Resumen gráfico de la actuación de Monasthyr en la segunda edición del Monorock Fest celebrada en el teatro El Llar de Corvera el viernes 7 de febrero.













Fotos: José Ángel Muñiz
Resumen gráfico de la actuación de Monasthyr en la segunda edición del Monorock Fest celebrada en el teatro El Llar de Corvera el viernes 7 de febrero.













Fotos: José Ángel Muñiz
Segunda edición del Monorock la que vino a celebrarse en el Llar de Corvera con la habitual charla coloquio, el novedoso Ciclo Xoven, y las descargas de Humo y Monasthyr, por no olvidar una exposición fotográfica que reunió a Sergio Blanco, Nacho GS, Felipe Suárez Mera y un tal José Ángel Muñiz. Tocó pues hacer de tripas corazón frente al gripazo que servidor arrastraba desde mediados de semana, abrigarse bien y dejarse caer por Corvera con el mejor de los ánimos posibles.

De la expo se puede argüir el cómo cada disparo presente servía como perfecto resumen de la idiosincrasia de cada fotógrafo. Propios y extraños disfrutando de historia viva de la música en vivo. A un lado y al otro del objetivo.
La charla posterior, que reunió a Lago & Txenry (Piratas de Libertalia) en torno a Jorge Sanz (voz de Thörment y Monasthyr), Sergio Blanco (This Is Rock), la incombustible Rheme Peláez (Raposu Rock) y José Mora (voz y teclas en Humo, batería en Mad Rovers y Totengott, colaborador en esta casa…) sirvió para tomar el pulso a un mundo, el del rock/metal, que se dirige hacia el precipicio que supondrá el retiro definitivo de los grandes nombres totémicos del pasado. Quiénes serán esos referentes en un futuro, no tenemos una bola de cristal para saberlo. Que la transición será difícil no se le escapa a nadie. Cada cual tuvo tiempo a explicar sus orígenes. O más bien, sus comienzos en esto de las afinaciones gordas, siendo así privilegiados testigos de lo heterogéneo del grupo elegido para esta segunda edición.

Como colofón a la charla de este año, no obstante, la organización tenía un as guardado en la manga, que no fue otro que el reconocimiento a Sergio Blanco por su larguísima trayectoria detrás de las cámaras. Testigo de excepción de la evolución misma que ha sufrido esta música desde que el ovetense inmortalizara por primera vez a los (entonces pujantes) escoceses Gun. Más que merecido si nos preguntan.

Después llegaría el turno del llamado Ciclu Xoven, que presentó cuatro formas bien distintas de entender esta música que tanto nos gusta, con el leit motiv unificador de contar con miembros jóvenes en cada una de las respectivas agrupaciones. De Rockbots serían los encargados de romper el hielo, mostrando una actitud reivindicativa y punk que no ahorró en un cierto desenfado. Alegatos contra el racismo o el acoso escolar y una agrupación que pareció disfrutar de lo lindo arriba de las tablas.

A White Noise se les notó algo más comedidos. Nada que no cure el paso del tiempo. A lomos ahora de un sonido más alternativo, dejaron tres temas y apenas acerté a reconocer el segundo de ellos, “Californication” de Red Hot Chili Peppers. Disculpen apreciados lectores que no tenga todo Spotify en mi cabeza y sea incapaz de alcanzar a todo. Máxime en ese estado casi comatoso en el que me encontraba.

Invulnerables, por su parte, vinieron para marcarse un fugaz recorrido por lo más granado de nuestro rock urbano. Si mis notas no me engañan: “El Ganador” (Rosendo), “Oveja Negra” (Barricada), una muy celebrada “Pardao” (Los Suaves), la más desenfadada “Todos Mirando” (Barricada) y “Flojos De Pantalón” (Rosendo). Muy a favor de obra, se metieron al público del Monorock en el bolsillo.

Para el final quedaba la actuación más breve y a buen seguro improvisada del Ciclu, la de The Black Walkers con un tal Luismi Rose (Colmena, Leather Boys, Nicotine Bubblegum) en voces y Chema Bretón en guitarras, rodeados por ¿la base rítmica más joven de la jornada?. Atacarían un único tema, “Walk” de Pantera, donde parafraseando a Pepo (Onza, Desakato) sobre el mismo escenario: “algo está metiendo una ruidera que lo voy a asesinar”. Solucionado el percance gracias a una rápida intervención de Pablo Viña, todo recondujo hacia cauces normales. Sorprendió el vocalista en un registro que no es el suyo así como también la parte joven del cuarteto a la hora de engranar el clásico entre clásicos de los norteamericanos.

