Quince años no se cumplen todos los días y por ahí que los chicos de As Life Burns quisieran celebrarlo como mejor saben: dejándose caer por una de las salas de referencia dentro del ecosistema asturiano como es el Gong Galaxy Club y haciéndose acompañar para la ocasión de la buena gente de Chamako Wey. Se preveía buena entrada pese a lo desapacible de la jornada y no puede decirse esta vez que el público asturiano diera la espantada.
Pasan seis de las nueve cuando los nuevos Chamako Wey hacen acto de presencia sobre el escenario ovetense. “Letras Pendejas” promete la camiseta del ahora frontman Dani Larriet, flamante ganador del Premio Amas a mejor vocalista en la víspera y que atacó con renovados bríos un setlist de pildorazos breves pero intensos. Y como cabe hablar de todo, lo bueno y lo malo, no queríamos pasar la oportunidad de celebrar la nueva iluminación de la sala. El recinto sigue mejorando noche tras noche y quede aquí la mención.
Volviendo a lo que nos ocupa y desde que la banda arranca con “The Butcher”, somos testigos de ese conglomerado a medio camino entre el stoner más cabrón y los Brujeria más decididos. “Sigo Sintiendo Frío” exclama el vocalista. La tan traída y comentada frialdad del público astur, que el sábado pareció hacer suyo el incómodo frío del exterior, no quitó para que la banda diera su versión más nervuda en una “Fariseos” que pondría a prueba los sólidos cimientos del Gong.
Desde Sanlúcar de Barrameda, Mike Jiménez ataca descalzo el doble bombo. Buena gestión de la batería la que desplegó a lo largo de la noche en una formación en la que permanecen los miembros originales Adrián “Mostro” en guitarras y Jandro Fanjul al bajo junto a Adrián Amieva también a las seis cuerdas. Preciosa Les Paul, por cierto.
No faltaron agradecimientos a los protagonistas de la noche. Tampoco al personal del Gong, en especial a Isaac Prieto, infalible una noche más a los mandos de la nave. Así las cosas, “Zombie Canibal” entrega la versión más agria y rotunda de Larriet, mientras que “Edgecrusher” recuerda a los seminales Fear Factory en una versión desde luego mucho más terrenal que el original de 1998.
Hubo lugar incluso para las sorpresas. Y es que hacía tiempo que no nos topábamos con el Txeffy enmascarado. “Txeffy Misterio” como le definió el propio Larriet. La anécdota, eso sí, se produce cuando el Actvs Mortis arriba al escenario antes de lo marcado en los setlists. Cosas del directo. En cualquier caso dejan un “La Migra” de Brujeria que supo a gloria a más de uno. El cierre con “Pendejos Fronterizos”, ahora sí, puso fin a una descarga de una banda que, ahora mismo, puede presumir de poseer un sonido único y reconocible. Al menos dentro de la región. Como siempre atentos ya a sus próximas evoluciones.
As Life Burns, huelga decirlo, son un animal muy diferente de sus teloneros. Y, como dije antes, tampoco quince años se cumplen todos los días. De ahí la buena entrada que registra la sala cuando poco más allá de las diez, la agrupación metalcore toma por asalto las tablas del recinto ovetense.
“We Are Animals” ya da muestras del buen sonido del que van a disfrutar. Un arranque a revientacalderas en el cual el bombo de la batería parece decir basta. Atento a todo, Dolfo, antiguo integrante de la banda, parece el primero en percatarse. Afortunadamente, la cosa no pasó a mayores.
Vimos a un Mikel muy centrado. Frontman dado a grandes esfuerzos y aunque el escenario del Gong no sea el de los grandes festivales, desde luego vimos a un líder ejerciendo como tal. También a una banda que supo vaciarse y disfrutar, desgranando buenos temas como “The Prophecy” o en especial “Until The Clean Mind Breaks”, con su inconfundible mezcla de nervio y técnica. Cabe destacar aquí la labor de Guillermo Rodríguez “Willy”, voz en Were The Waves Are Born, bajista también en la jornada del sábado y cuyos coros desde luego ayudaron a corregir y aumentar la consabida propuesta de los de la cuenca.
Y mientras que “Again This Brightness” desencadenó los mayores circle pits de la velada, “Debris Hills”, dedicada por Mikel a Dolfo, convierte el Gong en un mar de linternas de móvil iluminando el escenario. No faltó, claro, “Bring The Torch”, con el correr de los meses una de las favoritas de quien escribe. Tampoco un doble estreno.
“Whispers”, que sorprende tanto por la mayor pesadez que exuda como el poso más atmosférico que la acompaña. Y “Where The End Is Never Seen”, que cual negativo de su predecesora, revuelve a los As Life Burns más brutos y cerriles. Un cierre poderoso pero un show que supo a poco. Apenas cuarenta minutos. Aún con eso, al menos nos quitamos la espina que nos quedó tras su infructuoso paso por la última edición del Karma Fest, donde todo lo que pudo salir mal, salió aún peor. Qué duda cabe que nos volveremos a encontrar, seguramente ya con nuevo material en la calle del que, por supuesto, daremos buena cuenta por estas líneas.
Por nuestra parte nada más. Agradecer como siempre a la buena gente de la sala Gong Galaxy Club por todas las atenciones, mandar un gran saludo a las dos bandas, también a la buena gente de Mortal Coil (¡nos vemos el viernes!), a Dolfo, Jorge López Novales, Diañu, Pelayo, Angie, Txeffy y todos los que mi atribulada cabeza ahora no recuerda. Nos vemos en el siguiente.
El joven cuarteto ovetense Mortal Coil se presentará en casa el próximo 1 de marzo. El que será su segundo concierto tras su debut en la Sala Ángeles y Demonios de Gijón en octubre del pasado 2023 tendrá lugar en el Gong Galaxy Club.
Compartirán escenario con los gallegos Host. La formación gallega afincada en Narón y que cuenta con Borja García (Perpetual) en sus filas presentará su primer larga duración “The Quake”. Entrada anticipada 8€ a través de Wegow, 10€ en taquilla.
As Life Burns cumple 15 años de trayectoria y lo celebra por todo lo alto el sábado 24 de febrero en el ovetense Gong Galaxy Club, estrenando nuevos temas. La fiesta contará con los langreanos Chamako Wey en el que será el primer concierto de su nueva formación.
HMB: Mike Stamper, alter ego del multiinstrumentista asturiano Aitor G. editaba el 19 de enero “Emerge From Error” el tercer episodio de la saga del error que iniciara el año 2016 con “Ended By Error” y continuara al año siguiente con “Extended By Error”. Algo más de 5 años después ve la luz este nuevo episodio por lo que la pregunta parece obligada. ¿Es solamente un dato anecdótico o es el resultado de los plazos establecidos?
Mike: Lo primero: Hola a todos, y agradeceros a vosotros a título personal por hacerme este huequecito en vuestra siempre acogedora casa.
Os detallo sobre esto. Aquellos dos primeros discos se compusieron prácticamente en paralelo durante algunos años (empezando en 2012, más o menos), con lo que se cerraba un ciclo compositivo con ellos dos. Al cerrarse dicho ciclo, se me abría un nuevo horizonte partiendo desde cero, y es por ello que han pasado algunos años de más respecto a ese “Extended By Error” que se cerró en noviembre del 2017. Tiendo además a no forzar el proceso creativo en exceso, dejando que las ideas y las melodías fluyan cuando deben hacerlo y que la inspiración encuentre su hueco naturalmente. Aproveché asimismo este cambio de periodo para adaptar mi forma de enfocar el sonido e introducir nuevos medios y técnicas de grabación, lo que supuso un salto cualitativo en la producción desde esos dos discos hasta el actual.
Soy consciente de que habrían pasado menos años de no ser por la pandemia mundial, que supuso, aparte de lo evidente, un periodo de cierta inestabilidad en varios focos. Sin embargo, siempre estuvo claro el foco conceptual de este tercer trabajo, que venía por darle un cierre digno a esa «saga del Error» otorgándole redención al protagonista.
