Resumen gráfico del paso por la ovetense sala Tribeca de la formación navarra Koma.










Fotos: Miguel Rubio
Resumen gráfico del paso por la ovetense sala Tribeca de la formación navarra Koma.










Fotos: Miguel Rubio
“Tales From The Burnt House” se trata del segundo largo de los vigueses Mano De Piedra, banda conformada por Fran Álvarez al bajo, David Durán en baterías y voz principal, Nano Galez en guitarra y voces y Adrián P. Blunier en guitarra y coros. Iago Lorenzo se encargó de producir, grabar y mezclar el álbum, contando con la asistencia de Pancho Suárez De Lis para la grabación de las baterías. Las pistas resultantes serían debidamente masterizadas por Robin Schmidt de 24-96 Mastering para que el trabajo viera finalmente la luz a finales del mes de abril a través de los sellos Hombre Montaña, Quebranta Records, Muerte Matar Records, Noizeland Records y DoomAwaitS.

Me gusta la naturalidad con que da inicio “At The End Of The Hole”. Ese crescendo tan firme y a la vez orgánico. Por ahí incluso se deja notar el fuerte pulso atmosférico que esconden estas composiciones, que se agrandará aún más conforme irrumpan las primeras estrofas. Se produce en ellas el clásico contrapunto melódico y que tan fácilmente puede recordar a los omnipresentes Cult Of Luna como a mis paisanos de Honara. Hay una producción y mezcla muy equilibradas, que otorga el debido peso a cada línea sin desequilibrios ni errores de bulto. En los momentos de mayor entrega técnica, la banda obvia cualquier tipo de floritura fuera de guión y, por ahí, este primer corte hace gala de una solidez tonal muy funcional a la hora de abrir el álbum.
“Young Prometheus”, entrega más corta de las siete, ofrece ahora a unos Mano de Piedra más tensos y vibrantes en un avanzar que, muy especialmente en las primeras estrofas, me suele recordar a los Mastodon más nerviosos. Un corte breve en el que los vigueses no olvidan buenos detalles en cuanto a riffs o melodías y aún mejores cambios de ritmo. Muy firme Durán comandando este metal más acelerado. Mano De Piedra, no obstante, no olvidan luego ese tono más atmosférico que ya entregaba el tema inicial. Pero si algo me agrada sobremanera aquí es el epílogo. Lo diversa que se torna aquí la línea de batería. El desgarro que ofrecen las voces sobre esa mayor pesadez final. Más pequeña, que no por ello peor.
Con “The Beast Inside A Man” irrumpe la más pura calma. Voces prístinas sobre levísimos rasgueos de guitarra para un prólogo tendido y elegante en donde la producción de este “Tales From The Burnt House” brillará en consecuencia. Mano De Piedra sorprenden luego al ofrecer su cara más rota y agresiva. Las voces se tensan y desgarran, las guitarras ofrecen riffs retorcidos y rotundos. Durán cabalga primero y engarza después siempre con buena mano. El de Isis es un nombre que me sobrevuela siempre que la composición alcanza esta mitad más cabrona. Camino del epílogo surge un hábil contrapunto entre voces y melodías de guitarra, previos ambos al buen solo doblado del epílogo. Fácilmente una de las entregas más significativas y a la vez personales de todo el largo.
“The Burnt House” ahorra de nuevo en florituras para desempeñarse sobre la cara más intensa de los gallegos. El trazo quizá algo predecible de esas primeras estrofas contrasta con el pulso atmosférico que habrá de suceder a continuación. Por ahí me agrada el juego entre intensidades que ofrecen. En parte porque la mezcla sigue rayando a gran altura, pero también porque las voces que se cuentan entre las más interesantes de todo el largo. En su tronco central, “The Burnt House” acoge una mayor gravedad, acompañada a su vez de gritos rotundos, casi desesperados. Todo culmina en un pequeño puente al piano. Oasis de calma para el oyente, que esconde para el largo epílogo a los Mano De Piedra más rabiosos y descosidos. Estupenda resolución, llena de guitarras graves, voces tensas y un bajo que ruge como si en ello le fuera la vida. Estupenda.
