Agenda: El Año Del Caimán + Montaraz + Sin Control en Gijón

El Año Del Caimán, banda de hard rock nacida a principios del 2022 en Muskiz (Bizkaia) actuará por primera vez en Asturias el sábado 9 de noviembre. Presentarán en el gijonés Tizón Sound su segundo disco de estudio «Circo De Sonámbulos y Trapecistas» que verá la luz a finales de noviembre y del que han estrenado hace escasas fechas el videoclip «Punto Muerto» como primer adelanto.

Compartirán tablas con los coruñeses Montaraz, a los que muchos recordarán tras su paso por Puerto de Vega en el mes de junio como vencedores del concurso Perversiones en el año 2023. Llegarán a Gijón inmersos en la presentación en vivo de su nuevo disco «Defendiendo Tu Voz» del que dimos cumplida reseña aquí. Completa el cartel el combo metalero zamorano Sin Control actualmente en gira junto a Nurcry presentando su tercer EP “Maldito” grabado y masterizado en V3 Estudios (Madrid) y que veía a la luz en septiembre del pasado 2023. Entrada anticipada online 8€ a través del siguiente enlace:
https://ticketandroll.com/evento/el-ano-del-caiman-montaraz-y-sin-control

Crónica: S.O.C.S. + The Magus (Gijón 26/10/2024)

Dos maneras muy distintas de entender el rock and roll. La cara más hedonista y soulera de The Magus frente a la más introspectiva y alternativa de State Of Crime And Science (SOCS), se dieron cita en el Tizón como eficaz antídoto al dichoso clásico. Un par de formaciones más que interesantes dentro de nuestra escena y una cita que no nos queríamos perder.

Rock’s For Pussies” abrió así la fiesta ante una tímida entrada. Ouleia se desvivió al micro desde las primeras acometidas y la banda sonó tan bien como acostumbra. Se pueden decir muchas cosas del Tizón. Esa perpetua luz roja que ilumina el escenario. Pero en lo referente a sonido rara vez sale uno decepcionado de la coqueta sala gijonesa. Sin solución de continuidad, “Type 2” entrega la cara más vacilona de la banda y, pie al cry baby mediante, también un buen solo del Malverde Tamo. “Fester” sería la última de esta primera arremetida de la banda. Disfrutones y muy en forma. Asentándose concierto a concierto como punta de lanza del mejor hard rock de la región.

Ouleia no se olvidó de agradecer la presencia a los más pequeños. Y si el gusanillo pica, eso que habremos ganado. “Like A Hammer” sonó más desértica a ratos. Sin abandonar el nexo que la une al resto del set pero de pronto alzándose con una personalidad más afianzada. Y mientras que “Pills” descubre a (quizá) la mejor cara de su frontwoman, “Dead Eyes” calma los tempos para dar una muestra más de la propia versatilidad que atesoran. Se dejaron sentir los coros de Laria en una “Bother” en la que la gente acompañó con las palmas. Éramos pocos pero había ganas de romper con los rigores de la rutina y disfrutar de un poco de rock and roll.

The Magus responden entregando uno de los cortes más enérgicos del set, no otro que “Woman”, con la base rítmica de Bronco y el mencionado Laria aportando el debido empuje. Ouleia preguntó a Tamo si había traído el slide. Este respondió afirmativamente y procedió a dibujar el que sería, a la postre, uno de mis riffs favoritos del set, no otro que el de “Weirdo”. Y no me quisiera olvidar de Ernesto, el siempre aplicado guitarra rítmica del quinteto y, Ouleia al margen, el Magus más animado de la noche. Para el final quedaron la estupenda “Punished By God” y una “Shinin’” que daba título a su último álbum con la vocalista reconociendo que se trataba de su favorito del mencionado trabajo. De nuevo una buena versión de la banda. Uno de nuestros secretos mejor guardados. Esperemos que para cuando algunos se enteren no sea demasiado tarde.