Es por ello que intento afrontar los plazos con total naturalidad, si bien tengo esa tendencia de componer en paralelo siempre, e intentar equilibrar los repartos de los temas entre los trabajos que paralelamente esté cocinando. Y cuando suelto el primero de esa pareja de trabajos, analizo qué ha funcionado mejor y qué no para rematar esos detalles en el siguiente. Pasó con los dos primeros, y sé que pasará con “el mellizo” de Emerge From Error, que tengo planificado para más adelante. En esta ocasión en particular, decidí otorgar a Emerge From Error una duración superior a la de anteriores trabajos con dos propósitos: compensar no haber podido sacar este trabajo antes y, a la vez, dejar más hueco para incluir en ese cuarto trabajo futuribles ideas que puedan surgir en este periodo que ahora se abre.
HMB: Siendo lo que se denomina una “one man band” es implícito el titánico trabajo que hay detrás de cada disco. Composición, grabación, diseño gráfico, edición de vídeo, quehaceres personales y laborales, tu banda actual Unexpectance o aportar las pistas de bajo al disco debut de Argion por poner un ejemplo. ¿Qué es lo más difícil a la hora de afrontar la creación de un nuevo disco?
Mike: Es un proceso gigantesco en el que te puedes llegar a sentir muy solo, y de hecho, en mi caso, lo estuve, 😊. Puede incluso desbordarte si no lo afrontas estructurándolo de forma escalonada y con las percepciones adecuadas. Y digo lo de las percepciones porque hay que vencer una serie de sesgos que suelen darse cuando afrontas estos procesos: bien un tremendo síndrome del impostor que puede autoinvalidarte totalmente y hacerte pensar que tus ideas no valen nada, o bien todo lo contrario, haciéndote creer que ese riff que tienes entre manos es el mejor riff del universo. Hay que intentar verse desde fuera, abrazar la objetividad y encontrar un equilibrio, reconociendo humildemente lo que te limita y bloquea cuanto antes, pues puede ser un muro en alguna fase del proceso. Y una vez desarrollas la costumbre de afrontar esta especie de duelo, es mucho más llevadero de lo que puede parecer.
Si bien, hay fases que son especialmente tediosas y poco atractivas, especialmente la de marketing y promoción, que, además, en estos tiempos, es terriblemente ingrata en cuanto al potencial alcance y visibilidad que puedes tener como artista underground y con un nicho musical tan específico. Tiene una parte muy buena, que es la gente a la que descubres o que te descubre gracias a ello.
La elaboración de materiales gráficos, sean imágenes o vídeos, me es realmente grata, y suelo ponerle mucho foco cuando ya tengo casi cerrada la parte estrictamente musical. Me parece muy importante este punto hoy día, y es parte del marketing anteriormente mencionado, porque actualmente define en gran parte la percepción que puede tenerse de un artista desde fuera. Si bien, debe siempre ir acorde y coherente con la música que hay detrás. Vemos a menudo desproporciones en este aspecto dejando la peor parte para la música, y eso es algo que en mi opinión no debería suceder jamás. Si en un proyecto musical se está más pendiente de selfies o de hacer constantes brindis al sol que de intentar hacer buena música, es que algo está yendo terriblemente mal. Todo debe estar al servicio de la música y nunca al revés.
La creación musical en sí es de largo lo mejor y lo más satisfactorio del proceso. Tanto composición como grabación. Muy costosa en cuanto a tiempo, que te requiere muchísimo, pero es un tiempo que agradeces dedicar y en el que te mueve la ilusión de alcanzar algún día el resultado final. Cuando llegas finalmente a ese punto experimentas una gran satisfacción de haber conseguido llevar las ideas al punto que querías. Además, desde que ves nacer una idea hasta que se ve plasmada en un tema, pueden llegar a pasar muchos años, y eso implica una evolución. Una idea puede ser una simple melodía que se te ocurrió en el momento menos oportuno, mientras hacías la compra, mientras trabajabas… y puede quedarse almacenada en un audio cantado en tu móvil hasta que un día lo desempolvas para desarrollarla. Hay ideas que recuerdas sin necesidad de almacenarlas, y te mueve el ansia de crear algo con ellas.
