Reseña: Mala Reputación «Queda Entre Nosotros» (El Garaje Producciones 2026)

A veces la vida es cuestión de pequeños pasos. Mala Reputación, seis años después de su anterior Ep “La Belleza”, regresan con otro “mini” buscando mantener viva la llama a la par que abrazan nuevos rumbos. Kiko Martínez en batería y coros, Michi Candás en bajo, coros, y la pareja Daviz Rodríguez & Juan Santamaría en guitarras y coros vuelven con un “Queda Entre Nosotros” compuesto de cinco temas cocinados entre Pablo Senator y Daniel Sevillano en el OVNI Estudio de Bonielles.

Mírame” propicia un arranque vitalista, vibrante incluso, con buenas melodías de guitarra y el OVNI dejando patente, un trabajo más, que pocos estudios de este nivel en nuestra región (¿en nuestro país?) en lo que a rock se refiere. Todo sazonado por las ya clásicas letras intimistas, nada panfletarias, que vienen siendo santo y seña de la banda desde hace ya tiempo. Y es que “hasta las sombras más oscuras tiemblan con rayos de luz”. Pausan con un bien traído puente y rematan después con un epílogo con visos de himno. Si ellos así lo quieren, me parece un opener fantástico.

El Hilo” fue la encargada de adelantar al Ep y, muy especialmente en lo sentimental me parece la más redonda de las cinco. Un prólogo tranquilo, que bien podría recordar al de “Fuego”, quizá uno de los cortes más definitorios de su trayectoria. Aquí me agrada esa construcción tan natural, sin prisas, sin apreturas. El buen trabajo tras esas primeras estrofas, apoyadas en esa fina línea de bajo. Luego llega ese estribillo. Redondo, con gancho, con pegada, estupendo. Un corte que me agrada tanto en lo gramático como en lo puramente sensorial. No por nada el verso “y aunque todo el mundo tiemble decidimos no caer” lleva soldado a mi subconsciente desde hace semanas. Realmente fantástica.

Luego “Accidente” pone en primera línea a los Mala Reputación más directos, más abiertamente rockeros, no por nada se trata del corte más rácano de todo el Ep. Con eso y con todo, alberga un juego entre voces de lo más hábil, ese tono entre vitalista y melancólico en el que tan bien se manejan y algún solo, engarzando estrofas, de lo más pintón. Lo que sorprende aquí es ese nervio más alternativo que surge camino del epílogo, soldado a la cara más ruidosa de los asturianos. Entra a la primera y la disfruto como el que más.

Mi Capitán” parece recoger el testigo de su predecesora. Siguen aquí el testigo de ese rock más ruidoso, especialmente en su prólogo, y un tanto más liviano en sus primeras estrofas. Es un corte, no obstante, de pura idiosincrasia Mala Reputación. El más extenso de los cinco y, desde luego, aquí da toda la sensación de que se han tomado su tiempo a la hora de componer y trazar cada línea de guitarra, cada giro, cada recodo. Aún sin abandonar esa cualidad tan rockera, tan ruidosa incluso, el puente aquí vuelve sobre señas de identidad habituales. Esa cierta ligereza, la inconfundible voz de Daviz Rodríguez y esas guitarras tan cuidadas. Me enganchó ya de primeras y aún ha ido creciendo con el correr de las escuchas.

Y es verdad que con “Lluvia y Barro” no conecto en la misma manera en que lo hago con el resto del Ep. Pero aún así me agrada de nuevo esa construcción tan orgánica, tan tranquila, sin prisas ni compromisos. Es rock amable, de un sonido cristalino, con cuya letra eso sí conecto en menor medida que con el resto de presentes en el Ep. Claro que lo mismo me ocurrió en su día con un corte como “Océano y Lluvia” y, sin embargo, a día de hoy podría decir que pasa por ser uno de mis favoritos de entre la producción más reciente de la banda.

Y es que el de Mala Reputación es un rock de maceración lenta. Fiado en gran parte a lo sentimental pero sin caer tampoco en la lágrima fácil. Un rock a veces tan tendido y delicado como ruidoso y vibrante. Apenas (no llega) veinte minutos que vuelven a demostrar, pienso yo, que hoy por hoy son una de las formaciones más elegantes, distinguidas incluso, dentro de nuestro infatigable rock and roll. Sin panfletos, sin maniqueísmos, pero teniendo muy claro qué y cómo quieren contar las cosas. Su visión crítica del mundo que nos rodea, su modo también para, desde lo interior, hablarnos de lo universal. Si las cosas siguen el cauce previsto, será un placer verles en el próximo Unirock.

