Crónica: Karma Fest (Viernes 27/9/2024)

Diez años no se cumplen todos los días y en el Karma Fest lo sabían. El festival lavianés ampliaba su oferta a 2 días, acogía por primera vez dos escenarios y contaba con cabezas de cartel de renombre internacional en las figuras de Venues (Stuttgart, Alemania) y Heart Of A Coward (Milton Keynes, Reino Unido). Junto a ellos, una oferta de lo más diversa pero centrada en gran medida en un género, el metalcore, que sigue al alza.

Al evento no le falta de nada. Los habituales casetas de merchan, una buena barra, puestos de comida, etcétera. Y nos gusta que apuesten por el método de la pulsera “cashless” en lugar de los siempre engorrosos papelitos, fichas a veces, de otros festivales. Con una climatología que vino a cebarse con especial énfasis en la jornada del viernes y un denominador común, el frío, a buen seguro que muchos indecisos se lo pensaron hasta muy última hora.

Porque lo cierto es que el panorama era algo desolador cuando los gallegos Her Anxiety pusieron en marcha la más internacional del Karma Fest. No fue mucho el tiempo del que dispusieron pero sí las ganas que le echaron. Con una propuesta muy afín al espíritu del Karma Fest, en honor a la verdad hay que decir que son mucho más que la llamativa apariencia de su frontwoman Aida. Conectaron bien con la gente y nos hicieron entrar en calor. Falta hacía.

Sin solución de continuidad, ventajas de los dos escenarios, llegaba el turno de Where The Waves Are Born, parece que expertos en estas lides de afrontar el horario tempranero. La amplia formación vino a comportarse en Pola de Laviana con todo su arsenal intacto, conjugando melodía con contundencia y poniendo a bailar a más de uno. A puro pico y pala siguen labrándose su particular leyenda. Lo cierto es que suenan cada vez más solidos. Guille Rodríguez incluso aprovechó para bajar a la hierba y cerrar un set donde, a buen seguro, más de uno se quedó con la copla.

Desde Valladolid vinieron los metalcore Blaze The Trail, que armaron una salida de set a jierro para goce de los fans del metalcore más elegante. Lo cierto es que arrimaron a un buen número de curiosos al “Senderos Del Carbón Stage”, el escenario pequeño de esta décima edición. Serían a la sazón responsables del primer wall of death del fin de semana y con “Mayhem” supieron poner a la gente voz en grito. El set funcionó a base de contrapuntos entre sus cortes más potentes y ciertos pasajes más atmosféricos en la más pura tradición del género. El set culmina con su bajista bajando al verde del Karma Fest y la sensación de que todo el set se movió por los cauces esperados. Muy cumplidores.

La de Headon suponía una elección bastante bien tirada por parte de la organización del festival. Su heavy metal bebe en cierto grado de lo alternativo y, por ahí, su buen encaje en el propio espíritu del evento. Me esperaba “Libérate” como arranque del set pero quiso la banda abrir con “Máscara” ese ataque a quienes se esconden “tras un teclado”. No fue la banda con mejor sonido de todas cuantas pasaron por el “La Salve Stage”, el escenario grande, pero lo cierto es que le echaron ganas.

Y Andy Martínez puso todo su carisma a favor de las buenas canciones que atesoran. En la más tranquila “Canto De Sirena” echamos de menos a Jessie Williams pero el propio Andy tiró de su amplia variedad de registros para darle todo el calor posible a la composición. La banda hubo de lidiar con pequeños problemas de sonido primero, el apagado de las luces después. Tras los inconvenientes, “Revolución” vino a dar la verdadera medida de los murcianos, con una cierta porción del público, coreando con ellos. Víctor García, presente entre el público, recibió un cariñoso saludo por parte del frontman murciano. Y mientras que “Asfixia” mostró esa cara más alternativa, “Constantine” puso el gancho y la versión del “Desátame” de Mónica Naranjo nos sorprendería a más de uno. Si bien es cierto que eché en falta un corte como “Sigo En Pie”, de su anterior “Génesis”, una buena versión de la banda.

Llegaba el turno entonces a los valencianos Dawn Of Extinction, que desde el escenario pequeño vendrían a afianzar esta fase más heavy del set con su incendiario thrash metal de corte moderno. Era una de esas bandas que se encontraban fuera de mi radar hasta la tarde del viernes y os puedo asegurar que me sorprendieron.

“Se parecen mucho a Trivium” me confesó cierto fotógrafo antes del comienzo del set y lo cierto es que me gustó esa salida tan nerviosa y furibunda que propusieron. Cristian Juárez, a quien después veríamos junto a Leo Jiménez, comanda un cuarteto sólido y potente, que en efecto recoge cierto legado de la banda de Matt Heafy y desde luego sabe cómo empastar buenos temas. También cómo mostrar un más que notable nivel técnico. “This World Remains” vino después de los obligados agradecimientos y “Motherfucker”, con Laviana a coro, exacerbó la cara más visceral de la banda. Incluso vimos un tímido wall of death en “Apocalypse”. Nos agradaron.

Teksuo son una de las grandes instituciones tanto del metalcore estatal como del propio festival en sí, donde juegan en casa y nunca fallan. Reconozco que el tipo de música que hacen me engancha solo a ratos pero la del viernes puede ser fácilmente la mejor de sus descargas de todas cuantas les hemos visto. Por lo contundentes que sonaron y por un Diego en voces que sigue acrecentando su gama de registros conforme pasan los años.

