Reseña: Montaraz «Defendiendo Tu Voz» (Demons Records 2024)

Es el tercer trabajo discográfico para Montaraz, quinteto de Narón (Galicia), a la sazón ganadores del Perversiones 2023. Ellos son Simón Pereira en baterías, Juan Muiños y Ger García en guitarras, Diego Pena al bajo y José Santos en voces. “Defendiendo Tu Voz”, que así se llama este nuevo álbum, contó con producción, mezcla y master del Adventus o Delalma Manuel Ramil (Eco, Death & Legacy, Edén, Infamia…) y arte de José Antonio Vives (Ankhara, Saedín, Deimler, Herética…) para siete temas que han visto la luz bajo el paraguas de Demons Records.

Hay algo en la forma en que Santos se desempeña en “Al Final” que me recuerda al mejor Manuel Martínez (Medina Azahara) en lo que constituye un primer corte de lo más castizo. Puro hard / heavy en la mejor tradición del género en nuestro país, vaya. Por ahí se suceden buenos adornos melódicos en apoyo de las estrofas. Aun más pronunciados tras los estribillos. Pero, sobre todo, la sensación de que la banda no pretende otra cosa que divertir. Y divertirse en el proceso. Ha sido la carta de presentación del álbum y por ahí se entiende la cierta simpleza que muestra su trazo. Aún así me resulta de lo más disfrutona conforme alcanza su tramo final y gana en intensidad y pegada. Aunque sea de manera leve. Un buen arranque.

Quiero Vivir” acentúa a esos Montaraz más crudos y viscerales que se intuían en el epílogo del tema previo. Su riff principal suele recordarme a unos Judas Priest del presente siglo, si bien la forma en que la producción filtra la voz de Santos en determinadas estrofas no podría resultar más lejana a la banda de Birmingham. Se suceden aquí hábiles cambios de ritmo, muy firme siempre Pereira a los parches. Y una extensión en la forma de llevar adelanto sus desarrollos que me recuerda sobremanera a mis paisanos de Bestia Negra. Vuelven a irrumpir buenas melodías en apoyo de los cumplidores estribillos para una letra en la más pura (y de nuevo castiza) tradición del género.

Desgarrador grito de Santos para dar la bienvenida en “Vuelve”, que sale adelante sobre uno de los riffs con más gancho del álbum, pero sorprende con la desnudez que muestran sus primeras estrofas. Nombres como Ankhara o Lujuria acuden a mi mente mientras el corte va ganando en intensidad camino de estribillos. Irrumpen ahí los mejores Montaraz, esos que se instalan a medio camino entre el heavy metal más clásico y el hard rock más vibrante. Hay una mayor presencia de la base rítmica aquí, en particular del bajo de Peña, que termina por otorgar el debido empaque a un corte, por momentos, más arrastrado pero también pegadizo. Redondean el buen solo que nos conduce hasta el epílogo y el trazo tan clásico de este.

Pero lo que más me agrada es lo orgánicos que suenan. Habrá trucos de salón propios del estudio como los del prólogo de esta “Fuera Del Rebaño”, pero la banda en ningún caso alcanza a resultar artificial. Ni mucho menos. Hay una letra más punzante y mucho más crítica alimentando esta cuarta entrega. Conjugan, y pienso que de manera hábil, la cara más nervuda con la más tranquila, surgiendo por ahí uno de los cortes más diversos de todo el tracklist. Y aunque no me termina de agradar Santos en esas partes más tranquilas, podría decir justo lo contrario a través de las más nervudas. Es el corte más rácano por duración del álbum pero no siento que ninguna de las ideas propuestas se quede a medias por falta de desarrollo. Al contrario.

Aludía antes a Bestia Negra por aquello de la duración de los temas y es precisamente el nombre que acude de nuevo a mi subconsciente con “Montaraz”. En gran parte por lo extenso del prólogo, trazado sobre alguno de los riffs más curiosos (y cuidados) de todo este segundo trabajo. Y es que la banda, en especial la dupla Muiños & García parece haber puesto todo de su parte cara a construir otro de los cortes principales del álbum. Que para algo es una composición que lleva el propio nombre de la banda. Tiene un sabor muy clásico donde detecto dejes que me recuerdan a gente como Lujuria, Obús, Angeles Del Infierno y, como no, Iron Maiden, por ese puente central calmo y reposado que dará pie a unos Montaraz pesados, casi monocordes, anticipo de la habitual ensalada solista.

