Nueva parada para el power trio Sacavera en la presentación en vivo de su ópera prima (reseña). Tras su reciente paso por Gijón recalarán el próximo sábado 21 de febrero en la Sala Telva de La Felguera (Langreo) acompañados por unos renovados Bestia Negra tras la incorporación de José María Remis a la batería.
El pasado sábado 15 de noviembre nos desplazamos hasta Gijón para presenciar el concierto de Edén, grupo asturiano al que venimos siguiendo desde sus inicios. Nos presentaban su última obra de estudio “Alma De Libertad”, editada en 2024, acompañados para la ocasión de la banda de Irún, Mandrágora Negra, que a su vez nos mostraron temas de su último disco “Símbolo De Libertad”, publicado en 2022, junto con otros de álbumes anteriores.
No quisimos desaprovechar la oportunidad de acercarnos a la Sala Buddha, que recordábamos más como local de ocio nocturno en el que se pinchaba música de otros géneros que nada tienen que ver con el heavy y el rock y con su original decoración al estilo “templo budista”. Al llegar nos sorprendió mucho ver que no han pasado los años por ella, sigue con sus características figuras de Buddha y Shiva de antaño, pero en pocos minutos se iba a convertir en todo un “templo del metal”, cuando Mandrágora Negra y posteriormente Edén, comenzaron con su descarga de power metal y heavy ochentero. Resaltar también que aplaudimos su iniciativa de organizar de vez en cuando eventos de rock y géneros musicales ajenos a los de sus inicios.
Los primeros en aparecer sobre el escenario a las 20:10 horas fueron Mandrágora Negra, banda que actualmente, y tras varios cambios de formación, se presentaron como un sexteto compuesto por Moisés Montero “Moi” (voz), Maxi Fructuoso (bajo), Antonio J. García Ibáñez (guitarra), Mikel Pascual “Pasku” (guitarra), Garci (batería) y un teclista de reciente incorporación que confiere a la banda un sonido más próximo al metal melódico.
Abrieron fuego con “Sueños De Realidad”, perteneciente a su primer y homónimo álbum de 2012, y con el que comprobamos desde el inicio que esta banda en vivo suena cien por cien a heavy metal clásico y power metal. Siguen con un par de cortes de su último trabajo “Símbolo De Libertad”, como son: “Vencerás” y “Jamás Me Rendí”, tema éste último con un pegadizo estribillo que fue coreado por los asistentes. Continúan con “Gritaré”, tema de su primer disco. A continuación nos presentan “Sigue Adelante” y Moi nos comenta que es el nombre del cuarto disco que están grabando. Después le tocaría el turno a “Símbolo De Libertad”, perteneciente al álbum del mismo nombre lanzado en 2022.
Con “Un Largo Camino”, Moi muestra su agradecimiento a todos sus seguidores y al público presente en la sala dedicándonos este tema, que como su letra indica es todo un homenaje a la lealtad de sus fans. A continuación nos presentan “Nuestra Lucha”, tema nuevo que están grabando. Siguen con un corte de su último disco “Mi Soledad”, tema melódico que empieza lento para ir ganando fuerza y ritmo con un marcado estribillo y con “Mi Última Función”, primer corte perteneciente al mismo álbum.
Antes de la recta final, tuvieron tiempo para emocionarnos con una magnífica versión en castellano con título “El Traidor” de la banda suiza Gotthard, el conocido “Anytime Anywhere”. Seguidamente Moi presenta el tema “Fue Tu Pasión”, que según sus propias palabras dedica “a los que les gustan las motos y a los que no”. Como broche final sonaría “Imparable” de su álbum homónimo lanzado en 2015. Para terminar a las 21:15 horas con “Tocando El Cielo”, canción perteneciente a su primer disco “Sueños De Realidad” y con un público entregado completamente a su música.
A las 21:35 horas saltan al pequeño escenario de la Sala Buddha, Edén. El grupo asturiano, tras haber pasado por numerosas formaciones y con el guitarrista Javier Díaz (Notredame, Warcry) como único miembro de la formación original, actualmente está integrado por el también guitarrista Álvaro Cocina (Intermezzo, Nuevecondiez), el batería Fernando Argüelles (Vendaval, Northwind, Nuevecondiez), el bajista Juanjo Díaz y su último vocalista, el leonés Fernando González “Dini” (Decibel Race, Darkkam).
