Asistimos a la grabación del videoclip «This Cowardice«, el que será primer sencillo promocional del próximo álbum de los gijoneses Drunken Buddha. Para el documento gráfico la formación ha contado de nuevo con Titi Muñoz en labores de dirección y realización. La canción cuenta con la colaboración a los coros de varios rostros conocidos de la escena asturiana como el fotógrafo Sergio Blanco, David Naves, habitual cronista de esta casa, Gil (Bestia Negra), Larry Runner (Diario De Un Metalhead) o René«Vieyu Repunante» García entre otros.
El álbum que llevará por título «III» que verá la luz en el primer trimestre del 2025 ha sido grabado en Magoo Studio con Juan Martínez a los mandos. Muy pronto más detalles del lanzamiento.
Los avilesinos In-Sanity nos presentan los primeros detalles de un álbum debut que llevará por título «Searching» y verá la luz a principios del 2025 a través de El Subko Producciones. Recordamos que la formación compuesta los ex- Westhia Chus (bajo) y Diego (guitarra y voz), Víctor Casado (Lycosa Tarantula) a la guitarra y Salvador «El Poyo» García a la batería regresó a la actividad en el 2020 tras un parón de más de 20 años.
01 WOUNDED 02 END OF WAIT 03 SUFFOCATED 04 INSANITY 05 GLOOMY 06 BEFORE 07 SEARCHING & VICTIMIZED 08 THE BALANCE 09 LIVING IN FEVER
Un total de 9 canciones de las que «SUFFOCATED«, «SEARCHING & VICTIMIZED» y «LIVING IN FEVER» formaban parte originalmente de la demo del mismo titulo editada allá por 1994. La grabación del álbum se llevó a acabo en el estudio de la propia banda con Diego, guitarra y voz, a los mandos. La mezcla y posterior masterizado ha sido realizado de Dani Sevillano. En el apartado gráfico tenemos que el artwork y la portada son obra de Tony Nekrosia mientras que las fotos interiores han corrido a cargo de Eva Bustamante. El pasado mes de noviembre el cuarteto estrenaba el vídeo lírico «Wounded» como primer anticipo del disco.
La tercera entrega del Lion Rock Fest ya tiene fecha y primera banda confirmada. La cita con el hard rock del más alto nivel tendrá lugar el 8 de noviembre de 2025 de nuevo en el Palacio de Congresos y Exposiciones de la capital leonesa.
La primera banda que conformará el cartel son Steelheart, combo liderado por el espectacular vocalista croata-estadounidense Miljenko Matijevic en la que será su primera actuación en España.
El pasado jueves 5 de diciembre se daba cita en Avilés el dúo curiosamente compuesto por dos Kikes; Kike Suárez (Roza, Flying Padres) a la voz y guitarra acústica y Kike Planelles (The Nap, Roza) a los coros y guitarra eléctrica. Eran casi las nueve cuando empezaron a sonar los primeros acordes de ambas guitarras en el coqueto ClaptonRock Bar. Nos iban a regalar un más que agradable viaje a través de los clásicos eternos del rock and roll.
El ambiente era bullicioso y cálido, colmado de gente reunida alrededor de las mesas conversando animadamente. A medida que sonaban las primeras notas, se iban sumando curiosos a los que ya nos habíamos posicionado en primera fila para no perder detalle. Aunque poco a poco se iban apagando las voces, no así el murmullo de fondo que deslucía los progresos de los artistas. Algo que siempre me ha parecido una falta de respeto hacia los profesionales. Amén de las continuas idas y venidas al baño que tenían situado a su izquierda y que no logró desconcentrarlos en ningún momento; se notan las tablas.
Si bien en un primer momento, ambos Kikes mantenían la cabeza baja concentrados en su tarea, no tardaron mucho en empatizar con el público gracias a las chanzas que Suárez intercalaba en las pausas, recibidas con tímidas oleadas de risas benevolentes. El ambiente, al poco totalmente distendido, fue ganando calor a ritmo de clásicos de lujo que comenzaba con Prince y Bob Dylan. Una vez hecha la conexión, ésta fue continua hasta el final, reflejada, entre otras cosas, en los intercambios de sonrisas entre ellos y con los presentes.
