Crónica: The Baboon Show + The Brassieres (Oviedo 31/5/2025)

Últimos coletazos de la temporada de salas y llenazo en Estilo para recibir al cuarteto sueco The Baboon Show. Su fama les precede, varias las veces que han visitado la región y una legión de fans que no parece hacer otra cosa que crecer. Acompañaron a los nórdicos la agrupación punk langreana The Brassieres. Así las cosas, rumbo a Oviedo con las pilas bien cargadas.

Falta un minuto para las ocho cuando la formación íntegramente femenina The Brassieres se aúpa al escenario de la sala Estilo. De entrada llama la atención esa formación a dos voces que ofrecen. El suyo es un punk tan clásico y sin artificios en lo musical como orgullosamente turbofeminista en lo lírico. Enlazaron temas casi con el mismo ahínco con el que dejaron toda clase de proclamas, siempre con la sororidad por bandera.

A falta de un telón de fondo con el logo de la banda, bien está ese cartel en apoyo de las Las Seis de la Suiza que mostraron. De entre los cortes que descargaron, me agradó sobremanera “Akelarre”, quizá por esa construcción algo diferente. Recuerdos a Marie Curie, cánticos de “Yo sí te creo” o en contra de La Manada de tan infausto recuerdo. El de “Hijas De La Hidra” puede ser su estribillo más redondo de la noche. Sin olvidar los habituales agradecimientos, buscaron conexión con la gente en este tramo final y supieron cumplir con su papel.

Buena entrada la que registraba Estilo para recibir a The Baboon Show. Pero ya de entrada me llama la atención la cantidad de gente joven que ocupaba las primeras filas. Público de todas las edades para recibir al cuarteto y el hype por las nubes. Suena “You Shook Me All Night Long” y Estilo se arranca por el estribillo. El clásico de AC/DC precedió a la propia intro de los Baboon, quienes salieron a revientacalderas ya desde la inicial “Be A Baboon”. Convirtiéndonos a su religión desde los primeros acordes…

El sonido, una noche más, iba a ser redondo, no falla Gus Bocanegra a los mandos de la nave, y el cuarteto da lo mejor de sí en “God Bless You All”, con la gente a coro ya desde estos compases iniciales, se preveía ya una noche para el recuerdo… y apenas llevábamos dos temas. No me sorprendió ver tan enchufado al público. Tampoco la hiperactividad de Cecilia Boström en “Forward In Reverse”. Auténtico punto focal de la banda, pozo de energía sin fondo y que pasó por Oviedo sin hacer prisioneros. Simon Dahlberg se permitió un pequeño guiño al “Run To The Hills” (Iron Maiden) en “You Got A Problem Without Knowing It”. Junto a la bajista Frida Ståhl ayudó en coros y se mostró como un guitarra de muchos quilates siempre que la ocasión así lo requirió.

El propio Dahlberg da un respiro a su compañera en las primeras estrofas de “It’s A Sin”. Y en lo que Boström se hizo con algo de resuello, corrió a mezclarse con la gente hasta terminar subida a una de las barras de Estilo. Benditos inalámbricos. “Rolling” puede ser uno de los cortes más redondos de este primer tercio de set. Pero mientras Dahlberg hace sus (más que dignos) pinitos en nuestro idioma, la voz de The Baboon Show se va a por un respiro al backstage, volviendo para una “No Afterglow” en la que paseó el pie de micro sobre nuestras (ya empapadas) cabezas. Gran solo de guitarra aquí, por cierto. Cecilia Boström acabaría siendo llevada en volandas durante “Oddball”. “Than you for the flying”, espetaría a término.

Could You Be It” supuso de algún modo un pequeño cambio de tercio. Banda y audiencia se permitían un pequeño y agradecido respiro. Era mucha la actividad dentro de la sala y tanta o más la deportividad con la que algunos, cámara en mano, sobrellevaban los golpes y empujones. Aquello, al fin y al cabo, era un maldito concierto de rock and roll. Hay un pequeño piano pregrabado en “Gold”, uno de los poquísimos detalles artificiales que se permitieron. Pero cuando ellos vuelven a su versión más encendida y vibrante, esa que perpetran en “The Shame”, realmente da la impresión de que recintos como este se les quedan ya muy pequeños. Boström no se olvidó de Trump, Putin y demás fauna infecta mediante un pequeño y anti reaccionario speech. Ellos y ellas acometieron entonces “Class War” para dejar otro de los cortes más distintos de la noche.