Al final uno deduce que madera no falta. Está por ver si se quema o no. Aquí ya sabéis que frente al terco fatalismo de algunos, siempre confiamos. Está en nuestra naturaleza y nadie ni nada puede cambiar eso.
Luego de los obligados cambios arriba del escenario llegaba el turno de los siempre espaciales y disfrutones Humo. La formación, enfrascada estos días en la construcción de lo que será su nueva obra de estudio, llegó a Corvera uniformada con camisas negras en las que podíamos ver el reconocible logo de la banda. Y es que parece que no pero diez años han pasado ya desde aquél primer largo homónimo de la banda. Trabajo del cual el quinteto extrae “Exitium” para, una noche más, dejar claro que su sonido tiene pocas rimas entre todas las bandas del Principado. Azure, tal vez, si bien en fondo son propuestas muy diferentes.

De hecho “La Danza de los Ummitas” despliega a unos Humo más vibrantes ahora, engarzando un vasto abanico de influencias sobre su habitual rock instrumental. “Ummo Existe” proclamaría una noche más José Mora. Y tanto que sí. Me agradó esa versión más vivaracha del combo. También la forma en que luego transitó hacia entornos más oníricos y espaciales. Un juego entre registros y efectos, más pedales que en una escapada del Tour, donde la formación supo hacerse fuerte. “Cielos de Aluche”, que arremete con toda la calma posible, puso de relieve el gran sonido del que estaban disfrutando. Cristalino en las partes más mansas, potente en las más vibrantes, toda una lección de elegancia y clase.

Chou Saavedra, compañero de José Mora en Totengott, no perdía ripio de las evoluciones de la banda. A él dedicó el batería de Mad Rovers una “Bendición Cósmica” a la que el espigado músico presta también su voz. Quise intuir ciertos aires floydianos aquí. Ciertamente y sin abandonar su clásica forma de encarar y tejer sus composiciones, denoté un mayor gusto por los gloriosos años setenta en esta nueva obra. Y aunque ya sabéis que no me gusta personalizar más que lo justo en los textos que escribo para este medio, aquí hube de tomar algo de distancia, aposentar en la grada y contemplar desde allí el resto de la descarga. Rigores del gripazo que llevaba arrastrando desde hace días. Desde allí pude ser testigo de una “Iumma” que la banda teje de nuevo desde un entorno muy tranquilo para después sobreponer su habitual composición por capas. Estupenda línea de batería aquí. Agradecimientos finales de José Mora y una banda que sabe dejarnos en ascuas de cara a lo que será su segundo álbum de estudio. Poco más se le podía exigir a la última descarga del quinteto.

Monasthyr, tirando de tópico, son un animal bien diferente. El heavy metal de guiños power de los asturianos llenó el Llar de buen rollo y buenas vibraciones. Porque hay algo que parece saltar a la vista toda vez finiquita la intro y arremeten con “Seis Infiernos”, y es el buen ambiente que parece respirarse en el renovado seno de la banda. Con tres años cumplidos ya desde la edición de aquél “Eterno Linaje”, Jorge Sanz y los suyos vinieron a rubricar el buen momento de forma que atraviesan en una “Check In For Death” con Javi y David (guitarras) y Aurelio (bajo) aportando en gran medida en coros. Asimismo y mientras Jorge carga con las partes vocales que Ramón Lage dispusiera para la versión original, el propio Javi deja un estupendo solo de guitarra y la banda parece estar dando su mejor versión….

… si bien el sonido no llegó a ser del todo redondo en este tramo inicial. Tampoco farragoso, pero desde luego les hemos disfrutado en mejores condiciones. Jorge presentó a los nuevos y sería precisamente el batería Maxi Valdez el que brillaría en “Cómplice De Traición”. En “Eterno Linaje” David puso la réplica en voces a Sanz primero y emuló a todo un Pablo García (WarCry) después durante otro solo como poco complicado y exigente.
Unos Monasthyr muy cómodos en esa encarnación más vibrante, lindante con el power más casual. Dejaron igualmente un tema que integrará su próxima obra de estudio, “Desierto De Olvido” si no me equivoqué al tomar las notas, y que pese a los pocos ensayos, no sonaría del todo mal. Deslumbrante Jackson negra de Javi aquí, por cierto. Instrumento que ya habíamos visto en manos de White Noise. Pero quien brilla aquí es su compañero David con otro de los solos más desbocados de la jornada.

La sensación en líneas generales era la de estar viendo a una banda mucho más asentada que, sin ir más lejos, aquél show en el Karma Fest del pasado septiembre. Con Javi volviendo a la Jackson blanca, la banda afrontó la siempre pegadiza (que no pegajosa) “Luna Maldita”, donde el vocalista tuvo a bien darse su particular baño de masas, animando al público a que cantara con él. En “Solitario” llegaría después una de las papeletas más complicadas para el frontman asturiano: calzarse los siempre exigentes zapatos de todo un Carlos Sanz, volcánica voz de los de Madrigal de las Altas Torres, Dünedain.
“Ángel Vengador”, las tradiciones se respetan desde Monasthyr, vino a poner la última piedra de un set de una hora que, ya digo y a falta de un sonido más redondo, vino a dar una buena versión de los asturianos. El ya clásico “Monasthyr….” cerraría otra buena noche para ellos, a la espera de un nuevo álbum que acentúe las buenas sensaciones que ya dejara “Eterno Linaje” tres años atrás. Somos todo orejas.

