Reseña: Salduie «Dvatir» (Theocide Records 2025)

Dvatir” de los zaragozanos Salduie recopila en formato Ep varios singles que la banda ha venido editando desde su último largo “Ambaxtos”, editado allá por 2021 y que ya pasara por esta página. Ellos son David Serrano (gaitas, flauta, dulzaina…), Daniel Galbán (bajo), Diego Bernia y Nehemías Sebastián (voces), Sergio Serrano (batería) y Victor Felipe (guitarras, bouzouki irlandés, mandolina). Los temas fueron producidos, grabados, mezclados y masterizados en los Theocide Studios de su ciudad natal con Teocida a los mandos. En la calle vía Theocide Records desde el 3 de abril.

Desde un prólogo muy apegado a la tierra, al bosque, a la naturaleza, en “Una Plegaria A Trebaruna” construyen una intro que transita hacia lo cinemático entre cierto regusto épico y coros elegantes. “Dvatir” donde los chicos cuentan con la colaboración de Xana Lavey (Celtian), acrecienta ese nervio épico de la intro, se arma de guitarras potentes y construye estrofas marca de la casa: alternas en voces, pródigas en arreglos y de lo más efectivas. Aquí y allá hay alguna rima que quizá me chirríe más de la cuenta. Pero disquisiciones personales al margen, esto es Salduie mostrando (a ratos) su vertiente más heavy, alternada con el registro más leve de Nehemías Sebastián. Diversa, agradable, junto con la intro una más que interesante puerta de entrada al Ep en particular y al peculiar universo de la banda en general.

El Canto De Las Madres”, con la Against Myself Elizabeth Amoedo ayudando en voces, reincide en la gravedad de esas guitarras, construyendo de nuevo unas estrofas llenas de contrapuntos en lo lírico. Voces rasgadas, agudos y dejes más folkies colisionan aquí. Y lo hacen sin que la producción se resienta lo más mínimo. Teocida, varios trabajos ya registrando a los maños, sabe muy bien de las fortalezas de los chicos. Por ahí me agrada el modo en que power metal, folk e influencias más oscuras se conjugan en completo equilibrio. Ahí cobra especial importancia la labor de Sergio Serrano, tejiendo una línea de batería a la vez firme y diversa, perfecto cimiento del corte al que da sustento. Los juegos entre voces e instrumentos de viento, los arreglos orquestales, incluso esa mayor crudeza previa al puente… todo parece estar donde debe. Una de esas composiciones que bien merece más de una escucha (y de dos y tres) para vislumbrar cada pequeño detalle como se merece. De lo mejor de este pequeño Ep.

Lugnasad” donde encontramos a Estefanía Aledo (Mind Driller), plantea unas primeras estrofas donde las distintas voces limpias se van contraponiendo a la pesadez, la gravedad incluso, que emana de la guitarra de Víctor Felipe. Éstas se enfangarán más adelante mientras acogen un juego de voces aún más amplio si cabe. De nuevo un folk metal que atrae por la libertad que la banda se ha dado a la hora de componer los temas. Hay detalles más contemporáneos, ese breakdown tan marcado, que quizá repelan a los más puristas. Salduie se ponen pocos límites y, por ahí, emergen con una propuesta que acaba por resultar cada vez más personal. El puente previo al epílogo, consagrado a su vertiente más folkie, es estupendo.

El Agua Del Tejo” parte de un prólogo elegante, de una cierta melancolía incluso, para que luego Diego Bernia deje alguna de las voces más graves de todo el Ep. Aquí irrumpe un estribillo, a coro, de esos que amarran a la primera. Los Salduie más rotundos acompañando a los más épicos en un corte profuso tanto en doble bombo, como en voces y arreglos. Verdaderas señas de identidad de los zaragozanos, para una canción de esas que invitan al movimiento cervical, sin que falten pequeños puentes (de nuevo) con un cierto toque cinemático, otro afilado breakdown y un epílogo que vuelve sobre estribillos. Quizá la más memorable, literalmente hablando, de entre las seis.

La Profecía De Clunia”, con la mexicana Anna Fiori poniendo de su parte con un registro ciertamente torrencial, reincide en esos Salduie compactos y aguerridos, mostrando su cara más metálica y contundente. Pero aún así, ellos no olvidan otro de esos trazos atractivos por diversos. Sin alcanzar el caos de propuestas más oscuras, pero sin tampoco caer en escrituras predecibles y/o evidentes. A ello suman arreglos sinfónicos que vienen a aportar una mayor grandilocuencia, amén de gaitas, un amplisimo rango vocal y el que puede ser el breakdown más marcado de todo el trabajo. Estupendo cierre.

