Repaso gráfico a la jornada de viernes en el festival Tsunami Xixón a través de las actuaciones de Fuet!, Not Yet, Heavy Lungs, Viva Belgrado, Carolina Durante, Bad Nerves, Refused, Alcalá Norte y Sex Pistols.







































Fotos: José Ángel Muñiz
Repaso gráfico a la jornada de viernes en el festival Tsunami Xixón a través de las actuaciones de Fuet!, Not Yet, Heavy Lungs, Viva Belgrado, Carolina Durante, Bad Nerves, Refused, Alcalá Norte y Sex Pistols.







































Fotos: José Ángel Muñiz
Galería fotográfica por Susana Alberich del ambiente en la semifinal norte de la W.O.A. Metal Battle Spain celebrada el sábado 15 de marzo en el Teatro El Llar en Corvera (Asturias).
























Nueva edición de la Wacken Metal Battle en suelo asturiano, evento que siempre supone una buena manera de tomar el puso a las bandas emergentes, amén de constituir un punto de encuentro con la gente que de verdad ama esta música. Diez eran las bandas que formaban parte de esta edición, sita en el Teatro El Llar de Corvera, hogar de muchos y muy gratos recuerdos para esta casa.

Toda vez hechas las presentaciones de rigor por parte de la organización le llegó el turno a los ferrolanos de Hour-Glass, quienes se vieron ante la siempre ardua, complicada e incluso desagradecida tesitura de romper el hielo (en este caso, nunca mejor dicho) en el Llar. Y lo hicieron a lomos de un metal de nuevo cuño que acierta a la hora de hibridar melodía y contundencia en la que, por otra parte, sería una de las constantes a lo largo de la jornada. Lo cierto es que sonaron realmente redondos en “Tonight We Hunt” y, como suele ocurrir en certámenes de esta naturaleza, me dejaron con ganas de más.

Turno entonces para los thrashers de Legazpi (País Vasco) Anker, que demostraron que la llama del mejor metal euskaldún, esos dejes tan marcados a nuestros muy queridos Su Ta Gar, sigue más viva que nunca. Bien es cierto que tardaron algo en salir. No es una batalla de estas características sin que los puñeteros duendes del directo hagan de las suyas, pero en líneas generales nos gustó su modo de enfrentar los temas. Clásicos y sin excesos ni florituras innecesarias. “Somos Anker”, dijo su frontman Joanes, “cantamos en euskera. Igual no se entiende mucho pero lo damos todo”. A fe nuestra que sí.

El heavy metal de los cántabros Bifrost no puede resultar más orgánico, aún cuando éste sucede después de la intro pregrabada con la que arrancó el set. Hubo riffs con un cierto deje a unos Megadeth de finales de los ochenta, como bien me apuntó cierto e indómito vocalista, y en general mostraron un nivel técnico más que aceptable. También la sapiencia suficiente como para tejer temas intuitivos y con gancho. Fueron de menos a más y en lo que a nosotros respecta trataremos de seguir sus pasos con atención.

A quienes seguimos desde hace tiempo es a la buena gente de Electrikeel, paladines del thrash más flamígero y trotón, que venían de abrir para Freedom Call, Doro y Manowar en la primera edición del Kingdom of Rock (crónica). A lomos de un metal que parece beber de nombres como Slayer, Dark Angel o los primeros Sodom el trío pondría patas arriba al Llar. Xabier Rekalde (bajo) y Asier Bendoiro (guitarras) cargan a dúo con las tareas vocales e impulsan a una banda que, es nuestra sensación, ha crecido una barbaridad desde anteriores visitas. Jon Laguna se desvivió tras los parches y gracias a cortes como “Kingslayers” o “Till We Die” probaron ser uno de los secretos mejor guardados de nuestro inagotable thrash metal.

Un nombre que no necesita presentaciones, al menos para los habituales de Heavy Metal Brigade, es el de Sound Of Silence. Veteranos del death melódico y una verdadera institución dentro de nuestro metal extremo. Con mucho la banda que más gente congregó cerca del escenario, ventajas de jugar en casa, el quinteto arrasó a poco que el sonido se adecuó a su propuesta. Inciso aquí para agradecer al bueno de Gus Bocanegra su infatigable labor durante toda la jornada. Manejar los entresijos de diez bandas, una detrás de otra, no debe ser tarea fácil ni agradecida y más cuando la salud no acompaña. Pero volviendo a Nefta y sus chicos, cuando atruenan temas (clásicos ya) como “Nunca Seré Feliz” o “Felices Bajo Tierra” cuesta no rendirse a ellos. Con Viti Redondo y Nague González ya plenamente instalados en la disciplina de la banda, pusieron la Metal Battle a sus pies. Circle pit incluido. Tremendos.