Iniciativas como esta siempre deberían ser bien recibidas. El Monorock tomó el pulso al futuro desde el presente. Agradeció la labor de quienes han perdido incontables horas de su valioso tiempo libre en mantener viva esta llama y supo divertir con un ramillete bien amplio de sonidos. Sin complejos ni vergüenza, falta hacen más iniciativas como esta a lo largo y ancho de nuestro territorio. Lo digo como lo siento.
Por nuestra parte nada más. Mandar un saludo a músicos, habituales, contertulios, también a la buena gente de barra y el estoicismo con el que hicieron frente a lo gélido de la jornada y ya saben: nos vemos en el siguiente.
Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz
La Asociación Monorock presenta el cartel final de la segunda edición del Monorock Fest que tendrá lugar en el Teatro El Llar de Corvera el próximo viernes 7 de febrero. Un evento que además de la parte estrictamente musical contará con las siguientes actividades:

A partir de las 18 horas se podrá disfrutar de una exposición fotográfica centrada en los conciertos realizados en Asturias el pasado 2024 con disparos de Sergio Blanco, Nacho GS, Felipe Suarez Mera y José Ángel Muñiz, principal encargado del apartado gráfico en esta casa. Paralelamente a la exposición, Piratas de Libertalia coordinarán una tertulia con invitados de la escena, el fotógrafo Sergio Blanco, Rheme Peláez, impulsora del festival Raposu Rock, Jorge Sanz, voz en Monasthyr y Thörment, y José Mora, batería de Totengott y Mad Rovers, voz y teclista en Humo. Tras la mesa redonda tendrá lugar el inicio de los conciertos. A través de la propuesta cantera de músicos y bajo la denominación de Ciclu Xóven pasarán por el escenario las formaciones White Noize, Invulnerables, banda liderada por Pedro Junquera (Exodia, Darksun) que rinde homenaje a los grandes del rock en español, De Rockbots y The Black Walkers. Cerrarán la velada las actuaciones de la nueva alineación de Monasthyr y la presentación del nuevo material de los progresivos Humo. estos son los horarios oficiales:
Exposición Fotográfica : 18 horas
Mesa Redonda: 18:15 horas
Ciclu Xoven: 20:15 horas
– White Noize
– Invulnerables
– De Rockbots
– Black Walkers
Humo: 22:15 horas
Monasthyr: 23:30 horas
El acceso es libre que no gratuito, se abrirá una taquilla inversa para que en un ejercicio de responsabilidad el espectador decida cuanto pagar. Nos vemos en el Llar.
Repaso gráfico a las actuaciones del viernes en el Karma Fest con Chamako Wey, Barbarian Prophecies, Monasthyr, Opera Magna, Astray Valley, As Life Burns, Bolu2 Death, Heart Of A Coward, Brothers Till We Die, Hora Zulú y Frakture como protagonistas.






















































Tras el frío y los chaparrones de la jornada anterior, el sábado amanecía con un cielo soleado y un clima perfecto para el buen desarrollo de un evento como este. Otro cartel de grandes proporciones con una oferta de lo más variopinta y que prometía la venta de un buen número de entradas. El segundo día del Karma Fest arrancaba no obstante con una mala noticia: la cancelación de los set acústicos de Teksuo y Debler Eternia anunciados para la hora del vermú. Así pues aprovechamos para sumar un par de horas de descanso y llegar para dar cuenta de Chamako Wey!
Una banda que se engrasa a base de mantenerse siempre activa sobre los escenarios, no son pocas las veces que les hemos visto en fechas recientes, y que siempre da la impresión de disfrutar de lo que hace. Sobre el escenario pequeño del Karma Fest dejaron su habitual metal pendejo cuando el sol más apretaba en Pola de Laviana.

Jandro lucía camiseta de Brujeria, el patrón nos había dejado hace unas semanas, y la banda volvió a tirar de temas propios (“Debacle”, “Indomable”, gran solo de Mostro aquí) y versiones (“Edgecrusher” de Fear Factory, “Take My Scars” de Machine Head…) para que fuéramos entrando en calor. Estupenda línea de batería de Mike Jiménez en “Terror Sonámbulo” y recuerdo final a la figura de Juan Brujo con “La Migra”, de los propios Brujeria. Un buen arranque de sábado.