Dvatir” viene a dar razones a quienes argumentan que Salduie son, a día de hoy, una de las formaciones más sólidas dentro de nuestro folk metal. Tanto el equilibrio como la contundencia de la mezcla deja entrever la buena conexión que hay entre banda y productor. Y los temas respiran no solo gracias a ese equilibrio sino también a unos trazos atrevidos, muy poco lineales, que ponen en ristre su mejor cara como compositores. Sin olvidar estribillos con gancho, con especial atención a los de “El Agua Del Tejo”, conforman un pequeño trabajo en cuanto a duración pero que, sin embargo, tiene muchas cosas que decir. El próximo 27 de septiembre estarán descargando en la Sala Acapulco de Gijón. Avisados quedáis.

Texto: David Naves

Dünedain: Presentación De Nuevas Canciones En El Rockvera

La formación avulense Dünedain que actualmente se encuentra promocionando su próximo disco de estudio a la venta en otoño, se presentará el sábado 30 de agosto en el festival corverano Rockvera con un par de temas de nuevo cuño publicados.

Tras el estreno de «Fénix» en el mes de junio llega el turno a «La Misma Canción» como segundo anticipo de un álbum que llevará por título «Érase» tras 6 años de silencio discográfico. Un trabajo grabado en Sonido XXI y Rock Lab, con producción de Dan Díez (Tierra Santa) y master obra de Leon Zervos (Aerosmith, Iron Maiden, Muse).

Reseña: Moonloop «Fate In Motion» (Autoproducción 2024)

Es el primer disco en siete años para las huestes progresivas barcelonesas Moonloop y no viene exenta de cambios, siendo este “Fate In Motion” el primero en contar con Nacho Ruiz en guitarras y Marc Contel al bajo. Aquí siguen no obstante el batería Raúl Payán y el voz, guitarra y teclados Eric Baule. Con las colaboraciones de Christian López (Humash) y Pablo Selnik, Eloi Boucherie sería el encargado tanto de mezcla como de masterización en Farm Of Sounds. Con foto de Cody York para la portada y layout de Jose María Baulenas, el álbum vio la luz en agosto del pasado 2024.

Onírica la forma en que nos recibe el tercero de los catalanes. “Cosmic Matter” propicia un arranque tendido y elegante, pausado, donde en un cuidado crescendo se van sumando elementos hasta desembocar en unas primeras estrofas limpias y distinguidas. Hay ecos del progresivo más elemental en esa inicial línea de voz. También una producción que sabe equilibrar los distintos elementos, otorgando el protagonismo adecuado a cada instrumento. En el momento en que todo se enturbia y acuden los Moonloop más crudos, la banda nunca pierde el foco, mostrándose tan tensa como técnica. Hay ramalazos de los mejores Cynic en esa confrontación entre riffs gruesos y voces limpias, así como un elegantísimo solo anticipando el epílogo. Un gran comienzo y, con razón, una de las cartas de presentación de este “Fate In Motion”:

Mask” no descabalga de esos Moonloop más intensos, mostrándose en estas primeras estrofas cierto parecido a los discos más recientes de Ihsahn. Mucho adorno guitarrero en estas estrofas, que culminan en otro estupendo solo de guitarra. La base rítmica brilla después en apoyo de la faceta más espacial de la banda. Si bien esta se trata de una composición un tanto encorsetada, los de la Ciudad Condal nunca descuidan su buen hacer como músicos. Hay mucho a lo que agarrarse en este segundo corte si lo tuyo son los riffs retorcidos y las buenas melodías. Por ahí me gustan los buenos dibujos que deja el bajo de Contel sobre el incansable doble bombo de Payán, amén de ese final a lo Gojira que proponen.

New Dark Reality” arranca casi donde lo dejara su predecesora, mostrando a unos Moonloop retorcidos y pesados. Tras alguna de las estrofas mejor construidas de todo el trabajo, la banda traza un metal progresivo que, de nuevo, se muestra como un prodigio de equilibrio con el agrio registro de Baule. El corte opta luego por un metal más vibrante y descosido. Ahí echo en falta una base rítmica con algo más de presencia. Un bajo que, en las partes más rotundas, tenga tanto peso como en aquellas en que las revoluciones bajan y brillan Ruiz y Baule a las guitarras. Sea como fueren eficaces las melodías que han tramado para este tronco central, también el solo que precede al epílogo. Otro de los cortes que viene a hablar para bien de las ambiciones del cuarteto.

Hay algo en “Awaken” que suele hacerme pensar en Mastodon. Y no es que la banda haya adoptado aquí postulados más cercanos al de sus compañeros estadounidenses, pero ciertamente hay detalles en cuanto a guitarras que a menudo me recuerdan a la dupla Brent Hinds & Bill Kelliher. Moonloop de nuevo se contorsionan a placer, llevando la composición de un lado a otro, fluctuando entre la potencia y esa encarnación más espacial en la que parecen tan cómodos. Hay una estupenda labor de Payán en baterías. Tanto en las partes más tendidas como en aquellas donde las revoluciones se van hasta la zona roja. En las más tranquilas, la mezcla aúpa el bajo de Contel y éste entrega alguno de sus mejores dibujos de todo el largo. Me agrada ese solo doblado del puente central. El poso un tanto alucinado que entrega. La parte final, para gozo de los más puristas, son Moonloop dejando aflorar su vertiente más técnica. Hay guiños ahí que me recuerdan a los tristemente desparecidos progresivos vascos Continuo Renacer. También a gente como Noneuclid o Alakaloid. Ni que decir tiene que otra de mis favoritas.

Arrival”, cuya letra (“From outer space, they have arrived. Now hear their call, they have arrived”) siempre me lleva a pensar en la fantástica película del mismo nombre dirigida por Denis Villeneuve en 2016, parte de hecho desde uno de los prólogos más espaciales de todo “Fate In Motion” para después trazar una de sus ofertas más y mejor equilibradas. Unas primeras estrofas entregan a los Moonloop más tranquilos, que contrastarán con los más brutos y ennegrecidos que emergen después y colisionan finalmente con esa (inevitable) vertiente más técnica. A caballo entre sus muchas variantes, Contel deja una línea de bajo realmente diabólica. El de los Cynic más recientes parece un nombre de mucho peso conforme la composición se arrima a su final, con un Christian López brillando en los solos. Otra gran adición al álbum.

Garghoul”, entrega más rácana en lo que a duración se refiere, ofrece ahora a unos Moonloop más oscuros. Agrios incluso. Un rápido descenso a los infiernos que no olvida su cara más técnica, si bien esta no alcanza aquí los niveles de excelencia que le otorgan otros cortes de este tracklist. Con eso y con todo hay un buen solo en su tronco central, una batería que vuela por momentos y un Contel tan efervescente como de costumbre. Igual no la más memorable de las siete pero igualmente válida y funcional.

Portal”, que supera la barrera de los trece minutos, viene precedida del prólogo más asentado en el prog metal clásico de todos cuantos han propuesto aquí. Luego en sus guitarras hay cierto aroma al Petrucci más reciente, que se desvanece toda vez acuden las abruptas estrofas. Ahí brilla Baule en su registro más oscuro. Me agrada la forma en que la banda mantiene siempre presente esa esa negrura tan pronunciada. También la forma en que han casado la flauta alucinada de Pablo Selnik con el curioso solo de Nacho Ruiz. Para cuando regresa el propio Selnik, lo hará en una línea mucho más clásica, que recuerda (vagamente) a King Crimson, y da paso a un puente reposado y atmosférico. Me agrada el cambio de ritmo que procura la salida de esa calma. También las distintas voces que ha tramado Baule aquí. Para cuando las revoluciones vuelven a bajar y regresa por última vez la flauta de Selnik, no puedo evitar acordarme de los primeros discos de Steven Wilson en solitario. Muy especialmente el fantástico “Grace For Drowning”. Un cierre a la altura de un gran tercer disco.

Lo pienso así. Son siete los años que han transcurrido desde el fenomenal “Devocean” y la sensación que queda es la de que la banda ha pensado y repensado estos siete cortes. Buenas canciones, buena producción y unas ejecuciones a la altura. Atrás quedan aquellas (injustas) comparaciones con los Opeth de Mikael Åkerfeldt. Si tuviera que resumir “Fate In Motion” con una sola palabra, esa sería “equilibrio”. Porque se suceden las escuchas y siento que nada falta ni nada sobra. Que todo está donde debe. Un tercer trabajo que habría de confirmarles de una vez como la banda puntera que realmente son.