Comienzan con Dini arrodillado sobre el escenario y empieza a sonar como introducción la narración de “Cenizas”, continúan con “Ave Fénix”, momento en el que el guitarrista Álvaro Cocina salta a tocar entre el entregado público de las primeras filas y “Nunca Más”, corte de ritmos acelerados y un estribillo pegadizo con el que el respetable empieza a bailar y cantar. Todos los temas del inicio son pertenecientes a su último trabajo de estudio “Alma De Libertad”, que nos venían a presentar.
Siguen con “Desde El Aire”, de su fantástico disco “El Despertar De Los Sueños” de 2019. De este álbum y del último fueron la mayoría de los temas que interpretaron esa noche. Posteriormente le llega el turno a “Alma De Libertad”, canción titulada igual que su último disco y a “Puede Ser”, también perteneciente a este trabajo y que Dini dedica a la gente que nació con “mala suerte” y ha tenido contratiempos, este tema es todo un himno que invita a superar las dificultades de la vida.
Continúan con “Corazón”, canción melódica perteneciente al álbum “El Despertar De Los Sueños”. A continuación siguen con otros dos cortes de “Alma De Libertad”, como son “Muerte Carmesí” y “Como Un León”, tema este último compuesto por Javi Díaz y al que su compañero Dini presenta como un “ilustre del rock”. Al término de esta canción los componentes de la banda brindan por el metal con un chupito de whisky, que les traen desde la organización, junto con numerosos botellines de agua.
Rescatarían “Junto A Tí”, tema perteneciente a su tercer disco “Caminante Del Tiempo” de 2011 y que en su presentación califican como “happy metal”. Seguirían con “Sangre De Metal”, canción con mucha fuerza dedicada a los metaleros. En la recta final del show, Dini muestra su agradecimiento a Mandrágora Negra y al personal de la Sala Buddha, para seguidamente deleitarnos con la versión de “Rebel Yell” de Billy Idol y con su guitarrista, Álvaro Cocina, tocando mezclado entre el desatado público.
Terminan en torno a las 22:55 horas con “Ella”, canción de marcadas influencias del metal ochentero, que fue uno de los singles del último álbum, con un llamativo videoclip y uno de los temas más coreados en la sala. Personalmente el show se me hizo corto. Por motivos de horarios de la Buddha no pudieron tocar el setlist al completo y aunque no era la primera vez que veía a Edén en vivo, me gustó mucho cómo sonaron y lo bien que se ha integrado Dini en la banda, con una voz de registros muy apropiados para el estilo musical heavy y power metal. Nos dejaron a todos con muy buenas vibraciones y ganas de volver a verlos en el escenario.
Por último, sólo me queda agradecer a Heavy Metal Brigade su apoyo para la elaboración de esta crónica, a las bandas por su buena energía y cercanía, a la Sala Buddha en la que encontramos viejos conocidos, a los amigos y compañeros que recorren las salas y a todos los que apoyáis a la música. Nos vemos próximamente… hasta entonces, que el rock & roll no deje de sonar!!!
Con la primera edición del Seronda Rock se presentaba una ocasión que ni pintada para tomar el pulso a cuatro formaciones asturianas: Bestia Negra, Cuenta Pendiente, State Of Crime & Science y Sküld. La sala Paseo Malecónimpondría sus rigores y Heavy Metal Brigade no perdería ripio de cara a esta crónica que hoy os traemos.
Una de las formaciones más activas de nuestro pequeño terruño, la buena gente de Bestia Negra, iban a ser los encargados de dar comienzo al sarao. O no, pues instantes antes se produce una pequeña presentación que ya pone a la gente en alerta. Con la formación inalterada desde nuestros últimos encuentros con ellos, la siempre eficaz “Winds Of War” supone un buen inicio para ellos.
Gil, indomable maestro de ceremonias de la banda, apareció esta vez con gorra en lugar de su habitual sombrero. Y la banda tuvo algún percance de sonido antes de su segundo corte. Rápido y siempre al quite, Nefta se desvivió durante toda la jornada, intentando que aquello sonase como es debido. José en rítmicas y Román en solista, dejan una buena labor en “The Harbinger”, con la gente iluminando con las linternas de sus móviles. Me preguntaba yo dónde habrá quedado aquello tan romántico de los mecheros.
