Reseña: Back to R’lyeh «The Break» (Autoproducción 2023)

Por sorpresa, casi diría por asalto, pero ya tenemos aquí lo nuevo del combo progresivo de temática lovecraftiana Back To R’lyeh. O lo que es lo mismo: Alberto Martín Pérez (batería de sesión), Pablo Sánchez (bajo), Manuel Novoa, Adrián Hernández y Juan Manuel Fernández (guitarras), Jesús Lanzarote (voces y teclados) y Víctor Duro (voz). “The Break”, que así se llama el Ep de cuatro temas que hoy nos traen, fue grabado, mezclado y finalmente masterizado por Víctor Saiz de California Studios. Con diseño de @naran.arte, se puede encontrar en su bandcamp así como en las distintas plataformas de streaming desde el veinte de marzo.

El primer contacto con este nuevo Ep se produce a través del piano que habrá de introducir “The Dream”. Composición multiacapa, muy propia de la banda, y que en su aire casi teatral vendrá a recordarme a lo más nuevo de los castellonenses Dry River. Destaca sobremanera la buena labor de Víctor Saiz y la forma en que ha sabido amalgamar todas las capas presentes en una mezcla final digna del más fino de los orfebres. Teclas mediante, la banda no abandona esa pulsión casi escénica de su prog/avantgarde, inundándose de tonos que se mezclan sin agitarse hasta confluir en el iracundo epílogo. Que aún en su mayor gravedad y por pura asociación fácil me lleva a pensar en King Crimson pero también en Frank Zappa e incluso en el Captain Beefheart. Ni siquiera ahí la banda pierde el foco y me parece admirable.

The Voices”, a la sazón encargada de presentar este Ep en sociedad, prosigue con las mismas líneas maestras del arranque, imbricadas ahora de unas líneas de voz que aquí y allá me vendrán a recordar a los siempre interesantes noruegos Major Parkinson. Sea como fuere, Back To R’lyeh no abandonan aquí esa senda más tocona, si bien emergen ahora imbuidos de un espíritu más oscuro y retorcido. Con detalles camino del puente que bien podrían retraer hasta los Opeth más postreros, al final las raíces de unos y otros tampoco son tan distantes, termina por conglomerar un corte llamativo, poderoso y eficaz.

Si apenas hay líneas de voz dentro de “The Break” que se atengan a grandes convencionalismos, puede que sean las del tema que titula al Ep las más atrevidas de todo el Ep. No ya por el llamativo juego armónico entre tonos sino también por las curiosísimas estrofas que la banda ha construido para este tercer corte. Su trabajo melódico, en cambio, resulta un tanto más convencional. Dentro de lo que cabe tratándose de una banda como ésta, claro está. Es precisamente en ese cuidado contraste donde emerge una de las grandes ofertas de este nuevo Ep, escenificado de la mejor forma posible en ese casi demente epílogo.

The Ritual”, particularmente en lo que concierte a su prólogo, quizá no resulte tan avanzada. O el oído se ha ido acostumbrado a su particular demencia. En cualquier caso vuelve a llamar la atención el estupendo sonido que Saiz le ha sacado a estos temas. Que de nuevo percute con ese doble juego vocal, apoyado no obstante en toda una amalgama de teclas que no podrían resultar más clásicas. O vintage como dicen ahora. De igual forma me engancha el poso más melancólico que portan los estribillos, a la par que me pasman en cada escucha esos coros en crescendo invocando a Chtulhu o me sorprenden los riffs más terrenales del puente central. Un puente central del que emana un palpito tenso, acechante, que evoca como nadie a la criatura. Raise your voice for our God!

The Break”, que la banda pretende sea el primero de una serie de próximos Ep’s, parece en constante diálogo consigo mismo, construyendo una curiosa tetralogía de cortes capaces de fundir el progresivo más clásico y seminal con unos trazos en constante movimiento y unas líneas de voz, también unas líricas, de ningún modo conformistas o descuidadas. Atiborrado de detalles, responde a aquél viejo tópico que asegura serán necesarias varias y concienzudas escuchas para ser capaz de desentrañar todos sus misterios. La primera piedra está puesta, ahora somos todo orejas con respecto a lo que esté por venir de parte de una banda tan peculiar y a la vez tan necesaria como lo es Back To R’lyeh.

Texto: David Naves