Por poneros un ejemplo de este tipo de ideas, hay un par de temas de Emerge From Error cuyas melodías llevaban rondándome la cabeza unos años. Surgieron en 2015/16, y supe en el instante que eran ideas que podrían destacar frente al resto. Hubo intentos de desarrollo que no terminaron de convencerme, y esa dificultad hizo que apuntasen más hacia el cuarto disco que hacia este tercero. Sin embargo, este año, en un momento bastante casual, conseguí resolver ambos puzles e incorporarlas a “Emerge From Error”. Son “Winterpark” y “Song Of Empowerment”. Así funcionan las cosas con la creatividad, y por ello digo de no forzarla en exceso. Me habría arrepentido de no haberlas metido en el disco, porque son quizá dos de los temas más importantes que compuse en mi vida.
HMB: Recordemos al lector que la trilogía de error son discos conceptuales instrumentales sobre los errores, las consecuencias, su confrontación y finalmente redención. Ante la ausencia de letras que nos sirvan de hilo conductor, ¿de qué recursos te sirves para tener al oyente enganchado al disco?
Mike: Aun siendo plenamente consciente de la dificultad de moldear una historia desde lo puramente musical ante esa ausencia de letras, hay una pretensión de que la música vaya íntimamente relacionada con la evolución conceptual del disco. En este último trabajo, “Emerge From Error”, la progresión de las emociones por las que pasa el protagonista tiene una traducción musical que se aprecia principalmente en que existe una dureza y cierta maldad en los primeros temas que va progresivamente deshaciéndose a medida que el disco avanza, en pro de abrazar cada vez más el lado melódico y esperanzador de su cierre. La música y los arreglos contribuyen importantemente a promover este entendimiento. Por su lado, los títulos de las canciones también tienen cierto juego sutil con aquello a lo que el tema pretende enfocar conceptualmente, manteniendo además ciertas analogías con terminología que proviene del mundo informático.
Sin embargo, todos sabemos que independientemente de la historia o mensaje que un álbum quiera transmitir, el oyente tiende a llevar los temas a su terreno y aplicarlos a sus circunstancias personales. Al menos, practiqué ese ejercicio toda mi vida con mis álbumes favoritos, porque, al final, las canciones nos evocan emociones y apelan a sensaciones muy específicas o recuerdos que alguna vez vivimos. Mis álbumes están enfocados también a eso, a que cada cual encuentre su interpretación personal más allá de la “línea argumental oficial”.
En respuesta también a esos recursos para mantener al oyente enganchado, podría decir que, en general, los temas pretenden mantener cierta variedad estructural desde lo musical para fomentar que la experiencia de escuchar el disco sea grata y nunca aburrida, y que al mismo tiempo se perciban como coherentes entre sí e hijos del mismo padre. Esa variedad surge de forma natural y no condiciona la composición por intentar buscarla, con lo que el orden en que se presentan los temas en el disco termina siendo el factor decisivo para garantizar esa escucha progresiva que puede engancharte. Le doy mucha vuelta al orden de las canciones con este fin, porque puede marcar muchísimo la diferencia entre un disco que te aburre o uno que te atrapa.
HMB: “Dominion Of Error” y “Winterpark” fueron los singles de adelanto. ¿Qué querías transmitir de cada uno como presentación del disco?
La intención fue la de mostrar dos de las diferentes caras que podía ofrecer este álbum. Fue una elección difícil, pues todos los temas tienen un significado detrás de interés, y a su vez, muchos podrían haber sido candidatos para single. Estos dos mantenían dos facetas interesantes, que a su vez van consecutivas en el álbum final, motivo por el que me resultó interesante elegirlos y presentarlos en dicho orden.
“Dominion Of Error” refleja un aura maléfica, la que conlleva bajar allá donde el Error se extiende y confrontar sus causas en su propio terreno, donde su poderoso influjo puede volver a volcar al protagonista con más fuerza. Pero nuestro protagonista está convencido de que debe someterle de una vez por todas, y nada le parará los pies.