Gil, abandonando ahora sí la gorra en lugar de su más habitual sombrero, nos indicó que entonces comenzaba la “segunda parte del bolo”. Y al alimón con la banda nos dejó una “Angel Of Death” en la que sonaron tan rocosos como de costumbre. Ese indeleble metal old school marca de la casa. Uno de mis riffs favoritos de su repertorio junto a la buena labor de Nacho y José en coros redondearon la descarga. “Gift From Gods” ahora también es un homenaje a Ozzy, por razones obvias, saca la cara más veloz de Carlos Reboredo tras baterías. En líneas generales estábamos viendo a una banda muy asentada y segura sobre el alto escenario de la sala.
Encarando ya la recta final, nos dejaron un tema nuevo, que planean salga “antes del siglo XXII” y en el que la banda no traiciona sus esencias. Gil agitó la bandera, Román se destapó con otro buen solo, tapping incluido, y como suele decirse, todo salió a pedir de Milhouse. El propio vocalista dedicaría “Fear” a su bendita madre, presente el pasado sábado en la Malecón, y finalmente dirían adiós mientras aseguraban que odiaban nuestras caras. Jugando con el público y sabiendo divertir y divertirse. Que nunca nos falten.
Cuenta Pendiente eran la banda a descubrir del cartel. Banda de nuevo cuño pero sonido añejo, amarrado al rock urbano, y sobre la que recaían unas cuántas incógnitas. Lo cierto es que se rodearon de buenos amigos. No eran pocas las camisetas que vimos entre el público, algo que no deja de ser un buen indicador. Manuel Crespo, voz de la formación, arrancaría el set entre el público. No es que llegase tarde, son las virtudes de los inalámbricos. Al alimón con su banda procura así un arranque en el que cabe una cierta nota de color.
Destacaba la bandera de la banda que colgaba del pie de micro. También esos ramalazos a unos primigenios Los Suaves que entregan en “Dime Mi Niña”, uno del par de temas que, a día de juntar estas letras, han estrenado en su perfil en Spotify. Los duendes del directo no quisieron ser menos con ellos y la banda tendría que afrontar algún que otro percance a lo largo del set. Hubo tiempo de unas presentaciones, muy sui géneris, por parte de Crespo. Sería el propio vocalista quien enseñaría a la gente uno de sus próximos estribillos. Y el público se animó con eso de “Te lo ordeno yo”. Desde luego, vista la reacción de la gente, y pese a los inconvenientes inherentes al directo, la banda parece haber caído de pie en su aún corta trayectoria.
“Tu Cruz”, sobre la necesidad de repensar todo lo referente a nuestra salud mental, amplificó las fronteras de su sonido. Una banda que acertó a sonar más melancólica ahora, amén de mostrar unas buenas hechuras en lo compositivo con ese trazo más diverso. Más adelante caben cortes más tranquilos, por donde se colaba el espíritu del Robe Iniesta más amable. Precisamente, unas de las bandas que mejor supo hacer suyo el legado de Extremoduro, los navarros Marea, serían debidamente reverenciados sobre el escenario de la Malecón. “Trasegando”, de aquél “La Patera” de 1997. Ya es puntería, para un disco que tengo en mi colección de los chicos de Berriozar.
En la recta final caben recuerdos y dedicatorias a aquellos bares cuyos altavoces siempre escupían buen rock and roll, con la banda dejando su cara más punk y Crespo de nuevo entre la gente. También el asalto a Gil de Bestia Negra, quien se aupó a las tablas para un improvisado “Breaking The Law” (Judas Priest) y ese ataque a las malditas sectas (guiño a Los Simpsons incluido) con el que se despidieron. Nos agradaron. No vienen a reinventar el juego pero dan buenos pases al pie. Lo del sábado fue una pequeña muestra. Estamos atentos a todo lo que venga por su parte.