Un inicio suave con temas como «Purple Rain» que dio paso enseguida a «Roadhouse Blues«. Puñetazo en la mesa por si quedaba algún despistado en la sala. Personalmente, escuchar cualquier canción de The Doors, es como encontrarme con un viejo amigo. Kike Suárez remató el tema con el speech final de Jim: “Hey listen, listen…”, con lo que terminó de meterme en el bolsillo.
Se agradeció mucho una aportación no tan recurrente de los Rolling Stones como «Dead Flowers«, con el encantador toque sureño de la guitarra acústica. Para un par de temas, Kike Suárez animó a unirse a un amigo de entre el público, que se hizo un poquitín de rogar: “Vamos Pepe ho, venir a Avilés y que no cantes una, echa un cantarín oh, echa un canciu de esos…un aplauso pa Pepe, vecinu vuestru, experto en tonada vaqueira…”. Le pasó el testigo de la guitarra, cantando un primer tema a trío y quedando a continuación solos Pepe y Planelles. Se estaban preparando cuando sentí un respigo escuchar el inicio de«For What It’s Worth» de Buffalo Springfield, pocos riffs son tan profundamente evocadores como esas dos sencillas notas, y llegar al estribillo es como si tu canoa se acercara a la orilla en un plácido día soleado. Las formas del fortuito cantante parecían hechas para ese tema.
Entramos en el mundo de Pulp Fiction con «Girl, You’ll Be A Woman Soon» de Urge Ovekill, una apuesta segura cuando se quiere entonar a un público que ya estaba más que ganado… solo calentando motores para el clásico «Misirlou» de Dick Dale & His Del-Tones que no dejó a nadie quieto. Imposible evitar que el cuerpo siguiera los riffs de Planelles como ratones al flautista. Le siguió (como no podía ser de otra manera) «You Never Can Tell» de Chuck Berry con la que muchos nos arrancamos a bailar emulando a la pareja Uma Thurman / John Travolta en el escaso espacio del que disponíamos. Ya más calmados, cambiamos de registro a la profundamente emocional «Heroes» de David Bowie, transportándonos a la Berlín dividida.
No podía faltar la siempre bien recibida «Sympathy For The Devil» con los consiguientes coros de búhos del público (servidora, la primera curuxa) con la guitarra de Planelles dando réplica a Suárez que rematan con un crescendo de guitarras finiquitado con una explosión final espontánea de aplausos mientras el vocalista concluye con un “Que la paz del Señor sea siempre con vosotros”. “¡Y con tu espíritu!” contestó alguien.
Disfrutona «Born To Be Wild» de Steppenwolf con una audiencia totalmente entregada a voz en grito a unos Kikes algo sorprendidos y plenamente a sus anchas. Interpretaron «Rockin’ In The Free World» del maestro Neil Young para ponernos los pies en tierra y la cabeza en las nubes. Una molona«Sweet Home Chicago» continuó con el ambiente festivo que culminó con «(I Can´t Get No) Satisfaction«, resultando imposible no desgañitarse en los coros (hay pruebas gráficas de ello).
Entre los bises, Suárez nos regaló una descarnada versión de «El Último Trago» del cantautor mexicano José Alfredo Jiménez como despedida y que no pudo dejar mejor sabor de boca. Ambos Kikes, totalmente compenetrados, forman un tándem perfecto de actitudes donde se equilibran la fuerza y desenfado de Suárez con la tranquila timidez de Planelles. Una noche inolvidable, en definitiva. Una forma de vivir y transmitir la música como lo que realmente es. Donde sales de un concierto con una sonrisa de oreja a oreja, es ahí.
El próximo 24 de enero Avalanch lanzará al mercado vía Maldito Recordsun nuevo trabajo discográfico bajo el nombre «30 Aniversario«, una selección de 20 temas regrabados por la actual formación.