La espina que tenía clavada con los gallegos Barbarian Prophecies era ya del tamaño de un tenedor. Varias ya las veces que habían visitado Asturias del confinamiento para acá e imprevistos y solapes varios me habían impedido dar cuenta de sus descargas en suelo astur. Por ahí que la cita con el cuarteto estuviera marcada a fuego en mi calendario. Sobre “La Salve Stage”, el escenario grande, la banda de origen lucense se mostraría como una de las ofertas más técnicas de todo el cartel, donde sorprende no obstante el arranque tan tendido que proponen como prólogo del set.

“Somos pocos pero estamos locos”, proclama Alicia antes de presentar “Among Us” y la banda se enfrasca en otra de esas composiciones que tanto y tan bien conjugan intensidad y atmósfera. Tras los agradecimientos de rigor por parte de Óscar Besteiro llegaba el turno del tema que da nombre a su último trabajo, “Horizon” y esos leves pero sensibles dejes a los franceses Gojira. En primeras filas, el bajo de Alicia se llevaba por delante el buen hacer de sus compañeros. En descargo de los técnicos del festival, cabe decir que más lejos de la llamada valla antipánico el sonido ganaba en equilibrio y daba la verdadera medida de Barbarian Prophecies. “The Answer” me agradó por rotunda y “Supreme Vampire”, primer tema que compusieran como banda, dibujó el abroche perfecto al set. Sin duda de lo mejor de todo cuanto el metal extremo tiene para ofrecer dentro de nuestras fronteras.

Teníamos ganas de ver qué tal funcionaba la nueva formación de Monasthyr, que con la base rítmica que ahora forman Aurelio González (bajo) y Maxi Valdez (batería), tomaban por las armas el pequeño “Senderos Del Carbón Stage” prestos a repartir un poco de heavy metal. Me sorprendió que optaran por “Seis Infiernos” como arranque en lugar de la más habitual “Cómplice De Traición”. Como suele suceder en estas citas, como de hecho había ocurrido con Barbarian Prophecies, el sonido en primeras filas no era ni mucho menos óptimo, con una batería que atropellaba al resto de elementos. En cualquier caso la banda se mostró tan disfrutona como siempre y Jorge no se quiso olvidar de su habitual dedicatoria a este medio a cuenta de “Checking For Death”.

Tras los agradecimientos sí que le llegaría el turno a “Cómplice De Traición”, con buenos coros de los guitarras Javy y David. Precisamente mi tocayo sería el encargado de hacer las veces de Pacho Brea primero y de Pablo García después en “Eteno Linaje”, que vino a confirmarle como la elección perfecta para el puesto en el seno de la banda asturiana, pues salió más que airoso de ambos envites. Como quiera que el sonido no terminaba de convencerme, quise alejarme de las primeras filas y observar el show más cerca de la mesa, con tan mala suerte que casi atropello a Laura, vocalista de Aneuma, a quien pido de nuevo disculpas. Más atrás sí que el sonido ganaba en equilibrio, algo que vino a reforzar el solazo que Javy entregaría en “Solitario”. Jorge en voces estuvo a un rato voluntarioso y al otro divertido, como viene siendo habitual en él. Javy y David dejaron unos buenos solos doblados en “Ángel Vengador” y la nueva alineación pareció más que bien asentada.

Los valencianos Opera Magna irrumpían entonces en «La Salve Stage» prestos a dar una buena ración de power metal sinfónico. La banda que comanda en voces José Vicente Broseta se mostró pletórica a su paso por Pola de Laviana, satisfaciendo a todo buen fan del metal más recargado y ampuloso. Termina la intro y “Donde Latía Un Corazón”, de aquél Ep de 2015 “Del Amor y Otros Demonios – Acto II” y la banda no podría sonar mejor. Los solos de corte neoclásico que iba dejando Javier Nula fueron fácilmente los más dinámicos y veloces de todo el fin de semana. El propio Broseta la pediría en repetidas veces que tocara aún más rápido. El encaje de una banda como esta en un festival de espíritu tan acentuado como el Karma Fest puede sorprender a primera vista, pero lo cierto es que no poca gente se arrimó a seguir las evoluciones del combo sinfónico.

