Con 12 años de trayectoria y más de 1000 conciertos repartidos en 20 países la formación alavesa Moonshine Wagon cerrará el año del ciclo de conciertos Factoría Sound. La cita con el combo heavy-bluegrass tendrá lugar el próximo viernes 19 de diciembre en Factoría Cultural de Avilés.
Formados actualmente por Goiatz Dutto (violín, mandolina y voz), Lander Lourido (guitarra y voz), Víctor Martín (contrabajo) y David “Dagda” Sánchez (bouzouki, banjo y violín) presentarán sus nuevas composiciones. Una propuesta sin instrumentos eléctricos, sin teclados ni batería, en la que prima la fiesta y el country más enérgico.
El pasado 28 de noviembre, la lluvia nos dio una tregua, aunque no el frío, y nos acercamos hasta la ciudad de Oviedo. Al llegar no recordaba que era el día en que oficialmente se encendían las luces de Navidad y me encontré con una luminosa ciudad abarrotada de gente y con bastantes cortes de tráfico en la zona centro, así como con cambios en las paradas de transporte público, que me hicieron temer lo peor. Que no llegaría a tiempo a mi destino esa noche para ver en el Gong Galaxy Club a Ritual, banda tributo a Ghost. Afortunadamente erré en mis cálculos y llegué con tiempo suficiente para ver desde el comienzo la actuación que empezó puntualmente, a las 21 horas.
Nada más entrar en la sala, compruebo que está bastante concurrida, pese a la coincidencia con otros eventos musicales en la capital y el encendido de las luces navideñas. Me sorprende y a la vez me admira la juventud del público asistente y también el hecho de que gran parte de ellos van con la cara maquillada y vestimenta al estilo de la banda, con lentillas blancas, portando máscaras como las de The Nameless Ghouls… Y en ese momento me doy cuenta de que es cierto lo que alguna vez había escuchado, que Ghost ha sabido conectar perfectamente con el público más joven y que también es quien les ha iniciado en el metal.
En el interior del Gong nos amenizan la espera, por otra parte mínima, con música de rock y metal para hacerla más llevadera y a las nueve en punto salen al escenario los músicos de Ritual, con un cálido recibimiento. Ritual, es una banda de músicos españoles con identidades que permanecen en el anonimato, al igual que fue la intención de Ghost en sus inicios, aunque desde 2017 y debido a acciones legales emprendidas por varios músicos que habían trabajado en este proyecto se reveló públicamente la identidad de su líder, el sueco Tobias Forge.
Me sorprende muy gratamente el parecido físico y lo bien caracterizado que está el cantante, con idéntica vestimenta a la del conocido Papa Emeritus II, así como los cuatro músicos: dos guitarras, un bajo y un batería. Todos ellos con máscaras y ataviados con túnicas iguales a las de los originales The Nameless Ghouls, portando su símbolo alquímico correspondiente en el traje.
Este tributo se centra en la primera época de la banda y tanto los personajes como su caracterización son un fiel reflejo de ello, con una imitación muy lograda además incluso de los movimientos de los personajes en escena. Comienzan con una “intro” en la que los músicos van saliendo uno a uno al escenario y saludando al respetable para seguidamente dar paso a “Per Aspera Ad Inferi”, tema bastante cañero y con potentes ritmos de batería del segundo disco de Ghost, “Infestissumam”.
A continuación interpretarían “Prime Mover” de su primer álbum de 2010, “Opus Eponymous”, canción de las más metaleras y con un estribillo muy oscuro. En “Secular Haze”, el cantante se presenta y se dirige al joven público hablándoles en una mezcla de italiano y español con la siguiente frase: “il mio fraterno me habló muy bien de ustedes”, lo cual provoca sonrisas y una respuesta positiva entre los espectadores de la sala. Esta canción fue primer single del álbum “Infestissumam” y sus melodías generan una atmósfera propia de una película de terror.
Continúan con el primer tema del primer álbum de Ghost, “Opus Eponymous”, se trata de “Con Clavi Con Dio”, de atmósfera inquietante y una de las más coreadas por el respetable. Después nos deleitarían con tres canciones seguidas de su tercer disco de estudio “Meliora” de 2015: “From The Pinnacle To The Pit”, que abre con un potente riff de bajo; “Cirice”, la que fuera el primer single, tema lento y potente, de ambientación gótica y “Absolution”, canción rítmica y con sonido oscuro y melódico.