El de State Of Crime & Science, o S.O.C.S., no iba a ser solo un set más para el quinteto. Y es que la banda anunciaba hace escasas fechas en sus redes que éste sería el último show de Iván a bordo de su disciplina. El batería decía adiós a un fructífero transito en el seno de la agrupación gijonesa y Heavy Metal Brigade no quiso perderse una cita tan especial.
Todo arranca con “The Hole”, con la banda tan centrada como acostumbra, pero es cierto que con un sonido no tan redondo como en muchas de las citas previas con ellos. La sala, comentaba al comienzo, impone sus rigores. Con eso y con todo, a nadie se le escapa que Osana transita con firmeza por la exigente línea vocal de “Vortex”. Sería ella quien se encargaría de recordarnos el infausto paso de la banda por la última edición del Oviedo Rock (enlace para los más despistados), al tiempo que enviaba una (cariñosa) amenaza a Nefta. Anécdotas al margen, lo cierto es que en “SOCS” están más que seguros, con especial mención al buen solo que entrega aquí Marc Segond, arrinconado en una esquina del escenario y en un rol aparentemente discreto. Nada más lejos. Al enlazar con “Lost”, abrochan presente y pasado en un cumplido repaso a su incipiente trayectoria.
Al igual que de pronto un groove muy marcado atraviesa “Self-Delusion”, “Throught The Mirror” extrae lo mejor de Iván tras baterías. Juntando los buenos coros de Marc a la buena recepción que logran del público aquí, sigo pensando que esta es una de sus composiciones más redondas. La frontwoman de S.O.C.S. mencionaría entonces que aquél iba a ser la última noche de Iván con ellos. Y toda la vez el batería recibe unos bien merecidos aplausos, la propia Osana se destapa con una de sus mejores intervenciones de la noche en la más tendida y melancólica “Cursed Gift”. En “Last Days” de nuevo pensaba en que la sala no hacía total justicia al sonido de la banda. En cualquier caso, ellos tiran para adelante con su particular revisión del “Losing My Religion” de R.E.M. para después cerrar con “Should I?”, con Iván aporreando la caja como si, efectivamente, fuera la última vez. Un buen final. Comienza ahora la procelosa búsqueda de un sustituto a la altura. A tenor de lo visto en tantos bolos, no será empresa fácil.
De Puerto de Vega a Avilés. Sküld venían para poner un punto final de heavy metal a la antigua usanza. El quinteto, al que llevaba tiempo sin evaluar, llegó a la Malecón con las ganas intactas, presto a sonar tan orgánico como acostumbra. Y es que, introducción al margen, en su música no caben aditivos de ningún tipo. Metal directo y disfrutón para un distendido, afable incluso, fin de fiesta.
Roberto está dejando un buen solo en la inicial “Blood Eagle”. Y me gusta esa construcción tan alterna que muestran. Aunque no es menos cierto que la gente pareció conectar en mayor medida con “Lágrimas De Freya”. Hay un puente de una tranquilidad muy acusada aquí. Tal y como Bestia Negra al comienzo de la jornada, la suya es la cara más lúdica y juguetona del heavy metal, lo que desde luego no resta ni un ápice de interés (por mi parte) al respecto de su desempeño. Para gustos, ya se sabe. No faltaron los obligados agradecimientos. Y Sküld viraron entonces hacia “Odín”, de seguro uno de sus cortes más vibrantes. Buena turné solista aquí, por cierto.
Por lo general supieron ejercer como buen cierre de fiesta, sin olvidarse de tramar un setlist que llama la atención por su diversidad. Como muestra, el medio tiempo “Dear Son”, con otro buen solo de Robert y una Lorena al micro que era la de los mejores días. La propia frontwoman de Sküld bajaría a mezclarse con la gente y dar lo mejor de sí en “Huye”, el llamamiento de la banda a alejarse de, eso que ahora llaman, personas tóxicas. Llamamiento al que me sumo, no veáis qué paz. Fue Chinky Peláez quien cargó con el solo aquí. Para ir echando el cierre quedaban los agradecimientos por parte de JoseCarlos a Nefta, por su infatigable (inmensurable diría yo) labor durante toda la jornada. Y una versión del siempre dicharachero “Heaven Can Wait” de los Gamma Ray más amables o una Lorena que no dudó en bajar de nuevo y bailar con el público en “Long Distance Reader”.