01. Juego Cruel 02. Torquemada 03. Pelayo 04. Cambaral 05. Xana 06. Delirios De Grandeza 07. Lucero 08. Niño 09. Alas De Cristal 10. Aún Respiro 11. Pies De Barro 12. Hoy Te He Vuelto A Recordar 13. Otra Vida 14. Mil Motivos 15. Baal 16. Lilith 17. El Peregrino 18. La Flor En El Hielo 19. Horizonte Eterno 20. El Dilema De Los Dioses
Una selección de temas con los que Alberto Rionda realiza la siguiente reflexión:
¿Con qué me quedaría después de estos 30 años? Con las interminables horas de trabajo en solitario componiendo y creando todas y cada una de las canciones que conforman la trayectoria artística de mi vida.Con todos los músicos que han pasado por la banda, aportando con su talento momentos mágicos, algunos de ellos en el estudio de grabación, otros en los escenarios. Con experiencias amargas y dulces que, en su conjunto, conforman la historia de este apasionante proyecto. Con todos los profesionales, managers, equipo técnico, compañías discográficas, distribuidoras, promotores, periodistas, diseñadores, ilustradores y amigos. La mayoría de ellos buenos profesionales, que con su entrega han respaldado cada paso que hemos dado. Con el legado de canciones que quedan para la posteridad como testimonio de toda esa pasión y dedicación que siempre he entregado, con el corazón puesto en todas y cada una de ellas. Muchas de esas canciones sé que han formado parte de la vida de muchos de vosotros, y por supuesto, de la mía.
Con los músicos que actualmente conforman la alineación de Avalanch. Artistas de corazón, con talento de sobra para hacerme volar cada noche sobre el escenario, y para apuntalar toda la música que va brotando de mis entrañas en el estudio. Con compañeros de viaje que sin darme cuenta, se han convertido en verdaderos amigos. Lo que nos queda por ofrecer se aventura grandioso. Por supuesto en estas palabras incluyo al equipo técnico, y de management. ¡Gracias! Y sobre todas las cosas, contigo desde luego, si has seguido la aventura de Avalanch hasta aquí, te has ganado mis respetos y mi gratitud. Si has llegado a leer estas líneas, eres sin duda una parte fundamental de la esencia de Avalanch, el proyecto artístico de mi vida. ¡¡¡Gracias de corazón!!!»
Acompaña a la noticia el estreno del primer sencillo promocional «Otra Vida«, tema incluido originalmente en el álbum «Muerte Y Vida» del 2007 y que cuenta con la colaboración de Ramón Lage a la voz.
Es falso que haya poco rock ‘n’ roll y si no que se nos lo pregunten a quienes tuvimos la fortuna de pasar un viernes noche en compañía de Molar, Secta y Amon Ra. Cita navideña una vez más con estos últimos, predicha en cierto modo por la mitad fotógrafa de esta crónica en nuestra reciente (que no última) juntada con la buena gente de Piratas de Libertalia (enlace). Con nuestro querido Gong Galaxy Club como orgullosa sede, de buena gana nos dispusimos a combatir el frío con tres buenas raciones de distorsión sin cortar.
Sabíamos poco de los asturianos Molar. Como quiera que aún guardamos algo de inquietud dentro, siempre nos resulta agradable acudir a ciegas a según qué descargas. “Somos Molar, de Mieres, gracias por invitarnos a esta fiesta de Navidad. Vamos a tocar un poco de rock ‘n’ roll”, anuncian, y desde luego que cumplieron lo prometido.
Al menos en lo tocante a actitud. Por sonido, ya desde la inicial “Cemento” soy consciente de que ando falto de referentes para desentrañar sus influencias, que oscilan por la vertiente más ¿alternativa? del punk. Pero aún ahí puede uno apreciar el juego entre voces que proponen en “Ciudad Rota” y la energía que emana de la batería. Con una puesta en escena reducida a lo elemental, que vendría a ser una constante durante la jornada, y mucho amigo entre el público, las bromas entre unos y otros fueron bastante habituales, a buen seguro agradaron a la parte más punk rockera de la audiencia.
Dejaron algún tema más atemperado camino del final. También una pequeña broma con el merchan y, aún cuando ya digo están a mil millas del tipo de música que acostumbro a escuchar, en ningún momento resultaron pesados o aburridos. “Qué cansancio cuando el cuerpo pide abandonar”, rezaba una de sus últimas letras. Y tanto que sí.
A Secta sí podemos decir que les tenemos bien cogida la medida. Múltiples las veces que les hemos visto desde el debut “Nada Nos Va A Parar” y casi ya la certeza de que nunca fallan. “Buenas noches, somos Secta, hacemos rock ‘n’ roll y esto es “El Herrero”” proclamaba el vocalista Michael Arthur Long, y allá que se lanzaron como gato panza arriba a su particular forma de entender el género.