Texto: David Naves

Reseña: Crudo «mEtAnOIA» (El Subko Producciones / Ataque! 2025)

Nuevo largo para los rockeros asturianos Crudo. La formación que grabó este “mEtAnOIA” fue la compuesta por Víctor Vivar (guitarra y voz), Luis Melero (bajo y voz), Adrián Simón “Petu” (batería) y un Javier Colero (guitarra) que dejaría la banda poco tiempo después. Esta nueva colección de canciones fue grabada, mezclada y producida por Rubén Álvarez al alimón con el cuarteto en avilesina La Fábrica de Músicos. Finalmente, Dani Sevillano sería el encargado de masterizar los nueve cortes en el OVNI Estudio y el conjunto sería puesto en circulación por el combo El Subko Producciones / Ataque! el pasado 20 de junio.

Pablo Senator (Desakato) se sumó a “El nAUfrAgIO” pero pese al elemento externo, el corte inicial de este “mEtAnOIA” presenta a unos Crudo de lo más reconocibles. La melodía que acompaña al prólogo pronto nos introduce en el tono del álbum. La mezcla, en un cuidado ejercicio de equilibrio otorga el debido peso a cada línea. Y las primeras estrofas pueden ser alguna de las más redondas que hayan compuesto. Senator suma su garganta a las de Melero y Vivar, dejando al final la sensación de que el álbum no podría empezar con mejor pie.

Un pequeño corte del tristemente desaparecido Boni, histórico fundador, guitarra y voz de Barricada introduciendo “Pasión Por El Ruido” en vivo, ocupa el prólogo de “trAs tUs pAsOs”. Crudo conjugan aquí su habitual rock and roll de corte urbano con un aire más arrastrado y melancólico. Una cierta levedad sobre la cual rinden fervoroso tributo a sus héroes. Trabajada a nivel melódico, llena de coros bien equilibrados, guiños en la letra y, de nuevo, dueña de una producción por poco irreprochable. Estupenda y muy sentida.

frÁgil” recupera a los Crudo más rotundos. Lo cierto es que el cuarteto parece muy cómodo aquí, atravesando riffs más graves y construyendo, de paso, uno de los cortes más llamativos y acerados de todo “mEtAnOIA”. Y puede que no lleguen a la rotundidad de aquella “A La Cara” del anterior “Negociando El Equilibrio” (2021). A cambio esta deja una línea vocal con un mayor gancho, buenos detalles de Petu tras baterías y un estupendo solo de guitarra. Ni tan mal.

En comandita con la buena gente de Mala Reputación y sin abandonar su rock de siempre, “EscEnArIO dE gUErra” parece tender de manera muy marcada hacia tonos más alternativos. Estrofas desnudas de guitarras, con la base rítmica tomando el mando en la mezcla, para otro corte que recupera a esos Crudo más tendidos y melódicos. Luego de estribillos hay estrofas donde las guitarras vendrán a aportar un mayor peso melódico a la composición. Lo que me agrada es cómo engranan unas voces y otras. Se percibe una química aquí que uno casi puede palpar a través (en mi caso) de los auriculares. Rematan con un buen solo durante el puente y un epílogo clásico y bien armado. Estupenda.

¿Quién no ha tenido unas “zApAtIllAs dE cUAdrOs” en su casa? Estos Crudo suenan más reconocibles. Vivar enfrenta estas primeras estrofas con su particular carisma mientras la letra enfrenta a influencers de nuevo cuño y diversos seres circundantes. Una de esas canciones que dejan preguntas. También coros facilones a los que, intuyo, será sencillo sumarse en directo. Corte más extenso del álbum, algo que se percibe toda vez el corte alcanza su parte central. Aquí me agrada la construcción del puente, también el solo que lo ocupa, y el modo en que transita hacia el epílogo. Canción de añoranza pero también de una cierta auto-reivindicación. De lo más redondo del álbum.

nO crEO En dIOs”, con la colaboración de Juankar de los igualmente combativos Boikot, ofrece de entrada uno de los riffs más sucios que les recuerdo. Ciertamente son estos unos Crudo haciendo honor a su nombre. Melero declama con su inequívoca voz las primeras estrofas. Juankar se suma luego y todo confluye en otro estribillo marca de la casa. Quizá el corte no llega a desarrollar del todo esa incipiente mala baba del comienzo. Camino del cierre me agrada el buen solo de guitarra, también lo frontales que suenan esos coros del epílogo. La producción y el sonido del álbum, insisto, son excelentes.

