Nace un nuevo sello discográfico en Asturias. Z Music Company se presenta hoy en sociedad a través de un concierto en el ovetense Gong Galaxy Club protagonizado por un buen puñado de bandas underground de la región.
Con apertura de puertas a las 20:30 horas, el acceso es gratuito.
Acompañado por una formación de lujo, Alejandro Blanco en baterías, Ángel Miguel a la guitarra, Sam Rodríguez en teclados y Antón Ceballos al bajo interpretará los clásicos de una banda que pertenece por derecho propio a la memoria colectiva de todos los amates del rock. Entrada anticipada 12€ a través del siguiente enlace: https://www.wegow.com/es/conciertos/aeternal-queen-en-oviedo
Los ganadores del Concurso de Rock Ciudad de Oviedo en el 2021 continúan inmersos en la promoción de su segundo EP, «Vol. II», editado en la primavera del pasado 2023.
Por su parte S.O.C.S. al igual que en su reciente paso por el Tizón gijonés (crónica) intercalará nuevas composiciones con la interpretación de temas incluidos en los dos EP’s editados hasta el momento.
El metal extremo sigue gozando de buena salud en la capital del Principado. Los alemanes Downfall Of Gaia, en gira por territorio peninsular junto con los instrumentales barceloneses Syberia, congregaron a un nutrido número de fans del género extremo en su cita con el Gong Galaxy Club y desde aquí no cabe más que congratularnos por ello.
Y eso que cuando uno llega a la puerta de la sala, el panorama no puede ser más desalentador. Temprano, sí, es lo que tiene el transporte público (en el siguiente ya habría llegado tarde) pero lo cierto es que, para cuando superamos la hora marcada para la apertura de puertas, ya empezaba a ser amplio el número de personas que hacíamos cola para acceder a uno de nuestros puntos de referencia en la ciudad.
Pasan pocos minutos de las nueve cuando los chicos de Syberia toman el escenario de la Gong. Y toda vez superamos la casi obligada introducción, lo cierto es que el sonido que despliegan ya desde los primeros compases de “Stolen Childhood” no puede ser más redondo. Al menos en la parte más próxima al escenario y detrás de los diversos fotógrafos, donde me encontraba, no podría haber sido más nítido ni tener más pegada.
Y es que Syberia son una banda instrumental pero en la versión más vibrante y poderosa del género. Aquella que no ahorra en parajes preciosistas, pasionales incluso, confrontados a tenaces arreones de un metal por momentos casi incandescente. Ahí cobró vital importancia, por tópico que pueda sonar, la fuerza de Manel Woodcvtter a los parches. Tan hábil en los cambios de ritmo como firme en el uso del doble pedal, pareció no querer ser menos que la bestia parda estadounidense a la que telonea en esta turné hispano-portuguesa.
Propuesta instrumental mediante, no son una banda que comunique de viva voz con el público. Algún “gracias” sin amplificar entre temas. Pero sí quiso JordiOnly, guitarrista del cuarteto, echar mano del micro para agradecernos nuestra presencia allí. También para avisar de la que se nos venía encima con Downfall Of Gaia: “preparaos porque lo que se viene os va a destruir el cerebro”, avisó.
El propio JordiOnly juega un papel fundamental en el combo catalán. No fueron pocas las veces en que se arrodilló ante su amplísima gama de pedales en busca de los efectos y distorsiones deseadas. Realmente se vaciaron para confirmarse, una vez más, como una de las propuestas más poderosas y también atrayentes del pujante instrumental patrio.
Downfall Of Gaia, claro, son un animal muy diferente. Pero aún dentro de su black de guiños sludge y sensible poso atmosférico, hay pequeños pasajes calmos que resuenan no muy lejanos a los de sus compañeros de gira. El arranque del show, como diría un clásico, es a puro revientacalderas, con un Michael Kadnar dejándose la piel en cada golpe. Sudaría de lo lindo el americano en soporte de una de las propuestas más pasionales que hayan pisado el Gong Galaxy Club en los últimos tiempos.
… pero el sonido no alcanzó a ser del todo claro. Sí, es cierto, alimentó por ahí la faceta más sucia de su bien conocido black metal. Funcionando y de qué forma en “Existence Of Awe”. Pero a ratos costaba oír al también bajista Anton Lisovoj, por donde cabía conformarse (es un decir) con el incansable riffear de sus compañeros Dominik Goncalves y Peter Wolff.
La alternancia en voces juega un papel fundamental dentro de la banda germana. Y aunque alguna de las intros pregrabadas que disparan pueda sonar algo recargada, pienso ahora en la casi operística “Eyes To Burning Skies”, lo cierto es que la banda apenas descabalga de ese fulgor incendiario y vibrante. Ya empezaba a hacer calor dentro del Gong, con un público algo estático para con los altos ritmos que desplegaban los alemanes, pero que brindaba fuertes gritos y grandes ovaciones al cuarteto entre tema y tema.