State Of Crime And Science, o SOCS, son un animal bien diferente. También con voz femenina al frente. También en proyección de cotas mayores. Algo que demuestra ya lo enchufados que se les ve en el primero de los cortes, no otro que el homónimo estrenado hace unos días en su canal de Youtube. Mientras escribo esto, y perdonen que me vaya por las ramas, supera las quinientas visualizaciones. Muchas menos de las que merece, si me preguntan.

Divagaciones al margen, la banda se presentó sin novedad sobre el escenario del Tizón. Les teníamos relativamente recientes, aquél concierto en La Traviesa (Infiesto) allá por el mes de julio (crónica) pero el set del sábado poco tuvo que ver con aquél. Para “Lost” ya vemos a Osana desviviéndose por meterse a la gente en el bolsillo. Insisto a riesgo de parecer pesado, el escenario de la sala no da para muchas alegrías. Pero la vocalista de SOCS pareció en su mejor forma el pasado sábado. Aprovechó la banda para ir deslizando temas nuevos y que irán dando a conocer de manera periódica. Uno de ellos, ¿Puede ser que se llamara “Last Day”? es fácilmente uno de los más intensos que les recuerdo. Arrimándose al metal sin por ello abandonar su propia esencia. Estupenda.

Arrinconados en uno de los laterales, Víctor Pérez y Marc Segond pusieron de relieve una noche más lo bien que se complementan sobre las tablas. La clase de uno, el nervio del otro, conforman una dupla de lo más personal y reconocible. Volviendo al territorio conocido, no faltó “Through The Mirror”, una de las favoritas de quien escribe y donde la banda alcanza mejor sonido de toda la noche. Osana no se quiso olvidar de pedir un aplauso para The Magus, amén de mostrar su cara más desgarrada en una “Release” que ganó en aridez con respecto a ocasiones precedentes, y que contrastó con otro corte de nuevo cuño, que en una primer contacto me dejó un regustillo a post-grunge de lo más agradable. Estupendo riff aquí y muchas ganas de que estos temas se vayan dando a conocer en sus redes.

La propia vocalista nos contó cómo surgió “Hole”, dichosa pandemia, con un Iván Fernández siempre confiable tras los parches. La banda engancha entonces dos temas en castellano, siendo el primero el estupendo “Tanto Por Hacer” (que me recuerda a los más de cien discos que tengo pendientes ahora mismo) y otro que habrá de salir en próximas fechas. Este último, igualmente intenso, ya fue dando muestras de por dónde pueden ir los tiros del próximo Ep. Si la idea era crear expectativas, desde luego dieron en la diana. En “Should I?” no faltaron unas ¿improvisadas? presentaciones, mientras que el cierre llegó mediante un “Come As You Are” de Nirvana convenientemente adaptado al imaginario SOCS. Si una palabra les define esa es regularidad. State Of Crime And Science, nos los hemos cruzado unas cuantas veces, rara vez fallan. Si su nuevo trabajo trae aparejado un paso hacia delante para ellos tened por seguro que seremos los primeros en alegrarnos.

En resumen otro buen sábado de rock and roll. Saludar y agradecer a ambas bandas y a la buena gente del Tizón las facilidades dispuestas de cara a la realización de esta crónica y mandar sendos saludos a Noel Llamazares (Expropiazión, Metalversion), Javier De Coupaud (Mad Rovers, Last Days of Eden) y Jhonny Liver (Caballo Moldavo) y ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Reseña: Hour Of Penance «Devotion» (Agonia Records 2024)

Giulio Moschini en guitarras, Marco Mastrobuono al bajo, Giacomo Torti en baterías y Paolo Pieri en guitarra y voces forman la efigie italiana del death metal Hour Of Penance. Nombre que alcanza su novena entrega con este “Devotion” que hoy nos ocupa. Las baterías de este nuevo trabajo se grabaron en los Bloom Recording Studios (Guidonia Montecelio, Italia), mientras que bajos, guitarras y voces vinieron al mundo en el romano Kick Recording Studio. Mezclado y posteriormente masterizado en el Hertz Studio de Białystok (Polonia), el álbum vio la luz el pasado cinco de abril vía Agonia Records.