Sorprende la levedad de “El tIEmpO pErdIdO”. Un prólogo tranquilo, reposado y melancólico, un apartado lírico original de David García Tolibia, y que se adhiere a esa larga tradición de nuestro mejor rock urbano. Muy melódica, a ratos me recuerda a ciertos momentos de Extremoduro. Por ahí y aunque menos, también a La Fuga. Unos Crudo más tendidos y apaciguados, sin temor a derivar hacia terrenos algo ajenos, configurando un corte con una sensibilidad muy marcada y que quizá merecía algo más que esos casi cuatro minutos que marca en el reloj.

No sé si es que la cabra tira al monte, pero los riffs del prólogo en “mOvIdAs” tienen algo que me recuerda a unos Megadeth del “Countdown To Extinction”. Y el caso es que nada más lejos. Estos son los Crudos más canónicos. Con Vivar llevando la voz cantante mientras traza la que puede ser la línea de voz más ganchera de todo “mEtAnOIA”. Petu está especialmente implicado aquí, dejando licks hábiles, especialmente en estrofas. En su segunda mitad, pues este es otro de los cortes más extensos de entre los nueve, me agrada el modo tan clásico en que conjugan voces y solos. Firmemente agarrados al libro de estilo y operando como tal. Con toda la pinta de que será de las que funcionen como un tiro en directo.

Melero llevará la voz cantante en la final “cObArdE”. Una buena muestra de los Crudo más directos en lo lírico y más flamígeros en lo musical. Ahí, casi a modo de desahogo, surgen pequeños escorzos melódicos a través de los cuales el corte respira y coge algo de resuello, transitando así sobre una escritura curiosa por su ambivalencia. Un cierre con más chicha de la que intuí en primeras escuchas.

Puede que el rock haya muerto pero de entre los rescoldos regresa una banda asturiana dispuesta a plantar batalla y darle en el hocico a los descreídos. Son los Crudo de siempre pero el disco, y esta es una sensación que se va acrecentando tras cada nueva pasada, resulta de lo más diverso y heterogéneo. Ayuda, claro, la buena nómina de amigos que colaboran. También un rango musical que va desde su rock de siempre a escarceos con tonos más urbanos o transgresivos e incluso llega a lindar con el metal en un par de momentos puntuales. Todo sin dejar de lado su personalidad de toda la vida, ni tampoco esas letras tan combativas, que no panfletarias, tan habituales. Unos Crudo en plena forma.

Texto: David Naves

Crónica: State Of Crime & Science (FNAC Asturias 19/6/2025)

Presentaban disco State Of Crime & Science, o S.O.C.S. para quienes prefieran la forma abreviada, y no íbamos a ser nosotros quienes dejáramos pasar tan indicada cita. ¿Lugar? Las instalaciones de FNAC del centro comercial poleso Parque Principado. Allí pues que nos dirigimos, pues qué mejor plan para un jueves tarde que un poco de buena música.

Somos gente de costumbres y la de llegar con tiempo a los sitios siempre nos ahorra quebraderos de cabeza. Para cuando alcanzamos la cafetería de FNAC, nos llama la atención la batería electrónica que domina el escenario. Al fin y al cabo, el espacio es reducido (aunque en peores plazas nos hemos visto) y tampoco era cuestión de atronar a medio centro comercial.

A modo de romper el hielo, Osana K. manda una serie de agradecimientos: el primero, a Diego Teksuo, encargado de producir las canciones que integran el álbum, conjunción de los Ep’s “Through The Mirror” (2023) y “State Of Crime & Science” (2025). Del mismo modo, tampoco se quiso olvidar de los fotógrafos responsables de las fotos del libreto ni de Tunguska Media Factory, discográfica de la banda.

En cuanto al pequeño show que nos regalaron, todo comienza con la siempre sólida “The Hole”. Buen solo de Marc Segond con el pie en el wah aquí. La propia Osana está fantástica en “Vortex”. Y mientras que la banda le insufla un aire más melancólico a “Cursed Gift”, “Last Days” nos devuelve a esos State Of Crime & Science siempre ambivalentes. “Through The Mirror”, que daba nombre a su Ep de 2023, me sigue pareciendo una de sus composiciones más redondas.