“Bodies As Driftwood” dejó un fantástico build up en beneficio de su cara más descarnada y, si bien el sonido seguía sin ser del todo nítido, lo cierto es que el agitar de cabezas era ya una constante Incluida la de servidor, que fíjate que me tengo por una persona a la que le cuesta un mundo exteriorizar el más leve movimiento. Pero Downfall Of Gaia te arrastran. Al fin y al cabo es una banda tan despiadada en los momentos más vibrantes como extremadamente meticulosa en los breves remansos de paz que dibujan a través de sus temas.
Pero poco comunicativos con la audiencia. Apenas unos tímidos agradecimientos seguidos de un “gracias”. Se fueron a eso de las 23:18, para volver pocos momentos después y cerrar con un bis de muy apropiado nombre: “Final Vows”. Abrasadores aún a pesar de que el sonido no fuera tan redondo como nos hubiera gustado. Dolía por momentos contemplar los esfuerzos de Lisovoj tras el micro para lo poco que se dejaba oír su voz frente al escenario. Lástima pero ya digo que no tanta como para llegar a deslucir del todo la furibunda descarga que llevaron a cabo. Mención merece de nuevo el bueno de Michael Kadnar, de los mejores machacaparches de metal extremo que hayan pasado por la Gong desde Sebastian Abildsten (Baest). Que continúe la racha…
… porque echando uno la vista atrás, desde los propios Baest pasando por Grima, Azaghal o incluso los locales Aneuma, el metal extremo parece gozar de buena salud en la capital asturiana. No puede uno por más que desear de todo corazón que continúe en el futuro.
Por nuestra parte nada más. Mandar un agradecimiento a la promotora del evento por todas las facilidades dispuestas de cara a la realización de esta crónica, a Jaime García por los fotones que la dan lustre y saludos a los habituales de siempre. Nos vemos en el siguiente.
Ep para las buenas gentes de Malverde bajo el lacónico nombre de “II”. La banda, recordemos, viene formada por Bronco en baterías, Tamo en la guitarra solista, Laria en la rítmica y en voces y Hermes al bajo. Los seis temas que componen el trabajo vinieron al mundo en los estudios OVNI de Bonielles, Llanera, con todo un Dani Sevillano a los controles. Adornado por el precioso arte de Godless Design y fabricado con su buen hacer habitual por Furia Discos, se encuentra ya en la calle.
Nosotros nos vinimos con nuestras respectivas copias para casa y os podemos asegurar que todo el diseño del digipack es digno de cualquier colección afín al rock and roll que se precie. Detalles que siempre suman, como el hecho de que estas canciones hayan sido plasmadas en formato directo. Se nota ya desde que echas a rodar la inicial “Golem” y su realmente totémico riff inicial. Uno, que siempre anda buscando rimas con bandas de la región, encuentra paralelismos aquí con los muy queridos Amon Ra. En particular cuando la producción filtra la voz de Laria. Me agrada ese solo alucinado que puebla el puente, así como esos Malverde más nerviosos del tramo final. Un buen arranque.
Engañan los primeros acordes de “Find My Way” con esa repentina falta de distorsión. Apenas un guiño inicial para introducir otro corte de rock arrastrado y deudor a un tiempo del doom rock y el mejor stoner. Tamo parece especialmente inspirado aquí. Tanto a la hora de incrustar solos entre estrofas como en apoyo de las líneas vocales del propio Laria. Precisamente en las estrofas más desnudas se deja sentir en mayor grado la presencia de Hermes en la mezcla. Aquella fugaz calma del prólogo regresa, o mejor dicho irrumpe, antes de dar pie al solo del tronco central. Los chicos desde luego saben como trazar buenas piezas de rock vibrante y aguerrido. Bronco está muy presente en este tramo final y por ahí todo termina cuadrando para construir una de mis favoritas de todo el Ep.
“Santa Muerte” viene a destapar a los Malverde más intensos. Casi coléricos. Altas vibraciones y un riff de esos que entran a la primera para la oferta más descosida del tracklist. Cierto que el riff en que apoyan las estrofas puede pecar de una cierta simpleza. Por contra, qué bien está el mayor grosor que desprende y el modo en que acerca al cuarteto a las lindes del metal. Desde luego que se le puede achacar su brevedad, apenas dos minutos y medio, pero no la forma en que destapa la cara más intensa de los asturianos.