Esto es, canciones pegadizas y riffs de esos que siempre animan a menear el cuerpecín. Buenos detalles a la guitarra de Ger Gilsanz, una noche más gorra y gafas oscuras, ya desde el arranque y un sonido potente y equilibrado. Imposible entenderles sin los coros del bajista Pelayo Vázquez, el segundo guitarra Juan Pablo Cotera e incluso del batería Pablo Pravia en cortes como “C’mon”. Tampoco sin los paseos de su vocalista de un lado a otro del escenario en “Harto De Ti”, que enlazaron con el pulso más tendido de “Todo o Nada” y su potente final, con un Gilsanz sacando todo el jugo posible a su roja SG.
Riff mediante, “Dame Tu Miel” pudo ser una de las mejor recibidas de esta primera parte del set. Por ahí fue quedando la sensación de que la suya era una de esas descargas que irían de menos a más. La sensual y a la vez elegante “La Casa Del Blues” puede resultar uno de los temas más diferentes del set y por ahí la recibí de muy buena gana. Otro tanto se podría decir de “No Quiero Llorar”, que Arthur Long recibe con una de las voces más desgarradas de la noche. El propio vocalista terminaría por los suelos durante otro estupendo solo de Gilsanz. Más adelante, en la socarrona “Plan B”, bajaría a darse su particular baño de masas. Siempre inquieto, no le vamos a descubrir a estas alturas.
Luces mediante, es el propio público quien gana protagonismo en “Panzer”, coreando el estribillo y dejando esa sensación de total comunión con el quinteto. El propio Ger acaba por los suelos durante el solo de “Dulce Dinamita” y “Electroshock” nos demuestra hasta qué punto puede ser divertido este invento. Previo paseo de Arthur Long hasta la barra y con José Alfonso como inesperada voz espontánea llegó la hora de echar el cierre con, claro, “Nada Nos Va A Parar”. Seguramente se haya dicho en anteriores ocasiones pero si tienen suerte y se los encuentran, no duden en unirse a la Secta.
Amon Ra, qué duda cabe, son un animal bien diferente. Trío heavy / stoner / rock de auténtico estatus de culto dentro de la escena asturiana, volvían una vez más por Navidad (o en puertas de ella) para regocijo de los más sibaritas. Porque esta es una de esas formaciones que, diría un guiri, “if you know, you know”. Sin más aditamento que la fiera de portada del “Lost & Found” adornando el bombo de la batería, el trío vino a dar una lección de cómo mantener viva la llama del rock más auténtico.
Y aunque más viejos y pellejos, nosotros también, qué más se les puede pedir que ese furibundo arranque con “Anthem Of The Universe”, del mencionado disco de versiones y rarezas. Desde un primer momento llama la atención lo altísimos que están sonando. Sin moderneces y a puro ampli que diría aquél, como banda de la vieja escuela que son, y dejando claro a través de cortes como “Prometeus” que desde luego acudían a la cita con los deberes bien hechos.
“Fat Snake Blues” nos retrotrae entonces (casi) veinte años atrás, a aquél “Incarnatio” de 2005, y el viaje en el tiempo no podría resultar más placentero. Sin embargo y en honor a la verdad, sería “Caucasian Rock” la mejor recibida de esta parte inicial del set. Agradecí el nervio más heavy que le imprimieron a “Blow The Pentagram”, tremendo solo de Álvaro “Daddy” Bárcena aquí, y también el chascarrillo de Manfred: “quedan unas cuantas pero no sé si podremos con los cojones” que, claro, propició el canto (legendario ya) de “Amon Ra, grandes cojones”. “Gracias por esta comunión que era necesaria” aseveró el bajista y voz del trío.
Aunque propuestas muy diferentes en fondo y forma, me atrevería a decir que el de “Zero Fighter” fue fácilmente el riff más gordo que recuerdo en esta misma sala desde que Totengott presentaran aquí su tercer trabajo “Beyond The Veil”. El bajo del propio Manfred se aupó tan alto en la mezcla durante “High Rise” que mi cabeza no lograba pensar en otra cosa que no fueran las leyendas británicas Motörhead. Tremendo Dani “Little Thunder” Bárcena aquí, para sorpresa de nadie. “Rock ‘n’ Roll I Do” porta también cierto espíritu Kilmister. Aquí el trío se tomaría un pequeño y merecido descanso con la más tendida y en cierto modo algo alucinada “Spirit Caravan”, con el siempre particular registro de Manfred encajando al dedillo.