Había sido el final para ellos. Un muy buen final, diría incluso, con Lorena forjando un gran set tras el micro y la banda sonando redonda y compacta. Pero el empeño de la gente quiso que hubiera una bola extra, en forma del original de Joan Baez “Diamonds And Rust” a la Judas Priest, en la fecha que había sido (por el sábado) la del setenta y ocho cumpleaños del legendario Glenn Tipton. Un cierre que, la cabra tira al monte, agradecí como el fan insoportable de la banda británica que soy. Un gusto siempre encontrarse con esta gente.
Ardía hasta el chasis un coche a la altura de Lugones cuando nos dirigíamos al Seronda Rock y sin embargo no fue eso lo más cálido que verían nuestros ojos en la jornada del sábado al domingo. Calor, de verdad, el que dan citas como esta, rodeadas por el más sano de los compañerismos, en las que te reencuentras con buenos amigos, tanto músicos como fans, y olvidas algún mal que otro con un poco de rock and roll. Por ello agradecer a todos quienes lo hicieron posible, iniciativas como esta nunca están de más, saludar a las buenas gentes con las que departimos en un momento u otro de la velada y ya saben: nos vemos en el siguiente.
Cuatro bandas que unen fuerzas en una velada de camaradería, rock y metal que abrirá puertas a las 19 horas con acceso libre que no gratuito. Se habilitará una taquilla inversa para que en un ejercicio de responsabilidad el espectador decida cuanto aportar.
Edénretomará los escenarios con una doble parada en Gijón. La primera tendrá lugar el viernes 3 de octubre en la primera jornada del Perchera Fest y la segunda el sábado 5 de noviembre junto a Mandrágora Negra en la Sala Buddha.
La formación de power metal melódico afincada en Irún presentará en Gijón su última obra de estudio «Símbolo De Libertad» editada en el año 2022 a través del sello HEAVEN MUSIK.
Por su parte Edén retomará los escenarios tras su paso por el festival Luarca Metal Days en el mes de julio para continuar con la presentación en vivo de su última obra de estudio «Alma De Libertad» editada el pasado 2024 a través de Thornado Music.
Intercalada entre las dos fechas gijonesas la formación asturiana regresará a Madrid el sábado 11 de octubre para compartir escenario en la vallecana Sala Godfather con los locales Mindhunter.
Apenas se apagan los ecos de su paso por el Luarca Metal Days para Bestia Negra y ya hay fecha para su próxima parada en directo. La productiva gira promocional de «Animal Domination» le llevará el domingo 17 de agosto a Gijón.
La cita de carácter gratuito tendrá lugar en el Paseo de Begoña a partir de las 20 horas.
Presentación en solitario de “Luna Negra”, el nuevo trabajo del trío asturiano Alto Volto, que recibiría la calurosa acogida de un entregado Gong Galaxy Club. Allí se plantó el equipo de Heavy Metal Brigade dispuesto a no perder comba del evento. El álbum pasó hace escasas fechas por la web (reseña) y tocaba comprobar qué tal sonaban sus nuevas obras en vivo.
De entrada en la sala ya nos llaman la atención un par de detalles: los teclados a un lado del escenario, anticipando invitado, y la pequeña silla al frente del mismo. Cuando pasan diez de las nueve, salimos de dudas: Borja García irrumpe en solitario sobre las tablas, echa mano de la acústica y comienza el show por el cierre de su último trabajo, esto es, la acústica “India”. Ya con la banda al completo (Diego Motta al bajo, Juan Villamil a la batería) arrancan el set en eléctrico con una pequeña intro de puro rock and roll.
De ahí saltan a “Baila” y el sonido en la Gong parece el de las grandes ocasiones. La notable presencia del bajo de Motta, la pegada de Villamil atrás y ese acelerón que le imprimen al final. Parecía que todo iba ir sobre ruedas. Motta y no es novedad, de nuevo se iba a revelar fundamental no ya con su cuatro cuerdas si no que también con sus coros. En “Atontado” añaden color a la cara más ruidosa del trío. Es solo rock and roll pero Alto Volto demostrarían tener un discurso musical lo suficientemente amplio como para desplegar canciones de personalidades bien diferenciadas. Siempre con clase y carisma. Villamil brilla igualmente en “Veneno” mientras Borja deja alguno de mis riffs favoritos de la jornada.