“Soul Dancing” surge entonces para traer de vuelta a los Mano De Piedra más directos. Sin olvidar el fuerte pulso atmosférico que domina al resto de composiciones pero amarrado a otra estupenda línea de batería por parte de David Durán. La composición va divagando entre la tensión y la calma con total naturalidad. Es algo en lo que la banda parece haber puesto no poco empeño y un terreno en el que parecen moverse más que cómodos. Alguna de estas pequeñas islas de calma despliegan un aire algo alucinado, apenas desconocido dentro del álbum. Cierto que el puente central de esta quinta entrega no me atrapa tal y como lo hacen otros tantos dentro del disco. Ello no quita para que después surjan estupendas líneas de voz y su bien conocido post-metal se magnifique hasta las últimas consecuencias. Siempre sin que la producción se resienta lo más mínimo y dejando claro la banda cargada de personalidad que son.
Otro arranque que parece heredar cierto espíritu Mastodon es el de “Against The Ruins”. Pero Mano De Piedra le insuflan un carácter algo más punk y, por ahí, la que fuera carta de presentación del álbum termina ganando en cuanto a personalidad y fuerza. Fluye nuevamente con naturalidad, sin grandes artificios, atravesado por inteligentes cambios de ritmo y acompañado por una más que notable gama riffera. El tronco central tiene algo que siempre me recuerda a los Tool del “Lateralus”. Vuelve a brillar Durán tras los parches, dando acomodo al que puede ser otro de mis momentos favoritos de todo el largo. Luego la composición acoge una mayor pesadez, incluso diría que la producción otorga de pronto un mayor empaque, y todo confluye en un epílogo roto y desesperanzado. Que un corte tan en cierto modo laberíntico fuese el elegido para adelantar al disco resulta toda una declaración de intenciones.
Para el final queda el corte más extenso, una “Blue Demon” con los Mano De Piedra más atmosféricos confrontando a los más rotundos. Hay guitarras muy graves aquí, contrapuestas a unas llamativas voces limpias, en un cuidado ejercicio de equilibrismo. Estos primeros riffs pueden pecar de cierta sencillez. Y no pasa nada porque van sobrados de gancho. La producción los amplifica y, por ahí, parece colarse la versión más grandilcuente de los gallegos. Me agrada la construcción de su tronco central. Los pequeños detalles melódicos que acoge, la (ahora sí) estupenda gama riffera que lo conforma. Camino del epílogo todo vuelve a magnificarse. Surge de nuevo la cara más atmosférica del cuarteto, acompañada ahora por el mayor poso melódico de las guitarras, conformando un último epílogo elegante y conciso.
Fans de bandas como Isis, Pelican, Cult Of Luna, incluso Neurosis o Tool podrían tener en los gallegos Mano De Piedra una compañía más que agradable. En unas escenas donde las etiquetas resultan cada vez más líquidas, los gallegos emergen como firme y orgullosa banda de género. Por ahí el álbum puede resultar algo predecible a ratos, lo que no quita para que buena parte de estas composiciones resulten de lo más atractivas. Den la impresión, de hecho, de haber sido pensadas y repensadas. Con treinta y ocho minutos de reloj no es desde luego un trabajo extenso, y sin embargo son muchas las influencias que se dejan notar a lo largo del tracklist, dispuestas eso sí lejos de la barrera del plagio o la copia descarada. Un disco que me funciona, en el que encuentro muchas y muy buenas ideas, con una producción a la altura y en donde se vislumbra a un cuarteto con un futuro prometedor. Una agradable sorpresa.
Texto: David Naves
“Secretos De Amor y Muerte” supone el cuarto trabajo para los folkies de Alcalá de Henares Celtian. La banda, que hubo de cancelar su último paso por tierras asturianas la misma mañana del show, ha entregado un álbum con Txus di Fellatio y Alberto Seara como productores, encargándose este último además de las obligadas tareas de grabación y mezcla. David Landeroin en baterías y Raúl Plaza al bajo forman la base rítmica de los madrileños, con Diego Palacio en flautas, Txus Borao al violín, Sergio Culebras en guitarras y Xana Lavey al micro. Colaboraciones de Jorge Salán, Rafa Blas, Rafael Carpena, F. Antonelli y Javier Díez, masterización de Dave Donnelly (Dokken, Debler Eternia, Mägo de Oz, Hammerfall…) y arte de Ela Benítez, el trabajo ha sido puesto en circulación por la gente de Maldito Records.