Única entrada en falso del set, un pequeño percance con los tapones para los oídos, que la banda resolvió con su habitual buen humor, precedió a la versión del “Leavin’ Here” de Eddie Holland, que ya versionaran los propios Motörhead), que nos pilló con el pie cambiado a más de uno. No así la ineludible “Pedal To Metal” del estupendo “Slaves To The Moon” de 2007. También de aquél segundo trabajo era una “Betrayed!” de la que, evidentemente, tampoco quisieron olvidarse y su público más heavy, que lo habrá, a buen seguro agradeció. Y mientras que “Band Plays On” detona una vez más el mencionado cántico, “Power & Zumizion” vuelve a llevar las revoluciones a la zona roja con una interpretación realmente furibunda.
“Come And Get It” de su (hasta ahora) última referencia discográfica mantendría viva esa llama de los Amon Ra más nerviosos y el habitual cierre con “Ace Of Spades” de cabezamotor sellaría otra gran noche para ellos. En dura pugna en lo que a público se refiere con la otra cita de la jornada, la descarga de Zigarros en la gijonesa Acapulco, el trío ovetense rubricó una vez más su bien merecido estatus de culto. Hoy en día e internet mediante, estas canciones se pueden disfrutar hasta en el rincón más inhóspito del planeta, pero de momento el privilegio de poder vivir, con cierta periodicidad, las descargas del trío, le corresponde solo a unos pocos elegidos. Esperando ya por la siguiente.
Podríamos decir que la cosa se dio más que bien. El antes, el durante y el después, con el consiguiente aluvión de anécdotas que derivan. Pero como viene siendo habitual no podríamos cerrar esta crónica sin mandar un abrazo a los habituales de siempre, agradecer a Humo Internacional, sala y músicos todas las facilidades y, ya saben: nos vemos en el siguiente.
A partir de las 18 horas con acceso gratuito arrancará la presentación del libro documentado por Nico Ardau en la que intervendrán skaters pioneros locales. A continuación, arrancarán los conciertos, tres bandas compuestas por colegas de la propia escena musical de principios de los 90; muchos de ellos, protagonistas en el libro. Strangis Guajes, banda comprometida y bandera del hardcore asturiano retoma los escenarios 25 años después. Los locales Molante, son una formación con claras influencias del punk y post punk de los 80, década en la que varios de sus miembros comenzaron a patinar por Oviedo. Sintrom que cuenta con algunos miembros míticos de la “hardcore crew” asturiana interpretará un montón de clásicos de hardcore punk de la época. La velada se cerrará con una sesión DJ protagonizada por Pablo E. Prendes, Mr. Kain y Dirty Monk.
Yermo nace de la necesidad del músico vallisoletano David Muñoz de dar salida una serie de influencias que le venían rondando por la cabeza desde hace un tiempo. Así, el también Arwen o Sun Of The Dying, configura un álbum amalgama una serie de ideas que abarcan un amplísimo espectro dentro del metal extremo. O al menos eso es lo que nos comunican desde el sello. El pasado uno de diciembre y vía Negre PlanY veía la luz un álbum compuesto por seis temas donde cuenta con la ayuda inestimable de Héctor del Villar (ex José Rubio’s Nova Era) y el Crusade Of BardsEduardo Guilló compañero en los propios Sun Of The Dying.
Un piano, no podía ser de otra forma, da inicio al álbum a través del calmado y elegante prólogo de “Cencellada”. Muñoz parece arrimado aquí al tipo de metal que desarrolla en Sun Of The Dying, arrastrando un doom satinado ahora de arreglos tan poderosos como melancólicos. Buenas melodías de guitarra engarzadas entre las distintas estrofas, coros grandilocuentes y un trazo a ratos alterno, muy dado a intercalar pequeñas islas de tono casi intimista con nerviosas arrancadas donde la batería vuela hacia terrenos más propios del death metal más al uso. Me agrada por ese desarrollo ágil, que no retorcido, si bien a ratos me resulta un tanto descompensada en lo que a sonido se refiere. Cuestión esta que he ido asimilando con el correr de las escuchas, de todos modos. Un muy buen arranque.
“Cuando Éramos Esclavos”, con Héctor Del Villar en voces y entrega más rácana en lo que a duración se refiere, opera ahora más cercana a las fronteras del post-black metal. Del black atmosférico incluso, si bien la afinación de sus guitarras no alcanza los habituales tonos crujientes de bandas como An Autumn For Crippled Children, Ghost Bath, Violet Cold… Metal veloz, interesante en su doble juego vocal y donde quizá eche en falta unas baterías con un sonido más nítido y potente. Aquél carácter más sinfónico del tema inicial se da cita aquí como anticipo de su puente central. Acoge este un tímidos solo de guitarra, teñido de la misma tristeza que impregna casi cada rincón del álbum.