Más breve aún si cabe es una “Now I Know” que viene a reincidir en esa versión nervuda e intensa de la banda radicada en Oviedo. Tamo y Laria juegan de nuevo a encontrarse sobre el ritmo, directo y vivaracho, que marca Bronco tras los parches. Buenos coros en estribillos y desde luego una pieza agradable pero algo coja por lo escaso de su desarrollo.
Más ambiciosa, al menos sobre el papel, “Mexica” se sustenta sobre otro de mis riffs favoritos de este “II”. Y puede que por trazo, sea también la que más llame la atención. Aquí sale a relucir la buena producción que porta el disco, centelleando en cada cambio de ritmo, numerosos en esta penúltima entrega. Cómo combinan las distintas líneas de guitarra entre estrofas o ese tronco central más desnudo resultan desde luego atractivos. Pero si algo termina de decantar la balanza es ese largo epílogo y el poso más intenso que de él deriva. Estupenda.
“Sisyphus”, por el fundador y rey de Éfira en la mitología griega, supone la irrupción de los Malverde más pesados primero, ese prólogo rocoso y arrastrado, en nada sutil contraste con los más vibrantes, que llegarán antes de las primeras estrofas. Es el corte más extenso de los seis y realmente parece que la banda ha echado el resto aquí, por tópico que pueda sonar. Tamo está especialmente acertado a la hora de adornar las distintas estrofas con solos lúcidos y vibrantes. También a la hora de doblarse con el propio Laria. Precisamente ahí es donde me agrada este cierre por cómo deja traslucir la propia naturaleza de la grabación. Sinceridad sobre precisión. Un gran cierre.
En un ecosistema donde las ventas en formato físico se han reducido hasta lo meramente testimonial, el Ep resulta el camino indicado para un montón de bandas de nuestro underground. Ejemplos a decenas. El último en llegarnos es este “II” donde el cuarteto ovetense Malverde viene a sumar una muesca más al cada vez más amplio panorama hard rockero astur. Precisamente ahí, entre el hard, el stoner y pequeñas pizcas de doom y metal se sitúan seis temas a su manera diversos y en gran medida atractivos. Suma además, pienso yo, el hecho de que lo hayan grabado en directo. El Ep no desmerece ni mucho menos a una encarnación en directo de la que disfrutamos (y dimos buena cuenta) hace escasas fechas, por lo que la decisión se me antoja todo un acierto. No les perdáis la pista.
Grima, señores de los bosques siberianos, regresan a Oviedo inmersos en la extensa gira estatal «Under The Sign Of The Last Spruce 2024» para presentar su nuevo EP «Red Forest Ritual» publicado en el mes de febrero por Naturmacht Productions.
La cita será el próximo viernes 10 de mayo de nuevo en el Gong Galaxy Club y compartirán escenario con su alter ego Ultar, quinteto que cuenta en su filas con los GrimaMorbius, Vilhelm, Vlad y Denis Susarev. El combo post black metal presentará a su vez su último lanzamiento “At The Gates Of Dusk” publicado en el 2022. Entrada anticipada 18€ disponible a través del siguiente enlace:
Parada dominical del tour conjunto entre Cobra Spell y Rabia Perez para una cita en la que, quien más quien menos, tuvo sus dudas con respecto a la venta de tickets. Y es que ha sido uno de los tropos más comentados este fin de semana: la cada vez más exigua venta anticipada y cómo coloca a los promotores a los pies de los caballos. Al final no hubo que colgar el cartel de no hay billetes, como sí hicieran en Zaragoza, pero nuestra querido Gong Galaxy Club vino a a congregar a un nutrido número de metalheads en el que no deja de ser el día menos indicado de la semana para montar cualquier cosa.
Al menos en lo que a servidor respecta, iba totalmente en blanco con la banda telonera Rabia Perez, así sin tilde, se refiere. El combo madrileño, que de hecho ha pasado ya varias veces por la región, se nos había escapado en anteriores citas, por lo que esta vez era ya casi que obligada nuestra presencia allí. Son una banda de metal alternativo en formación de quinteto liderado en voces por Fátima Pérez.
Y puede que el arco de influencias que manejan no case del todo con una banda de raigambre tan clásica como Cobra Spell. Pero le echaron ganas. Armados con un gran telón de fondo como mayor reclamo en lo que a puesta en escena refiere, gozaron en líneas generales de buen sonido a excepción hecha del micro de la propia Fátima. Y es que, por momentos, costaba escuchar a la frontwoman de los madrileños. Algo que vino a dejar un cierto poso de frialdad en sus evoluciones sobre el escenario.
Sea como fuere, su juego entre registros resulta hábil y la banda parece centrada y en forma a través de cortes como la propia “Rabia” o esa “Venganza” y su tranquilo prólogo rompiendo la tónica de su habitual groove metal. En “Otelo” la propia Fátima quiso dar las gracias a sus compañeras de gira. Lo cierto es que la acompañan una pareja de guitarras hábiles y con clase, que aquí y allá dibujan buenos riffs y mejores solos para beneficio de unas canciones directas y sin muchos miramientos.