Mi Vieja Guitarra” y su calmo prólogo entregan a un Santos en una clave más limpia, que desaparece toda vez irrumpe la faceta más obligadamente metálica del quinteto. Manuel Ramil aporta teclas en este penúltimo corte de cara a acentuar ese lado más melancólico de Montaraz. Un trazo agradable y bien arreglado, por tanto, para lo que no deja de ser otro corte leal a una forma, ya digo muy castiza, de entender el heavy metal. De los siete cortes que componen este segundo trabajo, fácilmente el que más parece pensado con el directo en mente, rematado por un solo, eso sí, de duración algo rácana.

La banda parece exhibir un mayor dramatismo a través del largo prólogo de “A Donde Vas”, cierre de este “Defendiendo Tu Voz” con Montaraz fundiendo su habitual metal de posiciones eminentemente clásicas con el hard más acomodado de los estribillos. Un corte que despide el álbum con otra gran labor de García y Muiños, pero donde Santos construye unas estrofas algo atropelladas. Por ahí un corte que me agrada solo a ratos, desdibujando un final que me resultaba más prometedor sobre el papel. Y es que ahí están los buenos detalles (de nuevo muy Maiden) de Peña introduciendo el epílogo, y los buenos solos de guitarra que se dibujan sobre él. Un cierre algo descafeinado.

Un álbum muy cumplidor, que alude de manera directa y orgullosa a un determinado nicho de oyentes y propone siete cortes construidos con gusto clásico y ejecutados, las más de las veces con acierto y buen gusto. Con un Santos que da en todo momento la sensación de habérselo pasado en grande construyendo sus respectivas líneas de voz y su entonada pareja de guitarristas, el disco podrá hacer las delicias de los fans de los muchos nombres que han surgido a lo largo del texto. El detalle de la participación de Ramil en “Mi Vieja Guitarra” suma sin resultar protagonista y en general resultan siete cortes sin otra pretensión que mantener viva la llama. Bienvenidos sean.

Texto: David Naves

Unirock 2024 desvela su cartel

El festival Unirock desvela durante el concurso Perversiones el que será el plantel de bandas que formarán su próxima entrega, 30 + 10 de su trayectoria. El sábado 24 de agosto el parque Benigno Blanco de la localidad costera asturiana contará con Blister, habitual amenizador de la sesión vermut ahora con Patty Cuesta (Gaia, Nadira Indra) a la voz, La exitosa formación local Aneuma, The Wizards presentando su nuevo y notable disco «The Exit Garden» , Last Days Of Eden actualmente inmersos en la continuación de «Butterflies» su última obra de estudio y los incombustibles Dixebra.

En esta edición tras las duras condiciones meteorológicas del pasado año se recuperará el habitual tributo al rock itinerante por las calles de la villa hasta su parada en el nuevo recinto al inicio de los conciertos hasta bien entrada la madrugada.

Agenda: VIII edición concurso «Perversiones»

El próximo sábado 8 de junio cita con las «Perversiones» en Puerto Vega. El concurso de versiones organizado por la Asociación Unirock tendrá lugar esta vez en la carpa situada en el Parque Benigno Blanco de la localidad costera asturiana.

Con la única premisa es adaptar al rock o metal canciones que nada tengan que ver con estos estilos, esta nueva entrega se presenta con varias novedades. Habrá tres categorías de premios, grupo consolidado, grupo creado para la ocasión y premio del público, que nunca podrá coincidir con ninguno de los otros dos. Los primeros serán elección de los propios grupos, el del público por votación popular. Las tres categorías recibirán una dotación de 200€ y el grupo consolidado será además banda invitada en la próxima edición del Perversiones. El precio de la entrada es de 5€, socios gratis. Habrá campaña de renovación de abonos y nuevas altas con los siguientes horarios facilitados por la organización:

Apertura de puertas: 20 horas
Concurso: 21 horas
Concierto de Montaraz: 00:15 horas

Crónica: Ciclón + Ravenblood + Tatami (Oviedo 1/6/2024)

Ya teníamos ganas en Heavy Metal Brigade de pisar la renovada Sala Estilo de Oviedo. El recinto, anteriormente conocido como Sir Laurens, y del que guardamos un más que grato recuerdo, ha sufrido un cambio de gerencia, resucitando ahora con la intención de convertirse en punto de referencia para la música en directo en nuestra región. Tatami, Ravenblood y Ciclón, cuyo último álbum “Magia” paso hace escasas fechas por estas páginas, tendrían la ardua labor de contra programar a toda una final de la Champions League. Sigue tirando mucho el fútbol en esta Asturias nuestra, qué duda cabe, y tal vez por ahí que la entrada no fuese ni mucho menos la esperada.