En pleno corazón del debut se encuentran los dos cortes más extensos del mismo, siendo el primero de ellos este “Gris” y su tranquilo arranque. Tonos casi oníricos en este prólogo y un cierto recuerdo a aquellos Anathema de álbumes como “Judgement” o “A Fine Day To Exit”. Muñoz se toma su debido tiempo a la hora de llevar la composición hacia terrenos más asimilables. Y lo hace a través de voces lejanas primero, y un cuidado cambio de ritmo después, transitando hacia una suerte de metal que, mientras junto estas líneas, no deja de recordarme a los franceses Alcest, pero también a los momentos más apaciguados de mis queridos Kauan. Muñoz echa mano de su buen hacer a las teclas para adornar con ellas el tranquilo tronco central. Surge precisamente ahí la cara quizá más cinemática de Yermo, seguida por un hábil crescendo, estupenda línea de batería mediante, que culmina con la banda, o digamos mejor el proyecto, echando mano de su lado más preciosista. Las voces más graves, al menos en la copia digital que nos han hecho llegar desde el sello, resultan un tanto lejanas en la mezcla final. Pero Yermo finiquitan esta tercera entrega con firmeza y buen gusto. Todo me resulta ordenado, sin trabas ni tampoco trucos de salón. Cada idea parece tener su espacio, nada resulta forzado ni mecánico. Francamente estupenda.
“El Peso Del Sol” parece echar mano del libro de estilo de los Esoteric, Thergothon o Mournful Congregation para dibujar un prólogo de doom ampuloso y recargado, apesadumbrado y melancólico, donde ahora crepita un bajo que abandonará la mezcla más adelante para que solo y voz piano compongan uno de los entornos más desnudos de todo el debut. Esa calma la quiebra Muñoz a través de un brusco cambio de ritmo que introduce a los Yermo más desgarrados. Desesperados incluso. Fantásticas líneas de voz, apoyadas sobre otra inteligente y bien trazada composición en crescendo. Puedo no comulgar del todo con los coros que Muñoz implementa más adelante. Quizá porque me suenan algo ajenos. Lo cierto es que su largo final parece abrazar un mayor convencionalismo. Al menos en lo que a doom de corte casi funerario se refiere. De ahí que me resulte algo predecible. De ahí también que no le falte ni pizca de elegancia ni tampoco de efectividad.
Encarando la recta final de Yermo surge esta “Un Mar De Polvo” donde Muñoz musica a Miguel de Unamuno sobre una base en cierta rima con la anterior “Cuando Éramos Esclavos”. En su acercamiento a postulados más propios del post-black, el de Valladolid propone un corte en gran medida apaciguado, que tiene un pequeño acento folk antes de que su puente central traiga de vuelta a Yermo en su encarnación más vivaracha, rayana en un post-black de nuevo cuño. Me agrada la forma en que los arreglos sinfónicos ganan terreno camino del epílogo, justo antes de que Muñoz reconduzca reproduciendo aquellas mismas estrofas del arranque.
La final “Vyšehrad”, con su compañero en Sun Of The DyingEduardo Guilló a cargo de las voces, sin sorprenderme en lo que a trazo se refiere, lo cierto es que sabe sacar partido de ese trazo efervescente, del hábil uso de los arreglos y de una producción, ahora sí, potente y equilibrada. El disco se despide en la más pura calma, no sin que antes se contrapongan lo magnánimo de sus arreglos con lo desgarrado de sus voces. Un cierre notable si me preguntan.
Muchas y buenas ideas en el debut de Yermo. A quienes conozcan de las andanzas de Muñoz en Sun Of The Dying no le cogerán por sorpresa los largos desarrollos de “Gris” y el discurrir lento y melancólico que el disco abraza a lo largo y ancho de prácticamente los seis temas que lo componen. Entre ellos hay acercamientos al post-black o incluso tímidos guiños al shoegaze. Pero “Yermo” es principalmente un álbum de doom metal en el que el también teclista de Arwen ha sido lo suficientemente inteligente como para plasmar un abanico de influencias y una diversidad gramática que, combinadas, contribuyen a elevar la nota a un debut que descabalga, si acaso, por una producción, a ratos, un tanto desigual. Bien es cierto que no tanto como para desanimar al oyente más picajoso pero desde luego lejos de otras propuestas similares que he tenido el placer de disfrutar a lo largo de 2023. Trabajo bien hecho, en definitiva, el músico vallisoletano tiene motivos más que de sobra para estar contento.