Del cuarto álbum de estudio de Ghost, “Prequelle” de 2018, nos interpretarían seguidamente “Ashes”, introducción de ambiente siniestro que evoca un cuento de terror, cuya atmósfera se rompe con “Rats” de sonidos mucho más “festivos” y estribillo pegadizo, con tintes del hard-rock ochentero e incluso del disco-rock de los 70 y principios de los 80.
Posteriormente Ritual regresaría al álbum debut de Ghost, “Opus Eponymus” con: “Elizabeth”, la que fue el sencillo principal de este disco, con estribillo épico y sonido doom metal, en la que al inicio el cantante, con gesto teatral, bebe de un cáliz que lanza por los aires y “Death Knell”, uno de los temas más oscuros y con influencias de Black Sabbath.
A continuación Emeritus II se dirige a todos los asistentes para preguntar: “¿Qué tal Oviedo?” y “¿qué nos está pareciendo el Ritual?” y da paso a “Witch Image”, corte más reciente del álbum “Prequelle” de 2018, con sonido de guitarras más limpias e influencias del hard-rock ochentero. Después le tocaría el turno a “Zenith”, tema de la edición deluxe del álbum “Meliora” de 2015, lanzada inicialmente como un bonus track para ser incluida en reediciones y compilaciones posteriores, como “13 Commandments”.
Seguidamente Ritual nos interpretaría una de las canciones más coreadas en la sala, que no es otra que “Dance Macabre”, segundo sencillo promocional del tercer álbum de estudio de Ghost “Meliora”, con estribillo pegadizo e influencias del pop ochentero y de grupos de AOR. Posteriormente llegaría también otro de los temas que más hizo vibrar y cantar a todos los presentes, “Mary On A Cross”, de ritmos melódicos y marcado estribillo, que fue lanzado por Ghost como parte del EP “Seven Inches Of Satanic Panic” en 2019.
Acercándonos a la recta final del concierto, Emeritus II se dirige a toda la sala para decirnos que tenemos que cantar con él para invocar al “Zombie Queen” y a continuación comienzan a sonar las primeras notas de “Ghuleh / Zombie Queen”, este corte empieza como una balada minimalista para terminar con un cambio de enfoque menos dramático y más alegre y con unos marcados ritmos de batería. Esta canción, al igual que la siguiente que interpretaría Ritual, pertenece al álbum “Infestissumam”, se trata de “Year Zero”, su segundo sencillo.
En la recta final Ritual nos deleitaría con uno de mis temas favoritos de Ghost, “Square Hammer” , y a juzgar por la cálida acogida de esta canción diría que también una de las preferidas del respetable. Con una magnífica interpretación de la banda, combina a la perfección lo siniestro con lo accesible, de riffs pegadizos. Con este tema a las 22:27 horas Ritual apagarían las luces del escenario para dejarlo vacío. Pero tras los gritos de “otres tres” del público regresarían interpretando en primer lugar “Lachryma”, segundo sencillo del último álbum de Ghost “Skeletá”, lanzado el 25 de abril de 2025. A continuación, “If You Have Ghosts”, de su primer EP homónimo de 2013, producido por Dave Grohl. Seguirían con “Ritual” de su primer disco “Opus Eponymous”, canción con contraste de solos siniestros y estribillos melódicos. Para finalizar en torno a las 22:48 horas con “Monstrance Clock”, corte con marcadas influencias de King Diamond que nos evoca pasajes góticos y tenebrosos, perteneciente al segundo álbum de Ghost, “Infestissimum”.
Al apagarse los focos y echar un vistazo alrededor, contemplo las caras de satisfacción generalizada de todos los espectadores y pese a las reticencias que a veces generan los tributos, se nota que el público disfrutó plenamente del show, más cuando a los pocos minutos los músicos se mezclan entre la gente repartiendo setlists y haciéndose fotos con todos aquellos que quisieran, entre los que me incluyo. Es de agradecer la cercanía y amabilidad en el trato de los artistas y os animo a que si tenéis oportunidad os acerquéis a experimentar el “Ritual” de devoción al sonido de Ghost.