Así las cosas, Blaze The Trail no lo iban a tener nada fácil. Menos aún cuando el inalámbrico de Diego se niega a trabajar. Nos quedamos sin voz en lo que el frontman tardó en echar mano de otro de los micros del escenario y, desde ahí, procurar su habitual juego de registros. Metalcore quintaesencial que ya pudimos disfrutar en el pasado Karma Fest (crónica). Una banda que interpreta el hardcore a su manera sin que ello vaya nunca en detrimento de un buen nivel técnico. Diego, que se las vio con el cable del micro en más de una ocasión, se desvivió por animar al Llar y Charles, como ya hiciera en Laviana, no perdió la ocasión de perderse entre el público. Un must para todo fan del género que se precie.

When Evil Comes tomarían entonces el escenario del Llar prestos a profundizar en la onda core de sus predecesores. Cuarteto que irrumpe con dos guitarras y sin bajista, tuvieron algún que otro percance con las pistas pregrabadas al comienzo del set. Propusieron un hardcore que, como la cabra siempre acaba tirando al monte, disfruté en mayor medida a lo largo de las partes más aceleradas y vibrantes. Sea como fuere, es la propia diversidad que acogen sus composiciones la que opera en favor de la banda, acertando a manejar un amplio rango de influencias aún dentro de los márgenes del género. Interesantes.

Ms. Missery, viejos conocidos también de este medio, supusieron un cambio de rumbo, en lo genérico que, sin minusvalorar el trabajo de nadie, agradecí en buena medida. El suyo es un metal que bebe de las fuentes del alternativo. Y si bien puede abusar del uso de pistas pregrabadas, tuvo en el peculiar timbre de Ibon Saez a una de las voces más personales de la jornada. Es cierto que se les puede exigir un mayor despliegue técnico. O también que uno ya va peinando canas y tiene los gustos que tiene. En cualquier caso me engancharon con su particular propuesta, que no teme coqueteos con la electrónica, y que a la larga supondría una de las más eclécticas de la fría noche corverana.

Sin tampoco querer cargar las tintas en este aspecto, resulta cuanto menos llamativo que la de Anne, voz en Itinerum, fuera la única presencia femenina de toda la semifinal. Los vascos presentaron en el Llar su metal sinfónico dejando una sensación algo desangelada. Y ya fuera por las altas horas que eran o por el frío imperante, lo cierto es que, al menos en primeras filas, nunca llegaron a sonar del todo redondos. Confiamos en verles en mejores circunstancias.

Rise Of The Shadows serían los últimos en disputa. Y si ingrato es abrir, tanto o más ser los últimos en subirse al escenario cuando rondan ya las cuatro de la madrugada. Su más que curiosa mezcla de géneros fue sin embargo el mejor aliciente. De hecho el set arranca bordeando los límites del doom para, desde ahí, transitar hacia un death melódico que bebe tanto de las fuentes clásicas como de las más contemporáneas. Un esforzado Samuel Justicia al micro dibujó cuidadas líneas de voz sobre una más que interesante paleta de influencias. Si nada nos lo impide nos vemos en la XIX edición del Atalaya Rock.

Llegaba el turno para las deliberaciones del jurado. El gran poder, que como sabéis conllevaba una gran responsabilidad, recayó esta vez en las figuras de Jorge López Novales (Diario de un Metalhead), Lady Ani (Last Days Of Eden), Fernando Argüelles (Eden) y Oiane Díaz (Metal Hammer), quienes tuvieron a bien otorgar sendos triunfos a Electrickeel y Sound Of Silence. A nuestro juicio y sin querer hacer de menos a nadie, solo faltaba, decisiones ambas más que acertadas.

Tarde, tardísimo cuando recogimos nuestros enseres y abandonamos nuestro querido Llar de Corvera. Sarna con gusto. Pero nos gustaría eso sí agradecer a la organización por las facilidades dispuestas en favor de esta crónica, así como mandar un saludo a los habituales que nunca fallan y el mayor de los abrazos al bueno de Miguel Luarca. Ya saben: nos vemos en el siguiente.
Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz
Dos años después una semifinal de la Wacken Metal Battle Spain regresa a Asturias. En esta ocasión la cita que tendrá lugar el sábado 15 de marzo estrena ubicación, el Teatro El Llar de Corvera, sede habitual del los festivales Rockvera y Monorock.

Tras un minucioso proceso de selección con 135 bandas inscritas, la semifinal norte contará con los siguientes participantes:
SOUND OF SILENCE (Blackened Melodic Death Metal) / Asturias
HOUR-GLASS (Melodic Metalcore) / Galicia
WHEN EVILS COME (Metalcore) / Vitoria-Gasteiz
ELECTRIKEEL (Thrash Metal) / Pamplona
ITINERUM (Gothic Metal) / Bizkaia
BLAZE THE TRAIL (Hardcore Metal) / Valladolid
RISE OF THE SHADOWS (Melodic Death Metal) / Valladolid
MS. MISSERY (Metal Alternativo) / Bizkaia
ANKER (Heavy Metal) / Gipuzkoa
BIFROST (Thrash Melodic Prog) / Cantabria
Mucha suerte para los seleccionados y en especial a nuestros vecinos de Sound Of Silence. Nos vemos en el Llar.
Dos años después una semifinal de la Wacken Metal Battle Spain regresa a Asturias. Grato recuerdo la histórica contienda celebrada en Puerto de Vega que significaría finalmente el primer paso en el subcampeonato global logrado por Aneuma en tierras alemanas en agosto del 2023.

En esta ocasión la cita que tendrá lugar el sábado 15 de marzo estrenará ubicación, el Teatro El Llar de Corvera, sede habitual del los festivales Rockvera y Monorock. El plazo de inscripción finaliza el próximo sábado 21 de diciembre y hasta el momento cuenta con más de 60 bandas inscritas entre las que se encuentra el combo asturiano Soundcrush, al que deseamos la mejor de las suertes. Puedes consultar las bases a través del siguiente enlace:
https://wackenmetalbattlespain.com/inscripcion-wacken-metal-battle-spain-2025/
Resumen gráfico de la actuación de Brecha durante la primera jornada del 20º aniversario del festival avilesino La Mar de Ruido.












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Tres eran las jornadas que abarcaba el veinte aniversario del festival avilesino La Mar de Ruido, siendo la del viernes la más afín a un medio como este. Tocó pues echarse una vez más a la carretera para dar cumplida cuenta de las descargas de Mártires del Rock & Roll, Dr. Feelgood, Obús y Brecha.

El Parque del Muelle acogía un año más una cita gratuita beneficiada esta vez de una climatología de lo más amable. Así pues, no es poca la gente que se agolpa frente al curioso escenario cuando los ferrolanos Mártires del Rock & Roll toman las tablas decididos a rendir tributo a sus paisanos Los Suaves. Al grito de “Siempre Yosi, siempre Suaves, el cuarteto que comanda el guitarra y voz Tomás Domínguez tiró de nostalgia y supo conectar con una audiencia, cabe decir, de lo más receptiva.
El arranque con “El Afilador” no deja lugar a dudas. Puede que el bajo se llevara por delante a las guitarras y casi también que a la voz durante los primeros compases. Lo cierto es que una vez equilibrada la mezcla, quien más quien menos disfrutó de sus evoluciones. Empaquetar en apenas sesenta minutos a una banda con el enorme legado de Los Suaves parece tarea casi imposible. De ahí que el cuarteto ahorrara en discursos e interrupciones.

Así pues pudimos gozar de clásicos como “Viajando al Fin de la Noche”, con la banda dándose un paseo hasta la tarima colocada frente al escenario. Que lo decimos siempre, el juego que dan cuatro tablas bien puestas, si bien el viernes por poco nos cuestan un disgusto. Pero vayamos por orden. Me gustó “Dulce Castigo” También la forma en que “Si Pudiera” le cambia el signo al set. La Ibanez roja bullía en cada solo. Calzarse los zapatos de todo un Alberto Cereijo no es una tarea fácil para casi nadie pero a fe mía queda patente que Mártires tienen guitarrista de sobrada habilidad y carisma para enfrentar tan descomunal reto.
No faltó la más reciente, entre comillas pues han pasado veinte años ya, “Mi Casa”, que no dejó de sonar a pura reivindicación Suave. Fue justo tras las presentaciones de rigor que la Ibanez dijo basta. Solucionado el percance en cuestión de segundos, “No Puedo Dejar el Rock” materializó la nostalgia y levantó puños y cuernos en el Parque del Muelle. Encararon así una ronda final que recordaría la ineludible “Dolores Se Llamaba Lola” para un cierre con las que son, fácilmente, mis dos favoritas de los gallegos. A saber: “Malas Noticias” primero y “Pardao” después, con un Domínguez ya algo justo de voz, trabajó y sudó de lo lindo el ferrolano, para una ovación final de la que pocas veces habré visto dirigida hacia una banda tributo. Mucho el cariño que hay aún por Los Suaves en la vieja Asturias, por si alguien dudaba.

Viejos conocidos del festival, servidor ya pudo ver a Dr. Feelgood en el mismo emplazamiento allá por 2007, la de los británicos era una elección algo extraña para la jornada del viernes, encajados como quedaron entre tres bandas de rock / metal como lo son Mártires, Obús y Brecha. ¿Amilanó esto a los de Essex? Ni lo más mínimo. Pasan veinte de las diez cuando “I Can Tell” preña Avilés del mejor blues rock. Pareció muy en forma la formación desde los primeros acordes. Ayudó en gran medida el buen sonido del que disfrutaron, me atrevería a decir que el mejor de la jornada, también lo risueño que se mostró el ex The Animals Robert Kane, carismática voz de los ingleses desde 1999.
Se sucedían los temas sin solución de continuidad que dirían los clásicos, siendo “All Through The City” y en especial “She Does It Right”, con un solazo tremendo, mis favoritas de este primer tercio de set. El puro carisma y enganche con la gente de Kane contrasta con la seriedad, rayana en lo inconmovible, lo espartano incluso, de Kevin Morris en batería y Phil Mitchell al bajo. Kane por su parte tendría tiempo de exhibir habilidades con la armónica en “Ninety Nine And a Half (Won’t Do)”, apoyado por una de esas líneas de bajo pegajosas como mosquito en ola de calor.

Con “Dam Right I Do!” recordarían su más reciente obra de estudio, aquél “Dam Right” de 2022. Y si bien el género que practican pueda quedar justo en las lindes de un medio como este, lo cierto es que disfrutamos de lo lindo con sus evoluciones. Tanto o más que el bueno de Gordon Russell, que supo extraer lo más granado de su vieja pero inconfundible Telecaster. Al final es un set que nos devuelve el gusto por las cosas bien hechas. Queda patente cuando Kane anuncia que van a sacar la “slide guitar for two songs”, siendo la primera de ellas “Keep It Undercover”, con quizá el mejor Russell de toda la jornada, y “Back In The Night” la segunda, con los más clásicos de entre la audiencia gozando de lo lindo con la banda.

Robert Kane, sesenta y nueve años le contemplan, no dejó de moverse apenas un segundo. Derrochó carisma, también elegancia, conectó con la audiencia y, en definitiva, mostró un estado de forma envidiable para su edad. Pero sería sin embargo el imperturbable Phil Mitchell quien acaparara buena parte de las miradas en “Roxette” gracias a una de las líneas de bajo más simples y sin embargo bailongas de toda la jornada. Tras otro solazo de Gordon Russell en “If My Baby Quits Me” llegarían las obligadas presentaciones y una versión de Bobby Charles, no otra que el clásico entre los clásicos “See You Later Alligator”, que el público recibió de muy buena gana.

El propio Kane se abrazaría a una de las columnas del escenario para, de nuevo armónica mediante, honrar a Mickey Jupp recuperando su “Down At The Doctors”, tema que nos sirve para recordar al recientemente fallecido Jack Russell que lo interpretaba con sus Great White, y para encarar un bis donde se suceden la instrumental “Last Call” y el cierre “Route 66”, dejando al público de La Mar de Ruido inequívocamente satisfecho. Gran estado de forma y más clase que una universidad. Disfrutemos de ellos mientras podamos.
Son exactamente las doce cuando Obús hacen suyo el escenario de La Mar de Ruido dispuestos a aunar heavy metal y nostalgia en otra noche mágica para ellos. La banda, en formación estable desde la entrada de Luisma Hernández al bajo en dos mil dieciocho, sigue atravesando un momento dulce para regocijo de sus muchos seguidores.

Por contra, el suyo es un set que ofrece pocas sorpresas. Para servidor, algo neófito en lo que a la disciplina obusera refiere, una de esas sorpresas puede ser el “Man With a Harmonica” de Ennio Morricone con el que introducen el set. Tras él, “Necesito Más” pone la primera pica del show. La gente, muy metida ya desde los primeros acordes, no dudó en entregarse a los madrileños. Fortu respondió bajando a la tarima y dándose su particular baño de masas. No era poca la gente que se congregaba frente a él y el vallecano supo responder en consecuencia.
Pero ya digo que el set ofreció pocas novedades. En cualquier caso la gente a mi alrededor no dudó en corear clásicos como “La Raya” o en especial “El Que Más” durante esta primera fase del set. A bordo igualmente de un buen sonido, al menos en la ubicación donde me encontraba, sobresalió el bueno de Carlos Mirat a los parches. El ex Lucky Dados ofrece una interpretación tan segura como potente y de igual manera vistosa. Al alimón con Hernández, una base rítmica de contrastada calidad para la banda de la capital.

“Corre Mamón” reafirma el viraje hacia terrenos más heavies, valga la redundancia, del corte previo. Y enseña un muy buen solo del incombustible Paco Laguna. No faltan los gestos de Fortu durante “Te Visitará La Muerte” simulando un crucifijo. Su estribillo sería a la larga uno de los más coreados de la jornada. Y es que ya digo que puede ser una banda que guste más o menos pero el cariño que el público avilesino brindó a los cuatro músicos está fuera de toda duda. Así las cosas Fortu pregunta si sabemos dónde estamos, “pues en un concierto de rock and roll”, diría, todo como anticipo de esa ya ineludible “Que Te Jodan”, probablemente uno de los temas que mejor acierta a resumir la particular idiosincrasia de la banda.
Como idiosincrático resulta ya cada vez que pisa esta tierra su recuerdo al gran Tino Casal, que fuera productor de su primer álbum, y del que guardan tan buen recuerdo. Comentó también los muchos kilómetros que hubo de hacer desde su refugio en Aguadulce (Almería) para estar presente el viernes ante todos nosotros. Qué mejor introducción para “Autopista”, después de todo son más de mil kilómetros los que separan ambas localidades. Como he dejado escrito ya muchas veces: en ocasiones parece que el rock todo lo puede.

“El marco es super-bonito”, dijo, en alusión al escenario en el que La mar de ruido desarrolla sus actividades, amén de contarnos una pequeña historia sobre “Complaciente o Cruel”, que pensaron inicialmente para Miguel Ríos para después acabar haciéndola suya. Fue un punto de inflexión en el set, con Paco, Fortu y Luisma sentados en las escaleras que dan acceso al escenario. “Juego Sucio” nos devolvería entonces a los Obús más heavies.
“Dinero, Dinero” puso voz en grito al Parque del Muelle. Obús sin grandes sorpresas ni tampoco mayores errores. Fortu divirtiéndose y divirtiendo a los suyos. Haciendo buen uso de la sufrida tarima y por poco teniendo un disgusto en “Prepárate”. “Vaya hostión” repetiría en varias ocasiones. Por fortuna, la cosa no pasaría a mayores. O sí pero supo hacer de tripas corazón. Presentó el vallecano a su bajista Luisma Hernández, quien acometería un pequeño solo que vendría a culminar en el riff de “Seven Nation Army” de The White Stripes. La “vieja confiable” que diría mi compañero y sin embargo amigo Felipe Suárez Mera.

No faltó el habitual solo de batería a cargo de Mirat. Tampoco el juego con la escalera, con Fortu acompañando tras los parches. Y finalmente le llegaría el turno a Paco Laguna. “Llevamos juntos cincuenta años”. Y los que les quedan, visto lo visto. Así las cosas “Vamos Muy Bien” culmina un show más de una banda que, a tenor de la ovación recibida, supo satisfacer a los suyos. Parece quedar Obús para rato.
Brecha nacieron en Asturias allá por comienzos de siglo para terminar entregando un par de álbumes: el homónimo en dos mil tres y aquél “En Libertad” de dos mil cinco. Y si bien puede que a nivel nacional la formación pasase algo inadvertida, lo cierto es que en Asturias ha ido adquiriendo un cierto estatus de culto hasta nuestros días, que culminó en la noche del viernes con la banda rebasando ya la veintena desde el mencionado debut. Curiosamente uno de sus primeros conciertos celebrado en el estadio Suarez Puerta de Avilés también contó con la participación de Obús, las vueltas que da la vida.

De ese estatus de culto que comento puede dar fe el inicio que proponen, no otro que “Libre Como Un Halcón”, cuyos versos “Corre por tu vida y no mires atrás. Recuerda que no hay otra oportunidad” sonaron más auto-reivindicativos que nunca. Gran solo de Bustamante aquí, al que se le vio entre concentrado y risueño durante no pocas fases del set. Y tal vez por aquello de que había sido la actuación inmediatamente anterior, lo cierto es que la traslación al directo de “Acabado” me sonó más Obús que nunca. No defraudó Juan Lozano al micro. Con ese timbre inconfundible, no cabe otra que amarlo u odiarlo, parecen no haber pasado veinte años, encandiló a los suyos. La coletilla “Brecha, veinte años y a veinte uñes” engrosa desde ya la mitología de la banda.
Aquella “Tu Hada” que inauguraba su segundo álbum fue dedicada por el bajista Fernando Cima a las figuras de Carlos García Rubio y Maribel Alberti, Carlos y Mari, dueños de El Cafetón y recientemente fallecidos en un luctuoso accidente en tierras leonesas. Desde aquí no podemos más que sumarnos al recuerdo y aprovechar para mandar un fortísimo abrazo a familiares y allegados del matrimonio.

Pero la vida sigue y el rock and roll con él. “Hay muchos traidores aquí”, asegura Juan Lozano con un tono a medio camino entre la pregunta y la afirmación. Turno, claro, para “Traidor”. El inicio más calmo de “Iros Al Infierno” supondría un pequeño punto de inflexión dentro del set. Extrajo además una estupenda línea de bajo por parte de Cima. Con Lozano haciendo de las suyas con el público, el corte resultaría finalmente uno de los puntos álgidos dentro de su descarga. Y mientras que “A Mil Por Hora” deja a los Brecha más vacilones, es “Morir En El Intento” la que dibuja los momentos más cercanos al power de toda la jornada.
Se produciría entonces una sorpresa por partida doble gracias al “Mr. Crowley” de un tal Ozzy Osbourne, transmutada para la ocasión al idioma de Cervantes. “Rayo Azul” nos devolvería a unos Brecha en su salsa para desembocar en una “Highway Star” con un gran Bustamante pero en la que eché en falta los teclados. Mario Herrero (Drunken Buddha) nos tiene pero que muy mal acostumbrados. Feliz 20+1 aniversario.

Gran jornada inaugural de la más reciente edición de La Mar de Ruido. Tres bandas afines al heavy metal y la curiosa excepción de los británicos Dr. Feelgood supieron colmar las ansias de un público fiel y entregado. Con el buen sonido del que gozaron las cuatro bandas y lo amable de la climatología, costaría poner mayores pegas más allá de lo tardío del evento. Entre dar comienzo a las cuatro de la tarde de un viernes o a las nueve, como fue el caso, queremos pensar que ha de existir algún término medio. En cualquier caso una gran jornada de rock and roll en más que grata compañía. Ya saben: nos vemos en el siguiente.
Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz
Cerramos el repaso gráfico a la primera jornada del festival La Mar De Ruido con Wolffather, Ana Curra y Winchester.












Si estás interesado en alguna de las fotos en alta resolución ponte en contacto con nosotros a través de hmetalbrigade@gmail.com
La nueva entrega del festival avilesino La Mar De Ruido desvela sus horarios oficiales. Con acceso libre, el inicio de los conciertos será a partir de las 21 horas en su ubicación habitual, el parque del muelle de la localidad costera asturiana. Estos es el reparto de tiempo para Larry Campbell y Teresa Williams, Carlos Varela, Wolffather, Juaco Vil y Los Percances, Ñu, Ana Curra, Madera Rock y Winchester.

Viernes 11 de Agosto
21:00 Wolffather
22:00 Ana Curra
23:30 Ñu
1:00 Winchester
Sábado 12 de Agosto
21:00 Juaco Vil y Los Percances
22:00 Carlos Varela
23:30 Larry Campbell & Teresa Williams
1:30 Madera Rock