La entrada al álbum no me podría agradar menos. Ese uso descarado de la inteligencia artificial para adornar la portada. Atrás quedan las hábiles manos del húngaro Gyula Havancsák plasmado en diseños tan espectaculares como los de “Sedition” o “Paradogma”. Sea como fuere, “Devotion For Tyranny” pronto entrega a unos Hour Of Penance del todo reconocibles. Uno piensa que incluso demasiado. Pocos riesgos toma la banda aquí. Algunos opinarán que para bien. Desde luego que la fidelidad a su propio legado no podría ser más férrea. La mezcla hace un buen trabajo a la hora de equilibrar todos los elementos y la el resultado son unos Hour Of Penance tan centrados como de costumbre.

Pero quizá falte algo de chispa. Algo que “Parasitic Chain Of Command” parece querer enmendar a base de intensidad y blast beats. Su receta de toda la vida, vaya. Es cierto que Torti, primer disco con la banda, ha tramado una estupenda línea de batería aquí. Se advierte ya desde el mismo prólogo ese mimo en trazar con sumo cuidado cada, quiebro, cada golpe. Por el camino quedan riffs de corte clásico engarzando estrofas, enfrentados a esa vertiente más arrastrada y pesada que habrá de ejercer como (casi) obligado contrapunto. Los pequeños arreglos contribuyen a dibujar la cara más atmosférica del cuarteto. Aquí pienso que esa faceta más elegante bien merecía algo más de desarrollo. Lo mismo con el solo que irrumpe más adelante. Lo que me resulta imperdonable es ese fade out final.

Birthright Abolished” puede recordar en ciertos momentos a los death metaleros de Carolina del Sur Nile. Son unos H.O.P. en su vertiente más trotona. Valga la redundancia. Pero emerge aquí una mayor atención a lo técnico, que viene a contrastar con lo reducido de un desarrollo que marca poco más de tres minutos en el reloj. De hecho uno de los cortes más rácanos del trabajo, donde destaca un fenomenal Mastrobuono al bajo. Algún solo de mérito, eficaces cambios de ritmo y un Paolo Pieri tan osco y grave como siempre. Echo en falta algo más de valentía en ese tímido breakdown que irrumpe en el epílogo. La banda ha querido mantenerse dentro de sus márgenes y hace bien. Pero se suceden los temas y sigo echando en falta un poco más de picante.

Retaliate” mejora esa fórmula. Parte de uno de los inicios más oscuros y envilecidos de este “Devotion”, con la banda en su encarnación más grave y rotunda. Por ahí no deja de darle otro aire al disco. La composición vira luego hacia el habitual death descosido e intenso de los italianos y la fórmula parece que les funciona a los romanos. Especialmente al contrastar con un tronco central que introduce de nuevo su cara más adornada y sinfónica. Sin llegar a los excesos de compatriotas suyos como Fleshgod Apocalypse pero a buen seguro otorgándole cierta personalidad a esta cuarta entrega. El fade out del epílogo desdibuja el solo de guitarra y deja, de nuevo, una sensación de lo más agridulce.

Breathe The Dust Of Their Dead”, que apenas supera la barrera de los tres minutos, me recuerda a ratos a Hate Eternal. Son estos unos H.O.P. agrios y veloces, encaramados a la vertiente más intensa del género. Me agrada que no se olviden de rematar con algún que otro buen solo de guitarra, si bien pienso que entre la maraña de riffs rápidos que pueblan este “Devotion” corre el riesgo de pasar algo inadvertida.