“Winterpark” representa el recuerdo del hogar, entendiendo este como el lugar donde el protagonista tiene su corazón, donde puede volver a ser él mismo, y que le otorga esa fuerza que le mueve a seguir luchando. Todo héroe debe volver a casa cuando vence a su mal particular, con la satisfacción del éxito en su gesta y con el consecuente aprendizaje que ello conlleva. Que se titule así no es casualidad, pues hace referencia a uno de los lugares más significativos para mí, que es el Parque de Invierno de Oviedo.
HMB: Devin Townsend afirma que necesita vivir una experiencia para poder componer música sobre ella. ¿Existe alguna similitud con tu forma de crear música? ¿Has sufrido en tus propias carnes los errores en los que basas tu obra o de donde tomaste la inspiración para crearla?
Mike: Tengo que darle la razón al bueno de Devin, al que coincide que admiro profundamente como artista. El hilo conductor conceptual sobre el Error y que materializó estos discos tiene su base en una serie de sucesos que viví. Asimismo, esas historias sirvieron de inspiración para componer la gran mayoría de mi música desde que mi proyecto se volvió instrumental en estos tres álbumes. Tuve que aferrarme momentáneamente a viejas emociones para poder llevar adelante lo que pretendía expresar con algunos temas. Lo viví asimismo como un ejercicio de autoterapia con el que intentar comprenderlas mejor, y con ello lograr entenderme mejor a mí mismo y desarrollar cierta autocompasión, por lo que fue doblemente enriquecedor. Podría decirse que evolucioné junto con estos temas. ¿Por qué no hacer unos discos sobre el proceso completo de los errores mientras tú mismo te vas entendiendo y redimiendo?
HMB: Han pasado 14 años de la ópera prima como Mike Stamper, tiempo en el que además has formado parte de distintas bandas de diversos estilos musicales como Unexpectance, Gajes Del Oficio, Black Devil, Preventive Suicide, No Sense Within… Con el amplio espectro de sonidos que ofrece “Emerge From Error”. ¿Cuánto de esas bandas está presente en el disco?
Mike: Diría que muchísimo. Son bandas totalmente diferentes entre sí y, gracias a esa diversidad, cada cual me aportó un aprendizaje musical con un foco específico en diferentes formas de hacer y de ver la música. Todas ellas, entremezcladas, dieron lugar a este disco (y, de igual manera, a los anteriores). Lo aprendido con esas bandas trazó el camino que me trajo hasta este punto. Y en cierto modo, el trabajo aquí desarrollado también se reflejará en esas y otras bandas (ahora mismo, en Unexpectance y en otros proyectos venideros).
HMB: Has publicado este trabajo bajo tu propio sello discográfico Stampcore Records y grabado de nuevo en tu propio estudio. Una gran carta de presentación para editar material fuera de la marca Mike Stamper. ¿Has realizado ya o tenido alguna oferta para editar material de otros músicos o bandas?
Mike: Mi idea de retomar mi sello no solo es la de publicar mis propios trabajos de forma independiente de ahora en adelante, sino también la de otorgar apoyo a proyectos amigos en todos los aspectos en los que buenamente pueda hacerlo (promoción, diseños de cartelería, producción… etc). En el pasado, realicé trabajos de producción para varias bandas asturianas entre 2009 y 2014, como por ejemplo, la ya extinta Between The Lines, a quienes produje su primer EP, o Archaeopteryx Ultraavantgarda, a quienes también produje su primer LP y apoyé posteriormente para unas fechas en directo como bajista. Por aquel entonces, tuve que cesar esos servicios por falta de tiempo, pero mi idea es retomarlo a una escala más llevadera. Ya he iniciado algunas conversaciones para proporcionar apoyo a algunos artistas underground cercanos de proyectos bastante similares al mío.
HMB: ¿Te planteas realizar una presentación en directo de “Emerge From Error” o actualmente no lo ves viable?