Fin de semana de intensa actividad que tras la actuación deAeternal Queen en la Sala Acapulco de Gijón el viernes 14 de diciembre (crónica) me llevó hasta tierras mierenses el sábado para acudir a la descarga del power trío Sacavera. La cita tuvo lugar en la Cervecería La Fontana, es todo un lujo que cada vez más locales apuesten por la música en directo. La experiencia no pudo ser más gratificante. El local se encontraba a rebosar, con gente fuera que no pudo entrar ya desde minutos antes de que los músicos comenzaran su actuación. Espero que este éxito anime a los responsables de La Fontana a repetir la experiencia en el futuro.
Pasando unos minutos de las ocho y tras las pertinentes pruebas de sonido que, a mis oídos fue impecable durante el resto de su actuación, salieron al improvisado escenario Michell Ardura (guitarra y voz), Arturo «Will» (batería) y Javier González (bajo). Este power trío de reciente formación me había dejado muy buena impresión en su paso por la pasada edición del Valliniello Sound Fest (crónica) y tenía ganas de ver cómo defendían sus temas en un set completo.
Arrancaron con “Todo Va Bien”, como comentaba con muy buen sonido desde estos primeros compases, más valorable aun teniendo en cuenta lo parco de la instalación. Siguieron con la presentación de “Invisible”, tema que dedican a los afectados de Alzhéimer con un sonido envolvente gracias a la eficaz labor de Will a la batería.
A continuación, tocarían “Decepción” con un claro aire a Motörhead, sin duda una de sus influencias que se deja sentir en gran parte de los temas, aunque Sacavera sabe darle su toque personal, causando a la vez esa sensación familiar e innovadora que pocos grupos consiguen transmitir. Siguen con una especial dedicatoria al infame Netanyahu para presentar “El Hombre del Saco” para después, regalarnos una potente línea de bajo, claramente influenciada por el maestro Steve Harris y realizada con maestría por Javi, que serviría de introducción a “Mentiras”.
Presentan a continuación “La Chica de la Curva” como una canción inspirada en Ilegales y es notorio que tiene un cierto regusto a los asturianos, aunque como decía, sin perder la personalidad que los de las cuencas le otorgan. Con la siguiente “Guaje” pasan a la interpretación en asturiano en una letra divertida, comicidad que se vio reforzada por la caída de un vaso mientras la letra decía “Quién Va a Limpiar Esti Estropiciu”. Tras “Ignorantes” tocan la primera versión del set el “Helter Skelter” de The Beatles, al que también dan un toque muy personal pero familiar. Vuelta a sus composiciones con “Te toca a ti” para seguir con una versión de, la que a buen seguro es otra de sus influencias, la banda australiana Wolfmother y su “Woman”.
Con “La Pieza del Puzzle” podrían fin a la primera parte del show pasando a agradecer a los asistentes su presencia, a los responsables de La Fontana las facilidades y presentar a los miembros del grupo. Pero no sería el final pues, las atronadoras peticiones de “otres tres” por parte de la nutrida audiencia, coreadas desde incluso antes de que hicieran la parada, obligaría a los músicos a coger de nuevo sus instrumentos para interpretar las, quizás, más extrañas versiones del set, por lo dispar con la propuesta que ofrecen “Higher Ground” de Stevie Wonder y “Fortunate Son” de Creedence ClearwaterRevival. El reloj mandaba y no quedaba otra que poner fin a la actuación a pesar de las continuas peticiones de más por parte del respetable y de lo bien que parecía estar pasándolo el grupo con continuas interacciones entre ellos, chupitos de whisky incluidos, y con los presentes.
Pese a ser una de sus primeras actuaciones los Sacavera sonaron muy compenetrados, es patente la amplia experiencia que atesoran cada uno de los músicos. Disfrutamos de muy buen sonido y un ambiente impresionante, así que solo queda esperar que podamos repetir la experiencia en el futuro. Muchas gracias al grupo por la cercanía mostrada y un saludo a los no pocos amigos y conocidos que allí nos congregamos. Nos vemos en la siguiente, hasta entonces, salud y rock and roll.