Pero somos unos enfermos de la música en directo. Y para cuando los locales Tatami, con un viejo conocido de este medio como es el batería Rafa, ex de Bestia Negra, toman el escenario de la nueva Estilo, el fútbol pasa a ser la menor de nuestras preocupaciones. Originalmente un cuarteto, acudirían a la cita en formato trío. Y su música, una amalgama de ritmos cercanos al garaje, solidarios a pequeños ramalazos que fluctúan entre el punk y el rock más esencial, Ilegales era un nombre que merodeaba a ratos mi subconsciente, lo tuvieron difícil ante una audiencia en gran medida metalera.

Arrancan con “Robaliza” y lo cierto es que me cuesta conectar con ellos. Por pereza o por desconocimiento. Una cierta frialdad que se palpaba en el ambiente. Pero “Despierdo” destapa una versión más encorajinada del eventual trío y al alimón con “Días Extraños”, atraviesan mis momentos favoritos del set. De ahí al final he de reconocer que me engancho solo a ratos. Un pequeño percance con una de las guitarras trató incluso de aguarles la fiesta. Al final acabé por disfrutar de la pegadiza “Acedecera” o la más fangosa “Resistencia” con la que se despidieron, pero hoy no puedo por más que pensar en que la suya fue una elección algo extraña.

Ravenblood, claro, son un animal muy diferente. Adalides del death melódico en su encarnación más clásica y nórdica, tienen en Asturias su segunda casa. Numerosas las ocasiones en que se han dejado caer por aquí, más las que no llegaron a fructificar, y al final una banda que parece haber echado raíces en el Principado.

Lo ajustado de los horarios provoca que el set comience minutos antes incluso del horario marcado. Y es que faltan cinco para las ocho cuando disparan la intro y “King Among Slaves” pone todos sus cilindros a funcionar. Gozaron de buen sonido ya desde un primer momento. Equilibrado y con pegada, con un Daniel Pérez que sigue erigido en perfecto maestro de ceremonias para una banda como esta.

“Aprovechando que no voy tan borracho como la última vez”, el propio Pérez quiso tener un momento para brindar los habituales agradecimientos a organización bandas, técnicos y, en especial al público, todo para después encarar una “Purge” que pone en la palestra a los Ravenblood más musculosos, con unos José Luis Gil y Arnau Vallvé en guitarras tan solventes como siempre.

La más pesada “Out Of The Universe” pone Estilo a dar palmas y desde aquí ya parece que el resto del set va a ir mucho a favor de obra. Insisto, banda muy querida por estas tierras y que ha sabido ganarse el cariño del público asturiano a base de entrega pero también de buen rollo. Salta a la vista con pequeños comentarios que se suceden entre público y banda, especialmente Daniel Pérez, en determinados momentos del set.

Pérez, de rodillas en los primeros versos de “Crow’s Call”, parece contagiarse del calor que el público les brindaba. Porque puede que fuéramos pocos, pero sin duda estábamos muy por la labor. La poderosa “Resurgent” acierta a la hora de aunar intensidad y técnica. Da paso a una “Silence & Death”, nacida al albur del confinamiento, y que especialmente en esta encarnación en vivo, ha terminado por convertirse en una de mis favoritas del estupendo “Resurgent” de 2021 (reseña aquí). “Gracias por venir a apoyar la escena en un día como hoy” proclamó Pérez, y puede parecer que me cebo con la inconveniencia de la fecha. Al menos nosotros no salimos de Estilo tirando petardos y comportándonos como neanderthales endogámicos.

Pero volviendo a lo que nos ocupa, y casi a modo de resumen de toda su trayectoria, se despidieron con la muy vetusta “Pathfinder” y la homónima “Ravenblood” que, al parecer, verá la luz en su próximo álbum de estudio. Esperamos ansiosos, ya lo sabéis. Por lo pronto fue un placer volver a disfrutar de su cuidado melodeath en la que, a buen seguro, no será la última venida de los chicos al Principado. ¿Verdad?