Y ellos respondieron como mejor saben, que es conjugando ese metal a lo Rhapsody (Of Fire) con brillo épico y mucha velocidad. Me gustó, además, que se presentaran a la cita con un teclista de carne y hueso. También que su labor no se limitase a ejercer de mero colchón para sus compañeros sino que, al alimón con Nula, dejara solos realmente vibrantes. “Es un placer haber venido desde tan lejos” comentaría Broseta, que introduciría entonces “Corazón Delator”, de aquél “Poe” de 2010 como una de sus favoritas del set.
La banda intercala un medio tiempo, “Volver”, donde anidaba su faceta más épica. Por contra, “Historia” destapa a unos Opera Magna en clave folk, que terminó por redondear un primer tramo del set agradable por diverso. En “Para Siempre” se agigantan de nuevo las figuras de Nula y Sánchez Soler, con sendos solos de gran nivel. Aún agradando, reconozco que el tramo final de su descarga, esa donde destaca la reciente “Que El Amor, La Vida y La Muerte Así Te Encuentren”, se me hizo algo más cuesta arriba. En cualquier caso una más que notable versión de los sinfónicos valencianos la que se dejó ver en el décimo Karma Fest.

Los barceloneses Astray Valley serían a la larga una de las más agradables sorpresas de la jornada del sábado. Ya desde su peculiar puesta en escena hasta su llamativo ejercer técnico y el buen sonido que desplegaron en el escenario pequeño del festival. Un escenario al que hicieron grande enfatizando la mejor cara de su metal de corte moderno. Me los había perdido en su anterior visita a Asturias, todavía no puede uno estar en dos sitios a la vez, por lo que no quise (no quisimos) perder ripio de sus evoluciones.

La frontwoman Clau Violette comentó que la de Laviana era su última cita antes de viajar a tierras chinas. Pese a ello y si en ellos cabía algún tipo de nerviosismo, desde luego no se apreció. Introdujo “Northlights” comentando lo apropiado del marco en el que estábamos para un tema que habla sobre “los gigantes del norte” y poco a poco fueron enganchando a la gente gracias a lo versátil y heterodoxo de su propuesta. Vimos algunos pogos y mucho movimiento durante su descarga, qué mejor manera de combatir el frío del septiembre tardío, y con un set que deja los temas más descosidos para el final como perfecta receta contra el aburrimiento, a buen seguro se fueron del Karma Fest con la satisfacción del deber cumplido. Mucha mierda en la gira junto a Infected Rain y Bloodhunter.

As Life Burns, banda local y otra de las grandes instituciones del festival, a buen seguro querían quitarse la espinita de su anterior paso por el Karma Fest en el que, por una desafortunada serie de infortunios, vieron drásticamente reducido su set. De ahí que la banda se tomara este nuevo paso como una merecida revancha contra el infortunio. Y podemos decir que salieron más que ganadores.

Anticipándose de hecho al horario oficial, para cuando descargan “The Prophecy”, Laviana es un mar de pogos y circle pits. “Again This Brightness” desató de hecho alguno de los tonos más hoscos que le hemos escuchado a Mikel en mucho tiempo. “Ayer fue duro ¿eh? llovió un pucuñín” exclamaría irónico el de la cuenca. La verdad es que sonando tan bien como lo estaban haciendo y con la suma en el bajo y también en las voces del Where The Waves Are Born Guille Rodríguez, son una banda de mucho nivel. En la más tranquila “Bring The Torch” encendimos las linternas de nuestros móviles y “Awaken The Madness”, precedida de cierto corte perteneciente a «The Shining«, de Stanley Kubrick, entregó de nuevo a los As Life Burns más rotundos. Deslizaron tema nuevo y contaron para la catarsis final con Felipe Alemán de Brothers Till We Die. Una gran versión de As Life Burns que se desquitaron del mal sabor de boca entregado en la anterior edición del festival y que, a tenor de lo visto, se encuentran con la flechita para arriba. Que siga así.

Sonaban Black Sabbath antes de que los onubenses Bolu2 Death irrumpieran en el escenario pequeño. Una propuesta distinta en forma pero con similitudes en fondo con los propios As Life Burns. Un metal que funde la modernidad del metalcore con influencias que van desde el flamenco a la electrónica o incluso del nu metal y que supuso una de las apuestas más curiosas de la jornada sabatina.

De hecho congregaron a un buen número de seguidores frente al «Senderos del Carbón Stage» y dejaron breakdowns realmente agrios y profundos. Tienen buenos cortes, “Somos El Fuego” puede ser un buen ejemplo, pero en lo personal y por curioso o incluso contradictorio que pueda resultar, me engancharon cuanto más melódica se tornaba su propuesta. Tuvieron tiempo de contar con un buen amigo como es Diego Teksuo arriba de las tablas y en general se las arreglaron para poner a bailar al Karma Fest dejando muy buenas sensaciones. Que me agradaran en la manera que lo hicieron, aun cuando se encuentran tan fuera de la que podría ser mi zona de confort habla mucho y bien de ellos. Cerrarían con “Dystopia”, si mis notas no me engañan, dejando en general muy buenas sensaciones.

