Con el Jardín Botánico de Gijón como escenario la primera edición del Festival Imposible que tendrá lugar los días 6 y 7 de septiembre ofrecerá conciertos de AC/DC, Queen, David Bowie, Coldplay, Amy Winehouse, Beyoncé, Taylor Swift y Oasis a través de una experiencia inmersiva combinando proyecciones en pantalla gigante de conciertos históricos, naturaleza, picnic al aire libre y una cuidada ambientación.
Un gran oportunidad para revivir una serie de conciertos como nunca antes se han visto ni escuchado. Tras el éxito de la quinta edición del ciclo de cine y música los Conciertos Imposibles celebrada el pasado mes de junio en en el salón de actos de la Escuela de Comercio de Gijón, la propuesta amplía su escenario a un paraje inmejorable. Para acceder es necesario adquirir laentrada general en la taquilla del Jardín Botánico. Hasta 11 años: Gratuito De 12 a 17 años: 1,80€ Adultos: 2,90€ Mayores de 65 años: 1,80€
La indiscutible reina del metal Doro Pesch estrena nueva canción «Warriors Of The Sea«, un himno para todos los piratas, de mar y tierra, que les guste rockear. La presentación en vivo tendrá lugar en su crucero por el rio Rin «Doro Metal Queen Metal Cruise» del 31 de mayo al 1 de junio.
El estreno en principio no anticipa una próxima obra de estudio. Recordemos que su último lanzamiento discográfico «Conqueress – Forever Strong And Proud«, se publicó en octubre de 2023 a través de Nuclear Blast.
ACTUALIZACIÓN: El videoclip oficial ya está disponible a través de Youtube. Dirigido por Peter Leukhardt, muestra a Doro en acción durante el mencionado crucero entre otras escenas. Finalmente el tema es la antesala a su próximo disco de estudio del mismo título que verá la luz el 24 de octubre a través de Nuclear Blast. El lanzamiento estará disponible en CD digipak y vinilo. Este es su tracklist:
01 Warriors Of The Sea 02 Touch Too Much 03 Tattooed Angels 04 Horns Up High 05 Seelied 06 Children Of The Dawn (Live) 07 Fire In The Sky (Live) 08 Revenge (Live) 09 Above The Ashes (Live) 10 Raise Your Fist In The Air (Live)
Aeternal Queen es el nombre de la potente agrupación que congregó a un nutrido público de todas las edades el pasado 13 de diciembre en la Sala Acapulco de Gijón tras su exitoso paso por Oviedo el pasado mes de mayo.
La componen cinco músicos de reconocido talento y trayectoria como son los “The Travellers” Alejandro Blanco (batería), Antón F. Ceballos (bajo y coros), Sam Rodríguez (teclados, coros y efectos) y Ángel Miguel (guitarra y voces) liderados por un pletórico Richard de la Uz (voz principal) y que han unido fuerzas en un proyecto, tan apasionante como arriesgado, en el que rinden un sentido homenaje a una de las bandas más grandes, si no la más, de la historia del rock, los añorados Queen, más concretamente, centrado en la etapa en que la banda británica afrontaba la que a la postre sería su última gira mundial, “The Magic Tour” de 1986.
El repertorio, plagado de clásicos, se centró, con alguna sorpresa, en el mismo que Queen realizaba en el mencionado “TheMagic Tour”, aunque con los temas algo recortados respecto a aquel. La puesta en escena, sobre todo por los frecuentes cambios de vestuario de Richard, también tenía claras influencias de esa gira. Todo ello hizo que los asistentes conectáramos con la banda desde que la introducción de “One Vision” comenzó a sonar.
Richard apareció corriendo desde el backstage ataviado con una casaca blanca, muy del estilo del tristemente fallecido Freddie Mercury, provocando la primera gran ovación de la noche. Siguieron con “Tie Your Mother Down” dando las gracias a los asistentes y preguntar si estábamos preparados para viajar hasta 1986. Ante la respuesta atronadora y afirmativa continuaron con “In The Lap Of The Gods” y “Seven Seas Of Rhye”.
