Northern Blaze Prods nos propone una nueva velada orientada a los amantes del metal más extremo. Con los gallegos Ruinas, la formación cántabra Bisturí y los vascos Unstructuredcomo protagonistas la cita con la brutalidad sonora tendrá lugar el próximo sábado 27 de junio en la ovetense Lata De Zinc.
Ruinas, es el proyecto deathgrind liderado por Rober, ex-guitarra de los legendarios Machetazo. Bisturí por su parte son una formación grindcore «old school», simples y crudos. Cierran el cartel Unstructured, cuarteto de brutal death a caballo entre Cantabria y Bilbao nacido en el fatídico 2020 dueños de un estilo salvaje y letras afiladas.
Los menores acompañados por un tutor tienen acceso libre mostrando el DNI. Con apertura de puertas a las 20:30 horas, la entrada anticipada tiene un coste de 12€ a través del siguiente enlace: https://entradium.com/es/events/ruinas-bisturi-unstructured
La novena entrega del festival Zurbarán Rock, del que recordamos su carácter gratuito y que se celebrará los días 9, 10 y 11 de julio en el Espacio El Plantío de la capital burgalesa nos presenta sus horarios oficiales:
Recordamos que la formación asturiana Eden forma parte de la programación del viernes tras ganar su pase en la batalla de bandas organizada por el festival.
El nuevo disco de los lucenses Barbarian Prophecies llevará por título «Echoes» y verá la luz en septiembre.
01 ∅ 02 Echoes 03 Néboa 04 Timeless Journey 05 Stars And Stones 06 Prometheus 07 Cando penso que te fuches (When I Think You Are Gone) 08 Das Letzte Wort
Grabado, mezclado y masterizado por Iván Ferro en Kollapse Stvdio durante el pasado año 2025, la grabación cuenta con la colaboración de Lorena Do Val y artwork obra de María Magalláns (Ira Miserorum).
La edición física correrá a cargo de Base Records. Reserva disponible a través de mensaje directo en las redes sociales de la banda.
Rebrote, banda de reciente creación liderada por el guitarrista y productor Iñaki «Uoho» Antón (Platero y Tu, Extremoduro) y que cuenta en su filas con Jaime Moreno (The Electric Alley) a la voz, Miguel Colino (Extremoduro) al bajo, José Ignacio Cantera (Extremoduro) a la batería, Jaime Tejedor (Indomables) a la guitarra e Íñigo López (Quaoar) a los teclados recalará en las instalaciones del Kuivi Almacenes el sábado 30 de octubre dentro de la gira de presentación de su ópera prima homónima.
Editado el 30 de enero de este año el álbum está compuesto por 7 temas y está acompañado de una propuesta audiovisual completa disponible en su canal de YouTube. En directo el combo interpreta tanto su propio repertorio como clásicos de Extremoduro y Platero y Tú.
Muy pronto toda la información sobre precio y horario.
Parada en Gijón paraCaballo Moldavo en la presentación de su nueva obra de estudio «Marcados» (reseña). La cita tendrá lugar el sábado 27 de junio en el Lucy Club con el veterano combo hardcore local Strangis Guajes como compañeros de escenario.
Con apertura de puertas a las 20:30 horas, entrada en taquilla 10€.
Tercera entrega para una de las bandas más en forma del hard rock estatal. Green Desert Water, tras entregar el fenomenal “Black Harvest” en 2021, regresan ahora con un “Eerie Meadows” destinado a llevar un paso más allá a Dani Bárcena (batería, percusión) Juan Arias (bajo) y Kike Sanchís (guitarra, voz). De nuevo bajo el abrigo de Small Stone Records, los ocho cortes que ocupan este nuevo trabajo se grabaron y mezclaron en los Tutu Estudios de Corvera (Asturias) con producción de Sergio Tutu y Diego Martínez. Masterizado posteriormente por Chris Goosman en los Baseline Audio Labs de Ann Arbor (Michigan, Estados Unidos), viene adornado por el arte de Ossobuko Studio y cuenta con coros de Álvaro Bárcena.
Inicio reposado el de esta “Northern Lights”. Una pausada introducción al álbum, de aires stoner y sonido cristalino. Huelga decir, toda vez que las guitarras más graves irrumpen aquí, que el trabajo en los Tutu Estudios ha dado buenos frutos. Muy melódico Sanchís en ese prólogo. Es el corte más extenso de los ocho y realmente da esa sensación de que la banda ha querido mimar cada detalle. Me agrada la forma en que, sin prisas, los chicos van dibujando ese largo crescendo inicial. Sin prisas ni apreturas. Pero también la pegada que la banda consigue toda vez Sanchís engrana los riffs más graves y sus tonos más altos tras el micro. Un primer corte, en definitiva, tan refrescante en ese aire tan alucinado de su primera parte como fiel a la más auténtica tradición G.D.W. en su enrabietada parte final. Gran arranque.
Luego en el álbum irrumpen cortes más sencillos. Uno es este “The Blacksmith”, apoyado en una estupenda línea de batería de Bárcena. El riff sobre el que desarrollan este hard rocos y pesado, tienen ese gancho (inconfundible) que Sanchís ha venido cultivando desde aquél “Solar Plexus” de 2018. Qué buenos esos coros que le acompañan en estribillos. Crepita en todo momento el bajo de Arias. Una presencia la suya que se hará especialmente significativa a través del solo de guitarra de ese tramo final. Corte marca de la casa.