Con la banda de Milton Keynes (Reino Unido) Heart Of A Coward llegaba el turno de la gran apuesta del Karma Fest para la edición de este año. Era un buen momento además para comprobar de buena mano qué tal ha encajado en la disciplina de los británicos un Kaan Tasan que viene a suceder en el puesto a Jamie Graham.
Y lo cierto es que la banda salió, como diría un clásico, a revientacalderas. Su forma de entender el metalcore se presta a ello. Y si bien no llegan a la oscuridad y la gravedad que entregarían más tarde los Brothers Till We Die, sí que vimos una nutrida representación de músicos y fans frente al «La Salve Stage» cuando “Drown In Ruin” puso la primera piedra del set. La banda sonó como una maldita apisonadora y fue bastante pronto ya que vimos algún que otro wall of death entre el animoso público del festival.

Desde el minuto uno y si bien Tasan no se reveló como un frontman de gran intensidad física sobre el escenario, pocas dudas caben en su desempeño vocal, tan ágil y diverso en registros como exigen las retorcidas pero elegantes composiciones de la banda. Algo que se hizo patente en la tremebunda “Hollow”, uno de los cortes más populares de la agrupación británica. En ciertos momentos rozan el djent, sus guitarras ganan en gravedad y cortes como “Mouth Of Madness” suenan realmente potentes. Ahí encajó como un guante la más tendida y atmosférica “Decay”, con la banda tomándose un pequeño (pequeñísimo) respiro. Cabeza de cartel, con el permiso de la buena gente de Hora Zulú, ejerciendo como tal.
En un momento dado nos quedamos sin sonido por PA. Algo de lo que la banda, in ears mediante, pareció no percatarse. Aquello y por suerte, quedó en mera anécdota. “Vamos Cabrones” grita Tasan, como si la gente no estuviese ya muy a favor de obra, como introducción a “Collapse”, aunque sería el tema que da nombre a su último álbum, “This Place Only Brings Death”, el que creo que daría la verdadera medida de la banda británica. En gran forma.

Llegaba el turno entonces para los madrileños Brothers Till We Die, a buen seguro una de las propuestas más brutas, también más divisorias, de esta décima edición del Karma Fest. Su salida a escena, desplegando un metalcore amargo y bruto, recordé a aquellos Bonecarver que pasaran por el festival en su edición de 2023. Pero si bien puede haber ciertas semejanzas entre ellos, son las suyas dos propuestas bien diferentes. Algo que queda patente a poco que atacan con “Hand To Hand” de aquél “The Thin Line Between Death And Immortality” de 2017.

Lo cierto es que con el frío haciendo mella y el cansancio acumulado tras dos días a pie de escenario, aquí nos tomamos un pequeño descanso cara a reponer fuerzas. Falta hacía. En lejanía intenté no perder ripio de su descarga y me llamó la atención la forma en que fusionan (o mejor dicho, colisionan) la electrónica y el deathcore más sucio y gorrino con total libertad. Tan profundamente eclécticos como inevitablemente divisores. Una de esas bandas incapaces de dejar indiferente a nadie.

Batería recargada y vuelta al escenario grande para recibir a los chicos de Hora Zulú, otra de esas cuentas pendientes que uno arrastraba casi desde el origen de los tiempos. El cuarteto granaíno funcionó a base de destellos y un uso y abuso del wah por parte de Paco Luque, guitarra de toda la vida de la banda. Las bromas del vocalista Aitor Velázquez para con su compañero serían una constante a lo largo de todo el set.

Con temas como “Tango” se nos iban los pies a más de uno, y fíjate que servidor los tiene casi de madera, mientras que otros como “Dice El Poniente”, particularmente con versos como:
“Es sorprendente lo que cuesta echar palante llevando un rollo decente. Y manteniéndose elegante”
… sonarían a pura reivindicación. “Toma y Obliga” conquista en su fusión de estilos y la banda, si bien no la más activa de todas cuantas pasaran por el escenario grande, a buen seguro agradó a más de un fan casual de todos cuantos aún quedaban por el recinto. Tuvo buena culpa de ello lo tan equilibrados que sonaron. También que su particular forma de entender el metal diera un respiro ante la avalancha de metalcore que el cartel había entregado desde la descarga de Opera Magna.

“En graná hace otro frío, otra humedad. Esto es precioso, pero…” exclamaría Velázquez en relación a lo idílico del entorno y los rigores que ya imponía el frío a aquellas horas. No faltaría el paseo por “Camarada”, uno de sus grandes emblemas, para un final en el que acometerían “Andaluz De Nacimiento” y “A Ver Si Me Entiendes”. ¿Nos gustaron? Sí. ¿Esperamos no pasar tanto frío en nuestro próximo encuentro? También.
Para el final quedaba el thrashcore de los vascos Frakture, un cierre lleno de nervio, mala baba y mucha reivindicación para poner un final atronador e intenso al décimo aniversario del festival. Al igual que saldé algunas cuentas pendientes con determinadas bandas a lo largo del fin de semana, espero poder ver a Frakture en circunstancias más propicias en un futuro no demasiado lejano.