Texto: David Naves

Agenda: Brutalfly + Propicios Días en Gijón

El debut en los escenarios asturianos para el trio leonés Propicios Días tendrá lugar el próximo sábado 23 de mayo en el Bola 8 gijonés y contará con los thrashers experimentales Brutalfly como compañeros de escenario.

Propicios Días que apuestan por combinar la agresividad del deathgrind, la velocidad del thrash y la contundencia del hardcore presentarán su ópera prima «¿Algún Quebranto, ciudadano? Me Caes Mal«, EP que veía la luz allá por el 2024 y los temas que formarán parte de su próximo álbum de estudio.

A partir de las 21 horas el evento contará con la modalidad de taquilla inversa en la que el espectador decide cuanto pagar, un modelo basado en la responsabilidad, la confianza y la valoración real del trabajo de los artistas.

Agenda: El Castru Gargantá Vol. 30

Pues ya 30 los eventos orgamizados por el Castru Gargantá desde su nacimiento en enero del 2024. Y para celebrarlo el próximo sábado 23 de mayo pasarán por sus instalaciones el combo doom /sludge portugués Soul Of Anubis que estarán acompañados por la banda blackened crust avilesina Niebla Funeraria.

La formación lusa presentará su nuevo disco «Ritual» editado en el mes de febrero a través del sello Time To Kill Records.

Por su parte Niebla Funeraria formados en el 2009 abrazan en su propuesta sonora atmósferas oscuras y densas inspiradas en la naturaleza y los frondosos bosques asturianos, combinando la agresividad del crust punk con la frialdad del black metal clásico.

A partir de las 18:30 horas con acceso libre que no gratuito, para que en un ejercicio de responsabilidad el espectador decida cuanto pagar.

Crónica: Moon Cresta (León 14/5/2026)

Si tuviera que definir a Moon Cresta en dos palabras serían actitud y originalidad. De la primera, actitud, pueden presumir muchas bandas de nuestro país, y en la mayoría de los casos son bandas que, como le ocurre a Moon Cresta, despliegan esa actitud tanto en recintos llenos como en las salas menos concurridas. El «miedo a lo desconocido» (o algo así) se lo sigue poniendo difícil a algunas bandas menos populares, pero siempre entregadas al máximo. En la segunda palabra que les define, originalidad, pocas formaciones les igualan, y en esta crónica se verá por qué.

El pasado jueves 14 de mayo pude ir, gracias a un repentino cambio de planes personal, a disfrutar de su concierto en la sala El Gran Café de León, invitada por la propia banda. Este concierto se inscribía dentro del ciclo de conciertos organizado por Famoleon, el Festival Abierto de Música de Órgano de Léon. Y los vigueses aprovecharon bien la ocasión. Por razones de horario no pude llegar a la primera parte del evento, la presentación de «Zadym«. Comienzo a detallar la originalidad de esta banda. «Zadym» no es un disco, es lo que han bautizado como un «discómic«. El artista Raúl MayaEl Flako” se ha encargado de ilustrar las ocho canciones de su último lanzamiento en forma de historietas gráficas con el guion del contenido de sus letras, en un relato lineal cuya lectura y visionado acompaña a la escucha del álbum. Por eso, Moon Cresta presentaba un pack que incluye un CD, el cómic, el “making of” y otros contenidos extra. Toda una experiencia inmersiva gráfica, literaria y musical.

A lo que sí llegué con tiempo y con ganas fue al propio concierto, que comenzó poco antes de las 10 y media de la noche. Y sigo con detalles de originalidad: tras tener la oportunidad de saludar a Antón F. Piru (bajista también en el grupo Stoned At Pompeii) y al cantante y teclista David «Mr.D.» Vázquez, nos sorprendieron entrando al escenario con la intro y melodía pregrabada de la añorada serie de televisión «El Equipo A«, que ellos mismos siguieron tocando en sus instrumentos, una presentación muy original.