“La Lira Encantada” abre los cincuenta y dos minutos de esta nueva obra con un marcado gusto por la épica. Pero una épica tranquila, que a ratos me recuerda al mejor Howard Shore, y que conduce con elegancia hasta una “La Profecía” donde la banda desliza ya todo su arsenal. Una cuidada producción acompaña a las buenas melodías vocales de Lavey. Me agrada el tono en que se desarrollan las distintas líneas de guitarra. La mezcla, un prodigio de equilibrio, permite a la banda respirar en los momentos más amables y atacar en los más rotundos. Su redondo estribillo me parece uno de los muchos hallazgos de esta nueva obra. Un arranque que parece entregar a una banda en plenitud.
“Adalina” vendrá a entregar la cara más amable de la banda. Esa que permite a Lavey extraer sus registros más dulces, para desde ahí construir un corte rico en matices y cambios de ritmo, atravesado por otro estribillo pleno de gancho y finalmente abrazar alguno de los riffs más graves y rotundos que les recuerdo. Sin olvidar ni el piano que acompaña a la vocalista durante estrofas ni tampoco la extensa sección solista que irrumpe camino del epílogo, el corte resulta finalmente una de las composiciones más ágiles y atrevidas de este “Secretos De Amor y Muerte”.
Más directa, divertida incluso, “Serena” entrega a unos Celtian mucho más evidentes. Que no obstante ofrece un cuidadísimo trabajo en cuanto a arreglos, una estupenda línea de bajo por parte de Plaza y a la Lavey más heavy. Habrá quien eche en falta algo más de picante, en especial a lo largo de sus estrofas. Por contra, el estribillo resulta del todo ganador. Marca de la casa, rara vez fallan en esto los alcalaínos.
«Maleficio de sangre» sí agradará a quienes busquen algo más de mordiente. Partiendo del riff tan marcado y grave del prólogo, la banda entrega una composición que, a ratos, me recuerda a unos Mägo de Oz del “Finisterra”. Acompaña una Lavey pletórica, alcanzando los tonos altos del estribillo con total fiabilidad. Y aunque el peso de la parte puramente sinfónica es notable, me agrada la forma en que su cara más metálica predomina en la mezcla aquí. De manera evidente durante estrofas y pasando casi de puntillas durante los solos de guitarra, flauta y violín. El equilibrio casi perfecto.
“Hasta El Final” linda ahora con el power metal, firmemente apoyada en el doble bombo del Delalma David Landeroin. Contrasta ese mayor brío con una línea de voz más cercana a las lindes del folk metal. Del contraste entre ambas influencias surge otro corte con gancho y bien construido donde, si acaso, echo en falta un aporte solista más ambicioso.
“Camino En La Tempestad” parte con todo lo oído hasta ahora dentro del álbum para mecerse por sonidos más cálidos, por los que se cuelan al mismo tiempo sonoridades medio orientales y un cierto parecido a aquella “Astaroth” de la banda de Txus di Fellatio. Sea como fuere, medio tiempo con empaque, que contrasta con el mayor brío de ese estribillo a puro doble bombo. Composición bifocal, de nuevo repleta de matices y también de contrastes, que viene finalmente a dar testimonio de su buen nivel como compositores. Rematada por la cuidada y equilibrada mezcla de Seara y con uno de los solos más redondos de todo el largo, ha terminado por convertirse en una de mis favoritas de entre las trece.
Más sencilla, también más juguetona, “No Vuelvas a Llorar” nos devuelve a los Celtian más festivos y amables. Brilla de nuevo Plaza al bajo mientras la producción opta por revestir a esta octava entrega de toques más contemporáneos, en contraste con el pulso más folk que comanda a buena parte de las composiciones. Finalmente la banda en su clave más vital y optimista.
“Caricia Mordaz” es otro de los grandes aciertos (y van) de este nuevo trabajo. Primero por la forma en que está construida. Mucho menos lineal de lo que aparenta. Después por una Xana Lavey que traza aquí una de las líneas de voz más exigentes que le recuerdo. También por una de las bases rítmicas más sólidas de todo el tracklist. Y finalmente por un aporte solista de lo más atractivo, ambicioso sin rozar lo masturbatorio. Francamente estupenda.
“Renacer”, con el bueno de Jorge Salán a bordo, sorprende por cómo plantea un heavy metal de sabor añejo y lo insufla de los habituales matices folk del sexteto. Con unas estrofas construidas con sumo cuidado, irrumpen luego unos estribillos no fallidos, pero a los que encuentro algo por debajo de la media del disco. Salán, por si alguien dudaba está fantástico en el solo.
Conecto en mayor medida con “Sueños de Cristal”. Y fíjate que tampoco es que se salga de los vértices sobre los que acostumbra a pivotar la propuesta de los madrileños. Pero entrega guitarras más rotundas y, en general, ofrece a unos Celtian más heavies. Ofrece además el solo con más feeling de todo el largo. Tanto en guitarra como en flauta, estupendos Culebras y Palacio aquí. Ha ido ganando con cada una de las escuchas y tiene pinta de que seguirá haciéndolo en el futuro.
“Oh, Catarina”, apenas un escorzo sinfónico con la voz de Lavey muy en primer plano, deja la pequeña nota de color antes de que “Tras El Letargo” recupere el nervio más power y ponga fin al disco. Con Rafa Blas ofreciendo ágil réplica a la vocalista granadina, la banda parce haber echado el resto aquí. Hay química entre ambas voces. También riffs que sacrifican un mayor brillo en pos de alimentar ese pulso más trotón. Sorprende sin embargo el derroche sinfónico del que echan mano en el puente. Contrapunto a ese mayor nervio y un detalle que, pienso, suma y redondea la composición. Gran cierre.
Celtian cada vez más Celtian. La influencia de Mägo de Oz sigue siendo muy palpable a lo largo del disco pero esta es una banda cada día más identificable. El álbum, doy fe, gana una barbaridad con cada escucha. Lo atraviesa una producción de lujo, estupenda labor de Alberto Seara, que lustra cada uno de los temas con precisión de orfebre. En ellos caben influencias de todo tipo. Desde andanadas puramente sinfónicas, flirteos con el power metal o incluso pequeños detalles de corte retrofuturista. Y por supuesto grandes melodías y mejores estribillos. Su pujante y creciente legión de fans tiene, desde luego, motivos más que de sobra para sonreír.
Texto: David Naves
Resumen gráfico de la actuación de Vhäldemar en el festival Rockvera celebrado el sábado 31 de agosto en el Teatro El Llar de Corvera.