A grandes rasgos estas serían nuestras impresiones acerca de la edición más ambiciosa del festival lavianés. Una décima edición que, comparando con la anterior, ni mucho menos satisfizo en lo tocante a venta de tickets. No me compete a mí buscar culpables, tampoco es mi intención, pero negar este punto sería de necios. Lo cierto es que ambos días se sucedieron sin mayores inconvenientes más allá de los que impusieron los rigores de la meteorología. La apuesta por los dos escenarios agiliza y reduce esperas entre bandas, pero nos sigue pareciendo un cartel al que le pesa el culo en determinados momentos, con jornadas que derivan en maratonianas. Si el cartel del año que viene vuelve a tener semejante amplitud habrá que hacer acopio de toda clase de bebidas energéticas (o de otro tipo de aditivos) así como dos buenos pares de calcetines bien gordos.
Porque sí, pese a que la venta de entradas estuviera por debajo de la idea que (al menos) nosotros teníamos en mente, nada nos haría más felices que estar de hoy en 365 días contándoos lo bien que se ha dado la décimo primera edición del Karma Fest. Palabra.
En todo caso gradecer a la organización el trato tan exquisito que nos dispensaron un año más, todas las facilidades que pusieron cara a la realización de esta crónica y el trabajo, imaginamos poco menos que titánico, que conlleva levantar una doble cita como esta. Mandar también un saludo a los numerosos músicos, compañeros de medios, técnicos de sonido y amigos con que nos cruzamos a lo largo de ambas jornadas. Siempre que estáis por ahí todo nuestro trabajo, si es que a esto se le puede llamar trabajo y no pura afición, resulta mucho más sencillo y llevadero.
Que el año que viene sea más y mejor. Ya sabéis: nos vemos en el siguiente.
Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz
Asturias será protagonista en el regreso a la actividad de la «familia» Ankhara con el concierto en Oviedo del proyecto Diabólica de Pacho Brea en noviembre, su regreso en diciembre con Ankhara y el bolo en Salamanca junto a nuestros queridos Monasthyr.

Diabolica es un nuevo proyecto de Pacho Brea y José Rubio (Uróboros, Nova Era, WarCry…) en el que rinden homenaje a una de las bandas míticas del heavy metal patrio como son Ángeles del Infierno. Un concierto para revivir himnos clásicos de la banda de Lasarte como «Al Otro Lado Del Silencio», «Maldito Sea Tu Nombre», «Rocker» o «A Cara O Cruz».
Sábado 21 de Noviembre
Sala Gong (Oviedo) + Banda Invitada
Entrada Anticipada 12 Euros / Taquilla 15 Euros
Venta Física:
– El Lúpulo Feroz (Oviedo)
– Librería Paradiso (Gijón)
– Route 66 (Avilés)
Apenas 20 días después el carismático frontman regresará al mismo escenario con Ankhara, para repetir el éxito de su última visita a tierras asturianas. Un nuevo concierto presentación de «Sinergia«, el fantástico álbum de regreso de la banda que tan buenas críticas ha cosechado y les ha llevado, mientras la situación sanitaria lo ha permitido, a girar en numerosos conciertos por todo el territorio estatal en estos poco más de 2 años que van desde su publicación.
Sábado 12 de Diciembre
Sala Gong (Oviedo) + Banda Invitada
Entrada Anticipada 15 Euros / Taquilla 18 Euros
Venta Física:
– El Lúpulo Feroz (Oviedo)
– Librería Paradiso (Gijón)
– Route 66 (Avilés)
Venta Online:
– Entradium
Para terminar este arranque, el último concierto confirmado hasta la fecha por la banda encabezada por Pacho Brea será en la Nave Bunker salmantina junto a Monasthyr. Los asturianos se encuentran en estos momentos inmersos en labores de composición de su próximo álbum, continuación del exitoso «Templo Del Terror» publicado a finales del 2017.
Sábado 19 de Diciembre
Nave Bunker (Salamanca) + Monasthyr
Entrada Anticipada 15 Euros / Taquilla 18 Euros
Venta Física:
– Las Farolas Bar
– El Otro Lado Bar
– Discos Long Play
Venta Online:
– Entradium
La Asociación Cultural Rock Nalón organizadora del festival Rock Nalón nos presenta los horarios de su 4ª edición, que se celebrará el sábado 31 de agosto en Pravia, localidad asturiana que muchos recordarán por albergar varias ediciones del extinto festival Derrame Rock. Una asociación cultural sin ánimo de lucro con el único objetivo de promocionar la música rock y el metal en Asturias.