El diminuto prólogo de “The Morality Of Warfare” porta uno de mis riffs favoritos de todo el largo. Enseña un acento más cercano al melodeath y se difumina a continuación para que la banda transalpina proceda a su habitual cercenar de cuellos. Vuelve a brillar Torti aquí. No tanto en velocidad, que también, como a la hora de introducir toda una serie de cambios de ritmo que, en buena medida, recuerdan a los mejores Hour Of Penance. Los de álbumes como “The Vile Conception” o “Sedition”. El puente central acierta a la hora de inundar de arreglos uno de los momentos más furibundos del álbum. Vuelve a sobrevolar ahí la sombra de Fleshgod Apocalypse, quizá también la de SepticFlesh, y la banda trama finalmente uno de los cortes más redondos de esta nueva decena.

Pero no hay descanso. “Severance” prorrumpe ahora con un death metal debidamente enfebrecido, rematado por riffs hábiles y donde echo en falta, eso sí, una producción algo más limpia. Puede sonar chocante tratándose de un álbum de estas características pero percibo cierta sensación de que la banda ha querido enfangarse más por la vía del estudio que la de la composición en sí y es una lástima. Leve, pero lástima en cualquier caso. Hay ciertos riffs que llegan a bordear los mejores Cannibal Corpse y al desempeño de Pieri al micro se le pueden poner muy pocas pegas. El solo del epílogo, desangelado como ningún otro dentro de “Devotion”, se me antoja su mejor resumen.

The Ravenous Heralds” sale sin embargo triunfadora. Lo hace desde un prólogo donde de nuevo sobrevuela el nombre de Nile. Sombra cada vez más alargada la de los norteamericanos. Pero lo bueno es que la banda entrega aquí alguno de los riffs más originales y con mayor personalidad de todo el largo. Los alimenta de una certera elección de cambios de ritmo y los remata con un (ahora sí) estupendo solo de guitarra. Cuando irrumpe ese medio tiempo del puente central, cuidadosamente adornado por coros de aire eclesial, la sensación es, por fin, la de estar ante los mejores Hour Of Penance.

Así las cosas, “A Desert Called Peace” puede resultar algo más vulgar, lo que no quita para que esta siga siendo una pieza de puro death metal en la mejor tradición del género. Que me agrada en mayor medida, curiosamente, durante las partes más pesadas y rocosas que dominan su segunda mitad. En aquellas donde Torti exhibe su faceta más velocista, todo me resulta demasiado convencional. Mecánico. Conservador incluso.

De irónico título dadas las circunstancias, “Spiralling Into Decline” despide este “Devotion” con la banda enfrascada en su habitual maraña de blast beats incesantes y riffs indolentes. Por ahí agradezco el mayor tiento que le han dado a su faceta más melódica, si bien resulta en un pequeño oasis antes de que la velocidad y la tensión se adueñen de nuevo de la composición. Un cierre que amalgama toda una serie de ideas constreñidas en una duración poco (o nada) ambiciosa.

… que bien podría ser el resumen del propio disco en sí. Que no se me malinterprete, este sigue siendo un disco de death metal con todas las de la ley. Producido con esmero y donde, salvo pequeños detalles, todo suena como debe. Pero echo en falta algo más de riesgo. Echando la vista atrás, esta era una banda que, a finales de la década de los dos mil, comienzos de la siguiente, parecía destinada a coronarse como el relevo europeo de los grandes nombres del género. Sin embargo, el consenso general parece el de que por el camino han perdido aquella chispa que sí tenían trabajos que menciono a lo largo del texto. Idea que “Devotion”, aún con sus aciertos, no logra contrarrestar.

Texto: David Naves

Crudo: La regrabación de su debut también en vinilo

Editada el pasado 19 de julio, la regrabación de la ópera prima de los combativos Crudo tendrá también versión en vinilo de 180 gramos.

Una edición muy limitada que hace mucha ilusión en esta casa, que aporta una instantánea al interior del lanzamiento. Recordamos que la regrabación se llevó a cabo en el estudio de la Fábrica de Músicos de Avilés con Rubén Álvarez, componente de la formación original, a los controles para ofrecer un sonido totalmente actualizado sin perder un ápice de la fuerza original. Disponible a través de la tienda de Ataque 360 y mensaje directo en las redes sociales de la banda.