El incansable Niclas Svensson abandonaría su puesto tras baterías y al alimón con el resto de la banda procedería a introducir “Me, Myself And I”. Huelga decir que gran conexión con la gente aquí y un último corte, antes de los bises, que nos supo a gloria. A pesar del calor. A pesar de los empujones. Porque al fin y al cabo y como apostillara un tal Lemmy Kilmister: “If you think you are too old to rock and roll, then you are”.

Con la banda de vuelta, Dahlberg vuelve a llevar la voz cantante en “Lost You In A Second”, a buen seguro el corte con más feeling de su vasto setlist. Boström, aún en este tramo final, se mostró tan plena de carácter como inasequible a cualquier tipo de cansancio o desaliento. Empapada en sudor, su voz no se resintió lo más mínimo. Bien es verdad que en esta parte final, Dahlberg le ofreció su apoyo (y de nuevo en nuestro idioma) durante “Playing With Fire” (“estoy caliente, estoy siempre caliente”), pero aún así. Y mientras que el de “Hurray” puede ser el riff más clásico de toda la jornada, “Radio Rebelde”, crowdsurfing de Boström mediante, supone un final de altura, con la sala entregada, sudada y extasiada ante el que será, a la postre, uno de los conciertos del año en nuestra región. Sin debate ni discusión.

Calor, decibelios y rock and roll. The Baboon Show ni inventan nada ni lo pretenden tampoco. Pero es tal la entrega de energía, la ristra de grandes canciones, el carisma que derrochan (y fíjate que Simon Dahlberg apenas lleva dos años con ellos) que no queda otra que rendirse. Una crónica esta que difícilmente hará justicia a lo vivido el pasado sábado en Estilo. Y no me duelen prendas en reconocerlo. En cualquier caso mandar un saludo a ambas formaciones, dar las gracias a la gente de HFMN Crew por haberlo hecho posible y enviar abrazos a la mucha y buena gente con la que pasamos el antes, el durante y el después. Ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Agenda: The Riven en Oviedo

Los hard rockeros suecos The Riven presentarán en Oviedo su tercer álbum de estudio «Visions Of Tomorrow«. La formación liderada por la vocalista Charlotta Ekebergh recalará en la Lata De Zinc de la capital asturiana el jueves 12 de junio acompañados por la formación mierense de garaje punk Molar.

Tras su paso por Oviedo en el 2019 regresan inmersos en una extensa gira estatal con paradas en Madrid, Barcelona, Zaragoza, Albacete, Castellón, Portugalete y Legazpi para defender en vivo su nueva obra de estudio, grabada en los prestigiosos Fascination Street Studios (Örebro, Suecia) con la producción de Robert Pehrsson (The Hellacopters, Tribulation, Dead Lord).

Entrada anticipada 10€ a través del siguiente enlace:
https://entradium.com/es/events/the-riven-suecia-heavy-rock-70-s-en-lata-de-zinc

Crónica: Ravenblood + Brutalfly + Tatami (Oviedo 24/5/2025)

Nueva parada en nuestros escenarios para la buena gente de Ravenblood. La banda de Cornellà de Llobregat acudía a la capital del Principado inmersa en la gira presentación de “Absence”, cuarto trabajo de su trayectoria, y del que ya diéramos cumplida cuenta por aquí. Y quiso la casualidad que, por segunda vez, lo hicieran acompañados por los locales Tatami, a quienes se sumó esta vez el trío Brutalfly. Una oferta pues de lo más variopinta para una apacible tarde noche de contrastes en la ovetense Sala Estilo.