Laviana vibraba con el quinteto. Con una puesta en escena beneficiada ya de la marcha del sol, siempre se podrá argüir en su contra el uso (que no abuso) de bases pregrabadas. Con eso y con todo lo cierto es que “Lost In A Dream” mediante, pocas veces habrán sonado tan redondos. Desencadenó un nutrido wall of death y no es para menos.

Sería el propio Diego quien pediría que nos abrazáramos para aquella “Let It Rain” de su “Endless” de 2020. El final, de lo más agrio y descarnado, terminó por dar fe del buen momento que atraviesan. A tenor de lo visto en una nueva edición del Karma, queda Teksuo para rato.

Turno entonces para los madrileños de Coslada Debler Eternia, la banda que comanda desde el micro Rubén Kelsen y que vendría a poner la nota power metalera en la jornada del viernes. Los chicos salieron decididos a mostrar su mejor cara. Desde el escenario pequeño pero con ímpetu de banda grande. En primeras filas puede que el sonido no fuera del todo nítido. Más cerca de la mesa de sonido, titánica la labor técnica a lo largo de todo el fin de semana, lo cierto es que su propuesta sonaba mucho más equilibrada.

Catrina” puso el gancho y “Levántate” nos anticipó parte de lo que será el nuevo trabajo de la banda. Los chicos disfrutaron además de buenos invitados sobre las tablas. Juw, también ilustradora de su próximo disco, acompaña a Debler Eternia sobre las tablas para “Mar De Lágrimas” y Leo Jiménez hace lo propio en “Recto Hasta El Amanecer”, que pondría el acento en un power zapatillero, despreocupado y de lo más entretenido. Bajo la lluvia aguantamos la más festiva “La Procesión De Los Borrachos”. El Lépoka Dani Fuentes tampoco quiso perderse la fiesta y al final nos pareció que habíamos visto una buena encarnación de la banda madrileña. Esperando ya su quinto trabajo.

Vuelta a “La Salve Stage” para disfrutar de la gira donde el fuenlabreño Leo Jiménez viene celebrando sus treinta años en esto de la música. Y qué mejor para hacerlo que verse rodeado de una base rítmica, Patricio Babasasa al bajo y Carlos Expósito en baterías, que nos trae no pocos recuerdos a muchos. La formación arriba de las tablas la completaban el Dulcamara Rufo J. Cantero y el propio Cristian Juárez de Dawn Of Extinction en guitarras, amén de los ex Mägo de Oz Patricia Tapia y Zeta en tareas vocales.

Se preveía fiesta y lo que aconteció fue un repaso casi quirúrgico a la carrera del ex Saratoga, con especial acento en su carrera en solitario tras separar sus caminos de la banda de la iguana. Termina la intro, el tema central de Basil Poledouris para “Conan” si mis oídos no me engañan, y se notaba a la gente muy adentro ya para “Desde Niño«, de aquél “Animal Solitario” de 2013. El de Fuenlabrada tuvo además la suerte de la pequeña tregua que la lluvia dio a la sufrida audiencia, por lo que no quedaba otra que divertirse. Tras “Con Razón o Sin Razón” llega una petición de aplauso para Zeta y Patricia, que respaldan a Leo en voces derrochando no poco carisma en el proceso.

Soy Libertad”, también de aquél disco de 2016, fue una de las más coreadas de la parte inicial del set. Y si bien la de Leo Jiménez en solitario es una carrera que he seguido con cierta distancia, cortes como “Condenado”, con Andy Martínez sobre las tablas, destaparon una cara más agria con la que disfruté. A buen seguro las atenciones recayeron entonces en ambos vocalistas, pero Patricio y Carlos brillaron con auténtica luz propia aquí.

Regresó Patricia para repasar la más hard rockera “Volar”, de Zero3iete y me gustó que el también integrante de Stravaganzza pusiera el énfasis en los más pequeños antes de proceder con “Cielo e Infierno”. Aquí nos las vimos con la lluvia, que arreciaba ya sobre Pola de Laviana, pero todo un Pablo García se aupó al escenario grande y quien es este modesto plumilla para perderse tan especial ocasión. Allí que deslizaron “El Fin Del Camino”, también de Zero3iete, con el asturiano brillando como acostumbra. Uno de esos guitarristas capaces de convertir el solo más imposible en pura rutina sin perder la sonrisa. Zeta y Patricia volverían para la balada “Llévame” mientras que “Tu Destino” reuniría de nuevo a ambos hachas de Dawn of Extinction.

El show fue un continuo ir y venir de invitados. Leo, que lleva años batallando contra una parálisis parcial de la cuerda vocal derecha, fue todo ímpetu y carisma en Laviana. Sea como fuere aquí llegó el turno de recordar su paso por Saratoga, que acometió primero con “Vientos De Guerra” primero y “Perro Traidor” después para dar la verdadera medida de lo que serían unos Saratoga con dos guitarras sobre el escenario. “Parte De Mí”, mi favorita de entre las baladas que “La Bestia” llegara a grabar para la banda de Niko del Hierro, con Juárez enseñando una preciosa ¿Dean V-Coustic? Puso fin al repaso.