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No cabe duda que había ganas de ver a Koma por Gijón, doce años desde su última visita a la misma Sala Acapulco que los recibía en esta ocasión. Mucho tiempo que alimentó que el interés por el grupo navarro fuera grande, grandísimo me atrevería a decir. dada la cantidad de gente que esperaba, más de una hora antes de la fijada para iniciar el espectáculo, en los alrededores de la sala. La cita se enmarca dentro de la gira de presentación de su último trabajo «Una Ligera Mejoría Antes de la Muerte«, salido al mercado hace escasas semanas y que los llevará por gran parte de la geografía española.
Las largas colas las que se formaron para acceder a la sala en el momento de la apertura de puertas hizo que más de uno se perdiera el inicio del show, que empezó, como estaba previsto, pocos minutos pasadas las 21:00. Comenzaron, al igual que el disco que presentan, con “Dinamítalos” y su contagioso estribillo, la más rockera “El Viaje” y el que fuera primer sencillo del álbum “La Máquina Del Tiempo” que pese a ser novedad, el público coreó como los clásicos que seguramente serán en poco tiempo.

Al finalizar este primer envite el gran Brigi Duque se dirigió al público para agradecer estar en Xixón después de tantos años y para decir que estaban presentando disco nuevo por lo que gran parte del repertorio iría dedicado a un lanzamiento que tocarían prácticamente en su totalidad. De todas formas, también habría tiempo para los clásicos, como quedo claro en la siguiente batería de temas que interpretaron. Empezando por “Tio Sam” de su álbum de debut y “Vaya Carrera Que Llevas Chaval” de su álbum de 1999 “El Catador De Vinagre”. En estos momentos la locura en la sala ya estaba desatada, varios pogos lo atestiguaban. En ese momento Brigi se acerco a una de las asistentes más jóvenes para regalarle la púa con la que estaba tocando para mayor ilusión de la muchacha.
Continuaron con otras dos de las nuevas composiciones, la cañera “Falso” y “El Duelo”, que fueron recibidas de muy buen grado por el respetable, para volver a tirar de clásicos comenzando por “Sé Dónde Vives”, en el que Brigi pidió la colaboración del público para los coros y la consiguió de forma inmediata, para continuar con “Caer” y “Me Vacío” de su anterior trabajo “La Maldición Divina”. A continuación, a ritmo de tango, Natxo Zabala cantó las primeras estrofas de “El Muro De Berlín”, con esa carraspera voz que pide el tema.

