Al igual que en su presentación Delalma, vuelve a sorprender con el anuncio de un parón indefinido en su actividad a través del siguiente comunicado.
«Delalma anunciamos un parón indefinido por razones personales. Del mismo modo que el primer álbum no vio la luz hasta que supimos que el momento era el adecuado, en estos momentos creemos necesario hace runa parada indefinida en nuestro vuelo. En todo momento nos hemos sentido muy queridos y acompañados por todos vosotros y sin duda hemos creado grandes recuerdos y amistades a vuestro lado. Un fuerte abrazo a todos y GRACIAS«.
El anuncio deja entrever que las fechas confirmadas hasta el momento por la formación como su paso por el festival Z! Live y Rock Imperiumno llegarán a producirse. Desde H.M.B. solamente podemos desear que nuestros caminos vuelvan a cruzarse más pronto que tarde y así volver a disfrutar de una banda que tan buenos momentos nos aportó en su corta trayectoria.
Después de testar a los emergentes Delalma en un gran festival, como fue el caso el pasado mes de octubre dentro del marco del Atalaya Rock, había ganas de comprobar muy de primera mano qué tal se defendían los chicos de Seoane en las distancias cortas. La cita, que cobraba además vital importancia de tanto en cuanto marcaba la vuelta de todo un Ramón Lage a su casa, resultaba literalmente ineludible. Acompañados de los no menos pujantes Argion, fue mucha la expectación que la cita concitara en unas fechas siempre complicadas como lo son siempre las del primer mes del año.
Las ocho horas marcan los relojes cuando los ovetenses Argion hacen suyo el escenario de la sala Acapulco. Que intro primero y pirotecnia después, consiguen meterse a la gente en el bolsillo ya desde los primeros acordes. Y aunque tendrían que batallar contra un sonido no del todo redondo, costaba oír con claridad la voz de Pany al menos en las primeras filas, lo cierto es que a la banda parece haberle sentado bien el extensivo rodaje al que se ha visto sometida a lo largo de 2023.
Se nota también el cariño de la gente para con ellos y lo mucho y bien que han arraigado temas como ese “El Juicio Final” encargado de romper el hielo, que enlazarían con “La Ciudad Eterna” mientras podía sentir a la gente corear sus distintos estribillos. No faltaron los casi obligados agradecimientos, siempre vienen bien además para coger algo de aire, y encarar uno de los cortes mejor recibidos del set como fue “Hijo Del Diablo”. Estupendas las guitarras dobladas de Pablo y Sergio durante el solo aquí.
Siendo como era un set especial en apoyo de su último álbum, un “Lux Umbra” del que dimos buena cuenta desde esta página en mayo del pasado año, no cupieron sorpresas en cuanto al set elegido pero sí el profundo cambio de tercio que se produce cuando Lady Ani (Last Days Of Eden) se suma al quinteto para una más apaciguada “Prisonero Del Tiempo”. Pablo en solitario introduciría a continuación la más épica “La Orden” y todo regresaría a cauces más habituales.
Lo cierto y aunque, como digo, el sonido no llegó nunca a ser del todo redondo, les vimos disfrutando de la cita. Muy enchufados en un tramo final que nos dejaría cortes ya clásicos para ellos como “Anne Bonny” o esa “Un Largo Viaje” que cierra su última obra de estudio. La dupla final que forma “Sobre El Mar” junto a “Fuerza y Honor” finiquitó un show más de los carbayones y vino a certificar el buen momento en que se encuentran. A continuar por esa senda.
Hubo mucho runrún en los momentos previos a la descarga de Delalma. La banda, que traía de vuelta a todo un Ramón Lage, recalaba por fin en la tierra del frontman asturiano y, quien más, quien menos, no quiso perderse el reencuentro. Muchos eran los rostros que hacía tiempo que no veíamos y amplio parece ser el alcance de un disco, “Delalma”, que parece haber echado raíces ya en eso que llaman el inconsciente colectivo de nuestra escena.
Porque la ovación con la que fue recibido el de Sama de Langreo cuando termina la intro y atacan “Acto De Fe” sería de las que ponen la carne de gallina. La banda, que con músicos de tan diversos backgrounds, podría pensarse obedece más a un mero proyecto temporal, dejó muestras de un ensamble y una profesionalidad a la altura del hype creado en torno a ellos.