Tatami serían pues los encargados de romper el hielo con su tranquilo y acostumbrado rock and roll. Y ya fuera por lo diferente de la propuesta con respecto al resto del cartel, lo tempranero del horario (19:00 cuando arrancan) o incluso por el buen día que hacía fuera (vete tú a saber) lo cierto es que no fue mucha la gente que traspasó las puertas de Estilo para atender a sus evoluciones.

Nosotros podemos decir que nos gustaron más que en nuestro anterior encuentro con ellos. De primeras vuelve a llamar la atención esa formación a dos guitarras y batería. Gus Bocanegra a los mandos de la nave, extrajo la mejor versión de la banda. Hay estrofas, diría que incluso algún estribillo que otro, en los que el nombre de Ilegales ronda mi subconsciente. Y aunque ya digo que en esta ocasión nos resultaron más enteros, lo cierto es que a ratos eché en falta una pizca más de distorsión. Al final la cabra siempre tira al monte. Es inevitable. Rock tranquilo, que a ratos adquiere una pizca más de nervio, y donde incluso cabe un pequeño guiño a las leyendas australianas AC/DC. No nos disgustó su particular resistencia.

Brutalfly traerían entonces su enrevesado thrash metal y ya desde el primer momento queda claro que tratar de encorsetar su propuesta bajo una etiqueta concreta es como tratar de tapar el sol con el meñique. Siempre imprevisibles, aparecieron por Estilo con un set plagado de temas que aún no han visto la luz, y que integrarán, si todo va como se espera, su esperado segundo álbum de estudio.

Escenario adornado con los dos murales laterales más el telón de fondo. Su arranque hace honor al apellido de los hermanos Veloz. Descosidos y nerviosos desde un primer momento, pronto disienten hacia su habitual maraña de cambios de ritmo. También de afinaciones, con Didi haciendo uso y abuso de los muchos pedales que tenía a sus pies. Convenientemente bañados en luz roja, puede que “Train To Hell” ofreciera algún resquicio más asequible. El público, que llegaba con cuentagotas a la sala, se animó aquí. Ellos sin embargo no olvidan tampoco aquí esa naturaleza tan híbrida de sus composiciones.

Y ante un sonido tan redondo como el que estaban teniendo, quedó claro la pura organicidad de su propuesta. Más allá de los mil y un efectos que Didi emplea a lo largo del set, tanto él como la base rítmica de Lagarto y Mochy, su metal resulta tan laberíntico como real. “Moretty”, precedida de una pequeña dedicatoria de Didi, puede ser el perfecto ejemplo de esto que comento. Como siempre, vimos muy compenetrada a la banda. Su propuesta así lo exige. Pero esta es una de esas formaciones que realmente da la impresión de disfrutar con lo que hace. Brilló Didi aquí en su faceta como vocalista, sacando provecho de sus distintos registros. El propio vocalista pidió un aplauso para “el Rey Lagarto” antes de “Shaman”, recuperada de aquél Ep debut que en septiembre de este mismo año cumple ya diez años. Ahí el trío bordea su cara más oscura, amplificando aún más si cabe su amplia paleta sonora.

Me sorprendió “Pigmalion” por cómo introdujo alguno de los estribillos con más gancho que les recuerdo. En consecuencia, el calor en la sala fue en aumento. También mis ansias de escuchar su segundo largo de una vez. En esas estaba cuando el trío vuelve a aquél iniciático Ep y resucita una “Mechanic Soul” donde Mochy introduce ritmos cercanos al d beat. Era un tema para bailar, había asegurado Didi. Y era verdad. Encarando ya la recta final “High Bird” puede ser un tema que sorprenda aún sin salirse de su retorcimiento habitual, tremendo Mochy a los parches aquí, al tiempo que “Zerdatillium”, ya casi ineludible en sus directos, deja uno de los solos más locos de Didi. Que ya es decir. Quedaba una. No venía ni en el setlist pero no podía faltar. Didi le preguntó a la audiencia, y quien más quien menos respondió, emulando al mismísimo Roy Batty, que era el tiempo de morir. “What Time is It? It’s Time to Die” daría por finiquitado el set. Muy inesperado en cuanto a selección de temas pero donde vino a quedar claro que esta es una banda que planta cara al futuro con total seguridad. Ya muy atentos a lo que esté por venir.