El sonido, pese al entorno, fue más que óptimo. Algún que otro curioso se asomó a ver cuál era el origen de tanto decibelio. Todo concluyó con la propia S.O.C.S., que viene a dar nombre al disco y que, ojalá, les brinde buenos réditos en el futuro. De carisma y clase van sobrados.

Disco debidamente presentado y con el equipo de Heavy Metal Brigade presente. También nuestro compañero Jorge López Novales, a quien mandamos un saludo. Otros van con destino a la propia banda, a Dann Margo y Jesús Rebor (Automatic Kafka). Ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Crudo: Rampa de salida para «mEtAnOIA»

El nuevo disco de los combativos Crudo llevará por título «mEtAnOIA» y verá la luz el próximo 20 de junio vía Ataque360!. El lanzamiento llega precedido por el estreno de un nuevo sencillo promocional «nO crEO En dIOs» que contará con la colaboración de Juankar, cantante de Boikot.

Con «nO crEO En dIOs» serán 9 los adelantos publicados de un álbum grabado, mezclado y producido por Rubén Álvarez en tándem con la propia banda en La Fábrica de Músicos de Avilés y masterizado por Dani Sevillano en los OVNI Estudio.

El renovado cuarteto tras la incorporación de Abraham Díaz a la guitarra ya se encuentra inmerso en la promoción en vivo del nuevo disco tras la reciente actuación en la fiesta de presentación del festival salmantino AbejaRock y el paso por la Black Bourbon leonesa. Su próxima parada será en El Molar (Madrid) como parte de la XII edición del Festival El Último Bus que tendrá lugar el 12 de julio.

Dunedain: Nuevo Disco En Otoño

Seis años después de su última obra de estudio «Memento Mori«, los avulenses Dünedain regresan con nuevo material. Un próximo álbum que verá la luz en otoño y llevará por título «Érase«. El 20 de junio se estrenará el primer adelanto «Fénix«, un single 100% Dünedain cuya portada es obra de Marcos Rodríguez (Mägo de Oz).

El disco ha sido grabado en Sonido XXI (Koma, Marea) con mezcla y arreglos de Dan Díez (Tierra Santa) en Rock Lab y masterizado por Leon Zervos (Aerosmith, Iron Maiden, Muse…). Recordamos que el sábado 30 de agosto estarán en el Llar de Corvera como parte de la nueva edición del Rockvera Fest.

Unexpectance: «Momiji» Primer Adelanto De Su Próximo Disco

La formación melodeath ovetense Unexpectance nos presenta el primer sencillo de presentación de su próxima obra de estudio. «Momiji» nos llega en forma de videoclip, obra de Noelia Amieva. «Momiji» es un concepto japonés inexistente en nuestro idioma que se refiere a la contemplación en calma del cambio de color de las hojas de los árboles en otoño.

El nuevo trabajo discográfico de la banda es el cierre de una trilogía basada en la obra de Dante Alighieri, que arrancaba en el año 2016 con «La Metástasis De La Desesperanza«, y tenía continuación en «Vortex» allá por el 2022. Grabado por Daniel Sevillano y la propia banda, cuenta con mezcla por Daniel Sevillano y masterizado a cargo del guitarra de la formación Nacho Peña.

La que será su obra más ambiciosa tanto a nivel compositivo como lírico, ofrece estructuras más complejas, múltiples arreglos y un variado repertorio de registros vocales. En constante evolución el combo navega por el deathcore más ecléctico y el metalcore más progresivo, reescribiendo el concepto de metal moderno con letras en español. Con «Paraíso«, el tercer canto del poema medieval «La Divina Comedia» como fuente de inspiración, dan una vuelta de tuerca a un escenario donde la humanidad ha llegado al fin de sus días por su incapacidad para cambiar. Un viaje a través del espacio hacia un nuevo mundo durante el que toma consciencia de sus errores y llega a la conclusión de que sólo el conocimiento la liberará de sí misma.