Todo seguido, la originalidad se centraba en ellos mismos y en su sonido peculiar, imposible de etiquetar. Pues sí, es posible fusionar los sonidos más funkies, incluso con toques de hip-hop o rap, con el rock clásico, rebelde y agresivo, y además hacerlo bien. Yo no conozco a muchos grupos que hagan algo así. Desde el minuto uno, salieron al escenario con muchas ganas y mucha energía, inundando el reducido espacio con toda la actitud y entrega imaginables. Dejaron ver enseguida las influencias de las que han bebido, con acordes en los dos teclados combinados de David a lo Cream o a lo Deep Purple, y riffs de guitarra de Manu “Doble L” que recordaban a Santana, por citar a alguien. Todo ello acompañado de la potente base rítmica de Antón en el bajo, que me recordaba a ratos a Flea de Red Hot Chilli Peppers, y del maestro Manuel Ares en la batería, con claras influencias de jazz y blues, sin perder nada de potencia. Tengo que felicitar a la sala El Gran Café por el perfecto sonido de la noche, los cuatro instrumentos (incluso la pandereta de David) sonaron de lujo.

Repasaron sus más de 20 años de trayectoria mezclando bien los temas de sus primeros cuatro álbumes con este último publicado el año pasado vía The Fish Factory. Al sonido funk y rockero se le fue añadiendo por momentos una colorida psicodelia sonora y lumínica, desde el arranque con las veteranas “T.N.T. Buzzer” y “Poisoned Whisper Blues”. De esos primeros discos de la banda sonaron también “Funkatronik” y “Betrayer”, y a continuación, el motivo de la noche, presentar su último álbum con temas como “Never Surrender” (con mucho protagonismo de los cuatro instrumentos, algo constante en toda la actuación) y “Slaughtering All Around” (todo un manifiesto contra los poderosos depredadores, enmarcada en una oportuna luz roja), siempre con sonidos muy funkies, y con David ya sin chaqueta y desenfrenado, alternando sus dos teclados con constantes saltos, bailoteos y gestos al público. Y también del último disco sonó “Un Día Mais”, según ellos “cantada en asturleonés”, algo más rítmica. Volvieron a repasar sus himnos anteriores, como “Watch Out”, que sonó más rockera y agresiva.

Presentaron “Be Real” como “el temazo”, muy extendido con mucha parte instrumental, en la que tuvo algo más de protagonismo la guitarra de Manu “Doble L”, y que invitaba a bailar como ellos mismos lo hacían. Tras dar gracias a la organización del ciclo de conciertos Famoleon, al técnico que esta noche les hacía sonar de forma brillante y al público (con alguna mención especial), nos pusieron a corear “be yourself” con ganas. Y todo seguido volvieron a mostrar sus influencias, remezclando de forma muy divertida “Come Together” de The Beatles con “Give It Away” de Red Hot Chilli Peppers. ¿Son o no son originales?

Comenzó la despedida con “The Rocket”, muy funky, con un David imparable saltando y sudando, a ratos acompañado de los saltos y sudores de sus compañeros, y “Epilogue”, elevando el tono psicodélico. Presentaron “Here We Are” como “funky poderoso macarroide” y sí, sonó de nuevo agresivo, sobre todo cuando Manu “Doble L” soltó su guitarra y se puso a rapear como hacía ya David. No tuvimos que insistir mucho para que nos dieran los bises de la animada noche: “Sailor, Sea, Sail & Wind”, con coros muy sonoros de Antón (de hecho, los coros de Antón y de los dos Manu habían sonado fuertes y efectivos durante todo el concierto), tras lo cual los “músicos de a pie” dejaron solo en el escenario a un desatado Manuel Ares, que nos regaló un larguísimo y variado solo en su batería.

Tras casi una hora y media de descarga frenética, el inevitable final llegó con “Reef Place Your Hands”, otra vez muy funky, recordando a estribillos de RHCP o de Rage Against The Machine, haciéndonos participar incluso más que antes, alargando de nuevo el tema en una gran fiesta final. Cómo se agradece cuando desde abajo se nota que los músicos, siempre sonrientes y bailones, y todo el tiempo mostrando una actitud y una entrega total, se lo están pasando bien y no tienen ganas de acabar. El sonido algo más distorsionado de la guitarra de Manu, que acabó mezclado entre el público, nos llevó al final, de nuevo con la banda sonora de “El Equipo A” como divertida despedida.