Por último, sólo me queda agradecer al equipo de Heavy Metal Brigade por el apoyo, al Gong Galaxy Club por las facilidades y a los amigos y todos los que os acercáis a las salas a disfrutar de la música en vivo. Nos vemos próximamente… hasta entonces que el rock & roll no deje de sonar!!!
La segunda edición del festival Rock The Sun tendrá lugar los días 18 y 19 de septiembre de 2026 en La Carpa del Poble Espanyol en Barcelona. De nuevo con el hard rock, el sleaze y el rock melódico por bandera contará con Eclipse y Michael Monroe como cabezas de cartel.
El rock and roll y la solidaridad volvieron a cruzar sus caminos. La Sala Acapulco acogía una edición más del Raposu Rock. Un evento que ya es, más que una tradición, un verdadero emblema de nuestra escena. Con epicentro en Gijón y a beneficio de la cocina económica de Oviedo, el evento juntó esta vez a las bandas Pripyat, Jeremías El Babuino, Sacavera y Drunken Buddha.
Cada una de las formaciones iba a disponer de un tiempo aproximado de cuarenta y cinco minutos, siendo los locales Pripyat los encargados de romper el hielo. El trío, practicantes de un punk de la vieja escuela, con un punto entre reivindicativo y socarrón en sus líricas, emprendió el set con una llamada de atención sobre la sociedad que hemos construido entre todos. La gente, que aún llegaba a la sala acarretando sus bolsas de comida, y mostrando su lado más solidario, quizá pueda contradecirles. Desgraciadamente, somos solo una pequeña gota en el océano.
Aquello de “la policía del punk” es la cara más auto consciente, y como digo socarrona, de los gijoneses, y con “1945” nos recuerdan que sí, está feo ser un nazi, pero también ser amigo de uno. Se preocuparon de dedicarle un corte a un buen amigo, y de entregar una “Radiactividad” con un deje desde luego más arrastrado y melancólico. Pero cuando irrumpe “Déja Vù”, corte de nuevo cuño, estamos viendo a los Pripyat más enérgicos. Incluso un solo de guitarra más que apañao. “Laberintos”, otra de las nuevas, incluso parece atreverse con dejes más alternativos.
Por supuesto cupo el recuerdo a Rheme, impulsora y principal responsable de todo esto. Y es que de “pacones” y “pisa praos” iba la cosa. Son una banda punk en esencia, pura y dura, pero picotean de otros géneros con la inteligencia suficiente para trazar una senda a la que poder denominar propia, y por ahí me agradaron. Pero “Clickbait” fue puro nervio punk de toda la vida. Ellos no quisieron olvidarse de Brutalfly, banda a la que reemplazaban el cartel. A fin de cuentas, tal y como apostillaron, “el rock o ye solidario o no ye rock”. Razón no les falta. Supieron dejar su cara más irónica para el cierre y fueron, pienso, un buen arranque para el festival.
Jeremías El Babuino iban a poner entonces la nota hardcore al Raposu. El quinteto, era mi primer encuentro con ellos, me sorprende con ese groove que emana de “Asfixiado”. Es una banda que parece picotear de un buen puñado de influencias. S.A. puede ser una de las rimas fáciles, pero también gente como Habeas Corpus, los inevitables Escuela De Odio, Kop… el hardcore como principio, que no como final.
Tienen riffs concisos y líneas de bajo realmente demenciales. Y mucho discurso. Sin pelos en la lengua, sin perderse en metáforas. Crudos, directos y tremendamente orgánicos. Hay tiempo de tramar un wall of death. También de presentar temas nuevos y comentar que el directo estaba siendo grabado de cara a una futura edición. Buen solo al wah aquí, por cierto. Tal vez “Redención” pasó como una de sus composiciones más abiertas y redondas. La banda, pienso que mejorando bastantes enteros con respecto a su versión de estudio, parecía estar dejando su mejor cara en Acapulco.
Guti, voz del quinteto, tendría a bien bajar a mezclarse con la gente y dejar así de sentirse en “Clandestinidad”, mientras que en “Indomable” quien brilla de nuevo es Just con unas líneas de bajo casi demenciales. El momento emotivo del set iba a llegar con el recuerdo a Les Candases, grupo de 8 mujeres asturianas que el 2 de junio de 1938 fueron fusiladas y posteriormente arrojadas al mar. Entre ellas se encontraba Rosaura Muñiz González, bisabuela del propio Guti. Fue precisamente él quien enfrentó (es un decir) los pulmones femeninos contra masculinos de entre la audiencia. Se despidieron finalmente con el canto anti belicista “Sangre y Dinero”, y sin hacer el tipo de música que más acostumbro a escuchar, lo cierto es que me agradaron.
