El festival Luarca Metal Daysel plantel de bandas que formarán su segunda entrega que tendrá lugar el 11 y 12 de julio en Luarca con las confirmaciones de Sôber, Eden, Jolly Joker y Rabia Pérez.
La XX edición de los PremiosAMAS, los galardones de la música asturiana, presenta la lista de nominados y da inicio al plazo de votaciones a través de la web premiosamas.com. A continuación repasamos las categorías que incluyen candidatos relacionados con el hard rock y el metal, estilos que vuelven a copar espacios importantes en esta nueva entrega.
La ceremonia de entrega de premios tendrá lugar el viernes 7 de marzo en el Teatro Filarmónica de Oviedo. Nosotros ya hemos elegido nuestros favoritos, no dejes de votar a los tuyos!!!
El pasado sábado 18 de enero tenía lugar en Gijón el concierto solidario organizado por la asociación cultural motera Magaya Astur para apoyar la labor de la Fundación FAST España, dedicada a la investigación para la cura del Síndrome de Angelman. Una cita que no quisimos perdernos, primero por colaborar con la causa principal y segundo por el gran plantel de músicos que harían aparición en el renovado escenario de la Sala Acapulco en el estreno de un nuevo juego de luces.
Bajo el paraguas de El Trio Calavera, A3Live y MBolas pasaron por las tablas nombres que no necesitan presentación. Borja García, Wilón De Calle, Antón Ceballos, Ángel Miguel, Alejandro Blanco, Diego Reyes o Kike Planelles entre otros, además de las colaboraciones de Roberto Castro y Pablo García. Una pena que la agenda evitara contar con la presencia de Rafa Kas, Andrés Arias y finalmente Sam Rodríguez, pero la velada cumplió tanto en convocatoria como en deleite musical.
Pedro López, presidente de Fast España y Batu Duarte por parte de Magaya Astur serían los encargados de darnos la bienvenida. Agradecimientos de ambos y una concisa explicación del síndrome por parte de Pedro López serían la antesala a la primera loactuación de la noche. Un Trio Calavera que contaría en esta ocasión con Antón Ceballos al bajo en lugar de Diego Motta para dar repaso a un buen puñado de clásicos del blues rock de los 60 y 70’s.
«Whipping Post» de The Allman BrothersBand deja patente el nivel técnico que atesora el trio pero es «Whole Lotta Rosie» la que enciende la mecha en la Acapulco con la presencia de Pablo García (Warcry) sobre las tablas. Los hachas unen fuerzas y demuestran su talento para disfrute del personal en una versión bluesy del himno de los australianos AC/DC. Apenas 60 minutos tan fugaces como disfrutables que coronarían con una extensa «Surfin’ Bird» para un inmejorable arranque de velada.
Y es que ya libres de las ataduras horarias que se sufrían en la Acapulco, el cambio de enseres se mostró igualmente ágil para dar paso a A3 Rock, proyecto en el que Ángel Miguel, Alejandro Blanco y Antón Ceballos, muy meritorio el doblete que se marcó el espigado bajista, ofrecen una gran selección de canciones de los años 80. No dejaron de sonar temas de Queen, The Police, Roy Orbison, Survivor o The Rolling Stones, todos reconocibles desde los primeros acordes y que mantuvieron la fiesta en altas cotas de conexión con una parroquia muy por la labor. Debido a una faringitis, esta noche Ángel Miguel cedía el testigo a la voz a un Alejandro Blanco más que solvente tras su batería mientras el también líder de The Travelers demostraba su carisma a la guitarra. Punto álgido de su actuación sería el paso por el escenario de Borja y Pablo García en otro momento impagable para los que disfrutamos con el talento que alberga esta tierrina nuestra llamada Asturias.
Llegaba el turno para una nueva alineación de Mbolas, formato cuarteto en el que pudimos distinguir a Diego Reyes (Blues & Decker) a la batería, Kike Planelles (Roza, Pájaros En La Cabeza) a la guitarra, Elías Llano a la voz y Jónatan Merchán al bajo. Con una propuesta más hard rockera que sus predecesores sufrieron el peor sonido de la noche al menos desde mi posición ya que por momentos costaba distinguir la voz de Elías en la mezcla final. Ajenos a ello pusieron mucho de su parte por agradar y mantener una fiesta que ya se adentraba en la madrugada gracias a temas de Status Quo o AC/DC. Como no, contaron con la aparición de Pablo García en su set y de Roberto Castro, con pasado en la formación, para el himno motero por antonomasia, un «Born To Be Wild» en el que intercalaron un pedazo del «The Trooper«, creo recordar también el riff de «Wasted Years» y que hizo las delicias de los muchos presentes amantes de la correrías de la doncella británica.
Como cierre de nuevo agradecimientos por parte de la organización a músicos, colaboradores y asistentes. Ya sin prisas algunas charlas con los protagonistas y comprobar la satisfacción de Magaya Astur por el trabajo cumplido. Hasta el fin de semana estará disponible la colaboración con la Fundación FAST a través de la fila 0 habilitada en la cuenta ES75 3059 0103 25 2354487726. Son muchas las ediciones que la asociación ha confiado en la música para apoyar causas solidarias de manera altruista y desde Heavy Metal Brigade queremos transmitir nuestra admiración y felicitaciones por una labor tan difícil como agradecida. Si la agenda lo vuelve a permitir nos vemos en la siguiente.
Nueva parada en la presentación de «Panzer» por los hard rockeros Secta. Tras su paso por Oviedo el pasado diciembre (crónica) asaltarán el gijonés Tizón Sound acompañados por la formación local Diañu Blues.
Secta celebrará además su reciente nominación a mejor disco rock 2024 en Asturias. Las votaciones están disponibles a través de la página de los Premios Amas.
Diañu Blues por su parte presentará su última obra «¡Puxa’l Ximielgue!» editada en junio del 2023 que cuenta con la colaboración de Javier Silva al saxo.
A partir de las 20:30 horas, entrada disponible únicamente en taquilla al precio de 10€.
Nueva parada de la iguana en la capital del Principado, en este caso dentro de una gira “El Clan De Los Lobos” que viene a recordar dos álbumes fundamentales en su trayectoria como banda, “El Clan De La Lucha” (2004) y “Tierra De Lobos” (2005) que analizamos hace escasas fechas a través de la siguiente retrospectiva. La formación actual la conocéis de sobra: los sempiternos Niko del Hierro (bajo, coros) y Jero Ramiro (guitarra, coros) junto con Tete Novoa en voces y un cada vez más asentado Arnau Martí en baterías llegaban a Tribeca tras cosechar una más que generosa venta anticipada.
El show, que tenía previsto su arranque para las ocho de la tarde, comenzó unas horas antes para nosotros. Y es que desde la banda tendrían el detalle de invitarnos al pequeño meet & greet que la banda ofrecía a un selecto y reducido número de fans. Con Tete, micro en mano, respondiendo a las distintas preguntas que le formulaban pudimos pudimos saber que entrarán a grabar el nuevo álbum en abril y que éste verá la luz ya en 2026.
“Tras Las Rejas” fue el primero de los dos cortes que nos brindaron. A término, alguien comentó al propio Tete que la voz no llegaba de forma nítida, a lo que éste no dudó en ofrecer una pequeña explicación sobre por qué el sonido siempre es mejor cuanto más cerca de la mesa de mezclas, amén de comentar las diferencias entre PA, monitores, in ears, etcétera. “A Morir” sería finalmente la segunda de las elegidas, otro de sus grandes clásicos y que no ha entrado en el set de una gira tan especial como esta.
Así las cosas, pasan seis de las ocho cuando una abarrotada Tribeca recibe al cuarteto en loor de multitudes que diría un clásico. Una pantalla a modo de videowall tras el kit de Arnau, el parche del bombo específico para esta gira, un par de podios a cada lado del escenario, cada uno con su propia luz, y el habitual pie de micro retroiluminado de Tete en forma de iguana. El propio vocalista regresa de camerinos con un tímido maquillaje alrededor de los ojos. Jero, esta vez con una Stratocaster blanquiroja y Niko con bajo rojo de cinco cuerdas. “San Telmo 1940” sería el primer aldabonazo de un set que se alargaría más allá de la hora y media. Y que continuaría con aquél álbum de 2004, del que dejaron una “Lejos Del Tiempo” donde ya Arnau dejaba bien claro que tiene poco que envidiar a los muchos y buenos baterías que han ocupado el mismo puesto en el pasado.
Quizá porque es un tema por el que tengo especial cariño, no esperaba “Tierra De Lobos” tan pronto en el set. Desde luego una de mis favoritas del álbum al que da nombre. Aquí brilló Jero soleando a placer desde uno de los podios. “Hay momentos en la vida en que hay que caer y levantarse, caer y levantarse…” explicaba Tete. Era la hora de “Ave Fénix”, con mucho una de las mejor recibidas de este (fulgurante) arranque de set.
Huelga decir que el sonido, ya con la sala completa, estuvo a la altura de una banda como esta. Tete se defendió como gato panza arriba ante la que, me parece, una de las líneas de voz más exigentes de todo el extenso catálogo de la banda. Aquí llegó el primer balón de oxígeno para el cuarteto en forma de una “Decepción” para la que Tete se deshizo ya del chaleco de cuero. Empezaba a apretar el calor en Tribeca. El pinteño ondearía aquí una bandera de Asturias, convenientemente adornada para la ocasión. A estas alturas del set la comunión entre público y banda, al menos en primeras filas donde nos encontrábamos y para sorpresa de nadie, era casi total.
Uno, que tiene predilección por los buenos bajistas, disfruta siempre que tiene a alguien como Niko del Hierro a escasos centímetros. El de Carabanchel se deja notar también con los coros en otro de sus grandes clásicos, “Ángel De Barro”, que Tribeca voz en grito eleva a otro nivel. Escribí en la retrospectiva de hace unos días que “Contigo, Sin Ti” tiraba de uno de los estribillos más curiosos de toda su trayectoria. No faltó el sábado, destapando a esos Saratoga más clásicos. Aquí llegaría un pequeño descanso para todos, que no para Arnau, que entregaría un pequeño solo. Viéndole pensaba en cómo esta banda parece no haber tenido un mal batería desde que me alcanza la memoria.
A la vuelta de backstage, Jero había dejado la Stratocaster rojiblanca, echando mano de la clásica “Blanco y Marfil” con la que enfrentaría ya todo el tramo final del show. “Para aquellos que a veces perdemos el rumbo”, explicaba Tete, “hay canciones que nos ayudan a mantener la esperanza… y la fe”. Tete, benditos inalámbricos la interpretó, subido en una de las barras de Tribeca e iluminado por las luces de decenas de teléfonos móviles. Fue un pequeño impasse, necesario si me preguntan, pues se venía “Buscando El perdón”. Arnau imparable aquí y Jero brillando una vez más en el solo.
Cambio de pie de micro mediante, el set volvería entonces a entornos más tranquilos con “Siento Que No Estás”, no sin que antes el de Pinto hubiese mandado un abrazo a toda su crew. La voz de Saratoga interpretó aquí cogido de la mano de una más que fiel seguidora (nos consta) del combo madrileño. Y es que cuando una pasión la llevas en la sangre, se nota. “El heavy metal no somos nosotros”, explicó luego el vocalista, “sois quienes pagáis una entrada” y no le faltaba razón. Era el turno, de hecho, de otro de los cortes más exigentes para el frontman, “Barcos De Cristal”, que dejó al Novoa más rasgado y esforzado de la noche. Es este un vocalista que provoca opiniones enfrentadas pero al que no recuerdo aún una mala noche. Y a día de hoy han sido unas cuantas.
Otro tanto se podría decir del incansable Niko del Hierro, que le buscaría las cosquillas aquí a su Tribe Headless 5 String Bass rojo con un pequeño solo. Quizá sea contrario a la opinión mayoritaria pero siempre me quedo con ganas de más. Para el rush final Saratoga optarían por salirse del guión establecido, viajando ahora hasta aquél “Secretos y Revelaciones” de 2009 para rescatar otra que se ha ido ganando su condición de favorita, “No Sufriré Jamás Por Ti” y luego al más reciente “Aeternus” para recuperar una “Acuérdate De Mí” donde Jero trazaría otro de sus mejores solos de la jornada. En la vibrante “Mi Venganza”, el inalámbrico de Niko dejaría tirado al de Carabanchel, percance solventado con tal celeridad por uno de sus técnicos que apenas se notó. “Perro Traidor” finiquitaría un set que superó la hora y media de duración y que, me atrevería a decir, fue el más sólido que recuerdo al cuarteto desde la pandemia para acá.
Quizá por lo diferente del set, sí, pero no es menos cierto que les noté más asentados que nunca. Arnau tras baterías parece haber caído de pie en el seno del cuarteto y aunque su desempeño se aleje de la afectada espectacularidad de otros, éste siempre cumple con las expectativas en él depositadas. Charlando al cierre con los habituales de siempre, las sensaciones en general eran más que buenas por lo que, desde aquí, no cabe más que agradecer tanto a banda como a FNR Promotora el buen trato, el detalle y las facilidades. En lo personal mandar también un agradecimiento a Aurora, Miguel y Yolanda por la afable compañía y ya saben: nos vemos en el siguiente.
Nuevos rumbos para la gente de Tierra Santa apenas un par de años después de su anterior “Destino” de 2022. Aquí siguen Roberto Gonzalo (bajo y voz), Francisco Gonzalo (batería), Juan Antonio San Martín (teclados), Dan Díez (guitarra) y Ángel San Juan (guitarra y voz). Este “Un Viaje Épico” que hoy nos traen, estrenado el pasado mes de noviembre vía Maldito Records, cuenta una vez más con Javi San Martín para las distintas labores de grabación, mezcla y masterización, llevadas a cabo en los Estudios Sonido XXI de Esparza de Galar (Navarra).
“Un Viaje Épico” que comienza con un prólogo de corte sinfónico que subvierte el habitual arranque vibrante y nervioso por una primera estrofa calmada y elegante. Muy a medida del registro de Ángel, cada vez más consciente de sus debilidades, también de sus fortalezas. Toda vez la composición supera su larga introducción, tenemos ante nosotros a los Tierra Santa de siempre. Esto es, heavy metal sencillo, con gancho, de cuidadas estrofas y ritmo ágil. Buenas melodías de guitarra bajo estribillos y mejores solos después. La formación riojana rimando aquí con sus primeros discos en contraposición al rumbo más cercano al hard que venían desarrollando en sus anteriores trabajos. Como nota al pie, estupendos esos dibujos del vídeoclip a lo “Take On Me” de A-Ha:
Los riffs en que apoyan “Mañana” pronto remiten a la conocida querencia de la banda por los Iron Maiden de primera mitad de los ochenta. La sensación que queda es la de que será una fija en sus directos. Despreocupada pero con gancho, de nuevo tiende buenos dibujos de guitarra como fiel acompañamiento a Ángel durante estribillos. Pero es que el solo que trazan aquí puede ser fácilmente el más ágil de todo el disco. Sin salirse un centímetro de su libro de estilo pero nuevamente remitiendo a sus primeros trabajos. Por poner una pega, el final bien merecía algo más de desarrollo y no ese entristecido fade out.
Tierra Santa añaden una pizca más de picante en una “Inmortal”, que se beneficia de la buena labor de Francisco Gonzalo a los parches. También de ese bajo tan Harris de Roberto. Y no, Ángel no es Bruce Dickinson. De hecho parece algo exigido en según qué momentos del estribillo. Sea como fuere, brilla la banda aquí en los aspectos técnicos como (quizá) no lo hacía en un par o tres de discos. Funcional.
Tiene nervio ese arranque de “Excalibur”, esas guitarras más broncas y esa batería ágil y sin complicaciones. Pero si algo me agrada aquí es la forma en que han construido las distintas estrofas. También el apoyo que brinda San Martín desde los teclados. Quizá el corte con más gancho de los diez, lastrado si acaso por lo rácano de su duración. La producción de “Un Viaje Épico” no podría ser más natural. Casi invisible de hecho, en el sentido de que no trata de desvirtuar a esta banda ni transformarla en aquello que no es y, por ahí, siento que no podría ser más acertada. Desde luego técnico y músicos se conocen de sobra.
“Ícaro” parece nacer con la intención de ser el gran emblema del álbum, con permiso de la propia “Un Viaje Épico”. Al igual que aquella parte desde un arranque tranquilo y calmado, con un esforzado Ángel dejando una buena primera estrofa. El riff y las melodías que surgen después no van faltas de gancho. Tierra Santa trazan de nuevo un heavy metal que viene a recuperar aquél mayor nervio de sus primeros días. Y lo hacen, de nuevo, a través de cuidadas melodías y medidas estrofas. En lo personal puede que le hubiera otorgado algo más de peso a las teclas de San Martín. Por contra, conecto en gran medida con ese pequeño puente previo al epílogo. Desde luego una de las que más han crecido tras las sucesivas escuchas del disco.
Siempre que arranca esta “El Regreso De Un Héroe” no puedo evitar pensar en un pequeño abanico de nombres: Medina Azahara por este colchón de teclas. Judas Priest, particularmente la era Faulkner, por el riff que acompaña a esas primeras estrofas. Y quizá también Freedom Call por ese tono algo más alegre que arrastra la composición. Un tema construido muy a favor del siempre peculiar a la par que reconocible registro de Ángel. La segunda de las estrofas viene acompañada por buenos dibujos de guitarra, también por un (discreto) juego entre canales. Retrotrae a los mejores tiempos de los riojanos con un estribillo marca de la casa. Sin inventar nada, seguramente nunca lo hayan pretendido, puede ser este otro de los cortes donde más alto brilla el quinteto dentro de este épico viaje.
“Solo Hay Un Camino” persiste en esa búsqueda de la cara más heavy de la banda. Lindante con el power incluso, aunque sea de forma tímida. De entre todos los riffs que adornan las estrofas de este nuevo trabajo, pueden ser éstas mis favoritas. El disco, ya en su tramo final, va confirmando cierto abandono de aquél hard rock que alimentó trabajos anteriores, echando mano de su bien conocido libro de estilo y dejando, aquí al menos, una interesante sección solista. Composición lastrada, si acaso, por lo rácano de su duración.
“Renacer” parte de un riff algo más sucio, lo que termina de dar otro aire a esta octava entrega. Sencilla, directa, se eleva camino de estribillos gracias a esos buenos detalles de guitarras tras las voces de Ángel. Apenas tres minutos y es una pena, pues anidan algunas buenas ideas aquí dentro. De hecho diría que éste es el Ángel más poderoso en tareas vocales de todo el trabajo. Pero ese metraje algo pírrico viene a jugar en contra del solo de guitarra, fugaz y algo encorsetado.
Será finalmente “Abre Tu Corazón” la que venga a entroncar con aquellos aires más hard de discos anteriores. La rima con Van Halen, teclados mediante, resulta casi evidente aquí. Fue uno de los adelantos y, por ahí, uno entiende esa propuesta más amable y optimista, si bien está muy lejos de representar al disco que la contiene. De hecho y junto a la final “Gracias” diría que son las dos grandes excepciones.
Porque si “Abre Tu Corazón” representaba el salto al hard rock, “Gracias” resulta en una balada de trazo clásico y cuidados arreglos donde vuelven a brillar las teclas de San Martín. Muy ochentera, no cabía esperar otra cosa de una banda como esta, para un final cuidado y elegante.
Entiendo “Un Viaje Épico” como una vuelta a sus raíces. Sin lugar excesos ni grandes complicaciones, más heavy en la hipotética cara A y dejando los cortes más diversos para el final, intuyo que tratando por ahí que la escucha resulte lo más agradable posible. “Ícaro” o muy especialmente “El Regreso De Un Héroe” me parecen buenos temas. “Inmortal” tiene detalles interesantes y “Abre Tu Corazón” demuestra una vez más su añoranza por el hard de finales de los ochenta. En definitiva y es de lo que se trata, sus fans estarán más que contentos de que esta banda vaya a seguir unos cuantos más en la carretera.
El cuarteto liderado por Pablo Amann, voz y guitarra del cuarteto, presentarán en Gijón su último álbum de estudio «When The Day Goes Slow» editado en marzo del pasado año y que les llevará en el 2025 dentro de la gira promocional «Shake It Like Hell Tour» a pisar escenarios tanto estatales como europeos con paradas confirmadas en el Reino Unido y Francia. Entrada anticipada 12€ + gastos a través del siguiente enlace: https://www.eventbrite.es/e/entradas-amann-the-wayward-sons-tizon-sound-gijon-1109079309069
El sábado 25 de enero formarán parte del 17º aniversario del nacimiento de la asociación Bocanegra. Una fiesta que contará además con la participación de Green Desert Water últimamente muy activos en vivo ante su regreso a Las Vegas (EE.UU.) como parte de la quinta edición del festival Planet Desert Rock Weekend donde compartirán escenario con bandas del calibre de Mos Generator y Sergeant Thunderhoof.
El power trio psicodélico salmantino Cabeza De Gallo compuesto por Alba Sanzo como voz y guitarra, Alicia Jiménez (Filter Fauna, Campo Grande) al bajo y coros y Javier Vielba (Arizona Baby, Corizonas) a la batería, se presenta en Asturias el próximo viernes 24 de enero. La cita tendrá lugar en la ovetense Lata De Zinc acompañados de los langreanos progresivos Phoenix Cvlt.
Presentarán su álbum debut homónimo editado en el 2022 a través de Terrible Producciones Records y nuevas composiciones como «The Fools«, dando rienda suelta a unas influencias que viajan del folk americano a la vertiente más psicodélica del rock y la crudeza del grunge.
Por su parte el también trio Phoenix Cvlt continúa con la presentación en vivo de una ópera prima «La Profecía» que veía la luz a principios del 2024. Una obra compuesta por 3 temas grabada por Alex Castro en La Münster de Gijón.
Con apertura de puertas a las 20:30 horas la entrada en taquilla tiene un precio de 10€.
El combo industrial Killus regresa a la capital asturiana para presentar su último lanzamiento discográfico «XXV Years Feeding The Monster« editado en mayo del pasado 2024 vía Maldito Records para conmemorar su 25 años de trayectoria.
En esta ocasión compartirán tablas con los combativos Sanngre, que cuentan en sus filas con miembros de Ratzinger, Radikal Hardcore, Barbakore y RadioAktiva y la renovada formación local Mesenktet que presentarán sus nuevas composiciones.