Con “Grande” recordó su paso por Stravaganzza. En lo personal habría preferido algo como “Impotencia”, que la banda había tocado semanas atrás en La Riviera, pero lo apretado de los festivales impone sus propios rigores. Volverían Pablo García y Patricia Tapia para el curioso mashup entre “The Trooper” de Iron Maiden y “Beat It” del llamado rey del pop Michael Jackson, pero sería “Hijo De La Luna” (Mecano) en clave Stravaganzza la que cerraría el show. Mucha nostalgia y una voz, la de Leo Jiménez, que se niega a dar la batalla por perdida.

Para cuando los valencianos Retrace The Lines toman el Senderos del Carbón, el frío azota ya Pola de Laviana. De ellos me gustó la salida tan descosida e intensa que propusieron. Su propia concepción del post-hardcore, siempre tan bronca e intensa. Pero también que se trajeran a su propio DJ y teclista con ellos en lugar de disparar sus líneas pregrabadas desde un ordenador portátil.

Nosotros aquí aprovechamos para tomar un tentempié, era larga la jornada ya para entonces y aún quedaban los cabezas de cartel, así que no puedo ofreceros un detalle más pormenorizado de sus evoluciones. Tampoco es el suyo un género que controle como debiera. Pero en la lejanía que daba la zona de “avituallamiento” sí que pude ver al público del Karma Fest pasárselo en grande con los de la ciudad del Turia.

Desde Stuttgart llegaban los chicos de Venues con su elegante metalcore a dos voces y uno de los baterías más vistosos de todo el fin de semana en la figura de Denis Vanhöfen. Con la dupla Daniela “Lela” Gruber y Robin Baumann en voces, los germanos se ganaron a un público que se las veía y de qué forma contra el frío. Rigores de un festival al pie de la montaña y del mes de octubre.

Lo cierto es que dejaron una buena gama de riffs, también de breakdowns, pero siempre de una manera, en cierto modo, controlada. Sin perderse en tonos excesivamente oscuros y sacando un gran partido de la mentada dupla entre Gruber y Baumann. Comentaron que este era su primer concierto dentro de nuestras fronteras, lo que otorga gran mérito a los pequeños pinitos en nuestra idioma con los que introdujeron alguno de los temas. La gente saltó cuando se les pidió y en general hubo mucho movimiento en las primeras filas.

Gruber introdujo con un atisbo de ironía “Bad Karma”, de su último álbum “Transience” y la sensación que fue quedando es la de estar ante una banda de nivel dentro de las lindes del género. El pequeño speech conque la alemana introduce “Reflections” llamando a desobedecer a la voz interior que tanto nos atenaza, pondría el apunte cada vez más necesario sobre la necesidad de hablar sobre la salud mental. La lluvia volvería a arreciar entonces sobre la localidad asturiana, pero nos quedó la sensación de haber visto a una banda que parece llamada a cotas aún mayores.

Había interés por ver a los locales Selfaware tras el cambio de formación que la banda ha acometido en su base rítmica. Ello junto con los buenos temas que atesora aquél “Entropy” con el que debutaron allá por 2021 terminaron pesando más que la lluvia, el frío y los retrasos. Porque quiso un problema técnico cebarse con la guitarra de Luis Miranda, que refunfuñando, se negaba a obedecer a las órdenes de su dueño.

Para cuando los técnicos reconducen la situación, la banda acomete una “Chaos Theory” cuyos versos “you can’t stop the rain with your hands” (“no puedes parar la lluvia con tus manos”) no podrían haber resultado más elocuentes. “Damage Is Done”, una de las piezas más graves de aquél disco debut, sonó realmente iracunda en Laviana.

La banda aprovechó además la ocasión para presentar algún tema nuevo, que a ratos me sonaba muy Megadeth. También para recordar “Ébola” de la anterior banda de Miranda, Innerself. Con otro tema nuevo y la pegadiza “Demonized” cerrarían el viernes cuando, quien más quien menos, tiritaba ya de frío. Para lo que menos quedado.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Reseña: SomeWhereOut «Providence» (Autoproducción 2024)

Providence” es la nueva observación del compositor de origen malagueño Raúl Lupiáñez, aka  SomeWhereOut. Siete temas inspirados por relatos que ya sirvieran de inspiración al padre del horror cósmico H. P. Lovecraft así como las composiciones de Maurice Ravel, Erik Satie o Franz Liszt. El álbum vino al mundo a caballo entre The Forest Studio y Big Sound Corp, cuenta con imágenes de Suzy hazelwood y vio la luz el 19 de septiembre de 2024.

Under The Black Stars” introdujo al álbum hace escasas fechas y se encarga igualmente de dar el pistoletazo de salida a esta nueva obra del proyecto con base en la ciudad de Málaga. Una tímida entrada al piano dónde pronto toman forma las voces de Alba Bermejo (Memorias de Sefarad) y Carlos Strachan (Tale of Wöe) . También el violín de Begoña Ramos. Y que más pronto vira de forma repentina hacia un rock de tintes atmosféricos, con gran protagonismo de los arreglos, donde sobresale el interesante doble juego vocal. También la forma en que las guitarras de Lupiáñez rugen durante las estrofas más pesadas. Me agrada el mayor nervio del tronco central y el par de solos que lo adornan. El riff que Raúl ha dibujado aquí tampoco tiene desperdicio. Las partes más calmas del epílogo, por más vueltas que les dé, no dejan de recordarme a un Steven Wilson del estupendo “The Raven That Refused To Sing (And Other Stories)”, lo cual no deja de ser una buena señal. Un primer corte con el que conecto en gran medida.