“Eerie Meadows” recoge su herencia más Black Sabbath. Aquella que se dejaba sentir a lo largo y ancho de su anterior largo “Black Harvest”. Sanchís muestra otro de esos riffs directos al cuello. Pesado y con gancho, acompaña al vocalista durante esas estrofas tendidas, dueñas de una cierta tensión, y con el asturiano trazando una de las mejores líneas de voz que le recuerdo. Desde el aspecto puramente guitarrero, puede ser uno de los cortes que más llaman mi atención. Tanto los que adornan estrofas primero como estribillos después, me agradan y me enganchan. Luego llega ese cambio de ritmo del epílogo. Sobre él acomoda Sanchís el solo, en otro rasgo de pura idiosincrasia G.D.W.. Ha dado nombre al disco y, desde luego, puedo entender los motivos.
El prólogo “Woodcutter” tiene algo que siempre me recuerda a aquella “Too Many Wizards” del anterior trabajo. Lo bueno es que esas similitudes desaparecen toda vez el corte transita hacia sus primeras estrofas e irrumpe ese aire más alucinado. Sin bordear la psicodelia pero con Sanchís ahora en tonos más conservadores. Contrastan con con esos solos a modo de engarce entre estrofas Son sucios y a la vez vistosos, Un corte que se irá volviendo más alucinatorio camino del tronco central, para una vez allí desembocar en un estribillo luminoso, casi un contrapunto de ese hard arrastrado y lisérgico. Estupenda labor de Arias y Bárcena durante ese tramo final. No desfallecen.
“Holy Ground” procede con una calma muy bien trazada. Entre sonidos que me recuerdan al rock alternativo de los 90 y el inequívoco modo de componer del trío, todo el largo prólogo es un baño en guitarras cristalinas y pasajes tranquilos. Luego irrumpe una mayor gravedad. Otro riff marca de la casa Sanchís, y esta quinta entrega ofrece la mejor cara de los chicos. Y un poco más de brío en un cambio de ritmo de lo más natural. Me gusta el peso que se le otorga a los coros durante estas estrofas. También la estupenda labor de Arias y Bárcena con la base rítmica. Luego Sanchís se desquita con uno de los solos más cuidados y ambiciosos de todo el álbum. Otra de mis favoritas.
“Wolfhound” recupera parte del brío perdido y lo confronta con esos dejes más tranquilos y alucinados. Estrofas sumamente cuidadas estas, que contrastan con ese estribillo de aires casi grungeros. Un corte que, a grandes rasgos, me suele recordar a los barceloneses Saturna, oxigena el álbum en cierto modo y que, si bien llega a buen término, puede ser el que más inadvertido ha pasado de los ocho.
Y también es que “Bos Primigenius” puede no ser la más ambiciosa de esta nueva colección de canciones. Pero tiene uno de esos riffs que entran a la primera y estás tarareando durante horas. Es la receta clásica de la banda: un corte rápido y efectivo, que parece tener el directo entre ceja y ceja, pero que no por ello deja de hacer gala del buen nivel técnico que manejan.
El cierre es para “Meteora”, con la banda hilvanando esa faceta más técnica sin olvidar sus dejes más oscuros y alucinados. De resultas de toda esa colisión sonora surge otro de los cortes mejor trazados de este tercer largo. Todo me funciona: desde la fina línea de batería de Bárcena hasta esas cuidadas voces de Sanchís. Acaricia en la misma medida en que ruge y se eleva. Perpetra otra de sus grandes interpretaciones aquí, sin olvidar los buenos riffs u otro estupendo solo final. Un broche de oro a este “Eeerie Meadows”.
Tal y como esperábamos es un disco de una pureza absoluta. En esto no iban a fallar y no lo han hecho. El que es, para unos pocos, el secreto mejor guardado de nuestra escena, confirma su status de culto con un tercer largo fantástico. Con sus recetas de siempre pero equilibrado como nunca. Dueño de buenos riffs, mejores solos y una base rítmica de igual brillo y presencia. Entre el hard pesado, guiños stoner, escarceos lisérgicos y un brío muy clásico, “Eerie Meadows” debería suponer el aldabonazo definitivo para el trío asturiano. Cierto que sería de necios omitir que se trata de una de nuestras bandas fetiche. Pero realmente siento que han trazado un muy buen disco. Esperemos que su esfuerzo no venga a caer en saco roto.
El ciclo de conciertos Factoría Sound nos presenta su programación especial de verano compuesta por 4 conciertos gratuitos de nuevo con el quiosco del Parque del Muelle de Avilés como centro de operaciones.
Los eventos de carácter gratuito arrancarán el viernes 21 de agosto con Mississippi Queen & The Wet Dogs como protagonistas. La formación afincada en Bilbao que abraza el blues y el soul como propuesta sonora presentará en Avilés su última obra de estudio «Phoenix» publicada a finales del 2024.
La jornada de sábado estará protagonizada por el retorno a nuestros escenarios de Capsula, trio de rock psicodélico, garage rock y post-punk con origen en Buenos Aires (Argentina) y afincado en Bilbao. Su último lanzamiento discográfico data también del 2024, un aclamado «Primitivo Astral«.
El domingo 23 de agosto será turno de los extremeños The Buzzos, que llegarán con nuevo disco en el zurrón. A través de Maldito Records verá la luz «Survival» tras celebrar veinte años de trayectoria. Destacan por un sonido potente, eléctrico y cargado de alto voltaje, estilo directo que bebe de bandas clásicas como AC/DC, The Stooges, MC5, Kiss, Guns N’ Roses o Mötley Crüe.
El cierre de ciclo será el lunes 24 con Anna Dukke como figura central. Una de las grandes voces emergentes de la música de raíces norteamericanas hecha en España, Anna presentará su primer larga duración «Reborn Wild» publicado el pasado año. Define su estilo como «rockin’ roots» o «rhythm ‘n’ soul», un cruce de caminos donde convergen rockabilly, rock ‘n’ roll clásico, góspel y soul.