Reseña: Ghost «Skeletá» (Loma Vista Recordings 2025)

Skeletá” es el sexto trabajo del combo sueco Ghost, continuación del fantástico “Impera” de 2022. Tobias Forge se parapeta esta vez tras la figura de Papa V Perpetua para un verdadero festín de hard rock de regusto ochentero. Amén de una tonelada de voces coristas, le acompañan gente como Fredrik Åkesson (Krux, Opeth) en guitarras, Salem Al Fakir (que ya colaborara en el “Prequelle”) en teclados o Max Grahn (Dissectum, The Shattering) en baterías y coescritura de varios temas. Con el propio Forge como productor y con la ayuda de Andy Wallace (Dream Theater, White Zombie, Gojira, Soulfly…) y Dan Malsch (Doro, Suicide Puppets, Wicked Maraya…) en las mezclas junto al artwork de Zbigniew Bielak (Carcass, Vader, Gorguts, Paradise Lost…), el disco vio la luz vía Loma Vista Recordings el pasado 25 de abril.

A muchos se les llevarán los demonios tan solo con oír la tendida y poco menos que angelical introducción al álbum que propone “Peacefield”. Un coro in crescendo que desembocará en un tímido riff, taimado por una producción un tanto indolente, y en donde Forge, perdón, Papa V Perpetua introduce una de las líneas de voz más ochenteras que han entrado por mis oídos desde el último álbum de The Night Flight Orchestra. Muy lejos de aquél arranque fulgurante de “Impera” pero un corte, y esta es una máxima que se repite a lo largo de todo “Skeletá”, con un gancho de mil demonios. Rock de estadio, si lo queréis llamar así, auténtica seña de identidad de la banda a estas alturas de su (aún corta) trayectoria y un estupendo solo de Åkesson.

Lachryma”, y ese videoclip a lo “Vampira” de la Devin Townsend Band, llevan dando vueltas por mi cabeza durante semanas. El modo en que los sintes me recuerdan a los siempre amables The Midnight. La mayor enjundia que portan las guitarras ahora y el mismo hecho de que el riff podría habitar en sus dos primeros discos sin desentonar. Unos Ghost más conscientes ahora de su faceta más autoparódica. Puede que las nuevas generaciones hayan encontrado a sus Kiss particulares, pero Forge no se olvida de otra serie de estribillos pegajosos, eficaces, redondos. Tampoco de colar uno de los solos más redondos de todo “Skeletá”. Ni siquiera de ese cambio de registro del epílogo. Tan ochentas. Tan virguero. Temazo.

Hablaba antes de esa cierta autoconsciencia tan inherente a una banda como esta y puede ser “Satanized” la que más incide en ese sentido. Unos Ghost que de nuevo juegan a hibridar los tonos más oscurantistas de “Opus Eponymous” con su actual deriva hacia el hard rock de masas. Otro estribillo para el recuerdo, pero también algún deje más oscuro en los engarces entre estrofas. Y una producción de auténtico lujo. Todo está donde debe y brilla en consecuencia. La línea de bajo, no podría ser más sencilla, ni tener más clase ni incitar más a menear la cabecina. En esto no fallan los de Forge y menos desde que, nueve millones de oyentes mensuales en Spotify mediante, lo económico ha dejado de ser un inconveniente para ellos. Juguetona como pocas dentro del álbum.

Algo tienen las teclas iniciales de “Guiding Lights” que siempre me llevan a pensar en, fíjate, U2. Que para mí fortuna nada más lejos toda vez Papa V Perpetua arranca a cantar aquí. Nunca tan agudo como en sus representaciones en vivo, pero con un carisma lo inunda todo. Balada, medio tiempo si así lo preferís, de un melancólico y también un elegante como pocas veces esta banda ha sido capaz de trazar. Por eso me da una cierta rabia lo escueto de su duración, ni tres minutos y medio, que termina por desembocar en una culminación algo abrupta. Repentina incluso, impropia de una banda tan acostumbrada a cuidar tanto los detalles como esta.

Bonito el juego entre teclas que propone de entrada “De Profundis Borealis”. Ese prólogo se rompe con alguna de las guitarras más crujientes de “Skeletá”. Y Ghost combinan así una cierta oscuridad, tan propia de su país de origen, con otra línea de voz de esas que sólo unos herederos directos de ABBA pueden alumbrar. El resultado es otro corte grandilocuente, por momentos excesivo, sustentado por una firme línea de batería, y que tirando de tópico crece una barbaridad con cada escucha. La multitudinaria banda en su encarnación más heavy, quitando razones a algunos, y sacando adelante un nervio que parecía ya perdido. Todo el tramo final, ese que alberga el cuidado solo de guitarra, me funciona. Es cierto, el riff que lo soporta es de una sencillez casi alarmante, pero engancha de lo lindo. Me enfada que no entre en las elegidas de cara al directo en la actual gira de presentación del disco, francamente.