El aporte en los coros de Sam Rodríguez fue notable en estos primeros temas y se mantuvo durante toda la actuación, también disparando las partes pregrabadas, siempre oportunas y llenando de colores y matices el repertorio. Llegaría a continuación uno de mis temas favoritos y, a tenor de la respuesta, también de gran parte de la audiencia, no otra que “A Kind Of Magic”. Tras mencionar que el siguiente tema sería un homenaje al grandioso David Bowie comienza a sonar la icónica línea de bajo de “Under Pressure” , que Ceballos realizó de forma magistral.
Acto seguido una nueva interacción con el público del hiperactivo Richard para dar paso a “Another One Bites The Dust”, con el bajo nuevamente destacando por encima del resto, una tarea complicada pero bien solventada, pues la labor de todos los músicos fue impecable. Llega el turno para el tema que popularizara la película “Los Inmortales”, la emotiva “Who Wants To Live Forever”, con una maravillosa y muy sentida labor de ÁngelMiguel.
Cambio de vestuario por parte del frontman, que apareció ataviado con la mítica casaca amarilla, como si fuera poca la fidelidad con la que entona los temas, realiza movimientos al más puro estilo Mercury, para interpretar la grandiosa “I Want To Break Free”, muy coreada por todos los asistentes. Llegó a continuación un momento de lucimiento especial de Ángel, tras la retirada del resto de músicos del escenario, interpretando un solo magistral. Un auténtico placer para los sentidos disfrutar de la calidad de sonido que tuvimos tanto en este tema como en toda la actuación.
Vuelta de todo el grupo al escenario para interpretar “Now I’m Here” y ponerse románticos con la emotiva “Love Of My Life” que Richard dedicaría a uno de los presentes como favor personal a la esposa del anónimo protagonista y que interpretaron De La Uz y Miguel, guitarra acústica en mano sobre el escenario. Antes el propio ÁngelMiguel ofrecía un emotivo speech en el que agradeció a sus compañeros la implicación con el proyecto, diciéndoles que gracias a ellos era el tipo que siempre había querido ser. Es patente la pasión y alegría que todos han puesto y su habilidad para transmitirlas al público, que no dudamos en unirnos a ellos en esta celebración.
En este momento Richard, visiblemente conmovido, mostró su lado más humano y solidario pidiendo la paralización de todas las guerras que nos inundan, en especial esas en las que matan niños como el genocidio que se está produciendo en Gaza y, alzando la mirada, empezar a interpretar, también acompañado de Ángel con su acústica «¿Is This The World We Created…?”
Con la banda al completo y tras una breve presentación comienzan con el que quizás sea su tema más icónico, el impresionante “Bohemian Rhapsody”, en el que todos, músicos y público, cantábamos al unísono los inmortales estribillos hasta llegar a la parte operística del tema, que resolvieron mediante pistas pregrabadas con el grupo en pie en el centro del escenario y mirada al cielo. No pude evitar que imágenes de Freddie, Brian y compañía inundaran mi mente y llegaran incluso a emocionarme. La parte final del tema recobró la fuerza inicial con todos los presentes coreando a todo pulmón.
Le seguirían “Hammer To Fall”, “Crazy Little Thing Called Love” y “Radio Ga Ga”, con el respetable pletórico, lo que animó a Richard a implicarnos en los clásicos “Eooo” que servirían de introducción a “We Will Rock You” incitándonos a seguir con las palmas su inolvidable ritmo, que Alejandro vestía de manera impecable, mientras De La Uz presentaba a los músicos que le acompañaban.
Primera salida del guion, con respecto al setlist que Queen realizaba en 1986, con la imprescindible “I Want It All”, tras la cual los músicos se despidieron abandonando el escenario para volver poco después, no sin antes ser ovacionados y animados por el respetable, para interpretar la emotiva “The Show Must Go On”. La recta final del concierto no tuvo sorpresas y enlazaron “Friends Will Be Friends” y “We Are The Champions” para terminar con Richard ataviado con corona y capa al igual que Freddie hacía al final de sus shows.
Un tributo, o mejor un homenaje, al legado de una banda imprescindible, realizado con respeto y maestría (cerrando los ojos era fácil transportarse a 1986 y estar viviendo un concierto de los mismísimos Queen), en el que músicos y público disfrutamos de una experiencia inolvidable. Es la segunda vez que veo el espectáculo y por lo leído en sus redes parece que el proyecto tiene continuidad. Espero que así sea.