Le iba a llegar entonces el turno a Sacavera, el trío que forman Javier Garrido al bajo, Arturo “Turo” Fernández en baterías y Michell Ardura en guitarra y voz. Venían presentando un Ep de reciente edición y de nuevo acertaron a moverse a medio camino entre el rock urbano, el punk y el metal. Una amalgama que ya da buenos réditos al comienzo del set. Toda vez se extingue la sintonía de “El Hombre y La Tierra”, la celebre docuserie del tristemente desaparecido Félix Rodríguez De La Fuente, (curiosamente, los gigantes Leize la eligieron también en su último paso por la región) las tablas de Acapulco se preparan para una buena dosis de rock and roll y mucha reivindicación.
Letras más contestatarias que (pienso) huyen de lo panfletario y canciones construidas sobre riffs hábiles. Hay muchos momentos en que el alma de Barricada sobrevuela la sala. En otros en cambio, y doble pedal de Turo mediante, Sacavera se acercan a un ideario puramente motörheadiano. Ardura dedicó entonces “Mentiras” a un “personaje al que odiamos profundamente. Un tipo muy despreciable. Un genocida” y quien más, quien menos, se hizo sus cábalas al respecto. Ciertamente, y si uno se atiene a lo que vomitan los informativos, esta parece una civilización cercana al colapso. “Extinción” resulta en un fino aunque duro retrato de una realidad que nos ahoga y atenaza.
De cara al final sorprende un aire casi cercano a Black Sabbath que atraviesa, casi cercena, uno de sus cortes. Por ahí aún cupo algún guiño al asturianu. Recordaron el corte que cierra el reciente Ep (“El Hombre Del Saco”) y supieron abrochar el set a pachas entre su cara más metálica y potente. La manera en que hibridan géneros e ideas puede ser, a día de hoy, su mayor valor. Por cierto que el mencionado Ep se vino con servidor para casa y pronto tendréis cumplida reseña del mismo.
Hay un detalle que resume a la perfección el set de Drunken Buddha, y es el recibimiento que la sala brinda a Mario Herrero toda vez aparece por el escenario. El set ni siquiera había comenzado, él había salido nada más que a preparar los bártulos de cara al set, pero la gente sabía de la importancia de la cita para el cerebro detrás de la banda.
Pero antes de la descarga del Buddha, iba a tener lugar un pequeño sorteo. Rheme, principal impulsora detrás de este maravilloso tinglado, tomaba el escenario acompañada de un pequeño a modo de mano inocente. Aprovechó para los debidos agradecimientos y también para comunicar que, a lo largo de la tarde noche, se habían recogido alrededor de 2.300 kilos de comida. No está pero que nada mal. La cara más solidaria de la tantas veces denostada escena asturiana, que siempre sabe estar donde hay que estar, volvió a ser protagonista un año más. Si esto no es motivo de orgullo, no sé qué lo será.
Pero volviendo a lo musical, Drunken Buddha estaban en el edificio para darle una despedida de altura al Raposu. Atruena la intro “March To Dementia” y la banda se prepara para brindar otra lección de hard rock y actitud. Esta vez, era una noche especial para ellos, no enlazan con “Sea Of Madness” sino con su más reciente “The Battle Within”, a buen seguro una de sus composiciones más redondas hasta la fecha, con la banda sonando como un verdadero cañón, arrasando Acapulco a su paso. Vitales esos coros del bajista Fran Fidalgo aquí. Con un Mario Herrero, sentado esta vez frente a las teclas y ocultos sus ojos tras las gafas de sol, todo engranó para encontrar una gran versión del quinteto. Oh sí, se venía un cierre de altura.
En “Can’t Hold Your Gaze” veríamos los clásicos juegos de Michael Arthur Long con el micro, o cómo termina subido a la valla después. Aquí sucede un solo, de Mario Herrero, que la gente ovaciona con fulgor. Estábamos entregados a ellos y aquello apenas había hecho que comenzar. De otro tema nuevo que presentaron me llama la atención el ritmo tan vivo que mantienen. La labor de Kay Fernández a los parches, puede que no acapare tantos focos, pero se revela en efecto fundamental. Y es que “Hang ‘Em High” iba a ser uno de los pelotazos de la noche. La intro de Diego Riesgo primero, Arthur Long siendo llevado a lomos de la cuadra moldava después y el mencionado guitarrista soleando junto a la valla al final. Todo iba cuadrando a la perfección.
Porque a esa intensidad vinieron a anteponer el poso más elegante y tranquilo de “Back Where I Belong”. Que después de todo, como había reconocido irónico el propio frontman, “igual estamos muy flipados hoy”. Elegancia, feeling, de seguro uno de sus temas definitorios. 14 de enero de 2012 es la fecha en la que el Buddha dio su primer concierto. El del sábado, comentó Arthur Long, cerraba un círculo en cierto modo. Pero como no había tiempo que perder, ellos recuperaron el brío con la siempre demencial “Sea Of Madness”. La gente como loca y Diego Riesgo de rodillas ante el solo de teclado de Mario Herrero. Pero es que sin un solo momento que perder, enlazan con “Monster”, hasta la fecha su corte más pesado y rotundo, que siempre disfruto como niño con juguetes nuevos. El vocalista fue llevado de nuevo en volandas y en los rostros de la gente no vislumbré más que sonrisas.
“Dance Of The Serpent Queen” tiene un gancho facilón y siempre resulta de lo más disfrutona. Público muy entregado aquí. No esperaba menos. Tras ella llegan los debidos agradecimientos. Y otro de los rituales habituales en los sets de la banda: el baño en champán de Arthur Long durante “Medicine Man”. Antes, Riesgo había tenido oportunidad de mezclarse con decenas de raposos durante el solo. Es una banda que se divierte con lo que hace. Pero, sobre todo, que se esfuerza por hacer partícipe a la gente de esa misma diversión. Ninguna duda de por qué son tan apreciados entre el público asturiano. El cierre fue entonces para “Strangers & Fools” y su vibrante acelerón final. El solazo que dibujó Mario Herrero le proporcionó no pocos aplausos. Vítores incluso.
No obstante, previa pregunta a jefatura, aún hubo tiempo de una bola extra, que no fue otra que su ya clásica rendición del “Highway Star” de Deep Purple. Colofón redondo a otra gran edición de nuestro festival solidario por excelencia. Un evento para cerrarle la boca a ciertos pacones televisivos, Robert Plants del Temu, Coverdaleswannabe (y podría seguir).
Nuestra denostada escena, esa que algunos solo utilizan como coletilla hiriente cara a lograr Dio sabrá qué fin, volvió a mostrar su mejor cara. En lo musical y gustos personales al margen, pasamos buenos ratos. Pero en lo verdaderamente importante, que es la parte solidaria del Raposu, se cumplieron un año más todas las expectativas. Es para estar orgullosos, joda a quien joda.
Por último y como siempre, agradecer la distinguida compañía antes, durante y después del festival. Siempre es un gusto. También a la organización por todas las facilidades, a las bandas por su compromiso y a la gente por acudir. El año que viene más, pero de momento ya saben: nos vemos en el siguiente.
El cuarteto progresivo Ethiva presentará el sábado 20 de diciembre en los Locales Mercurio de Mieres su nueva obra de estudio «Beaten Track«. Una velada que contará con los infatigables Automatic Kafka como compañeros de escenario. Ocho años después la publicación de su anterior trabajo «Sublime Island» Camil Cinnamon en voces, Javi Lorenzo a la guitarra, Ramón Fernández en baterías e Iván Muñoz al bajo han confeccionado 6 nuevas canciones en Ovni Estudio y Tutu Estudio y que veía la luz a través del sello alemán Clostridium Records. Por su parte los Kafka repiten paso por Mieres para presentar su último lanzamiento discográfico «Immortal«.
A partir de las 17 horas arrancarán los conciertos. Con la entrada anticipada (10€) se participa en el sorteo de un LP y camiseta de cada banda, disponible la venta en los siguientes puntos físicos:
La capital leonesa se consolida como referente, al menos nacional, del hard rock y AOR con la tercera edición del Lion Rock Fest. Si bien el día grande del festival sería el sábado ocho de noviembre, presentaba actividades de lo más atractivo desde el día previo hasta el domingo, ofreciendo una nutrida carta que a buen seguro no dejó a nadie insatisfecho, ni mucho menos indiferente.
Sirvan de prueba los comentarios que me transmitieron algunos turistas sobre la anormalidad de ver tantos heavies por la antigua capital del reino, sorprendidos y desconcertados ante tanta chupa y camiseta negra que llenaban cada plaza y calle de la ciudad. Pese a lo extenso del programa, y tras la crónica de la jornada principal, toca, en esta ocasión, hacer un repaso de lo que dieron de sí las actividades de “calentamiento” y bienvenida ofrecidas en el Espacio Vías, lugar adecuado como pocos para la música en directo, el viernes siete de noviembre.
Ya desde tiempo antes de la hora prevista para la apertura de puertas se veía bastante ambiente por las inmediaciones del recinto y a partir de las 19:30 horas ya se podía acceder, habilitada una zona para canjear la entrada por la pulsera del festival y para adquirir la moneda oficial, los “Lions”, lo que provocó una larga cola en la fría tarde leonesa. El cartel preparado se alejaba sensiblemente de la esencia más pura del evento con los grupos 1945 y Jolly Joker, que ofrecieron actuaciones de gran nivel.
Comenzaría, con puntualidad británica, a las 21 horas, a sonar la intro que abría la actuación de los salmantinos 1945. Con una propuesta que rezuma heavy metal clásico, con un ligero barniz que les da un toque de actualidad, ofreciendo, según palabras del grupo, una mezcla de heavy metal/power/thrash ecléctico, vigoroso, lleno de fuerza y velocidad. Sin duda fue la banda más alejada de los derroteros del hard rock más melódico seña de identidad del festival.
El grupo lo forman la carismática Sheyla Sergio a la voz, Javier Rubio a las cuatro cuerdas, Gorka RC y Diego González en las guitarras y José Ángel Koko tras los parches, quienes se encuentran presentando su primer larga duración del 2022 de sugerente título “Heavy Metal Is Not For Sale”, del que darían un buen repaso.
“The Last Battle”, de riff pegajoso que engancha desde el principio y donde ya dan indicios de los derroteros que tomará su actuación, con una Sheyla de voz desgarrada buscando la complicidad del público desde esos primeros compases. Prosiguen con “Horses Of Apocalypse”, publicado en su primer EP “Act I” de 2018, que han recuperado para este primer larga duración. Al igual que el anterior, su adictivo riff y pegadizo estribillo provocaron los primeros cánticos por parte del respetable. Brillante labor de los guitarras en el interludio.
Bajan las revoluciones, que no la intensidad sobre el escenario, con el medio tiempo inicial de “No Love”, que culmina con un desgarrador grito de Sheyla para volver a las cabalgadas guitarreras de sus predecesores con un endiablado ritmo de batería. Para “Perfect Final” ya se habían ganado el favor del público, que no dejaba de mover sus cabezas. Ayudaba, sin duda, la brillante labor de su forntwoman, quien con sus provocativos comentarios, sus carreras de un lado al otro del escenario y sus poses junto a los compañeros de batalla, hacía imposible no comulgar con su propuesta.
Llegaría a continuación el turno del tema que da título a su disco de debut “Heavy Metal Is Not For Sale”, invitándonos (y consiguiendo) a que todos participásemos, separando a la audiencia en dos sectores para recitar por separado las estrofas de su estribillo. Siguen con “Our Home” y “Lost Dream”. A estas alturas el combo ya atesoraba unos cuantos prisioneros a su propuesta, pero fue con la versión de “Aces Of Spades” cuando la locura se desató por completo. Para disfrutar de esa euforia compartida aún les quedaba una última bala en el cargador en forma de la speedica “From Hell”, que pondría punto final a su brillante actuación.
Una hora de actuación que a un neófito de la banda como era yo se le hizo escasa, y seguro que dejaron al respetable con ganas de más. Espero que nuestros caminos se vuelvan a cruzar en el futuro y ser testigo de la evolución de esta prometedora formación.
Respetando la puntualidad de sus predecesores a las 22:15 horas salieron como una locomotora y dispuestos a disfrutar y hacernos disfrutar los valencianos Jolly Joker. Su propuesta, tanto estética como musical, nos transporta a los años dorados del sleazy y el glam en Los Ángeles. Con una trayectoria de lo más interesante y cinco discos a sus espaldas llegaban a León dando un golpe encima de la mesa con esa actitud arrebatadora que arrastran por toda España, quizás no con todo el reconocimiento que merecen. Se encuentran inmersos en la presentación de su más reciente larga duración, el homónimo “Jolly Joker”, de este mismo año.
La formación que salió al Espacio Vías estaba compuesta por Lazy Lane en la voz, Yannick a la guitarra, acompañados por Joan Chilet, sustituyendo a Dani, en la batería y Andi al bajo. Ya desde los primeros compases quisieron poner toda la carne en el asador arrancando con “Sky Is So High” de su anterior trabajo, el maravilloso “Loud & Proud”, con el que los descubrí y me cautivaron.
Continúan con “Shotgun”, corte del disco que presentan, adictivo a más no poder y un estribillo que invita a corear. Viajan al pasado con “Perfect Life” de su disco de 2015, “Here Come The Jokers”. Un triplete ganador para empezar el concierto de la mejor de las maneras, con Andi y Yannick sin dejar de correr y cruzarse por detrás de Lazy, que dominaba los espacios a la perfección ofreciendo una escenografía que invitaba a no dejar de moverse. Pero tan solo estábamos calentando porque llegaría otra de las nuevas composiciones que tiene todas las papeletas para permanecer mucho tiempo en su repertorio, la rockera “World Collapse”, precedida por Lane cogiendo su Les Paul por primera vez en la noche y provocando a la audiencia al grito de “¿Queréis rock ’n’ roll, sí o no?”. La respuesta fue afirmativa y atronadora.
Siguen recuperando clásicos con “D.A.M.A.G.E”, de su primer disco, potente y directo tema que recuerda a los grandes del género, desde Guns N’ Roses” a L.A. Guns. Impresionante solo de Yanick aquí. Continúan con la agresiva “Fuck It All” del “Sex, Booze & Tattoos”. La actitud no disminuye ni un ápice, con Lazy arrodillado en parte del tema o regalándonos provocativas poses mientras Andi y Yannick no dejan de correr e intercambiar posiciones ofreciendo unas guitarras afiladas y unas líneas de bajo que te sacuden desde dentro.
Tocaba bajar un poco las revoluciones y volver a la senda más rockera e incluso bluesycon “My Little Cadillac” y “Motor”, en la que Andy destaca especialmente, con Lazy por el suelo gateando de forma provocativa hasta el borde del escenario para revolcarse desatado ante nuestros ojos. Sin dejar “Loud & Proud” continúan con “Blood Velvet”, con Lazy cogiendo de nuevo la guitarra dándole espacio a Yanick para otro brillante solo, siendo en esta ocasión el propio Yanick quien acabó por los suelos. Retoman su último trabajo con la más “romántica” y calmada “I Just Wanna (Kiss You)”, con Lane manteniendo su guitarra para ofrecer una dupla ganadora. Vuelven a sus raíces más sleazy con la adictiva “I Don’t Care”, en la que los coros de Andy y Yanick, siempre precisos, resultan especialmente brillantes. El público tampoco se quedaba atrás en los coros, acompañando a la banda que, a buen seguro, notaba el calor de los presentes.
Encaramos la recta final del concierto con “Hey You” y un Lane desgañitándose acompañado por una desatada audiencia empapada en sudor. De esa guisa recibimos el temazo “Rockin’ In Stereo”, con Yannick subido sobre su amplificador mientras el vocalista se bajaba al foso para repartir unos tragos de su Jack Daniels entre las primeras filas. Un fin de fiesta a la altura de la tremenda actuación que ofrecieron los valencianos, que no dejan de sorprenderme y a buen seguro de cosechar adeptos tras cada una de sus potentísimas presentaciones en directo.
Por mi parte con ganas de repetir la experiencia más pronto que tarde. Hasta entonces, salud y rocanroll.
La formación afincada en Gijón ha regresado a Magoo Studio para crear su tercer álbum de estudio con Juan Martínez en labores de producción, mezcla y masterización. Al igual que en obras anteriores el artwork ha corrido a cargo de Yori Moriarty. Retomaran su actividad en directo el sábado 6 de diciembre como parte del festival solidario Raposu Rock que tendrá lugar en la Sala Acapulco de Gijón.