Mike: No os voy a negar que me encantaría poder llevarlo a cabo algún día. Esta pregunta es recurrente con estos discos y siempre vengo a decir lo mismo. Me encantaría, pero no lo veo viable como tal porque sé que tendría una buena cantidad de dificultades logísticas que procedo a detallaros. Por un lado, utilizo guitarras en muy diferentes afinaciones para los temas, que bien es cierto que esto es simplificable a día de hoy llevando un único instrumento por músico y una pieza de hardware que transponga la afinación para cada tema (algo que, por ejemplo, hacemos Unexpectance en nuestros directos). Asimismo, habría que tirar de bastante apoyo de samples de refuerzo para no terminar montando una banda con cuatro guitarristas, al haber tantas melodías de guitarra simultáneas y complementarias (que esto también podría simplificarse). Si bien, tampoco tendría claro del todo con quién constituir la banda principal. Además, con las diferentes colaboraciones, habría que sincronizar muchas agendas, y eso si quieres ir muy por el libro.
En definitiva, un maravilloso lío. Pero sí, desde luego que fantaseo con poder llevarlo al directo alguna vez, e incluso tengo claro qué temas funcionarían mejor o serían más “llevables”. Ojalá fuera sencillo, de verdad. Sin embargo, realizar adaptaciones de mis temas para otros proyectos y con su particular punto de vista y contexto, es algo que, ya se hizo (si escucháis “Guerra Interior” de Unexpectance e “Innerwar (Out Of Bounds)” de mi álbum “Extended By Error” entenderéis a qué me refiero) y se seguirá haciendo, con lo que ese es mi consuelo.
HMB: ¿Y una edición física del álbum o la saga?
Mike: Existe edición física en CD de los dos discos anteriores. Se realizó una tirada muy limitada de la que quedan muy poquitos ejemplares. Con “Emerge From Error” será similar, y avisaré cuando estén disponibles. Siempre me gusta hacerla para aquella gente que quiera coleccionarlos o que aún usa el formato CD, que, aunque esté en decadencia por cómo funcionan las dinámicas digitales, considero que es muy importante que no desaparezca. Es la materialización tangible que demuestra que una obra musical existe.
HMB: Sería un lujazo ver esas colaboraciones en vivo. De nuevo has tirado de amigos y gente cercana como Cristian Iglesias, Dmitry Stalingrado, Nathan Cifuentes y Andrés García que repiten, lo que suponemos que hacen las cosas más fáciles. En Heavy Metal Brigade siempre nos gusta presumir del talento que alberga esta tierra nuestra y esta es una buena muestra. ¿Cómo definirías en una frase a cada uno en las colaboraciones?
Mike: Soy consciente también de que hay mucho talento en nuestra región con el que me encantaría poder contar, y con quienes me gustaría hablar para próximos trabajos. Suelo proponer colaboración a guitarristas que ya de antemano admiro, y poco a poco voy abriendo este abanico a nuevas colaboraciones.
Respecto a los colaboradores actuales, de Cristian diría que tiene un grandísimo gusto y finísima expresividad con todos los matices que tienen sus siempre melódicos solos. Estuvo muy cercano al proyecto estos años y fue conociendo y opinando sobre versiones primitivas de varios de los temas, y tuve siempre muchas ganas de que pudiera participar.
Nathan me parece ultra técnico, y con una soltura e influencias exquisitas. Se toma cada colaboración como un reto personal para probar sus maravillosas habilidades, y nunca decepciona, abordándolo con gran profesionalidad. Siempre se adapta increíblemente a los temas que le propongo y es muy gustoso trabajar con él.
Dmitry lleva varios años impresionándome por su gran velocidad y desenvoltura en diferentes contextos. Sus trabajos en Soldier y en Sound Of Silence ya me parecían increíbles y, como colofón, tuve placer de compartir escenario con él en Kirlo. Diría de él que es super veloz y frenético.
