Crónica: El Drogas + Ciclonautas (Gijón 8/9/2024)

Enésima visita de El Drogas a tierras asturianas y sigue sin menguar el cariño que el público de la región dispensa siempre al navarro. Acompañado esta vez del trío de rock Ciclonautas, el ciclo de conciertos del Patioh echó el cerrojo con una buena entrada y dos más que interesantes y atractivas descargas.

Son las nueve y media cuando el trío Ciclonautas, es decir, Alén Ayerdi (batería), Javier “Txo” (bajo) y Mai Medina (guitarra y voz) hace suyo el coqueto escenario del Patioh. Y lo hace procurando un arranque tendido, nada apresurado, que nos introdujo con cuidada elegancia en su curiosa forma de entender el rock and roll.

Una banda que navega en gran medida por desarrollos muy cuidados. Ese solo con slide que Medina dibuja en la inicial “Abrazado A Un Misil” me sirve como pincelada. El sonido fue claro, nítido, por momentos cristalino. Con la Telecaster sonando como sólo una Telecaster puede sonar, entregaron la más vibrante “Matando Al Suicida” donde ya fuimos testigos del no poco carisma que atesora el vocalista rosarino.

Medina cambiaría sin embargo a Gibson para una “Tristes Corazones” en la que dibujaría uno de mis riffs favoritos de todo el show. Sencillo, sí, pero con un gancho terrible. En “Bombo Sicario” vuelve la Telecaster y, aunque fuera a pequeños destellos, mi mente se desplazó hacia otro trío al que pudimos ver este verano, Corazones Eléctricos, sabe Dios por qué motivo. Sea como fuere y mientras encaraban el tronco central del set, algunos incómodos acoples vinieron a empañar la que estaba siendo una más que notable descarga del trío en tierras asturianas. Lleno de buenos detalles, como ese estupendo solo de Medina con el pie al wah en “Agua Va”, una de las más coreadas por la gente.

Porque el caso es que en las primeras filas no fueron pocos quienes vinieron con los deberes bien hechos, arropando al trío de tal forma que, no dudo, se sintiera como en casa. “Estamos bien, estamos a gusto” proclamó Medina. No quisiera yo terminar esta crónica sin mentar la base rítmica que propulsa al trío. Las elegantes y cuidadas líneas de bajo de “Txo”, la pegada firme y segura de Ayerdi, batería de Marea para más señas, inundaron el Patioh de sensualidad y rock and roll.

El propio Ayerdi se las vio con el hi hat de su batería durante “Kamikaze”, aprovechando más tarde para meterlo en vereda mientras Medina anunciaba que le iba a dedicar una canción a su hermano, que se encontraba “del otro lado”, que resultó ser, claro, “Los Hermanos”, con la gente a palmas y llevando en volandas al trío. Una línea de bajo de lo más insinuante recorrió “Souvenir”. “Si tienen palmas, tírenlas” urgía Medina. Lo que sucedió fue que más que palmas, la gente demostró tener gargantas. También saberse la letra al dedillo. Y obraron en consecuencia.

“¿Quien dijo carnaval?” preguntó el vocalista en referencia a alguien del público. “Pues para ti que va”. Aquí “Txo” tendría un detalle para con una guaja de las primeras filas. No nos cansaremos de insistir en lo mismo: hay que cuidar siempre a los más pequeños. Lo cierto es que el público gijonés despidió con una gran ovación al trío. A buen seguro no fuimos pocos los que acudimos al Patioh a dejarnos sorprender y la insinuante y rockera propuesta de Ciclonautas colmó nuestras expectativas de manera más que sobrada.

Faltan cinco para las once cuando Eugenio Aristu “Flako” (bajo y coros), Txus Maraví (guitarra y coros), Nahia Ojeta (batería) y Enrique Villarreal “El Drogas” (voz) hacen suyo el Patioh de la Laboral, dispuestos a poner un broche dorado a un ciclo que llenó de música en vivo el verano gijonés. Y desde que la banda, en loor de multitudes que diría un clásico, arremete con “En La Silla Eléctrica”, me llama la atención el sonido “gordo” y contundente del bajo de Aristu. Benditos Rickenbacker. El cuarteto sale a revientacalderas. El Drogas, sesenta y cinco años le contemplan, no perdió ocasión de bajar al foso de fotógrafos y buscar la máxima conexión posible con su gente ya desde el comienzo.

El público, era de esperar, respondió casi a cada gesto del navarro. Se puede argüir en su contra esa búsqueda constante de la nostalgia que procura esta gira cuarenta aniversario. Lo cierto es que la banda, del primero al último, se vació en el empeño. Ritmo endiablado el de un concierto que apenas da descanso durante su largo primer trecho. Porque además “Barrio Conflictivo” sonó realmente fulgurante el pasado domingo. El Drogas dedicaría “Mañana Será Igual” a Las seis de la Suiza, paseándose con su bandera por el escenario de la Laboral. Un gesto que, por pequeño que sea, desde luego le honra, y que sería muy aplaudido por el público gijonés.

A Toda Velocidad” suena casi a leitmotiv de la propia descarga, con la banda descerrajando un corte tras otro sin apenas pausa, sudando de lo lindo para satisfacción de los más exigentes. “Nada, hemos venido a joder la marrana y la vamos a seguir jodiendo”. El Drogas mandaría una dedicatoria a la figura de David González, poeta gijonés fallecido en 2023.

Gran solo el que deja Maraví en “Problemas” con un Ojeta dejándose la piel a cada golpe. El Nahiak Nahi percutió la batería con firmeza, casi que con furia, durante toda la velada. Sucede en el puesto a todo un animal escénico como Brigi Duque y a fe mía que no cejó en su empeño. La banda, que venía de tocar la noche anterior en Palma de Mallorca, pareció no notar el esfuerzo y derrochó todo el carisma y entrega que de ella se esperaba.

El sol, desde luego, no calienta por igual en todas las cabezas. Qué duda cabe que “Víctima” sería otra de las mejor recibidas. Fue aquí donde El Drogas quiso hacer un pequeño alto en el camino, descender las revoluciones y tomarse un pequeño respiro tras el fulgurante inicio de set. Acústica en mano deslizó una más tranquila “Sin Lámpara” y cogió algo de aire cara a lo que estaba por venir. Que era nada menos que otra de las más coreadas, no otra que “Sean Bienvenidos” de aquél “Hombre Mate Hombre” que en estos días cumple la veintena.

Agradecí el tono áspero que la banda le imprimó a “Bahía De Pasaia”, con un Drogas paseándose a escasos centímetros de su gente. Ya fuera inalámbrico en mano o apoyado en su larguísimo pie de micro, desbordó carisma a cada momento. Con su llamativa vestimenta, el pañuelo y sus ojos ocultos tras las habituales gafas de sol, atacaría maracas en mano una “No Sé Qué Hacer Contigo” que pondría uno de los contrapuntos a sus habituales líricas reivindicativas. El pamplonica tuvo tiempo incluso de bromear con el resultado del derby de la jornada anterior. “Flako” y Maraví se darían su particular baño de masas durante el solo de “Okupación”.

No faltó el habitual juego con los bastones durante “Tentando A La Suerte” para más tarde volver a entregar otra de esas líricas socarronas, marca de la casa, en la siempre divertida “Todos Mirando”. La banda al completo busca la complicidad con la gente a través de uno de los grandes himnos no ya de Barricada sino del rock en lengua de Cervantes, no otro que “Oveja Negra”, con el Patioh de la laboral rugiendo de lo lindo. Hablaba antes de la pegada de Ojeta y fue precisamente aquí que la caja de su batería dijo basta. El cambio de la misma por los técnicos de la banda fue tan rápido que quien más, quien menos, apenas se percató del incidente. Qué gusto da cuando se hacen las cosas bien. El final llega con otra de las ineludibles como es “No Hay Tregua” y eso de las doce y cuarto la banda se toma un respiro…

… de casi tres minutos, y vuelve para “Esta Es Una Noche De Rock & Roll” donde la comunión entre banda y público fue total. A término aún se afanaba Ojeta en afinar la caja suplente. Las paradiñas en “Animal Caliente” para que el público se dejara la voz y el inevitable cierre con “En Blanco y Negro” pondrían finalmente de relieve la vigencia de un legado, el de Barricada, que resiste indemne al paso del tiempo, honrado por cuatro músicos que parecen en auténtico estado de gracia. “A Gusto”, exclamó Villarreal qué sé yo cuantas veces a lo largo de la jornada. Sentimiento mutuo este, qué duda cabe.

Hora y tres cuartos a toda velocidad. El Drogas tiró de carisma y apoyado en el legado de una banda inmortal como lo es Barricada, encandiló a un público que no falló a la enésima llamada. Sigue muy en forma el pamplonés ya mediada la sesentena y parece tener cuerda para rato. Siempre es un gusto verle y a buen seguro que, cuando regrese por estas calles, el cariño que le dispensará el público asturiano será tanto o mayor que el derrochado en el pasado Día de Asturias.

Por nuestra parte nada más. Agradecer a la organización del ciclo de conciertos del Patioh todas las facilidades dispuestas de cara a la realización de esta crónica, mandar un saludo a los habituales que nunca fallan y, ya saben, nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Crónica: En Diskordia + Chabacanos (Gijón 7/9/2024)

La temporada de salas sigue abriéndose paso a dentelladas y este pasado fin de semana vino a hacerlo a través de las descargas de los punks catalanes En Diskordia y los rockeros urbanos astures Chabacanos. Citados en Tizón tras el dichoso derby, no fue mucha la gente que se arrimó a la descarga. Pero cada cosa a su tiempo.

Faltan veinte para las diez cuando los barceloneses En Diskordia hacen suyo el coqueto escenario del Tizón. Poco público, ya digo, pero muchas ganas de agradar. No me vale la excusa del derby esta vez. El partido ya había terminado para cuando los chicos arrancan con una muy apropiada “Rabia e Ira”, por lo que habrá que buscar otros motivos a la escasa venta de tickets.

En lo referente al cuarteto catalán y sin ser el suyo un estilo que acostumbre a escuchar, lo cierto es que me agradó que resultaran tan poco panfletarios a la hora de construir sus letras, en un espíritu que me recordaba más a unos Mala Reputación de su última etapa que a La Polla, por decir algo.

Alguno de sus temas incluso desarrolla ciertos guiños alternativos. Lo cierto que se mostraron como una banda que parte del punk para abrazar otras influencias y por ahí su actuación gana enteros cara al público más casual del género, como puede ser mi caso. Curioso y muy efectivo de hecho el riff que dibujan en “Road Trip” y agradable ese punto más melódico que le insufla al set.

Puede que para ser una banda punk uno eche en falta algo más de nervio, de pegada, que es justo lo que ofrecen en “A Tu Lado”, encargada de abrir su álbum del año pasado “Raíces”. Turno para los agradecimientos y una “La Niebla” gracias a la cual abordan la nota melancólica del set, antes de un final descosido e incluso vibrante. Una de las mejor recibidas por parte del escaso público.

La Chica De La Foto” fue presentada como un tema “especial” para ellos. Su primera balada, con todo lo que ello tiene de llamativo para una banda punk como esta. Hablaba antes de Mala Reputación y fue un nombre que regresó a mi subconsciente durante este impasse dentro del set. Tiene mérito lo de estos chicos. Pegarse la paliza de viaje desde Barcelona hasta el Tizón llenos de incertezas. Por ahí que a buen seguro agradecieron la lluvia de espontáneos que inundó el escenario justo después de haber procedido con las presentaciones. ¿El motivo de la invasión? La versión del “Otra Noche” de Kaotiko que deslizaron.

Le llegaría el turno entonces a otro de los temas que mejor funcionaron, “Mi Infierno”, en cuya versión grabada colabora nada menos que Peib de Free City. Puede que el sonido a lo largo de su descarga no fuera el mejor de cuantos hemos disfrutado en la mencionada sala. Puede que les pesara el cansancio del largo viaje. En lo personal agradecí un corte como “Estigma”, quizá el que deja el mayor poso compositivo de todo el set, mientras que el final recoge un espíritu muy Me Fritos And The Gimme Cheetos para echar el cierre con una sonrisa.

Chabacanos son un animal muy diferente, aunque la propia diversidad de En Diskordia ofreció a término algún que otro punto en común. El rock de los asturianos bebe de las fuentes del mejor Robe Iniesta y sus diferentes hijos putativos, Kutxi Romero a la cabeza.

Mucho de ese rock que algunos vinieron a llamar “transgresivo” el que inunda el Tizón cuando, a eso de las once menos diez, arrancan con “Piel De Humo”. Álex Mallada y esa forma de encarar los distintos versos que tanto recuerda al líder de Marea, puso el carisma, mientras Jorge Tello y Edu dibujaban riffs puede que algo convencionales pero con gancho. Cierto que al comienzo del set la voz predominaba sobre el resto de instrumentos. También que todo iría reconduciendo hacia cauces normales con el correr de los temas.

Unos temas que los presentes, aunque fueran pocos en número, eran solidarios en ánimo y entrega, gritando “A Pleno Pulmón” con los asturianos. “Venimos del barrio, cada uno del suyo” exclama irónico Mallada, y la banda entrega un “Rozando Solera” que deja alguno de los solos más llamativos de la noche, con el propio vocalista de rodillas en el suelo del escenario.

Me gustó el detalle que tuvieron para con los chicos de En Diskordia, a quienes preguntaron cuántos kilómetros habían hecho. Y es que ya sabéis lo que dicen, a veces parece que el rock todo lo puede. Agradó el regusto más vacilón de “La Ruinera”. También el recuerdo al Boni, el tristemente desaparecido miembro fundador de Barricada. O la nota más poética, desgarrada también, de “Les Rexes”, con el Mallada menos prosaico y más visceral emergiendo en la noche gijonesa.

Ahora Es El Momento” sin embargo recuerda a ciertos momentos de Barricada, mientras que “La Maraña” pone una nota más relajada y tendida que viene a contrastar con lo agrio y malencarado de sus versos. “Siempre me gusta invitar a gente que está empezando” comentó no sin cierta sorna Mallada previo a que Sandra (Dr. Nekro) irrumpiera en escena para “Ramas De Papel”. La colaboración parecía cosa de un único tema hasta que Jorge Tello dijo aquello de “puños arriba se queda, puños abajo se va”. Huelga decir que ganó la primera opción.

Sucede a veces que en los conciertos de verdad, en los que hay que afinar instrumentos o simplemente no dependen exclusivamente de un maldito lápiz USB, a ciertos duendes les gusta hacer de las suyas. El concierto del sábado no vino a ser la excepción. Lo cuento porque me gustó la forma en que Mallada supo salir del trance. No esperaba escuchar, aunque apenas fuesen unas pocas estrofas, el “Asturias” de Víctor Manuel en un bolo de rock and roll. Otra anécdota más para un hipotético libro. Enciclopedia a este paso.

Berti, bajista de la banda, bajó a mezclarse con la gente ya muy al final del set. Un set que, echando luego un ojo, vimos que tuvieron que recortar. La tiranía de los horarios. Lástima. Puede que fuéramos pocos pero a buen seguro estábamos disfrutando de su rock poético y callejero. Quede pues ese cierre con “Animal Peligroso” como resumen perfecto de la propia idiosincrasia de la banda. “No hay quien me ate” insiste la letra una y otra vez. Damos fe.

Unas veces se gana, otras se pierde. Algunas incluso se empata. No fue la noche con mejor entrada del verano pero si dos ratos bien agradables. Hubo hasta una celebración, la del cumpleaños (atrasado) de Edu, guitarra de Chabacanos. Por nuestra parte nada más. Mandar un gran saludo a ambas bandas, a Rheme, porque no se entiende el concierto sin ella y a la buena gente con quien departimos a lo largo de la jornada. Ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Agenda: Concierto especial de Secta en Avilés

Los hard rockeros Secta presentarán «Panzer» su segundo álbum de estudio (reseña) en la Factoría Cultural de Avilés el próximo viernes 27 de septiembre.

Un fecha especial en la que interpretarán íntegramente este segundo disco, realizarán un repaso casi íntegro a su álbum debut y prometen varias sorpresas para ofrecer un repertorio único.

Entrada única 10€ en taquilla. Apertura de puertas 21:30 horas.

Agenda: El Drogas + Ciclonautas en Gijón

Nuevo paso por los escenarios para el carismático El Drogas. El otrora componente de Barricada regresa a Gijón para poner colofón al ciclo de conciertos del Patioh acompañado por Ciclonautas, trio compuesto por Mai Medina, Javier Pinto “Txo” y Alén Ayerdi, batería de Marea.

Las bandas presentarán sus nuevos lanzamientos discográficos. El Drogas «Barricada – 40ª«, doble CD y triple vinilo editado a través de El Dromedario Records con el concierto celebrado el 10 de junio del 223 en el Navarra Arena como cierre de la gira “Barricada 40º”.

Ciclonautas por su parte recalarán en el escenario de la Laboral con “Ciclogénesis Magnitud X Directo en Totem”, su nuevo CD + DVD en la calle.  Grabado el 16 de diciembre de 2022 en la sala Tótem de Villava, (Navarra) como broche final a la gira internacional de presentación de su anterior disco «Camping Del Hastío«.

Con apertura de puertas a las 21 horas, los conciertos arrancarán a partir de las 21:30 horas. Entradas disponibles a través del siguiente enlace a Enterticket:
https://www.enterticket.es/eventos/el-drogas-ciclonautas-en-el-patioh-de-la-laboral-882605