Por todo eso, debo dar muchas gracias al cambio de planes de última hora que me permitió asistir, a la organización del ciclo Famoleon por ofrecernos eventos tan interesantes, a la sala El Gran Café por su cálida acogida (como siempre) y por supuesto, a Moon Cresta, por la tremenda entrega de principio a fin y la alta calidad de sus creaciones y de sus sonidos, tan originales. Espero veros pronto otra vez.

Texto y Fotos: Mar Fuertes

Agenda: Los Deltonos en Oviedo

La celebración de los 40 años de trayectoria para Los Deltonos llega a Oviedo. El viernes 22 de mayo con la Sala Tribeca como epicentro el trio cántabro repartirá su habitual «grasa saludable» rememorando los cásicos de su extensa discografía y lo más representativo de su nuevo trabajo de estudio «El Futuro«.

El «power trio» liderado por Hendrik Röver despachará su habitual ración de rhythm and blues, rock clásico y de raíces acompañado del asturiano Sergio «Tutu» Rodríguez al bajo y Javi Arias a la batería.

Entrada anticipada online 18€ + gastos a través del siguiente enlace:
https://epticket.com/es/events/los-deltonos-en-oviedo-oviedo

Reseña: Unreal Overflows «Slaves Of The Human Future World» (Great Dane Records)

Casi veinte años han pasado desde aquél “Architecture Of Incomprehension” con el que debutaran los gallegos de Cangas Unreal Overflows. Tiempo en el que la banda ha tres álbumes: “False Welfare” en 2012, “Latent” ya en 2018 y finalmente este “Slaves Of The Inhuman Future World” que hoy nos ocupa en 2025. Ya con Zoilo Santiago Loira (guitarras, voz, bajo, baterías) y Diego Bea Besada (guitarras) como únicos integrantes. El propio dúo se ha encargado de producir, grabar, mezclar y masterizar estos nueve temas a caballo entre Zoilo Unreal Studio y Beabesada Estudios. Great Dane Records puso el disco en circulación en formatos CD (digipack) y digital.

Ni epopeyas sinfónicas ni más artificio que el que emana de las guitarras de Zoilo. “Echoes From The Past” entrega un prólogo elegante para después descoser su propuesta y alternar la cara más flamígera del actual dúo con la más melódico. En el contraste entre ambas intensidades radica gran parte del encanto de este primer corte. Buenos cambios de ritmo, a veces quizá algo bruscos, pero siempre apoyados por las buenas melodías de ambos guitarras. Un puente que desliza hacia su cara más progresiva y un epílogo cuyas voces filtradas me llevan inevitablemente a pensar en los primeros Cynic. Un buen primer corte.

Baterías vibrantes comandan el arranque de “Digital Slavery”. Hay buenos riffs aquí y en general una versión algo más desenfadada de U.F.. Sea como fuere, ellos no olvidan ni los buenos detalles en lo técnico ni tampoco unas estrofas, tan retorcidas como arrastradas, en la más pura tradición de la banda. Más concisa conforme atraviesa su tronco central, emerge ahí su cara más atmosférica. También buenos detalles de Zoilo con el bajo. Se nota esa pulsión por tratar de llevar su música hasta los confines del género. Asirse con fuerza a ellos y exprimir todo cuanto llevan dentro como músicos. Siempre sin imposturas ni artificios y del modo más orgánico posible.

Las melodías que dan inicio a “Tearing The Layers Of Reality” pueden pasar por las que más gancho disponen de todas cuantas encuentro a lo largo del álbum. Aquí vuelve la cara más descosida del dúo para un death metal melódico iniciático y quintaesencial. Un corte de esos que parece aludir más al corazón que a la cabeza, que entra a la primera y que, pese a su naturaleza más rotunda, no se olvida de los buenos detalles, técnicos y melódicos, sin los que esta banda no sería la que es. Muy disfrutona.

Así las cosas, “Beyond The Code” retorna a contornos más técnicos y retorcidos. En un disco que alude al sonido más primigenio de la banda, esta cuarta entrega se echa en brazos de una escritura retorcida y diría que ambiciosa. Por ahí, Zoilo y Diego darán su mejor versión como compositores. Pero es que además, las estrofas vienen soportadas por una serie de melodías tan precisas como gancheras. Y aunque eche en falta un bajo algo más grave durante las partes más pesadas, o una batería con algo más de peso, sigo pensando que pasa por ser uno de los mejores aportes de este nuevo trabajo.

Visage Of Betrayal”, entrega más extensa de las nueve, se construye desde un prólogo arrastrado y rotundo. Zoilo está dejando voces realmente agrias aquí. Y el dúo compone en esta primera parte una estructura menos retorcida y más lineal que en el resto del álbum. Los cambios de ritmo se suceden con naturalidad. Las estrofas de nuevo se apoyan en interesantes melodías de guitarra y el juego entre canales, de manera muy marcada cuando oyes el disco con auriculares, no podría tener mejor equilibrio. Los atemperados cambios de ritmo que ocurren en esta primera parte contrastan con los más rotundos de su parte final. Por ahí un corte que viene a mostrar dos caras muy marcadas del dúo: la más acomodada primero. La más furibunda después. Por ponerle un pero, ese desangelado fade out final. En cualquier caso otra de mis favoritas.

Averse To Creation” es otro prólogo estimulante por retorcido. Hay tensión en ese tech death preciso y a la vez rocoso. Después se suceden estrofas con algo más de brío y una estupenda línea de batería. El puente central, siempre con Zoilo declamando con su gravedad habitual, contrasta con los habituales requiebros santo y seña de Unreal Overflows. Camino del epílogo surgen interesantes juegos vocales, seguidos de las siempre acendradas melodías de ambos guitarras. Se puede acusar al dúo de construir un metal muy de nicho, pero no de no saber llevar su metal técnico hasta las últimas consecuencias.

De prólogo trotón, desenfadado incluso, “Against Our Will” pronto diverge hacia posiciones más cercanas al resto del álbum. Y lo hacen adoptando ahora ritmos más apaciguados y serpenteantes. Si algo me gusta aquí es ese pequeño solo de guitarra, la desnudez que le rodea, así como la violencia con que la composición reacciona a continuación. Puede ser el corte que más escuchas exigió de todo el trabajo. También uno de los que más me engancha a día de hoy. Una clásica estructura en constante diálogo consigo misma, tan sólida como autorreferencial.

El bajo de Zoilo comanda el prólogo de “Consumed By Himself”, corte que puede acusar cierta repetición de patrones a estas alturas del álbum. No sin que quepan buenas melodías y riffs bastante apañados, pero sí que tal vez dejando cierta sensación de déjà vu. Unreal Overflows lucha contra ello alternando la mayor quietud del comienzo con su cara más directa y efervescente. Clásicos cambios de ritmo y unas baterías brillando a la hora de ensamblar los distintos ritmos que se suceden. Con eso y con todo ya digo que un corte que, a día de hoy, me pasa un tanto inadvertido.

El cierre es para “Longing For Silence”, que enfrenta el clasicismo de algunos de sus riffs con un metal trotón y eficaz. En sus partes más técnicas, todo parece entregarse a la buena labor de ambos guitarristas. Procurando mantener el interés a base de alternar buenos riffs con mejores melodías. Nada que no hayamos escuchado a lo largo y ancho del álbum, pero con una concisión y una seguridad, pienso, por encima de la media del disco. La banda culmina así este “Slaves Of The Inhuman Future World” inmersa en su metal retorcido pero orgánico de siempre. Sin más artificios que los que emanan de sus guitarras.

… y que en estos tiempos de inteligencias artificiales, discos sobreproducidos (dentro incluso de las fronteras del género) tiene algo de declaración de intenciones. Fijar la mirada en el pasado para asegurar el futuro. Muchos y muy buenos riffs, aún mejores melodías y su clásico juego con las estructuras. Pienso que el álbum se hace fuerte en su tronco central. “Visage Of Betrayal” o “Averse To Creation” pueden contarse entre las mejores composiciones que hayan hecho nunca. Y aunque aquí y allá haya ideas con las que no conecto en igual medida, difícilmente mi nota descendería de un notable. Mientras que el futuro que tenemos a las puertas nos aterra, el presente ha entregado un más que conciso y eficaz álbum de buen technical melodic death metal. Bienvenido sea.

Texto: David Naves

Figasound: Extreme Edition 2026

La localidad mierense de Figaredo retoma su habitual cita con la música en vivo. De nuevo con el Parque Tartiere como epicentro el viernes 5 de junio Figasound ofrecerá en esta ocasión una edición centrada en el metal extremo que estará protagonizada por Sound Of Silence, After Salem y los pioneros del estilo en la región Repugnance.

Organizado por la Asociación Juvenil Foguera de San Xuán de Figaredo y Tunguska Media Factory el inicio de los conciertos arrancará a las 21 horas. Tanto Sound Of Silence como los renovados After Salem presentarán su nuevo material recién editado mientras que los mierenses Repugnance retoman los escenarios tras su paso el pasado año por el Stonefest (crónica) celebrado en Oviedo.

Horarios:
After Salem 21:00 – 22:00 horas
Sound Of Silence 22:20 – 23:20 horas
Repugnance 23:40 – 01:10 horas

Entrada online anticipada 5€ a través del siguiente enlace:
https://entradium.com/events/figasound-extreme-edition/

Agenda: The Rumjacks en Oviedo

Retorno a los escenarios asturianos para The Rumjacks, los piratas de Nueva Gales Del Sur. Con su personal fusion de punk y folk como bandera son por derecho propio una de las bandas más distintivas del punk celta.

Inmesos en la presentación de su nuevo trabajo de estudio «Dead Anthems» a través de la extensa gira estatal que arranca hoy en Barcelona, recalarán en el ovetense Gong Galaxy Club el próximo sábado 23 de mayo previo paso por Valencia, Jerez de la Frontera, Valladolid y el lucense Riot Gz Fest para cerrar el tour con paradas en Madrid y Bilbao.

Entrada anticipada online 19€ + gastos a través del siguiente enlace:
https://salagong.com/evento/the-rumjacks/

Crónica: Cobardes (Gijón 9/5/2026)

Los navarros Cobardes, tras el arranque de su gira “Razones y Contradicciones” el 17 de abril en Madrid, desembarcaron el pasado 9 de mayo en Gijón para presentarnos su tercer disco de estudio “Balance de Daños”, bajo el sello de El Dromedario Records y con producción y grabación a cargo de Kolibrí Díaz (guitarrista de Marea) y Jesús Martín “Txutxín”. Diez años han pasado desde que se formara esta banda de rock urbano, como proyecto personal de Javier JánicesCordobés” (voz y guitarra), e integrada por: Íñigo ÁlvarezIndi” (guitarra), Iban Sánchez (bajo) e Íñigo Idoate (batería). Por este motivo nos dirigimos hasta la Sala Acapulco y comprobamos de primera mano el buen aspecto que presentaba, con un aforo prácticamente al completo y un público heterogéneo y generacionalmente variado.

Llegamos temprano, con la previsión de quien sabe que se enfrenta a una sala concurrida, y no nos equivocamos. La espera se hizo notar, pero sirvió para presenciar cómo el recinto alcanzaba un aspecto inmejorable, rozando el lleno absoluto. A las 21 horas se abrieron las puertas y comenzó el goteo incesante de fans. Tras una tensa calma, cargada de ganas, a las 22:08 horas, los navarros asaltaron finalmente el escenario y transformaron la espera en una explosión de adrenalina, demostrando que su rock urbano ha dejado de ser una promesa para convertirse en una realidad que llena salas y conecta corazones de todas las edades.

La banda inició su actuación presentándonos dos temas de su repertorio más reciente: “Ni Conmigo Ni Sin Mí” y “Vino y Besos”, ambas pertenecientes a su último trabajo de estudio. Acto seguido, Cobardes recuperó “Quinientas Mil Mañanas”, de su álbum «Que Empiece El Baile« (2023). No fue hasta finalizado este tercer tema cuando el líder de la banda, Javier Jánices, se dirigió por primera vez a los asistentes para saludar con un “buenas noches Gijón”, recordarnos que han estado 16 meses fuera de la carretera y animar al público a grito de: “que se note que somos norteños y cantamos hasta la afonía”. Dando paso así al bloque central del concierto, con “Allá Donde Nunca Hay Flores”, otro de los temas de su último trabajo, que nos presentarían al completo a lo largo de la velada, intercalándolo con composiciones de sus anteriores discos, como las siguientes: “Caminos De Algodón” o “Vuela”, ambas pertenecientes a su segundo álbum «Que Empiece El Baile«.