Andrés es ya un viejo amigo musical y siempre consideré que su trabajo era increíble. Al poco de conocernos intentamos formar una banda juntos con unos temas que él compuso para la que no llegamos a completar formación, y siempre lamenté no haberlo conseguido. Mi consuelo de querer trabajar junto a él se materializa en sus magníficas colaboraciones. Está presente en mis tres discos y me encantaría seguir poder contando con él en los siguientes. Diré de él que sabe darle a los temas el remate perfecto con sus épicas melodías así como con su impoluta ejecución.
HMB: Tal y como comenta David Naves en el análisis que ha realizado del disco, este alberga una variedad sonora de los más variopinta, recordando en varios pasajes a bandas como Cynic, TesseracT, Meshuggah, Vildhjarta, Leprous o los andorranos Persefone. ¿Qué escuchas actualmente y qué banda recomendarías a los que han disfrutado con “Emerge From Error”?
Mike: Últimamente, el tiempo que tuve para descubrir nueva música lo enfoqué en artistas generalmente instrumentales, tanto de rock como de metal, con influencias muy variadas. Artistas como Haunted Shores, Mendel, Shades Of Black, Polyphia, Ola Englund, Nick Johnston, Plini, Unprocessed, Andy James, Keith Merrow… por citar unos cuantos, pero hay muchos más. Fuera de ese ámbito, terrenos más progresivos con Meshuggah, TesseracT, Periphery, Devin TownsendProject, Ihsahn… Tambien tengo la cabeza también metida en bandas deathcore o groove como Jinjer, Whitechapel, Thy Art Is Murder, Shadow Of Intent o Lorna Shore, por poner más ejemplos. Ando escuchando música diversa de manera un tanto desordenada para intentar pillar influencias que me gusten desde varios frentes. De todo ese mejunje, algo de eso se queda bailando por el subconsciente al ponerme a componer. Muy recomendables todas ellas en su estilo.
HMB: Tenemos por costumbre que la despedida corra a cargo del protagonista de la entrevista. Por nuestra parte agradecerte enormemente la confianza puesta en Heavy Metal Brigade para la difusión de tu trabajo y esfuerzo, además de felicitarte por un fantástico disco. Las últimas palabras corren a tu cargo.
Mike: Me queda daros las gracias de nuevo por vuestro tiempo y por vuestro constante apoyo a proyectos como el mío, y, desde aquí, invitar a todos aquellos amantes de la música instrumental y del metal a que le den una oportunidad a “Emerge From Error”. Fue construido con mucho mimo y pensado para ofrecer épicos y muy intensos momentos musicales. Prometo que no os defraudará ni os aburrirá, 😊
El cuarteto madrileño Los Sex retomará los escenarios en el 2024 con su paso por la ovetense Sala La Salvaje el próximo viernes 9 de febrero. Cita en la que compartirán tablas con el trio local Malatesta.
Tras girar por salas de toda España y pasar por varios festivales durante año y medio presentando su último disco «Mambo«, Los Sex cerraban en junio del pasado 2023 la gira promocional en la Sala El Sol de Madrid con lleno absoluto. Inmersos en la creación de nuevo material junto al productor inglés Nigel Walker (Abbey Road Studios, Gary Moore, Jeff Beck, Sidecars, Pereza…) y José M. Rosillo en los Estudios Audiomatic han editado 2 sencillos hasta el momento «Bailando Hasta El Suelo» y «Caramelos«. Por su parte Malatesta continúa presentando su ópera prima «El Instante Perfecto» y la promesa de ofrecer alguna sorpresa. Entrada anticipada 10€ a través del siguiente enlace a Wegow: https://www.wegow.com/es/conciertos/los-sex-malatesta-la-salvaje-oviedo-9-febrero-2023
Presentación en la ovetense Lata de Zinc de “Beyond Olympus Pt.1”, el Ep que trae de vuelta a los chicos de Soundcrush. Acudían además a la cita acompañados de la buena gente de Narwhale, por lo que nuestra presencia allí era poco menos que ineludible.
