Crónica: Rock In Ría (Avilés 10/2/2024)

Punto y aparte tras la reciente última entrega del avilesino Rock In Ría, da un paso al costado FNR, personificado en la figura de Fon Fernández y el tiempo dirá como se presentarán venideras ediciones. Metidos en harina, la celebrada el pasado sábado congregaba a más de medio centenar de almas en la Sala Malecón, habitual sede del festival, que acudían a la llamada de Polémika, Strikeback, Budasam y Evil Impulse, quienes ofrecían una variada paleta de colores en la oferta musical del evento.

A eso de las 21 horas arrancaban las hostilidades con la propuesta más periférica al metal del Rock In Ría y es que Polémika defienden un punk rock con varias pinceladas de carácter diferencial. Pueden navegar con soltura por un rock más clásico, compartir varios componentes con Chabacanos sin duda lo hace más fácil, el punk ácido y reivindicativo, incluso el reggae. Animaron sin desfallecer la siempre ingrata labor de abrir un evento de estas características, demostrando que en los 12 años de trayectoria que les contemplan se han labrado un buen puñado de acólitos que no dudaron el tomarse una buena ración de pacharán cortesía de la propia banda durante «Silencio (A Esta Ronda Invito Yo)«.

Ghe al micro sacó el concierto adelante tirando de tablas y amor propio para superar una reciente perdida familiar. Una lloradita y a seguir, sentenció como mantra para defender una «Fuerzas De Flaqueza» que puso sin duda el punto más emotivo de su actuación. Aprovecharon para mostrar sus credenciales en los apenas 40 minutos de dispusieron llevando acertadamente a su terreno el clásico de Neil Young «Rockin’ In The Free World» y poner un gran cierre a su paso por el Rock In Ría.

Los gallegos Strikeback retornaban a los escenarios asturianos apenas 3 meses después de asaltar Gijón junto a Opposer y Tyrant (crónica aquí). Volvieron a interpretar íntegramente su nuevo EP «World In Decay» del que el compañero David Naves, ausente en esta ocasión por enfermedad, ha dado buena cuenta hace escasas fechas (reseña). Saltaron a escena con su habitual premisa de no hacer concesiones ni tomar prisioneros ante un público muy dispuesto y que no necesitó mucha ayuda para entrar en calor. «B.S.F.» encendió la mecha que hizo entrar en ebullición la Malecón con unas buenas dosis de thrash metal. Nefta Vázquez a los mandos del sonido exprimía cada decibelio que la sala ofrecía para envolvernos en un sonido potente y nítido que no nos abandonaría en toda la velada.

Su voceras Liber recordaba su primer paso por la sala hace ya la friolera de 9 años antes de bajar del escenario y formar parte de los primeros pogos de la noche. No falto la habitual invasión de escenario por su familia «postiza» asturiana con la que incluso Liber compartiría varias estrofas al micro y es que la cercanía de los gallegos, energía y actitud siempre es bien recibida por estos lares. El buen puñado de fotos y visitas a su «merchan» creemos que dan buena prueba de ello.

Tocaba bajar las revoluciones que no la intensidad. Sorprendieron a la parroquia unos Budasam, que con el hard rock en español por bandera demostraron tablas y clase en cantidades más que considerables. Se presentaban con novedades en la formación. Tras la salida del guitarra Carlos Mercury de la formación afincada en Bilbao tomaba el relevo a las 6 cuerdas Yñigo Diaz de la Campa de los también hard rockeros Ready Aim Fire. Parco en palabras Iván González a la voz, dejó que la música hablara, apoyado por una base rítmica impecable. Destacando la gran pegada de Ander Mendoza, 17 añitos le contemplan y Jabi Vilumbrales al bajo y coros.

Mediado su set, tras «Nada Es Para Siempre» nos vimos sorprendidos por un nuevo relevo a la guitarra, en esta ocasión sería Aritz Yarza quien formaría dupla con un superlativo Kike Buda. Lejos de samples y artificios, Budasam sortearon con maestría la posible huida de público tras Strikeback haciendo que los apenas 45 minutos que dispusieron se diluyeran sin darnos cuenta para dejarnos con ganas de más. Sin duda un gran punto a su favor.

Enfilamos la recta final con unos Evil Impulse que llegados de Ciudad Real no mostraron flaquezas a pesar del largo trayecto recorrido. Su thrash / groove encendió de nuevo a los amantes de los sonidos más potentes con Antonio Ramírez como punto focal gracias a su gran despliegue a la voz e interacción con el público. En constante evolución desde sus inicios allá por el 2012 tras resurgir como el ave fénix de las cenizas de Kondena presentaron un nuevo tema «The Culture Of The Ephemeral» que formará parte de su próximo disco cuya edición física corre a cargo de los avilesinos Factoría Del Ruiu y que contará de nuevo con el diseño y artwork de Yayo Alonso.


Se presentaban también con novedades en la formación ya que Dani Márquez de los madrileños Barbara Black ha tomado el relevo de Pedro Torres al bajo. Disfrutamos del cover de Mastodon «Blood And Thunder» mientras enfilamos el tramo final del show más extenso del Rock In Ria. Digno de mención un Rodrigo De Lucas, infatigable todo el set. El también batería de Tete Novoa y We All Fall hizo exhibición de pegada a los parches para dejar a la audiencia con los oídos picuetos. Se fueron como llegaron, arengando al personal y con el deber cumplido. Deseando que la conexión de la banda con Asturias les traiga de nuevo a estas tierras y escenarios.