Muchas gracias al grupo y la organización por las facilidades y un saludo a los amigos y conocidos que allí nos congregamos, en especial a los miembros de Argion que quisieron apoyar a su frontman en esta aventura. Nos vemos en la siguiente, hasta entonces, salud y rock and roll.
Tal y como venimos comentando en crónicas recientes, la temporada de salas apura sus últimos coletazos antes de la inevitable venida de los grandes eventos. Y ante una noche en recuerdo de los inmortales Queen, qué mejor plan que dejarnos caer por nuestra querida Sala Gong. Con todo un Richard de la Uz a cargo de emular al inolvidable Freddie Mercury, la noche vino a darse tal y como sigue.
Se hablaba de una venta anticipada de entradas rondando las ciento cincuenta. La reina y su particular cancionero siguen teniendo tirón. También porque de la Uz está rodeado de una formación de lujo. Entre ellos un Sam Rodríguez en teclas, al que viéramos con The Electric Buffalo fechas atrás, y que se destapa con unos notables coros durante la inicial “One Vision”.
Su puesta en escena quedaba reducida a lo elemental. Sí, Richard viste hábitos muy Mercury. Ángel Miguel carga con una guitarra «The Red Special» como la de Brian May, pero en líneas generales su representación no podría resultar más orgánica. Ayudó el buen sonido que experimentó la sala, una noche más, y que ofrece ya su mejor cara cuando la banda encara una breve “Tie Your Mother Down”.
“Bienvenidos a una noche de 1986” proclama de la Uz. Es tiempo de “In The Lap Of The Gods”. Toda esta primera parte del set tiene algo de fulgurante, versiones reducidas de los temas, que enlazan unos con otros para regocijo de los presentes. Y que viene un poco a dar muestras de lo mucho y bien que se habían preparado esta noche tan especial. “Seven Seas Of Rhye”, “Tear It Up” pasan prácticamente en un suspiro. Pero es una de las favoritas de prácticamente todo el mundo, la juguetona “A Kind Of Magic”, del fenomenal álbum homónimo, la que finalmente pone a la nutrida audiencia a sus pies.
Richard de la Uz, huelga decirlo, se mimetizó con el frontman nacido en Stone Town (Zanzíbar, actual Tanzania). No solo sus ropajes, también buena parte de sus gestos y evoluciones sobre el escenario recordaban en buena medida al británico. En especial cuando arremete con los clásicos “Eo…”, buscando la interacción con un público. “Joder, gracias” no pudo por más que exclamar el vocalista asturiano ante la respuesta de la gente. “Under Pressure”, con Antón Ceballos clavando tan icónica línea de bajo, recibe una de las mejores acogidas de la noche. Richard de la Uz, por los suelos en un momento dado, parecía responder a todo el calor recibido.
Pero hablando de líneas de bajo memorables, qué decir de “Another One Bites The Dust”. Y es que pasan los años y no puede uno más que preguntarse como aquellos cuatro personajes eran capaces de dominar tal cantidad de registros sin perder un ápice de autenticidad ni tampoco de gancho. El caso es que llegó entonces uno de los mayores retos vocales de la velada, “Who Wants To Live Forever”, con un de la Uz vibrante y pasional.
Cambio de registro y también de vestuario, era el turno de “I Want to Break Free”, donde vino a brillar el solo de Ángel Miguel con el pie soldado al cry baby. Llegaría entonces el tiempo para el descanso, con el guitarrista, bañado en luz roja, quedándose a solas sobre el escenario de la Gong. Estupendo solo el que nos brindó aquí el también líder de The Travellers. Ya con la banda de nuevo al completo, era el momento de “Now I’m Here”, finiquitada con un pequeño escorzo de Alejandro Blanco tras su preciosa batería arlequinada. Se produjo aquí un pequeño speech de Ángel Miguel. Los orígenes de la idea, comparándose no sin cierta sorna, con el Coronel Tom Parker, a la sazón mánager de un tal Elvis Presley.
La interpretación de Richard en “Love Of My Life” es de las que ponen la piel de gallina. Envidiará uno siempre a quienes pudieron sentir de primera mano al verdadero Mercury, pero desde luego que el ex Edén, Exkalibur y Jívaro parece atravesar un momento verdaderamente dulce en lo que a voz se refiere. Y habla de su propia humanidad el gesto que quiso tener para con el pueblo palestino y el genocidio que sufre ante la pasividad de eso que han dado en llamar “Comunidad internacional”. Gran gesto el suyo y que anticipa “Is This the World We Created…?”. “Un tema muy especial en un día como hoy” explicaría el propio vocalista luarqués.