Crónica: Totengott + Marthyrium (Oviedo 19/10/2024)

Presentación por todo lo alto en el Gong Galaxy Club del tercer largo de los asturianos Totengott. Acompañados para la ocasión por los ferrolanos Marthyrium, ambos tríos supieron reunir una más que aceptable entrada en la noche del sábado 19 de octubre.

Armados con la seguridad que da venir con el estupendo “Through The Spheres Of Darkness” bajo el brazo, los gallegos Marthyrium emergen de entre las sombras justo cuando los relojes marcan las 21:00 para pronto arremeter con esa “Sightless” del mencionado segundo trabajo. Tharngrist, voz y guitarra, ejerció de punto focal de la banda. Los largos desarrollos, las disonancias que implementan a su bien conocido black metal, pilló con el pie cambiado a más de uno.

Y es que la recepción que tuvieron fue algo fría. No así su desempeño sobre el escenario. Con Balc (Balmog) ayudando en coros y más aún desde las cuatro cuerdas, no se echó en falta una segunda guitarra salvo en momentos muy puntuales del set. Las modestas pero elegantes pistas pregrabadas acompañaban al trío. Nunca como baza principal pero ocupadas en aportar el grado justo de atmósfera. Inapelable labor de Cannibal en baterías. Después de todo, cortes como “Rebirth In Death” así lo exigen.

Desde luego no la banda más activa arriba de las tablas. Tampoco la que más tiempo pierde en interactuar con la gente, más allá de algún puño en alto en determinados momentos del set. Tampoco es que lo necesiten. El público asturiano terminó por entrar en su particular forma de entender el black metal y la banda dio lo mejor de sí en unos cuarenta minutos de puro nervio e intensidad. Un lujo.

Turno para que Totengott presentaran un “Beyond The Veil” del que dimos cumplida cuenta allá por el mes de julio (reseña). Armados con nueva escenografía, esos dos paneles que adornan sendos laterales del escenario, amén de las distintas osamentas que coronan la parte frontal del escenario, “Chou” Saavedra se enfundó una noche más su capa negra y todo cuajó para ver una estupenda versión de los asturianos.

Una potente luz roja nos da la bienvenida. Firme con el doble bombo, José Mora nos recibe en una “Inner Flame” que da testimonio de la cara más acelerada del trío. Es un arranque atronador. Al menos en las primeras filas, el grosor que deriva de su propuesta, aún en un tema descosido y vibrante como este, ya da visos de la que se nos viene encima. Con el bajo de Nacho ganando en poso y presencia, la banda parece de lo más enchufada. Después de todo, un buen disco como este no se presenta en casa todos los días. De ahí que los chicos no tuvieran un segundo que perder. “Sons Of The Serpent” apuntala así su cara más atmosférica mientras que los coros de José Mora se revelan ahora fundamentales.

Que para la igualmente intensa “Marrow Of The Soul” ya viéramos algún tímido circle pit, pogos y mucho movimiento cervical da un poco la medida de lo bien que estaban sonando. El trío no es ajeno a las pregrabaciones. Nos reciben en una “The Architect” donde Saavedra pondría la voz limpia, Nacho la más rota y juntos dibujarían la cara más alucinada de la banda. Cuatro cortes de su nuevo álbum que hablan a las claras de la propuesta cada vez más personal e identificable que manejan.