The Sword”, con la cálida voz de Abraham Linares (41 Ravens), resulta mucho más sencilla en su planteamiento, con esa construcción “subibaja” tan clásica. Lupiáñez la sustenta sobre una base rítmica de baterías programadas a la que adorna una lucida línea de bajo. La banda, el proyecto o como cada cual se quiera referir a SomeWhereOut desarrolla aquí tendencias que encuentro más cercanas a unos Leprous, Haken o incluso Pain of Salvation. El tronco central quizá daba para una sección solista más extensa. Por otro lado, la sensación que deja este segundo corte es la de que todo parece dispuesto en favor de la canción misma y no del ego del propio músico malagueño. Algo que agradezco.

Gone”, con el propio Lupiáñez a cargo de las voces, transita por ambientes tranquilos y reposados, bellamente arreglados y en los que recomiendo encarecidamente el uso de auriculares. Desprovista del nervio de otras entregas, se adentra en la faceta más atmosférica de SomeWhereOut donde la voz de Rubén resulta más que adecuada. El puente central tiene algo de onírico. Sin separarse de las lindes del progresivo y con cierto regusto a los momentos más tranquilos de unos King Crimson, camino del epílogo la mezcla ofrece uno de los mejores ejercicios de equilibrio de todo el largo. Algo acomodaticia, podrían acusar algunos, lo cierto es que la encuentro más que efectiva a la hora de extraer la cara más elegante de su compositor.

Jesús Martínez (The Ivory Hawks) pone voces a esta “The Green Book” donde todo vuelve hacia terrenos más vivarachos, de un prog que, a ratos, bien podría recordar a los primerísimos Dream Theater, contrapuestos a unos riffs de un talante mucho más duro y rocoso. Lupiáñez dibuja un cuidado solo de teclas durante el tronco central, al que responderá Israel Lupi (41 Ravens) desde la guitarra en el casi vertiginoso epílogo. Fácilmente la que más peso ha ido ganando con el correr de las escuchas, testimonio de lo mucho que Raúl ha cuidado estas canciones.

Buried” sorprende con ese prólogo tan vibrante y más aún con la forma en que todo se detiene ante la pronta llegada de las primeras estrofas. Andrés Gabarrón (WETHELAST) pone tonos razonablemente altos en estribillos y Lupiáñez vuelve a construir otra de esas composiciones bifocales, revestidas de riffs más sencillos que otras entregas del álbum pero igualmente efectivos. Del bajo, al que siento ahora más crujiente, se encarga Félix Morales. Me agrada sobremanera el solo de guitarra que irrumpe en el tronco central. Sin más florituras que las necesarias, equilibrado y lejos de cualquier desmesura ególatra. El final vibra para entregar alguno de los momentos más nerviosos de todo “Providence”. Con cada escucha pienso que el final pedía cerrar ahí y no con ese pequeño fade out pero esta ya es más que nada una cuestión de gustos.

John Serrano pondrá su registro más leve al servicio de la muy tranquila “The Willows”, basada en en la obra “Los Sauces” de Algernon Blackwood, apenas una pequeña línea de piano acompañando al vocalista, que aupará su voz al compás de los oscuros arreglos del epílogo. Emerge ahí una faceta más sinfónica, cinemática incluso, para un cierre algo brusco, en consonancia con lo extraño, lo enigmático diría incluso de la propia composición.

Para el cierre queda la desmesura del tema título “Providence”. Nada menos que dieciocho minutos abarca una canción que se abre camino desde el elegante piano del prólogo para trazar una de esas entregas que conviene escuchar (y re-escuchar) con toda la atención posible. Lupiáñez se acompaña aquí de Dante Martín (Neptunia) en voces, Begoña Ramos en cuerdas y David Santana (Sharp Dressed Men), quien dibuja un hábil solo de guitarra. Sus tres primeros minutos ya dan muestras del cariño que unos y otros han puesto aquí. El trazo ofrece un ágil crescendo que desembocará en la más pura calma que acoge a las primeras estrofas. Lupiáñez dobla su solo de guitarra con las cuerdas de Ramos y en el contraste sucede otro de mis momentos favoritos de todo el largo. Después la composición irá adquiriendo una vibración mayor, que vendrá a desembocar en una sección solista, ahora sí, donde parecen mandar la desmesura y el desenfreno. Con “La Caída de la Casa Usher” de E. A. Poe como trasfondo lírico, el corte viene a dar la auténtica medida del proyecto en lo que a ejecución se refiere. Lupiáñez inserta una pequeña isla de tranquilidad desde la sobriedad de su pequeño solo acústico, al tiempo que nos introduce en el tercio final de la propia canción, broche final de un estupendo trabajo.

Lo pienso así y las reiteradas escuchas no vienen más que a refrendar la idea. Reza el tópico que este puede no ser un disco del gusto de una gran mayoría. Por otro lado, quienes disfruten del mejor rock progresivo en la lengua de Shakespeare bien harían en perderse entre los mil y un rincones que Raúl Lupiáñez ha dispuesto a lo largo y ancho de estos cuidados siete cortes. Con una producción a ratos exquisita, una mezcla bien equilibrada y la inestimable colaboración de un puñado de buenos amigos del compositor y músico malagueño, el resultado colma todas las expectativas que servidor tenía antes de darle al play. Estupendo.

Texto: David Naves

Agenda: Green Desert Water + Big Muff Brigade + Malverde en Oviedo

El triunvirato formado por Green Desert Water , Big Muff Brigade y  Malverde unen fuerzas para ofrecer una velada de hard rock y stoner el el ovetense Gong Galaxy Club. Una cita que tendrá lugar el viernes 11 de octubre a partir de las 21 horas.

Green Desert Water que se encuentran inmersos en la grabación de su tercer álbum de estudio para el sello internacional  Small Stone Records retoman las tablas tras compartir escenario hace escasas fechas con Phil Campbell & The Bastard Sons y engrasar la maquinaria con vistas a su próxima participación en el festival Planet Desert Rock que se celebrará en Las Vegas (EEUU).

Desde Bizkaia Big Muff Brigade llegan a Oviedo para presentar su primer disco “π” grabado en Koba (Bilbao) y que verá la luz a través de Argonauta Records. Nacidos en el año 2023 la formación esta compuesta por Aitor Granadero (voz), Joseba Martínez (bajo) y Mikel Becerra (guitarra), David Fernández (guitarra) y Manu Forte (batería).

Malverde por su parte también se encuentra de presentación, su segundo trabajo discográfico «II» veía la luz en marzo (reseña). Formados por ex componentes de bandas astures como Punishers o Hangin’ Balls desarrollan un stoner rock de corte noventero con guiños a Monster Magnet.

Entrada anticipada 12€ a través del siguiente enlace:
https://salagong.com/evento/green-desert-water-malverde-big-muff-brigade/

Reseña: Tokio «La Redención Del Caos» (Autoproducción 2024)

Más de cuarenta años han pasado desde el nacimiento de estos Tokio, fundados allá por 1983 y a la sazón ganadores de del Villa de Madrid y el Villa de Bilbao seis años más tarde. Es en aquél 1989 cuando la banda edita su primero largo “Triangles”, cesando toda actividad un par de años más tarde. Reunidos en 2013 tres de los fundadores, esto es Juan Carlos Martín (guitarra), Alberto Fernández (teclas) y Manu Escudero Cuevas (voz), deciden emprender la composición de nuevos temas. Ya en 2014 auto editan el Ep “Gen Egoísta” y, un par de años más tarde, el largo “Pecados Capitales”, ya con The Fish Factory. Producido por la propia banda junto a Ángel Muñoz, “La Redención Del Caos” fue grabado, mezclado y masterizado a caballo entre AnhellStudios y Estudios Sena. Tanto su diseño gráfico como su maquetación corren a cargo del propio Manuel Escudero.

Chimaera” es la pequeña intro sintetizada que vendrá a dar pie, no sin asomo de elegancia, al primer tema con verdadera enjundia del álbum, esta “Princesa Del Engaño” que abandona ese aire tan synthwave que la precede para arremeter con un hard rock no exento de chulería, con las teclas de Fernández ejerciendo de modélico colchón a la composición. Funcionan las armonías vocales que dominan sus estribillos. También el bajo de Ricardo Tonett. Cierto que el aspecto lírico no llega nunca a hacerme tilín, también que el solo no podría tener más clase. Rematada por un cuidado epilogo, queda como un arranque con el que conecto sólo a ratos.

El riff y muchas de las melodías que atesora “Realidad Paralela” arrastran un cierto aire de déjà vu, lo que no quiere decir que no funcionen. Al contrario. La mezcla ha otorgado un protagonismo a las líneas vocales que, siento, operan en contra del empaquetado final. Especialmente en estrofas. En estribillos todo transcurre por unos cauces más normales por donde se cuela la mejor versión de la banda. Hard sencillo y amable, que bien podría recordar a los murcianos 91 Suite o bandas como Bonfire o Tyketto. Brilla Juan Carlos Martín en ese solo que habrá de preceder al epílogo. Ni aburrido ni excesivamente virguero. Broche perfecto a un buen tercer corte.

En una onda aún más calma se desarrolla esta “No Hay Mal Que 100 Años Dure” con Tokio en su versión más amable e incluso optimista. Aquí me agrada el crescendo que conduce hacia unos estribillos más vibrantes. Sin excesos de cara a la galería. Rezumando elegancia y con algún que otro detalle de producción jugando a favor. Me agrada el solo que acompaña al epílogo casi en la misma proporción en que me desagrada ese engorroso fade out final. Quien más, quien menos puede echar en falta algo más de mordiente…

… pero sin embargo aquí viene “El Árbol De La Vida” a rebajar aún más los biorritmos del álbum. Balada que le sirve al bueno de Manu Escudero para trazar una de las mejores líneas de voz del LP. Richard Marx resuena en mi subconsciente con cada nueva escucha de este quinto corte. De lo más eficaz el trabajo de Alberto Fernández a las teclas aquí. Sin sorprender, no es esta una composición dada a experimentos, lo cierto es que funciona.

Sin alardes ni estridencias, “La Magia Es Posible” recupera el rock apaciguado y comedido de cortes anteriores. Muy cuidado en cuanto a mezcla y producción, con Fernández aportando la obligada nota de distinción desde las teclas. Me gana por el buen solo que ocupa su tercio central pero, en suma, pasa por ser una de las entregas que más inadvertidas han pasado tras las sucesivas escuchas.

Es el propio Fernández quien introduce una “Ella Es El Poder”, fácilmente el tema más perpendicular de todo el tracklist, un tendido hard rock de aires blueseros, esos certeros guitarrazos de Martín, y un empaquetado final que bien podría recordar a mis paisanos de Mad Rovers. Manu Escudero está más árido ahora, rasgando su registro en la medida justa para amoldarse a esa cadencia tan marcada. Quizá eche en falta una mayor predominancia de ese solo de Ángel Muñoz que irrumpe durante el epílogo. Ya se sabe que ante el vicio de pedir…

Solo Quiero Olvidar” viene para mandar al cuerno tanta parsimonia. Tokio, sin desasirse de su habitual hard, entregan un corte que rezuma nervio. También elegancia, esas hábiles teclas que acomodan en estrofas, y que confluyen en uno de los estribillos más redondos de todo el largo. Me engancha el riff que Juan Carlos dibuja para esas estrofas y como la voz de Manu se eleva más adelante. Y aunque encuentro algo fuera de lugar esa repentina carga sinfónica que irrumpe a la par que el solo de teclado, tanto éste como el que la guitarra dispone a continuación me funcionan. Una de mis favoritas de entre las diez.

De primeras “Mensajes En El Tiempo” parece un cruce bastardo entre “House Of The Rising Sun” de The Animals y alguna perdida balada de Led Zeppelin. Ahí Manu Escudero entregará su mejor cara al micro. La forma en que todo transige hacia unas estrofas más chulescas y rockeras es agradable. También ese rasposo Hammond que las acompaña y, finalmente, ese estribillo tan redondo. El pequeño guiño entre lo cabaretero y lo circense que introducen en un momento dado pillará a más de un oyente por sorpresa. Estupendo el solo que acompaña al epílogo. A buen seguro mi favorito de entre los temas tranquilos de este “La Redención Del Caos”, la banda echó mano de él para dar a conocer el álbum, pienso que no sin motivos:

En la final “Bullying” vendrán a confrontarse lo terrible del acoso escolar con lo vitalista que, por momentos, llega a ser la lírica que dibuja la canción. Una letra que me atrae más por lo que pretende transmitir que por la forma en que lo hace. Un medio tiempo cuidado y elegante pero algo irregular…

… que podría ser un poco mi resumen del disco en su conjunto. Es verdad que tiene uno el oído acostumbrado a propuestas mucho más becerras. También que una vez dicho eso, temas como mismamente la final “Bullying”, aún con sus buenas intenciones, creo que distan de ser redondos. Otros como “Mensajes En El Tiempo” sí que dan la verdadera medida de los pinteños. Tanto en lo compositivo como en lo ejecutivo, Tokio brillan sobremanera aquí. También en “Realidad Paralela”, “Solo Quiero Olvidar” o “El Árbol De La Vida”. Al resto, ya digo, me cuesta asirme. El público será quien tena la última palabra, lo cierto es que a día de hoy y tras las correspondientes escuchas mis sensaciones no podrían ser más tibias.

Texto: David Naves

Crónica: Festival La Carriona Rock (Avilés 13/9/2024)

El pasado viernes 13 de septiembre tuvo lugar en el Barrio de La Carriona (Avilés) el festival gratuito La Carriona Rock que, como quien no quiere la cosa, ya va por su decimotercera edición. Todo un logro teniendo en cuenta que la organización corre a cargo de la asociación de vecinos la “Xunta De la Carriona” y que su apuesta por el “rap punk rock” (si se me permite la denominación) local y nacional no es, lo que se podría decir a priori, una apuesta ganadora. Todo lo contrario, pues un año más, el festival contó desde el inicio con una gran afluencia de público y con una organización totalmente entregada a la causa. Este año el festival rendía homenaje a Sera JB, vecino del barrio y ex-bajista de Sartenazo Cerebral fallecido hace casi un año lo que lo hacía aún más especial.

El cartel de esta edición lo conformaron los locales Zona Oscura y Sartenazo Cerebral, acompañados por los leoneses Catalina Grande, Piñón Pequeño y como cabezas de cartel los madrileños Def Con Dos. Toda una amalgama de propuestas y sonidos que a la vista del resultado no defraudó al nutrido público que llenó la pista del Parque de la Carriona.

El Ayuntamiento de Avilés apadrina el evento que marca el comienzo de las fiestas del barrio. Es de justicia mencionar la gran labor que realiza este ayuntamiento en la promoción de festivales y actuaciones de grupos y músicos dirigidos a un público más minoritario. Sin ir más lejos, al día siguiente, también colaboraba en la tercera edición del festival Valliniello Sound, del que publicamos la correspondiente crónica.

El festival cuenta con todo lo necesario para que todo se desarrolle al agrado de los presentes, con una amplia barra, un puesto de bocadillos, un punto violeta, el necesario puesto de merchan, en el que poder charlar con las bandas antes y después de sus correspondientes actuaciones y una zona de parrilla en la que preparaban costillas y criollos. Aunque lo más destacable, a mi parecer, en este aspecto organizativo es que el centro municipal anexo al recinto estaba a disposición de músicos y asistentes por lo que las bandas contaban con un backstage amplio y confortable y los asistentes con unos aseos de calidad a años luz de las casetas prefabricadas que se colocan en otros eventos.

Entrando ya en el apartado musical, los primeros en salir a escena fueron los avilesinos Zona Oscura, inmersos en la presentación de su último disco hasta la fecha ”Hacia El Lado Contrario” y la gira denominada “Y Mientras Tanto…” que los ha llevado por gran parte de la geografía nacional. No los había visto en directo desde la entrada de Chris a las guitarras y he de decir que la labor de este joven músico me dejó muy impresionado. Comienzan al igual que el CD que presentan con “Ellos y Nosotros” para seguir, sin apenas respiro, con las también pertenecientes a su último trabajo “Temporal” y “El Día De Mañana” cerrando este primer bloque con la combativa “Contra Un Cristal”. El sonido no pudo ser mejor en estos primeros compases, y así se mantuvo durante todo el festival.

Momento para los primeros agradecimientos, con mención para «Las 6 de la Suiza« y su lucha, para continuar con “Acuto” y “La Xente Necio” cantadas n’ asturianu. Un pequeño respiro para presentar “Silencio En La Cárcel” compuesta a partir de unos versos escritos por el bisabuelo de Uga meses antes de ser fusilado. Precioso tema donde el sentimiento puesto por Uga en las voces y el bajo merecen una mención especial.

Tonay a la guitarra y voz principal no para de moverse por el escenario al igual que Chris mostrándose muy activos sobre las tablas en todo momento. Recuerdo para Sera JB y para Carlos y Maribel del Cafetón fallecidos recientemente, introduciendo la canción “¡Calla, Ho!” con unos acordes de la imprescindible canción de Los SuavesMi Casa” adecuadamente adaptados a “Mi Casa Es El Cafetón” acompañados en esta ocasión por Món de Los Berrones.

Siguieron con “No Te Metas”, con recuerdo para Chiri de Madera Rock que participó en su grabación para el disco, finalizando su actuación con “Atascos” dejando un gran sabor de boca por la gran labor realizada en la siempre difícil tarea de abrir un festival.

Llegó el turno para los leoneses de Catalina Grande Piñón Pequeño (CGPP) y su, como ellos mismos denominan, punk fandango, con guitarras a cargo de Richard Majo, tras los parches Adrián Cavero y a la voz el carismático David Verderón dieron un espectáculo cargado de ironía y buen hacer.

Tan importantes como sus rapidísimos temas, algunos no llegan a los 30 segundos, son los «speaches» de su frontman que no dejan títere con cabeza. Comienzan con “Calzoncillo Azucarado”, para seguir con “Menestra Con Ginebra”, ¿os acordáis de cuando se podía conducir con tasas de alcoholemia de 0,8?, preguntaba David. Continúan con “Canción De Odio”, toda una declaración de intenciones y primera de las múltiples intervenciones de David para reivindicar sus orígenes en un pueblo de León, concretamente de Benavides De Órbigo, como se encargó de señalar.

Los golpes de la batería de Adrián son constantes, muy precisos, y junto a la velocidad de sus temas dan ese toque punk que los caracteriza. Comentarios jocosos se suceden uno tras otro, dirigidos a la guardia civil, a las orquestas que suelen inundar las fiestas de nuestros pueblos y ciudades, a Rafa Nadal y su Kia… todo perfectamente encajado para dar un espectáculo difícil de olvidar. Con un brindis bebiendo del que, según sus palabras, era el orinal de su abuelo, finalizan el primer acto de su actuación.

Nuevo «speach» para decir, entre otras cosas, que el show tiene 25 temas y que son los que hay, así que no se pidan más. El “Cartel De Los Helados” y su frenético ritmo, “Perros Con Jersey”, la didáctica “Opel Kadett” y “Yo Soy Rock N’ Roll” dan paso a “Comulgar Condones De Cecina” en la que David se mezcla entre el público ofreciendo ostias de cecina en una muestra más de su irreverencia. Siguen descargando temas como la inicialmente rockera “Ropa De Mercao” para acelerar al límite en su parte final, o el medio tiempo de “Pudrirme En La ITV” intercalando comentarios ácidos para un nuevo brindis, esta vez bebiendo de un elemento de lo más inesperado, tras el que encaran la parte final del concierto con la muy graciosa “Riñones De Leche” y sus enseñanzas que parten de las creencias populares, la más popera en su ejecución y crítica en sus letras de “No soy AmanciOrtega”, “Jabón De Lagarto” o “Los De La Capi” cargando contra la gente de ciudad que recelan de los pueblos y en la que se pudieron ver muchas camisetas que rezaban “Lo mejor de Madrid es cuando vuelvo pa León” dejando constancia de que una gran parte de la audiencia se había desplazado para vez su concierto. Y así llegamos al tema 25, que como habían anunciado sería el último, con la gastronómica “Arroz Con Costilla” dejando tras de sí un gran espectáculo.

Un sonido excelente de principio a fin, una comunión completa con su público, que no dejó de corear y bailar en cada uno de los temas, unas intervenciones bien medidas y derrochando simpatía, hicieron de su actuación una auténtica fiesta.

Tiempo para el punk rock reivindicativo y pegadizo de los locales Sartenazo Cerebral, curiosamente el primer concierto de la formación tuvo lugar en este mismo escenario doce años atrás y se podría decir que son unos habituales a la sazón de las veces, seis ya, que han participado, la última hace cinco años. Presentaban su último EP «10 Años» publicado en 2022 para conmemorar del décimo aniversario del grupo.

