de los adelantos de la nueva obra.

Fieles a su curiosa forma de entender el rock, hay quien los etiqueta como stoner, continúan navegando por esos característicos desarrollos cuidados con mimo a lomos de un sonido nítido, una constante toda la noche. De aquí nuestra felicitación a los responsables de dicha faceta. Mai Medina exporta carisma aferrado a su telecaster mientas la base ritmica que componen Alén Ayerdi tras los parches y Javier «Txo» Pintor aseguran pegada y unas líneas de bajo de lo más elegantes.

Canciones de nuevo cuño como «Chinche Verde» y «Banderas Negras» se cuelan en el set entre temas ya imprescindibles como «Bombo Sicario» o «Agua Va«, todo ello sin que la conexión con la audiencia decaiga. Incluso un pequeño grupo entre el público ya reconoce los temas. Acabarían en el escenario acompañando a la banda, identificados como fieles seguidores del trio en lo que suponemos no era la primera cita con la formación en esta gira.

Para nuestra sorpresa El Piñas también compartiría tablas con Madina y cia poniendo su voz en «Dele Al Play«, ya en la parte final de su set. Aunque el titulo de la nueva obra haga referencia a la muda de piel necesaria para seguir creciendo, renovarse por fuera para lograr una inevitable expansión, Ciclonautas supieron conjugar pasado y presente para colmar las expectativas más exigentes de la audiencia de manera más que sobrada.

Una gran noche de rock, con 3 bandas que complementaron magníficamente sus particulares maneras de entender la música. Impecables en el escenario, cercanos y amables cuando se bajaron del mismo. Si puedes no te los pierdas, por estos lares ya hay ganas de repetir.

Texto y Fotos: José Ángel Muñiz

Fran Tejado debuta en solitario con «Everest»

Fran Tejado (Human, Inntermezzo) presenta su primer trabajo en solitario «Everest«. Un EP compuesto por 6 temas en los que el autor langreano baja las revoluciones para adentrarse en pasajes acústicos e introspectivos para los que ha contado con Álvaro Cocina (Eden, Nuevecondiez, Inntermezzo) en labores de producción y mezcla.

01 Un Día
02 Aún Respiro
03 Bailemos (Everest versión)
04 ¡Qué Se Callen!
05 El Peor Retrato
06 Humo

Acompañan a Tejado en la grabación, Jesús Barreiro en guitarras e Imanol Castela (Monasthyr, Rivendel Lords) a la percusión.

El sábado 3 de mayo tendrá lugar la presentación del lanzamiento en las instalaciones de la Asociación Cultural Serondaya en Cenera (Mieres) dentro del ciclo de conciertos La Panadería.

Agenda: Zålomon Grass en Gijón

Con nuevo disco en el zurrón el power trio vigués Zålomon Grass regresa a los escenarios asturianos tras su paso en el 2024 por la Factoría Cultural avilesina (crónica). La presentación de «Trouble In Time» tendrá lugar el viernes 9 de mayo en el gijonés Bola 8 como nueva ubicación tras el fin de la programación en el Tizón Sound debido al inesperado fallecimiento de su propietario.

Compuesto, arreglado y producido por la propia banda, la grabación del álbum se ha llevado a cabo en los Guitartown Recording Studios de Muriedas (Cantabria) y en Rodd Studios (Vigo) con Hendrik Röver (Guitartown) y David Rodd (Rodd Studios) a los mandos respectivamente. Cuenta con las colaboraciones de Iñigo Bregel que aportó el Hammond en «A Thing Of The Youth«, Ramón Figueira «Figui«, armónica en «Bad Combination» y Alfonso García «Eski«, congas en «Across 110th Street«. Editado el pasado 10 de marzo en formato digital y CD, en vinilo verá la luz próximamente vía Discos Macarras.

Entrada anticipada 10€ a través del siguiente enlace:
https://entradium.com/es/events/zalomon-grass-viernes-9-de-mayo-gijon-sala-tizon

Reseña: In-Sanity «Searching» (El Subko Producciones 2025)

Largo tiempo ha transcurrido desde que los thrashers asturianos In-Sanity debutaran en esto con la demo “Searching” allá por 1994. Compuesta por cuatro temas que la banda recupera y actualiza ahora con una formación en la que encontramos a Salvador “El Poyo” García (batería), Chus (bajo), Diego (guitarra y voz) y Víctor Casado (guitarra). Este álbum debut que hoy nos traen, y que lleva el mismo título que aquella demo de mediados de los noventa, ha sido grabado por la propia banda en su estudio, Diego a los mandos, para ser posteriormente mezclado y masterizado por Dani Sevillano (Unexpectance, Azure, Malverde…). El artwork corresponde a Tony Nekrosia y las fotos vienen firmadas por Eva Bustamante.

Toda vez supera esa introducción de tintes operísticos, “Wounded” va directamente al grano con un thrash metal de tintes heavies de lo más funcional. Directo, sin grandes florituras, con Diego moviéndose cómodo por tonos altos, que no imposibles. Me gustan esos engarces entre estrofas y los riffs que la banda dispone en ellos. Equilibrada una mezcla donde, si acaso, echo en falta un bajo con algo más de presencia que termine de apuntalar esa buena base rítmica. En cualquier caso In-Sanity dibujan aquí una vistosa y bien trazada sección solista. Un arranque directo y sin grandes complicaciones.