Acudían Ravenblood prestos a presentar “Absence”. También al que es su nuevo batería desde el pasado mes de diciembre: Darío García. Así pues, y clavando el arranque de ese último trabajo, la banda vino a sonar tan redonda como acostumbra. Cambio en baterías mediante, son muchos los años que llevan ya a sus espaldas y se notó. Sus anteriores visitas nos habían dejado ya muy buen sabor de boca. La del sábado vino a confirmar que se encuentran entre lo mejor que el género tiene para ofrecer dentro de nuestras fronteras.

Es un death melódico al modo clásico. Lleno de buenas melodías y donde la labor de Arnau y Jose en guitarras resulta encomiable. El primero ya deja un gran solo en la propia “Absence”, avisando en cierto modo de la que se nos venía encima. A Ravenblood se les puede achacar una cierta quietud arriba de las tablas. Una parsimonia que contrasta con la hiperactividad de Dani, al micro, quien camiseta de Aneuma mediante, no dejaría de moverse a lo largo y ancho del escenario, al tiempo que buscaba la siempre necesaria conexión con el público. A término comentaría que Asturias era su “segunda casa”. Y no mentía. Estaba el frontman con los habituales agradecimientos cuando la banda, Darío mediante, arranca pedal a tabla con “Purge”. Parecía que no había tiempo que perder. La base rítmica que completa Raúl al bajo trotaba de lo lindo aquí. Y la banda ofreció su primera alternancia solista de la noche. Arnau y Jose jugaron con sus respectivas guitarras, si bien es cierto que al segundo costaba oírle con total claridad.

Percance que se fue subsanando conforme fueron deslizando un corte tras otro. Dani, ahora sí, tuvo tiempo de sobra para ofrecer unos agradecimientos como dictan los cánones. Me gustó “In Our Veins” por cómo conjugaron la elegancia inicial con un trote más enérgico después. Siempre dentro de las fronteras del estilo y con un Dani de lo más risueño tras el micro. El propio vocalista se iría al de rodillas al suelo. Ovación final y el público de Estilo que parecía estar pasándolo en grande. “Out In The Universe” llega no sin que antes Darío tuviese un pequeño percance con uno de los pedales. Alguna que otra pista pregrabada puede que ofrezca a unos Ravenblood menos orgánicos. Y da igual porque la violencia que desatan aquí destierra cualquier duda. Y al tiempo que “Resurgent” puede ser una de sus composiciones más redondas, compendio de todo cuanto una banda como esta tiene para ofrecer, “Reborn In Darkness” se haría de rogar por culpa del portátil que disparaba las pregrabaciones. Había que reiniciar. Las culpas, a Windows, Apple o quien corresponda. Toda vez aquello se recondujo, lo cierto es que fue un corte que procuró cierto resuello al quinteto.

Que es justo lo que ellos necesitaban para después atacar con “Fracture”. Brilló Arnau aquí. En lo que a composición se refiere puede que sean estos los Ravenblood que más disfruto. Diversos a la par que sólidos. La banda acertó a conjugar esa mezcla de pegada y melodía, marca de la casa, para el que me resultó otro de los puntos álgidos del set. No desfallecía Darío tras baterías aún a pesar de los percances. Dice mucho del buen momento de forma en que llegaron a Oviedo lo firmes que sonaban aún en esta parte final. Aquí volverían la vista al pasado, rescatarían aquella “Pathfinder” de su primer álbum y, junto con la propia “Ravenblood” de su último disco, abrocharían pasado, presente y futuro en un gran final. Antes Dani había agradecido el apoyo que la gente les dispensó. Aguantó el tipo durante todo el set, se deshizo en recurrentes bromas capilares (¡Mari Carmen!) durante el tiempo que estuvo sobre las tablas y, al alimón con los suyos, ya digo confirmó el buen momento que atraviesan. Su segunda casa, desde luego.