Cronológicamente la primera banda en unirse al festival hace casi un año fueron la formación vasca de heavy metal Vhäldemar, que presentarán su aclamado último disco “Against All Kings”. La segunda banda confirmada fue Monasthyr, ya en el mes de junio, la formación de la cuenca del nalón finalizarán aquí su gira «Monastour del Terror» con 20 conciertos que los han llevado por escenarios de todo el territorio nacional defendiendo su gran EP «Templo del Terror«. El tercer combo en unirse al cartel fueron la joven formación astur de metalcore Sydius, a punto de estrenar su nuevo trabajo «Directo al Subsuelo«. Completan el cartel los hard rockeros donostiarras Overloud, en su regreso a los escenarios asturianos tras su paso por la semifinal de la última edición del WOA Metal Battle Spain celebrada en Oviedo. Como guinda del pastel, los madrileños Vita Imana, que estrenan nueva formación y álbum «Bosa» publicado a principios de este mismo año. Estos son los horarios oficiales facilitados por la organización:

Durante la jornada vespertina, denominada sesión vermut, se podrá disfrutar de Red Black y Coverage, bandas de covers de metal y hard rock en las terrazas del Teatrillo y el Bar La Cueva.
Para quienes estén pensando en hacer noche en Pravia el día del festival, habrá una zona de ACAMPADA GRATUITA habilitada en el Polideportivo de Agones, a 1 Km. escaso del centro de la villa y la zona de conciertos. El camping será compartido con todos los participantes en la espectacular prueba deportiva Crows Battle.

La entrada es gratuita pero se puede colaborar con la organización al hacerte socio por sólo 10€ al año para así disfrutar de descuentos y de la espicha que se realizará a final de año.
Nos vemos en el Rock Nalón!!!
La formación asturiana Monasthyr reedita su primer álbum «Mil noches bajo el Sol» publicado en el año 2009 y hasta ahora descatalogado.

Un disco grabado con una formación de la que en la actualidad solo continúa el bajista Julio Gayo, es una gran oportunidad para recuperar una grabación que contiene varios de sus temas habituales en vivo como son «Pena Colateral«, «La Erosión De Mis Lamentos» o «Bajo Los Restos«.
Con un precio de 6 euros, puedes conseguirlo poniendote en contacto con la banda a través de su página de facebook.
Gran velada de heavy metal la que se prepara en la Sala Telva de Langreo para el próximo sábado 6 de abril con un cartel formado por el combo local Monasthyr, los leoneses Decibel Race y desde Vitoria-Gasteiz, Iroy anteriormente Delion.

Tras su paso hace pocas fechas por la Sala We Rock de Madrid compartiendo escenario con Arenia y Aria Ignis, el heavy metal clásico de Monasthyr volverá a sonar en la sala langreana tras presentar con gran éxito su último EP «Templo del Terror» por la geografía nacional con conciertos en Salamanca, Vigo, Santander, León y el reseñado anteriormente en Madrid. Durante su actuación pasarán por el escenario varios amigos como Tino Hevia (Darksun, Reveal), Arturo Fdz. (Paco Jones, Inntermezzo), Nathan Cifuentes (Vendaval, Wild Whisper) y ex componentes de la banda, como el batería Alfonso Garrido o el guitarrista Francisco Anula «Karra».
Decibel Race presentarán su EP “Feel The Fear” un gran trabajo publicado en noviembre del pasado 2018. La formación leonesa está compuesta por músicos experimentados como Jesús Álvarez, alma mater del proyecto, a la guitarra solista (fundador allá en los ochenta de Kripta, banda primigenia del thrash metal leonés) Jose Triskel (Sunset Blvd) a la guitarra rítmica, Fran Cabañas (Battering Ram) al bajo, Frank Guerra a la batería (también fundador de Kripta) y Dini a las voces (Darkkam, entre otros). Su sonido se basa en el heavy metal clásico tamizado por las técnicas interpretativas más actuales buscando siempre calidad y contundencia en sus temas. Volverán a compartir escenario con Monasthyr tras el concierto que ambas formaciones ofrecieron el pasado mes de febrero en la Sala Black Bourbon de la capital leonesa.
La tercera banda del cartel son los vitorianos Iroy, hasta hace pocas fechas conocidos como Delion. Presentarán su nueva formación, compuesta por Gorka Fernández a la voz, Elena Sánchez a la guitarra, Sergio Bello al bajo, Edu Arce a la guitarra y el recién llegado Mikel a la batería.
El precio de la entrada anticipada es de 7 euros en los siguientes puntos de venta física:
Always Photography (Avilés)
La Bomba Records (Oviedo)
Cafe Saratoga (Gijón)
Cervecería La Industria (Langreo)
Venta online a través del siguiente enlace a la web de Entradium
El precio en taquilla será de 10 euros y la apertura de puertas será a las 20:30 horas.