El tranquilo prólogo de “End of Wait” anticipa un metal más pesado y rugoso, con Diego moviéndose ahora en tonos ahora más amables. Medio tiempo donde el bajo de Chus gana ahora el peso y la presencia que eché en falta en el tema inicial. El cuarteto reivindica aquí su vena más heavy, acertando a sonar más americanos, con riffs que me recuerdan a según qué momentos de Metal Church en las partes más vibrantes. Me agrada la sección solista por el trazo tan diverso en que se apoya. También por ese deje tan maidenesco que dejan las guitarras dobladas camino del epílogo y la firme pegada de Salvador. Ágil por diversa.

Suffocated”, que ya se encontraba en aquella vieja demo de 1994 y parece querer recobrar ese pulso más thrash de “Wounded”, acierta a fundir ese nervio con las influencias más heavies del cuarteto. De resultas de ello surge uno de los cortes con más gancho de todo el largo. Parte de la culpa reside en la fina elección de riffs. También en unos cambios de ritmo ágiles por donde asoman trazos no muy distantes del power metal más iniciático. Fácilmente el tema que más brilla de los nueve en lo que a producción y mezcla se refiere, rematado por una sección solista de las que ya no se estilan.

De la más breve “Insanity” podría esperarse unas revoluciones más altas. La banda aprovecha para dibujar un prólogo que siempre me recuerda a la primera etapa de los alemanes Rage. Apenas un guiño pues los asturianos optan aquí por una instrumental donde funden su amor por el thrash más incipiente al tiempo que lo inundan de solos que, a ratos, me traen de nuevo a la memoria a la banda de Steve Harris. Un corte en el que la banda parece disfrutar pero con el que conecto solo a ratos.

Gloomy” se desliga del resto de temas del tracklist al ofrecer ahora un metal más pesado y en cierto modo oscuro por donde parecen colarse las influencias más alternativas de la banda, esos adornos que acompañan a Diego en las estrofas, construyendo otro de los cortes con más personalidad de “Searching”. Casi a modo de contrapunto, la sección solista se apoya sobre ritmos más vivos, enseñando finalmente un trazo de lo más clásico. Aún con lo diferente del tono. Estupendo Chus aquí, dibujando finas líneas de bajo tanto en esas partes más pesadas como en las más veloces del puente central. Quizá la que más ha llamado mi atención de las nueve.

Before” resulta mucho más predecible, lo que no tiene por qué ser necesariamente algo malo. In-Sanity retornan al thrash / heavy más al uso, mostrando sin embargo alguna de las guitarras más rotundas y potentes de todo “Searching”. Acompaña Poyo con el doble bombo. Pero por si algo me gusta este sexto corte es por ese puente tranquilo, en la más pura tradición de los mejores Metallica. La forma en que implementan un mayor nervio ahí, el pequeño solo de bajo primero y el más ambicioso de guitarras después consolidan otro de los grandes hallazgos de este debut.

Searching & Victimized” sorprende ahora con un nervio casi punk. Curiosamente, la forma en que Diego construye estas primeras estrofas y el riff en que se apoyan suele recordarme al clásico de la Reina “Stone Cold Crazy”. Más allá de peculiaridades, es un corte de trazo sencillo, casi elemental, que hace todo y más por derivar hacia la vertiente más despreocupada y thrash de los asturianos. Si bien pienso que el solo final merecía algo más de desarrollo, un corte que ya venía en aquella demo de 1994 y con toda la pinta de funcionar en directo.

The Balance”, que por prólogo y primeras estrofas parece escapada de una sesión de grabación del mismísimo Ronnie James Dio, nos inunda ahora de un hard / heavy por el que se colará lo más granado de la escuela ochentera. Me agrada la línea de batería que trama Poyo aquí. Las guitarras no dudan en entregar dejes que me recuerdan a Europe, Dokken, primeros Def Leppard y compañía. Noto a Diego más exigido aquí, en especial durante el tranquilo puente. Por contra, me agrada la forma en que construyen todo el tramo final. Junto con “Gloomy” lo más diferente de todo el tracklist.

De ahí tal vez que hayan querido cerrar con la mucho más nerviosa y thrash “Living In Fever”, también de aquella iniciática demo de 1994. Un corte que no sorprenderá en cuanto a construcción pero que sirve a In-Sanity para sacar todo el pecho posible en cuanto a técnica. La última sección solista del álbum resulta tan extensa que el corte casi parece una excusa para su propio esparcimiento. Divertido broche final.

Qué son treinta años. La banda asturiana, resucitada en 2020 tras dos décadas en dique seco, entrega un debut que ejerce de pinza entre aquella primera demo y un puñado de nuevas composiciones donde se dan cita no pocas influencias. “Searching” abraza primeramente el thrash más clásico y formal para después picotear entre el heavy y el hard sin olvidarse de la cierta oscuridad de “Gloomy” o el nervio casi cercano al punk de “Searching & Victimized”. Imperfecto pero funcional debut.

Texto: David Naves