No quisiera olvidarme de Paris Lakryma a los parches y la forma en que manejó los muy distintos tempos de la banda al tiempo que se adornaba con un constante y llamativo juego con los platos, atreviéndose incluso con algún blast beat en la parte final del show. “Premonición”, tema título de su Ep del pasado año, finiquitó un set agradable y disfrutón, deslucido en parte por una mezcla algo descompensada.
Llegó el turno de Cobra Spell y reconozco que no las tenía todas conmigo. Un poco por los cambios de formación que ha sufrido la banda y otro tanto por un “666” que en ningún modo me desagrada pero al que a ratos noto algo falto de alma. Pero todo fue superar la intro y la banda pronto destierra toda duda. Sonaron como tiene que sonar una banda de estas características. Clásicas sin perder un toque de suciedad y mala leche. Hard / heavy del de toda la vida, vaya.
Comenté en la crónica de su anterior paso por la capital que ojalá disfrutar pronto de un show completo de la banda y aquí estábamos en la Gong contemplando sus evoluciones. Vimos a una banda risueña y muy por la labor. La nueva formación del quinteto parece haber empastado a las mil maravillas y la gente se lo pasó en grande ya desde las iniciales “The Devil Inside Me” o la muy vacilona “Satan Is A Woman”. Kris Vega, que mostró un gran estado de forma al micro, no quiso olvidarse de Rabia Perez en uno de esos buenos detalles de compañerismo entre bandas que siempre suman.
“Bad Girl Crew” fue recibida de muy buena gana por la audiencia, a pesar de que marcaría el comienzo de pequeños acoples que en la mezcla que serían una constante ya casi hasta el final. No al punto de empañar las evoluciones de la banda sobre el escenario pero sensibles en cualquier caso. Ahí irrumpió Kris Vega con uno de los gritos más poderosos de la noche para dar inicio a “S.E.X.”, que vino a destapar a las Cobra Spell más heavies de la velada.
Destacar el buen nivel de la dupla guitarrera de Noelle Dos Anjos y Sonia Anubis. Alternando solos primero, doblándose después pero, sobre todo, dejando la sensación de que realmente estaban disfrutando sobre las tablas. No era para menos con la sala registrando tan buena entrada en una fecha tan poco indicada como esta. Preguntó la neerlandesa si el de Oviedo era el público más ruidoso del mundo, a lo que la audiencia, en un arranque de pura sinceridad, contestó que no, desatando la hilaridad general. Y es que pareció que éramos pocos los ovetenses pura cepa que nos encontrábamos el domingo allí.
Anécdotas al margen, ya digo que la banda funcionó como se le reclamaba. Mención merece también la melillense Hale Naphtha tras los parches. Por la pasión con la que atacó su kit de batería pero también por la forma en que, micrófono diadema mediante, ayudó en coros durante todo el show. Tocando de pie en determinados momentos incluso y animando siempre que podía. Anubis por su parte e inalámbrico mediante, correteó de un lado al otro del escenario. Ya digo que las chicas parecían estar pasándoselo en grande y su energía contagió y de qué forma al público astur.
Un público que dio con las rodillas en el suelo para “Warrior From Hell”, dando otra perspectiva del habitual hard heavy de la banda de origen neerlandés. “Oviedo, esto se acaba, ¿os queda energía?” pregunta Kris Vega, y pareció que sí. Mucho era el calor ya en esta parte final del show pero más las ganas de seguir disfrutando del quinteto. “Addicted To The Night” cerró así un set en el que quedó la sensación de que, pequeños problemas de sonido al margen, Cobra Spell han dado un par de pasos adelante desde su anterior paso por la región. Es la línea a seguir y nos alegrará todo lo que consigan en el futuro.
No me quiero cebar pero tampoco puedo olvidar. Hay actitudes por parte del público que me desagradan por cuanto jamás se producirían en shows con hombres sobre el escenario. Son los menos, sí, pero no por ello dejan de resultar desagradables y molestos. Si se comportan así en público, qué no harán en privado. Se estremece uno solo de pensarlo.
Pero otro buen domingo de rock and roll en definitiva. Para no haber alcanzado aún la temporada de festivales fue un fin de semana de lo más cargado en Heavy Metal Brigade, con nada menos que cuatro bolos cubiertos en cuestión de tres días. Al límite de nuestras fuerzas ya pero sarna con gusto, ya saben. Agradecer a la promotora del evento todas las facilidades y mandar un saludo a los habituales de siempre. Nos vemos en el siguiente.