Otros dos temas nuevos, “Los Desheredados” y “El Exterminador” antes de dar comienzo a una descarga de clásicos compuesta por “El Pobre”, “Imagínatelos Cagando” con el respetable gritando a todo pulmón, al igual que con “La Almohada Cervical” donde los gritos de Heavy Metal hacían retumbar la sala.
Siguieron “El Marqués de Txorrapelada” y la salsera “El Sonajero” con la que se retiraron del escenario finalizando la actuación…,o no, por que a los pocos minutos, en los que el público no dejo de pedir su vuelta, regresaron para interpretar otra de sus nuevas composiciones, la más tranquila e intimista “Palabras Mágicas” volviendo a continuación a la senda más cañera con “Saltos Mortales” perteneciente también al disco que presentaban.

Con el publico a sus pies, gracias al buen hacer y la cercanía mostrada por Brigi a la voz y guitarra, Rafa ocupándose del bajo a la izquierda del escenario, Natxo con la guitarra a la derecha y Juan Karlos Aizpún a la batería comenzaron con la combativa “Sakeo” donde nuevamente los coros del público eran ensordecedores. Entre pogos y empujones en el foso, siempre desde el respeto mutuo y las ganas de disfrutar, arrancaron con el clásico “Aquí Huele Como Que Han Fumao” con Brigi cantando en asturiano, detalle al que tiene acostumbrado al público astur y que siempre es de agradecer.
Con “Bienvenidos A Degüelto”, que en ocasiones cambiaron por «Bienvenidos A Gijón« se retiraron nuevamente del escenario para volver a los pocos minutos y desatar la locura con “Mi Jefe”, una de las más esperadas por parte de la audiencia, dando por finalizada su actuación. Aun quedaba un último detalle por parte de Brigi con el respetable, que nada mas terminar se bajo del escenario y se hizo fotos con todo aquel que se lo pidió. Grande como pocos.

Koma son una apisonadora que sonó perfecta durante toda la actuación. No emplean tiempo en largas parrafadas que pueden romper el ritmo. La iteración de Natxo y Rafa con el público fue constante intercambiando posiciones, yendo de un lado al otro del escenario, contribuyendo en los coros o en alguna de las estrofas, mostrando que siguen siendo una máquina muy bien engrasada y que, como rezaba su álbum de regrabaciones del 2018, “La Fiera Nunca Duerme”.
Con una sala prácticamente llena, público cuyas edades iban desde los veinte hasta bien entrados los cincuenta venido de diversos puntos tanto de la región como de fuera de ella, un saludo a la gente de León y Cantabria con la que coincidí, y un grupo entregado a la causa, fue, sin ninguna duda, una gran noche para el rock y el metal. Espero que haya muchas más.
Texto: Miguel Rubio
Fotos: José Ángel Muñiz
Los navarros Koma regresan a las tablas en el 2024 para presentar su nuevo disco de estudio «Una Ligera Mejoría Antes De La Muerte» publicado el pasado mes de marzo. La cita con el público asturiano tendrá lugar el viernes 10 de mayo en la Sala Acapulco de Gijón.

Trece años después de su último lanzamiento discográfico la banda vuelve a la carretera en una extensa gira que arrancaba en el mes de abril.
Entradas disponibles a través del siguiente enlace:
https://www.musikaze.net/web/?menu=138&pagina=entradas&item=46368&siteID=koma1
Con motivo de la salida al mercado el 5 de abril de su próximo disco de estudio «Secretos De Amor y Muerte» y sus correspondientes actos promocionales, Celtian recalarán el sábado 13 de abril en las instalaciones de El Corte Inglés de Gijón para ofrecer una firma de discos coronada por un concierto acústico.

Habrá que esperar al sábado 4 de mayo para su habitual cita eléctrica con los seguidores asturianos y que tendrá lugar en la Sala Acapulco también en Gijón. Entrada anticipada 18€ a través del siguiente enlace a Wegow:
https://www.wegow.com/es/conciertos/celtian-presenta-su-tercer-disco-secretos-de-amor-y-muerte
Fieles a su cita con el público asturiano Celtian presentará su nuevo de estudio «Secretos de Amor y Muerte» mañana sábado 4 de mayo en la Sala Acapulco de Gijón.