Porque se produce cierto contraste cuando la banda recupera la más pretérita “Delusion Of Negation” y surge el mejor Saavedra de toda la noche. Con una entrada más que aceptable, hacía ya cierto calor dentro del Gong, Nacho echa rodillas al suelo y la banda ataca con su vertiente más thrash para de nuevo desatar pogos, circle pits y continuo agitar de puños y cabezas. Las propias paredes de la sala vibran con la extensa “Doppelgänger II: The Abyss” que daba nombre a aquél segundo álbum de 2019. Esta es una banda que nunca le ha temido a los desarrollos largos. Y a riesgo de parecer pesado, reiterativo, lo cierto es que hay cierta penitencia en unos riffs de un grosor como pocas veces hemos contemplado en la curtida sala ovetense.

La vuelta al tercer disco entrega otro uno de los cortes más crujientes de la noche. No otro que “Beyond the Veil Part II: Necromancer”, donde el humo y la propia condensación de la sala envuelven en bruma al flamante fichaje de Hammerheart Records. La extensa “The Golden Crest” vendría finalmente a cerrar el set del trío, entregando otra buena dosis de gordor y conjugándolo con su versión más trotona para otro de esos cortes híbridos en los que tan bien se manejan. Pero sería sin embargo “Ceremony II: The Way Of Sin”, a modo de bis, la que marcaría el final del set. Y tendría que repasar mis muchas crónicas de ellos pero creo que puede ser la primera en que no recurrieron a alguna de sus habituales versiones de Celtic Frost.

La sensación que trasluce una vez editado “Beyond The Veil” es la de que ya no lo necesitan. El trío ha sido capaz de traducirse desde la banda de versiones que era antes de la salida de “Doppelgänger” en una entidad de pleno derecho. Algo que ratifica el buen show que nos dejaron el pasado sábado. Es la linea a seguir, qué duda cabe.

Por nuestra parte nada más. Mandar sendos agradecimientos a ambas bandas por todas las facilidades y la nutrida compañía por el cariño y el buen rollo dispensados. Así da gusto. Ya sabéis: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: Susana Alberich / Aurora Menéndez

Agenda: Dirty Sound Magnet en Oviedo

El trio sicodélico suizo Dirty Sound Magnet recalará en la Sala Estilo de Oviedo el jueves 7 de noviembre. Inmersos en una extensa gira europea presentarán su última obra de estudio «Dreaming In Dystopia» editada el pasado año vía Wild Thing Records.

Reconocidos por su explosiva y fuerte presencia en el escenario, Dirty Sound Magnet han sido comparados con Led Zeppelin por su energía y virtuosismo, los Pink Floyd más violentos y The Doors por el misticismo de sus letras.

Entrada anticipada online 15€ a través del siguiente enlace a Woutick. Venta física en los siguientes puntos:

Lion Rock Fest 2024: Actividades Complementarias

Apenas 15 días para la segunda entrega de un Lion Rock Fest que continúa desvelando novedades. En esta ocasión vuelve a sorprender con varias actividades complementarias de gran interés que desglosamos a continuación:

El Viernes 1 de noviembre tendrá lugar la fiesta de presentación en el Black Bourbon protagonizada por ALFREDLESS COVER BAND cuarteto formado a finales 2016 por músicos experimentados de la escena leonesa. 

El viernes 8 de noviembre será protagonista la fiesta de bienvenida con la formación local BE FOR YOU como maestros de ceremonia. La cita será en el Espacio Vías a las 21:00 horas para cerrar la jornada con la sesión de Jason Cenador en Studio 54 a las 23:30 horas

La jornada del sábado 9 de noviembre arrancará con el concierto de los asturianos LEATHER BOYS a las 13:00 en la Sala Babylon y un fin de fiesta especial tras el festival en el Black Bourbon con sesión de Rafa Basa a las 2:00 horas.

HARDLINEPERFECT PLAN, JADED HEARTTREAT, TYKETTO, THE NIGHT FLIGHT ORCHESTRA y HACKERS serán los protagonistas en los dos escenarios principales de un festival especial que tendrá su epicentro en el Palacio de Congresos y Exposiciones de León con la misión de superar la convocatoria de más de 3000 asistentes del pasado año. 

 Entrada anticipada online disponible a través de www.lionrockfest.com