Con un Lage impecable, que volvió a contar con la inestimable aunque poco reconocida labor del Death&LegacyJesús Cámara en coros, irían desgranando cortes del debut mientras Manuel Seoane trazaba solos de gran clase y elegancia como si no costasen trabajo. Vimos muy risueño al madrileño y no es para menos dada la recepción que está teniendo la banda. Como diría luego Ramón: “si algo no os gusta cómo suena, la culpa ye d’ el” en alusión al guitarrista.
Otro tópico nos dice que parece haber muy buen rollo en el seno del proyecto. Ahí es donde irrumpe ”Mañana Vuelve A Anochecer” y la Acapulco vibra como pocas veces antes. Público y banda son uno durante uno de los temas con más gancho y pegada de su tracklist. Enérgicos y poderosos, con un sonido prácticamente redondo y ensamblados como si llevasen décadas tocando juntos. Dedicatoria de Lage mediante, “Aún Siento Estar Allí”, tremendo solo de Seoane aquí, supondría un fuerte viraje a un set que, entonces, vendría a ofrecer la cara más versátil de estos Delalma.
Porque se suceden cortes como “Ritual”, precedida de pequeño speech de Lage sobre la importancia de la salud mental, o “Y Ahora Qué”, vienen a hablar y no precisamente mal del buen nivel compositivo que alberga el debut. Aquí Seoane tendría un ligero percance con el cable de su pálida guitarra, saliendo airoso a tiempo para otro solo de vértigo. Se coreó y de qué forma “La Última Noche” y el de la capital jugaría a dejarnos fragmentos de “The Phantom Of The Opera” en una de las pocas sorpresas que ofrecería el setlist.
Muy sentida entonces “La Última Noche”, con otra dedicatoria del Ramón Lage más afectado de la jornada. Muchas eran, asume uno, las emociones que cruzaban por su mente sobre el escenario de la Acapulco y nada fácil, asumo de nuevo, el ser capaz de gestionarlas apropiadamente.
Sea como fuere y volviendo a lo que nos atañe, con un solo álbum en el mercado resulta de agradecer que no empleen la carta de la nostalgia más que para recordar el “Wicked Game” de Chris Isaak. Ni Avalanch ni Mägo De Oz, que habría sido el camino fácil, sabedores como son del buen disco que han parido. Si, como dijo el propio Lage, cinco fueron los años que le costó a Manuel Seaone convencer al asturiano de su vuelta al ruedo, bienvenida sea la insistencia.
Y es que no hubo más nostalgia de Avalanch que el momento en que Lage se acordó de felicitar el cumpleaños a su ex compañero y actual bajista en Drunken BuddhaFran Fidalgo, al que tuvo a bien introducir en mitad de un improvisado circle pit. Ten amigos para esto. Vaya también desde aquí nuestra felicitación aunque sea con retardo.
Encarando ya la recta final, creemos que si algo habla bien de cuan de pie ha caído “Delalma” entre el público son los vítores que el público dedicó al quinteto tras la tan extensa como fenomenal “LuzNi Tiempo”. Una vez más fenomenal aquí el CeltianDave Lande tras baterías. Tan versátil como el corte requiere y con la pegada firme que el público exige. Y el final, claro, sería para el comienzo. Aquél primer corte que conocimos allá por octubre del 2022 y que puso la primera piedra para llevar a Delalma a la posición de privilegio que ocupan hoy en día. Con bolos como el del sábado o como aquél en Pozal De Gallinas, no es que nos extrañe. Primer gran concierto del año para nosotros, confiamos en que no el último.
Gran noche de metal en Gijón en lo que es ya el primer gran concierto de este 2024 en tierras asturianas, sin que ello vaya en detrimento ni de lo anterior ni tampoco de lo futuro. Al fin y al cabo no es más que otra vuelta alrededor del sol. Eso sí, muchos y buenos amigos tanto arriba del escenario como debajo de él, vayan desde aquí nuestros más cariñosos saludos y perdonad que no os nombre a todos, sois demasiados. Nos vemos en el siguiente.