Diversión y contrastes. Una jornada bien agradable, buena compañía y tres propuestas bien diferentes. Lo pasamos bien antes, durante y después. Por eso no quisiera terminar esta crónica sin agradecer a FnR Promotora y a los músicos por todas las facilidades, mandar un saludo a los habituales de siempre, también a la buena gente de Aneuma y ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Crónica: Sacavera + SIIXS + Soundcrush (Oviedo 25/4/2025)

Nueva escapada a la Sala Estilo de Oviedo para recibir, en su primera visita a Asturias, a los aragoneses de SIIXS, grupo en progresivo ascenso y reconocimiento desde su formación en 2019. En esta ocasión se presentaban acompañados de los asturianos Sacavera y SoundCrush, conformando un cartel de lo más variado e interesante.

La velada comenzaría con escasa afluencia del público, sin duda, mucho menos del que la propuesta merecía, la coincidencia con el encuentro futbolístico del Sporting de Gijón y con el certamen Perversiones en Puerto Vega puede que tuvieran parte de culpa, aun así, quisiera romper una lanza en favor de las bandas emergentes que luchan contra viento y marea para hacernos llegar sus propuestas.

Sería el trío de las cuencas formado por Michell Ardura (guitarra y voz), Arturo «Will» (batería) y Javier González (bajo) los que a las 21 horas se encargaran de comenzar la descarga, y lo harían con la animada “Todo Va Bien”. Desde los primeros acordes se pudo disfrutar de un sonido espectacular. Entiendo que la incorporación de sendos altavoces bajo la tarima del escenario, que potenciaban los graves hasta cotas estratosféricas, sería en gran medida responsable de esa calidad sonora.

Prosiguen con “Invisible” y una primera invitación a que los presentes nos hiciéramos notar, para seguir con “Decepción”, en la que eficaz labor del sonriente “Will” a la batería resulta contundente. Esta era la tercera vez que los disfrutaba en menos de un año y es justo mencionar que la evolución del grupo es asombrosa, muy compenetrados, de hecho, Javi no necesita ni setlist para seguir a sus compañeros, con unas líneas de bajo que ya quisieran para sí muchos guitarristas.

Michell, que comandó al grupo en todo momento, hace las oportunas presentaciones, (“somos Sacavera y la siguiente no sé si sonará mejor, pero sonará más fuerte”) e introduce la reivindicativa “El Hombre Del Saco”, para seguir con la impresionante línea de bajo que inicia “Mentiras”. Sin dejar su lado reivindicativo continúan con “Extinción”, para dar paso a una de mis favoritas, “La Chica De La Curva”. “Gritad, que, aunque seamos pocos, esto tiene que retumbar” se encargó de reclamar Javi, y vaya si retumbó con Will infalible tras los parches.

Exclamando “vamos a ser guajes por un rato” encaran la homónima “Guajes”, tema en asturiano de letra divertida, mostrando aún más complicidad entre los músicos que no paraban (sobre todo Javi) de bromear: “continuamos tras el corte publicitario”, exclamaba para ir a buscar su toalla y lamentar no haber llevado la de Hunosa.

“Ya somos más así que ahora podéis gritar más fuerte” proclama Javi para dar paso a “Ignorantes” y, con los asistentes ya entregados por completo a su causa, tocar la única versión del set, el “Helter Skelter” de The Beatles, al que también dan un toque muy personal. Vuelta a sus composiciones con la más punk “Te Toca A Ti”, que dijeron sería la última, pero ante la presión de los asistentes, animados por Javi, que bromea diciendo que otres tres no pueden tocar, pero que aún tienen un tema más, se despiden con su ya clásica “La Pieza Del Puzle”.

Me gustó ver a Sacavera en este escenario, tras haberlos visto en el chigreLa Fontana” de Mieres, disponiendo aquí de más espacio, mejor sonido y puesta en escena, con un telón y la batería (que compartieron con el resto de bandas) adornando el escenario con su logo. Parecieron estar pasándolo bien y disfrutando y eso se contagió al, por otra parte, escaso público. Espero que la banda siga creciendo y reciban la acogida que se merecen en futuras ocasiones.