He de reconocer que Ciclón eran hasta hace pocas fechas una banda que se encontraba fuera de mi radar. No puede uno llegar a todo por mucho que se empeñe. Pero esta venida a tierras asturianas puso mi atención sobre “Magia” (reseña aquí) y las sensaciones no fueron para nada malas. Al contrario.

Faltan apenas dos minutos para las nueve cuando los madrileños irrumpen sobre las tablas del renovado recinto ovetense. Lo hacen en formato cuarteto, si bien cabrían sorpresas al respecto a lo largo del set. Por lo pronto y toda vez superan la casi obligada intro, “Ave De Fuego” ya pone de relieve los buenos coros del bajista Javi Endara. También la buena química entre Kike y Pablo Yagüe, guitarristas de la formación con base en la capital.

Vimos bien de voz al propio Kike. Su look, y el de toda la banda en sí, no puede ser más clásico. Con una puesta en escena reducida a lo esencial, la clave está en las buenas canciones que trazaron. También en ese espíritu menos fiestero y más reivindicativo que entregan en “Ése Es El Juego” y que les emparenta, en cierta forma, con los ineludibles Barón Rojo. Pero hablando de puesta en escena y como quiera que las circunstancias se empeñan siempre en llevarme la contraria, la banda recibe la visita de V, del cómic “V de Vendetta” de Alan Moore y David Lloyd. La lluvia de confeti que propició, pilló por sorpresa a más de uno.

Ya en un tono muy diferente, Kike explicó que el próximo tema iba dedicado “a toda aquellas personas cuya vida es una cárcel”. Era el turno, claro, de “En Tu Celda”, corte que destapó a unos Ciclón más musculosos, que no obviaron de todas formas una buena ensalada de solos doblados de guitarra. Aunando fuerza y sentimiento, a buen seguro una de mis favoritas de su descarga.

Pero mientras “Sol Naciente” dibuja uno de los mejores riffs de su descarga, amén de mostrar aun Kike muy seguro en voces, conociendo sus límites pero también sus fortalezas, Endara viene a dejar las cosas claras cuando se acerca al micro y exclama “me cago en Dios y en el puto fútbol”. La suya es una adición de gran envergadura para la banda. Muy activo sobre las tablas, carismático y atento siempre a la hora de ejercer como escudero de Kike en tareas vocales.

Ciclón tampoco quisieron ser menos que sus compañeros de cartel, a los que aprovecharon para mandar sentidos saludos. “Hay que ser un desertor del reino de la ignorancia”, avisa Kike, cara a introducir (claro) “Desertor”. Aquí me agradó “Ciudad Perdida” y la forma en que ese acercamiento a postulados más hard oxigenó el set de los madrileños. Pero tras el recuerdo a mánager, técnicos, gente del merchan etcétera, turno de volver a la senda del añejo heavy metal con “Kamikaze”, de aquél “Fuera De Control” de 2015.

“Creemos en el heavy metal y queremos hacerlo una vez más” nos devolvía a su álbum del pasado octubre. La banda estaba en una gran versión. Muy agradecida del calor recibido por parte de quienes preferimos anteponer la música en vivo al fútbol de masas. Pero la tiranía de los horarios impone siempre su ley.

Y es que echando un vistazo al setlist del show fueron varios los cortes que dejaron en el tintero. De la que ni quisieron ni pudieron olvidarse fue de esa “Magia” que da nombre a su último álbum. Tampoco de “Caballeros Del Rock”, presente ya en su demo “Ciclón” de 2008. Lluvia de confeti al cierre y en el subconsciente la sensación de haber visto a una banda que realmente disfruta con lo que hace. Que acierta a la hora de contagiar su buen rollo. Y que tiene un cancionero que encapsula, con sumo cuidado, lo mejor de nuestro querido heavy metal. Baste echar un vistazo al artwork de su tercer álbum.

Por nuestra parte nada más que agradecer a la organización del evento todas las facilidades dispuestas de cara a la realización de esta crónica, mandar saludos a la gente de Tatami, Ciclón y Ravenblood y también a los habituales de siempre que nunca fallan. Salvo causa de fuerza mayor pasamos lista en la próxima edición del Perversiones.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz