Nueva parada para Chabacanos en la presentación en vivo de su álbum debut «Gruñidos«, el próximo sábado 5 de abril retornan al escenario del Tizón Sound acompañados esta vez por el cuarteto punk rock A Granel.
Los madrileños presentarán en Asturias su nuevo disco «Apaga Y Vámonos» publicado en el 2024. Doce canciones que hablan de temas sociales y personales como la corrupción política, la violencia machista, la precariedad laboral o el amor libre.
En Heavy Metal Brigade aún no sabemos qué es eso del descanso dominical. La sala Acapulco acogía la vuelta a nuestros escenarios del dúo alemán The Picturebooks, quienes tan buen sabor de boca nos dejaran en su anterior visita (crónica). Acompañados para la ocasión de unos Nicotine Bubblegum, a quienes seguramente hemos visto menos de lo que nos gustaría, las razones eran más que suficientes para abandonar las rutinas y el asueto.
Como custodios de la verdad que procuramos ser en esta casa, lo cierto es que Acapulco presentaba un aspecto algo desolador cuando Nicotine Bubblegum toman el escenario. Y tuvieron que hacerlo con la batería y el piano de The Picturebooks restando no poco margen de maniobra. Pero les bastó una “The Fire In The Hole” para ejemplificar la gran personalidad que desprenden como banda. Y que, a día de hoy, tienen poca rima con ninguna otra formación de esta cascada y vieja Asturias. Ese comienzo desató la cara más ruidosa del cuarteto. A ratos costaba oír con claridad a Luismi Rose (Leather Boys) de tanto como crujía la guitarra de Grigera. En “Space Eyes”, de aquél Ep homónimo de 2018, sería el batería Marco Valera quien adquiriría un mayor protagonismo.
El sonido se fue afinando y la banda dio una buena versión en cortes como “Youth Leisure”, que desde su arranque calmado y melódico transitó hacia un final con Nicotine derrochando nervio y pegada. Me llamó la atención el solo lleno de efectos en “Palindrome”, quizá porque me recordó a las luminarias progresivas Tool. Si tal y como Luismi dijo que llevaban tiempo sin tocarla, lo cierto es que no se notó. De hecho me atrevería a decir que fue de los cortes con más gancho del set. El propio vocalista introdujo entonces “123” sin olvidar mención a Gin Barberia (Absalem), quien le acompaña al micro en la versión de estudio. “Ella no ha podido venir, trataré de hacerlo lo mejor que pueda pero la voz es la que tengo” exclamó irónico. Estupendo ese aire más atmosférico del puente y un Grigera que brilló a las seis cuerdas. Sus riffs siempre tienen personalidad. Sus solos se llenan de efectos. Y, por ahí, la alternativa propuesta del cuarteto brilla en consecuencia. Tras el pequeño reconocimiento a Sergio Saavedra, infatigable técnico de sonido de la sala, llegó el momento de echar el cierre con “War”. Aquí la banda dio su nota más descarnada. Esta vino a contrastar con la mayor sobriedad del solo. Pero con la base rítmica desbocada al final y Luismi desgarrando el grito antibelicista del epílogo, Nicotine Bubblegum terminaron por cumplir en la siempre ingrata tarea de romper el hielo.
La intro que disparan The Picturebooks y que tiene mucho de música negra, me recordó de pronto a los siempre interesantes Zeal & Ardor. Y tiene sentido pues el dúo enlaza entonces con una “Primate Dancer” cuyas estrofas me recuerdan de hecho a la siempre atrevida banda suiza. O al menos tal era la intención del dúo. Todo hubo de parar pues la batería parecía no estar sonando por PA. Percance que Sergio Saavedra, siempre atento, solucionó a la mayor brevedad. Así pues Fynn Grabke (guitarra , piano y voz) y Philipp Mirtschink (batería y percusión) volverían a empezar y todo transcurriría ya sin mayores problemas. No gozaron de la entrada que nos habría gustado. Máxime si uno recuerda cuán concurrido fue su anterior paso por la región. En cualquier caso se entregaron como si de un sold out se tratase. Mirtschink pone toda su furia en cada golpe y Grabke se va al piano para echar mano del megáfono. El sonido, huelga decirlo, era el de las mejores noches.
Algo que salta a la vista en la revisión de “I Feel You”, (en mi opinión) uno de los cortes definitivos del pop de los noventa, y que el dúo alemán lleva a su propio terreno. El corte se desnuda a veces incluso de guitarras, dejando que Mirtschink llene los vacíos con furibundos golpes al sufrido kit de batería. Grabke canta alguna de las estrofas a través de las cuerdas de su Gibson. Pueden ser solo dos músicos en escena pero conocen mil trucos cara a conseguir sonar potentes y resultar atractivos. “Sabemos que tenéis que trabajar mañana”, comenta en inglés Grabke, “but this is a fucking rock show”. Y tanto que sí. Quiso el vocalista aquí recordar anteriores pasos por la región. También despachar los habituales agradecimientos. Y junto con un Mirtschink que echa mano de las mazas, entregar la cara más cruda y visceral del dúo en “I Need That Oooh”. Medio ocultos bajo el humo, la experiencia adquiría tintes casi trascendentales.
En “PCH Diamond” Mirtschink arranca golpeando el kit con sus manos desnudas. Grabke echaría mano después del slide en su meñique, conjugándose para mostrar la cara más oscura del dúo. Philipp Mirtschink regresaría a las baquetas para uno de los cortes con más gancho, no otro que “Masquerade”, de su último trabajo “Albuquerque”. Al igual que en su anterior paso por el Centro Niemeyer, The Picturebooks no se olvidaron de revisitar el “State Trooper” de Bruce Springsteen, con Grabke reconociendo que “Nebraska” es su álbum favorito de aquél al que apodan el “Boss”. Acapulco se arrancó por palmas y ellos respondieron dejándose la piel en un iracundo final. Y mientras que “Electric Nights” pudo ser otro de sus cortes con más gancho, “Back To L.A.” viene a explicar lo que supone para un dúo como ellos haber llegado desde Gütersloh a la ciudad de los sueños. Aquí Grabke se fue hacia el teclado para disparar el sinte, volvió después al micrófono y entre ambos construyeron otro de los cortes más llamativos del set.
Cambio de guitarra mediante, preciosa Epiphone azul y blanca, “The Rabbit And The Wolf” procura la cara más iracunda del dúo. Acapulco de nuevo dando palmas y Mirtschink azotando la campana del kit con total vehemencia. Grabnek nos explicó entonces que el origen de “Why Mother Why” reside en una pesadilla que sufrió tiempo atrás. Aquí dispararon coros en uno de los pocos alardes artificiales de la noche. Un corte más tendido que procuró un merecido respiro a los chicos. Con el batería volviendo a las mazas, “E.L.I.Z.A.B.E.T.H.” desliza ahora un mayor acercamiento al blues, fragmentado eso sí a través de sus muchas y diversas influencias. “The Hands Of Time” llega no sin que antes Grabke haga sus pinitos en nuestro idioma y, a puro spanglish, anecdotice sobre las cuitas con el español en diversos territorios del país. Incluso amenazó con hacer una versión del “Suavemente” de Elvis Crespo (gran idea para el Perversiones, si me preguntan).
Grabke se desgarra en “Your Kisses Burn Like Fire” que pone Acapulco a coro. Un corte clásico y que parece soldado a perpetuidad en los sets del dúo. Se fueron a camerinos y sería el propio vocalista quien, en solitario y con la acústica en ristre, enfrentara “Running Wild And Free”. Esta, junto con la final (e ineludible) “Zero Fucks Given” funcionan a la vez como cierre y resumen de la propia idiosincrasia del dúo. Fantásticos.
No eran ni las once cuando sonaron las últimas notas en la Sala Acapulco. Domingo al fin y al cabo. Pese al escaso número de entradas vendidas se fueron prometiendo volver. En nuestra mano está que el boca – oreja funcione y posteriores visitas del dúo colmen las expectativas. A nosotros no nos queda ya nada más que agradecer al personal de Acapulco el trato y las facilidades, mandar un saludo a la concurrencia y ya saben: nos vemos en el siguiente.
El viernes 11 de abril dará comienzo el Festival Internacional de Cerveza Artesano D’Asturies en Langreo. Durante 3 días se podrán degustar cervezas artesanas regionales, nacionales e internacionales además de 14 conciertos con el rock, el punk y el hardcore como protagonistas.
En dicha programación musical destaca País Punk Rock, un concierto homenaje al punk rock asturiano con una alineación compuesta por Dani León (La Destilería, Avalanch) y Juan Bertrand (La Tarrancha, Söax) como guitarras , José Manuel Tejedor a la gaita, Luis Vázquez De La Torre a la batería y Carlos Álvarez al bajo. Repasarán temas de Dixebra, Los Berrones, Mala Reputación o Desakato con la colaboración de rostros conocidos de nuestra escena musical como Pablo Senator, Ramón Blanco, Xune Elipe, Humber(Misiva), DiegoPrieto (Teksuo), Maxi (FeDeRatas), Berto Menéndez o Marisa Valle Roso. La primera batería de confirmaciones la completan Onza, Maverick, Söax, Skontra, Lady Llagar, Rat-Zinger, Los Bárcenas y Havenlost. La entrada es gratuita y la ubicación será la habitual, el jardín de la Pinacoteca Eduardo Úrculo en la Calle La Unión de Langreo.
A veces tan solo se trata de seguir el curso natural de los acontecimientos. Tras el Studio Report primero y la reseña después, quedaba presentar como se merece este segundo álbum de los rockeros asturianos Automatic Kafka. Presentación en solitario en un Mieres Centru Cultural al que tocó volver tras largos meses de ausencia y que recibió “Immortal” superando los cien tickets vendidos. No era ni mucho menos la única cita del sábado, lo que habla y no precisamente mal de la expectación creada.
Así pues y cuando faltan algo más de diez minutos para las nueve de la noche, Automatic Kafka toman el escenario tras haber mutado en sexteto. Jesús Rebor, a la sazón uno de los ingenieros tras el sonido de “Immortal”, iba a poner una voz más a servicio de la banda. Formación especial para una ocasión especial. Me gustó que todo arrancara desde “Audio Garden” por la forma en que ejerció de puente entre los Kafka del debut y esta nueva iteración. Dolfo se parapetó detrás del pie de micro, agarrándose a él y caminando por la parte frontal del escenario. Su registro es una de las claves de la banda, mientras que su garganta parecía más que dispuesta a dar su mejor versión. El DaédricaJota demostró también estar ya integrado de pleno derecho en el seno de la formación asturiana, dibujando un primer solo que auguraba todo lo bueno que se avecinaba.
Con “Burn”, dedicada a la figura del no menos inmortalJimi Hendrix, la banda extrae su cara más intensa. Atrás y en un plano aparentemente más discreto, el bajista Margo apuntala los estribillos con una buena ración de coros. Detalle que sería una constante durante toda la noche. El sonido, que aún en las siempre esquivas primeras filas era estupendo, vino a ejemplificar el cuidado con el que la banda se había tomado la cita. Broonko y Jota doblan el solo con pericia y Leo Duarte sustenta el mayor nervio posterior. Estábamos ante una gran versión de los Kafka y aquello no había hecho más que empezar.
Se nos instó por su parte a abandonar las butacas. Recuerdos de la pandemia casi como del Vietnam, pero la gente se mostró reacia a levantar sus sagradas posaderas. Fue el momento entonces de echar la vista atrás y recuperar el primero de los cuatro temas que recuperarían del debut, no otro que “Aliens”, con Dolfo aportando su particular registro a uno de los cortes con más gancho de la banda. De vuelta al segundo trabajo, me dio la sensación de que “The Red” gana gran peso en su traslación al directo. Buenos coros de Rebor aquí, ejerciendo junto con Margo como perfecto escudero de Dolfo Alligator. Sería el propio Margo el encargado de agradecer a medios y público nuestra presencia allí. También de tener un pequeño detalle con su vástago Thiago en la víspera del cumpleaños de éste. Tras la correspondiente celebración con la gente entonando el “cumpleaños feliz”, llegó el turno de uno de los cortes más distintos del set: “Resistance”, sobre las peripecias del personaje de Jack Nicholson en “Alguien Voló Sobre El Nido Del Cuco”, y que brindó la cara más versátil de Automatic Kafka. Estupendo solo de Broonko aquí, por cierto.
De vuelta al primer álbum, “Wanted Fame” arrancó de manera más o menos espontánea las palmas del público. El teatro del Mieres Centru Cultural no es pequeño pero la buena venta de tickets hizo el resto. La gente llevaba en volandas al eventual sexteto y todo estaba saliendo a pedir de boca. Máxime cuando Jota clava el solo y todo fluye con altas dosis de feeling y buen rollo. Margo introdujo entonces “The Taster” comentando algunos entresijos del disco, aquello de que cada canción tenga como background a un personaje en concreto, y junto con Leo Duarte a los parches compuso una de las bases rítmicas más interesantes, por alternas, de todo el set. En general la banda pareció mostrarse muy a gusto en ambos registros. Llegaba entonces el turno de una de mis favoritas del segundo trabajo. No otra que “Doc”, con Dolfo contando una pequeña anécdota del rodaje de la entrañable “Regreso Al Futuro” en que se inspira. Duarte se entregó aquí y tanto Rebor como Margo salieron de nuevo en apoyo de Dolfo para que todo cuadrase.
Y de una de mis predilectas de este segundo trabajo, a (quizá) mi favorita del primero: “Streets Of Universe”. El registro de Dolfo altera en parte la fisonomía que no el espíritu de la que, pienso, es una de sus composiciones más fundamentales. Quizá por el gancho de ese estribillo tan redondo o lo juguetón del riff. No lo sé. El caso es que tanto yo como quienes tenía alrededor disfrutábamos de lo lindo. De qué se trata si no. Broonko se tomaría un momento para hablar de la propia “Immortal (Kiddo)” que da nombre y aporta color al disco. Aprovechó también para dedicársela a Pablo Canalís, quien había perdido recientemente a su abuela pero ni así quiso perderse la cita. Dolfo se enfundó entonces la característica sudadera amarilla y el directo transformó al tema título en uno de los más juguetones del set. Leo Duarte volvería a brillar aquí, y la banda tejería un cierto misterio con ese puente extraño y tranquilo.
Tuvo que ser finalmente en “Metamorphosis” que la gente se animara a despegar sus sagrados culos de las butacas para acompañar a la banda a pie de escenario. Dolfo soltaría al fin el pie de micro y Broonko aprovecharía el inalámbrico para bajar a mezclarse con el público. Le seguiría Dolfo después y la fiesta no pudo resultar más catártica. Pero quedaba echar el cierre. Pablo Canalís acompañó a Rebor en escena y a toda la banda con sus muchas habilidades durante la final “Crazy Horse”, principio del nuevo álbum y cierre del show del sábado. De nuevo con Broonko perdiéndose entre la gente, ofreciendo su guitarra y, en resumidas cuentas, rubricando el final más festivo posible. The cherry on top que dirían los anglosajones.
Nos imaginamos que no eran pocos los nervios con que Automatic Kafka afrontaban una cita como esta. Pero salir a escena y verse rodeados de tantos y tan buenos amigos, intuimos, ha de resultar el más efectivo de los calmantes. Quedó pues bendecido “Immortal”, un disco que debería brindar bastantes alegrías al quinteto. Sumamos además la anécdota de haber presenciado a la banda en formato amplio, con los buenos aportes de Jesús Rebor y Pablo Canalís, a quien mandamos el mayor de los afectos. Por nuestra parte nada más que agradecer a la banda por el detalle y las facilidades y ya saben: nos vemos en el siguiente.
La formación mexicana The Warning regresa a España con una única parada el próximo 11 de abril en el Palacio Vistalegre de Madrid.
A través de The Spanish Wave,proyecto de internacionalización de talento estatal con el objetivo de ayudar a la exportación de artistas y bandas emergentes, se abre la convocatoria para la selección de la banda que acompañe al trio formado por las hermanas Daniela (voz principal y guitarra), Paulina (batería, voz y piano) y Alejandra Villareal (bajo, piano y coros) en su única fecha en nuestros escenarios.
Con fecha límite para participar, la convocatoria finaliza el miércoles 2 de abril a las 23.59 horas. Formulario disponible a través del siguiente enlace.
Segundo álbum y muchas novedades para la gente de Automatic Kafka. La que primero salta al oído es la del nuevo vocalista Dolfo Alligator (Black Coffee, Electric Alligators, Half Black…) pero también en baterías con la entrada de Leo Duarte (Alquimia, Last Days Of Eden…) y la segunda guitarra de Jota (Daédrica, Oxidixe). Completan la actual alineación Dann Margo al bajo y Broonko Lee en guitarras, éste último encargado además de producir el álbum junto a Rebor y Julio Camba. Masterizado nada menos que por Barry Sage (The Rolling Stones, Madness o Pet Shop Boys…), “Immortal” será presentado el próximo 29 de marzo en Mieres.
“Crazy Horse” supone un arranque vivaracho, de rock mestizo y buenas melodías, que de inmediato parte peras con aquél debut de 2020. En parte por el agudo registro de Dolfo, que viene a contrastar con el más alternativo y soundgardenesco que Fab Martorano dispusiera para el debut. También por una producción que posa ahora sus miras en un rock de regusto más setentero. Aquí me gusta la forma en que encaran las estrofas. El estribillo llega no obstante más apaciguado, bien remarcado por el bajo de Margo. Me gustan los juegos entre ambas guitarras del puente y los detalles de Duarte ahí. El solo acude no sin que la producción introduzca los tímidos arreglos de Pablo Canalís, a tono con el propio aspecto lírico de la composición. Me agrada.
“Immortal (Kiddo)”, por el icónico personaje de Uma Thurman en el díptico Tarantiniano “Kill Bill”, parte de uno de una de las estrofas mas curiosas del álbum. Duarte traza una curiosa línea de batería y la banda sigue enfrascada en ese rock aseado y de regusto clásico y aseado. Dolfo parece muy cómodo en estos estribillos agudos y con gancho. Me llama la atención ese puente central, tranquilo y un tanto alucinado. Sensación que se ve incrementada por esos susurros que acompañan al solo. Que hablando de tal, habría aceptado de buena gana uno un tanto más ambicioso. La banda se desquita no obstante durante el epílogo, con la mezcla equilibrando cada línea a la perfección.
Quizá sea “Doc” la que más me recuerda a “Metamorphosis”, el debut de los asturianos. En parte por el riff que Broonko y Jota disponen aquí. También por un Dolfo menos agudo durante las primeras estrofas. Es en estribillos que la composición adquiere un mayor vigor y la banda parece retornar así a contornos más clásicos, encauzando hacia el espíritu que domina en gran medida a este “Immortal”. Estupendo el solo que surge en el tronco mismo de la composición y una discreta pero más que efectiva labor de Duarte bajo él. Tal vez la que más peso ha ido ganando con el correr de las escuchas.
De los ocho cortes de este segundo trabajo “Resistance” puede ser fácilmente el más exógeno de todos. De nuevo abrazado a un espíritu que parece conectar con “Metamorphosis”, sorprende con los coros que acompañan a Dolfo durante estrofas. Lastrada en parte por lo rácano de su duración, supone un cierto ejercicio de equilibrismo entre el clasicismo que emana de los riffs y algunos tonos no tan altos por parte de Dolfo. Aunque rematada por un curioso solo en su parte final, siento que me deja con ganas de más.
“The Taster”, en memoria de la leyenda Bon Scott, repta más que avanzar por un rock cadencioso y lleno de feeling. Dolfo, una vez más, parece de lo más cómodo a lo largo de las sinuosas estrofas. También cuando la intensidad sube de camino a los estribillos. Algún cambio de ritmo puede resultar algo brusco dentro de la naturalidad con la que fluyen estas composiciones. Pero en esa construcción ambivalente, pienso, reside gran parte de su encanto. Con la base rítmica de Margo y Duarte brillando por igual en ambos registros, al final este homenaje a la desaparecida leyenda de los igualmente legendarios AC/DC se revela como uno de los grandes hallazgos de este segundo trabajo.
“Audio Garden” tiende un puente entre la cara más alternativa de la banda y unas influencias que parecen emanar del blues más casual. Dolfo atempera su registro en estrofas y, por ahí sí que surge un cierto paralelismo con Martorano. La nueva voz de los Kafka teje aquí su interpretación más diversa, ampliando su gama de registros y, por ahí, beneficiando a uno de los cortes con mayor personalidad de “Immortal”. El solo y la forma en que ambas guitarras juegan a encontrarse ahí, me parece fantástico.
El prólogo de “Burn” puede ser lo más cerca que esta banda ha estado nunca del heavy metal más primario y seminal. Otra composición ambivalente, a un tiempo algo extraña, al otro clásica y funcional. Mención especial al buen trabajo de Duarte tras los parches, unificando esta escritura un tanto retorcida con suma clase. Las guitarras vuelven a doblarse camino de un cierre en el cual emergerán los Kafka más alegres y vivarachos. Breve, poco más de tres minutos y medio, pero creo que otra de las grandes sorpresas de este segundo trabajo.
La final “The Red” ahonda en esa vena más vivaracha, mostrando ahora un músculo más marcado y detalles en la interpretación de Dolfo que, de nuevo, retrotraen al debut de 2020. La banda parece abrochar así pasado y presente en un corte final por el que vuelven a colarse pequeños guiños metálicos (esos coros previos al puente) y que funciona a la hora de mostrar la cara más intensa del quinteto sin que ellos signifique traicionar sus líneas maestras. Poderoso final.
“Immortal” supone todo un viaje. Para nada “Metamorphosis” era un álbum monótono y lineal pero sí que para este segundo trabajo la banda parece haber ampliado su margen de maniobra. La paleta de colores kafkiana se asoma por igual al rock de los setenta que al heavy metal más primario sin abandonar los dejes más alternativos que alimentaron al debut. De resultas de esa mezcolanza surge una banda diferente, aparentemente más versátil y capaz, más ambiciosa incluso, que es lo que se debería de pedir siempre a un segundo disco. Máxime si ha habido alteraciones en el line up, como ha sido el caso. Ya solo queda ver qué tal funcionan estas nuevas composiciones en vivo. Nos vemos el próximo sábado 29 en el Mieres Centru Cultural.
En nuestro empeño por escudriñar todo cuanto la vieja Asturias tiene para ofrecernos, hoy nos iremos un poco por las ramas. “Everest” supone el debut en solitario de Fran Tejado, que fuera integrante de Human oInntermezzo, y que se ha acompañado para esta ocasión de las percusiones de Imanol Castela (Monasthyr, Rivendel Lords) y las guitarras de Jesús Barreiro. Con producción y mezcla de Álvaro Cocina (Eden, Inntermezzo, Nuevecondiez), seis son los temas que componen este Ep:
“Un Día” emerge desde la bruma para después revelar una intro sintetizada que me recuerda (y no poco) a los siempre interesantes doomies ucraniaos Kauan. Un corte sin embargo que parece beber tanto del rock alternativo y atmosférico de unos Klone o el metal de los Sôber más elegantes. Incluso el post-rock a lo Explosions In The Sky. Me gusta la forma en que Tejado amolda su registro a lo largo de la composición. También el modo en que esta se va elevando conforme camina hasta el desatado epílogo. Antes de ese final Barreiro ha dispuesto un brevísimo solo de guitarra, abrochando en cualquier caso un estupendo comienzo de Ep.
Se filtra la voz de Tejado en el prólogo de esta “Aún Respiro”, que ahonda ahora en una vena más desnuda y acústica. Aquí destaca la notable producción de la que goza el Ep. Emerge, junto a la voz de Fran, una más que cuidada línea de bajo. Medio tiempo, balada si así lo queréis, de trazo tan ambivalente como clásico. Interpretada con mimo, si acaso echo en falta un solo de guitarra algo más ambicioso que termine de rematar este epílogo.
“Bailemos (Everest Version)” remoza su encarnación original, mejorando la producción y sonido de aquella versión más primaria para así dar la verdadera medida de su propio potencial. Y es que, en muchos sentidos, puede ser esta la entrega más equilibrada del Ep. Un inicio tranquilo, aunque de baterías ágiles, que adquirirá un mayor peso conforme se acerque a estribillos y luzca incluso un buen solo de guitarra en su tronco central. De nuevo muy cuidada en lo que a composición se refiere y dueña de un más que interesante juego tonal. Guiños post-rock inclusive. Estupenda.
“¡Que Se Callen!” retrata ahora al Tejado más calmado y acústico, pisando un terreno cercano al del primer cantautor que se os venga a la cabeza. Pero aún ahí, y particularmente por los propios arreglos de la composición, queda impresa la propia personalidad del compositor asturiano. Nada parece superfluo aquí. Por eso cuando se deja oír la voz de Pablo Iglesias, ex secretario general de Podemos, en un fugaz sample, no alcanzo a entender del todo su idoneidad. En cualquier caso, un canto a la libertad llamativo de tanto en cuanto se produce desde la más pura calma.
“El Peor Retrato”, composición más breve de las seis, continúa por esa vena más desnuda de distorsión, una vez más acompañada por otra fina línea de bajo. También por leves arreglos y guitarras. Fran aporta un cierto desgarro a su interpretación ahora, que viene a contrastar con la tranquilidad que le rodea. Otro tanto se podría decir del solo de guitarra que emerge en la parte final. De los temas tranquilos del Ep fácilmente mi favorito.
“Humo” parece flirtear incluso con el flamenco más leve de un modo que me recuerda, aunque sea de manera vaga, a Manolo García. Quizá sea por esas palmas de las primeras estrofas. Tejado parece muy cómodo a lo largo de esta línea vocal, ayudado en estribillos por una cuidada línea de piano. Hay solos acústicos y eléctricos, una mayor pegada final que me siempre me recuerda a unos Anathema del (fenomenal) “Weather Systems” y un epílogo de lo más cuidado y reposado conformando un buen final.
Un EP que transcurre desde el cierto nervio inicial a la calma y la introspección del final, con “¡Que Se Callen!” ejerciendo de pinza entre ambos espíritus. Muchas son las influencias que me sobrevuelan cada vez que acudo al play. Otras tantas las del propio Tejado que no alcanzo a vislumbrar por falta de referentes. En cualquier caso un viaje de lo más personal para un Ep que ha ido ganando su peso tras el correr de las escuchas, con especial hincapié en temas como “Bailemos” o “Un Día”. Bien merece que le dediquéis un par de escuchas o tres.
The Picturebooks regresan a los escenarios asturianos apenas un año después de su brillante paso por la Sala Club del avilesino Centro Niemeyer (crónica). La cita con el dúo formado por Fynn Claus Grabke (guitarra y voz) y Philipp Mirtschink (batería) tendrá lugar el próximo domingo 30 de marzo en la Sala Acapulco de Gijón.
Presentarán su nuevo álbum «Albuquerque» publicado en septiembre del pasado año. Con una década de trayectoria a sus espaldas, ya es la tercera actuación en Asturias para ellos, esta vez inmersos en un extenso tour europeo con paradas en Barcelona, Zaragoza, Santander, León, Madrid, Valencia y Mungia.
Como banda invitada en su paso por la capital de la costa verde contarán con unos Nicotine Bubblegummuy activos en directo últimamente tras su paso hace escasas fechas por Los Bancos de Atrás de Unquera y el avilesino Paseo Malecón dentro de la presentación en vivo de su nuevo disco «Twilight Sleep» (reseña).
El nuevo lanzamiento discográfico del infatigable vocalista Ronnie Romero llegará a través del sello italiano Frontiers Music el próximo 23 de mayo. En formato CD + DVD el lanzamiento refleja fielmente su paso por el festival Rock Imperium celebrado en Cartagena en junio del pasado 2024. Una actuación basada en la presentación de su primer álbum en solitario «Too Many Lies, Too Many Masters» y que ofrece momentos destacados como la revisión de «Rainbow In The Dark«, el clásico de Dio.
01 CASTAWAY ON THE MOON 02 I’VE BEEN LOSING YOU 03 CHASED BY SHADOWS 04 FERRYMEN 05 TOO MANY LIES, TOO MANY MASTERS 06 CROSSROAD 07 NOT JUST A NIGHTMARE 08 THE LAST SHIP 09 VENGEANCE 10 RAINBOW IN THE DARK
Acompañado por José Rubio a la guitarra, Fran Gil a los teclados, Andy C. en baterías y Aurelian Dinca al bajo la presentación en vivo de “Too Many Lies, Too Many Masters” primer trabajo de temas propios de Romero tras los dos álbumes de versiones “Raised On Heavy Radio” y «Raised On Radio» es en palabras del propio vocalista de origen chileno un paso adelante en su carrera en solitario, deseoso de lanzar un álbum en directo para demostrar cuanto disfruta encima de un escenario y el talento de los músicos que le acompañan.
Reserva disponible a través del siguiente enlace a las distintas plataformas de venta: https://ffm.to/romeroliverif