Nada que ver su actuación con sus predecesores, poco tiempo aquí para comentarios, ofrecieron una descarga directa y sin concesiones en la que repasaron los temas de toda su discografía. Comenzaron con la ironía de “Tal Vez Asista”, para seguir con la potente batería que da paso a “Viaje Con Nosotros” y “Tecnológicamente Muy Superior” perteneciente a su primer disco, la especialmente combativa y acelerada “Los Punkis Tenían Razón”, y su adictivo riff, “Las Barras De Tolosa”, “Legítima Defensa”, «¿Es esto el Futuro?” … fueron cayendo sin respiro uno tras otro sus temas más emblemáticos. Los pogos y bailes se sucedían en el público, animado por un hiperactivo Nieto. No faltó el recuerdo a su bajista fallecido Sera JB y los agradecimientos a la organización y resto de bandas, en especial para Zona Oscura con los que compartían equipo.

Continuaron con “El Rockanroll Del Señor”, “Barrigas Felices” y así uno tras otro llegamos a la versión que hacen de “Rata De Dos Patas” para terminar con “Seguirán Jodiéndonos Igual” y “De Bar En Bar”.

Una descarga directa, de puro punk rock sin aditamentos, con una actitud sobre las tablas muy activa en todo momento y un sonido contundente, especialmente la batería de Rata, hicieron de su actuación una auténtica celebración.

Llegaba el turno para Def Con Dos, que dentro de su gira “Mutantes Pal Pueblo” vienen celebrando el XXX aniversario del álbum que los consagró en del panorama nacional “Armas Pal Pueblo” por ser la banda sonora del debut en la dirección del gran Alex De La Iglesia con su película “Acción Mutante”. Y, aunque en esta gira acostumbran a tocar el disco en su totalidad y en el orden en el que fuera grabado, lo visto en La Carriona fue una versión reducida en la que no faltaron “Condición De Defensa”, la muy coreada “Acción Mutante”, “Juguemos Con Objetos Punzantes”, “Sigo Siendo Heterosexual”, “Ciudadano Terrorista”, un mix en el que unieron “Duro y A La Encía” y “Magnicidio” para seguir con “Tuno Bueno El Tuno Muerto”.

A estas alturas el púbico estaba desatado y así recibiría a la que cierra el disco “Mineros Locos (Armas Pal pueblo)”. Todos estos temas grabados hacen ya más de treinta años sonaron en La Carriona incluso más contundentes que los originales, dándoles un estupendo lavado de cara para esta ocasión tan especial.

Después de este amplio repaso del “Armas Pal Pueblo”, siguieron descargando grandes himnos del resto de su discografía entre los que no faltaron la divertida “La Culpa De Todo La Tiene Yoko Ono”, “Pánico A Una Muerte Ridícula”, “Agrupación De Mujeres Violentas”, “Ultramemia” o “El Día De La Bestia” perteneciente a la banda sonora de la película homónima de Alex De La Iglesia.

Las voces de Strawberry, Samuel Barranco y Sagan Ummo, que no dejan de moverse por todo el escenario ni un momento, la frenética guitarra de Alberto Marín, con sus afilados solos y el bajo de J Al Andalus que junto a la batería de Kiki Tornado dotan a los temas de una potencia impresionante pusieron a prueba la resistencia del respetable, al que no dieron ni un respiro.

Def Con Dos llegaron a La Carriona combativos en todo momento y vencieron en sus continuos envites; sonaron muy compactos y, a mi entender, dejando a un lado su parte más hip hop para adentrase en ritmos más punks y heavies, especialmente gracias a la guitarra de Alberto y al bajo de Al Andalus. La conexión con el público es total, acercándose continuamente al borde del escenario y con gestos que invitan a no estarse parado ni un instante, todo ello hace de su actuación una experiencia única, que espero poder repetir en la gira de presentación del disco “Gilipollas No Tiene Traducción” que, tal como anunciaron están a punto de sacar al mercado.

Agradecer a la organización del festival la iniciativa y deseando que continúe en la misma línea ascendente durante muchos años más.

Texto y Fotos: Miguel Rubio

Z! Live Rock 2025: Primeras Bandas Confirmadas

El festival Z! Live Rock, que se celebrará del 12 al 14 de junio en Zamora, desvela las primeras bandas que formarán su 10ª edición, la más ambiciosa de su trayectoria.

Los piratas escoceses Alestorm y su folk metal de temática pirata serán uno de los tres cabezas de cartel. Exodus, mítica banda del thrash metal de la Bay Area de San Francisco formará por fin parte del festival tras su caída a última hora en la pasada edición. El regreso a Zamora de los albaceteños Angelus Apatrida, será otro de los platos fuertes de esta entrega junto al hard rock de los suizos Gotthard. Los sonidos extremos estarán representados por el combo blacker sueco Dark Funeral y el death metal de Nile. Los daneses Vola ofrecerán su moderna propuesta de metal progresivo con tintes pop. Otro que regresa al festival será el folk metal de los gaditanos Saurom, el hard rock melódico de los suecos Dynazty y los madrileños Vita Imana, abanderados del groove metal nacional. Con el propósito de alcanzar una afluencia de 30.000 espectadores entre los tres días de festival el precio del abono es de 120€ + gastos. Se puede adquirir a través del siguiente enlace:
https://zliverock.com/entradas/