El regreso a la actividad de Soundcrush provoca la salida del que fuera hasta hace algunas fechas guitarrista de la formación asturiana, Ales Sánchez, cuyo puesto ocupa ahora y para nuestra sorpresa, Aitor Lucena (ALMS) de cuyo álbum “The Trial” ya dimos igualmente buena cuenta en este medio (reseña). El reemplazo, sobre el papel y nunca mejor dicho, suena bien y estamos ya ansiosos por ver qué nos depara en un futuro próximo.
Pero de momento vemos a unos Narwhale que se adaptan pronto al cambio. Son por muchas razones una banda especial para nosotros. También peculiar, única incluso dentro del actual ecosistema astur, algo que queda patente ya desde la inicial y extensa “Nebulosa Barnard 33”. Desarrollos nada sencillos, mil y un recovecos y Javier Fernández, frontman y líder del cuarteto, luciendo un precioso Rickenbacker de cinco cuerdas.
Puede ser que no les viéramos tan seguros como en citas pasadas a falta del obligado rodaje que siempre demanda un cambio en la formación. Y sin embargo, o tal vez por ello, “Anillos de Saturno” desde luego sonó más rocosa y nervuda que nunca. Tanto o más que “Glaucus”, de su anterior trabajo, que de nuevo muta al idioma de Cervantes y, a su vez, ofrece la cara más cruda de Fernández como vocalista. Para el final quedaría una “Los Rojos Vientos de Marte” que el propio bajista y frontman de la banda tiene a bien dedicar a Manuel Hernando y Angie, grandes seguidores de la agrupación avilesina, y también a este humilde medio. Como no puede ser de otra manera atentísimos ya a sus próximas evoluciones.
Pasan pocos minutos de las diez y media cuando los renacidos Soundcrush irrumpen en las tablas de la Lata de Zinc. Y al igual que sus compañeros de cartel, no sin novedades en su alineación, pues como os contamos hace un par de semanas Dmitry Stalingrado (Soldier, Sound Of Silence) sería quien ocupara finalmente el puesto de bajista en sustitución del titular y lesionado Luis Sánchez.
Pero por supuesto y huelga decirlo que el baile de miembros no merma la intensidad del cuarteto. Ales se muestra feroz desde la inicial “Primal Flame” y el público, cabe decir mucho más joven que en otros eventos que hemos cubierto recientemente, pronto conecta con la abrupta pero al mismo tiempo técnica propuesta del combo astur. “¡Volvemos!” proclama el ya ex Narwhale, y lo hacen con el poderoso recuerdo a su anterior álbum que supone “Unleashed”.
De igual manera, tuvo tiempo un muy activo Sánchez para agradecerle a Stalingrado el haber “salvado el bolo” y aprovechar de paso para presentar al madrileño Iván en baterías. Gran sonido del que disfrutaron, cabe desde aquí agradecer la buena labor de Ovana a los mandos de la nave y una audiencia que se lo pasaba en grande con con buenos cortes de metal a un tiempo afilado y al otro pesado como “Manifest”.
“Cuatro años sin tocar” son muchos, qué duda cabe, si bien a tenor de cómo se lo pasó la gente en “Alpha”, tampoco es que se notase en exceso. Poderosos solos los que intercambian aquí el TeksuoDavid Vega y Ales Sánchez y primeros pogos de la noche en física repuesta por parte del respetable. Iván en baterías se dejaría la piel en la exigente “Vacuity”, revisión al modo Soundcrush del clásico de Gojira, y cierre con el corte que titula a su último Ep. ¿Se nos hizo corto? Qué duda cabe, pero en las circunstancias en las que se dio el evento y con los diversos cambios de formación que han sufrido tanto unos como otros, no quita para que nos diéramos por satisfechos. Queda afianzar ambos line-up, confiar en una óptima recuperación por parte de Luis Sánchez y cruzar de nuevo nuestros caminos más pronto que tarde.
Por nuestra parte nada más. Mandar un cariñoso abrazo tanto a ambas formaciones como a Pei (Soldier), Susana Crespo, Manuel Hernando y Angie, Juanjo (Noche de lobos), Txeffy (ActvsMortis, Kraken a Feira) por la agradable compañía. Y, como siempre, nos vemos en el siguiente.