Después de la reivindicación, la fiesta. Y es que la recepción de “Bohemian Rhapsody” fue de las más pronunciadas de toda la jornada. Unos y otros cantamos, o más bien lo intentamos, tan inmortales estrofas. Dispararon, nos ha jodido, la parte operística central. No pasa nada, los de verdad también lo hacen, y al final quedó como uno de los puntos álgidos del set.
De aquí al cierre cabrían pocas sorpresas, con la banda enlazando clásico tras clásico, sonando realmente redondos y dejando la impresión de que se lo estaban pasando en grande. Al fin y al cabo era de lo que se trataba. Una de mis favoritas desde niño llega de hecho en este preciso momento, “Hammer To Fall”, seguida de “una cosa muy loca, llamada amor”, claro, “Crazy Little Thing Called Love”, con Ángel Miguel colgándose ahora una preciosa Schecter (si mis ojos no me engañan).
“We Will Rock You” hermana a público y banda. En especial cuando de la Uz acomete las debidas presentaciones. Aeternal Queen encara entonces “I Want It All”, exudando su vena más próxima al hard rock. Richard bajó del escenario y se perdió entre la gente durante el buen solo de Ángel Miguel. Difícilmente el ambiente podía ser más festivo. Más aún si cabe con esa “The Show Must Go On”, con Richard a pecho descubierto, y las innumerables resonancias que el tema adquirió tras la muerte de Freddie Mercury aquél fatal 24 de noviembre de 1991. “Friends Will Be Friends” y, claro, “We Are The Champions”, con Richard emergiendo del backstage con las obligadas corona y capa de cara a la ovación final. Misión cumplida.
Sí. Ya sé. Las bandas tributo. Peor son los viernes sin salir de casa. Al final nadie puede negar lo mucho que tuvo de celebración la jornada. Es este un cancionero sólido como quilla de transatlántico y, a la vez, de una heterogeneidad que, aún hoy, sorprende y engancha. Parafraseando a Homer Simpson, “era su primerito día”, y por ahí puede que no todas las interpretaciones fuesen perfectas y cristalinas. Por contra, la banda supo suplir con dedicación, también con pasión y en especial con cariño cualquier posible percance. No me escondo, Queen fue uno de mis primerísimos contactos con el mundo del rock y a buen seguro se nota a lo largo de esta crónica. Y aunque como he dicho por ahí atrás, muchos no tuviéramos la suerte de ver a Freddie en vivo, bien están noches como las del viernes para rememorar a una figura indispensable (e indiscutible) en la historia del rock. Por mucho que uno esté hasta las mismas gónadas de la dichosa “We Are The Champions”. Lo uno no quita lo otro. Sea como fuere agradecer a la banda por la invitación, saludar a Susana Alberich, Jorge López Novales, Miguel Rubio, la buena gente de Argion y ya saben: nos vemos en el siguiente.
Acompañado por una formación de lujo, Alejandro Blanco en baterías, Ángel Miguel a la guitarra, Sam Rodríguez en teclados y Antón Ceballos al bajo interpretará los clásicos de una banda que pertenece por derecho propio a la memoria colectiva de todos los amates del rock. Entrada anticipada 12€ a través del siguiente enlace: https://www.wegow.com/es/conciertos/aeternal-queen-en-oviedo
Nuestro podcast semanal se hace eco del fenómeno musical surgido tras el estreno de la película «Bohemian Rhapsody«, basada en la vida de Freddie Mercury y el grupo Queen. El efecto que ha causado la película ha sido espectacular, consiguiendo llegar a nuevas generaciones de público al superar en plataformas como Spotify a artistas como Daddy Yankee, Luis Fonsi, Maluma o Shakira con más de 25 millones de oyentes apenas un mes después de su estreno.
En Heavy Metal Brigade hemos preparado una recopilación de versiones de la banda británica interpretadas por grandes nombres tanto nacionales como internacionales, reflejando el calado que tuvo la banda encabezada por Freddie Mercury en el mundo del heavy metal.