La apuesta por presentarnos su nuevo trabajo se reafirmó poco después con la interpretación de “Mi Sueño Dorado” y “Vuelve”. Este último corte nos regaló uno de los momentos más emotivos de la noche cuando Javier JánicesCordobés” tomó la palabra para dedicarlo a todas las “heroínas sin capa” y madres presentes en la sala. Sin embargo, el punto álgido de revoluciones llegaría con “Rodeada De Idiotas”. El tema, perteneciente a su álbum debut «Ceniza y Viento« (2020), logró que toda la Sala Acapulco vibrara al unísono, provocando los saltos y coreos más enérgicos de la velada. Con “Bala Perdida”, otro de los nuevos cortes, Javier Jánices volvió a dirigirse al público. “Unos confiaron en mí y otros dijeron que siempre sería un bala perdida”, confesó antes de animar a los asistentes a que canten con él, a grito de: “si no cantáis los asturianos, al final los afónicos vais a ser vosotros”.

La presentación del nuevo material continuó con “Cielo y mar”, que dio paso a un viaje de regreso a su segundo disco «Que Empiece El Baile» (2023) con “Solo tu”, con la que el vocalista nos comparte una confesión íntima: “Hace cinco años, casi seis, conocí a la personita que me hizo papá… y le hice esta canción”. La sala, completamente entregada se recogió en un silencio respetuoso mientras él pedía que levantáramos los mecheros. “No he recorrido 600 kms para que no los saquéis” bromeó, aunque la mayoría encendimos la linterna del móvil. Añadió que cada kilómetro ha merecido la pena. El público cantó con él de principio a fin, mientras Jánices interpretaba el tema completamente solo, sin su banda, en uno de los momentos más íntimos de la noche. Tras ese paréntesis emocional, los músicos regresaron al escenario para retomar la energía con “Mis Tacones”, rescatada de su primer álbum «Ceniza y Viento» (2020), uno de los clásicos de su repertorio.

Continúan con la presentación de su nuevo trabajo, manteniendo esa línea reconocible de letras directas y guitarras rasgadas que son ya marca de la casa. Entre las novedades interpretaron “En Estado De Coma” y el líder de Cobardes, siempre cercano, comentó “Cuando volvamos a casa y nos pregunten cómo nos trató Gijón, diremos que nos dejó en estado de coma”. Sentenció, subrayando la entrega absoluta del público asturiano. A continuación llegó “Ojalá”, también perteneciente a su último trabajo, que mantuvo la intensidad emocional del tramo central del concierto. Y antes de presentar “En Llamas”, corte de su segundo álbum, Jánices (o “Cordobés”, como también se le conoce), volvió a dirigirse a la sala para preguntar si “¿ponemos el garito en llamas?” La respuesta fue un rugido unánime que desembocó en un estallido de energía. El público, completamente entregado, coreó su nombre al unísono, convirtiendo el momento en uno de los más vibrantes de la noche.

El tramo final del concierto se adentró de lleno en su segundo álbum, enlazando: “En Otros Labios” y “Un Beso y Hasta Siempre”, dos temas que reforzaron la conexión emocional entre la banda y el público. Después llegó “Tu Mejor Carnaval”, uno de los cortes del nuevo disco que mantuvo el pulso del directo en lo más alto. La comunión con la sala era tal que, al terminar, el público pidió “otres tres”. Jánices, entre risas, preguntó si abajo hacía calor, porque ellos ahí arriba estaban “fresquitos”, antes de presentar “Maldito Abril”, también de su segundo trabajo. La recta final continuó con “Princesa En Paro”, rescatada de su debut y un potente solo de guitarra que sirvió de antesala a “Romeo y Julieta”, otro de los temas emblemáticos de aquel primer álbum.

“Última y nos vamos”, anunciaron entre bromas, aunque la intensidad no decayó hasta el último acorde. El reloj marcaba la medianoche cuando Cobardes puso punto final a un concierto que dejó a la Sala Acapulco exhausta, satisfecha y con la sensación de haber vivido una noche de rock urbano en estado puro. Por mi parte, solo queda añadir un agradecimiento especial a los colaboradores y amigos de la gran familia de Heavy Metal Brigade y por supuesto a todos los que nos seguís. A la Sala Acapulco por las facilidades y a todas las personas para las que la música es el motor de su vida. Nos vemos próximamente…hasta entonces que el rock & roll no deje de sonar!!!

Texto: Aurora Menéndez
Fotos: Miguel Rubio