Compartirán escenario en esta ocasión con Rainover, formación gótica murciana. En la que será su segunda fecha junto a los madrileños presentarán su nuevo disco «Nox» editado el pasado año vía Thornado Music.
Entrada anticipada 18€ a través del siguiente enlace a Wegow:
https://www.wegow.com/es/conciertos/celtian-presenta-su-tercer-disco-secretos-de-amor-y-muerte

Nuevo trabajo de la banda milanesa CALICO JACK, cuyo nombre proviene del apodo del Capitán John Rackman, pirata inglés que surcaba los mares de las Bahamas y Cuba a principios del siglo XVIII. Fundados en 2011 por los hermanos Toto (guitarra rítmica) y Laps Caputo (batería) hacen un folk metal pirata mezclando sonidos actuales escandinavos con partes de heavy metal clásico.
El 30 de Junio vió a la luz «Isla de la Muerte«, a través del sello Rockshots Records. Grabado en Elnar Studio por Mattia Stancioiu, mezclado y masterizado por la propia banda, al igual que los créditos de las canciones. Portada a cargo de Sergey Vasnev y fotografía por Chiara Massetti.
Este nuevo trabajo de los transalpinos se abre con «Broadside Attack«, acordes clásicos de violín dan paso a un tema acelerado donde combinan a la perfección una base extrema y la melodía aportada por el violinista Dave Grassi, consiguiendo recordar a los alemanes Equilibrium.
Segundo tema y diez minutazos para el cuerpo con la homónima del disco. Riffs poderosos cercanos al thrash más old school, melodías del violín, un doble bombo protagonista y diversos cambios de ritmo tan previsibles como imprescindibles en un tema largo. Todo ello bien ejecutado, hace un corte más que escuchable y define claramente las intenciones del combo italiano.
«Bad Fortune» comienza de manera muy clásica con unos riffs muy Running Wild, para quedar un corte folk típico de las tierras vikingas, aportando unos buenos solos de guitarra y una imponente parte vocal a cargo de Gio Casini.
Continuamos con «Antigua«, cuarto corte con un inicio acústico muy bardo y sorpresa, estrofas entrelazadas en castellano e inglés durante todo el tema. En esta canción los de Milán sacan su lado más folkie y festivo, mezclando sonidos caribeños al más puro estilo Korpiklaani. Algo que también es más que notorio en el siguiente corte, «Three Cheers To The Shanty Man«, tema que hará las delicias a los amantes del género. «Marauder» acelera y endurece su base, pero manteniendo siempre ese ritmo folk, ayudado por un violín notorio que adorna de melodías a lo largo de toda la canción.
Seguimos con derroteros más oscuros, acorde a la historia narrada, «Queen Anne’s Revenge«, barco del famoso pirata Blackbeard. Canción acelerada donde nos cuenta como este barco legendario es visto con pavor y considerado casi una amenaza sobrenatural, después de todo, su capitán era considerado por sus oponentes, como un verdadero demonio en la tierra. De lo mejor del disco, tanto por su épica historia como por su ejecución musical, de ahí que haya sido uno de los adelantos del disco.
Octavo corte «Haul Away Joe«, el tema más corto del disco (3:31), y se nota. Rápido y directo, sin paliativos, donde sigue destacando la voz gutural de Gio. Y del tema más corto pasamos al más largo(15:47), «Sandokan«. Como buen tema largo, está lleno de diferentes matices, sonidos y cambios de ritmo, tan complejos en su ejecución como en su escucha. Como si del propio Steve Harris en el «Senjutsu» se tratara, comienzan con un extenso intro de violín acompañado de instrumentos árabes durante casi cuatro minutos, donde empiezan a dar caña pero mezclando un popurrí de muchas cosas. Tema arriesgado donde los haya, el cual hay que abrir la oreja más, comparado con el resto del disco. Y es que es la excepción a un trabajo notable y de fácil escucha, con todos los componentes que se esperan de un grupo de este estilo, bien ejecutados, con buen sonido e interesantes letras que te harán surcar las aguas de esta «Isla de la Muerte«.
Texto: José Miguel «Lago«