Hablando de riffs sencillos, el de “Cenotaph” no podría ser más elemental. Aquí de repente cobra especial protagonismo el bajo del propio Forge, altísimo en la mezcla, para otro de esos cortes con un marcado aroma al mejor hard de los 80. Tamizado por otra línea de voz marca de la casa, podría contarlo entre los cortes medianos de “Skeletá”. Fredrik Åkesson, eso sí, está fantástico en el solo de guitarra. Casi más cercano a los Opeth de Mikael Åkerfeldt en los que también se desempeña. Me atrevería a decir que incluso al Petrucci más meloso en la recta final del mismo. Pero en suma una de las entregas que me ha pasado más desapercibida de las diez.

Missilia Amori”, y tal vez esté solísimo en esto, pero tiene algo que me recuerda a Rush. Lo alto que está cantando Forge ahora. Ese bajo de nuevo tan presente en la mezcla. Medio tiempo contagioso, que sin caer en los ambientes más oscuros de “Satanized” ni rimar tampoco con sus primeros discos, es lo suficientemente hábil como para conjugar ambas corrientes en un curioso ejercicio de puro equilibrismo. Al final un corte que me retrotrae al hard de finales de los 80 con ese epílogo de nuevo grandilocuente (si bien algo engolado) tan habitual en el género.

Desde los ágiles dibujos de guitarra del prólogo en “Marks Of The Evil One” al bajo sintetizado de las estrofas, pasando por esas voces filtradas de Forge. Todo aquí casa con esa idea de llevar a esta banda hasta los confines del hard rock. El de sus paisanos H.E.A.T. ha sido un nombre que ha estado yendo y viniendo cada vez que alcanzaba este corte en cierto modo optimista y vibrante en la más pura tradición del género. Forge se reserva eso sí un epílogo de trazo sencillo pero rematado con otro hábil solo de guitarra. Puede que mereciera algo más que ese triste fade out final. Con eso y con todo otro estribillo de los que han acabado por echar raíces en mi subconsciente.

Pero “Umbra” es, para mí, la canción de este nuevo disco. Por gancho pero sobre todo por lo ambicioso de su sección solista. Incluso por algo tan simple como haber recuperado el cencerro. El Forge de las primeras estrofas no podría recordar más al de los primeros álbumes. En ellas me gustan los acentos de teclado casi tanto como lo hacen los contrapuntos que acompañan al vocalista en los estribillos. El juego entre canales que la producción otorga a la batería. La cuidada selección de riffs. Los crescendos. Y como digo ese juego entre guitarra y teclados del puente. Magnífica y, para servidor, desde ya una de las mejores obras que haya parido esta banda.

Excelsis” me deja siempre la sensación de que habría funcionado en mejor medida en mitad del tracklist que no dispuesta como cierre y después de algo como “Umbra”. A la sazón canción más extensa de este sexto trabajo, balada elegante, con Tobias en tonos obligadamente amables, arropado por una cuidada línea de bajo pero también por un tímido Hammond y, claro, una de esas producciones que no reparan en gastos. El solo, o al menos la parte inicial del mismo, debería hacer las delicias de todo buen fan de Gary Moore. Lástima que en un corte de seis minutos, Forge le haya otorgado un desarrollo algo reducido… pero un final que me agrada en cualquier caso.

Resumiendo y aunque es verdad que en el tronco del mismo se suceden cortes que alejan a “Skeletá” del sobresaliente, bastante es que en plena cresta de la ola Forge y los suyos sigan apostando por las guitarras, las buenas composiciones, la gran producción y el buen hacer en lo técnico. En términos absolutos es cierto que “Impera” me gustó más. Pero “Umbra” puede ser fácilmente una de las entregas más redondas de toda su discografía. Los juegos tonales que se suceden a lo largo del mismo, hibridando su luz actual con la oscuridad del pasado, siento le dan al disco un aura muy especial. Y mientras que “De Profundis Borealis” pueda pasar desapercibida para muchos, por aquello de no haber entrado siquiera en los setlists de la gira, la sensación general que tengo a día de hoy es la de que queda Ghost para rato.

Texto: David Naves