A las 22:10 horas empieza a sonar la intro, de título homónimo al nombre de la banda, que sirve de entrada a escena se los turolenses SiixS, banda que, con unos tres años de trayectoria (en los que han compartido escenario con grupos de la talla de Hamlet o Nervosa) está ganando seguidores por todo el país. El quinteto está formado por Oriol Pascual “Txury” (voz), Antonio Fuster guitarra, Raúl Piquer, guitarra y coros, Jorge Alloza, bajo, y en esta ocasión Pau Bonet a la batería. Ya cuentan con dos discos: “Vaciio”, del 2022, y “Hacia Ti”, financiado mediante un exitoso crowdfunding, del 2023.

Tras la intro sonaría el tema “No Nos Diréis”, para, sin darnos tiempo a respirar, continuar con “El Poder” de su primer disco “Vaciio”, tema que comienza de manera lenta y pesada, con un sonido muy groove, en la que Txury dio las primeras de las muchas carreras que daría por el escenario.

Continúan con “Ansiedad” de su último disco “Hacia Ti”, un tema muy cañero y elaborado en el que pidieron al público que se fuera acercando al escenario. Prosiguen con la homónima “Hacia Ti”. El sonido sigue siendo en estos primeros temas impresionante. Los instrumentos suenan limpios, la voz de Txury, que alterna guturales con sonidos más cristalinos, lo hace con nitidez, y la potencia de la batería hace retumbar la sala. No así la iluminación alternando unos colores azules y rojos, que, si bien creaban una buena atmosfera, hacía complicado disfrutar nítidamente de los músicos y mucho más tomar fotografías.

Primeros agradecimientos a los presentes (en este momento la sala ya presentaba un mejor aspecto en cuanto a público) y pasar a dedicar a esos hijos de puta que pegan a las mujeres el tema de su primer trabajo “Odio y Miedo”, de comienzo lento y pesado, pidiéndonos que gritásemos con ellos el estribillo “Odio”, volviéndose una pieza muy poderosa, con un sonido muy machacón, que a buen seguro se convertirá por derecho propio en clásica de sus directos por muchos años.

Pasamos del maltrato a la violación, no sin antes desear la muerte a esos seres humanos que practican lo uno o lo otro con, precisamente, el tema “Violación”, de potente mensaje, muy hardcore, haciendo saltar a los presentes. Txury, que no deja de moverse, baja al foso y organiza un wall of death entre los presentes pidiendo que se lanzaran contra él consiguiendo dotar al tema de la rabia que merece. De vuelta sobre las tablas, unos problemas con el cable le llevan a confiarnos que echaba de menos su habitual inalámbrico. Unen el final del tema “Violación” con su compañera de disco “Mi Último Amor”, ejecutada a toda velocidad.

Nos preguntan qué tal vamos y ante la respuesta eufórica del respetable nos avisan de que a partir de ese momento comienza la caña de verdad, introduciendo el tema, también de su último plástico, “Historia Real”, que comienzan a toda velocidad, y al que adornan con numerosos cambios de ritmo, para seguir con “No Bajes La Guardia” de ritmo más bailable y cañero, que provocó algunos pequeños pogos animados por el cantante, que se unió nuevamente al público.

Continúan con “Mienten”, también del disco que venían estrenando, de ritmo animado, con su vocalista entregándose por completo a su pegadizo sonido, dejándonos un potente final a cargo de su batería. Invitación a pasarnos por el puesto de merch y adquirir alguno de sus discos para presentar al baterista Pau que según dice, viene a salvarles el bolo ante la ausencia del titular, antes de interpretar “Entre Lamentos” y “Tu Ego”, quizás una de mis favoritas, dando paso a “Triste Realidad”, en la que nos pidieron que nos agacháramos, contando con un inicio pesado y machacón, que culminó con todo el público dando un salto simultáneo mientras Txury cantaba de forma agresiva.