«mEtAnOIA», la nueva obra de estudio de Crudo veía la luz allá por el mes de junio en plataformas digitales. No sería hasta el pasado sábado 29 de noviembre que llegaría su presentación en vivo en nuestro querido Gong Galaxy Club y el estreno del álbum en formato físico. Una fecha en casa que H.M.B. no se iba a perder contando además que el cuarteto llegaba a Oviedo con Abraham Díaz como nuevo guitarra.
Para la ocasión prepararon un repertorio especial, 24 temas repartidos en la interpretación integra de «mEtAnOIA» intercalando temas destacados de sus 16 años de trayectoria. Dos horas de show que no defraudaron a los incondicionales congregados para la ocasión. Rostros tan reconocibles de nuestra escena como son Víctor García, Alberto Ardines, Fernando Mon, Jorge Moldavo o Isaac Prietono quisieron perderse las evoluciones de un cuarteto que se mostró enérgico y fiable toda la velada.
El sonido de las grandes citas no dejó de acompañar las evoluciones del combo sobre el escenario. Sin apenas pausas, una escueta bienvenida tras los primeros 4 temas, marcaron el primer tercio de concierto. No había tiempo que perder ni tregua que dar al personal. «Movidas«, uno de los primeros adelantos de la nueva obra daba el pistoletazo de salida a la noche para repasar a continuación sus inicios con temas tan reconocibles como «Leyendas Urbanas«, «Héroes» o «Bocazas«. Se hizo de rogar el siguiente tema de «mEtAnOIA» pero la espera mereció la pena, vaya que si. El alegato contra la inmediatez de los tiempos actuales en la música y las redes sociales de «Zapatillas de Cuadros» pone la alfombra roja a la colaboración de los Mala ReputaciónDaviz Rodríguez y Juan Santamaría en «Escenario de Guerra» y la Gong se aproxima a la ebullición con el momento.
No podía faltar una noche como esta la ganadora del Premio AMAS a mejor canción rock en el 2022, “Otro Ladrillo En La Pared”. Y es que hay temas que son santo y seña del cuarteto. La dupla Vivar/Melero se va repartiendo la faceta vocal mientras van cayendo composiciones tan reconocibles como «Mirando Hacia Arriba» o «Miedo A Caer«. La formación parece cómoda en el escenario en todo momento, Abraham Díaz se muestra totalmente integrado en la dinámica de la banda y Adrián «Petu» Simón sigue azotando la batería como si la vida le fuera en el empeño. Nada nuevo bajo el sol, Crudo siempre fiables en cualquier circunstancia.
Si hubo un momento de respiro llego bien avanzada la noche y es que Crudo no dio pie a tomar aliento hasta «Tiempo Perdido«, reminiscencia del paso de Luis Melero por Los Débileshace la friolera de 25 años. No esconden sus influencias, las amplifican de manera que «Tras Tus Pasos«, su homenaje al tristemente desaparecido Boniy de cuyo estreno en vivo fuimos testigos en el Pravia RockFest celebrado allá por octubre de 2023, tiene pinta que será una de las canciones fijas en su repertorio en directo.
El ya habitual cierre con “El Avestruz” selló una presentación donde no escatimaron esfuerzos, Melero incluso se pegó una excursión entre el público. La propuesta es innegociable para ellos, se dejaron todo sobre las tablas (también debajo) como es habitual y el público lo agradeció efusivamente. Quizás se echó de menos algún tema, a estas alturas es imposible acertar pero lo importante es que no sobró ninguno. Presentación cumplida, colaboración de amigos y una sala que si bien merecía mejor aspecto aportó el calor y el empuje necesario para que la velada dejara sonrisas en los rostros y la satisfacción del deber cumplido en el zurrón.
Rock Invasion, videojuego de realidad virtual que han creado por las startups andaluzas Rock&Change y Master Crowd Games con la misión de salvar el planeta de una invasión alienígena armado únicamente con una guitarra como arma, contará en su banda sonora con la canción «Through The Mirror» de la formación asturiana State Of Crime & Science.
El videojuego estará disponible en las plataformas Meta Quest 2, 3/S y Pro a partir del próximo 3 de diciembre.