La nueva batería de fechas en vivo de la veterana formación madrileña Obús confirma su retorno los escenarios asturianos. La cita con la banda liderada desde hace más de 40 años por Fortu Sánchez y Paco Laguna recalará en Avilés el viernes 16 de agosto.
Tras la polémica desatada el pasado año, Obús se desquitará este verano con el público astur como parte de la 20º edición del festival La Mar de Ruido, uno de los eventos musicales más longevos de la escena asturiana. Estas son sus fechas confirmadas hasta el momento:
4 DE MAYO – VILLANUEVA DE LA SERENA (BADAJOZ) 18 DE MAYO – LAS PALMAS 13 DE JUNIO – ZAMORA (Z LIVE) 22 DE JUNIO – FERREIRA (LUGO) 29 DE JUNIO – ARROYOMOLINOS (MADRID) 5 DE JULIO – RIAÑO (LEÓN) 6 DE JULIO – LEGANÉS (MADRID) 27 DE JULIO – ALHAURIN DE LA TORRE (MÁLAGA) 3 DE AGOSTO – CORRAL DE CALATRAVA (CIUDAD REAL) 13 DE AGOSTO – SAN FELIU DE GUIXOLS (BARCELONA) 14 DE AGOSTO – MADRID 16 DE AGOSTO – AVILÉS (ASTURIAS)
El pasado mes de febrero presentaban el tema «Hasta La Última Estación» como adelanto de su próximo disco de estudio aún sin fecha de salida a la venta.
Fue una de nuestras primeras citas de todo 2023 y, casualidades de este mundillo, ha sido también la última. Misma banda, Kinkis Gruñones, mismo lugar Centro Social Autogestionado La Kuadra en Barros (Langreo), y eso sí, distinto motivo, que en esta segunda ocasión obedecía a la presentación de su nueva obra “Gruñe o Muere”, de la que pronto tendréis un exhaustivo desglose en estas páginas.
No costó mucho decidirse cuando el cuarteto más kinki de la región nos convocó en la que es prácticamente su segunda casa para presentarnos, literalmente hablando en familia, un trabajo que continúa la senda que abriese su Ep de comienzos de año al tiempo que añade una serie de nuevos ingredientes a su particularísima mezcla. De nuevo el peso de las letras recaen sobre el bajista Gus Suárez, en un trabajo gestado durante los días más calurosos del verano asturiano en los estudios ZL Audio de Sama De Langreo. En el reparto de roles repite Quilo Zapico como responsable de la faceta gráfica y es que el tándem formado por el 50% de Paco Jones mantiene en esta nueva andadura muchas de las costumbres de la banda donde dio sus primeros pasos un tal Ramón Lage. Una obra continuista en las formas y que no defraudará a los kinkis unidos a la causa con su ópera prima.
“Suenan sucios y grasientos como si llevasen más de dos meses sin lavarse”, reza el kit de prensa que nos entregaron pero en el fondo son buenos tipos. Lo justo y necesario de hecho para, de forma completamente improvisada y con instrumentos que ni siquiera eran suyos, tocarse tres temas. A saber: “Sacrificios”, “Proletarios” y “Bipolar”. Se disfrutó pues de buena compañía, se regó la charla con distintos brebajes y se alegró el gaznate con sus correspondientes viandas. Pero lo más importante, disertamos con ellos sobre los distintos procesos que han culminado en este “Gruñe o Muere” además de disfrutar de música diversa y conversaciones de esas en las que uno tiende lazos al tiempo que arregla esta decadente línea temporal que nos ha tocado en gracia.
Del mismo modo, nos alegró conocer los planes del propio Centro Social Autogestionado La Kuadra cara al ya inminente 2024 y la forma en que está tratando de crecer y establecerse como un punto de referencia en la región como pueda ser la Asociación Cultural Los Bancos de Atrás en Unquera que visitamos hace escasas fechas. Vaya desde aquí todo nuestro ánimo, también nuestro agradecimiento por el trato recibido y el deseo de que nuestros caminos se sigan encontrando en el futuro.
El retorno de Ramón Lage a su Asturias natal traerá consigo la entrada del carismático interprete en Mad Rovers, que se encontraban en busca de vocalista tras la salida de Miguel Vallinas allá por el mes de julio.
La buena relación de Ramón con los miembros de la formación gijonesa, la posibilidad de compatibilizar su aportación con el calendario de Delalma y el desafío de volver a grabar un álbum en inglés, han sido factores determinantes para la llegada del vocalista langreano a unos Mad Rovers que presentarán en los próximos días el primer fruto de esta nueva etapa.
Ep kinki el que hoy nos llega de la mano del bajista Gus Suárez, el guitarra Quilo Zapico, el batería Rodrigo «Moy» Jiménez y la voz Pablo Zapico. Cuatro temas grabados en Turiellos, locales de la Asociación de Músicos del Nalón en abril de 2022 y posteriormente masterizados por el propio vocalista de la banda. Diseñado y dibujado por Quilo Zapico, todo queda en casa, el trabajo suena más o menos como sigue.
Es el bajo de Gus quien inaugura en “Frecuencia” este pequeño paso para los Kinkis. Arranque de sonido sucio, que economiza en riffs mientras desarrolla estrofas vivas y ágiles. Puede que no sea el estribillo que más me enganche de los cuatro. Cierto es también que el primer encontronazo con estos temas fue el directo y por ahí que su traslación al estudio llegue a perderse algo en lo que a energía se refiere.
Sea como fuere, “Sacrificios” se agazapa tras su extraño prólogo para derivar hacia unas tensiones más punk, si bien el corte acostumbra a fluctuar entre géneros casi a cada paso. Por ahí me agrada la gama de riffs que ha tramado Quilo, así como los bien disimulados cambios de ritmo. Cierto que la línea de voz avanza un tanto a trompicones. Y sin embargo, no son pocas las veces que me he sorprendido a mí mismo repitiendo ese “y quitarse de los vi-vi-vi-cios” cuando estrenaron el videoclip correspondiente meses atrás. Qué cosas.
Es “Nordeste” sin embargo la que más llama mi atención de las cuatro. Algo que no sorprende pues, en la mayor pesadez que despliega, pasa por ser la más cercana al metal de todo el Ep. La cabra, para no variar, vuelve a tirar al monte. Pablo está convenientemente más agrio y el resultado global, a ratos, me recuerda a sus casi vecinos de Dr. Nekro. Esa mayor aspereza alcanzará incluso al propio aspecto lírico, más oscuro, retorcido incluso, en esta tercera entrega.
Quizá como compensación tras ese pulso más pesado, oscuro incluso, “Puzzles” abraza sin medida un nervio decididamente más punk. Siempre sin perder el nexo de unión con el resto de cortes, pero a su vez descubriendo a unos Kinkis más vivarachos y también directos. Composición a ratos bipolar, que me agrada por la construcción de sus estrofas y cierra el Ep dejando al oyente más gruñón con ganas de más.
Es necesario vibrar en la misma frecuencia que la banda y quizá hacer algún sacrificio que otro para encontrarte en el punto cardinal exacto donde todas las piezas del puzzle terminan por encajar. Entre el punk, el rock y el metal, con una idiosincrasia muy asturiana, que bien puede recordar en fondo, que no en forma, a otro disco que pasara recientemente por estas líneas, “Perdón X El Retraso” de Ofensivos, lo cierto es que los Kinkis parecen proseguir aquella estela de los Destilería, Paco Jones y demás bandas de rock anclado entre la irreverencia y un punto de mala leche que nunca sobra. Ya contaban con nuestra curiosidad. Ahora tienen nuestra atención.