El propio vocalista y guitarra sería quien nos anunciara que tocaba irse “veinte años atrás” a aquél primer álbum homónimo para recuperar “Before You Came”. García exprimió a placer su Gibson negra y dio la impresión de que no ha pasado el tiempo por ese riff. La sala comenzó a animarse aquí, aunque ya digo que todos estábamos muy por la labor el pasado viernes. Siguiendo con el recuerdo a aquella primera obra, Borja echa mano del slide en “One”, deshaciéndose de él, curiosamente, justo antes del solo. “Xuan Villamil a la batería, un puto crack” exclamaría el rizado frontman a término.
Es entonces que, “Insomnio” mediante, volvemos a “Luna Negra”, con Borja García echando mano de aquella Fender rojiblanca que inmortalizamos el año pasado en Vidiago. “El insomnio si te pilla en casa estás jodido, pero si te pilla fuera de puta madre” había dejado dicho el vocalista. Sea como fuere, son estos Alto Volto más vibrantes quienes propician que la temperatura en la sala empiece a bullir. En “Ojo Chaval” sería Motta quien cambiaría de bajo. Un corte en el que deja un pequeño escorzo en solitario antes del solo de guitarra. Que Alto Volto sea una de esas bandas que no para de derrochar clase y buen hacer no quita para que, sobre las tablas, se sucedan todo tipo de bromas entre canciones. Como cuando Borja reconoce haberse dejado la toalla en el backstage. “Somos Babylon Chat” se oyó entonces. Ya convenientemente aseados, el trío daría un giro al set con la tranquila “Maldita Mi Suerte”. Igualmente cómodos en esta cierta calma, BorjaGarcía dejaría aquí su mejor cara como vocalista.
Llegaría entonces el momento de que el The Electric BuffaloSam Rodríguez irrumpiese sobre el escenario y, así, el eventual cuarteto enfrentaría “Wake Up”, a buen seguro uno de sus grandes himnos. La presencia de Sam amplifica el rango sonoro altovoltiano y la sala se entregaría en consecuencia aquí. En especial cuando se alargan según qué solos y uno siente gritos y vítores entre el público. Para “On The Road” iban a sonar más norteamericanos que nunca. Muy efusivo en solos aquí Borja. Y es que como apostilló al final: “Gracias amigos, el blues nunca falla”. No será Heavy Metal Brigade quien ponga en contradicho sus palabras. Borja volvería a la Les Paul para “Hey, Hey!!”, donde por aquello del título, no faltaron bromas con Julio Iglesias (“julio se acerca, vigilad vuestros culos”). Brillaba el trío y Sam Rodríguez con ellos. Quizá una de las nuevas composiciones que más enteros ganó con respecto a su encarnación de estudio.
La banda encarrilaría entonces el repaso final a “Luna Negra” como cierre del set. Aquí puede que “La Celebración” pasara un tanto inadvertida. Todo lo contrario que “Habitaciones Frías”, con un Borja muy fino en el uso del wah. Las bromas en las presentaciones no opacaron “Ella”, la mayor aproximación al funk (con matices) de todo el set. Se irían al backstage entonces, no sin que antes Borja bromeara diciendo “ahora es cuando cantáis lo de otres tres y todo eso”.
Y precisamente tres serían los cortes con que cerrarían el set, siendo “Ramblin’ Rose”, original de MC5 el primero de ellos. Auténtica banda fetiche de Borja. De vuelta a la producción propia, “Now You Know” confirma nuevamente su estatus de clásico ineludible. Y con Sam de vuelta arriba del escenario, todo culmina en “Border Song”, que cerraría el set rezumando clase y feeling a raudales. Hora y tres cuartos de puro y auténtico rock and roll.
“Luna Negra” quedó pues debidamente presentado, augurando buenos tiempos para el trío asturiano. La gente respondió, acompañó y vitoreó finalmente a la banda y nosotros estamos hoy felices por haber sido testigos. Mandar nuestro agradecimiento a la banda por haberlo hecho posible, a ti por leer esta crónica y a la gente con la que charlamos antes, durante y después del concierto. Salvo catástrofe, nos vemos en Zamora.