Llegaría el final de su descarga con “Vaciio”, tema que da nombre a su primer disco, no sin antes agradecer la labor de la sala, de la organización y a nosotros por la respuesta recibida.

Gracias a su cuidada puesta en escena compuesta por un telón de fondo con su logo y dos soportes a los laterales (también con su logo), un sonido impecable y, sobre todo, ofreciendo muy buenos temas llenos intensidad e interpretados con maestría tanto por los músicos como por su vocalista (que no para ni un momento sus carreras por el escenario y sus interacciones y búsqueda de respuesta del público), Siixs fueron una grata sorpresa, ofrecieron un concierto cargado de energía, lo que te hace conectar con su propuesta aunque no seas amante del género.

Tras el oportuno cambio de escenario, en el que colocaron un telón con su nombre y nuevamente dos soportes laterales con su logo, llega el turno de los asturianos Soundcrush. En esta nueva etapa la banda está formada por Luis al bajo, Víctor en la guitarra solista, Ales a la voz y la otra guitarra y por último Iván tras los parches. Se encuentran en la gira de presentación de su último trabajo de estudio “The Hunt” de 2024, del que darían un buen repaso.

Pasando 30 de las 23 horas arrancan con la homónima “The Hunt” y ya desde este primer tema la potencia que Iván imprime a los tambores me deja anonadado, pura energía y actitud tras la batería que mantuvo durante toda la actuación. Unos problemas técnicos retrasan el comienzo de “Sudden Evil”, tema perteneciente a su primer larga duración, de 2018, con potente inicio y con Luis pateando el escenario sin parar.

Agradecimientos al público, preguntando si lo estamos pasando bien, y a la peña de SIIXS antes de encarar “Hands Of The Emperor”, perteneciente a su último plástico, de inicio tranquilo y machacón, con cierto regusto doom marca de la casa, para regresar a su «Screams Of The Voiceless» con “Among Humans And Their Balance” que coge velocidad a medida que evoluciona con un Ales de voz más melódica en el estribillo para intensificarse de nuevo en su parte final.

Ales nos pregunta si seguimos ahí, pues, según sus palabras, parecemos dormidos, ante lo que asevera que nos va a despertar comenzando a sonar la estupenda “Ascending”, tema que sirvió de segundo adelanto al disco que presentan. Continúan con “Primal Flame”, que se enfurece con el paso de los acordes para terminar siendo rápido e intenso, con una notable labor de Iván en la batería.

Prosiguen con el que fuera primer single de este “The Hunt”, no otra que “Exemplary Punishment”, en la que acentúan su lado más doom, con una pesadez en las líneas de bajo que contrasta con la potencia de su portentosa batería.

Encaran la parte final del show, sin abandonar su último trabajo, con la atmosférica “I, The Beyonder” y pidiendo más interacción del respetable que amagó con varios pogos para cerrar su actuación volviendo a sus orígenes con “Beyond Olympus”. Buena actuación de los asturianos que pusieron un broche de oro a una velada tan variada en lo musical como interesante en sus distintas propuestas.

Quiero aprovechar estas últimas líneas para agradecer a la organización, en especial a Fon, por la invitación, a los grupos por las facilidades para cubrir este evento y saludar a los colegas, San, Kai y demás, que nunca fallan. Nos vemos en la siguiente, hasta entonces, salud y rock and roll.

Texto y Fotos: Miguel Rubio

Agenda: Ravenblood + Brutalfly + Tatami en Oviedo

Nueva parada en los escenarios astures para el combo death metal catalán Ravenblood. De nuevo con la ovetense Sala Estilo como epicentro presentarán su nueva obra de estudio «Absence» (reseña) acompañados por los thrashers locales Brutalfly y el trio rockero Tatami.

Horarios:

Apertura de Puertas: 18:45 horas

Tatami: 19:00 – 19:45 horas

Brutalfly: 20:00 – 20:45 horas

Ravenblood: 21:05 – 22:00 horas

Entrada anticipada 12€ a través del siguiente enlace a Entradium:
https://entradium.com/es/events/ravenblood-brutalfly-tatami