Se cerraba así una 17ª edición que marcará un antes y después en la historia del festival. FNR se va dejando el listón alto en una última entrega compartida con Izkar Producciones a los que deseamos la mejor de las suertes en la apuesta por la continuidad del Rock In Ría.

Texto y Fotos: José Ángel Muñiz

Crónica: Stone Senate + Colmena (Avilés 9/12/2023)

La parada asturiana de los estadounidenses Stone Senate, a quienes acompañarían los locales Colmena, era desde luego motivo suficiente para que Heavy Metal Brigade afrontase su tercera salida de una semana que había comenzado con Azaghal y Empty en Oviedo, seguía con Siena Root en la Factoría Cultural y cerraba en el Paseo Malecón de la también llamada villa del Adelantado.

El nombre de Colmena puede no sonarle a los más despistados, pero si decimos que su seno alberga miembros de bandas como Brecha, Manifiesto, Leather Boys, Drunken Buddha o Marvel, a buen seguro más de uno arquea una ceja. Son una de las bandas de más reciente creación en Asturias y de hecho se presentaban en el Paseo Malecón discurridas ya varias fechas en vivo. Prueba de que el proyecto, al menos en sus albores, parece tirar para adelante.

“Bienvenidos A La Colmena” exclama Luismi Rose y el primer corte que entregan, “Nunca Bajes La Guardia”, suena a verdadera declaración de intenciones. Buen sonido en líneas generales, con Nefta a los mandos de la nave, aunque los músicos se quejaron de algún que otro acople sobre el escenario. Después de todo, “qué es una colmena si no hay zumbido”.

Siguiendo con los fenómenos acústicos, a buen seguro “Qué Asco Das” ha provocado más de un pitar de oídos. Su letra, deslenguada en forma pero teledirigida en fondo, fue nuestra primera toma de contacto con un cuarteto que, recordemos, completan Toni Bustamante en guitarras, Serto Jabrabruhuy al bajo y Josín Martínez en baterías.

Para quien aún no se haya dejado picar por los miembros de esta colmena, decir que la banda se mueve dentro de un hard rock de tintes heavies a un tiempo muy años ochenta, con cierta idiosincrasia muy asturiana impregnando las líricas de Bustamante. Algo que se hará patente en cortes como “Situaciones Críticas”, o con el ex-Marvel dibujando solos de altura en cortes como “Ego”.

Hubo igualmente tiempo para versiones: una muy bien recibida “Born To Be Wild” a la que sigue “Born To Raise Hell”, donde uno echa en falta un bajo con algo más de distorsión, Lemmy nos malacostumbró a todos. Cierre para la desenfadada “Macarra Del Quinto” y despedida de una banda que parece disfrutar con lo que hace. Propuestas que nunca sobran.

Stone Senate son un animal completamente diferente. Tanto por formación, tres guitarras sobre el escenario del Malecón, como por sonido, con ese rock sureño de tintes abiertamente hard. “We Are Stone Senate From Nashville, Tennessee” exclama el espigadísimo Clint Woolsey. “And We Play Rock And Roll”, le faltó decir al norteamericano. Porque lo cierto es que su rock sureño desde luego gana unos cuantos enteros en lo que a potencia se refiere en su traslación al directo.

A Woosley, pegatina de Motörhead en su preciosa guitarra de color azul, le flanquean James Beau Edwards a un lado y el muy risueño Ted Hennington al otro, el casi siempre taciturno Kieran Cronley al bajo y David “DZ” Zettler tras los parches. La banda suena en perfecto estado de revista desde la inicial “Cemetery Song”. Ya desde los primeros compases del show, el sonido no puede ser más redondo. La batería de “DZ” te golpea en el pecho al tiempo que Cronley dibuja líneas de bajo tan discretas como redondas.

El casi infinito Woolsey se destapó como el frontman químicamente ideal para la música de la banda. Despliega un carisma inabordable tras el micro y su voz, a ratos poderosa, jamás pierde el tan buscado feeling. Por ahí deslizarían temas como “Dead And The Dying”, de su álbum “Dawn” de 2022, o una “Martha” que bordea sin traspasar la frontera del funk y resulta casi bailable por momentos. Tendrían tiempo incluso de revisitar a The Band con “The Shape I’m In” y The Allman Brothers Band con “Don’t Keep Me Wonderin‘”. También de armónica mediante sumar un miembro más en escena o de incluso poner a “DZ” en voces.

El tronco final del set sería todo lo que uno espera de una banda de estas características. Con el trío guitarrero brillando a gran altura en “Whiskey Helps” o enfrascándose en duelos por momentos incendiarios, cuando no doblando sus guitarras para regocijo de una audiencia que supo responder al buen hacer de los norteamericanos.

De hecho la banda se iría pero, insistencia de la gente mediante, terminaría por regresar para dejarnos una casi volcánica “Down”. Muchas fueron las muestras de agradecimiento que Woolsey dirigió al público a lo largo de la noche y lo cierto es que a la banda en su conjunto se la veía disfrutar sobre las tablas. Por ahí que el altísimo vocalista no quisiera olvidarse de dar las gracias a la organización del evento e incluso al técnico de sonido de la sala. Detalles que suman y le honran.

En lo personal y desde que escribo para esta página, era mi primer show allí y lo cierto es que no pudo darse mejor. Veníamos con el regusto de la gran actuación de Siena Root apenas veinticuatro horas antes y Stone Senate supieron poner su grano de arena para completar uno de los mejores fines de semana en lo que a rock and roll se refiere en la región. Disfrutemos mientras podamos y agradezcamos nosotros también la labor de organizadores, técnicos, dueños de salas y público en general. Después de todo, esto no sería posible sin todos vosotros. Nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz